Naruto no me pertenece, ni nada semejante. Yo empleo algunos personajes de mi agrado para mi y su entretenimiento, sin fines de lucro =)
Original Story
Dilemas de una Kunoichi
Capitulo 4:
Miedo
El reflejo de un espejo nunca miente. Jamás. Sé que me reflejo en el al imitarse mis aspectos con certeza bañada en pulcritud. Lástima que es un exterior simple, careciente de la gracia predeterminada en una mujer a mi edad. Cuando el mundo es una esfera al son de mis manos torpes de interés me pregunto: ¿De qué vale el tener al mundo entre las palmas y la conciencia en un limbo neutro de final? Con esto mi intención es errada en justificar mis pocas luces naturales pero es acertada en resaltar el desastre que es mi ser, aunque encuentre la pieza para salir de mis cenizas exteriores me valdría un cuerno porque el complacer la vanidad de un cristal burlón en imitaciones me aleja a millas de reflejar en mis pupilas la ninfa invernada en la jaula impenetrable de mi interior.
Caminé por la aldea sin ver a nadie. ¿O sí vi a alguien?. El par de ojos chocolates cuales me fueron impuestos jugaban con mi poca cordura, si a mi frente una persona, cualquier persona, permaneciera sería plagio a que no existiera su presencia. Total, no es de mi importancia lo que pueda ofrecer esa persona tal vez pase por egoísta en mi defensa expreso "¿Quién no lo es?" A quien amo desde años ni en mi muerte sería capaz de hacérselo saber. Sí, lo confieso, si mi voz le proporciona la vida de Neji Hyuuga, que mi garganta sea suya. Es patético el no reconocerlo, no es imposible ni improbable para qué negarme cual niñita malcriada ajena al mundo a su alrededor. Otra de mis cualidades deficientes son el nunca atreverme a romper las fronteras que me limitan, una de ellas es el callar mi amor, la siguiente seria el no explorar mas a profundidad mi belleza para entender la interna, el no crecer por voluntad propia, el no reprender mis mañas, y pare de contar...
En medio de mi cabeza no me percaté de la niña vestida de blanca quien me observaba con insistencia. ¿Un invasor? Acto reflejo mi brazo derecho se ocultó en mi espalda en busca de mis pergaminos, búsqueda en vano mis sentidos se paralizaron, no salir ni con un kunai era el error nuevo en mi lista pero al caer en cuenta la niña ya en mi horizonte no se reflejaba. Ahora estaba detrás de mi, las piernas, los brazos, mi voz, idos para agudizar el sentido acústico, la presencia de una suave manera me habló al oído, era una niña pequeña para alcanzar mis perceptores del sonido. Cómo llegaba a esa altura? Pregunta desplazada por las palabras que con la brisa pasajera intenté no confundirlas
-Ven conmigo- apenas sentí el control de mi fuerza la respuesta se manifestó en un giro para alcanzarle con un golpe. Ella corría y ni con toda la experiencia en velocidad llegué a estarle cerca no podía darme el lujo de perder con una…cosa totalmente desconocida. Jamás. Tal vez mis manos sin armas se encontraban, pero de que derrotaría ese intento barato de persona, derrotaría el pudor al no estar en posición de ataque, en resumen: derrotaría ese miedo de perder.
-Maldición, se me escapó-ya no la percibía en mis ojos por mas intentos en fallo para retomar su persecución el último recurso que tenía era dar aviso a mis compañeros, a mi sensei. ¿Dónde están metidos? Hay invasor en la aldea y nadie parece notarlo. ¡¿Por qué?!.
Porque no hay nadie
No eran alucinaciones, no era egoísmo, no era nada. Nada ni nadie ante mi visión porque en la aldea mi presencia era reinaba en soledad…
