En la mañana siguiente, Brass entró al cuarto y sintió el olor de Torrent en la habitación, miró a Scarlett que aún dormía. Ella abrazaba una camiseta mientras usaba la otra. Ella se levantó a oír a alguien abrió los ojos y vio a Brass, desilusionada de que no fuera Torrent.

-No sabía que necesitarás camisetas, de haber sabido yo mismo te hubiera traído algunas.

Ella no rio de su comentario, levantó la mirada y lo miró con tristeza.

-¿Qué pasa? ¿Torrent te ha lastimado? Si es así te juro que lo mataré.

-Él no me ha hecho nada, no le intereso.

-Ahora entiendo, noté que su olor aún no estaba en ti, siguen sin tener relaciones.

Scarlett se levantó y fue a la cocina, tomó yogurt y comenzó a comerlo.

-No te sientas mal, si lo que quieres es un compañero te aseguro que conseguiremos uno bueno para ti.

-Olvídalo, no sabes cómo me siento.

-Me enamoré de la compañera de alguien más, ella nunca me correspondió y solo fue mi amiga, sé lo que es tener amor no correspondido y enserio lamento que sufras eso.

Scarlett lo abrazó, se dio cuenta que no era la única con el corazón roto en esa habitación.

-Hay un rio cerca, podemos ir a nadar si te interesa, tal vez eso te anime.

-Me encantaría- Scar sonrió mientras buscaba su bikini, se lo puso y salió del baño.

-Será mejor que uses algo más que eso, estoy controlándome porque sé que no estás interesada en mí, pero me haces esto muy difícil y otro macho podría intentar tomarte.

Scarlett tomó una camiseta corta y unos shorts. La emocionaba nadar, hace mucho que no lo hacía.

-El rio está en la zona salvaje, pero no tengas miedo, estarás segura conmigo y no dejaré que nada te haga daño.

-Está bien.

Nadaron por una hora y Scar ya estaba cansada se salió del rio y se sentó cerca viendo nadar a Brass. Las nuevas especies eran muy interesantes y muy atractivas, no podía dejar de pensar en Torrent. Estaba absorta en sus pensamientos cuando sintió que la atrapaban unos brazos fuertes. Una mano cubría su boca para evitar que gritara, mordió la mano y pidió ayuda a Brass pero no recibió respuesta, él debía estar bajo el agua.

Scar sintió que la llevaban a una cabaña y miró sorprendida a la nueva especie que la había secuestrado. Brass salió del agua y notó que ya no se escuchaba a Scarlett comenzó a buscar su olor y lo encontró junto con el de otro macho, Vengeance.

Scar luchó y se soltó del agarre de Vengeance, no sabía si era otra prueba como la que le habían puesto para ver sus habilidades pero se sentía muy real. Comenzó a correr hacia la puerta cuando Vengeance la volvió a sujetar.

-No te asustes, soy Vengeance, llámame Ven, quiero una compañera, no te haré daño.

-Ya tengo a alguien.

-No hueles a ningún otro macho ni tienes marcas de estar emparejada.

-Él no se siente atraído por mí, pero yo solo lo quiero a él.

-Te haré olvidarlo- le acarició el brazo- eres muy hermosa no entiendo porque no le gustarías, está loco, yo si te sabré valorar.

Scar se alejó de él pero pensó en lo que dijo- ¿No te parezco muy delgada y frágil?

-Pareces sana, eres más fuerte que las otras hembras con las que me intenté emparejar, ellas peleaban más débil.

-¿Cuántas hembras has…? ¿Están ellas bien?

-Sí, una es ahora la compañera de Wrath y la otra ahora es compañera de Tiger, nadie quiere ser mi compañera, prefirieron irse con ellos.

-Lo siento, pero no creo que forzando a una mujer logres hacer que permanezca contigo, el día que encuentres a tu compañera no la tendrás que forzar.

-Yo tenía una compañera, la llevaron a mi celda para experimentos de reproducción, ella me acariciaba el pelo y era buena conmigo, la extraño, en las noches me siento muy solo. No tengo razón para vivir por eso quiero una compañera, para cuidarla y protegerla. No te haría daño, he aprendido a cocinar y puedo darte placer.

Una lágrima salió de los ojos de Scarlett. Él la limpió y se alejó un poco.

-No te forzaré, no soporto ver tus lágrimas, si quieres márchate.

-Son de tristeza, lamento lo que te sucedió, ¿qué es eso que se escucha?

-Son cachorros, los cuido mientras crecen, tienen hambre, estaba a punto de darles de comer cuando olí tu aroma, es delicioso.

Scar se sonrojó y acarició a uno de los cachorros.

-¿Es verdad que te atrae alguien más?

-Sí.

-¿Una nueva especie?

-Es un canino- dijo Scarlet sonrojándose más.

-Quieta, no te lastimaré- Vengeance la abrazó y se frotó contra ella. Scar no entendía del todo lo que pasaba.

