Ojala les guste.


La morocha caminaba rápidamente por los pasillos sin prestarle ninguna atención a nadie en particular. Podía notar algunas personas que la señalaban pero la mayoría no había notado su presencia, cosa que inconscientemente agradeció. No sabia porque pero empezó a caminar mas rápido, lo que se asemeje a correr. Vio a lo lejos a la persona que tanto estaba buscando. Ella le estaba dando la espalda pero con su ropa y cabello no era muy complicado distinguir que hablaba de su amiga.

-¡Alai! -la llamo mientras se corría haciéndose paso hasta su lado pero en vez de pararse la rubia seguía caminando- ¡Alai!

Se dio cuenta que no estaba obteniendo resultados y la tomo del codo para llevarla a un salón que estaba a su izquierda.

-¡Hey! -chillo

-¿Por qué me ignoras así? -grito llorando Abby- ¿No ves que te necesito?

Alai le dirigió su atención completamente y noto que estaba mal pero si algo la caracterizaba era el orgullo. Para alguien como ella y también por su familia, el honor y la honestidad era muy importantes, valores que nunca podían perderse y eso era algo que se pagaba caro.

-Tengo que irme.

-¡Deja de hacer eso! ¿Por qué no puedes ayudarme?

Parecía que hacia un berrinche por el movimiento infantil con sus manos ademas de su actitud al no entender.

-¿Cuándo te preocupas vos por mi? -pregunto la rubia seria- Siempre eres tu, tu y tu. El mundo no gira entorno a vos, Abby.

La morena se quedo perpleja ante las palabras que acababa de usar.

-Tienes razón -comento mientras paraba de llorar- ¡Soy tan egoísta!

-No uses la ironía -bramo molesta- Piensas que todo gira en torno a vos, pocas veces escuchas a los demás y eso solo pasa cuando no tienes un problema -se cruzo de brazos- me canse que no me escuches, no soy una persona que vas a ignorar cuando tengas ganas.

-Yo no soy así.

-Oh, claro que no -la aplaudió- eres excelente, como yo, ambas lo somos.

-Es bueno que admitas que no eres perfecta.

-Nunca me considere como tal -contesto secamente.

Al mirarse cualquiera notaria lo tan distintas que son las chicas en todos los sentidos. Abby era morocha, ojos oscuros y era un poco mas alta que su amiga mientras que Alai era rubia, mas baja y su piel tenia un tono muy palido. Muchos siempre se preguntaron porque eran tan unidas considerando que no tenian nada en comun, si Alai preferia ver una pelicula, Abby queria leer, una era mas sociable y la otra mas reservada. Muchas cosas mas las diferenciaban, pero aun asi siempre se ayudaron el una a la otra, al menos hasta ahora.

-Sigo sin entender porque me dices todo esto…

-¿Bromeas, Abby? -grito cortándola- ¡Con todo lo que hiciste este fin de semana basta y sobra!

La morocha se quedo quieta y pensando hasta que abrió un poco mas los ojos.

-Lo recordaste… ¿Cómo pudiste?

-Yo… no lo se -contesto dudosa- es que Mauricio…

-¿Encima a el? -se agarro la cabeza Alai- ¿En que carajo pensabas? Ese idiota te uso y vos…

-Gracias por recordarme todos mis errores -termino de hablar- Fue el sabado antes de que cortemos le di la droga y…

-Iba a venderla, necesitaba plata -explico- lo sabias.

-Solo ábrete de piernas otra vez ¿No te sera nada difícil, verdad?

Alai la miro y sus ojos celeste ya no expresaban dolor sino mas bien furia, nada mas que eso.

-Te quejas de Hoagie y Wally pero eres igual a ellos -grito Abby- los defiendes siempre por eso mismo, te encanta.

-¿Algo mas?

-No pues -penso- no.

Alai fue hasta su bolso, el cual estaba junto a la puerta tirado por cuando entro, y lo levanto. Se giro y suspiro.

-Si fueras un poco mas viva para ver lo que pasa a tu alrededor -explicó- no estarias sola llorando por un pelotudo.

-¿Quieres que sea una puta como tu?

