Holaa… aquí estoy de nuevo con esta historia, quiero decirles a todos que gracias por su apoyo y ánimos. :D
Quiero decirles perdón por la demora, he estado ocupado en los estudios, además del hecho de que estaba en la finalización del proyecto de año con mi monografía…

Sin más, aquí está el siguiente capítulo.

Los personajes no me pertenecen, son del mangaca Masashi Kishimoto. La historia y el inicio de su trama tampoco son míos, pertenecen al artista Matt Wilson

ADVERTENCIAS: Lemon, infidelidad.

(AAAAAAA)= PERSONAJE PENSANDO.

(AAAAAAA) = NARUTO EN SU MENTE.

CAPITULO 4: DÍAS

Una chica peli rosa se encontraba tomando un café en su casa, con las piernas cruzadas sentada en la silla de comedor leía un libro… La infidelidad es la ruptura traicionera o engañosa de un pacto afectivo sexual preestablecido (Walter Riso)… en uno de esos renglones de esa obra paso por esa frase; el libro trataba de un hombre que engaño a su esposa por que ella no lo satisfacía para cumplir sus deseos mas pecaminosos, la historia era simple, tenia desvaríos en el amor, la infidelidad, muerte y mucha desolación; mayormente los textos que ella leía eran de temas trágicos y lúgubres. Apenas término de leer esa oración, pasó por su mente la tensa relación que estaban viviendo Naruto y Hinata; su subconsciente viajo para encontrarse con la vaguísima idea que alguno de los dos, centrándose más en la peli azul, hubiera cometido adulterio, apenas entro esa idea por su mente decidió dejarlo de lado, para ella, que conocía muy bien a sus amigos le parecía un planteamiento que a sus ojos nunca ocurriría… pero estaba la incógnita del por qué tan mal nexo estaban teniendo esos dos, habían pasado cinco días desde la charla que tuvo con el rubio y de ahí no supo nada de él; según Shikamaru, que era el único con el que se hablaba, su hokage estaba irreconocible, llevaba varios días sin sonreír, no comía con ganas y ya ni siquiera volvía a su casa… se quedaba en su oficina durmiendo o en algunas ocasiones lo encontraba con botellas de sake en mano, algunas de estas botadas en el piso o a medio terminar, todos esos detalles no los conocía la peli rosa hasta que su consejero, ósea Shikamaru, que le había comentado esos "pequeños detalles"… extrañamente según el pelinegro esa adicción al sake empezó desde la plática que tuvo la ojijade con el… Si Naruto sigue en ese estado, no habrá más opción que relevarlo de su puesto… un kage que actué de esa forma no es bien visto para el pueblo ni para las otras aldeas… lo dijo Shikamaru… aquello desconcertó a todos sus amigos y conocidos; un sueño por el cual el lucho con sangre y sudor, se lo arrebaten por una posible depresión o momento de debilidad, era algo inaudito. La ojijade dejo a un lado todos eses pensamientos y preocupaciones más que todo por su estado de embarazo, lo mejor que podía hacer era relajarse un poco y cuando se tranquilice contarle a su mejor amiga lo que estaba sucediendo y que ella se ocupe de ese problema; su estado no le permitía buscar emociones fuertes.
Un niño rubio de nombre Boruto iba corriendo haciendo su entrenamiento, todos los días se entrenaba solo, con la esperanza de que su padre al verlo hacer tales esfuerzos por hacerse fuerte él lo entrenara y se mantendría más tiempo con él, pero esa idea se había ido con el pasar de los años, más exactamente dos años, y ahora que su padre no estaba en casa ni siquiera para dormir, lo ponía rabioso, ¿a caso le preocupa más el trabajo que la familia? ¿O es que ya no nos quiere?... se preguntaba lo mismo todos los días, sacaba su frustración con un arduo entrenamiento, en el que siempre ponía como punto al blanco una imagen de su padre, eso era de todos los días. Un pelinegro, con el que los aldeanos se le dirigían de manera respetable con el "señor Uchiha" cada vez que lo veían, iba caminando por la aldea concentrado en el error que decidió cometer, además de hacer ese daño al consideraba su hermano… como le diría a Sakura el pecado que cometió, el sabia que los resultados serian peores si la verdad llegaba por la voz de otra persona, no solo eso, como lo tomaría su hija si ella supiera lo que ocurrió, sin duda su familia se quebraría, lo mismo pasaría para los Uzumaki. Llego a su destino, el campo de entrenamiento donde se unió el equipo 7, se sentó en el tronco donde fue amarrado Naruto y empozo a buscar una idea para confesar el equivocado camino que decidió perpetuar por caprichos suyos.

La casa de la familia Uzumaki, un jardín hermoso con una casa grande y espaciosa, Himawari junto a sus amigas, jugaban en su cuarto a las muñecas haciendo té, todo parecía ir bien, pero la niña sabia que en la familia pasaba algo, ella guardaba muy bien esas emociones de preocupación, con una cara tierna, infantil y alegre ocultaba su tristeza, una aflicción que por dentro la carcomía y esa pena la lograba guardan y evitar que todos aquellos que la conocían, notaran ese gran cambio que afligía su corazón, ella era una niña muy inteligente y sabia que fuese lo que fuese que estuviera ocurriendo no debía meterse en esos asuntos de gente mayor… o bueno eso era lo que ella creía. En cambio su madre, tratando de mostrase feliz para que sus hijos no pensaran en que algo se estaba derrumbando, se la pasaba todas las noches llorando en soledad pensando en los grandes momento que vivió con el rubio, uno de los mejores fue ese gratificante beso que se dio en el resplandor de la luna, demostrando así sus más sinceros sentimientos o también el día de su boda, el nacimiento de sus hijos, su primeras vacaciones como familia, los cumpleaños de sus niños, todos los momentos vividos eran de mucha alegría que llenaba el alma de todos… todo eso se daba sin importar las obligaciones que tenia Naruto, si, él no podía pasar mucho tiempo con la familia, pero cuando lo hacía siempre había felicidad, se esforzaba para que esos momento en los que la familia estaba junta siempre fuesen de los mas placenteros, se arrepentía… ese hombre era uno en un millón y ella lo estaba perdiendo; incluyendo a su familia y a sus amigos.

CONTINUARA…

Recuerden… dejen sus comentarios para dar aun mas ánimos… sin más me despido y hasta el próximo capítulo.

J