-Él me olerá en ti, si le gustas esto lo volverá loco y te querrá marcar de inmediato, si no le interesas siempre estaré disponible para ti- le explicó Vengeance mientras la soltaba.

-Estos cachorros son hermosos, creo que podrían ser una buena razón para vivir, estoy segura de que encontrarás una compañera mejor que yo Ven, solo necesitas tiempo y paciencia, yo creo que…

Antes de que terminará su frase observó cómo Torrent se abalanzaba sobre Vengeance, y sintió que Brass la tomaba de la cintura.

-Suéltame, él no me hacía daño- dijo liberándose de Brass, volteó a ver a Torrent sobre Vengeance- déjalo, no lo lastimes, detente Torrent.

Torrent se apartó de Vengeance y la miró preguntándose porque lo defendía.

-Ahora entiendo, decidiste quedarte con él, querías un compañero y él una compañera, nunca imaginé que terminarían juntos pero si son felices- dijo Brass oliendo el olor de Ven sobre Scarlett.

-Te mataré- dijo Torrent mientras golpeaba a Ven.

-Basta, no- Scar gritaba, Vengeance golpeó a Torrent en la cabeza y él perdió el conocimiento.

-No lo maté por ti, normalmente pelea mejor pero su furia lo cegaba, le gustas mucho, no dudo que sean felices juntos-le dijo Ven a Scarlett mientras se iba.

Scarlett abrazó el cuerpo inconsciente de Torrent y lo puso sobre su hombro, con ayuda de Brass lo sacó de la cabaña de Vengeance y lo llevó a la suya. Scar le vendó la cabeza con cuidado y se aseguró de que estuviera bien.

-Toma una ducha, cuando despierte no le gustará el olor de Ven sobre ti, estaré cerca por si me necesitas pero los dejaré solos, en caso de problemas márcame al móvil o grita.

Scar se duchó y uso una de las camisetas de Torrent, tendría que comprar más si ella seguía robándolas. Torrent se veía tranquilo mientras estaba en la cama, ella se recostó sobre su pecho y se quedó dormida. Cuando ella se levantó, él seguía inconsciente, se miraba tan indefenso, acarició su cabello con cuidado y se sentó atrás de él, puso su cabeza en su regazo y besó sus heridas, quería curarlo.

Torrent comenzó a recuperar la memoria cuando sintió un olor delicioso a su alrededor, sintió dulces labios en su frente y unas manos que acariciaban su pecho y hombros. Nunca se había sentido mejor en su vida, el fuerte dolor de su cabeza era más que compensado con los mimos que ahora recibía. Él empezó a recordar todo, Vengeance la había secuestrado y ella lo defendía.

-¿Quieres a Vengeance como compañero?

Ella se emocionó al oír su voz, no le prestó atención a la pregunta y lo abrazó con más fuerza, seguía besando su cabeza y acariciándolo.

-Estaba muy preocupada por ti, pensé que te perdería.

Él la tomó del brazo y la hizo sentarse sobre él. La besó con mucha pasión, quería hacerla suya. Cuando intentó incorporarse sintió un mareo y pensó que el golpe de la cabeza tal vez había sido más grave de lo que pensó. Ella ya no iba a parar, se quitó su camisa y lo desvistió con cuidado de no lastimarlo. Ella besó su pecho y fue bajando, su miembro parecía tan grande, tenía que probarlo. Suavemente lo besó y lo introdujo en su boca, Torrent comenzó a gemir y a gruñir. Sabía que algunas hembras humanas hacían eso pero nunca imaginó que sería tan delicioso. Estaba inundado de placer cuando sintió que ella se sentó sobre él e introdujo su miembro en su vagina. Comenzó a bajar lentamente, mientras besaba su cuello y acariciaba su pecho. Sintió que él cuerpo de él se tensaba.

-¿Quieres dominarme, por qué quieres montarme tú a mí? ¿Me estás castigando?- preguntó Torrent tensó.

Ella no había pensado en que probablemente él querría estar encima pero sabía que con su golpe lo mejor sería que permaneciera acostado.

-Relájate, si quieres me detengo pero pensé que te gustaría.

-No pares.

Ella comenzó a introducir su miembro más profundo y a acelerar las embestidas. Sintió la mano de él acariciando su clítoris, no podía con el placer que sentía, lo hacía muy bien, sabía cómo tocarla para volverla loca.

-Torrent, yo me voy a …- no pudo terminar la frase ya que fuertes gemidos salieron de su boca mientras ella arqueaba su espalda y rasguñó su pecho. Pasó poco antes de que él se corriera dentro de ella. Su semen era cálido y se sentía como fuego en su interior.

-Mía- fue todo lo que dijo Torrent mientras acariciaba su espalda, ella había caído rendida sobre su pecho con su miembro aun bloqueando su salida.

Pasaron unos minutos y se retiró del interior de ella. Había sido perfecto, un sueño hecho realidad. Descansaron abrazados, había sido un día pesado y solo querían dormir.