Titulo: "Objetivo: Tener vida propia"

Autoras: Aliena88 & MiRuG

Summary: Tengo 22 años, 6 hermanos mayores, una madre sobre protectora y una mejor amiga chiflada, pero... ¿y mi vida propia?

Disclaimer : Nada nuestro, todo de Rowling. No lo hacemos con fines lucrativos, solo por algo de diversión y entretenimiento.

Nota de las Autoras: Gracias a todos por los reviews, esperamos que os guste... ¡Feliz Navidad! y esas cosas... Aunque ya haya pasado todo... ¡Más vale tarde que nunca!

Hasta ahora no hemos podido responder a los RR, pero a partir de este cap. nos pondremos a ello... pero para eso necesitamos que nos mandéis algo que responder.


Capitulo 4:

Si el trabajo es salud... No sé si no prefiero estar enferma.

- Ginevra Weasley -

Si es que, lo que una tiene que aguantar... ¡Me han desmemorizado!... Bueno en realidad no, me han simplemente encerrado los recuerdos... Ayyyy... ¡Qué complicado es esto...! Por que me acuerdo, pero la gente que quiera mirar mis recuerdo no puede encontrarlos... Así que es como si no existieran, pero existen... ¡Es definitivo... me estoy volviendo loca de remate!

Es como si no me acordase de que el padre de Luna es el director del Departamento de Misterios, pero a la vez lo hiciera. O como si no supiera que Harry ha ascendido tan rápido, que ahora junto con Luna (que lleva unos cuantos añitos más que él) son los subdirectores de departamento y unos muy buenos investigadores. Si es que en realidad, desde siempre a Luna le han encantado las cosas raras, y Harry bueno, Harry es Harry, y no sabe más que enredarse en problemas y salir de ellos. Así que si le dan problemas ya hechos, pues será fácil para él resolverlos... Vamos, digo yo.

¿Y a qué no sabéis que¡Kalty¿Qué que pasa con ella? Pues que aparte de que resulta que no es ella, sino él... Ya, eso no es muy interesante, pero esto si¡No es un monstruo come vísceras! Es uno de los investigadores, que haciendo un experimento se transmutó en lo que es ahora. Están buscando como devolverlo a la normalidad. Esto tiene una noticia buena y otra mala. La buena primero: han encontrado como parar sus instintos (ya decía yo, que últimamente estaba más civilizada, no, civilizado) y la mala: me ha visto pasearme en ropa interior (y creo que hasta desnuda) un par de millones de veces. Al menos espero que no sea una rata de biblioteca esmirriada, con aliento fétido, y que esté bien y sea majo... No si al final, igual hasta terminamos juntos. Creo que tanta novedad me ha descentrado un poco.

Es que enterarte que tu cuarto de baño es el único sitio al que se puede aparecerse y que además tiene un acceso directo al departamento de misterios... Pues es bastante sorprendente. ¿No os parece? Imaginad por un momento, que aparezco yo, envuelta en una toalla con el pelo chorreando y si te descuidas el pelo con alguna mascarilla, entre tanto investigador importante. A partir de ahora, voy a tener mucho cuidado con lo que hago en el baño. Luna me ha explicado que es muy improbable que aparezca allí, porque no me reconocería la esencia mágica, y que seguramente terminaría en mitad del Atrio, en el ministerio. No sé que es lo que prefiero.

Hablando de otras cosas, dentro de poco, va a ser mi cumpleaños. ¡Por fin! Parece que fue ayer cuando me mudé a vivir con Luna, y ya han pasado la friolera de 4 meses. Estamos a mediados de julio, y el tiempo en Londres se está portando bastante, hace sol y puedo lucir las piernas debajo de una minifalda. Eso por ejemplo me pone de buen humor y hace olvidarme del mal momento que acabo de pasar hace un día.

Noto que Luna me mira raro. Será que me ha dicho algo y no le he respondido. Así que va a ser mejor que reaccione si no quiero que empiece a menearme como la ultima vez.

- Lo siento, Luna, es que me he quedado en la inopia.

- No, si yo aquí contándote mis problemas amorosos y tú ni caso, pues anda y que te den.

Y así sin más se levanta del sofá y se larga hacia su cuarto. ¿Problemas amorosos¿Luna¿A Luna le gusta alguien¡¡¡¡A Luna le gusta alguien y yo no sé quien es! Abro la boca dispuesta a acribillarla a preguntas pero Luna ya se dirige a su cuarto bastante ofendida.

- ¡LUNA¡¡Frena¿Como que problemas amorosos¿Con quien? Ya estas contándome todo sobre ese chico - me manda una mirada rara. Uy. A ver si va a ser de la acera de enfrente - ¿Por que es un chico, no? - Ahora me manda otra mirada, pero esta vez una que me acojona - Olvida eso último. Cuenta, cuenta, cuenta, cuenta, cuenta...

- ¿Ahora quieres que te cuente? Antes lo único que hacías era contar las baldosas de la pared mientras yo te contaba. Ahora te jodes - ¡qué maja ella! - si quieres saber algo... ¡Tendrás que atraparme!

Sale disparada pasillo arriba. Yo suspiro. Si es que cuando saca su vena infantil... A los cinco minutos estoy persiguiendo a Luna por toda la casa, riéndonos las dos como locas y tirando cosas a nuestro paso.

- ¡Deja de correr! Luna, me estás cansando. Mira que te tiro un jarrón.

- ¡A qué no me cojes! - ¿y esta chica es una inefable? - Venga rojita, no seas aburrida.

- ¿Qué no sea aburrida?- le preguntó con una sonrisa que hubiera envidiado a las de los gemelos en sus momentos más grandiosos, como el de mi cuarto año, escapando de Umbridge.

Acabo de lanzarle un chorreton de pintura verde fluorescente a la chaqueta, a su chaqueta de andar por casa preferida. - ¿Soy aburrida o no?

Eso de poner la cara al descubierto para ponerme chula, no es algo que vaya a volver a repetir, al menos no con la rubita esta... ¿Qué que ha pasado? Nada importante, mi pelo se ha vuelto rosa chillón y mi ropa es la de un payaso. No sabía que era tan difícil correr con unos zapatos veinte tallas mayores que los tuyos. La buena noticia es que estoy en forma, y solo he tardado 1 minuto y 34 segundos en pararme agotada. ¿La solución? Agarrar el zapato rojo y lanzarlo.

Creo que el ruido ese es del cristal de la ventana, que se ha roto. Lo bueno es que somos brujas.

- ¡LUNAA LOVEGOOD¡Dímelo, dímelo, dímelo y dímelo¡¡¡¡Mira que no contarme quien te gusta¿Qué clase de mejor amiga eres?

La respuesta es bastante clara: supongo que el chorreton morado de la pared es señal de que ahora mismo la vena infantil de la inefable está en la cumbre y que además no le ha gustado nada que me quedase en mi nube... Pero que le voy a hacer, mi mente tiene cierto porcentaje de novedades asimilables en una semana y sobrepasado ese momento, pues me cuesta trabajo...

Yo contraataco con otro chorro de pintura naranja, que se estampa, la mitad en la pared, y la otra mitad el los pantalones de Luna. Lanzo un grito de alegría que reemplazo por uno de horror cuando veo a mi amiga correr hacia mi en plan piloto suicida con la cabeza por delante, como si fuera un toro. Y yo, que lo único que puedo hacer es desencajar la mandíbula ( lo de esta chica no es normal ), no puedo apartarme y... Acabamos las dos en el suelo pegándonos pequeños puñetazos y haciéndonos cosquillas mientras nos reímos de forma salvaje. Creo que intelectualmente hemos bajado unos 60 puntos y que somos comparables a niñas de 6 años pero en fin... yo a lo mío, que es gritarle a Luna en la oreja.

-¡Dime quien es por tu padre! No puedes dejarme con esta intriga¡¡Necesito saberlo¡¡Es una necesidad casi física¡Me moriré si no lo sé!

- Eres una exagerada. ¡Te tengo! - veo que ser inefable tiene sus ventajas, como por ejemplo esta: estoy atrapada debajo de Luna en una postura que en otras circunstancias seria de lo mas interesante, pero ahora hasta mover las fosas nasales me produce dolor por lo que me tiene completamente inmovilizada.

-¿Te rindes, rojita?

-... cabrona

- Interpretare eso como un sí - cuando por fin soy libre ruedo sobre mi misma y salgo corriendo a por mi varita y empezamos otra tanda de "chorros a discreción". Estamos dejando la casa mas colorida que el circo de Miliki... en realidad mola, alo mejor le propongo a Luna el dejarla así...

De acuerdo... No soporto las cosquillas ni un poquitin y Lovegood se está cebando. Así que es hora de tomar medidas drásticas.

- ¡Luna¡Como no me lo digas, iré ahora mismo a casa de "tú-ya-sabes-quién" y le daré tu numero de teléfono, tu mail, hasta tu... tu... tu talla de sujetador, si no me dices ahora mismo quien es!

- ¡No puedes hablar en serio! Después de tanto tiempo... No se te ocurrirá siquiera... ¡Nooo! Eso es agua del pasado... Y me gusta que esté en el pasado...

Si queridos niños y niñas, jóvenes, señoras y señores, señores mayores y sus señoras, y también las solteras, que tienen los mismos derechos. ¡Colin Creevey se enamoró de Luna Lovegood en séptimo y la persiguió hasta que ella ni siquiera pudo escuchar su nombre sin sentir una arcada (de ahí el "Ya sabes quien")... Si la pobre estuvo hasta en tratamiento magi-psicologico.

- ¡Sabes que lo haré!

- No.

- Si.

- ¡Ni hablar!

- Trata de impedírmelo.

- Ginevra Weasley.

- Si me lo dices no tendrás que lamentarlo.

- ¡No pienso decírtelo¡De ninguna manera!

- ¿Cómo era! Ah, si, espera... Calle Ha...Haer... no... Harw... ¡Hawrer¡Calle Hawrer numero 30!... Hmmm...

- ¡CALLATE YA!

