El libre elige, el esclavo obedece.
Continuamos nuestra odisea por el reino de Maya, habían pasado lo que parecían dos días, pero como la noche no desaparecía no podíamos estar seguros de que momento o que día era. Rainbow parecía molesta al no saber que día u hora era.
- ¡Ah...! ¡Llevamos dos días sin saber si estamos más cerca o lejos de poder salvar a Celestia! ¡¿Hasta dónde se extiende esta jungla?! -decía Rainbow hecha un basilisco.
-Por mucho que grites, no vas a conseguir llegar antes. -le respondía Applejack seguida por Apple Core.
-Rainbow, debes calmarte, últimamente estas de los nervios. -le decía Dust.
-Si... ¿Se puede saber que te pasa, Dash? -le preguntó Applejack.
- ¿Tienes hambre? -le preguntó Pinkie. -Todos se ponen gruñones cuando tienen hambre. Por suerte siempre traigo conmigo mis cupkaces especiales de la abuelita Pinkie, tienen un ingrediente especial secreto que... -dicho esto, se aproximó a Apple Core y le susurró al oído... -Un secreeeeetoo...
Apple Core rió ante el acto de Pinkie, siempre le hacía gracia que la "tía" Pinkie hiciera tonterías y cosas divertidas.
-No creo que sea hambre, hace poco que acabamos de desayunar/comer/cenar. -respondía Dust, puesto que tampoco sabia que momento del día era.
-Dame un par de ellos, Pinkie. -dijo Rainbow aproximándose a ella.
Todos nos sorprendimos al verla tomar con rapidez un puñado de los cupcakes, comenzando a comerlos con ganas, era como si no hubiera comido.
-Rainbow, contrólate. -decía Ruby.
- ¡¿Estás de broma?! ¡No había visto a Rainbow así nunca, está súper feliz!
Me acerqué a Applejack y usé mi magia para hablarle.
-"¿No está Rainbow un poco rara?"
-Yo también lo he pensado. -me dijo. -Pero es Rainbow, apuesto mi casco derecho a que no es nada.
-Bueno, sigamos cuanto antes. -decía Ruby haciendo brillar su cuerno. -Con un poco de luz podremos continuar un poco mejor. Seguidme y no os perdáis, conozco esté tipo de junglas como mi casco, si alguien se separa es posible que no lo encontremos en medio de la noche.
- ¡Bien pensado, Ruby! -dijo Pinkie entusiasmada. - ¡Así esta mejor, ya puedo ver donde pongo los cascos!
Ruby se puso a la cabeza del grupo, usando su magia de luz para iluminar nuestro en la jungla. Ahora veíamos algo mas claro las raíces, lianas y rocas del sendero. Podíamos apreciar algunos monolitos en mitad del camino con los mismos grabados que el árbol de palacio, serpientes con alas y un sol sobre ellos, parecían indicar que eran representaciones de la diosa Quetzalcoalt.
-Parece que vamos por el camino indicado. -dijo Rainbow.
-Entonces deberemos de seguir el sendero sin perdernos. -terminó Ruby. -Apple Core procura no perderte.
- ¡Si, tía Ruby!
Pegada a Ruby, todos continuábamos el camino del sendero marcado con las piedras con los glifos grabados. En mi caso, me mantenía el último y lo más alejado posible de todos, continuamente oía voces espectrales resonar en mi cabeza, parecía que querían decirme algo y evitaba hacerles caso. Sacudía la cabeza de un lado a otro para evitar oír esas voces que me intentaban hablar, pero esa como un mal sueño, en eso momento, choqué contra algo. Al alzar la mirada, pude ver a Applejack, que se había detenido a esperarme.
No esperaba que Applejack fuera a esperarme, sorprendido, di un par de pasos hacia atrás.
-Loud... No tengas miedo...
-"Santa Celestia". -dije. -"Cariño, no puedes decirme que no tenga miedo... Oigo voces que me intentan decir algo, me duele el cuerpo entero, y no tengo idea de qué voy a hacer si nos encontramos con Shade Soul"
- ¿Crees que eres el único que lo esta pasando mal? -me preguntó.
