Hey! Aquí estoy de nuevo ;) y vuelvo porque ustedes me lo piden, si no ya me hubiese fastidiado y la historia ni hubiese pasado del primer capítulo xD (qué típico de mi parte y hey! No es ironía, really not).

Bueno, ya el fanfic está, como quien dice, tomando más "forma"… nah, mentira! Todavía es un rollo xD ya se darán cuenta de lo que les hablo cuando lean los capítulos posteriores (Ah! By the way: no sé cuántas partes me llevará esta historia).

Una vez más, gracias a todas las lindas personas que han revieweado: Ani Li Lockhart Strife (Hey, a ver si actualizas "Cadenas"), Neus, Aguante yo, PJ, Tifaina, Tifa chan [at you service] y Darkcrystalgirl (Aquí te va la pista: Los dos :o) all of u rock people! Esto es por ustedes!

Y una vez más, me largo. Supongo que, para ustedes, esta es la parte fastidiosa de la lectura xD.

[Y disculpen la tardanza ^^U lo que pasa es que salí el 12/12 de vacaciones de navidad y en la universidad me están tapujaron de tareas y exámenes la última semana (DORMIR 12 HORAS ÚNICAMENTE DURANTE TRES DÍAS NO ES SANO!). Si todavía están en high school, pues DISFRUTENLO porque la uni es cruel T.T]

Besos.

Sango Hirakoutsu (Aún en búsqueda del nick name sexy xD)

DISCLAIMER: Ustedes ya lo saben =( nada es mío, sólo la historia del fic.

Frutas, ellos y yo

Capítulo IV

"El sabor de la vid"

- Entonces- habló la castaña- cuéntame absolutamente todo sobre Rufus Shinra, o mejor dicho, sobre el rubio cabeza hueca.

- A decir verdad- le explicó Tifa- me preocupa un poco cómo podría afectar su imagen pública todo lo que cuente. Después de todo, estamos hablando de un líder.

- ¡Si le afecta es porque se lo merece!- puntualizó la wutainense todavía agitada- él se jacta de decir que está saldando su cuenta con el mundo, que está reparando el daño con buenas acciones, cuando en realidad es un mentiroso. De no ser así, hubiese aceptado mi propuesta. Ayudar a que Wutai retorne al esplendor de sus mejores años es ayudar en parte a la humanidad, ¿o no?- concluyó la muchacha.

La joven encinta miró a su amiga y la comprendió, decidió entonces actuar a favor de ella. Además, no sentía ningún tipo de aprecio por Rufus Shinra ¿Por qué le importaría lo que pensara él si se enterara que aquellas revelaciones habían sido expuestas?

- Rufus Shinra…- comenzó a narrar la chica- a decir verdad fue muy divertido estar con él. O mejor dicho, deshacerme de él.

Yuffie abrió los ojos como platos y pulsó el bottom "start"

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- ¡Una más, una más!- gritaba Rikku mientras colocaba otro "shot" de trago de vodka y jugo de naranja delante de su jefa.

Tifa, por su parte, ya tenía las mejillas sonrosadas y su vista empezaba a ser cada vez menos nítida. Se llevó el pequeño vaso con la preparación alcohólica a los labios y lo bebió entero de un golpe, sin titubeos ni reparos, y oyó como quienes la rodeaban le aplaudían y le halagaban a toda voz. Aquella velada era la celebración de su cumpleaños número 24, la cual ella había querido impedir debido a la desazón que le había causado la partida del rubio, mas Rikku no se lo permitió.

FLASHBACK

- Si luego desea refugiarse y tragarse en su propia tristeza ya ese es asunto suyo. Pero, en lo que a mi respecta, siempre he pensado que los cumpleaños son para celebrarlos a lo grande. Uno debe agradecer por cada segundo que está vivo y alegrarse de que aún pertenece a este mundo- le manifestó la decidida rubia, quien ya se había propuesto a sacar de la cabeza de su jefa al origen de todas sus amarguras: Cloud Strife.

FIN FLASHBACK

La fiesta se estaba celebrando en el Séptimo Cielo, el cual estaba cerrado para el público aquella noche. Se encontraban allí sus amigos de AVALANCHA: Barret (quien había venido sin los niños ya que no consideraba apropiado que estuviesen en una fiesta de adultos), Yuffie, Nanaki, Cid (había traído a Shera consigo), Reeve y, extrañamente, Vincent (junto a Shelke). Además de ellos, estaban Rikku, Selphie, Zell (los organizadores de la celebración) y, por supuesto, Reno (quien había regalado a Tifa una pulsera de plata con una piedra color rosa en el centro). Sólo una persona brillaba por su ausencia… y era la que más importaba a la homenajeada.