Se acaba de tapar los oídos de forma que me ha liberado parte de mi parte superior.

- Dímelo... y olvidaré que tengo su dirección, la de sus padres y la de su hermano apuntadas en mi agenda...

- ¡NO!

-¡Lunaaaa...¿¡Dónde está mi Luniittaaa?

Vale, esto de imitarle quizás a llegado al limite... Pero espero que dé resultado.

- ¡AJJJ¡ESTÁ BIEN¡HARRY¡ESTOY ENAMORADA DE HARRY POTTER!

¡PLAF!

Las dos nos giramos movidas por un resorte hacia el origen del ruido y nos encontramos al niño que vivió, al Elegido, al héroe del mundo mágico, al amor de Luna Lovegood...

Harry está plantado en medio del comedor más blanco que un fantasma y con los ojos fijos en Luna (que todo hay que decirlo, tiene una mueca en la cara que no se si va a desmayarse o a vomitar.)

-Yo... yo es que... es que venía a... - mientras el pobre Harry intenta recordar que hace en nuestro apartamento, me levanto y ayudo a levantarse a Luna del suelo (sigue en estado catatonico) - venía a... a... - joder Harry que te has enfrentado a Voldemort, un poco de valor y coraje. Veo que baja la mirada al suelo, donde descansa un cuenco hecho pedazos - Venía a devolverte tu bol... que me lo llevé... y ahora te lo devuelvo y... es que se ha roto.

-No pasa nada... - ¡Anda! pero si Luna puede hablar y todo! Mierda... no me acordaba de que cuando Luna está nerviosa le da por... - si son muy baratos. lo compré en la tienda de la esquina, la que los dueños son chinos. Son muy majos, pero no hablan ingles. La mujer se llama Xian-Tao y una vez me dio una receta china pero acabe quemando la cocina y desde entonces solo cocino cosas congeladas - ... le da por hablar deprisa y decir mil gilipolleces.

- Yo te compro otro... si son baratos... iré con los chinos.

Me encantaría quedarme a seguir escuchando esta interesantísima conversación pero como veo que sobro...

- Bueno chicos, me voy a dar una vuelta - me ignoran

- Está bien... Adiós Kalty.

Voy a ignorar eso.


Si, después de estar la insignificancia de tres horas esperando, (por lo menos cogí mi varita para cambiar la ropa que llevaba,) llego a casa y me los encuentro a los dos, tan felices con miradas soñadoras haciéndose manitas en el sofá. Dejando de lado, que mi ultimo ligue fue un fracaso, que mi ultimo pretendiente daba verdaderamente para atrás... y que bueno... Y toda mi vida amorosa en general... Me alegro por ellos.

- Hola parejita.

Les he cortado el rollo, yo lo siento mucho, pero tengo que cenar, recoger todo y dormir, que mañana me espera una encantadora jornada de buscar empleo sin resultado.

- ¡Hola Gin!- me responde Luna con un tono risueño dejando ver sus labios sonrosados y su pelo alborotado.

- Ginny.- me dice Harry con un leve rubor en las mejillas.

Yo creo que la inocencia es el mayor encanto de Harry. Está como para comérselo. Bueno, no, que ya es terreno de mi mejor amiga, y yo todo menos infiel a mis amigos. Además Harry ya es como un hermano para mi. Eso mientras no se quite la camisa delante mío... Vamos, que lo consideraría como a un dios del sexo, pero nada más... No seáis demasiado mal pensados.

-Yo os dejo aquí solos. Tengo que ir a dormir para coger fuerzas... mañana tengo que desaprovechar todo el día buscando trabajo... buenas noches tortolitos.

Como veo que tienen la boca demasiado ocupada para contestarme decido irme a mi camita sin esperar ninguna contestación. Solo espero que mañana no sea un día tan horrible como me imagino.


Desgraciados hijos de su madre... porque soy demasiado buena persona que si no me hubiera reído de lo lindo viéndolos convertidos en... cerdos, por ejemplo. Os preguntareis porque me apetece convertir a la gente en cerdos. Es muy simple... los muggles son estúpidos. Si, ya se que debo respetar a todas las criaturas de Dios, pero es que hay algunos por ahí que grrrrrr.

Por lo visto para ser cajera en un supermercado necesitas un master en ciencias termonucleares, porque se ve que con el graduado escolar (una vez superas los TIMOS el ministerio te da el equivalente en el mundo muggle, más que nada para que no seas a ojos de todo el mundo, una paleta que no tiene ni la primaria superada) no es suficiente.

Os remito mi conversación con el encargado del personal, un tipo esmirriado con cara de besugo que apestaba a puro.

- Lo siento señorita pero usted no reúne las características necesarias para nuestro supermercado.

-¿Como que no...! Aquí dice claramente que con unos estudios básicos y sin experiencia se puede trabajar aquí.

-Ya. Pero es que sus estudios son muy básicos... no tiene ningun curso de nada. ¿Que ha hecho usted desde los 16 años¿Vivir la fiesta padre?

-¡Pues para que usted se entere desde los 16 me he dedicado a aprobar los EXTASIS, derrotar al Señor Oscuro, perseguir a mortifagos, entrar en la facultad de derecho mágico y sacarme la carrera con matricula de honor! - después de este discursito (que por cierto, me dejó más a gusto que Hermione con un libro interminable), suspiré y le borré la memoria - muchas gracias por recibirme. Adiós.

No sabéis lo frustrante que es tener hecha una carrera que no te sirve de nada en el mundo muggle, porque la facultad mágica no está autorizada a darte el título equivalente, por lo que si no haces una carrera muggle, tienes que conformarte con el graduado.

Vale. Este solo ha sido la primera entrevista... respiremos y cojamos fuerzas.

-¿Me pones otro whisky doble, por favor? Gracias.

Y aquí estoy yo... en un bar a no sé cuantos kilómetros de mi apartamento bebiendo whisky. Jejejejejeje... Si lo pensara mejor lloraría en lugar de reír, pero es que el alcohol empieza a hacerme efecto. ¡Hip! Joderrrrr... odio hipar... que camarero más guapo...

- Hola chato. ¿Estudias o trabajas? Jijijijijijiji...

Merlín, que bajo he caído. Cerebro llamando a boca. Cerebro llamando a boca. Te envío un mensaje¡¡¡Deja de decir estupideces! El camarero se ha ido a atender a un cliente y me ha dejado aquí sola con mi vaso y con mi pena. ¡Nadie quiere darme trabajo¿Por que, eh¿Porque soy pelirroja? Eso es discriminación capilar.

¡Pienso demandaros a todos! Ups. ¿Eso lo he gritado en voz alta¡Bah! Ya no tengo nada que perder, bueno sí, mi dignidad, pero esa se ha marchado a dar una vuelta cuando he ingerido mi cuarto whisky. Aquí vuelve el camarero... vamos a ver si esta vez digo algo con sentido.

- ¿Por qué nadie me da trabajo¿Acaso es tan difícil emplear a una mujer pelirroja? Valeeeeee... to' es culpa del Ministerio de Magia que no valida losss títulosss mágicos a muggles... ¿Tú te crees? Hastaaaa, hastaaa igual es una jugarreta de Percy, ese imbecil... Te juro que lo destriparía...-mirada sadica.- Pe'o antes mataría a muchos otrooossss... Empezando por Godric... Vaya cobarde... Mira que darle miedo mi mamáááá...Además seguro que ahora está con otra, más guapa, más delgada y mejor que yo... ¿Por qué que soy yo en comparación a él que es conde?

Vale, estoy llorando...

- Guapa.- creo que eso es por mi, y ¡Ah! Si, es el camarero.- Mira, mi turno acaba dentro de 5 minutos, pero creo que como Marlene ya ha llegado (efectivamente, una mujer bastante bajita de unos cuantos años está colocándose el mismo delantal negro que llevaba el chico)... Puedo irme... Te voy a llevar a tu casa. ¿Si¿Dónde vives?

- En la esquina que une Maiden Lane con Southampton Street...- murmuro yo abatida y entre sollozos.

- Eso está en el centro de Londres, en Covent Garden. ¿No? No vivo demasiado lejos. Anda, vamos.

Intento miserablemente levantarme, pero de repente veo un montón de estrellitas y creo que mi espalda se apoya en la barra.

- Bueno, pues tendré que llevarte yo.

No sé como, pero llegamos a la boca de metro más cercana y nos subimos a la línea correcta. Creo que estuve contándole mis penas amorosas, desde mi amor pasado con Harry (y le conté que ahora estaba con mi mejor amiga) hasta mi amor frustrado por Godric. Por cierto, creo que el chaval tan majo se llama Paul...¿O era Pierre¿Quizás Peter? No sé...

- Bien, pelirroja guapa, hemos llegado. ¿Qué piso es?

-No hace falta que llames al automático. Tengo llaves, no sé donde, pero las tengo.

Después de lo que fue creo que casi media hora, saqué las llaves del bolso y se las tendí temblorosa al camarero, que me tenía bien sujeta, porque sino había casi un 99,9 de probabilidades de que me cayera.

¿Desde cuando tengo yo tantas llaves? Parece que se han multiplicado varias veces...

¡Qué chaval más listo! Justo lo que iba a hacer yo, llamar al timbre, al menos a uno de ellos...

- ¡Qué diver¡Harry, hay cuatro tús!- exclamo yo al ver al niño-que-vivió.

- ¿Vive aquí?- pregunta ese chico tan majo y que está buenísimo que me ha acompañado.

Creo que está un poco extrañado, Harry solo lleva una sabana. Si estuviese un poco más lucida, quizás sacaría alguna conclusión muy mal pensadas, sobre ello... Pero ahora lo que más me importa es decidir a cual de los Harrys me tengo que dirigir.

- Luna.- llama Harry desesperado.

Vale, este chico tan majo... ¿su nombre? Hmmmm... ¿Peter? No, era Jack. ¿Quizás Chris? Bahhhh... Lo importante es que mira cuatro veces con contrariedad a Harry... Jajajajajajajajajajajajaja...

