Resumen: Después de que el maestro Fu se viera forzado a recolectar el Miraculous de Ladybug y de la ruptura entre ella y su partenaire, Marinette se convierte en la nueva CEO de Gabriel y hereda algo más que su compañía. Y Chat Noir tendrá que enfrentar solo a Hawkmoth con una grave desventaja.
Notas:
1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.
2) Este fin está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.
3) Puede contener Spoilers de lo que ha aparecido en la tercera temporada
DISCORDIA
CAPÍTULO 4
Grand Palais
Una semana después
Adrien se miró al espejo mientras se probaba uno de los muchos diseños originales de Marinette que modelaría en ese desfile de la marca Gabriel. Como de costumbre, su padre estaría ausente, esta vez argumentando que tenía un leve dolor de estómago después de todo el trabajo que tuvieron para preparar el desfile y quería descansar, siendo representado en el evento por Marinette y por el mismo Adrien. Nathalie también se había quedado en casa con Gabriel al menos en esa ocasión, al parecer terminando un tipo de trabajo administrativo, aunque Adrien sospechaba que era porque estaba preocupada por su padre.
El chico se miró al espejo de nuevo e hizo una mueca. El diseño de Marinette era una obra de arte, como siempre, pero su corazón se sentía pesado desde la semana anterior, cuando el maestro Fu le dijo que entregaría temporalmente el Miraculous de la Catarina a una nueva portadora para lograr finalmente vencer a Hawkmoth.
-Adrien, tienes que dejar de sentirte culpable por este asunto cada vez que te encuentras con Marinette. Ya han pasado dos años- dijo Plagg mientras que Adrien se miraba tristemente al espejo.
-No puedo evitarlo, Plagg- dijo Adrien en voz baja- su rostro asustado y su voz diciéndome que me odia han plagado mis pesadillas estos últimos años. Y la idea de que el maestro Fu dijo que otra chica la va a reemplazar- bajó los ojos- que en el siguiente ataque de akuma habrá otra persona portando su Miraculous…-
-Ladybug es irremplazable- le dijo el kwami en un tono firme que hizo que Adrien casi sonriera- pero el viejo Fu tiene razón: necesitas una compañera para esta batalla o terminarás hecho papilla. Y si eso sucede, tu Miraculous terminará en manos de Hawkmoth, y todo lo que sufrió Marinette por ello habrá sido en vano-
-Lo sé, lo sé- dijo Adrien cerrando los ojos y sacudiendo la cabeza- es solo que… para Marinette, eso va a poner más sal en la herida-
Plagg asintió tristemente. Sabía que Tikki tampoco estaría muy contenta de que le fuera asignada una nueva portadora cuando la anterior aún estaba en condiciones de pelear, pero ninguno de ellos tenían opción. Dolería, pero sería lo mejor para todos. Después de todo, tenían que pensar en proteger la ciudad antes que otra cosa.
Adrien se ajustó la corbata y se forzó a dirigirle una sonrisa a su reflejo. Estaba a punto de salir a la pasarela, tenía que verse lo mejor posible para lucir los diseños de Marinette. Era lo menos que podía hacer por ella.
-Así está un poco mejor- dijo Plagg rodando los ojos. Al menos el chico estaba haciendo un esfuerzo- no me engañas con esa sonrisa, pero sé que a los demás sí. Sal e impresiónalos-
Adrien asintió y salió de los vestidores, pero tan pronto como abrió la puerta se encontró cara a cara con Marinette.
-Salut- dijo Marinette.
-Hey, salut- sonrió Adrien, olvidando su anterior amargura y sonriendo sinceramente- parece que tenemos casa llena. ¿Estás lista para hacer esto?-
-Supongo que debo estarlo, porque… espera- dijo la chica con una leve sonrisa, extendiendo sus manos hacia él y ajustando su corbata, que estaba un poco desviada hacia un lado. Después, Marinette dio un paso atrás para poner distancia entre ellos y mirarlo mejor- perfecto. Wow, tenía razón. Con ese traje te ves más guapo de lo que pensé-
Adrien estuvo seguro de que se ruborizó levemente ante ese comentario tan despreocupado de ella, como si lo hubiera dicho pensando en voz alta, y tras unos segundos el rostro de Marinette también se tiñó de rojo al caer en cuenta de lo que había dicho.