Pese a ello, trago tras trago, Tifa se deshacía de la angustia que la torturaba y se forzaba a sentirse más despreocupada, más indiferente, más ¿Contenta? No del todo. Sin embargo el alcohol ejercía sus efectos poderosos y la preciosa morena sentía como sus penas se encerraban dentro de una cápsula y se enterraban en un sitio al cual la ebriedad no le permitía acceder.

Todos los presentes disfrutaban de la velada: bebían, hablaban, reían, bromeaban, bailaban y Tifa no fue invulnerable al ambiente y poco a poco se sintió a gusto. El cabeza de chocobo de disolvía de sus pensamientos y el deseo de encontrar a alguien con quien estar después de que se acabase la reunión se hacía un lugar en su mente. Al primer momento decidió irse hasta el lugar en donde se hallaba Reno, quien hablaba con Cid, y proponerle revivir, por un pequeño lapso de tiempo, parte de lo que experimentaron durante sus meses de miel. Decidió acercarse al pelirrojo pero alguien más llamó su atención: Vincent Valentine estaba sentado en una de las mesas del bar, serio y meditabundo, mientras observaba como Shelke mantenía una conversación con Nanaki. Se encaminó hasta él, con paso lento, y se sentó a su lado para luego comenzar a hablarle.

- Hacía mucho que no nos veíamos Vincent- le dijo la morena en un tono de voz que sólo él podía escuchar.

- Hmmm- murmuró el hombre- he tenido que ocuparme de algunos asuntos- le explicó, austero como siempre.

- ¿Sabes?- le repuso Tifa con las mejillas sonrosadas y luego de acabarse el trago que tenía en su mano- me fastidian los hombres con asuntos pendientes.

-Hmmm- un murmullo fue la única respuesta que obtuvo la chica de parte de su misterioso amigo.

Ella lo miró curiosamente. Vincent Valentine era tan reservado e inexpresivo, de tan pocas palabras. Se preguntó para sus adentros cómo sería aquél hombre como amante y se sonrió mientras el rubor se acentuaba en su faz y se avergonzaba de sí misma por haber pensando algo tan bizarro. Mientras tanto, el ex turk se dio cuenta del gesto que la muchacha había dibujado en sus labios y no lo pasó por alto. Se cuestionó a sí mismo como una mujer tan hermosa pudiese sufrir tanto por un mismo hombre a sabiendas de que cualquier otro se moriría por suplantarlo en su corazón. Entre miradas y sonrisas, la chica llevó una de sus manos a la negra cabellera de su amigo y mientras sus dedos jugaban con aquellas hebras, lo cual sorprendió en demasía al misterioso hombre, le habló con voz suave y juguetona.

- Me gustaría que me visitaras cuando acabes de resolver tus cuestiones pendientes- le confesó la joven mientras le dedicaba otra sonrisa.

El ex turk, un tanto extrañado de la actitud de su amiga, asintió ante su solicitud y la consideró una promesa. La muchacha siguió acariciando la cabellera de su compañero hasta que unos golpes en la puerta del bar interrumpieron la escena.

- ¿Acaso no vio el "CERRADO" en el letrero?- exclamó Yuffie haciendo alusión a la inscripción en las afueras del establecimientos que indicaba la no apertura del mismo. La muchacha se encaminó con fastidio hasta la puerta y se dispuso a abrirla.- Señor, el bar está cerr… no pudo terminar la frase al darse cuenta de quién era el visitante inoportuno.

Al ver que la chica no reaccionaba, Reno y Barret se acercaron al lugar en donde se encontraba y su reacción fue similar a la de ella. Sólo el pelirrojo fue el que alcanzó a decir algo.

-¡Jefe!- expresó atónito.

Al oír la palabra, el resto de los presentes voltearon su cabeza hacia aquella ubicación y observaron al recién llegado, totalmente recuperado del geostigma, y a su acompañante mientras estos se hacían paso y entraban al lugar.