-Guau -dijo en voz baja- y tu eras mi mejor amiga. Igual tranquila, no hablaba de que hagas eso. Si no fueras tan ciega estarias con alguien que te valora, que te quiere, quien estaria plenamente con vos todo el tiempo y no te dejaria sola nunca -se le quebro un poco la voz pero rapidamente tosio como si las ganas de llorar no existieran- fijate un poco, Abby.

-Me siento una basura si lo relacionas con eso -murmuro cabizbaja llorando.

-Lo eres -gritó- porque la única razón por la cual soy así es todo lo que me paso -coloco su mano en el pecho y respiro- solo déjame sola -abrió la puerta pero antes añadió- no te metas en mis cosas.

Abby escucho el portazo y se cubrio el rostro para llorar con bronca e ira pero tambien con dolor incluido. Noto como Alai había aguantado para no llorar cuando menciono indirectamente a Daniel. El había sido su primer gran amor desde que tenia dieciséis y falleció hacia exactamente un año. Hoagie y Alai eran mas cercanos de el y por esto mismo su muerte los afecto mucho. No es que ella y Wally sean menos amigos de Dan pero simplemente los gustos en común nunca fue su fuerte de la relación, pero eso no significo que ellos no lloraran su muerte. Su enfermedad fue complicada y mas en el momento donde había mas esperanzas de que se recupere, callo sorpresivamente.


La universidad era mas enorme de lo que la recordaba del año anterior. Había venido para verla y anotarse para estudiar aquí. Claro que ahora, como la mayoria de algunos estudiantes, estaban preparándose para los exámenes principales. Todavía no estaba preocupado, tenia otras cosas en mente.

Camino lentamente por el patio mientras observaba a los demas pasar. Notaba muchas personas emocionadas, otras no y algunas cansadas. Si, esto le pasaba a la mayoria pero no a el. Para su suerte, Nigel, vivía relativamente cerca. Para ser precisos solo a unas cuadras. En cambio otros vivian a las afueras de la ciudad y eso significaba media hora hasta el centro.

Freno al notar el bar que tanto habia buscado y se encamino lentamente hasta el.

-Hola -saludo amablemente una muchacha que se encontraba en la barra- No esta abierto hoy, lo siento.

-En realidad venia para el trabajo -explico sacando de su bolsillo un aviso.

La muchacha lo agarro y leyó.

-Lo siento, llegaste tarde -se disculpo tendiéndole la hoja- ya tenemos a alguien.

Nigel suspiro y la miro unos minutos pensando que decir hasta que las palabras aparecieron en su mente recordandole porque habia venido a ver este trabajo.

-Soy amigo de James -explico mientras se rascaba la nuca- me dijo que su padre me podría dar un trabajo…

-Oh cierto -murmuro la castaña golpeando torpemente su frente- Me dijo que vendrías, soy Isabell. Tu debes ser…

-Nigel -contesto orgulloso el castaño- ¿Entonces?

La morocha se movio hacia el costado y sonrio de una manera timida.

-Lo siento, mi novio Derek ya dio el trabajo.

El mayor de los Beetles se quedo callado y pensando que hacer. "Mierda" penso. Odiaba tener que optar por otra solucion cuando por fin pensaba tener una. Desde que se habia mudado solo, trabajaba para su padre pero ya no queria depende de una manera tan directa de el, sino ganar su propio dinero mientras estudiaba.

-Bueno, nos vemos -explico extendiendo la mano y haciendo una sonrisa tan falsa como un desaprobado de su hermana Lola.

-Podrías probar preguntando en el bar que esta en el centro -dijo Isabell- también es de la familia de James y al ser nuevo no tendrán tanto empleados.

-Deberia ir a conocerlo.

Isabell se movió hacia su derecha y tomo su bolso de una de las mesas. Saco un pilon de bolantes. Le extendió uno con una mueca en la cara. Era un papel rojo que tenia detalles en negro. Grande tenia le nombre del bar y los detalles de una fiesta el miércoles.

-Si, parece raro -comento la morena- pero sera feriado el jueves por no se que cosa. No preguntes, no soy patriota ni nada por el estilo.

