El Fandom de InuYasha y sus personajes no me pertenecen.

Agradecimientos por los reviews a: Okita Kagura, Bedolla Lau, Akiratechin, Guest, ¡Anii!


Bajo el Cerezo

IV


"Andábamos despacio, demorando el encuentro."


La rutina siguió como siempre, Sara siempre tocaba en el mismo lugar, casi a la misma hora. Había veces que sus obligaciones no la dejaban ir temprano, pero siempre encontraba la forma de hacerlo, aunque eso no importaba, Kagome siempre que la escuchaba tocar aparecía a los minutos, como un mudo recordatorio de qué no la dejaría sola con todas sus dudas y miedos. Y Sara lo sabía, lo sabía muy bien.

Kagome también tenía obligaciones, a veces, incluso un poco más que ella, pero siempre estaba ahí. No importaba si era muy temprano, si era muy tarde, encontraba la forma y Asano siempre lo iba a agradecer.

—Hablé con mi padre —soltó de repente, cuándo el otoño estaba empezando. Kagome está vez se encontraba preparado un ungüento, contrario a días anteriores qué solamente se dedicaba a mirar aquel punto indefinido. A veces deseaba preguntarle qué tanto veía.

—¿Sucedió algo?

—Tenía curiosidad por saber quién era mi prometido —confesó encogiéndose levemente de hombros, ya que nunca le había manifestado sus dudas a Kagome. Pero ella no pareció molesta, sus ojos simplemente no se separaron de los de Asano en ningún momento.

»Yo —continuó—, estuve buscando en pergaminos una imagen de mi prometido —prosiguió y mientras platicaba eso, rememoró cuándo estuvo buscando durante horas con su nana, había encontrado muchos datos interesantes, pero ninguno de su prometido. Hasta que encontró uno—. Su nombre es Sesshōmaru y es un Daiyōkai.

Kagome abrió los ojos, el yōkai que había estado frecuentando aquel lugar podía bien ser el prometido de Sara, ¿lo sería? ¿Por eso siempre estaba ahí? Por un momento la voz de Sara pasó a segundo plano, lo suficiente para que las dudas se apoderaran de su mente, lo suficiente para querer respuestas.

—Y entonces accedió —finalizó Sara

—Lo siento, Sara —Higurashi movió la cabeza de lado, tal vez así las dudas se irían por el momento—. ¿Qué estabas diciendo?

Asano rió. —Que le pedí a mi padre conocer a mi prometido y accedió.

Kagome no sabía si alegrarse o preocuparse. —¿Estás completamente segura de que eso es lo que quieres?

—Sí —de verdad se veía segura—. Quiero conocerlo.


•••


Sara no se mostró de nueva cuenta a tocar en aquel árbol de cerezo y Kagome supo entonces que se sentía completamente feliz con la decisión que acababa de tomar y en el fondo ella esperaba que fuera la mejor. Muchos rumores se oía, pero ambas no podían fiarse de ellos y eso era lo que Sara estaba haciendo con su petición y Higurashi la estaba apoyando.

Pero, a pesar de saber todo eso, se seguía preguntando qué era lo que estaba haciendo en ese lugar de nueva cuenta. Había ido ahí para no dejar sola a Sara pero ahora… ¿Cuál era el motivo para estar ahí? Se sentó en el lugar de siempre, a la hora de siempre y mirado hacía el lugar de siempre, sus ojos zafiros buscando aquellos enigmáticos ámbares que aparecían ahí siempre y que estaban ausentes.

Se preguntaba si era el sonido de la flauta de Sara lo que le atraía a aquel prado, igualmente que se preguntó que si era por la princesa que estaba ahí y solamente le había sostenido la mirada por creer que era la guardiana de aquella chica. Eso tenía lógica, demasiado incluso de lo que le gustaría.

Se sentó recargándose sobre aquel árbol de cerezo mientras arrancaba una por una las flores de aquel prado, no había ido a ver a las niñas y por lo tanto las coronas de flores habían quedado en segundo plano. Estaba concentrada en su tarea, rememorando la expresión de cada una de las chicas cuándo recién les estaba enseñando y entonces el ruido de unas pisadas las sacó de sus cavilaciones, volteó.

Ahí estaban, los ojos ámbares enigmáticos que faltaban. Él estaba a la misma distancia de siempre y Higurashi llegó a pensar que la rutia seguiría. Pero él la rompió, caminó todos los pasos que los separaban y Kagome pudo apreciar una cabellera plateada, junto con el resto de su cuerpo. No le dijo nada, ni siquiera cuándo él terminó parado a escasos centímetros de ella, mientras se recargaba en el cerezo.