- ¿Teeee... heee dichoooo yaaaaa... queee... ereeeesssssss cuuuuatrooo veeeceees seexxxyyy?

Y estallo en carcajadas. Luna aparece con una camisa larga, que creo que es de Harry. Lleva el pelo alborotadísimo y tiene cara de haber pasado la mejor noche, bueno tarde, de su vida.

- ¿Ginny?

- ¡Rubiiiiiiiitaaaaaaaaaaaaaaaa!

Intento llegar hasta mi mejor amiga con intención de darle un abrazo, pero me descuido y si no hubiera sido por los increíbles reflejos de ese chico moreno tan mono¡ah! que es Haaaaaaarryyyyy, que sea dicho de paso, tiene un cuerpo que de cerca está aun mejor que de lejos... Hmmmm... ¡Qué musculitos! A ver...

- ¡Ginny!

Vale, vale chica... ¡Qué solo palpaba un poco a tu novio!

- ¿Quién eres?

¿Pero porque mira mal al chico este tan maaajooo?

- ¡No le mires asi!

Como no me decido por ninguna de las Lunas que veo, pues he hablado a la primera que he pillado que... se mueve como una condenada, no conocía yo esa faceta de la chica... De vez en cuando hace transparencias y se va para el lado. ¡Pero que cosa más monaaa!

- ¡Ginebra Weasley! – esa es Luna.

- Si, señor, señor.- grito yo poniéndome recta.

Lo malo es que uno de mis tacones se ha partido y me he venido encima de ese chico tan majo que me ha sujetado. Ayyyyyy ¡Quéééééé a guuuuusto! Mmmmm... Abro varias veces la boca para desear unas buenas noches a todos, pero no me da tiempo, porque me he dormido.

- Pasa, pasa y toma algo.- dijo Luna avergonzada por la actitud de su mejor amiga a la que Harry había cogido y la había llevado a su cuarto a duras penas. – Espera un segundo en la sala, es aquella puerta, vamos a ponernos algo decente.

Minutos después, Luna llegaba a la sala, donde el camarero que se llamaba Alex, esperaba. La rubia llevaba una bandeja con varias jarras y detrás llegaba Harry con tres tazas.

- ¿Dónde le has encontrado?

- Soy camarero en un bar, en las afueras, y la chica se ha puesto mal... Quiero decir, ha bebido más de lo que debería y... Pues terminaba mi turno y he preferido acompañarla a su casa.

Los dos le miraron de arriba abajo, sacando su vena de inefables.

- ¿Té o café?

- Ninguna de las dos, me voy a ir a casa. Se me está haciendo tarde.

- ¡Oh! Pero...

- No os preocupéis... No sé lo que le pasa a la chica, pero está muy preocupada por algo y se siente muy mal... En el bar a empezado a desvariar. En fin, yo os dejo.

- Entonces muchas gracias por todo. Pero...

- No hay de que, no es nada.


¡Qué dolor!

Ni se me que pasaba por la cabeza ayer. Hice uno de los ridículos más grandes de mi vida (eso es lo que digo cada vez que bebo otra vez). Está claro, en cuanto sea mi cumpleaños (y haya perdido millones de neuronas por el casi-coma etílico que me voy a pillar) dejo de beber. ¡Qué cada vez soy más vieja... y hay que cuidarse...!

- ¿Estás mejor Gin? – me pregunta Harry totalmente sonriente, mientras prepara la comida.

- Si no hablases tan alto, lo estaría.- lanzo yo desagradablemente y es que el whisky nunca me ha sentado bien.

- Ya, intratable, como cada vez que bebes... Aun recuerdo como te pusiste en mi fiesta de graduación, aquello fue para hacer un libro.- suelta acompañado de una pequeña carcajada y también una de sus sonrisas picaras.

¿Se puede saber porque siempre sale el asunto ese de la fiestecita? Si no fue para tanto, bebí unas cuantas copas, monté a un podium, baile un poco y luego me fui con mi novio por ahí. De acuerdo, no, miento: me pasé tres pueblos con la bebida. Todo séptimo curso me vio medio desnuda con un strip-tease que no logré terminar. Más que nada porque mi en aquel entonces novio, que ahora se está riendo de mi, fue el único que logró convencerme para que me bajara, a condición de irnos a su habitación.

¿Pero que queréis¡Era mi primera gran fiesta! Y la verdad es que no estaba pasando por mi mejor momento, mental, digo. Mi novio tenia que largarse a Francia en menos de una semana, no podía pasar el verano conmigo. Hacia las fechas que iba a volver, yo iría al colegio a terminar mi escolaridad. Había tenido una bronca enorme con una de mis mejores amigas, Hermione, todo por culpa de un maldito trabajo de pociones. De hecho hoy es el día en el que casi ni hablamos, más que nada porque ella lleva sin aparecer por Inglaterra, o al menos de avisarme, como 6 años. Pero bueno, seguimos siendo amigas.

- ¡Qué bien huele! Por fin despiertas Gin.

Ver para creer. Luna. No es que se haya puesto un traje de esa diseñadora española que tanto le gusta, Ágata Ruiz de la Prada, no. Lleva una túnica formal, negra, encima de una falda recta de tubo por encima de las rodillas y una chaqueta con cuello. Parece una ejecutiva.

- Vete acostumbrándote a que aparezca así. Antes como no sabías nada, pues me cambiaba antes de entrar, pero ahora no veo el porque.

- ¿Qué tal ha ido la reunión?- pregunta Harry con una sonrisa.

- Pfffff... Me pongo de mal humor. No los soporto, de ninguna manera.

- No haberle dicho a tu padre que te hacías cargo de todo, mientras él está fuera de crucero por el caribe.- comentó Harry con una sonrisa.

- ¿Y crees que yo si llego a saber esto, le dejo irse?- pregunta Luna.

- Bueno, era de esperar. No se tiene siempre el honor de poder organizar la cumbre mundial de científicos de cada cuatro años.

Noto como Luna lo mata con la mirada unas cuantas veces, mientras él hace como si no viese nada y se dedica a cocinar. De algo tenía que servir que los dos se liaran, por lo menos así tenemos un cocinero mucho más que aceptable para comer decente algunos días...


No podéis imaginar que es lo que estoy haciendo ahora. No estoy buscando empleo, al menos de momento tengo dinero ahorrado para subsistir durante un tiempo, estoy en busca de pareja.

No pareja sentimental, sino pareja para una cena. Si, parece un poco superficial, pero es que la cena es especial: es la cena de clausura del Congreso organizado por Luna. Y hay que ir presentable y con pareja.

El vestido y la túnica de gala ya están listos y preparados, hasta sé como me voy a peinar y maquillar... Pero me falta acompañante.

Después de darme cuenta de que tengo menos vida social que una ameba y que por lo tanto no puedo recurrir a ningún rollo ni ningún nuevo (ni antiguo) amigo, he decidió desempolvar mi vieja agenda. Más que una agenda parece un catalogo de tíos, pero en fin... para el caso es lo mismo. A ver...

"Anthony"... ¿Ese era el primo de Pavarti o el hermano de Jess? No estoy muy segura... Aquí hay tres corazones... ¡Espera¡Ya sé! Es el primo de la hermanastra de Colin... Está buenísimo, pero creo que al final resultó ser gay...

"Jason-Culo-Prieto" ¿Pero esto que es? ... hacer como si no lo hubiera leído... ¡Bueno vale! Está bien, lo voy a decir... es uno de mis primeros ligues de la universidad... De hecho terminamos juntos porque él decía, tras haber conseguido (no sé de que forma) esta agenda, que podía llegar a los 5 corazones... Chicas, con 5 corazones, eres más que un dios del sexo... Y tengo que admitir, que el chico no lo hizo nada mal, de hecho, aquí tiene... sus 5 corazones... Podría llamarle. Bueno, lo apunto aquí en un papel como posible acompañante...

Vamos a por el siguiente: "Nick" ¿Nick¿Qué Nick? Este por no tener no tiene ni corazón... a ver, que tiene una anotación, "no tiene nota porque no lo recuerdo... demasiado alcohol¡¡tengo que dejar de beber! "... ejem... mejor no lo llamo, paso de que me diga¿tú eres la borracha? En fin... ¡Siguiente!

"Tony y Mark: gemelos"... estooooo... digo yo que fue por separado¿no¡¡Ah, si! Ya me acuerdo... corte con uno porque me puso los cuerno y yo como venganza me acosté con su hermano... Muajajajajaj... ¡Qué mala soy!... 3 corazones, no los llamo, que supongo que estarán un poco cabreadillos conmigo...

"Leo"... 4 corazones... Si, si, es ese Leo, al que quise mandar una carta hace unos días... Estuve con él y como dije, algo feo, pero majísimo... Además de que.. ejeemm... No diré nada explícitamente por si algún menor pasa por aquí... Pero sus medidas... (Más les vale a Luna y Harry no entrar en mi habitación, porque sino tendré que explicar porque estoy como una amapola al leer una agenda). Lo llamaría, pero el hecho de que este viviendo en Italia dificulta un poco las cosas... en fin...

"Harry"... ¡Oh, por Merlín¡No me acordaba! Jesús, tengo una parrafada escrita debajo del nombre. Me da miedo hasta mirar... tiene 5 corazones (joder, que suerte tiene Luna)... "Perfecto, asombroso, espectacular, el mejor polvo que he echado en mi vida (es el primero pero en fin... ...yo fui la afortunada que estuvo con él la primera vez) un poco soso al principio, pero como practicando se aprende, a la quinta le cogimos el truquillo..." Esto sigue, pero para que no penséis mal de mi, prefiero no continuar... básicamente no lo llamo porque ya tiene novia...y es mi mejor amiga...¡Es qué tiene una suerte la cabrona...!