Alcé la vista hacia ella, como un perro apaleado.
-Llevo deseando que vuelvas a ser el de antes desde que te vi así. -me dijo Applejack nuevamente. -Pero Loud, te lo diré solo una vez, así que escúchame.
Dicho esto, colocó su casco sobre mi corazón.
-Por mucho que cambies por fuera, me enamoré de esto, no de otra cosa.
No supe que responderle, pero sus palabras me habían logrado calmar, las voces se habían disipado de golpe con solo esa frase.
-Aunque no consigas ser el mismo de antes, solo tu corazón es lo que importa.
-"Applejack... Gracias mi princesa" -le dije.
-Estamos para ayudarnos.
Mientras tanto, en Xibalba, Shade nos observaba mientras las criaturas del su inframundo le rodeaban esperando órdenes.
-Así que ese usuario de alquimia mudo oye voces... -decía. -Es curioso, por que no le estoy dando ninguna orden.
Una de las criaturas le hablaba desde la espalda, un lengua incomprensible para cualquiera, menos para el alicornio oscuro.
-Es posible que se traten de fantasmas de su pasado que le intenten dar un poco de cordura. -respondía Shade Soul. -Hay que quebrantar esos entes... Cuatro de vosotros, salid a la caza de ese grupo, haced lo que sea necesario para hundir a ese usuario de alquimia en la desesperación, solo así seré capaz de doblegar su voluntad a mi dominio, cuando la Cutie Mark superpuesta a la suya la devore, será total y absolutamente... Mi esclavo...
Cuatro de las criaturas que acompañaban a Shade Soul, se desvanecieron entre las sombras, recorriendo todo el Xibalba hasta salir del mismo, atravesando la jungla a la carrera.
Mientras tanto, por el camino que seguíamos, acabamos llegando a un claro lleno de ruinas derruidas y devorada por , cuerpos de serpientes enormes decapitadas y símbolos similares a soles resquebrajados.
- ¿Qué es este lugar? -preguntó Pinkie extrañada del lugar.
-Un antiguo templo. -respondió Ruby. -Uno de los muchos que hay repartidos por Maya.
- ¿Templo? -preguntó Apple Core.
-La diosa Quetzacoalt es tan querida como Celestia en Equestria. -respondía Ruby. -No solo es la diosa del sol, es conocida también como la diosa del cielo y la tierra, pues dicen ayuda en los cultivos en las tierras poco fértiles.
- ¡¿En serio?! Quizá le pida alguna ayuda para algunas hectáreas de nuestra granja. -dijo Applejack.
- ¿Cómo es que sabes tanto de este lugar? -le pregunto Rainbow. -Creía que ningún Pony salvo las princesas habían llegado.
Ruby no supo que responder.
-Bueno... Mi padre me enseñó cosas de este lugar. -respondió. -Él fue un explorador, su sueño era desvelar los secretos de las antiguas civilizaciones Ponys.
-Tu padre era un genio. -comentó Dust.
Me adentré en las frondosas ruinas observando con interés, la figura de Quetzalcoalt era imponente aún estando grabada en la piedra, pero un extraño sentimiento me invadía al ver su figura, nunca la había visto, así que no podía opinar sobre ella, pero mi cabeza no dejaba de decirme que la odiase.
Deseando apartar esos pensamientos de mi cabeza, me empecé a golpear mi cabeza contra el muro, intentando apartar ese pensamiento en contra de semejante deidad. Rápidamente, Dust y Ruby fueron a separarme del muro para evitar que me hiciera más daño.
- ¡Loud, alto! -me decía Ruby tirando de mis hombros.
- ¡¿Se puede saber que te pasa?! -me preguntaba Dust mientras tiraba de mi cabeza hacia atrás.
Gruñí mientras intentaban detenerme, no podía parar de desear golpear mi cabeza contra el muro una y otra vez.
- ¡Loud, para! -decía Applejack corriendo hacia nosotros.