Nigel rió por la sinceridad de ella y luego doblo el volante con una sonrisa. Conseguiria trabajo, era maso menos cerca y ya sabia de una fiesta. Excelente empezar la semana asi.

-Gracias -agradecio.

-De nada.


Alaia abrió la canilla y luego una vez que el agua comenzó a correr, junto sus manos para mojar su cara. Suspiro de una manera lenta e intentando contener su bronca. Desde que tenia memoria era amiga de Abby y pocas veces peleaban desde entonces. Ambas sabian aceptar las diferencias que habia entre ellas pero otras veces, como hoy, donde por diferentes motivos explotaban y no era nada bueno. Dos muchachas, orgullosas e impotentes, imposible de arreglarse en dos horas.

Tomo su bolso y saco el celular para hablar con alguien, necesitaba a algún amigo aunque lo niegue. Ella no era una persona demostrativa pero con algunas personas lo era, dejaba que la vean tal como ella era, se revelaba por completo.

"Necesito verlos, a ambos, mas bien quiero hablar." Mando el primer mensaje y luego al instante otro seguido. "No te ilusiones, no serás padrino Nigel."

Movía sus dedos rápidamente mientras estaba apoyada contra la pared. Miro la pantalla del móvil y eso le saco el mínimo gramo de humor que le quedaba.

-Mierda -grito

No tenia señal y se estaba impacientando. Camino de un lado a otro mientras intentaba, con la mano en alto, encontrar señal pero le fue imposible. Se giro y tiro el celular lejos de ella y se apoyo contra la pared dejándose caer hasta el piso. Cubrio su rostro en sus piernas, cualquiera pensaria que estaba llorando pero no era asi. Nunca se dejaba que la vean llorar, ni siquiera desde que quedo huerfana junto a su hermano. El era el unico como pocos que la habian visto en sus peores momentos y ahora, aunque sentia como se desvanecía por dentro por todo lo dicho en su pelea con Abby, sabia que tenia que mostrarse fuerte. Pero, ¿Para quién aparentaba esa mascara? ¿Esa idea de la chica indestructible?

Solo para ella misma.

Oyo como alguien tosia y luego levanto la mirada.

Una muchacha rubia la miraba de una manera divertida con unos potentes ojos verdes. Le dedico una sonrisa y le extendio la mano para darle el celular que habia tirado sin piedad alguna hacia la pared.

-Ten -comentó- debe ser tuyo y si no lo es tienes suerte, es un muy buen modelo.

-Anda como la mierda -murmuro Alai con bronca. Intento pararse y obtuvo la mano de la muchacha como ayuda, la cual tomo. Una vez de pie se sacudio el pantalón y tomo su celular- Gracias.

-No fue nada -argumento la muchacha- siempre ando recogiendo celulares que andan tirados en el baño -se encogio de hombros- soy un alma caritativa.

Alai rió.

-Lo suponía -tras decir eso se acerco al espejo y tomo su bolso nuevamente para revolverlo. Pero para su desgracia no encontraba lo que requeria- maldición.

-¿Fumas? -pregunto la muchacha mirándola intrigada, estaba sentada en la mesada y miraba para ningun punto en particular- pareces inquieta y ansiosa.

-¿Cómo lo sabes? -pregunto la pelinegra con el ceño fruncido- Eres muy observadora.

La rubia sonrio y luego se acerco a su lado con una caja de cigarrillos.

-Lo se porque estas como yo cuando vine aquí, solo que verte asi y pensar que llorabas me desconecto de mis problemas -le extendió la caja- ¿Quieres?

Dudo por unos segundos pero termino aceptando.

-Soy Alai -dijo una vez que lo tenia en la boca.

-Rachel.

El tono del celular comenzó a sonar y eso atrajo completamente la atención de ambas. Alai apretó el botón y se lo llevo rápidamente a su oreja.

-¿Cómo estas?

-Viva -contesto ella- eso es lo que importa.

-¿Alguna vez te dije que me molestaria en enamorarte si no fuera por tu hermoso sarcasmo? -gruño- es detestable
pero en fin, te vemos en la entrada. Estoy con Wally, Hoagie esta en la enfermeria. No me preguntes.