-¡NO!- dijo ella nerviosamente, toda su anterior seguridad había desaparecido por completo al ver la expresión apenada del modelo- quiero decir, que mi diseño te hace ver más guapo. Digo, no quiero decir que seas menos guapo cuando vistes otra cosa, pero… argggg- añadió, frotándose su frente- ¿qué estoy diciendo?-
El chico rió en voz baja. Esa realmente era la Marinette que conocía y amaba. Por supuesto que seguía siendo ella misma. Al menos a solas con él Marinette actuaba como cuando eran adolescentes.
-No te preocupes, creo que entiendo- sonrió él.
-¿Listo para comenzar con el desfile?- dijo Marinette, sacudiendo su cabeza para que el rubor de sus mejillas desapareciera.
-¿Te refieres que si estoy listo para cambiar de ropa al menos quince veces?- dijo Adrien, y la chica hizo una mueca mortificada que lo hizo ampliar su sonrisa- por supuesto que estoy listo. Lo que sea necesario para que la diseñadora más talentosa del mundo luzca sus diseños-
-Ten cuidado que Gabriel no te escuche decir eso-
-Bah. Père lo sabe tan bien como yo. Sabe que vas a destronarlo en cualquier momento- sonrió el chico, y miró hacia el público. Frunció el entrecejo como si estuviera buscando a alguien- no veo a Tom y Sabine. ¿No pudieron venir?-
Marinette se mordió el labio. Había olvidado de nuevo invitar a sus padres al desfile. Sabía que Adrien les había tomado mucho cariño, e insistía constantemente en que Marinette volviera a acercarse a ellos. La chica estuvo a punto de decir que lo había olvidado cuando el Gorila los interrumpió, caminando hacia donde estaban ellos y entregándoles un celular en altavoz con una videollamada de Nathalie.
-Marinette, Adrien, necesito hablar con ustedes urgentemente- dijo la asistente de monsieur Agreste. Se veía un poco pálida, menos compuesta que de costumbre.
-¿Qué sucede, Nathalie?- dijo Adrien- ¿hay algún problema?-
-Tu... tu padre acaba de sufrir un infarto, Adrien- dijo Nathalie. Su tono era seco, pero se notaba que la mujer estaba haciendo un esfuerzo por parecer impasible. Los corazones de ambos chicos dieron un horrible vuelco- está internado en la terapia intensiva del hospital Hôtel-Dieu, pero…-
Ninguno de los dos chicos escuchó una sola palabra más de lo que Nathalie dijo. Adrien y Marinette se miraron entre ellos con idénticas expresiones de horror, repitiendo en voz baja la noticia. Gabriel Agreste. Infarto. Terapia intensiva…
-No podemos quedarnos aquí. Hay que cancelar el desfile…- dijo Marinette finalmente, siendo la primera que salió de su sorpresa al escuchar al anunciador pedir a los asistentes que tomaran asiento.
-…e ir a ver a père en el hospital- completó Adrien asintiendo mientras que se quitaba la corbata.
Los dos se miraron entre sí de nuevo.
-Yo haré el anuncio- dijo Marinette- te veo en cinco minutos-
-Yo iré a ver que el auto esté listo- añadió Adrien- nos vemos ahí-
Ambos se echaron a correr en direcciones contrarias para hacer parte de su trabajo. Ladybug, Hawkmoth, el reemplazo de su Lady… todo había sido olvidado por Adrien. Justo ahora solo quería ver cómo estaba la única persona que le quedaba en su familia.
x-x-x
Hospital Hôtel-Dieu
Más tarde
Cuando Adrien estacionó el auto en la plaza Parvis de Notre Dame, ambos chicos bajaron a toda prisa y llegaron corriendo a la terapia intensiva del hospital, en cuya puerta los esperaba Nathalie caminando de un lado a otro nerviosamente y con una expresión imposible de leer. Parecía que, por primera vez, la mujer había demostrado tener sentimientos, y estaba genuinamente preocupada por su jefe.
