N/A: Aquí estoy, de nuevo con viñetas que nada tienen que ver con las que verdaderamente son urgentes /latigo. Maldita sea, ¿Cómo puede ser que tenga tan abandonada a Narcisa? Veré si hago algo hoy.

Esto en un principio era un Sirius/Rem bien raro sin trama aparente, hasta que llegó la musa y lo cambió a un Lily/Rem que queda mucho mejor (Joanne sabrá...)

En fin, dedicado a ella por su apoyo siempre ;). Brindo con chupitos de tequila!!

Salvándonos

Su mirada perdida en algún punto entre la el dosel de la cama escarlata en la que se encontraba y el estampado de la pared. Falta de interés quizás. El sentimiento de traición y lo amargo de no saber aceptarlo con la dignidad que hubiera querido.

Cerró los ojos lentamente, descansándolos. Hacía días que no dormía, y la poca comida que ingería no era suficiente para mantenerlo en pie.

-Escúchame, Remus, yo...- ¿Pero qué podía decirle? Nada había ya que pudiera reparar el daño. Ni palabras, ni caricias, ni siquiera miradas silenciosas, ni sentimientos, ni pequeños paisajes de pradera iluminados por un solsticio de otoño. Ni siquiera susurros al lado del lago envueltos en una oscuridad profunda. –Sabes que te quiero, Remus.

-Lo sé... Pero no lo suficiente.

Dejó caer la cabeza, hundiendo las manos en sus cabellos dorados. Resignación y tortura. Ella avanzó, atravesando el espacio entre ellos despacio, vacilando. Se acercó y tomo las marcadas manos entre las suyas. Se mordió el labio inferior al abrazarlo suave y lentamente. Sólo el rasgueo de las túnicas y el latir acelerado, sorprendido, del corazón.

Su boca junto a su oído y el sedoso sonido de su voz en el ambiente.

-Siempre estaré a tu lado, Remus.

Y, quizás, lo único que le molestó del beso fue la barba incipiente que le pinchaba la barbilla.