CAPITULO 4.

En la tienda de Gold, la puerta se abre estrepitosamente, golpea contra uno de los mostradores de la entrada y la campana cae con violencia; de atrás de la tienda un muy furioso Mr Gold sale a ver que paso, y se sorprende ala ver a la mujer que acaba de entrar haciendo todo ese espectáculo.

- Querido que cambiado estas.

- Y tu. ¿Que es lo que puedo hacer por ti?

- Necesito que me digas ¿Donde están?

- De quienes estamos hablando?

- Tu sabes muy bien, no te hagas el desmemoriado quiero saber donde están, quiero cumplir mi promesa para terminar con mi sufrimiento por la perdida de mi amado hijo.

Rumple la mira con expresión de satisfacción y malicia, y sonríe.

- Querida. sabes a quienes te enfrentas? porque si te digo donde encontrarlos y tu intentas matarlos, y se que lo harás, tienes que saber que toda magia tiene su precio, pero ese tu ya lo sabes tu antiguo maestro no se cansaba de recordartelo.

- Ya cierra la boca, ese maldito viejo ma torturo años con esa idiotez y luego me traiciono.

- No querida, Tu lo traicionaste, quisiste matar a su protegido y te "uniste al lado oscuro" igual que tu amiga Cora, por la ambición y el poder, y ninguna de las dos termino muy bien.

- Ni me lo recuerdes, no quiero volver a ver ni oír de esa maldita jaula otra vez. Ya oscuro, no juegues mas conmigo y dime donde encontrarlos o lo haré por mi cuenta y tu sabes que mi clarividencia jamás me ha fallado.

Lo toma de la muñeca, y al instante los ve: Emma, Henry, Neal y Miranda cenando en casa de Snow y hablando de lo ocurrido aquella tarde en la biblioteca.

- Gracias por todo viejo amigo, y te lo repito: no te metas en mi camino o sufrirás un destino igual o peor que el que tengo preparado para ellos.

Sale de la tienda dejando a un Gold muy furioso, porque le ha sacado información de una manera imperdonable, se volvió a sentir otra vez en el momento en el que Anna lo manipulo con su propia daga y lo hizo enfurecer tanto que arrojo un pisapapeles que antes había sido un juguete de Bae, al instante se arrepintió y al recogerlo decide ayudar a los encantadores al fin y al cabo Henry es su nieto.

A la salida de la escuela, Henry ve a Regina que lo esta esperando, y se pregunta que sera lo que esta pasando para que su madre valla por el.

- Hola amor. Como fue el día de hoy?- lo abrasa y lo besa en la mejilla.

- Bien, muy bien mis notas mejoran.- Henry sospecha que algo malo pasa, su madre y el tienen un acuerdo, aunque este sucediendo algo el llegara primero a la tienda de su abuelo y luego ira a casa.

- Que pasa amor, no estas contento por que hoy vine por ti? De que pasemos mas tiempo juntos?

- Si claro ma, pero pasamos bastante tiempo juntos. No te parece?

- Ho si, pero que mas da eres mi hijo y tengo el derecho de verte cuando quiera. Verdad? anda vamos ya, y te compro un helado.

Se pone en camino esperando que Henry valla detrás suyo, pero en cambio el niño seguía en su lugar con las manos en jarra en las correas de la mochila mirándola extrañado, entonces Regina vuelve y le pregunta:

- Que te pasa? No vienes?

- Mama que te pasa? Estas extraña.

- No, claro que no Henry, vayámonos ¿si?

- Te olvidas que a casa tengo que llegar con alguien mas?

- Que? De quien estas hablando?

En ese momento Henry confirma sus sospechas y comienza a retroceder cada vez mas, llega hasta el salón de la señorita Blanchard entra y le dice:

- Abuela suspende tu clase ahora, Roland ven con nosotros, es una crisis.

Mary lo mira extrañada pero sabe que su niño no miente entonces sale con ellos, buscan a una preceptora que se haga cargo de su clase y va con ellos hacia el pasillo de salida pero Henry la detiene y los conduce por la salida lateral.

- Hey Henry, Que es todo esto?

- Algo malo esta sucediendo, hace rato llego mi madre a buscarme quiso que me fuera con ella y yo le pregunte que pasaría con el - señalando a Roland - y me pregunto sobre quien estaba hablando, créeme algo malo pasa, ella jamás se olvidaría de sus hijos.

Mary se para de golpe, lo toma de un hombro y le pregunta:

- Espera, Y tu como te diste cuenta? Como lo sabes?

- Porque vino por mi, y me beso en la mejilla.

- Y eso que tiene de malo? es tu madre.

- Tenemos un acuerdo, y jamás lo ha roto ni siquiera en una crisis, ademas, Alguna vez la has visto que ella me bese las mejillas?

pues no se cual es el trato que ustedes tengan. Y no, no lo recuerdo pero ella siempre te besa en la frente.

- Precisamente abuela, esa, no era mi madre.

- Entonces vamos a tu casa llevemos a Roland y hablaremos con David y los demás, tal vez esto tenga que ver con lo que paso ayer en la biblioteca.

En el bosque caminando con los nervios de punta, una muy frustrada Morgana camina hacia ningún lugar, de pronto choca con una cabaña, entra y al no encontrar a nadie allí decide convertirla en su refugio, pero al rededor de la misma lanza un hechizo de protección que la hace invisible contra los "entrometidos".

- Tuve la oportunidad en mis manos, pero la próxima lo juro, no se escaparan.