A las cuatro y media de la tarde, Kate se despierta algo incomoda por la posición en la que se durmió. Se pone de pie, y apoya sus labios en la frente de Castle.

-Estoy despierto.

Kate se sobresalta y se aparta, no esperaba que él estuviera despierto. Él abre los ojos y le sonríe tenuemente.

-No quise asustarte.

-Está bien, Castle. Solo me sorprendiste, pensé que dormías y quise comprobar si aun tenías fiebre.

-¿Y bien?

-Creo que aun estas un poco afiebrado. ¿Hay algún termómetro aquí? No puede hallar ninguno.

-En mi oficina. Tercer cajón del escritorio.

Kate lo mira dubitativa.

-Puedes ir a buscarlo, Kate. No me importa que revises mis cosas. No tengo nada que ocultar.

Kate asiente y se va hacia la oficina.

Mientras, Castle se incorpora en el sofá, quedando sentado. Le duele mucho la cabeza y se siente algo mareado, por lo cual coloca algunas almohadas y vuelve a recostarse. Mirando a la bebe que esta despierta y risueña.

En la oficina, Kate entra cautelosamente, como si estuviera haciendo algo indebido. Se dirige hacia el escritorio y nota que hay cajones de ambos lados. Y no sabe cuál es el tercer cajón que Castle dijo. Si el derecho o el izquierdo, contando hacia arriba o hacia abajo. Duda unos instantes y luego decide probar. Abre el tercero contando hacia abajo del lado derecho. Solo hay un montón de papeles. Prueba con el tercero contando hacia arriba de ese mismo lado. Más papeles, algunas carpetas, un juego de llaves, una agenda, una calculadora y una caja de pastillas. Cierra el cajón y abre el tercero del lado izquierdo contando hacia arriba. Hay varios álbumes de fotos, etiquetados por años. Un control remoto, lapiceras, una chequera, y algunos papeles. Kate ojea los álbumes, y se detiene cuando encuentra fotos donde esta ella. Nunca supo que él había tomado esas fotos o que alguien más lo había hecho. Eran fotografías espontaneas, sin poses, de momentos que compartieron. Y algunas de ella sola tomando café o haciendo papeleo. Luego, cierra ese cajo y abre el único que le queda, sin contar los dos del medio. Entre papeles, una tijera, y un tarjetero, está el termómetro. Lo toma, cierra el cajón y sale de allí.

Al volver al living se dirige a Rick, prepara el termómetro y se lo coloca en la boca. Luego, le prepara una mamadera a la beba. La toma en brazos y se sienta a los pies de Castle a alimentar a la bebe.

Rick la observa, e intenta hablar con el termómetro en la boca.

-Deberíamos ponerle un nombre.

Kate lo mira pensativa.

-No vamos a quedárnosla, Castle. Además ella debe tener un nombre. Y no hables con el termómetro puesto.

Luego de unos instantes, Kate deja la mamadera vacía sobre la mesa y posiciona a la bebe sobre su hombro para que haga provechito.

-Pásame el termómetro.

Él se saca el registrador de la boca y se lo da.

-¿Tengo fiebre?

-Tienes más de lo que pensé.

Kate se pone de pie, aun con la beba sobre su hombro y se dirige a la cocina a mojar el paño. Luego regresa al living y se lo coloca a Castle en la frente.

-¿Tienes hambre, Castle?

-No mucha. Pero debería comer algo. Y tú también.

-Preparare algo.

-No demasiado en la cocina.

-Me las ingeniare.

El se sonríe.

Kate deja a la beba en el moisés y se va hacia la cocina.

Revisa todas las alacenas, cajones y la heladera. Termina abriendo algunas latas de comida, y luego toma algunos huevos, los coloca en una sartén y se dirige al living a cocinarlos en la chimenea.

Media hora después coloca todo en la mesa del living, dos vasos de agua y algunas galletas saladas que ha encontrado.

-Te las has ingeniado realmente.

-¿Quieres que te ayude a sentarte?

-Creo que puedo hacerlo.

Castle se sienta cuidadosamente ya que la cabeza le explota de dolor.

-Come, Rick, y tomate otro analgésico.

Comen sin hablar por un rato hasta que él rompe el silencio.

-¿Por qué dices que no vamos a quedárnosla? A la beba. La ciudad está en caos, Kate. No es como si pudiéramos dársela a alguien o llevarla a alguna parte. Deberemos cuidarla, al menos hasta que todo mejore y vuelva a la normalidad.

-Lo sé. Pero… ¿Crees que podremos hacernos cargo de ella, Castle? No sabemos por cuánto tiempo será. Y va a necesitar más leche y pañales, y ¿de dónde lo sacaremos?

-Nos arreglaremos. Creo que si el destino nos las puse en el camino es por algo.

-No creo en el destino.

-No importa. Yo sí. Y aunque ella tenga un nombre, debemos llamarla de algún modo mientras esté con nosotros. "la beba" no es forma de llamarla.