"Dan" ... ¿Y éste quién era¡SI¡¡Bien, bien, bien, bien! Vale, siento mi neurosis momentánea... Es que acabo de encontrar al candidato ideal... Es amigo de Charlie, trabaja con él... Está para comérselo de la cabeza a los pies, 4 corazones y medio... Llegaría al cinco tranquilamente, sino si hubiera ido a la mañana siguiente sin despedirse... Aunque, tenía que coger un trasladador para volver a Rumania y yo no desperté hasta las 4 de la tarde... Pero bueno... Yo os comento... Piel blanca, pelo castaño claro cortado muy corto y en punta (lo que hace la gomina), labios carnosos, cuerpo diez y ojos avellana adorables...

Es que a parte... Charlie comentó en su ultima carta que vendrían los dos, vamos que irían a la Madriguera... De vacaciones...

Voy a coger la carta, para ver cuando venían, no lo recuerdo perfectamente... Me levanto, acerco al cajón de las cartas, notas, blocs de notas, cuentas de tiendas... Y después de rebuscar una eternidad... ¡Alguien llama a la chimenea¡Ya voy!

¡Vale!... Harry se me ha adelantado...

- ¿Qué tal anda mi colacuerno?

- Bien, bien, bastante peleona, la verdad... Últimamente nos da muchos quebraderos de cabeza... Igual que sus crías... Cualquiera diría que en vez de dragones son... no sé... pero algo peor...

- ¿Peor? Charlie... Como se nota que tú no has tenido que quitarle el huevo, subido en una escoba y jugándote la vida...

- Aunque podría argumentar contra eso... Me gustaría hablar con mi hermanita...

- ¡Estoy aquí, Charlie!- saltó yo animada, veo como las llamas muestran que mi hermano mayor sonríe.

Creo que efectivamente, era hoy cuando llegaban... Una suerte... Bueno no estoy muy segura, a juzgar por lo que ponía en su carta: "Quinns (es Dan, Charlie le llama por el apellido) habla últimamente mucho de que tiene muchas ganas de verte... que si tienes novio, que si no sé que... que si no sé cuantos... No sé si tuviste algo con él... ¡Pero ni te acerques a él¿Queda claro¡Imagínate tú que cosas te podría llegar a hacer!" y un largo etc. de reclamos y ordenes... Cuando yo os digo que la Weasley-inquisición es una de las peores cosas del mundo... ¿Creéis que bromeo?

En realidad... Pienso que todavía creen que soy virgen... Si, soy Purísima... ¡La llevan clara si piensan que voy a privarme de los placeres de la vida! ...

- Hola enana... ¿Qué tal estás princesita?

- Deje de ser una princesita hace tiempo, Charlie...

- Bueno, pues queridita¿Qué tal?

- ¡Charles Weasley¡Bastante tuve con que Mamá dejara de llamar así para que empieces tú también...!

Mi pelirrojo hermano sale de la chimenea con los brazos abiertos ignorando mi ultimo comentario, esperando que lo abrace. No lo puedo evitar y salto encima de él... Me da la sensación que hasta con 40 años seguiré haciendo lo mismo que cuando tenía 3

- ¿A qué debemos el honor de tu visita?

- Venía a deciros a ti y a Luna, y a ti también Harry, que mamá no sabía que estarías aquí, pero seguro que quiere que vayas, que hay una cena está noche, para darnos la bienvenida...

- Charlie...mmm... Yo creo que paso...- intentó Harry...

No, si es que parece nuevo... No le va a servir de nada, porque terminará yendo a cenar.

-Lo siento Harry, pero tu te vienes. Sabes que no puedes escapar - se ha puesto blanco. ¿He sonado tan psicópata como creo? - Estoooo... hermanito de mi alma... ¿Dan va a ir? Lo digo porque como venís de Rumania, pues una cena de mamá hará que recupera energías... - ¡Qué sutil soy!

- Quinns va a quedarse en casa¿tú que crees?- me pregunta con el ceño fruncido.- ¡Y ya te he dicho que ni acercarte a él¡Es un salido sexual¡Vete tú a saber las cosas que podría llegar a hacerte!

Creo que Harry se ha sonrojada tanto como yo, pero él ha recuperado su color normal rápidamente.

- Charlie no digas tonterías... ¿Qué concepto tienes de mi¿Tú te crees que voy a saltar encima de él cuando lo vea o que? - Cuando lo vea no... pero unas horitas más tarde... - ¿Y a qué hora hay que estar en la Madriguera?

- No es que no me fíe de ti, princesita, pero es bastante mayor que tú y... ¡Qué no es el adecuado para ti! - lo único que me falta, tener que esperar a que todos se pongan de acuerdo para elegir al "adecuado".- Mamá ha dicho que hacia las 19h30, más o menos...

-Venga vale. ¡Hasta luego! - Le doy dos besos tipo ventosa y desparece por la chimenea. Me giro a la parejita - De verdad que mis hermanos son cortitos... Os digo yo que se creen que aún son virgen.

Vale, no debí decir eso. Harry se ha puesto como un tomate y Luna ha desviado la mirada, incómoda. Merlín... ya no me acordaba... ¡Perdí la virginidad con él! Seguro que lo está recordando... Yo mejor me voy de aquí


Después de una tanda increíble de besos y abrazos, por fin puedo acercarme a mi "presa". Sueña un poco femme fatale, pero... A situaciones desesperadas, medidas desesperadas.

- ¿Y qué tal has estado últimamente?- me pregunta con una sonrisa picara.

- Bastante ocupada.

- Sin embargo, Charlie me dijo que no tenías novio... – dice como si nada con una sonrisa encantadora.

- Y no lo tengo.- contestó yo sacando mi lado más descarado y ya de paso acercándome más, para que se fije bien en mi vestido azul de verano.

Es largo, y el forro llega justo a la medida en la que enseñas pero sin parecer una cualquiera y tiene un escote bastante pronunciado, pero no exagerado. Llevo unos tacones bastante altos y así parece que no hay tanta diferencia entre su metro noventa y yo. Mi pelo brilla preciosamente con las puntas rizadas, me he maquillado muy natural y me he puesto unos pendientes preciosos que me regalo Luna por mi cumpleaños el año pasado.

- ¿Entonces?

- He estado liada, con el trabajo, y esas cosas...

- Desde luego.- se acerca un poco hacia mi y noto como su respiración "roza" mi piel.

- ¡Quinns¿Qué tal lo estás pasando?- ya tenía que llegar Ron a fastidiarlo.

- Yo muy bien. ¿Y tú?

- Bien también. Aquí, que venía a cuidar a mi hermanita.

- ¡Sé cuidar de mi misma!- respondo yo de mala manera.

- Si, si lo que tú digas.- ¡Odio a mi hermano!- Mamá ha llamado a la mesa.

Y se va delante, como si no fuera consciente de que me ha cortado todo el rollo. Antes de entrar a la cocina, mi ligue me murmura a la oreja.

- Enfurruñada estás irresistiblemente atractiva.

Vale, si quiere jugar a eso jugaremos...

Casualmente, nos hemos sentado justo enfrente. Miro la mesa. Allí en la cabecera está papá, que me sonríe y me guiña un ojo. Le siguen Fred y George, que murmuran no sé que entre ellos, y se giran para hablar con Harry y Luna que están justo enfrente.

Seguidos están Bill y Fleur, que desde que se casaron viven en Inglaterra, sentada entre las piernas de su madre está el pequeño Marc, que tiene a penas un año. Y dando vueltas alrededor de la mesa y con un hueco al lado de su padre, está la pequeña y guapísima Sophie (¡Soy su madrina! Un primo de Fleur, es el padrino), que ya tiene casi cuatro años. Por cierto, tendrías que ver lo bien que se conserva la puñetera veela, después de dos embarazos... ¡Condenada!

Charlie está sentado al lado de Bill que le está diciendo que se va haciendo viejo y que ha este paso se va a quedar solo toda la vida, pero se les ve alegres a los dos juntos... La verdad es que ellos dos siempre se han llevado muy bien. Ron se a sentado del otro lado de Charlie y mantiene una "muy" interesante conversación con su novia florero... Porque aunque la chica no lo sabe, porque piensa que Ron está perdidamente enamorado de ella, será ilusa, Ron está liado con una amiga suya desde hace meses. Quizás no lo he comentado ya, pero últimamente Ron tiene un comportamiento más parecido al de Malfoy que otra cosa... ¡Qué si! Muy majo con la familia, pero un cabron con las mujeres... Es que tendrías que ver que humos se trae desde que es jugador profesional de Quidditch.

Al lado mío está Tonks, embarazadísima y felizmente agarrada de la mano de su marido Remus. Al principio Remus no había querido tener un hijo con su mujer, porque hay cierto porcentaje de que el niño salga licántropo, pero y en esto hay que darle un gran merito a Neville, ha logrado anular la licantropía de su cuerpo durante cierto periodo para poder tener descendencia. Yo os explico, es que Neville ahora trabaja en San Mungo, con todo eso de sus padres... ya sabéis. Y buscando una poción para devolverlos a la normalidad, por casualidad (y porque sigue siendo algo despistado, aunque mucho menos que antes) se encontró con una variante de la Poción Matalobos... Aunque claro, eso él no lo sabía, hasta que Tonks, que también es algo despistada, se equivoco de frasco y en vez de coger el frasco de la verdadera poción Matalobos, cogió el otro... Aun recuerdo sus suplicas de que la perdonaran al enterarse de lo que había hecho... Ya veis, historias para no dormir.

Al lado de Dan, está sentado Kingsley... Si, ya sé más que una comida de bienvenida para Charlie parece una comida de la Orden... Lo que pasa es que después de estar tanto tiempo juntos y pasar tantos buenos como malos momentos, ya son de la familia, ya sabéis como es mamá. Kingsley acompañado de su novia Jess, que es una aurora americana que vino de intercambio a Inglaterra y definitivamente se quedó.

Justo en la esquina de la mesa, están sentados dos amigos (ingleses) de Charlie (que la verdad, no entiendo que hacen tan a la esquina estando Charlie en el otro lado, pero bueno... otros que casi son de la familia), son pareja, John (que por cierto es otro trabajador de Gringotts, como Bill, y se llevan muy bien) y Sarah, que es una deportista (juega a Quidditch de bateadora) reconocida en el mundo entero.