-¡Nathalie!- dijo Adrien, que fue el primero en recuperar el aliento- ¿cómo está père?-
La mujer no respondió, solamente sacudió la cabeza tristemente. Tanto Adrien como Marinette palidecieron mortalmente ante esa actitud de la estoica asistente. Ninguno podía creer lo que estaba sucediendo en esos momentos. Gabriel Agreste estaba en un estado que logró alterar a Nathalie. ¿Acaso eso significaba que iba a…?
-Monsieur Agreste está en condiciones graves, pero solicitó hablar con ustedes dos por separado- dijo el médico, saliendo de la terapia intensiva e interrumpiendo los pensamientos de los dos chicos- y me pidió que primero pasara a verlo mademoiselle Marinette-
Adrien se volvió a la chica, quien le puso una mano en el hombro.
-Seré breve, tienes mi palabra- dijo Marinette mientras que entraba a la terapia intensiva, siguiendo al médico antes de que Adrien pudiera responderle.
Tras cruzar la puerta, los sonidos de alarmas y aparatos de la terapia intensiva hicieron que la chica se tensara, pero su atención estaba fija en la última cama de la sala, donde descansaba su jefe, Gabriel Agreste, tumbado con una bata de hospital y una mascarilla de oxígeno sobre la cara. Al verla acercarse, Gabriel sonrió levemente y señaló la silla junto a su cama, y Marinette obedeció, tomando asiento inmediatamente donde se le indicó.
-Marinette- dijo Gabriel cansadamente mientras que se volvía hacia ella- parece que jamás voy a terminar mi misión de vencer el mal que hay en esta ciudad-
-No diga eso, monsieur… Gabriel- dijo Marinette mientras que tomaba su mano- tiene que ponerse bien. No puede abandonar a Adrien y…-
-Sé que Adrien estará bien- dijo Gabriel sin dejar de sonreír- y sé que tú también estarás bien, ma fille. Nathalie se aseguró de arreglar todo para que puedas continuar con tu prometedora carrera. Ya lo descubrirás a su debido tiempo. Pero hay algo que quiero pedirte-
-Nómbrelo- dijo Marinette, sintiendo que sus ojos se humedecían al ver que su mentor se estaba despidiendo de ella.
Como respuesta, el hombre le mostró su broche, el cual estaba en su mano derecha.
-Nooroo, renuncio a ti- dijo Gabriel en voz baja antes de poner el Miraculous en manos de Marinette- no hay nadie en quien confíe más. Sé que harás buen uso del Miraculous y cuidarás de Nooroo-
Las lágrimas comenzaron a rodar por sus mejillas.
-Tiene mi palabra que terminaré su misión, Gabriel- dijo Marinette solemnemente- libraré este mundo del mal que es Fu y sus aliados-
Gabriel sonrió.
-Merci, ma fille- dijo el hombre cansadamente, poniendo una mano sobre su pecho- ahora, me gustaría despedirme de mi hijo…-
Marinette asintió y, tras poner su mano en el hombro de Gabriel por un momento, salió de la terapia intensiva intentando contener las lágrimas que rodaban profusamente por sus mejillas.
X-x-x
Al mismo tiempo
Al ver a Marinette salir de la terapia intensiva con lágrimas en los ojos le rompió el corazón a Adrien, y le hizo caer en cuenta de lo grave que era la situación. ¿Eso significaba que su padre no iba a lograrlo? Sacudió la cabeza. No quería pensar en ello hasta que hablara él mismo con él.
-Monsieur Adrien- dijo el médico- su padre desea hablar con usted-
Adrien asintió y siguió al médico, imitando el mismo camino que había tomado Marinette, con idénticas sensaciones de miedo y tristeza conforme se acercaba y veía a su padre tumbado en la cama de hospital con una apariencia tóxica.
-Père- dijo Adrien, tomando asiento a su lado sin esperar invitación- ¿qué sucedió? Nos preocupamos por ti-
Gabriel sonrió tristemente.
-Parece que todo el estrés terminó conmigo, tal y como me lo habías advertido todo este tiempo- dijo él.