Applejack se lanzó sobre nosotros para impedirme golpearme una y otra vez.
- ¡Chicos, deteneros! -comentaba Pinkie. - ¡Esto no es una fiesta!
-Pinkie... No es el mejor momento para eso. -le respondió Ruby.
- ¡Papá! -gritó Apple Core.
Al oír su voz, me detuve por completo. Giré hacia ella y pude verla con cara de preocupación y nerviosa. Me incorporé despacio, la mirada de mi hija me destrozaba, no podía soportar verla así. Dust y Ruby me soltaron despacio, y Applejack dio un par de pasos hacia atrás.
- ¿Qué ha pasado, Loud? -me preguntó Ruby.
No respondí inmediatamente, caminé un poco en círculos antes de decírselo.
-"No sé... De repente sentí odio hacia la diosa..."
Eso los sorprendió.
- ¿Odio? ¿Cómo es posible? Ni siquiera conoces a Quetzalcoalt. -me dijo Dust.
Una vez más no supe que responder, tampoco tenía idea de por qué la odiaba, realmente no tenía ningún motivo para ello, no me gustaba eso.
-Vamos Loud, tranquilo... -me decía Applejack acariciando mi costado.
Apple Core se abrazó a la esponjosa cola de Pinkie, la Pony rosada pudo apreciar que las patitas de la pequeña unicornio temblaban.
-Apple Core, ¿qué te pasa? -le preguntó.
-Tengo miedo... -le respondió. -Tengo miedo de que papá se haga más daño.
Por primera vez, Pinkie no supo que responder para animar a una potrilla. Se agachó a ella y acaricio su cabeza tras el cuerno.
-Apple Core, conozco desde hace un tiempo a tu papi, y nunca se ha rendido. -le dijo. -Recuerdo una vez que salvó a tu madre cuando se hizo daño en una pata, y otra en la que se esforzó para prepararle un gran cumpleaños a tu tía Greenkey, y eso que se lo puse difícil.
-Pero mi papá...
-Te hago una Pinkie promesa. -le respondió. -Te lo juro con mi vida, o que me quede con un ojo tuerto, haré lo que esté en mis cascos para que tu padre siga siendo el de siempre.
- ¿De verdad?
- ¿Te mentiría yo, tu tía Pinkie?
Apple Core negó repetidas con la cabeza, dándole respuesta a su pregunta.
- ¡Pues ya está! -le dijo con una sonrisa. -Así que alegra esa cara, y estate junto a tus padres, parece que tienes cierta influencia en el estado de tu papá.
-Haré lo que sea por papá. -le respondió Apple Core.
De pronto, un rugido rompió con la felicidad del claro, seguidamente, otros pocos rugidos se escucharos.
- ¿Qué ha sido eso? -preguntó Rainbow en bajo y preparándose para volar si fuera necesario.
-No tengo ni idea... -respondió Dust alzando el vuelo.
-Pero... Creo que lo hemos oído antes. -dijo Ruby.
A los pocos segundos los rugidos volvieron a escucharse, lo cual, me provocó ponerme en guardia y gruñendo levemente.
- ¿Qué puede ser? -preguntó Pinkie.
-Sea lo que sea, se está acercando. -decía Applejack. - ¡Apple Core, ven conmigo!
-Pero...
- ¡Qué vengas!
Apple Core corrió a toda prisa hasta ponerse al lado de las patas de su Applejack, a la vez, me acerqué a ellas para protegerlas.
Mis orejas se movían solas, captando el sonido de fuertes pasos a la carrera sobre el follaje de la selva, era capaz de oírlos claramente por mi oído más desarrollado, debido a mi mudez. Me puse más a la defensiva, gruñendo como si fuera un perro, podía sentirlos acercarse a toda velocidad.
Applejack me vio preocupada al ponerme a la defensiva y soltando aquel gruñido similar al de una bestia, pero lo que más le impresionó fue ver la extraña marca similar a unas fauces sobre mi Cutie Mark, si sus ojos no la engañaban, parecía que fuera a devorármela.