En la cabecera aun hay un sitio libre, que es el que mi madre ocupará en cuanto haya servido la comida.

Estoy segura de que mamá también invitó a Neville y Susan, Susan Bones (que ahora están juntos), así como a Lee, también a Angelina y Katie... De eso estoy segura... Solo que no sé de que manera extraña, han conseguido librarse.

Total, que aquí estoy yo, rodeada de familiares y amigos, intentando restablecer el contacto con Dan, es decir, ligármelo, que dicho sea de paso es bastante difícil teniendo a tu madre diciéndote: Ginny hija¿Comes bien¿Necesitas que te lave la ropa¿Voy a limpiaros la casa¿Necesitas la mantita? Grrrrrr... Tú respira y concéntrate en el moreno sexy.

- Últimamente no salgo mucho, ya sabes, por eso de ser abogada - eso es Ginny, tu con la verdad por delante - pero vamos, que yo sigo pegándome las mismas fiestas que antes. El otro día me tuvieron que llevar a casa de como iba...

Omito el detalle de que me encogorzé por mi depresión... pero vamos, no le estoy mintiendo, solo oculto o modifico información. Se ríe. ¡Que mono!

- Me alegro por ti - Aisss... ¿no es mono cuando sonríe¡Oye¿Porque se pone serio? – Pensé que estarías enfadada por no despedirme la otra vez cuando... bueno, ya sabes - Si, si que sé... - Pero tenía que salir enseguida y tú estabas tan dormida que no te quise despertar.

-Es que me cansaste mucho, sabes? - vamos acortando distancias. Esto marcha bien - quizás podríamos quedar algún día de estos...

sonrisa traviesa, cejas levantadas para resaltar mis bonitos ojos yyyyy... venga Ginny que ya lo tienes. ¡Se ruboriza, se ruboriza! Yupiiii...

- ¡Tía Ginny, tía Ginny ! Tengo una pregunta - ¿Eh¿Qué¿Cómo¿Quién?

Joder Sophie, te quiero, pero eres la persona más inoportuna del planeta.

- ¿Si cariño qué quieres? - No romper el contacto visual por nada del mundo... ¡tiene unos ojos tan...!

Noto como algo, mejor dicho alguien me estira del vestido hasta casi rompérmelo... Aparto su pequeña mano con un ligero manotazo.

- ¡Tía Ginny¡Joo, titaa, hazme casoo!

- Si, Sophie si... ... Es lo que tiene tener sobrinos... ¿Tú no tienes, verdad Dan?

- No la verdad es que no, tengo una hermana, pero tiene que tener tú edad o así... No quiere tener niños... ¿Y tú?

Vale, la prueba de fuego, aunque realmente no quiero tenerlos, aun tengo una figura que exhibir y no tengo ni novio, ni trabajo... ¡Como para pensar en hacer más familia! Además ya me arruino yo bastante en Navidad así como estamos...

- ¿Yo? No, prefiero disfrutar de lo que me trae la vida... - le respondo yo sugerentemente.

¡Son tan predecibles! Si en realidad, todos buscan lo mismo, un poco de compañía y un buen polvo... Yo solo intentaré que me acompañe a un evento publico importante... Y luego... Pues que sea lo que Merlín quiera...

-Exactamente lo que yo opino... Hay que disfrutar la vida cuando tienes ocasión... De todas las formas posibles.

Me acaba de rozar la pierna con su pie. Uy uy uy... esto se pone interesante. ¿Quieres hacer manitas, eh? Me sonríe de medio lado cuando nota como le devuelvo la caricia.

-¡Titaaaaaaaaa¡¡Qué no me estas haciendo caso¡¡Tía Giiiiiiiinyyyyyyyy ¡¡Papá, qué no me escucha!

Joder con la cría. A ver que me estoy descentrando. Boca: tú sigue sonriendo coquetamente. Pie: tú continua con el toqueteo. Pestañas: señoras¿me harían el favor de moverse como cuando quiero pedirle dinero a papi?. Mano: coge a la cría y empújala como quien no quiere la cosa...

-¡ Tiaaaaaaaaaa ! - aaaaarggggh... que cansina...

-Dime Sophie, que yo te escucho aunque no te mire... - Voy a seguir flirteando con este cuando un grito rasga el aire.

-¡ TÍA GINNY ¿DE DÓNDE VIENEN LOS BEBÉS?

¿Cómo? Me cago en tus muertos Bill. No te rías, no. Que sé que has sido tú. Vaya ejemplo que le das a tu hija... ¿Porqué me miran todos¡Ah, si! La niña de los cojones y su preguntita...

- Sohie cariño... ¿Cómo es que de repente te ha entrado interés por esas cosas?

- Papá dijo que si yo venía a hablar con tita Ginny... ¡Me daría una bolsa entera de caramelos! - Prepárate Bill, que esta vez que seas mi hermano preferido no te va a salvar - Además, ... tiempo que pregunto de donde vienen los bebes como 'mano Ma'c... ¡Y no respondeee! ... ¿De dónde vienen los niños, tita?

- Verás cariño, eso son cosas que tienes que hablarlas con tú mamá... La tita está aquí para malcriarte, darte muchas golosinas y todos los caprichos que quieras... ¿Si? – sonríe cándidamente, ¡esa es mi niña! - Esas cosas se las tendrás que preguntar a mamá o sino a papá.

Creo que esas dos miradas asesinas pertenecen a los padres de la criatura angelical... Sonrío abiertamente, cuando veo que la niña se acerca a su madre y le pregunta con sus ojos brillantes:

- ¿Mami, de dónde vienen los bebés?

- Eso papá te lo podrá explicar mejor.

Por la mirada de la rubia, parece que mi hermanito ha estado escaqueándose de muchas cosas últimamente...

- Verás, Sophie cariño, creo que abuela Molly podrá responder mejor que yo a esa pregunta... Ella ha tenido 7 bebes... ¿Sabes?

La niña parece mirar un segundo con adoración a su padre antes de corretear como si la vida le fuera en ello al lado de mi madre, que con cariño la sienta es su regazo.

Me da la sensación de que a mi madre le divierte todo esto (todos los demás retienen el aire esperando no ser ellos los afortunados que tengan que responder a la preguntita). Por lo pronto está sonriendo como si recordara algo... aunque ahora que lo pienso, ha tenido que pasar por esto siete veces.

- Verás Sophie, cuando dos personas se quieren mucho y quieren tener un bebé, el papá pone dentro de mamá una semillita, que se hace grande y a los nueve meses se convierte en un nene - todos soltamos el aire bastante aliviados... Ahora que más o menos sabe como es eso, no preguntará más...

- ¿Y cómo se mete la semillita dentro de la mamá? - cuando yo te digo que la niña es inoportuna...

- Bueno... pu... pues... eso mejor te lo cuento cuando seas mayor... - si mejor, no vaya a ser que la pregunta rebote y me toque a mi contestarla...

- ¡Pero 'buelitaaa¡Soy mayor¡Ya tengo¡Tengo estos años! - y levanta tres de sus rechonchos deditos.

- Cariño, todavía eres demasiado pequeña... Te lo explicaré cuando tengas la edad de tía Ginny. ¿Sí? - Y dale, estos se creen que todavía soy la inocencia personificada.

- ¿Y para eso cuanto falta? -pregunta la niña evitando que hagan comentarios indiscretos a cerca de mi persona esa jauría de gente que se hace llamar mi familia.

- Pues, 15 años... -responde mi madre.

- ¡Mamá¡Qué tengo 22! -contradigo yo incrédula.

- Siempre seguirás siendo una niña...- me responde ella como quien no quiere la cosa, mientras deja a mi sobrina en el suelo.

Y la mesa entera a coro, empieza a reírse de mi. ¡Qué vida más patética¿No pueden esperar a montar este tipo de escenitas cuando no esté queriendo ligarme a un tío?

En fin... Hora y media después hemos desalojado la mesa y estamos repartidos por el comedor, charlando unos con otros, contándose anécdotas o simplemente recordando cosas. O como en mi caso, seguir con el ligoteo, que si antes era difícil, ahora ni te cuento...

-Hermanita, no te juntes mucho con Quinns que tiene fama de encandilar a todas las mujeres. A ver si acabas cayendo tú.

¡Pues eso intento! Pero si no me dejáis... Es que veréis, tiene que parecer que es él quien está ligando conmigo para que cuando le pida que me acompañe no se crea que lo estoy usando como un pañuelo... ¡Qué vida mas estresante!

- ¿Y de qué estábamos hablando? – Es que con tanto desfile de hermanos recordándome que tengo que llegar virgen al matrimonio (permitidme una carcajada) ya no se por donde iba la conversación.

- Me estabas contando tu ultimo caso. El que tuviste que denunciar a un Mcdonald's por oprimir a una trabajadora.

Lo siento, no lo he podido evitar. A ver que ya no se que trola le estaba contando...

- ¡Ah si! Básicamente les puse una demanda por condiciones infrahumanas y por trato discriminatorio hacia mí... mi amiga, es que la demandante es amiga mía jeje... Ahora estamos pendientes de juicio - Y asiento con condescendencia. Si señor, yo mentirosa hasta el final...

- Que trabajo más interesante... Al lado de tales importancias, domar dragones casi me parece una tontería...- me halaga sonriendo encantadoramente.

- ¡Qué va! Me parece que lo tuyo tiene mucho merito... Yo sería incapaz.

- Hombre, cualquiera que te viera intentarlo te lo impediría aunque le costara la vida... Con tal de no ver peligrar tanta belleza.

Señores y señoras, esto es un tío y lo demás son bazofias.

- ¡Ginny! - ¡Charlie déjame en paz! Olvídame... Como si no existiera...- Te estaba buscando... Bill ha pensado que vamos a jugar un partido de Quidditch.

¿Quidditch a estas horas de la noche, están todos locos o qué?

- Charlie, casi yo paso. Estoy muy a gusto aquí dentro, hablando con Dan

- ¡No, no, no, no, no, no¡No me puedes hacer esto¡Tienes que ser nuestra buscadora¡Tú que eres mi hermana favorita!