-No digas eso- dijo Adrien tristemente, ajustando la sábana sobre su pecho- sé que te pondrás bien. Estás exhausto después de todo tu trabajo. Sé que solo necesitas descansar y…-
-Adrien- lo interrumpió Gabriel- no tienes que mentirme. Los médicos ya me dijeron que no me queda mucho tiempo y…- bajó los ojos- hay un par de cosas que necesitas saber antes de que… suceda lo inevitable-
-Père, por favor…-
-Déjame hablar- dijo Gabriel apretando su mano derecha- te dije que no queda mucho tiempo. Primero que nada quiero que sepas que… cuando descubras lo que hice con tu herencia, entenderás que fue por tu bien y… es la primera vez que tomé tus deseos en cuenta… algo de lo que debí haber hecho más frecuentemente cuando tuve la oportunidad-
Adrien iba a decir algo, pero la mirada de su padre lo silenció.
-Como dije, la manera en la que escribí mi testamento fue pensando en tu felicidad, mon fils. Espero que lo entiendas- continuó Gabriel.
-No necesito cosas materiales, père- dijo Adrien con lágrimas en los ojos- tú siempre has sido lo único que necesito-
Gabriel sonrió levemente.
-Lo único que quería era encontrar a tu madre para que fueras feliz- dijo el hombre con una expresión arrepentida- ahora me doy cuenta que debí haber pasado el tiempo que tenía contigo. Espero que puedas perdonarme…-
-No hay nada que perdonar, père- dijo el chico, reprimiendo un sollozo.
-Te has convertido en un buen hombre, mon fils- dijo Gabriel, cerrando los ojos- siempre he estado… orgulloso de ti…-
Tras decir eso, el hombre enfermo cerró los ojos, y las alarmas de los monitores que estaban conectados a Gabriel Agreste comenzaron a sonar insistentemente. Adrien palideció al ver que los médicos y enfermeras corrieron inmediatamente hacia su padre, intentando reanimarlo y empujando al chico para hacerlo salir a la sala de espera mientras realizaban sus maniobras.
Una vez afuera de la terapia intensiva, sus ojos se cruzaron con los de Marinette y no pudo evitar lanzarse a abrazarla. Ella lo hizo apoyar su cabeza en su hombro, y Adrien se dejó consolar mientras esperaban noticias.
Veinte minutos después, un médico salió a encontrarse con Adrien y Marinette, quienes estaban en la sala de espera junto a Nathalie y el Gorila, y les informó que habían hecho todo lo posible pero que Gabriel Agreste había fallecido.
x-x-x
Guarida de Hawkmoth, mansión Agreste
Al día siguiente
Con lágrimas en los ojos y fluyendo profusamente por sus mejillas, Marinette accionó el mecanismo que abría la ventana en forma de mariposa de la guarida secreta que había conocido hacía un mes y donde había pasado el tiempo ayudando a Gabriel Agreste a crear una estrategia para vencer a Chat Noir. Mientras que la luz iluminaba la guardia, la chica se puso el broche de Papillon sobre el pecho, llamando a su kwami.
Nooroo apareció frente a Marinette y la miró tristemente.
FLASHBACK
Guarida de Hawkmoth
Una semana antes de revelar la verdad a Marinette
-Nooroo, tengo una pregunta importante que hacerte- dijo Gabriel fríamente al detransformarse una vez que su último akuma fue vencido por Chat Noir mientras que se llevaba una mano al pecho y hacía una mueca de dolor- te ordeno que me digas toda la verdad-
-Sí, maître- dijo Nooroo con su habitual tono resignado.
-Si te ordeno que cuentes una mentira, ¿por cuánto tiempo tienes que obedecerme?- dijo Gabriel.
-Hasta que usted me lo ordene, maître- dijo el kwami en el mismo tono.
-Y si acaso cambiaras de portador, ¿tendrías que seguir mintiendo?- preguntó Gabriel.
-Si así me lo ordena, no tendría opción más que seguir mintiendo. Pero si mi nuevo portador me ordena que diga la verdad, tendré que revelarla- dijo Nooroo.
Gabriel sonrió maliciosamente a pesar del dolor que evidentemente estaba sintiendo.
-Bueno, en caso de que Marinette Dupain-Cheng te lo pregunte- dijo Gabriel- dirás que mi versión de los hechos es la verdadera. Es una orden-
Nooroo lo miró. Odiaba tener que hacer ese trabajo sucio, pero no tenía otra opción que seguir mintiendo a la chica.
-A sus órdenes, maître- repitió el kwami finalmente.