—Humana. —Dijo él.

—Yōkai —respondió ella, como si fuera el saludo más normal del mundo. Como si no hiciera falta decir sus nombres, no era una buena presentación, ni siquiera la más formal. Pero para ellos bastaba.

Por ahora.

Ninguno preguntó qué era lo que hacía el otro ahí o tan siquiera que hacía en sus tiempos libres. Kagome siguió haciendo los collares y él miró un punto indefinido y a veces a ella, pero nunca se dio cuenta.

Cualquier persona que pasara pensaría que era una situación extraña, pero si le preguntaban a ellos, era como si estuvieran hablando. No sabían cuánto tiempo había pasado, pero Kagome notó que él estaba ya sentado junto a ella mientras sus manos se movían enredando aquellas flores.

—¿Quieres hacer una? —Propuso al cabo de un tiempo.

Negó, por supuesto que negaría y Kagome lo sabía perfectamente. No obstante, se aproximó a él dejando una corona de las anteriores hechas en su cabellera plateada, creyó que se molestaría y que se iría, pero solamente se la quitó cuándo ella le quitó los ojos de encima.

—No eres como los demás —volvió a hablar la fémina.

Él miró al cielo azul cubierto por nubes blancas, sin contestar por el momento. La sacerdotisa a su lado se sintió más cómoda y empezó a tararear la misma canción que la otra humana había estado tocando ahí, pero esa era diferente, había algo en la manera como la tarareaba que transmitía una sensación completamente diferente a la que transmitía la otra humana.

—Tu tampoco —confesó al cabo de unos minutos y Kagome le miró, pestañando un par de veces, tratando de comprender a qué venía eso y cuándo lo hizo, fue casi imposible detener al rubor que subió a sus mejillas. Nunca le habían hecho semejante cumplido.

Las personas que se fijaban en ella siempre le hacían comentarios de cortesía, tal vez en parte era porque se la pasaba junto a Sara o Kikyō —las veces que estaba— y eso dejaba pocos comentarios para ella. Pero en ese momento solamente estaba ella y él.

Desvió la mirada hacia otro lado, su tarea cesó en ese momento, sus manos se volvieron torpes, incapaces de seguir con su tarea. Tuvo que respirar hondo y concentrarse en otra cosa que no fueran las palabras de yōkai que retumbaban en su mente.

Lo consiguió después de varios minutos, justo antes de que el sol estuviera por desaparecer por completo del cielo, era tarde y ambos lo sabían. Kagome se levantó sin decir nada y aquel yōkai la imitó. Se dieron la espalda y cada quién caminó por su lado, pero antes de despedirse ámbar y zafiro se encontraron como de costumbre.

Un "nos vemos mañana" se leía en ambas pupilas.


•••


El pergamino descansa enfrente de Sara, sus manos se encuentran todavía al costado de aquella mesa mientras intenta acomodar las palabras en su mente para finalmente plasmarlas, pero está nerviosa por la respuesta que puede recibir. Su nana se encuentra a su lado, pero no le dice nada, simplemente la observa fijamente y en su mente reza porque aquel prometido la trate bien.

Sara no debería estar escribiendo esa carta, debería ser su padre pero la condición que le ha puesto para poder conocer a su prometido antes de la unión es esa: que ella escriba esa petición. Y no lo pensó dos veces para dirigirse a su habitación y escribirla.

¿Qué puede responderle? ¿Se negará? ¿Lo conocerá? No sabe, pero lo que sabe es que mientras más se tarde en escribirla y mandarla, más tarde llegará la respuesta. Toma aire y cierra los ojos por un momento, las palabras vienen a su mente y finalmente se acerca para empezar a escribir.


Continuará.


¡Al fin! Quería terminar esto antes pero mi musa se decidió a querer escribir otra cosa y la complací. Estuve checando sus reviews y hay una inconformidad por la longitud de los capítulos y bueno, en el Summary especifique que eran viñetas y una viñeta es de mínimo 800 palabras y máximo 1,000. Y a veces me paso de 1,000.

Otra duda es si esto es Sessh/Kag o Sessh/Sara. Y creo que arriba específico muy bien que es Seshome :'D Además no escribo de otra pareja que no sea Sessh/Kag (?).

¡Gracias por sus comentarios! Y por esperarme tanto *inserte corazones aquí* muchas gracias por el apoyo. Recuerden que sus comentarios siempre son mi inspiración :')

26 de Marzo del 2016.