Sa-lu-2 mis queridos lectores. Se que no tengo perdón por olvidar esta historia. Gomenne pero el tiempo me come, además en el ultimo capitulo no hubo demasiados Reviews, así que depende de cuantos hayan volveré a actualizar.
Mientras pueden agradecer a mi novio quien fue el causante de que esta historia fuera mi próxima actualización n.n
OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOAMIOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
Fuera De Mi Alcance
Capitulo 4: "Aprendiendo a amarte"
Ichigo se encontraba sentado en su muy ostentosa sala, en un sillón de piel color chocolate oscuro, mientras bebía un trago del mejor vino del mundo. Colección única para personas únicas, se creía.
Con la mirada perdida hacia el techo del lugar y desganado por completo, observaba con aburrimiento e indiferencia las estupendas pinturas que estaban estampadas sobre él, obras de arte imposibles de reproducir o comprar por su elevado costo.
Pero para él, le era mucho mejor admirar el perfecto cuerpo de su amada prometida a quien mantenía hace pocas horas cautiva aun. Con enojo y rabia se maldijo por tomar ese tipo de medidas con ella, no era justo, definitivamente Orihime no lo merecía.
Pero en parte sabia que eran necesarias, a pesar de que no tuvo que haberlas tomado con aquella mujer que tanto le pesaba reconocer como su primera esposa, para su desgracia.
Con un gran suspiro decidió, después de tanto pensar, ir a encontrarse con Orihime, comenzando a extrañarla. Se levanto de una sola vez y enseguida se encamino subiendo por las escaleras.
A ritmo lento, Ichigo avanzaba al cuarto que contenía a su princesa prisionera y, llegando hasta él, abrió la puerta con la llave, causando algo de ruido al hacerlo. La empujo hacia adentro y diviso a Hime inmóvil sobre el suelo.
Sin pensarlo, Ichigo de inmediato la cargo en brazos preocupado hasta llegar a la aun muy desordenada cama en la que había hecho el amor por primera vez.
-Orihime… ¿E-estas b-bien? –le pregunto su padre trabajosamente sin recibir respuesta –Vamos… sabes que hago esto solo por tu bien –siguió intentando animarla y tratando de hacerla comprender la complicada situación
Pero parecía inútil.
-Ichi-go… ¿Por que? –finalmente soltó la princesa con pequeñas visibles lagrimas en sus ojos.
-Hime yo… no quiero que te alejes de mi
Sin consuelo Orihime respondió molesta
-¡¿Crees que te dejaría?! Te acabo de demostrar que te amo a pesar de que eres mi padre
-Eso ya no importa –interrumpió él
-Es que parece que después de haberlo hecho ya no te importa nada Ichigo. Se supone que estaríamos juntos. Lo único que hice fue pedirte tres meses de noviazgo y ahora me encierras como criminal. Si es así ¿Cuál fue mi crimen? ¿Amarte como nadie?... pues si Ichigo, así es… ¡TE AMO!, desde mucho antes y lo sabes bien. Pase mi loca obsesión por ti sobre todo… sobre la gente, los principios, sobre Riruka incluso…yo… Ichigo ¡Responde!–exclamo Orihime demasiado alterada suplicando mirándole fijamente a los ojos mientras derramaba las lagrimas incontenibles.
Y era verdad, todo lo era. Ella había tenido que sufrir tanto por su padre. Para pelear por su atención contra la de su propia madre, Riruka Dokugamine. Quien a pesar de haber sido tan buena y amable con ella… simplemente aun no podía dejar de odiarla y jamás lo haría.
Al quedar sin palabras, Ichigo solo se acerco para abrazarla pero Hime volteo su cuerpo para alejarse, evitando así el contacto. No dijo nada, tan solo…
Lo evito.
-No me castigues así, por favor… sabes que también te amo Orihime –habla Ichigo con todo el volumen que tenia en su voz.
-Si me amaras no dudarías de mi y le quitarías el estúpido seguro a la puerta –recrimino ella.
-No es que quiera… no puedo… -concluyo nuevamente acercándose a Orihime.
Dándole un beso rápido en la mejilla, acaricio su cabello con dulzura y salió nuevamente, destruido por completo ante la situación que vivía. Echo un último vistazo a su princesa, quien continuaba inmóvil y sollozando, sabia que esa era su culpa y se sentí estúpido por ello.
-Lo siento… -se despidió de nuevo encerrando a su prometida dolorosamente.