- ¿Qué demonios es eso...? -se preguntaba Applejack horrorizada ante ello.
Los ruidos que procedían de la jungla cesaron casi de inmediato, cosa que no nos gustó a ninguno.
- ¿Y el ruido? Ha parado de golpe. -decía Pinkie sin creérselo.
-No os confiéis. -dijo Dust. -Y sobre todo, no os separéis.
-Si algo intenta atacarnos, le patearé la cabeza. -terminaba Rainbow.
El silencio se volvió incómodo, no parecía que fuera a romperse en ningún momento. Nos manteníamos juntos, protegiéndonos, pero sería algo que no duraría.
De el follaje selvático, y con siniestros y siseantes rugidos, aparecieron cuatro criaturas similares a las que invadieron Canterlot el día que el sol se tornó negro, con la diferencia de que eran más grandes en comparación, su piel era morada oscura, y estaba rayada. Las cuatro criaturas se acercaban a nosotros siseando y chillando.
- ¡Son ellos! -dijo Ruby.
-Son los monstruos de Shade Soul. -decía Applejack.
Las criaturas empezaron a rodearnos, calculando nuestros movimientos como si fuéramos sus presas.
- ¿Es una fiesta? -preguntó Pinkie.
-No... Nos están rodeando para atacarnos. -respondió Dust. -No os separéis...
Las cuatro criaturas caminaban en círculos a nuestro alrededor gruñendo y chillando. Finalmente, uno de ellos dio el primer paso y se lanzó al ataque, en concreto hacia Dust y Pinkie, ello provocó que empezáramos a separarnos, por un lado, Rainbow y Dust alzaron el vuelo para distraer a uno de ellos; Pinkie y Ruby intentaron alejar a otro corriendo alrededor de las ruinas; y los dos últimos se centraron en nosotros, Applejack, en mi y en nuestra hija.
Intentaba usar mi magia para protegerlas, pero las criaturas no me daban ni la oportunidad de concentrarme, lanzando mordiscos al aire para evitarlo. Apple Core se empezaba a poner nerviosa entre el sonido de los rugidos y los chillidos, podía notarlo.
-"¡Apple Core, tranquila!" -le decía.
- ¡Nosotros te protegeremos! -terminaba
Las patas de una de esas criaturas rozó a Apple Core, lo cual le asustó y la obligó a salir corriendo, llamando la atención de una de las criaturas.
Applejack se percató y fue a por ella.
- ¡Apple Core! -dijo Applejack saliendo al rescate de Apple Core.
Al percatarme intenté ir por ellas, pero la última de las criaturas me agarró con sus colmillos del lomo, zarandeándome y arrojándome contra las pareces de las ruinas. Al intentar levantarme, me estampó nuevamente con una de sus patas, sentí como si fuera a romperme el cuello de un momento a otro, pero solo me chillo y me arrojó al suelo, y persiguió junto a su compañero a mi familia.
Al verlo quise levantarme, pero entre el mordisco y el golpe, me costaba un montón, y eso me ponía nervioso.
-"Apple Core... Applejack... No... ¡No, no, no las toquéis!" -me decía a mi mismo. -"Soy un inútil... No puedo siquiera salvar a mi familia"
-Un verdadero inútil. -comenzaba a decirme una voz en mi cabeza.
Abrí los ojos de golpe al sentir esa penetrante voz en mi cabeza, no eran como las demás que sonaban espectrales pero dulces, esta era... Dominante.
-Mira lo que has conseguido... -volvió a decirme.
Ante mi mirada esa voz me mostró unas imágenes que hubiera deseado no ver jamás, Applejack y Apple Core yaciendo en el césped frente a las ruinas heridas y ensangrentadas, siendo Apple Core abrazada por su madre. Esas imágenes me rompieron el corazón por completo, y la ira empezaba a apoderarse de mi. Rugí con fuerza lleno de dolor y odio hacia esas criaturas y hacia mí mismo.
