Notas de la autora: Buenas queridas personitas! muchas gracias por leer y por aquellos que me dejaron un pequeño rr! Gracias Dragón de mala fe, Sylvanie, SakuraAli y AlphaLuna1999! Los adoro! Espero que disfruten el siguiente capi! Nos leemos prontito~


Capítulo 4: ¡¿Qué quieres que haga qué?!

Ok, una cosa era mangonearlo todo el santo día con "has unas sentadillas", "intenta hacer lagartijas" "sube y baja las escalera" con la mugre escusa de "probar" su resistencia. "Sí, claro, todo eso sin una pizca de venganza" ironizó en su interior.

Pero otra cosa muy distinta era permitirle a Potter recostarlo en su cama mientras este sin camisa se trepaba sobre sus muslos con una maldita botella de aceite en sus manos…

-¿Te vas a quitar la playera, volován?- puso los ojos de plato ante tal ofensa y más por el descaro de que sus ojos resplandecieron maliciosos.

-Jodete, idiota…- siseó entre dientes.

-Vale, es un no, pero ya tendremos tiempo para discutir sobre eso más adelante- se alzó de hombros y comenzó a aplicar una generosa cantidad de aceite en sus manos.

Draco se tensó cuando sin previo aviso las manos del tan bendito salvador del mundo mágico comenzaron a embarrarle el aromático aceite de pachuli sobre su brazo derecho. Apretó los ojos en acto reflejo. "No lo veas, piensa en algo más, concéntrate en otra cosa… ¡Salazar que deje de mover sus nalgas sobre mi polla!"

-¿Y e-esto es necesario?- procuró sin éxito que su voz no temblara, estaba más que frustrado con esa invasión a su espacio personal, pero no le iba dar la satisfacción de verlo despotricar, claro que no… aunque por dentro se moría de ganas pues el muy maldito se veía muy cómodo, como si nada, a horcajadas de él.

-¿Lo dudas?- por entre sus espesas pestañas pálidas pudo notar una sonrisa bailar por sus labios y eso solo contribuyó a su enfurruñamiento.

-Supongo que el hecho de que me estés manoseando con tus aceitosas manos, no es algo que consideraría normal proviniendo de mi estricto carcelero…- Harry rió sin descuidar sus movimientos por todo su brazo.

-Digamos que es mi manera de relajar tus músculos agarrotados que perezosos acaban de despertar de su taaan largo letargo- Draco frunció el ceño por la inútil remarcación del "tan", pero no abrió los ojos.

-No fue tanto…- rumió –aparte no es como si fuera la primera vez que hago ejercicio… tenía que ejercitarme para el quiddich ¿recuerdas?- se mordió el interior de su mejilla para contener un jadeo. Era jodidamente agobiante.

-Ya…-contestó Harry con un asentimiento de cabeza dedicándose a sentir la suave piel alabastrina ceder ante la presión de sus dedos masajeándola y notando el ligero estremecimiento que provocaba cuando su toque se reducía a caricias de alas de mariposa. .

-Esto es mas incomodo que relajante Potter… b-bájate de encima-

-¿Quieres que te duela el cuerpo mañana? Porque por mi puedes quedarte con tu envaramiento- hizo una pausa ante el silencioso bufido como si lo estuviera considerando -pero eso no será escusa para la sesión de mañana- no hubo respuesta más que la rotunda resignación –bien, entonces cierra la boca y déjame a mi seguir-


Con todo su autocontrol siguió repasando sus manos por toda la suave y rellenita longitud de sus brazos hasta llegar al cuello inmaculado que prácticamente gritaba a gritos ser marcado. Negó con la cabeza y mordió su labio buscando un poco de concentración. Volvió a deslizar sus manos hacia la playera delimitando sus bordes.

Draco comenzó a reír y Harry sonrió disimuladamente al notar ese punto interesante entre su cuello y su hombro que tantas cosquillas le provocaba.

-Vamos Malfoy mueve un poco tu cabeza…- el rubio reticente se negó a obedecer –vamos, ni que fuera a estrangularte, relájate-

-Como si fuera así de fácil…- murmuró pero Harry lo ignoró y se dedicó a relajarlo. Asombrado por la rígida expresión en su rostro quiso tentarlo un poco más y siguió su camino hacia abajo hasta encontrar una nueva locación de piel expuesta.

-¡¿D-D-Donde crees que estas tocando?!- chilló cuando sus dedos tocaron sus pálidos muslos y Harry solo pudo contener su risotada disfrazándola con una risa entre dientes.

-Tranquilo Malfoy ni que quisiera meterte mano- las mejillas adquirieron un nuevo e interesante tono carmesí y Harry con diversión se le quedó viendo trazando círculos en esa tersa zona –por como estas actuando, pareces ser una doncella virginal que teme ser desflorada…- su punzante comentario cumplió el cometido de enardecer de furia al rubio –ahora, abre las piernas para mí- el sonrojo inundo las pálidas mejillas.

-Solo muérete… le harías un bien al mundo…- Harry rió sin afectación, aquello podía seguir y no le afectaría en lo más mínimo, sino todo lo contrario.

*´¨°°¨¨´*Ese día mas tarde*´¨°°¨¨´*

-¿Qué es esto?- su tono ofendido hizo suspirar a Narcisa Malfoy quien solo negó dándole un sorbo a su té con un delicado movimiento. Regresó a ver el reloj y pensó que acababan de batir un nuevo record de 2 horas con cuarenta y cinco minutos sin que Draco alzara la voz.

-Tu cena- contestó Harry mordiéndole a su enorme sándwich de roastbeef con pan de albahaca y parmesano "mi favorito" pensó con tristeza para después fulminarlo con la mirada.