- ¡Con que este es el compromiso que tenías para esta noche, Reno!- hablaba el hombre mientras buscaba a "alguien" con la mirada- Hmmm, me parece que estoy interrumpiendo una celebración.

- Qué te trae por aquí Rufus Shinra?- se escuchó de pronto desde una esquina del bar. Había sido Tifa quién, sorprendida al ver a aquel rubio, no entendía su presencia y, tambaleándose un poco, se dirigió hasta él. Al llegar, sintió como su azulada mirada se clavaba en ella de forma vehemente.

- Pues, pensaba tomarme un trago y realizar una visita… pero al parecer la entrada al público está prohibida hoy- decía pausada y elegantemente- A todas estas, ¿quién es el homenajeado?

- Yo- explicó la morena- hoy es mi cumpleaños.

-¡Oh!- el hombre se hizo el sorprendido ante el comentario y seguidamente tomó la mano de la muchacha y la besó- ¡Qué coincidencia!- expresó mientras se dirigía a su acompañante, Tseng, y recibía en sus brazos el ramo de flores que el turk cargaba desde su llegada- aunque yo preferiría llamarlo destino- y se lo ofreció a la joven- feliz cumpleaños.

Tifa aceptó el presente y miró al hombre con desconcierto y asombro, ¿Desde cuándo Rufus Shinra era tan amable con ella?

- De todas maneras- continuó hablando el hombre- he pensado en que tú y yo podríamos tener una celebración por nuestra cuenta- y clavaba en la faz de la chica una mirada seductora- si estás interesada, llámame mañana y fijaremos la hora.

Dicho eso, caminó hasta la puerta, seguido de su acompañante, y antes de cruzarla exclamó:

- Buenas noches a todos.

Cuando la puerta se cerró detrás de Tseng, los murmullos comenzaron a escucharse. Tifa aún era presa de su asombro (¿Rufus Shinra la había invitado a salir? ¿En qué cabeza cabía eso?) y miró a Reno. El pelirrojo le correspondía la mirada atónito, y muy dentro de sí, un poco celoso. Ella dirigió su vista al arreglo de flores y se percató que dentro de él había una tarjetita en la que estaba escrito el nombre del líder de una de las corporaciones más importantes del mundo y su respectivo número telefónico.

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La morena de despedía de Barret, quien decidió quedarse a dormir aquella madrugada ya que se había emborrachado demasiado y, acabada la fiesta, no había podido si quiera caminar por su cuenta (Vincent, Cid y Reno tuvieron que hacer un gran esfuerzo para poder llevarlo a la casa de Tifa). Los demás, sorprendentemente, si se habían marchado cuando la celebración acabó.

- Dale por mi un beso y un abrazo a los chicos y dile que los extraño muchísimo- le pidió la muchacha a su amigo.

- Ellos también te extrañan, ¡si supieras! Aunque les dije que tú no celebrarías tu cumpleaños y que yo iría ese día a resolver un asunto de trabajo, los dos me miraron como si yo fuera el ser más infame del mundo- le contestó él.

Tifa sonrió con nostalgia. Esos chicos, pensar que alguna vez ella y Cloud fueron como sus… ¿Padres? Barret la miró y, con expresión seria, se dirigió a ella una vez más.

- ¿No has sabido nada de él?- le preguntó.

La muchacha reaccionó ante aquella pregunta de manera confusa ¿Debería contarle a su amigo sobre la aparición fugaz del rubio?

- Me llamó para desearme feliz cumpleaños, sólo eso- había decidido no hacerle saber sobre aquella visita, recordarla se le hacía doloroso.

- Hmmmm…- murmuró el hombre- entonces es mejor que no haya traído a los niños.

La morena asintió y al segundo volvió a ser abordada por otra pregunta de su amigo.

- Por cierto… ¿Has conseguido a alguien?- le interrogó Barret con picardía.

A la chica le vino una risita nerviosa ¿Por qué él sólo le hacía preguntas cuyas respuestas ella prefería callarse?

- ¿Qué crees? Para nada Barret- le contestó Tifa rogando porque la tonta risita no la delatara- ¡Qué comentario tan gracioso!

- Bueno, alguien se mostró interesado ayer y creo que deberías intentarlo- le sugirió su amigo y luego le sonrió como una señal aprobatoria.

Aquel comentario despojó a la morena de la fastidiosa risita y la dejó estática. Un desagradable escalofrío recorrió su espalda.