-Eso es... Deja que tu odio y tu oscuridad florezcan... -decía esa voz. -Deja de ser un Pony para ser mi esclavo, destruye a las criaturas que han matado a tus seres queridos... Destrúyelas a todas.
Mis ojos se oscurecieron mientras decía esas palabras, y un ruido seco, similar a cuando dos piezas de metal chocan procedió de mi costado, la marca que había salido de mi Cutie Mark se había cerrado sobre esta. Mi ira me había dominado.
Mientras tanto, Applejack se lanzó contra Apple Core, salvándola del ataque de una de las criaturas.
- ¡Mamá! -decía Apple Core.
- ¡Tranquila cielo, ya estoy aquí! -le respondía.
Las dos criaturas empezaban a rodearlas mientras chillaban y siseaban. Asustada, Apple Core se abrazaba contra el pecho de Applejack llorando levemente.
- ¡Mamá...! -decía entre sollozos.
-No dejaré que te pase nada. -le respondía abrazándola. - ¡Te protegeré!
Las dos criaturas estaban dispuestas a lanzarse en cualquier momento. Aprovechando que ambas ponys no se movían, se lanzaron contra ellas, Applejack abrazó con fuerza a Apple Core para protegerla, pero de pronto, un sonido similar al de algo cortando el aire, detuvo el grito de las bestias de golpe.
Applejack miró despacio hacia las criaturas, las veía ahí inmóviles cuales estatuas, de pronto, ambas criaturas empezaban a caer de una forma grotesca, sus cuerpos fueron divididos en dos por la mitad, cayendo inertes al suelo.
- ¿Qué demonios...? -dijo Applejack impresionada.
Applejack pudo ver dos enormes hojas metálicas que revoloteaban cerca de las dos criaturas, las cuales eran sujetadas por sombras. Siguiendo los surcos de esas sombras, pudo ver que provenían de mi cuerno. Estaba cabizbajo y sin mostrar mi rostro.
- ¿Loud...? -me dijo.
Las cuchillas volvían a mi cuerno cuando Applejack terminó de decir esas palabras, desapareciendo en un pequeño circulo de alquimia. Acto seguido, guardé silencio.
- ¿Loud? Respóndeme por favor. -volvió a decirme
Alcé la vista de golpe, exponiendo mis ojos inexpresivos y gruñendo mientras apretaba mis dientes, asustándola un poco.
- ¿Qué... Qué haces...? -volvió a preguntarme Applejack.
En ese momento, solté un terrorífico rugido, lo cual llamó la atención de las otras dos criaturas que atacaban a Dust, Rainbow, Pinkie y Ruby. Las dos criaturas rugieron y corrieron hacia mi.
Oyendo sus rugidos y pasos miré hacia ellos, ya no veía a ningún Pony, solo a esas horrendas criaturas que alimentaban mi ira y frustración. La primera de las dos criaturas se lanzó gritando hacia mi, momento que me lancé hacia su pescuezo clavando mis largos colmillos en él. Todos se quedaron impresionados al verme actuar de esa forma, hincando mis colmillos en su cuello y zarandeándolo de un lado a otro hasta romper su cuello.
Mi boca quedó impregnada en sangre de la criatura, jadeando por la fuerza ejercida sobre su cuello. Mi mirada se dirigió a la que quedaba, la cual intentaba huir hacia la jungla, pero no tardé en atraparlo abalanzándome sobre su lomo y tirándolo al suelo, donde empece a clavarle las garras y los colmillos, dejando el césped impregnado en su sangre.
Mis amigos y familia miraban asombrados lo que fui capaz de hacer.
- ¿Loud...? -preguntó Dust.
- ¿Qué has hecho? -preguntó Pinkie.
Al oír aquellos sonidos me giré hacia ellos, no veía a mis amigos y familia, si no a más de esas criaturas. Cegado mi ira, les rugí.
- ¡Loud, detente! -decía Rainbow.
- ¡Ya ha pasado todo, Applejack, Apple Core y nosotros estamos bien! -dijo Ruby.