-Bien, ¿y cómo piensas que deberíamos decirle?

-No lo sé… que tal… ¿Lola? O ¿Olivia?

-Me agrada Olivia. Podemos llamarla así.

-Listo. A partir de ahora nuestra beba es Olivia. Oli.

Kate lo mira incierta.

-¿Qué sucede, Beckett? ¿Quieres cambiar el nombre?

-No. Olivia me gusta. Es solo que… dijiste "nuestra beba" y sonó extraño. Me dio una sensación…

-Disculpa. No volveré a decirlo. No quise molestarte, lo dije sin pensar.

-No es eso, Castle. Es que… Me dio una sensación agradable.

Él le sonríe, ella le devuelve la sonrisa.

-Por el momento, Olivia es nuestra, Kate. Es nuestra responsabilidad. Y debemos darle todo nuestro cariño. Es pequeña pero sabe que su mamá no está, puede presentir la falta. Aun es una beba que debe tomar leche materna no leche de caja. Nos necesita.

Kate asiente con los ojos llenos de lágrimas.

-Alexis tiene mucha suerte de tenerte como padre.

Castle sonríe.

-Yo tuve suerte de tenerla como hija… Ya tendrás tus hijos, Kate, y serás una madre maravillosa.

-¿Tú crees? Yo a veces pienso que estoy destinada a estar sola y nunca tendré hijos, nunca me casare, no formare una familia.

-Creí oírte decir que no creías en el destino.

-Me atrapaste.

Ella se sonríe.

-Y además nunca digas nunca. Confió en que te espera un gran futuro, y yo sí creo en el destino. Y no estás sola Kate. Tienes amigos, colegas, a tu padre, y me tienes a mí… Jamás me alejare de ti, aunque te canses de mí. Y siempre puedes considerarte parte de mi familia. Porque para mí, y para Alexis y mi madre, lo eres.

-Gracias, Rick. Yo no soy muy demostrativa, pero aprecio mucho que estés a mi lado, de verdad. Adoro a tu familia, y… eres muy especial para mí.

El extiende una mano, ella la toma. Él le da un beso sobre la mano.

Luego, se afloja un poco al ambiente, y Kate junta todas las cosas de la comida y las lleva a la cocina.

Luego regresa y se vuelve a sentar.

-Te diría de ver una película pero sin luz será imposible. ¿Qué quieres hacer?

-¿Tienes una cámara de fotos?

El asiente.

-¿Dónde?

-Segundo cajón del escritorio.

-¿De qué lado?

-Izquierdo.

Kate se pone de pie y se dirige a la oficina. Al instante regresa con la cámara de fotos.

-¿Quieres sacar fotos?

-Quisiera retratarnos junto a Oli.

Kate toma a la beba en brazos y se sienta junto a Rick en el sofá. Luego apunta la cámara hacia ellos, coloca su cabeza bien pegada a la de él.

-Sonríe, Castle. Y di Oli.

Ambos hacen eso y Kate aprieta el botón tomando la fotografía.

Luego comprueba que haya salido bien y deja la cámara en la mesa.

Recuesta a la beba en el moisés y vuelve a sentarse junto a Castle.

-Creo que iré a traer un colchón para poner aquí en el suelo para mí.

-Kate… ¿Te molestaría que traigamos el de mi cama y compartirlo? No es muy cómodo el sofá.

-Solo si te comportas, Castle.

-Soy un hombre enfermo, Beckett, además de un caballero. No hace falta ni que lo digas.

Ella se sonríe.

Lo ayuda a ponerse de pie y caminan lentamente hacia la habitación de él. Toman el colchón de dos plazas y lo trasladan al living.

Hacen lugar junto a la chimenea y colocan el colchón.

Kate arma la cama. Rick se recuesta colocando a Olivia sobre su pecho. Kate se recuesta al lado.

-¿Cuánto crees que durara todo esto? Me refiero a la tempestad. ¿Cuándo volverá todo a la normalidad?

-No lo sé. No puede llover para siempre, supongo que en cualquier momento se despejara el cielo, saldrá el sol, todo se irá secando y poco a poco todo volverá a su normalidad.

-Quisiera poder ser tan positiva, Castle.

-Ya verás.

-¿Sabes algo de Alexis y Martha?

-Se que están bien. Es decir, no lo sé realmente, pero lo siento. Al igual que siento que tu padre está bien.

-Espero que sí.

-¿A dónde han ido los chicos?

-Ryan y Jenny se fueron a Irlanda. A casa de familiares. Lograron partir a tiempo, ya que luego dejaron de salir vuelos transoceánicos. Espo y Lanie se fueron a Wisconsin, a la casa de un primo de Len. Espero que todos estén bien.

-Seguro que lo están

Enseguida dejan de hablar. Kate se gira a mirar a Castle. Él y la beba se han quedado dormidos.

Ella se sonríe. Busca la cámara de fotos y les toma algunas fotografías. Luego se apoya sobre la almohada a esperar que el sueño la sorprenda.