-Gracias, Nigel.

Y sin decir mas corto. Se miro al espejo y acomodo su cabello. Termino de encender el cigarrillo y luego guardo su encendedor. Giro para ver a la muchacha la cual seguia sin mirar a ningun punto particular pero estaba distinta, no sabia porque ni como explicarlo.

-Me tengo que ir, Rachel –explico - pero pasame tu numero así hablamos luego.

La ojiverde asintió y tomó el celular de ella para comenzar a marcar.

-Listo -indico y al ver como la pelinegra se alejaba agrego- Suerte, Alai.

-¡Igual a ti! -gritó.

Al ver como la puerta se cerraba Rachel soltó un suspiro. Se giro para mirarse frente al espejo.

-Nigel.


Fanny se encontraba tirada en el pasto mirando hacia el cielo, solo pensando. Hacia tiempo que no estaba bien con Wally y era lo que mas necesitaba. Cualquier persona a la cual le diga que ella necesitaba estar con el la llamaría necesitada entre otras maneras, todos menos Lola. Ella la entendía y sabia que cuando su amiga hablaba de necesitar no lo hacia en un sentido de exigencia sin que iba mas allá de eso. Necesitaba a Wally en su vida, que la cuide y compartir momentos juntos. No quería que sea solo suyo, sabia repartir su tiempo con sus amigos y parejas. Eso era lo que Wallabe Beetles necesita entender ademas claramente de otras cosas.

-Te lo repito -dijo su cuñada pelinegra mientras tomaba un sorbo de su café- habla con el, explícale. Wally es un cabeza hueca, idiota e imbécil cuando quiere pero a pesar de eso…

-¿Qué? -la corto la pelirroja.

-Primero que te calmes -menciono mostrando un dedo de su mano y automáticamente otro también- y segundo es obvio que te quiere pero nunca sufrió lo que podría significar perderte.

-¿Dices que lo deje?

Lola se quedo observando hacia el costado con la mirada perdida en Jonathan. No se había percatado de su presencia al principio pero luego le fue imposible no notar que el se encontraba ahí. Desde chica tenia admiración por ese amigo de su hermano y era una de las pocas que diferenciaba a los gemelos Ruiz.

-No lo se, Fanny -contesto al paso de unos minutos- dile lo que te pasa, pero el se dará cuenta de que te tenia cuando te perderá.

La pelirroja se quedo pensando unos segundos y luego suspiro. Odiaba que Lola lo conociera tanto, era obvio por ser hermanos, pero algo que siempre había caracterizado a su amiga y cuñada era el hecho de que prestaba suma atención a todos, no se le pasaba nada.

-No quiero dejarlo.

-Entonces no lo hagas -bufo la pelinegra un poco molesta- y tampoco me pidas consejos para hacer lo que quieras.

-Chad no me dice eso -comento ofendida Fanny.

Lola la miro con sus ojos azules y frunció el ceño. Lo hacia de una manera igual a su madre y tan distinta a Wally.

-Pues ve con el -murmuro- no entiendo porque las personas complican tanto al amor. ¿Acaso no quieren ser felices y ya?

Y sin decir mas se fue alejándose sin importarle dejar sola a su amiga. Tenía mucho en la cabeza para pensar. Jonathan. Jonathan. Jonathan.


Wally y su hermano llevaban mas de veinte minutos esperando a su amiga en común. Pocas veces se habían juntado en este ultimo mes y una de esas razones era, como ahora, Alai. No es que estaban peleados pero simplemente no se llevaban muy bien por distintas razones familiares, desconformidades, peleas, pero todo se soluciona con el tiempo.

-¿Podemos estar bien? -pregunto Nigel una vez que noto como su hermano tenia la mirada clavada en el.

-¿Por qué te fuiste de casa? -contesto con una pregunta al instante- Se te extraña mucho, Nigel.

-Siempre quise vivir solo, lo sabes. No es nada contra voz o -trago saliva- contra nadie. Respeta mi decisión.

Wally bufo y luego lo miro con resignación.

-No soy idiota, Nigel. Conmigo no.