FIN DEL FLASHBACK
Nooroo miró a la chica, su nueva portadora. No podía decirle la verdad sobre cuales fueron las intenciones de Hawkmoth para comenzar a pelear contra Ladybug y Chat Noir, incluso si su antiguo amo había fallecido.
-Estoy a sus órdenes, maîtresse- dijo el kwami en voz baja al ver a la chica. Las lágrimas de Marinette aún rodaban por sus mejillas.
-Nooroo, transfórmame- dijo Marinette.
El kwami fue absorbido hacia el broche, y la chica se transformó en una versión femenina de Hawkmoth, excepto por el hecho de que su máscara era de color morado y solo cubría sus ojos y el dorso de su nariz.
-A partir de hoy yo seré Hawkmoth. No debo dejar que Chat Noir se entere de que el Miraculous cambió de dueño- dijo la chica, cerrando los ojos y respirando hondo- siento… un gran enojo contra…- sonrió levemente- ah, sí. Chloé Bourgeois. Esperé dos años para pagarte el favor de haber contribuido a que fuera akumatizada y perdiera mi Miraculous…- la chica tomó una mariposa blanca y la convirtió en un akuma- vuela, mi pequeño akuma, y ennegrece su corazón-
Hawkmoth miró al akuma alejarse por la ventana.
-Yo vengaré a Gabriel Agreste y terminaré con su misión de purificar al mundo del mal- dijo seriamente la chica mientras veía a la mariposa alejarse sobre los techos de la ciudad- es una promesa-
x-x-x
Habitación de Adrien
Al mismo tiempo
El chico se ajustó tristemente la corbata y se miró al espejo. El funeral de su padre comenzaría en una hora, y no estaba seguro de poderlo enfrentar solo. No había visto a Marinette desde el día anterior, pero no la culpaba: seguramente ella también estaba pasando por el mismo duelo que él, al perder a un mentor que consideraba como un segundo padre, pero le hubiera gustado poder compartir su tristeza y, no quería admitirlo, pero soñaba por ser consolado por ella.
-Chico, ¿te encuentras bien?- dijo el kwami, posándose en el hombro de su elegido y mirándolo con preocupación.
-Estoy bien, Plagg. En serio- dijo Adrien- père… al menos pude despedirme. Y me dijo que… estaba orgulloso de mí- sonrió levemente.
El kwami sonrió tristemente y frotó su cabeza contra la mandíbula de su elegido, ronroneando suavemente.
-No, no estás bien, pero sé que muy pronto lo estarás- dijo el kwami- sabes que no estarás solo en esto, ¿verdad? Tienes a Marinette, a todos los idiotas de tus amigos, y me tienes a mí-
-Lo sé- dijo él en voz baja- gracias, Plagg. Yo…-
Pero se interrumpió al escuchar una explosión en el puente fuera de su casa. El chico corrió hacia la ventana, y vio con horror que había un akuma causando desmanes en la ciudad.
Tanto Adrien como Plagg gruñeron.
-Oh, no, no, no… ¿porqué, Hawkmoth?- se quejó el chico, cerrando los puños con enojo e impotencia- ¿ni siquiera el día del funeral de mi padre…?- pero se interrumpió.
-Chico, hoy va a pelear tu nueva compañera- dijo el kwami, poniendo una de sus patas delanteras en la mejilla de su portador en un intento de consolarlo- no tienes que hacerlo. Podrías dejarla encargarse de esto ella sola por esta vez-
Pero Adrien sacudió la cabeza.
-No puedo dejarla sola- dijo Adrien obstinadamente- es la primera vez que va a pelear, y Hawkmoth tiene mucha experiencia y nuevos trucos bajo la manga que ella no. Aunque no sea Ladybug, no puedo abandonarla, menos en su primera pelea. Además, sé que si algo le pasa a Tikki, tú no me dejarás vivir-
Plagg sonrió tristemente. Su chico tenía razón, aunque no le gustara ni un poco la idea de que saliera a pelear a pesar de que aún estaba de luto por la muerte de su padre.
-Bien, si eso es lo que quieres. Pero démonos prisa, antes de que noten tu ausencia- dijo el kwami.