Al salir Ichigo suspiro hondo, algo molesto por la frustrante conversación
-Vaya… pero si veo que el Rey ha discutido con su amada princesa –reía su maligno ser divertido –Oye… porque no entras y la haces tuya a la fuerza, después de todo ya la has tomado, dudo que ella desee estar contigo en estos momentos así que vamos por la princesa… -lo intentaba animar ese maldito –Será divertido escucharla gritar y verla llorar mientras se resiste a gemir –nuevamente se burlaba de Ichigo.
Estaba intentando manipularlo como aquella ocasión con sus padres, logrando un resultado estúpido y pésimo. De ninguna manera volvería a caer ante sus trucos y chantajes y mucho menos para lastimar a Hime.
Jamás lo haría.
Lamentablemente, en esta realidad el pelinaranja se encontraba bastante dolido por ella y de no ser por su razonamiento ya la estaría violando despiadadamente.
-Vete al infierno maldito –le respondió con un gesto de odio y desesperación – ¿Crees que volveré a caer y hacer lo que tu dices? Deja a Orihime en paz.
Pero el cuerpo de él deseaba complacer el fuerte llamado que le hacían sus deseos carnales.
-Como gustes, solo que me debes una y sabes que es lo que quiero –recordó aquella voz estruendosa decayendo aun más el ánimo del Kurosaki.
-Lo se…
Sin prestar más atención se alejo del tentador cuarto con algo de nostalgia por un triunfo sin gloria. Siguió su camino hasta la puerta principal para respirar un poco de libertad que tenia restringida su hija.
La suave brisa movía sus cabellos rebeldes y el cálido sol de esa mañana le recordaba el calor del cuerpo de su primogénita. Con aquella calma que estaba concibiendo observo como había frente a su casa un gran camión de mudanzas, donde podía ver bajar infinidades de artículos.
Algunos eran muebles, otros electrodomésticos, decoraciones, joyas, plantas, maletas, más extravagancias ridículamente costosas como las que Ichigo solía tener también.
Ante esto, le tomo la mas mínima importancia y le daba igual si alguien llegaba o se iba. Que ingenuo era por no poner suficiente atención a algo que podría destruir todo lo que con mucho esfuerzo y paciencia había obtenido. Con gran cansancio se metió nuevamente a su casa, dejando atrás lo sucedido.
Cuando la tarde cayó en el último rayo de iluminación, la oscuridad abrazo la casa de Kurosaki. El lugar donde vivía solía ser muy silencioso. Como residencia privada y exageradamente costosa no hay demasiadas personas que puedan pagar tal precio.
Ichigo subió de nuevo las escaleras para ir a encontrarse con ella. Cuando estuvo frente a la puerta removió el seguro que era el culpable del descontento de su futura mujer.
-Hime… ¿Tienes hambre? –pregunto cauteloso y con voz suave esperando obtener respuesta positiva, pero cambio su semblante cuando ni siquiera vio que se moviera
-Orihime… te traje comida -pero el resultado a su insistencia era el mismo que el anterior.
Dejando de lado la apetitosa bandeja con platillos, se acerco hasta ella, quien se encontraba acostada en la cama (como las veces anteriores), dándole la espalda. Él beso su mejilla y se recostó junto a ella, abrazándola por la cintura y acercándola a su cuerpo.
-¡Que comience la diversión! –menciono su estúpido ser interno haciendo molestar aun mas a Ichigo.
Él sabía que Orihime no se encontraba dormida, tan solo un poco estresada por el gran cambio que sufría su vida junto con la de su ya no tan amado padre. Pero ella no intento resistirse, solo se encontraba en un estado de inconsciencia total.
Ichigo volteo a Orihime y vio sus ojos fríos y sin el brillo de emoción que siempre portaba y caracterizaba. Quito las sabanas de su cuerpo y descubrió su hermosa desnudez, pero Hime, a pesar de todo, seguía sin mostrar rastro de consciencia.
Ichigo quiso animarla y hacerla olvidar la discusión que habían tenido. Con delicadeza recorrió con sus dedos los cálidos senos hasta tomarlos por completo y besar sus labios. De un movimiento rápido estaba sobre ella, notando que su interior no estaba preparado aun para recibirlo. Él abrió la bata que portaba liberando su miembro firme. Con molestia Kurosaki la embistió bruscamente pero como era de esperarse no entro por completo, logrando solo que Orihime gimiera por dolor pero aun manteniéndose tan ausente como hasta ahora.