No oía nada mas que chillidos y gruñidos de aquellas bestias. Comencé a correr hacia ellos, rápidamente, Ruby hizo que se separasen.
- ¡Qué no os coja! -decía Ruby dispersándolos a todos.
Todos se separaron, Dust y Rainbow intentaron alzar el vuelo antes de les alcanzará, pero di un salto, agarrando entre mis fauces la cola de Rainbow, tirando de ella hasta el suelo.
- ¡Loud, no! -decía Rainbow algo asustada. - ¡Por favor, no lo hagas!
Rugí a Rainbow cerca de su cara, y antes de poder hacerle algo, Dust embistió contra mi, apartándome de la pegaso.
- ¡No te dejaré que dañes a Dashie! -decía Dust atrapándome contra el muro.
Haciendo fuerzas para apartarme de él, comencé a agitar las pezuñas para liberarme, en una de esas, le arañé el rostro, de arriba a abajo. Dust gritó de dolor, apartándose de mi y cubriendo su ojo izquierdo con el casco.
- ¡Mi ojo! -quejaba mientras su casco se llenaba de su sangre.
Me disponía a rematar a Dust, que se encontraba desprotegidos. En ese momento, sentí fuertes pasos acercándose a mi. Antes de poder reaccionar, recibí un fuerte golpe en el costado.
- ¡Loud! -decía Applejack con una voz que mostraba ira.
No respondí a ella como si fuera un Pony, si no como el ser irracional en el que me había vuelto.
- ¡Detente Loud, este no eres tu! -me dijo.
Solté un rugido hacia ella.
- ¡Sé que estás ahí, y si tengo que sacarte a golpes, por Celestia, lo haré!
Apple Core intentó ir hacia nosotros, pero Ruby la sujetó.
- ¡Espera Apple Core! -le decía Ruby. - ¡No es seguro!
- ¡Papá, papá está sufriendo! -decía Apple Core en tono desesperante.
Me acercaba a Applejack de forma amenazante, gruñendo, encorvado y exponiendo mis colmillos, mientras, ella se alejaba dando pasos hacia atrás.
-Loud... Por favor... No quiero hacerte daño... -decía. -Pero te lo prometí, haría lo que fuera necesario para detenerte, y pienso hacerlo.
Rugí sin hacerle caso a lo que decía. Applejack corrió contra mi, dispuesta a golpearme. Me levanté sobre mis dos patas traseras para atacarla, pero embistió contra mi panza, tirándome al suelo, momento que aprovechó Applejack para ponerse sobre mi y atrapar mis patas delanteras con sus cascos.
Gruñía y me zarandeaba intentando quitarme de encima a Applejack.
- ¡No pienso soltarte! -me decía.
-Apple Core, quédate aquí, Pinkie, ven a ayudarme. -decía Ruby. - ¡Apple Core, no te muevas!
-Pero...
- ¡Qué esperes aquí! ¡Vamos Pinkie!
Pinkie y Ruby corrieron a socorrer a Applejack.
- ¡Es el momento de la diversión! -decía Pinkie mientras sacaba unas guirnaldas de sus alforjas. - ¡Hay que evitar esos gruñidos!
Con ellas intentó cerrarme las fauces, un éxito que le duró poco, ya que mis fauces eran los suficientemente fuertes para romper las guirnaldas, volviendo a rugir. Usé mi magia para apartarlas de encima mía, levantándome de inmediato y gruñendo con fuerza, en ese momento, un rayo de luz cegador impactó contra mi cara, había sido Ruby que, usando su magia, me había atacado. La luz me había cegado casi al completo debido a mi nueva sensibilidad a la luz.
- ¡Detente, Loud! -decía Ruby. - ¡Ya se ha acabado, los...! -Ruby tragó saliva. - ¡Los has matado a todos... Para ya, por favor!
Volví a rugirle mientras mi cuerno brillaba, dibujándose un circulo de alquimia bajo mis patas. Del mismo, brotaron las raíces de los árboles cercanos, serpenteando como víboras, las cuales atraparon a Pinkie y a Ruby, impidiéndolas moverse.