-Plagg, transfórmame-
x-x-x
Afuera de la Ópera de París
Más tarde
-Ya hiciste suficiente daño, akuma- dijo la seria voz de Coccinelle, la chica que ahora portaba el Miraculous de la Catarina- te libero del mal-
Chat Noir la miró mientras que cruzaba los brazos con una expresión nada impresionada. Esa chica tenía un aire familiar, pero supuso que sería porque le recordaba un poco a Ladybug. Y aunque no fuera la Ladybug original, era realmente agradable volver a tener una compañera y no tener que atrapar los akumas él solo y cuidarse su propia espalda.
Coccinelle tenía cabellos negros cortos, con ojos color marrón y su traje era ligeramente diferente que el de Ladybug. Sus guantes y botas eran de color negro, además de una línea negra en su cintura.
El akuma le había dado a Chloé Bourgeois el susto de su vida, pero Chat Noir no sentía ninguna simpatía por ella, tanto por lo sucedido hacía dos años con Marinette como por el hecho de que la rubia había provocado un akuma el día del funeral de su padre.
El héroe suspiró derrotado mientras que sentía que sus ojos volvían a llenarse de lágrimas. Había mantenido sus sentimientos bajo control, su trabajo estaba hecho, y solamente quedaba despedirse de Coccinelle para poder ir por fin al funeral de su padre antes de que alguien se diera cuenta de su ausencia.
-Hey, Chat Noir- dijo la voz de Coccinelle antes de que se fuera. Su voz era seria, incluso quizá un poco brusca, pero en ella se podía notar claramente un sincero tono de preocupación- ¿te encuentras bien? Hiciste un buen trabajo, pero te noto un poco triste-
-Hoy… digamos que no es un buen día para mí- dijo Chat Noir tristemente- acabo de… perder a alguien importante en mi vida-
-Lo siento- dijo Coccinelle en voz baja. Nuevamente, su voz era seria y un poco brusca- ¿hay algo que pueda hacer para ayudarte a sentirte mejor?-
El héroe le sonrió tristemente.
-Estaré bien- dijo Chat Noir, encogiéndose de hombros y dándole la espalda antes de accionar su bastón para desaparecer en la distancia- nos vemos luego, partenaire. À bientôt- añadió antes de desaparecer sobre los techos de París.
Coccinelle se cruzó de brazos y suspiró frustrada mientras que lo miraba alejarse, con algo de tristeza en su expresión.
-Ese idiota…- dijo Coccinelle mientras que bajaba a un callejón cercano- detransformación-
La kwami salió e sus aretes con una expresión entristecida y se posó en una de las manos de su portadora mientras que con la otra la chica se acomodaba la falda del vestido negro que llevaba puesto.
-¿Te encuentras bien, Tikki?-
-No te preocupes por mí, Kagami- dijo la kwami, sonriendo levemente. Era extraño que su nueva portadora fuera la chica que Marinette había tenido miedo que conquistara a Adrien, cuando el chico evidentemente aún amaba a la Ladybug original- eres tú la que me preocupa. ¿Pasa algo malo?-
-Realmente no quería hacer este trabajo- dijo Kagami en voz baja, apoyando la espalda en la pared y respirando hondo- Chat Noir tiene razón. Sí, sé que lo piensa aunque no lo diga. Yo no soy Ladybug y…-
-No eres Ladybug, pero Chat Noir necesita tu ayuda- la interrumpió Tikki- escuchaste lo que dijo el maestro Fu. Cuando Hawkmoth sea vencido, yo podré regresar con Ladybug-
Kagami asintió, suspirando resignada.
-Supongo que tienes razón- dijo ella en tono resignado- por supuesto que no puedo abandonarlo-
-Vamos, tenemos que darnos prisa- dijo la kwami- no puedes dejar solo a tu amigo en un día como este-
Kagami asintió tristemente antes de salir del callejón y llamar a su chofer para que la llevara al funeral de monsieur Agreste.
x-x-x
Mansión Agreste
Al día siguiente
-Te ves terrible, chico- comentó Plagg, aunque sin ánimo de importunarlo. La verdad era que su elegido tenía ojeras oscuras, los ojos enrojecidos y la piel pálida.