Creyendo Ichigo que lo que estaba haciendo era lo correcto, intentaba introducirse mas en el cuerpo pequeño de ella, pero sin recibir reacciones de placer. Decidió entonces parar y levantarse mas frustrado que antes.
-Sabes Orihime –dijo fríamente y como siempre sin respuesta –Yo no quiero hacer el amor con una muñequita de porcelana… yo quiero estar contigo –menciono por ultimo dejando la puerta semi abierta y saliendo del lugar.
Ichigo no tenía claro que iba a ocurrir después de liberar a Orihime. Quizás y lo abandonaría, siendo esa la opción principal y más obvia.
-Soy un estúpido, un completo estúpido -se insultaba por lo bajo el pelinaranja lamentándose por todas sus acciones.
-Y vaya que mucho –se mofaba su ser interviniendo -¿Por qué te detuviste? Ibas bien Rey y… la dejaste escapar
-¿Qué debo hacer? No quiero herirla pero tampoco perderla, además de ser mi prometida es mi hija y debería saber que le ocurre y protegerla de todo… incluyéndome a mí. ¡Maldición si acabo de violarla!
-¿Sabes que has hecho mal? Si me dejas ayudarte de nuevo todo volverá a la normalidad Rey –propuso tentadoramente su maligna voz
-Pero si lo haces esta vez la querrás a ella –dijo Ichigo con un tono de voz débil
Con una risa macabra, aquel maldito tormento de Ichigo le dio a entender que exactamente era a Hime lo que deseaba.
-¿Y bien? ¿Qué me dices Rey?... ¿Quieres recuperar a tu princesa?
-Claro que quiero maldito –exclamo ofendido ante la pregunta.
Ella era y seria lo más preciado para él.
-¿Entonces? –insistió Él para obtener la respuesta que quería.
-Ayúdame –murmuro Ichigo indeciso por pronunciar aquella palabra, pero de verdad que estaba perdido y necesitaba a Orihime.
-Estupendo, apresúrate y ve hasta donde se encuentra
Ichigo sin pensar más en las consecuencias corrió hasta donde creía, estaba Orihime. Al volver a encontrarla se percato de que aun continuaba recostada en la cama, por suerte ella aun no se había ido. Ahora con más cautela y delicadeza se acerco hasta Hime.
-Acaríciala Rey –le ordenó
Ichigo comenzó por sus cabellos, tan suaves y sedosos como siempre fue recorriéndolos lento y despacio hasta colocar su mano en su frágil cintura.
-Di su nombre al oído
Ichigo volvió a obedecer. Acerco sus labios hasta el oído derecho de ella y con voz dulce le hablo.
-Orihime…
Ante esto una pequeña reacción por parte de Hime se noto en su cuerpo
-Ahora hazle saber que tu tienes absolutamente toda la culpa de lo que haces, que eres un imbécil por hacerle eso y… por tratar de que su relación funcione
Ichigo no estaba de frente a Orihime, por lo que ella no podía ver los gestos o reacciones de su progenitor, el cual ahora se encontraba bastante confundido. Igual o más que Hime sobre lo que su otro "yo" le había indicado.
-¿Y eso para que? –le cuestiono mentalmente desconcertado
-Veras Rey… -suspiro Él cansado –A las mujeres les encanta que los hombres se sientan culpables y estúpidos en la relación, pero como la princesa también toma parte de ella se deberá de lamentar por hacerte sentir así y te aseguro que te perdonara y hasta terminara dejando que la folles hasta el amanecer –termino de hablar dándole a Ichigo una muy buena explicación acerca de sus métodos, los cuales a pesar de sonar irracionales y sin sentido podrían resultar muy efectivos. Además de que él no tenía nada que perder con intentarlo, o al menos eso creía…
Eso es lo que necesitaba.
-¿Qué te dije acerca de tus comentarios sobre Orihime? –le recordó el Rey
-Está bien… pero solo te hago saber que esta clase de trucos nunca fallan, son tan buenos y les gustan tanto como cuando las hacen gemir –reía como ultimo, ahora por diversión y con su tan clásico humor negro.
-¡Basta!... como siempre sales con tus idioteces
-eso díselo a la princesa y deja de perder el tiempo –concluyo Ichigo su detestable charla con lo que creía su contraparte.