-Pero es… es solo…- ni siquiera sabía dónde empezar, aquella cena en su plato estaba simplemente mal.

Su estomago comenzó a gruñir desesperado. Tenía hambre y el maldito idiota vengativo solo le había dejado en su plato media manzana hervida con canela y una tostada con miel –¡esto es el colmo!- miró su humeante té y pudo percibir el delicioso aroma de la yerbabuena y con esperanza rebuscó en su plato algo que en definitiva no estaba.

-¿Y los bísquet? Este té va con bísquets-

-Pues ya no más, Draaco- canturreó Harry relamiéndose la comisura de su labio donde quedó una deliciosa mancha de aderezo de mostaza dulce que le hizo agua la boca a Draco quien moría por probarlo… o algo de chocolate, mínimo una pizquita de azúcar…

"Están injusto" pensó queriendo jalar sus cabellos de una forma que su madre tacharía de inapropiado.

-Pero es inaudito, la tradición inglesa decanta que el acompañamiento primordial del té son las galletas o los bísquets, es un bien social-

-Pues lamento informarte que dicha tradición ha expirado, así que si tienes hambre come lo que está en el plato- se cruzó de brazos, eso era ofensivo y se negaba a ser partícipe de ello, ¿Quién en su sano juicio cena solo media manzana? ¡Ni siquiera la manzana completa! ¡Quería matarlo de hambre y su madre iba a permitirlo!

-Draco querido es mejor que obedezcas a Harry- dijo la voz severa de su madre reprendiéndole con su mirada azul por arriba de su taza. Cual pequeño hizo una comisura ofendida.

-Descuida, Narcisa, si no quiere obedecer por las buenas, será por las malas- Harry hizo el amago de quitarle el plato y Draco se apresuró a sostenerlo en su lugar de la mesa -¿cambiaste de parecer, pimpollo?- sonrió triunfal y el ojigris solo le sacó la lengua juntando todo el orgullo que le quedaba y le dio un bocado a su manzana.

Narcisa suspiró cuando Harry comenzó a reír y veía el humor de perros de su hijo casi sollozando por cenar tan pobremente. "Niños…" pensó levantándose de la mesa con una inclinación; era más sano dejarlos juguetear entre ellos que verlos en primera fila.


Tal vez por ese día el cuatro ojos ganó todos los encuentros, pero la guerra no estaba perdida. No se doblegaría tan fácil, por mucho bien que estuviera dispuesto a hacerle "claro, según él" rumió para sus adentros.

Aun sentía su piel brillosa y babosa por las exageradas cantidades de aceite puestos en él y con cierta vergüenza comprobó que casi se gastó la mitad.

"Masa sebosa, barril de manteca" ya se imaginaba a su padre escogiendo uno de esos apodos u otro más original, o peor aún, Astoria; regocijándose en su miseria. Su corazón comenzó a latir fuerte cerrándole la garganta en un nudo, no se permitiría flaquear, mucho menos frente al león que ahora custodiaba su cuarto.

Golpeteó simultáneamente sus mejillas para apartar pensamientos negativos y se acomodó el ceñido pijama agrandado.

-Cualquiera diría que tendrías mejores cosas que hacer un día sábado…. O cualquier día, siendo quien eres- dijo en su tono ofendido mientras acomodaba su mullido nido de frazadas.

-¿Qué te hace pensar eso?- arqueó una ceja amoldando su almohada en la cama transformada y se dedicó a mirar a Malfoy con curiosidad.

-Pues simplemente que eres el famosísimo Harry-Jodido-Potter, seguro deberías de estar ahorita divirtiéndote con tus mascotas en alguien lugar muggle, salvando el trasero del mundo como el "grandioso" auror que eres o echándote una encamada con ella-comadreja. No sé, usa tu imaginación- Harry bufó entre ofendido por la ofensa a Ron y Hermione y divertido por la imagen que Draco tenía de él.

-¿Y no es mejor estar ante la grata presencia del ¡Oh! gran Draco Malfoy?- por un momento vio el atisbo del viejo Malfoy inflándose de orgullo ante esas palabras, pero fue fácilmente desinflado con una mueca desdeñosa.

-Claro… a otro kneazle con ese hueso…- dijo secamente –ya enserio, ¿el auror estrella del Ministerio, cumpliendo una misión samaritana con el controversial ex –mortifago de mierda Draco Malfoy para que baje de peso?- Harry se tensó ante la palabra mortifago y apretó las manos en puño, no quería que se refiriera a sí mismo como tal pero no pudo rebatirle. Draco le restó importancia e insistió -Tiene que haber otra cosa detrás de ello… ¿Qué estas planeando Potter?-

-Simplemente quiero ayudarte ¿está mal?- nuevamente el semblante incrédulo. "Estúpido Slytherin desconfiado" pensó Harry abatido y mas que cansado con la misma cantaleta.

-Pero…-

-Ya hablamos hace rato de ello y te dije que no es por un malvado y truculento plan de venganza ni para hacerte la vida imposible. Así que si vuelves a insistir con ello saltaré a tu cama y te advierto que me gusta abrazar y refregarme contra lo primero que caiga en mi mano cuando duermo- Un escalofrío recorrió la espalda de Draco. ¿Si eso no era malevolencia entonces que era? y negó con la cabeza. –Bien- más que tranquilo sonrió -Que tengas dulces sueños Draco-

-Pues yo espero que tú no… así podrías dejarme descansar mañana…- Harry rió bajito y con un nox sin varita apagó la luz.

*xXx* A 50 kg. Del peso ideal (y a 181 Días De enamorarse)*xXx*