El funeral el día anterior había sido un asunto bastante desgastador para Adrien. Además de haber perdido a su padre y haber tenido que luchar con un akuma, el chico tuvo que soportar que Nadja Chamack y otros reporteros fueran a intentar importunarlo. Incluso Bob Roth se acercó a él para decirle que su padre le había debido dinero, y si no fuera porque Marinette y después Nathalie lo pusieron en su lugar, no sabía si se hubiera contenido de golpear su estúpida cara.
Pero a diferencia de él, Kagami no se contuvo y le dio una buena bofetada por importunar a Adrien cuando estaba en esas circunstancias.
La idea de su amiga golpeando a ese desagradable hombre por importunarlo lo hizo sonreír tristemente por un momento, pero pronto regresó a su estado melancólico. En el funeral estuvieron todos sus amigos. Nino, Alya y Marinette prácticamente no se separaron de él, pero incluso Luka había llegado también, haciéndolo incluso olvidar sus celos hacia él hacia el fondo de su mente.
Adrien respiró hondo, intentando tranquilizarse. No podía caer en esa tristeza. No podía arriesgarse a ser akumatizado y poner en peligro al maestro Fu y la Miraclebox, porque sabía que decepcionaría a Ladybug.
-Estaré bien, Plagg- dijo Adrien finalmente- solo…-
-Sé que necesitas algo de tiempo- dijo el kwami en un tono compresivo- esperemos que Hawkmoth se comporte en los siguientes días. Necesitas descansar. Ahora, solo falta que te enfrentes a una última tarea-
Adrien asintió tristemente. Ese mismo día el abogado de su padre asistiría a leer su testamento, junto a Nathalie y, extrañamente, Marinette. El chico no podía negar que estaba algo ansioso por saber a qué se había referido su padre antes de morir.
-Como dije, la manera en la que escribí mi testamento fue pensando en tu felicidad, mon fils. Espero que lo entiendas- le había dicho su padre.
-Adrien- dijo Nathalie, golpeando la puerta de su habitación- es hora. ¿Ya estás listo?-
-Gracias, Nathalie- dijo él- ¿ya llegó Marinette?-
-Sí, y también el abogado de tu padre- dijo Nathalie.
El chico siguió a la asistente hacia el comedor de la mansión, donde todos las personas mencionadas le estaban esperando. Adrien sintió a Plagg bajo el cuello de su camisa, poniendo su diminuta pata en su cuello para tranquilizarlo, cosa que agradeció.
-Ah, monsieur Agreste, gracias por acompañarnos- dijo el abogado. Adrien tardó unos segundos en entender que se dirigía a él y no a su padre- procederemos a la lectura del testamento de Gabriel Agreste-
Adrien sintió una mano debajo de la mesa tomando a suya, y levantó los ojos. Marinette había tomado su mano, apretándola suavemente y sonriéndole.
-Gracias- susurró Adrien en un volumen casi inaudible, pero la chica lo entendió.
-Yo, Gabriel Agreste, en pleno uso de mis facultades mentales y…- comenzó a leer el abogado, leyendo, pero Adrien apenas podía poner atención al sentir la mano de Marinette sobre la suya. Le parecía extraño que la chica estuviera tan tranquila, sobre todo porque el día anterior había aparecido Coccinelle en París. No daba señas de estar molesta o afectada por la aparición de la chica que había tomado su lugar (y su Miraculous) protegiendo París el día anterior. Parecía preocupada por Adrien más que otra cosa.
"Quizá después de dos años, Marinette ya resignó a lo que sucedió. Entendió porqué tuve que tomar su Miraculous", pensó Adrien.
-Primero, a mi hijo Adrien- continuó leyendo el abogado, atrayendo la atención del chico de nuevo- dejo el penthouse en la Avenue des Champs-Elysées-
Adrien parpadeó. ¿Su padre tenía un apartamento en los Champs-Elysées? Era la primera vez en su vida que escuchaba eso. ¿Acaso su padre tenía propiedades secretas?
-Además de dicho apartamento, dejo a Adrien el fideicomiso que mi amada esposa abrió para él desde su nacimiento, además de sus ganancias de su trabajo como modelo que cuidadosamente guardé en la cuenta 92922 en el banco de Suiza. Es mi deseo- el abogado hizo una pausa en su lectura, levantando la mirada y fijándola en el chico rubio mientras que se ajustaba las gafas- que Adrien cumpla el suyo de entrar a la universidad y que no modele más para la compañía si así lo desea-
Adrien palideció. ¿Su padre había escrito eso?¿Respetar sus deseos? ¿En serio era el testamento de su padre, y no el de otro Gabriel Agreste hablando sobre otro Adrien?