- ¡¿QU-QU-QU-QUE ESTÁS DICIENDO?!- le respondió la chica mientras sus mejillas se hacían coloradas- Por favor Barret, ¡es Rufus Shinra! ¿No recuerdas que fue nuestro enemigo y que intentó matarnos una vez?

El hombre colocó su mano [NOTA DE LA AUTORA: La única que tiene xD juajua!] sobre el hombro de la chica y con una tenue sonrisa le habló.

- Tif, ese es el tipo de cosas que deben dejarse atrás.

La morena no contestó al comentario pero entendió perfectamente TODO que el moreno quería abarcar con él.

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- Entonces, ¿saldrás con el jefe o no?- le preguntaba el pelirrojo mientras tomaba lentamente el trago que la morena le había servido.

Tifa lo miraba y aquella escena le parecía demasiado bizarra como para ser real: había citado a su ex amante en el bar para consultarle si debía o no aceptar la propuesta que el jefe de él le había hecho la noche anterior. Al principio temía que Reno se sintiera ofendido o lastimado ante el favor pero él accedió sin ninguna dificultad. La muchacha lo había hecho así porque el turk era el hombre con quien tenía más confianza y también porque, al parecer, conocía un tanto al nuevo pretendiente.

- No lo sé- le contestó la chica- por eso es que te llamé ¿sabes? Necesito que me aconsejes.

- ¿Y qué crees? ¿Qué estuve saliendo un tiempo con Rufus Shinra o algo por el estilo?- le cuestionó el chico de manera burlesca y luego terminó su trago.

Tifa le sirvió otro trago y contestó ante el gracioso comentario:

- No, pero conoces más de él que yo y podrías aconsejarme.

Reno dejó su trago sobre la mesa y recostando sus codos sobre la barra le habló a la joven.

- Tifa, yo conozco a Rufus Shinra como se conoce a un jefe. Si querías datos más personales no puedo dártelos porque simplemente los desconozco.

La morena suspiró en señal de resignación. Hasta ahora Reno no le había dicho nada que le fuese de utilidad. Él, por su parte, tomó otro sorbo de su trago y después la miró fijamente.

- Siéndome sincera- le decía el pelirrojo con voz seria- En caso de que quisieras salir con Rufus Shinra ¿Lo harías por diversión o porque quieres enamorarte?- le preguntó.

Tifa pensó en la pregunta y sonrió. ¿Enamorarse? Ella sabía que, aunque quisiera, eso no haría más que causarle dolor a los dos. Ella no podía entregarse enteramente a alguien más. Ya le había sucedido con su pelirrojo amigo. Eso la dejaba con la otra alternativa, diversión, ¿Por qué no? Hacía mucho que no era agasajada de esa manera por un hombre y, a decir verdad, Rufus Shinra no le resultaba del todo desagradable.

- Porque me gustaría hacer algo diferente esta noche- le contestó la morena, totalmente segura de sus palabras.

Reno se sonrió ante el comentario y acabó su segundo trago.

- Entonces llámalo y confírmale. Mejor me largo ya para que puedas arreglarte- le dijo el pelirrojo mientras en su rostro se visualizaba una sonrisa de complicidad.

La morena le sonrió.

- Gracias- le expresó la muchacha.

- No hay de qué- le respondió el guapo chico.

El muchacho caminó hacia la puerta y, justo antes de halar de esta para poder salir a la calle, fue interceptado por Rikku quien, además de limpiar las mesas del Séptimo Cielo, estuvo escuchando toda la conversación entre los dos amigos.

- ¿No estás celoso?- Le preguntó con curiosidad la rubia.

- La verdad- le decía el chico mientras la miraba- es que la única persona de la que siento celos en este mundo es Cloud Strife.

Dicho esto, atravesó la puerta y se fue. Mientras tanto, Tifa marcaba en las teclas del teléfono el número escrito en la tarjeta que había recibido con las flores.

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- Me alegra que hayas aceptado mi invitación. Llegué a pensar que no lo harías- le hablaba el rubio mientras levantaba su copa de vino a fin de hacer un brindis.

- Por un momento yo también pensé que no aceptaría- le contestó la morena mientras imitaba el gesto que hizo su acompañante con la copa y le sonreía pícaramente.