- Soy tu única hermana, listo.

- ¡No me cortes en mis argumentaciones, que no quedan tan bien, al final! Estaba diciendo que no puedes hacernos esto. Aunque bueno... Es normal que no quieras enfrentarte a Harry...

No va a conseguir nada de esa manera... No va a lograr picarme, no señor.

- Tú eres el supuesto mejor buscador de Hogwarts hasta que llego Harry...

Si, eso, eso, haz como si no me escucharás... ¡Lo que pasa es que no quiere hacer el ridículo, porque Harry es mucho mejor!

- ... Ya me ha dicho Bill que últimamente ya no eres la sombra de lo que eras antes... Claro, tantos esfuerzos por parecer una señorita... Pero bueno que yo no te quiero obligar, que si te da miedo lo entiendo...

- Charlie, sabes perfectamente que le tengo pánico a las alturas desde que me caí de la escoba, en el ultimo año... – le respondo yo totalmente indignada, sé que lo sabe de memoria... y aun y todo me echa en cara que no soy capaz de jugar al Quidditch.

- Claro, claro, entiendo.-me contesta mi hermano mientras se gira.

No puedo creer que me esté haciendo esto... Sabe que mi orgullo va a poder tanto con mi vértigo como con las ganas de engatusar al moreno sexy este.

- ¡Está bien¡Está bien¡Solo si Dan también juega!

Por lo menos así no le pierdo de vista... Y si me caigo, ya sé de alguien que ira a rescatarme... Sería un bonito principio... De ahí a que me acompañe a la cena no hay ni medio paso. Sé que ha gruñido algo, aunque no he logrado distinguirlo...

- No sé si habrá escobas suficientes...- comenta mi hermano mientras sale de la cocina.

- Bueno... Eso tiene fácil arreglo...- contesta Dan con una sonrisa picara, que solo veo unos segundos, antes de poner la cara de falsa inocencia más real que he visto a lo largo de mi vida.- ¿Y si Ginny y yo volamos juntos? Así, estará segura de no caerse de la escoba... Quizás logre que supere esa fobia por las alturas.

¡Chupate esa Charlie! Me sonríe mientras me da un ligero toque en la barbilla y se levanta. Me mira de arriba abajo, con deliberada lentitud y continua:

- Creo que deberías cambiar tu ropa... Ese vestido no va a ser muy cómodo para subir a una escoba... Además seguro que ha refrescado.

Le sonrío a mi vez, antes de levantarme y transfigurar mi vestido en unos vaqueros simples y una camiseta multicolor algo corta.

- Ya estoy.

- Me encanta no tener que esperar media hora a que estés preparada... Aunque no lo creas, la mayor parte de los hombres odiamos esperar.

Se acerca a mi, me agarra de la cintura en un gesto insinuante y salimos a la calle, donde ya están todos preparándose. Los niños ya están dormidos. Tonks, Luna, mamá y papá se han sentado a mirar como va a ser el partido de Quidditch.

Han debido de ser Harry y los gemelos los que han agrandado el jardín, hecho aparecer los postes y unas cuantas bolas de luz que iluminan ligeramente la noche.


¡Merlín bendiga a Charlie y sus ganas de molestar! Pero como bien sabe una servidora, basta querer algo para que todo salga del revés. Muajajajajaja... ¡Quiero a mi hermano con locura! Lo mejor es que tengo a un tío que está cañón sujetándome suavemente de la cintura,... Y además estoy perdiendo el miedo a las alturas. ¡Es genial¿No os parece?

Dan y yo, jugamos de buscadores contra Harry. Que por cierto... ¡Qué sorpresa se ha llevado Dan al ver que Harry Potter estaba presente! Antes mientras cenábamos no se ha dado ni cuenta, pero cuando ha visto al chico haciendo un amago de Wronski, que le ha dejado anonadado (tampoco es para tanto, que yo también sé hacerlos... Harry me enseñó todos sus pequeños truquillos cuando yo me hice cargo del equipo, en mi ultimo curso, poco antes de que lo dejáramos). Eso ha hecho que el pelo que tapa la cicatriz de Harry se levante a más no poder y cuando a pasado al lado nuestro y me ha lanzado un beso mientras me hacía un guiño, como para recordar viejos tiempos, sé que está de broma (y creo que le ha sentado muy mal a mi acompañante), ha visto que tenía la marquita esa en la frente.

Hemos tenido que parar el juego cinco minutos para que se tranquilizara. Pero bueno dejando ese incidente de lado... ¡Todavía no os he dicho las alineaciones de los equipos! Charlie está de cazador (prefiere que yo sea buscadora, ya me ha visto jugar contra Harry en alguna ocasión... creo que fue en la Navidad de mi sexto curso, que vinimos todos a casa, y yo fui la única que estuvo a punto de conseguir la snitch... Creedme, eso fue un gran golpe para el ego de mi hermanito) junto a Bill. De bateadores tenemos a Fred y George, y de guardián hemos puesto a Jess, la novia de Shacklebolt. En el otro equipo, Harry es el buscador, Remus y Fleur los cazadores, Ron el guardián y John y Sarah son los bateadores.

¿Por qué estoy cayendo en picado hacia el suelo¡Aaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhh¡Mamá no dejes que mueraaaaaa¡Soy demasiado joven, da igual si tengo dieciocho o veintidós¡Pero no dejes que muera!

¡Ginny Weasley! Últimamente tengo muchas conversaciones conmigo misma... ¿Sabéis? Encuentro está conversación de lo más estúpida, voy a coger el control de la escoba, que ya solo quedan unos metros escasos para que nos estrellemos contra el suelo, y parece que mi acompañante no va a hacer nada. Cojo el mango con fuerza, y noto como el viento hace que mi pelo se mueva hacia atrás, mientras yo termino mi amago de Wronski. Giro la cabeza para ver que está haciendo mi acompañante... ¡No está¿Pero que le pasa al mundo hoy¡Por Merlín! No se habrá caído ¿no¡Por Merlín¡Por Merlín! Bajo a una velocidad de vértigo hasta el suelo y saco mi varita lanzando un "lumus" que ilumina todo a un radio de 30 metros.

- ¡Te dije que podría hacerlo¡Me debes 20 galeones, Ronnie! –oigo que comenta con triunfo Fred, desde varios metros por encima mío.

- ¡Está bien, está bien¡Pero no me llames Ronnie!- comenta el más joven de mis hermanos, antes de mi por supuesto...

- ¿Qué se supone que estáis diciendo?

Por un momento he olvidado a Dan y me elevo hasta llegar a la altura de mis hermanos.

- Nada importante, Ginevra, simplemente hicimos una apuesta sobre si conseguirías superar el vértigo esta noche o no.- me responde tan solemnemente George (se acaba de poner al lado de su doble), que me dan ganas de descuartizarlo...

¡Ehh¡Qué ha tenido cierto parecido con Percy!

- ¿Qué que!

- Os dije que no era una buena idea, chicos.- declara un sonriente Remus, tumbado encima de su escoba desde varios metros más arriba...

- Esperad... Vayamos por partes...- ¿Eso es mi madre que se está riendo desde el suelo? Vale, van a ver que es lo que la hija de Molly Weasley puede aterrorizar. - ¿Qué habéis hecho con Dan!

- Estoy aquí, guapísima.

Bueno, por lo menos sigo teniendo acompañante para la cena.

- ¿Tú sabías algo de esto?- le preguntó yo con el ceño fruncido.

- No, de repente me encontré en tierra firme... Creo que uno de tus hermanos, los gemelos, me han tele-transportado.

Un alivio que el chico no sea culpable de nada...

- ¡Oh! Vamos Gin... Tranquila... Mirale el lado positivo... Puedes volar sola sinque te entre un ataque de vertigo... Y todo gracias a tus hermanos del alma.- intenta convencerme William.

- Tiene razón Gin.

Harry acaba de acercarse a donde me encuentro yo. Y me empuja suavemente del hombro, como solía hacerlo antes... Si en realidad lo unico que nos une ahora es el Quidditch.

- Venga, vamos sigamos con el partido... Que la snitch se me escapa y aquí hay una pelirroja que tiene que volver a ponerse en forma... – animó Harry saliendo disparado hacia arriba.

Negué con la cabeza mientras sonreía y seguí el rumbo que había tomado el Niño-Que-Vivió.


- No vuelas nada mal, Ginny.- me comenta Sarah, cuando media hora después se daba por terminado el partido (Harry había cogido al snitch, como no).

- Eso es un gran cumplido viniendo de una de las cazadoras más reconocidas del momento.

- No te creas que es para tanto.- me responde ella sonriente.- Ya que Harry cada vez que lo intento me dice que no... ¿Qué te parecería jugar al Quidditch profesionalmente? Tienes talento...

Acabamos de aterrizar.

- No, no... No es lo mío... Además hasta hace nada, no podía ni volar sin marearme...

- Pues por eso mismo, teniendo en cuenta ese detalle, con un poco de entrenamiento se te podría dar muy bien.

- Eso agradéceselo a Harry, que fue quien me enseñó todos los trucos... Bueno y Charlie y Bill... que son todos unos maestros...

Las dos nos echamos a reír. A lo lejos, veo como Luna y Dan se han puesto a hablar tranquilamente con Tonks. Ella les está contando una vieja batallita, de aquellos tiempos en los que vivíamos en la Mansión Black... ¿Qué como lo sé? Pues porque es los únicos momentos en los que se permite a si misma que su pelo vuelva a ser del color rosa chicle tan fosforito que le da un aire demasiado infantil.

Remus acaba de aterrizar y le ha dado un suave beso. Es realmente tierno verles juntos... Si yo pudiera estar así ahora con alguien.

- ¿Te pasa algo preciosa? – me pregunta Dan.- Excelentes jugadas. Y yo que creía que Charlie te picaba solo por avergonzarte...

- Charlie sabe que soy la única que puede rivalizar, un poquito, con Harry... ¿Verdad Hermanito mío del alma?