El pelinegro se quedo callado y luego suspiro. No era momento de relatar como nunca habia podido aceptar esa repentina mudanza de su padre y por ende, luego de que aparezca otro hombre en la casa. Era todo sumamente raro y confuso, las casualidades no existen pero todavía no lograba acomodar todas las piezas. James Potter no creia en las consecuencias, claro que no.

-Ni yo se muy bien que pienso -indico riendo de una manera nerviosa- pero todo empezo desde esa vez que Michael se tomo la autoridad de padre.

Wally lo miro y asintió. Entendía porque el mismo había sufrido mucho cada vez que el novio de su madre, Michael Scott, fingía ser alguien que no era y en este caso era su padre, quien seguía vivo.

-Nos dejaste, a mi y a Lola. No tenias que hacer eso.

-Lo se. -bufo Nigel.

Iba a seguir hablando pero una melena rubia le llamo la atención y no era nada mas que su amiga Alaia. Hizo una sonrisa al instante de verla y se acerco a ella para abrazarla. Wally, no se quedo atrás e hizo lo mismo.

-Bueno -indico la muchacha- no se mataron mutuamente, es un gran indicio.

Ambos solo sonrieron y dijeron su completa atención a ella la cual empezó a relatar su dia junto a Abby, como se sentía respecto a Dan y como extrañaba a sus padres ademas claramente de no hablar casi nada con su hermano, Sam.

-Es muy difícil -dijo Wally.

-Haz algo para distraerte –sugirió - ¿Cómo te va con la danza?

-Bien -se encogió de hombros- pero no con mi tía, vivir con ella y mi tío es sumamente agotador. No lo tolero y todavía tengo que juntar plata con mi hermano par a irnos pero hace mucho no lo veo. ¿Saben algo de Sam? Es que hoy no vino a clases y de verdad espera verlo.

Wally rapidamente miro a su hermano y parece que Nigel entendió lo que se referia y asintió, como si el tambien tuviera esa idea.

-Pueden quedarse conmigo -sugirió Nigel- la casa del árbol es muy grande, bueno ya la conoces. Y pueden venir si quieren -al ver como iba a reprochar añadió- podemos dividir los gastos de la comida y la luz, todos contentos.

-¿Todos? –pregunto Wally.

-Si, tu y Lola tambien vendran. Incluso Joey.


Era la quinta vez que Abby se arreglaba el cabello frente al espejo. Entre el mal humor y sus ojos rojos era obvio que cualquier peinado le iba a quedar mal, era algo que la frustraba por completo. Dejo todo su cabello oscuro suelto dandose por vencida. Suspiro y se volvio a sonar la nariz con su pañuelo.

La puerta del baño se abrio rapidamente y por ahí entro una pelinegra la cual no hizo nada mas que esconderse en el baño a llorar.

-¡Lizzie! -grito una voz entrando después de la muchacha y colocandose delante de la puerta y golpeandola. Con voz agitada dijo- Por favor.

Se ve que a los segundos se percato de su presencia y volteo a verla.

-¿Abby? ¿Eres tu?

-Hola, Anna.

Ambas se sonrieron y por la puerta entraron rápidamente dos figuras. Abby las miro y antes de que pueda decir algo quien estaba encerrada en el baño salio al encuentro. La morena sonrió, después de unos años estaban las amigas de la infancia unidas.

Lizzie, Ana y ella. Sumando que al fin Kuki había regresado.


Chad caminaba hacia la salida luego de un largo dia y no le sorprendió encontrarse de camino con Lizzie pero lo que si le llamo la atención era la pelinegra con la cual hablaba animadamente con varias chicas. No tardo mucho en reconocer que eran sus amigas, le parecio tonto haber tardado pero luego entendio que a la muchacha que no conocia era Kuki. Hacia mucho no la veia y estaba muy cambiada pero no intentaria nada con ella por muchas razones. La primera era que aunque ella no quiera Kuki preteneceia a Wally, por una especie de codigos entre primos desde que tenían diez. Y la otra razon era que ahora tenia a una chica en mente.

Una vez afuera de la universidad sonrió cuando noto que ella estaba ahí, hablando con sus amigos y riendo.