Se encontraban en un acogedor restaurant de Kalm al que habían llegado por medio de uno de los helicópteros que poseía la corporación Shinra. El hombre había pedido que su mesa estuviese lo más alejada de las demás por lo que le habilitaron un espacio del establecimiento que estaba en desuso. Quería evitar los cuchicheos que la gente hiciera al verlos.

Él vestía su traje habitual mientras que Tifa tenía un vestido color vinotinto, strappless y ceñido hasta la cintura para luego dar comienzo a una amplia falda cuyo largo no llegaba a cubrir las rodillas. En combinación al atuendo calzaba unos zapatos negros de tacón alto, zarcillos largos, pulsera en la mano izquierda y cartera tipo sobre, todo del mismo color.

La velada transcurrió armoniosamente, ambos disfrutando la compañía del otro. Tifa no se arrepentía de haber aceptado la invitación, hacía tiempo que no se sentía tan agasajada por parte de un hombre. A pesar de la fachada de persona indiferente e insensible que portaba consigo, Rufus Shinra resultó ser un hombre caballeroso y exquisito, lo cual se evidenciaba en su modo de hablar, en sus modales, en la manera en que se dirigía a ella, en su mirada, en el movimiento de sus dedos y cada mínima cosa que podía pasar como insignificante. Por todo eso, Tifa dudó en el interés que había manifestado el hombre hacia ella. Sin embargo, un momento durante la cena se encargó de confirmárselo y hacerlo sólido.

- Me imagino que no estarás vinculada sentimentalmente con alguien en estos momentos- le señaló el rubio- porque no consideraría muy digno que estuvieses aquí conmigo mientras te están esperando en tu casa.

- Para nada- contestó Tifa mientras le sonreía divertidamente- lo único que me espera en casa es un montón de trabajo acumulado.

- Oh- se sorprendió el hombre ante el comentario- ¿Acaso Cloud Strife no vivía contigo?- le preguntó.

Tifa sintió como un objeto le caía sobre su cabeza, ¡maldición! ¿Por qué todo el mundo metía el dedo en la llaga?

- Exactamente- le señalaba la muchacha- vivía, pero hace unos meses se fue a resolver unos asuntos pendientes. Además- aclaró- él y yo sólo hemos sido amigos, jamás hemos tenido una relación romántica si esa es tu inquietud- finalizó y tomó un sorbo de su copa de vino.

- Entonces no hay ningún impedimento para que tú y yo podamos relacionarnos aún más- le expresó Rufus Shinra mientras la miraba insinuantemente.

- Quizás- fue lo único que dijo la morena mientras le correspondía la mirada de la misma manera.

La cita continuó agradablemente y decidieron irse cuando consideraron que ya era demasiado tarde como para continuar en el lugar. Tomaron el helicóptero que los llevó hasta la sede de la corporación en Edge y luego el chofer personal del joven Shinra llevó a Tifa hasta su casa. Rufus los acompañó durante este último trayecto.

Al llegar a la vivienda de la joven, el rubio escoltó a la morena hasta la puerta de la misma. Fue allí cuando él se dirigió a ella una vez más:

- Me alegra que lo hayas disfrutado, gracias por haber aceptado- le señaló el hombre a la bella mujer que tenía frente a sí.

- Gracias a ti- le contestó ella.

Cuando Tifa se disponía a abrir la puerta que daba acceso a su casa, él colocó su mano sobre la manilla y se puso delante de la chica a fin de evitar que ella entrar. La miró seriamente y le preguntó.

- Con respecto a nosotros, ¿Qué podemos concluir hoy?

Tifa, sorprendida por la actitud de quien había sido su acompañante aquella noche y sabiendo que no tenía nada que perder, se acercó lo suficiente a Rufus y depositó un pequeño beso en los labios de él. Luego, aprovechándose del asombro del joven hombre, quitó su mano de la manilla y volvió a empujar la puerta hacia atrás. Antes de entrar, dio respuesta a la duda del rubio:

- Podemos decir que nos conocemos mejor. Hasta otra- y, ya dentro de la casa, cerró la puerta tras de sí.

Y fue así, con un sabor a vino en la boca, que se inició aquel romance.

CONTINUARÁ

Este capítulo era más largo y quienes lo hayan leído anteriormente se habrán dado cuenta de ello. Después de haberlo publicado me di cuenta que habría resultado mejor en dos partes y por eso lo he dividido :) espero que les agrade más así.

Atte: Sango Hiraikoutsu.