- ¿Qué decías, princesita?

Le sonrió antes de entrar a casa seguida de cerca por mi "conquista".

- Me parece a mi, que ya es hora de irse a dormir... Si queréis puedo prepararos unas camas, no tardaré más de dos minutos.- propone mi madre con una sonrisa.

- No se moleste señora Weasley, yo prefiero ir a casa... Aunque mañana no tengo que trabajar –mirada significativa a Kingsley.- estaré más cómoda en casa.- dijo Tonks.

La mujer se giró con una sonrisa de agradecimiento, antes de pasar por la chimenea seguida de Remus que se despidió cordialmente, como era costumbre en él. Nosotros también nos vamos, dijeron a coro tanto el jefe de Aurores (Shacklebolt había sido ascendido) como su pareja y los amigos de Charlie.

Mientras tanto, Dan me preguntaba en un susurro:

- ¿Nos veremos mientras esté aquí?

- No tengo mucho tiempo, pero... El viernes Luna me ha invitado la Cena de Clausura de un congreso... Podrías acompañarme...

- Claro, será un placer...

- Bien, entonces nos vemos dentro de dos días, cuídate.

- Ginny, venga vamos...- me llama Luna desde la chimenea.

Harry ha desaparecido, mañana tiene que ir a trabajar y ha decidido que prefiere descansar, y que se va a su casa.

- Hasta pronto.- me despedí yo de todos antes de desaparecer en un remolino de colores.


-¡LUNAAAAAAA¿¿¿¿DÓNDE ESTÁ MI VESTIDO? – esto solo me pasa a mi… a media hora de la dichosa cena no encuentro el puto vestido. Y como si no hago el cuadro no me quedo tranquila, voy en ropa interior, eso si, perfectamente pintada y peinada mientras pongo la casa patas arriba. Pero no os creais que soy la única con hiperactividad momentánea, no. Lovegood hace como una hora que esta lista pero esta hecha un flan delante del espejo repitiendo por millonésima vez el discurso que tiene que dar delante de no sé cuantas personas - ¡QUIERES HACER EL FAVOR DE AYUDARME!

-¿Por qué no miras en mi armario? Alo mejor al lavarlo me equivoqué y lo puse ahí – y efectivamente, está en el armario de Luna.

-¿Me quieres decir que llevo una hora correteando por ahí y tú sabías donde estaba? – mi próxima victima se encoge de hombre y sigue hablándole al espejo - ¡y encima estoy sudada otra vez¡¡Huelo a vaca! – y enfilo otra vez hacia la ducha. Un día de estos me pego un tiro.

Cuando suena el timbre, señal de que Harry y Dan ya están abajo esperándonos, pego un grito y empiezo a meterle a mi bolso miles de cosas que seguramente no utilizaré en toda la noche: las llaves, la cartera, la varita (bueno, estas tres cosas sí…), el pintalabios, el brillo, la sombra de ojos, la raya, el colorete, unas compresas (por si a caso la señora de rojo decide auto invitarse a la cena sin previo aviso), la colonia, un peine, una libreta pequeña, un boli… en fin, que parece que me vaya de casa. Arranco a Luna del espejo y salimos disparás hacia el ascensor. Retrocedemos y volvemos a entrar en casa porque la rubia lleva un zapato de cada. Volvemos a salir, entramos en el ascensor, salimos y entramos en casa de nuevo. Me faltaban los pendientes. Salimos y entramos otra vez en el ascensor, para entrar en casa de nuevo porque a Luna se le ha olvidado el discurso… cinco años después conseguimos llegar a la calle donde encontramos a Harry y a Dan sentados de cualquier manera en los escalones del portal hablando sobre Quiddich.

Después de gritarles que se van a arrugar el traje y que llegamos tarde, nos metemos cada pareja en un coche y salimos a toda ostia hacia el restaurante donde es la Cena de Clausura.

Aissss… al fin puedo respirar tranquila. Que bueno que está este tío, de verdad. ¡Eh¡No os he dicho lo guapa que voy! Pues eso, que voy guapísima. Llevo el pelo recogido en un moño elegante del que cuelgan varios tirabuzones (que Luna me ha hecho con un toque de varita), un vestido azul que hace resaltar mi pelo rojo, de un solo tirante, ceñido hasta las caderas donde va cayendo por capas hasta llegar al suelo (es que claro, como la cena es de noche no puedo llevar un vestido corto… que asco de protocolo, con lo que me gusta enseñar las piernas) y unos zapatos a conjunto. Luego llevo una cadenita y unos pendientes de plata… vamos, monísisisisima.

- Estás muy guapa esta noche, Ginny.

¡Qué monada de hombre! Esto se merece una sonrisa de las de anuncio de dentífrico.

- Gracias. Tú también estás muy elegante.

El (viejo) chofer del Ministerio nos mira como si supiera que estamos juntos y que nos queremos... Le hacemos recordar sus momentos de joven. Si, estamos juntos, pero eso de enamorados... ¡Va da igual, si el hombre es feliz!

- ¿Animada?- me pregunta mi acompañante.

- Claro, con semejante compañía.- le respondo yo.

Pone su mano encima de la mía y me la aprieta suavemente. Se acerca y me da un pequeño beso en la boca. ¡Yo no me voy a quejar!

El coche para y el chofer nos anuncia que ya hemos llegado con una voz algo apagada, antes de sonreírnos. Quinns sale del coche, se acerca a mi puerta y me abre... ¡Alfombra roja y todo! Luna si que sabe montárselo...

No me ha querido decir nada de nada sobre el sitio, la comida, la decoración... ¡Y ella sabe cuanto he insistido! El sitio es precioso, un antiguo palacete (de estilo ingles, para algo estamos en Inglaterra) que ahora se usa como sitio para organizar bailes, cenas benéficas y todos ese tipo de actos de cierta envergadura. Hay fotógrafos de toda la prensa mágica internacional. En total, creo que Luna ha dicho que seremos más o menos dos mil personas... Y no cualquier mago, bruja o brujo... No. Ministros de Magia, jefes de Departamentos de Justicia, los integrantes más importantes de Wizenmagot, la elite de la sociedad mágica... ¡Me estoy empezando a preguntar que hago aquí!

Acabamos de entrar. Una jovencita nos pide las invitaciones y un chico de unos diecisiete años, que si llega a ser algo mayor hubiera tomado en cuenta para muchas otras cosas que enseñarnos el camino... ¿Qué! Alegrar un poco la vista no le viene mal a nadie... Tengo que felicitar a Luna por la decoración... ¡Y por la atención, igual hemos entrado seis parejas a la vez y no ha habido problema alguno en llevarnos a nuestros sitios, cada uno con su acomodador particular.

Hablando de Luna... Ella y Harry venían justo delante nuestro, y no han entrado... Lo único que le falta a mi rubita, que no llegase a la cena después de tanto trabajo. El edificio por dentro está decorado en estilo victoriano muggle... Lámparas de araña por aquí, murales por allá, cuadros enormes, moquetas preciosas, ventanales enormes...

El comedor en especial es enorme... Seguro que lo han agrandado con magia... Son todo mesas redondas de diez personas. Nosotros estamos en una bastante cerca de un escenario... Creo que esta es la parte importante de la habitación. Luna hay me ha avisado de que es imposible que cenáremos juntos, porque ella tiene obligaciones... Se va a sentar con los peces realmente gordos de la cena, creo que varios ministros de magia, el investigador por excelencia del momento, un tal Patrick... no sé que... Bueno... Ahí entran.

¿Os he dicho que Luna va impresionante? Al principio, dio millones de vueltas en buscar un traje mago que le sentara bien... Hasta que se dio cuenta de que estamos en pleno verano, y que realmente no hace frió y no se necesita una túnica o una capa... Entonces, las dos fuimos hasta lo mejorcito en vestidos muggles... Vamos que nos recorrimos toda la zona más pija de Londres... Me estoy desviando de el tema. Al final Luna se compró un vestido bonito no, precioso. Es de raso negro (tiene una caida impresionante), palabra de honor... Tiene dos finas tiras de plata que se entrecruzan formando dibujos a lo largo del costado derecho y parte del pecho. Lleva unas sandalias preciosas. Un colgante que pertenecía a su madre, tiene forma de cenefa griega hecha entera con diamantes... Lleva unos pequeños diamantitos de pendientes. Su pelo rubio está recogido en un moño complicado que una peluquera mágica a diseñado especialmente para ella, con hechizo especial y todo... Maquillaje natural y sé que se ha echado varias gotas de ese perfume tan caro que deja aroma afrutado. Vamos que va increíble... Eso sumado al hecho de que va de la mano de un Harry Potter, pelo corto desordenado fijado para todos los lados con gomina, un traje perfecto y una sonrisa que quita el hipo... Pues ha hecho que todas las miradas se fijen en la pareja.

Después de un rato, todo el mundo ha estado sentado, el ministro de magia británico (que por cierto ya no tiene tanta pinta de león enjaulado... Es que antes daba hasta un poco de miedo, pero la guerra es la guerra y me parece que a todos nos apetece que la vida sea más bonita por decirlo de una manera) se ha levantado ha dicho unas cuantas palabras amables y todos hemos empezado a comer.

Supongo que ha sido trabajo de elfos domésticos... Para elegir, seis primeros, ocho segundos y ocho postres diferentes... Eso sumado a la cantidad de vinos, licores, champán, bueno a la millonada de bebidas y cócteles diferentes para elegir. La cena ha estado muy entretenida, Dan y yo hemos estado sentados en la mesa con dos investigadores británicos y sus parejas, una pareja de jugadores profesionales de Quidditch y un escritor francés de éxito y su jovencísima mujer india. Los temas de conversación han sido tan variados como graciosos. En especial, he hecho migas con los dos jugadores de Quidditch, que da la casualidad de que están en el equipo de Sarah... Y que les había comentado algo sobre mi existencia... Hemos hecho unas cuantas bromas.