- ¡Esto no es tan divertido! -decía Pinkie.
- ¡Loud, ya basta! -me decía Ruby.
Me giré y pude ver a la última criatura, quien realmente era Applejack. Un poco asustada, Applejack se intentó arrastrar para alejarse de mi mientras me aproximaba a ella de forma amenazante.
- ¡Loud, alto! -me decía. - ¡Sé que no eres tu, sé que mi esposo está ahí en alguna parte, y quiero que vuelva!
Ya frente a ella, gruñí con fuerza. Los ojos de Applejack empezaban a llenarse de lágrimas mientras observaba que mis ojos estaban vacíos e inexpresivos.
-... Por favor...
Alcé una de mis patas, pretendiéndole un "zarpazo". Preparándose para lo peor, Applejack cerró los ojos con fuerza, mi garra estaba a punto de cernirse sobre ella cuando una pequeña sombra se interpuso entre nosotros gritando:
- ¡Para, papá!
Al oír esas palabras me detuve en seco, poco a poco empezaba a ver las cosas claras, delante de mi veía a Apple Core con los cascos abiertos de par en par, evitando que le hiciera daño a Applejack. Pude verla aguantando el llanto mientras me miraba con una mirada de entre tristeza y valentía.
-"¿...Apple Core?" -dije impresionado.
-No... No... ¡No dejaré que le hagas daño a mamá! -decía Apple Core apretando sus ojos y derramando sus lagrimas.
Miré también hacia Applejack y mostraba una expresión de horror con sus hermosos ojos llenos de lagrimas. Miré mi casco alzado horrorizándome al ver en que posición en la que estaba. Di pasos hacia atrás horrorizado, mi magia se desvanecía, liberando a Pinkie y a Ruby, también pude ver a Rainbow ayudando a Dust a levantarse mientras su casco estaba impregnado en sangre junto a parte de su cara.
Lo había hecho, había dañado a mis amigos y familia. Comencé a jadear y respirar angustiada, moviéndome nervios en todas direcciones.
-Loud... -decía Ruby acercándose a mi.
Negué con la cabeza, no quería que se me acercara.
-Tra... tranquilo, Loud... -decía Applejack levantándose con esfuerzo. -Ya ha pasado...
-"No... No ha pasado..." -dije nervioso. -"He herido a Dust, ¿verdad? Y he estado a punto de matar a Applejack..."
-Pero...
-"¡No te acerques, por favor!" -le dije a Applejack. -"¡No estáis seguro conmigo, ninguno lo estáis!"
-Tranquilízate, Loud. -me dijo Ruby.
-"¡No!"
Dicho eso salí corriendo hacia la jungla, alejándome de ellos todo lo rápido que podía. Applejack intentó ir tras de mi, pero los demás se lo impidieron.
- ¡Applejack! -decía Rainbow. - ¡Déjalo ir!
- ¡Loud, por favor, vuelve! -decía Applejack.
- ¡Papá! ¡Papá! -decía la pequeña Apple Core. - ¡Vuelve papá!
Oía sus voces mientras me alejaba y lloraba, no quería irme, pero tampoco quería hacerles daño.
Tras un rato, Ruby se le acercó a Dust y, usando su magia, comenzó a curarle la tremenda herida que le había propinado, cerrándose rápidamente.
-He hecho lo que he podido Dust, pero te va a quedar una cicatriz. -le dijo. -Gracias a Celestia que tu ojo no fue gravemente dañado.
-Gracias Ruby... -le respondió. -Dash, ¿tu estás bien?
-No te preocupes ahora por mi. -le respondió. -Tienes suerte de conservar aún el ojo izquierdo.
Entonces, Rainbow miro a Applejack. Se acercó a su amiga y pudo comprobar que estaba destrozada mientras madre he hija se abrazaban.
-Applejack...
-Ahora no, Rainbow...
-Haz el favor de espabilar, Loud volverá.
- ¡Mientras esté así no va a volver! -le dijo la Pony anaranjada. - ¡Se ha ido para protegernos de él!