-Vamos -habló Alai divertida.

-¿A dónde iremos? -pregunto el rubio metiéndose en la charla y tomando de la cintura a la ojiceleste la cual le sonrió para nada avergonzada y de una manera coqueta.

-Una fiesta, el miércoles que viene –explico Nigel extendiéndole el folleto.

-¿Qué es genial? -pregunto Hoagie apareciendo de la nada y metiéndose en el grupo.

-Tu no lo eres.

Algunos rieron, Wally mostró su ofensa ante el comentario mientras Abby no miraba a ninguno de los dos. Eso paso desapercibido con casi todos menos por Alai la cual ignoraba a la morena.

-Me canse -indico Hoagie y paso por delante de todos, tomo de la cintura a su mejor amiga y la levanto como haria con una bolsa.- ¿Wally?

Automáticamente el asintió y se fue siguiendo a su amigo, ignorando casi inconsciente a su hermana la cual venia con su novia.

-¿Alguien se dio cuenta de que tienen moretones? -pregunto Lola llegando al lado de todos.

-En un día te pierdes muchas cosas -explico Fanny. Pero no duro mucho en la conversación porque al instante ella se fue un poco para el costado donde estaba Wally con los demas. Lo tomo del brazo y al voltearlo simplemente le pregunto.

-¿Podemos hablar, hoy?

El asintió dudoso y luego la tomo de la mano para acercarse a los demas. No tenia idea de que si lo que ella le iba
a decir era bueno o malo, pero Fanny tampoco.

Abby miro esa escena dudosa y luego suspiro.

-¿Y nosotros?

Miro a su amigo y esas ganas de llorar volvieron, pero se reprimieron y solo le dio un abrazo bobo para luego separarse al instante.

-Tienes mucho que contarme.

-Lo se.


-¿Entonces quienes iremos a la fiesta?

Muchas manos se levantaron entre sus amigos que estaban hablando animadamente. Luego de hablar con Isabell volvió cuando el bar estaba abierto y le pidió mas voltantes para repartidlos y enterar a los demás de la fiesta.

De apoco algunos comenzaron a avanzar hacia delante. Nigel sonrío al ver a toda su familia junta, incluso pudo notar un poco mas lejos de ellos como Fred y Asheley caminaban en la otra cuadra. Sonrió al verlos, luego les avisaría para que vayan.

-Yo también quiero ir -menciono una voz a su espalda, la cual reconoció al instante.

Se dio vuelta y se encontró con una sonriente Rachel. Le tendió un folleto y ella lo tomo sin borrar su expresión.

-Gracias -dijo y se acerco para besarlo en la mejilla pero Nigel no la dejo. Tomo su cara de una manera rápida y la beso en los labios. Era un beso diferente al del boliche, pero aun asi sentía exactamente lo mismo.

Le gustaba tanto besarla como a ella sentirse querida.

Disfrutaba cada caricia como Wally y Kuki aunque lo nieguen a gritos.

Deseaban estar juntos aunque no lo supieran como Hoagie y Abby.

Miradas que se cruzaban como algún que otro beso que se resbalaba de la mejilla, eso pasaba mucho entre Lola y Jonathan.

Pero los dos eran tercos y seductores como Chad y Alai.

Aunque siempre nos pasa que negamos todo como Fanny.

Y a pesar de que ellos no se dan cuenta, están perdiendo el tiempo. Eso lo sabe cualquier persona, Mushi se da cuenta de eso y solo se necesita un gran compañero como Joey para irse dando cuenta de las cosas.

Aunque parezca que esto sera fácil, recien empieza.


Comenten que les parecio. ¿Les gusto? ¿Alguna duda?

Perdon por tardar en actualizar. Cosas familiares + colegio + fiestas + mi cumpleaños = falta de tiempo.

Bueno aunque eso es cierto, la verdad es que tambien no me gustaba como me quedaba el capitulo, me parecia corto pero ahora estoy satisfecha y aca esta.

GRACIAS a todos los que me comentaron, no saben lo feliz que soy, es como la notificacion de 1ue alguien le gusto. Besos!