-Hime… -volvió a decir con ese tono irresistible –Solo quiero decirte que… -con pequeñas gotas tibias sintiendo caer sobre sus hombros, Orihime se preocupo -Que tu no tienes nada que ver con las idioteces que yo hago… soy un imbécil por tratarte de esta manera. Llegar a tal punto contigo, haciéndote solo sufrir princesa –se detuvo abrazándola delicadamente, sin forzarla –Y… también por tratar de que lo nuestro funciones –eso ultimo golpeo duramente en el alma de la joven.
Porque sabia que justamente Ichigo estaba haciendo todo lo posible para que pudieran estar juntos. El se había declarado primero, algo que Orihime jamás hubiera intentado a pesar de que lo deseara y lo que anteriormente había ocurrido. Todas aquellas veces en que estuvieron tan cerca de hacer el amor pese esa corta edad. El se las había arreglado para prepararlo todo ese mismo día en que su "niña" cumplía los quince años. Pero quizás lo más importante era que Ichigo la había esperado todos esos años pacientemente hasta que llegara el momento exacto de estar juntos. Sin adelantarse, apresurarse o echar a perder su precoz relación de amantes.
Porque era justa y dolorosamente lo que eran. Ichigo estaba casado y el matrimonio no estaba deshecho. Orihime era su hija pero que su padre estuviera con ella convertía su relación en algo tan ilícito como el pecado que cometían.
-Ichigo… no llores mas por favor –con inquietud se volteo hacia él abrazándolo fuertemente y buscando sus labios.
Cuando tuvieron contacto exitoso, Kurosaki no desaprovecho en convertir ese dulce roce en algo ms intenso, introduciendo su lengua sin permiso dado pero si merecido. Al separarse, Orihime se sumergió en el pecho de Ichigo llorando por sentirse ahora ella la culpable de todos los problemas que acontecían.
-Perdóname Ichigo… te amo y aun así no comprendí que todo lo hacías por mi bien. Entiendo si quieres que permanezca aquí, aceptare tus métodos
-Ya no Hime. Eres libre hermosa. Solo no te alejes demasiado –con mas atrevimiento Orihime guio a su padre quedando sobre ella.
-Hime tu…
-Creo que debemos reconciliarnos –dijo sonrojándose mientras el brillo regresaba a sus hermosos ojos grisáceos al igual que su consciencia
-¿Lo ves ahora? Rey… las mujeres son muy fácil de conmover y convencer, por ello resulta simple manipularlas con cosas así como sentirse totalmente culpable de lo que ocurre y… te dije que terminaría dejándote follarla –interrumpió su ser causándole sorpresa a Ichigo por ser tan calculador en sus planes.
Aunque todo pareciera estar arreglado y en paz por el momento, ese friki se las cobraría muy caras. Pero era la última esperanza para recuperar a Orihime.
Ichigo siempre podía jurar que moría por hacer el amor a su prometida, aunque en esta especial ocasión quería que no fuera así. Prefería esperar y convertir más íntimo ese momento, porque Hime recién comenzaba a experimentar ese mundo de la sexualidad activa.
Beso sus labios y se separo para sonreírle ampliamente.
-Salgamos Hime –propuso ayudando a que se levantara un poco, lo suficiente para sentarla.
-Y ¿A donde? –le pregunto con alegría y curiosidad en su corazón
-A donde lo desees tu princesa –cautivándola, hizo que lo abrazara de nuevo para olvidar por completo lo que su padre había querido evitar y que por error cometió.
Porque errores todos tenemos y algún día la princesa también los cometería.
-Llévame de vacaciones –dijo suplicando con una tierna mirada para que accediera
-Como desees –respondió haciéndole cosquillas en el estomago traviesamente y besando su cuello recorriéndolo con su lengua.
-No Ichigo… -reía Orihime gustosa ahora de las acciones de su padre.
-¿Me perdonas? –menciono el Kurosaki serio
-Claro que te perdono… pero si tu también me perdonas a mi
-No tengo nada que perdonarte
-¡Claro que si!, jamás volveré a dudar de ti Ichi. ¡Te amo! –exclamo Orihime atrapando a Ichigo.
-Igual yo Hime… igual yo… -correspondió él sonriente de nuevo por su única causa de felicidad.
Orihime…
Su princesa…
Su prometida…
Su hija…
OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOAMIOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
Aun así les agradezco a los Reviews, solo que esa es la única fuente de ánimos, ganas y motivaciones que tenemos todas las escritoras para subir historia.
Me interesa saber que opinan así que ¡Review Please! ;)