-Applejack, no pagues tu frustración con Rainbow. -le dijo Dust. -Loud sabía a lo que se exponía al venir a Maya.
-Dust, no te pases. -le dijo Ruby. -No viste lo que nosotras cuando recuperó la conciencia, estaba más aterrado el que nosotros.
- ¡Dile eso al ojo que casi me saca con las garras! -respondió furioso el joven pegaso de rescate.
- ¡Ha ja perdido el control.
- ¡Chicos, mirad esto! -decía Pinkie mientras estaba frente a uno de los cuerpos inertes de las criaturas que nos tocaron.
Salvo Applejack y Apple Core, todos se acercaron a los cadáveres de las criaturas, lo que parecía ser su sangre, comenzaba a evaporarse en el aire, junto a los cuerpos, como si fueran cenizas o nieblas. Al poco rato, los cuatro cuerpos que yacían cerca de ellos habían desaparecido por completo.
- ¿Qué demonios ha sido eso? -decía Dust impresionado. -Han... Desaparecido.
Al oír eso, Applejack alzó la cabeza para escuchar con atención lo que decían.
-Mami...
Applejack, le pidió a Apple Core que guardase silencio unos instantes.
-Se han evaporado en el aire como la harina. -decía Pinkie asombrada.
- ¿Qué demonios significa eso? -preguntó Rainbow.
Ruby no supo en un principio qué responder, pero no había duda posible.
-Esas criaturas no están hechas de carne, por lo que no deberían de morir de esa forma. -dijo.
Tras unos instantes de silencio, Ruby dedujo lo que había ocurrido.
-Shade Soul... Shade Soul mandó a esas criaturas a atacarnos para despertar la desesperación en Loud y así poder manipularle.
- ¿Qué has dicho? -preguntó Applejack enderezándose. - ¿La culpa la tiene ese alicornio?
Ruby se sorprendió.
-Es eso, ¿no?
Ruby asintió.
-Muy bien... A amenazado a Celestia, ha usado a Loud para que la matase, y ahora le ha forzado a comportarse de esa forma...
Llena de furia, Applejack coceó uno de los árboles cercanos al derruido templo, haciendo tanta fuerza que consiguió abollar el trono del mismo.
- ¡Esto es personal!
- ¡Estoy con mamá! -dijo Apple Core. - ¡Papá no haría lo que hizo por que quisiera, él nunca nos haría daño!
-Estoy con las dos. -respondió Dust. -Loud es mi amigo, y ha estado a nuestro lado para salvarnos el pellejo muchas veces, después de lo visto, me arrepiento de haber tan siquiera pensado en darle la espalda cuando más nos necesitaba.
-No hemos sido capaces de ayudarlo pero, te prometo Applejack, que Shade Soul pagará por esto.
Mientras tanto, en Xibalba, Shade Soul se encontraba satisfecho después de lo ocurrido, ya lo había conseguido, dominar mi voluntad a la suya.
-Ya está todo hecho...
Una de las criaturas se le acercó siseando y con cierto temor al ver a sus compañeros sacrificados en aquel ataque. Shade Soul, conocido en su momento como Magec Prime, se giró a sus "súbditos".
- ¿Qué si ha sido necesario eso? -preguntó con indiferencia. -Ahora he separado al usuario de alquimia del grupo, y lo más importante, lo tengo a mi control para hacer lo que quiera.
Las criaturas dieron un paso atrás aterrorizadas ante la crueldad de su señor.
-No me importa sacrificar a unos pocos de vosotros, sois sombras... La luz se apaga, las estrellas caen... Las sombras son eternas... Si caéis, simplemente renacéis en crías, así que no me vengáis con sentimentalismos, nos es propio de vosotros.
Las criaturas siseaban asustadas ante las palabras de Shade Soul que, aunque ciertas, demostraban cierto poder sobre ellas.
-Mantenedme vigilado al usuario de alquimia. -les dijo. -Ya lo controlaré cuando quiera.