Luna ha estado grandiosa. Su discurso, simplemente perfecto, ni muy largo, ni empalagoso, palabras perfectas, dientes perfectos, posición perfecta... Algunos comentarios graciosos sin hacer burla a nadie. Un agradecimiento a todos los participantes en el congreso. Señalar que ha sido un éxito aunque todo no haya salido perfectísimo... Vamos todo ha salido a pedir de boca.

Hemos ido pasando a varios salones... Hay varios ambientes montados. Uno que tiene algo de música clásica de fondo, que es en el que estamos ahora, Dan y yo, charlando amenamente con todo el que se presenta.

Hace rato que no veo a Luna, pero es bastante normal... después de cenar ha sido "secuestrada" por ministros, compañeros de trabajo, embajadores, personalidades de otros gobiernos... es decir, gente que la atosigaba a preguntas que ella intentaba responder lo mejor posible.

- ¡Ginny! Por fin te encuentro... – ¡Anda mira! la desaparecida en combate ha regresado - ...llevo buscándote toda la noche.

Ven, que tengo que presentarte a un hombre. Lo siento Dan, pero te la robo unos minutitos, vale? - y sin esperar respuesta me arrastra hasta un grupito de hombres trajeados con copas de licor en la mano.

- Señor Steward, esta es la amiga que quería presentarle - un hombre de unos 40 años, con el pelo ya canoso, pero con ese aire atractivo que poseen algunos como George Cloony posa su mirada azul en mí.

- Hola ¿qué tal? Soy Arthur Steward, propietario de un bufete de abogados del Londres mágico

- Encantada, soy Ginevra Weasley - ¡Merlin, Merlin! Un abogado, un bufete... ¡ una oportunidad¡¡te quiero Luna! te quiero, te quiero, te quiero.

-La señorita Lovegood me ha dicho que es usted una abogada con muy buenas referencias...

-Se podría decir que sí...acabo de terminar la carrera, pero tengo unas calificaciones bastante altas - sonreír de manera encantadora y desplegar mis encantos.

- En ese caso, me encantaría entrevistarme con usted para una posible incorporación... ¿le parece bien el martes a 10:30? - ¿que si me parece bien¡¡pero si no me he tirado encima de él para besarle porque se me arrugaría el traje!

-Me parece perfecto. Allí estaré - ¡una entrevista, una entrevista¡¡viva Luna y la madre que la parió!

No sé como hemos llegado al apartamento porque al estar en medio de un estado de euforia derivado de mi posible incorporación al mundo de los abogados, hace que no coordine mucho mis movimientos. ¡Os lo podéis creer! Es que yo no... y claro, no puedo compartir mi felicidad recién adquiera con Dan porque el se cree que ya trabajo en un bufete...

- Claro... y de paso te enseño como he redecorado mi cuarto - espero que paseéis una buena noche... yo, al menos, la voy a tener.


Qué nervios, qué nervios, qué nervios, qué nervios¡¡¡¡qué nervios! Llevo como un cuarto de hora plantada delante del edificio que, espero, será mi lugar de trabajo. Son las 10 en punto y queda media hora para la entrevista y lo único que puedo hacer es mirar como la puerta giratoria gira y gira y gira y... me estoy mareando... A ver Ginny, con decisión. No es difícil. Entras, preguntas por el despacho, subes y llamas a la puerta. Es lo más simple del mundo. Inspirar, expirar. Esa es la clave.

¿Ves como cruzar la puerta no era tan difícil¡Por Merlín, que hall! Esto parece un palacio. Me juego el cuello que solo en los lavabos cabe mi casa entera y aún sobraría espacio. Vamos a buscar algún mostrador de inform... ¿Cómo puede llevar esa mujer una túnica azul con unas medias violetas¿No se da cuenta de que esa mezcla no se lleva desde otoño? Que fatalidad... ¿y qué me dices de esa?

Vale que las brujas volemos en escoba y preparemos pociones en un caldero... pero eso de llevar una berruga en la nariz... como que no lo veo. ¿Y ese? Si parece que lleve una escoba metida por el... Me estoy desviando de mi misión. A este paso, llegaré al despacho el año que viene.

¡Pero es que hay que tener valor para ponerse una falda de pana en pleno Julio! Es como si yo ahora, en vez de llevar uno de los trajes de Luna (que por cierto son perfectos), llevase una falda de mi madre... Pero es que la señora esa tiene la edad de mi madre... ¿O es que las arrugas envejecen tanto¿¡No tendré arrugas no¡Merlín¿Dónde hay un baño? Creo que mi sprint hacía el baño a asustado a varios... ¡Bahhh! Todo está en su sitio menos mal... Respira Ginny, respira.

Vale, sal ahí afuera y demuestra que eres una Weasley. Pero por muy Gryffindor que seamos todos los Weasley... A la hora de la verdad... No damos... ¿O qué creéis que si Ron llega a declararse a Hermione ahora no estarían juntos y aquí? bueno aquí no, retozando en algún sitió... Como yo el viernes... Y el sábado... Y también el domingo... Si es que había que recuperar el tiempo perdido... Tanto tiempo de abstinencia, tenía que recuperarme... Y vaya que aprovechamos el tiempo...

No voy a dar más detalles, que luego se sabe demasiado... Enfin... Animo, Gin. ¡Qué no se diga! Bien.

- Perdón. Tengo cita con el señor Steward.

- ¿Nombre?

- Ginebra Weasley.

- Un segundo.- consulta algo en un ordenador.

Estos meses viviendo con Luna han servido para algo y ahora aparte de saber decir teléfono, también sé usar un ordenador... Y un móvil. ¡Qué modernizados están en esta empresa! No me extraña que sea tan importante.

- Si, planta 23, le están esperando.

- Gracias.

- El elevador está todo recto a la izquierda, no tiene perdida.

- Muchas gracias, Mary.- he leído la pequeña placa que tiene colgada de la chaqueta.

Sigo sus indicaciones. El ascensor se abre, está vació, yo y unas diez personas más entramos en el ascensor, cada uno va pulsando el botón de una planta. Yo voy a la última. Me quedo sola en el ascensor, respiro y salgo. Es una estancia bastante amplia, con varias sillas por allí, una chimenea, unas estanterías con varios libros. Cerca de una puerta, una mujer sentada en un escritorio enorme, con una especie de manos libres al oído, un ordenador de ultima generación, libretas abiertas por ahí, varias fotos, y unas cuantas plumas y bolígrafos muggles.

- ¿Señorita Weasley?

- Si, soy yo.

- Pase, el Señor Steward le está esperando.

- Gracias.- le respondo yo, mientras siento como mis piernas flaquean.

La puerta se abre mientras la mujer anuncia que estoy aquí.

Este despacho es genial. Grande a la par que acogedor, la luz solar entra por unos amplios ventanales, una biblioteca, la chimenea, un escritorio enorme y hasta una mesa de billar. ¡Yo también quiero uno así!

- Ginny. ¿No te molestaba que te llame Ginny, verdad?

- No, Señor Steward.- le sonrió amablemente ya que se ha levantado para recibirme.

- Arthur, por favor.

- Desde luego.- sonrisa encantadora.- Entonces... ¿Empezamos?

- Si, claro... Veras... Sé que le dije a Luna que tenía un puesto de abogado... Pero... Ayer hubo un imprevisto y ese puesto está ocupado.- lo ha dicho con ese tono que me impide enfadarme o lamentarme de mi suerte.- Pero... El abogado necesita una asistente... Es lo único que puedo ofrecerte de momento.

Bueno de lo malo malo... Esto es mejor que nada... Y teniendo en cuenta el trabajo cutre que tenía antes, pues... ¡Claro que acepto!

- Bien. Si quiere entrevistarme para el puesto... Por mi no hay inconveniente... En realidad ayudaré a un abogado a hacer cosas de abogados, con lo que mi preparación es más que buena, ya que soy una abogado.

- Perfecto... entonces ¿empezamos?

Una hora después salgo del edificio más feliz que nunca porque... ¡tengo trabajo! y no un trabajo mediocre en una hamburguesería, no. ¡Un trabajo en un prestigioso bufete de abogados! Yupiiiiiiii... Ahora lo importante es saber que me pongo mañana en mi primer día de trabajo.


¡No me lo puedo creer¡¡Tengo un escritorio para mi sola! Estoy deseando poner un marquito con la foto de mi pelirroja familia... bueno, mejor una con Luna, a ver si no cabemos en la foto.

Estoy en un escritorio bastante grande con una ventana detrás (donde no pienso acercarme ni loca), un ordenador ultra plano (que no tengo ni idea de utilizar... algún día de estoy me apuntare a un cursillo de esos muggles), un montón de ficheros y una plantita. A mi derecha tengo la puerta del que será mi jefe o jefa y enfrente otra por donde entraran los clientes (que espero que sean muchos).

Suspiro. ¡Qué felicidad! Da gusto... A ver como será mi jefe... No tiene que ser muy viejo si le acaban de contratar (si, es que tengo un poco de mala suerte, pero por nada del mundo voy a estropear este día, que está siendo uno de los mejores de está temporada)... Imaginaos que de repente me aparece delante una mezcla increíble entre Leonardo... ¿Cómo era ese que no sabe agarrar una tabla?... No sé, le preguntaré a Luna... El de Titanic, os digo... Bueno, una mezcla de ese y del bajista del momento: Jimmy Hubert... Está como un tren... Toca con los Persecuted Wizards. Bueno me estoy desviando del tema... ¿Alto, bajo, gordito, fuerte, cachas, listo, inteligente, tirano...¡Qué nervios¡Se me ha caído el bloc de notas... ¡Merlín, todo tiene que estar perfecto!

Aisss a este paso, me va ha entrar el lumbago...

- ¿Ginny? - ¡Ay Merlin¡Ay Merlin! Eso seguro que son los zapatos de Arthur Steward...

- ¿Si, Arthur? - Si en el fondo se parece a papá.

Me levanto, con la cabeza bajada, porque estoy intentando que no se me arrugue mi precioso traje.

- Bien... Te presento a Ginny... - ¿Quién será? Levanta la cabeza.

- ¿Weasley!

- ¿Malfoy!