-Para lograr esto- continuó leyendo el abogado- y sabiendo que mi hijo no podría cumplir sus sueños si tiene que cargar con los míos después de mi muerte, además de conocer su pasión por su trabajo y su deseo por continuar con mi legado, he decidido dejar mi mansión y la compañía de la marca Gabriel a mademoiselle Marinette Dupain-Cheng-
-¿Qué?- dijeron Adrien y Marinette al mismo tiempo.
Adrien miró de reojo a la chica: estaba pálida, como si ella también estuviera dudando la veracidad del documento que se estaba leyendo. La mano de Marinette resbaló y Adrien la escuchó tragar saliva. Estaba horrorizada.
-Nathalie podrá seguir asistiéndola en el manejo de la compañía- continuó leyendo el abogado, ignorando las exclamaciones de sorpresa de los dos chicos- no hay negociaciones en este punto. Es mi deseo expreso que Adrien y Marinette cumplan con sus sueños-
Marinette se volvió hacia él con una expresión mortificada, pero Adrien sonrió como respuesta, entendiendo por fin lo que su padre le había dicho. Había arreglado todo para que él pudiera ir a la universidad y cumplir su sueño sin tener que hacerse cargo de la marca Gabriel. Sus ojos se humedecieron levemente con agradecimiento hacia su padre. Y Marinette también cumpliría el suyo: podría diseñar lo que quisiera, tenía toda una compañía a su disposición.
-A mi asistente, mademoiselle Nathalie Sancoeur, dejo un apartamento en Montparnasse y…- continuó leyendo el abogado mientras Adrien y Marinette seguían medio escuchando, cayendo en cuenta de las implicaciones de lo que acababan de escuchar.
Al terminar la reunión, ambos chicos se quedaron solos. Sabía que tenían que hablar. Adrien estaba genuinamente feliz del desenlace, sobre todo para Marinette. Gracias a eso podría ser feliz con su sueño y olvidar lo sucedido cuando era Ladybug.
-Entonces…- comenzó a decir Adrien- felicidades, nueva dueña y CEO de Gabriel-
Marinette se ruborizó levemente, poniendo sus manos sobre sus mejillas.
-Aún no puedo creerlo- dijo Marinette, mirándolo preocupada- ¿estás bien con esto? Porque si no te gusta ese arreglo, podemos…-
-¿Bromeas?- dijo Adrien sacudiendo la cabeza- vivir en mi propio apartamento, ir a la universidad, no tener que modelar a menos que así lo quiera… No puedo creer que père hubiera pensando en todo esto. Además, ya escuchaste lo que père escribió: no tenemos opción-
-Gabriel te quería mucho, Adrien- sonrió la chica.
-Lo sé- dijo él, sonriendo apenado y miró a su alrededor- bueno, ¿cuándo necesitas que saque mis cosas de la casa?-
La chica palideció.
-No, Adrien, no digas esas cosas- dijo Marinette, levantando las manos- jamás me atrevería de pedirte que salieras de tu casa, y…-
-Bueno, supongo que ahora es tu casa- sonrió Adrien- no te preocupes, vaciaré mi habitación tan rápido como pueda. Si no te molesta, me gustaría llevarme conmigo las pinturas-
-Por… por supuesto- dijo ella, aún apenada. Adrien le puso una mano en el hombro.
-Eres una chica genial, Marinette- dijo Adrien, acercándose a ella y besando su mejilla- sé que vas a estar bien. Ambos vamos a estar bien.
-Lo sé- sonrió ella- pronto estaremos bien-
x-x-x
CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! Apuesto que no esperaban que fuera Gabriel quien muriera. En mi defensa, en el resumen de la historia está implícito. Como pueden ver, preparó todo para que Marinette tomara el papel de Hawkmoth. Kagami es el sustituto temporal de Ladybug, que obviamente no le va a gustar ni un poco a Marinette.
Muchas gracias por sus reviews. Nos leemos pronto.
Abby L.
