Episodio 4. Humanos en Pandora

Mo'at fue tajante con su decisión

- Se te perrmitirrrá quedarte, Bentennyson, solo si aceptas ser uno de nosotrrros – dijo

Ben no tenía nada que perder. Todavía debía buscar a sus amigos, pero necesitaba un lugar donde quedarse, si no conseguía encontrarlos.

- Acepto – dijo Ben –. Mientras esté aquí, seré un Na'vi, como vosotros

- En ese caso – dijo Mo'at – Ninat te enseñarrrrá, Bentennyson. Y verrremos si tiene arreglo tu locura, como la de Jakesully. Ninat…

Una joven Na'vi se acercó a Ben. Era un poco más alta que él. Aparte de la larga trenza tan característica de los Na'vi, tenía una cabellera negra corta, además de tener las orejas ligeramente más puntiagudas que las de Mo'at. Tenía una expresión amable, a diferencia de Neytiri, que aun le miraba con desconfianza.

A pesar de las reticencias de Tsu'tey y otros, Ben fue admitido. Aprendería a ser uno de ellos, pues así podría sobrevivir en ese planeta hasta que pudera encontrar a sus amigos. Tan pronto como pudo, habló con Jake Sully y la otra Na'vi que iba vestida como si fuera una mujer terrestre.

- Soy la doctora Grace Augustine – dijo ella –. Soy científica, pero también enseño inglés a los nativos. ¿Quién eres tú? ¿Y qué haces aquí? No sabía que hubiera humanos que no pertenecieran a nuestra expedición en este planeta

- Mi nombre es Ben Tennyson – dijo Ben –, y no, no pertenezco a vuestra expedición. Lamento no poder deciros qué estoy haciendo aquí

- Tampoco podrás decirnos como eres capaz de transformarte, ¿no? – dijo Jake

- No – dijo Ben. Todavía no estaba seguro de que esa gente fuera de fiar –. Pero no sé durante cuanto tiempo permaneceré con esta forma. Podría volver a ser humano en cualquier momento

- Nosotros también somos humanos – dijo la doctora Augustine –. Pero nuestros cuerpos están en otra parte

- ¿Cómo? – dijo Ben – Entonces ¿Cómo lo hacéis?

- Es complicado – dijo la doctora Augustine –. No lo entenderías. Pero será mejor que por el momento hagas todo lo que Ninat te diga. Y si vuelves a ser humano, procura que ningún Na'vi te vea.

Ben asintió. Lo cierto es que había pasado ya un rato y seguía en aquella forma ¿Sería que el Omnitrix podía dejarle transformado más tiempo con aquella especie? Decidió probar su Omnitrix, pero cuando no pudieran verle. De momento, decidió seguir con lo que le dijera Ninat.

- Quizás debería informar a Quaritch de esto – dijo Jake cuando se quedó a solas con la Doctora Augustine

- No confío en Quaritch – dijo la Doctora Augustine –. Pero todo esto me parece muy extraño. Es tu decisión, Jake

Nave seguía planeando sobre la abundante selva de aquel planeta

- No consigo localizarlo – dijo Gwen con los ojos brillando –. Este planeta es inmenso, y no puedo detectar su maná

- Tampoco emite señal alguna su Omnitrix – dijo Kevin mientras miraba su insignia de Fontanero –. Es posible que en este planeta no funcionen bien estos aparatos

- Oh, vamos Kevin – dijo Gwen –. Debemos de seguir intentando localizarle. Quizás, si descendiésemos de nuevo a esa selva…

- ¿Con todos esos bicharracos por ahí sueltos? – dijo Kevin –. No hablas en serio

- Kevin, por favor – repuso Gwen indignada – Mira como sigue Julie

Julie estaba callada, mirando aquella selva. No había articulado palabra desde que habían ahuyentado a aquella gigantesca criatura.

- De acuerdo – dijo Kevin –. Buscaremos un lugar seguro donde aterrizar. Espero que no nos encontremos con más criaturas de esas.

Una ráfaga de disparos al aire distrajo a Kevin y a Gwen. Entonces vieron que estaban rodeados de unos helicópteros de combate

- ¡Han lanzado disparos al aire! – gritó Gwen

- ¡Genial! – dijo Kevin – ¡Vamos a jugar a los marcianitos con esas naves!

- ¡Espera, Kevin! – dijo Gwen – ¡Mira!

Los helicópteros iban pilotados por humanos. Les hacían señales para que se detuvieran

- ¡Han disparado para advertirnos! – dijo Gwen –. Será mejor que descendamos

- Vaya, y yo que pensaba en divertirme derribando naves – dijo Kevin preparándose para el aterrizaje

Gwen, Kevin y Julie fueron conducidos por un grupo de militares que pilotaban esos helicópteros hasta una base. Una vez entraron en ella, pudieron quitarse las mascarillas que les había dejado Paradox. Entonces les llevaron hasta un despacho en el que les aguardaban dos hombres. Uno era alto y musculoso, de mediana edad y con uniforme militar. Tenía el pelo rubio y corto, y una expresión de tosquedad. El segundo estaba sentado en la silla que había en el escritorio de ese despacho. Tenía el pelo castaño e iba vestido con camisa y pantalones de traje. Ambos les miraban como un policía que miraba a un detenido

- ¿Quiénes sois vosotros y qué se supone que estáis haciendo en Pandora? – dijo el militar

- Sí, a ti te lo vamos a decir – dijo Kevin con guasa

- Tú, no te hagas el listo conmigo – le advirtió el militar pegando un golpe en la mesa que la hizo temblar –. ¡Más vale que nos expliquéis lo que hacéis aquí si no queréis que os encierre!

- Inténtalo, grandullón – le desafió Kevin, preparándose para absorber el metal de una de las sillas

- ¡Ya basta! – gritó Gwen intentando calmar la situación

- ¡Sí, ya basta! – dijo el otro hombre, que parecía más razonable que el militar –. Mi nombre es Parker Selfridge, y estáis en una expedición de mi empresa. Nuestros helicópteros tenían misión de derribaros, hasta que se han percatado de que vuestra nave iba dirigida por humanos ¿qué estáis haciendo en Pandora? Se supone que somos los únicos humanos aquí.

- Y yo soy el Coronel Miles Quaritch – dijo el militar –, y soy el que dirige aquí las operaciones militares. Me extrañó mucho que mis hombres me informaran de una nave no identificada, cuando en este planeta no pasan de la edad de piedra esos monos azules

- ¿Monos azules? – preguntó Gwen con repentino interés

- Sí, los que habitan este planeta – dijo el Coronel Quaritch –. Si de mi dependiera acabaría con todos ellos. Estorban.

- ¿No sabrán si tienen cuatro brazos, verdad? – preguntó Gwen ignorando el último comentario de Quaritch

- No creo – dijo Selfridge –. Yo apenas los he visto, pero por lo que sé, todos tienen dos brazos. Pero los científicos de nuestra expedición lo sabrán mejor, pues han tratado más con ellos

- ¡Tenemos que hablar con ellos enseguida! – dijo Gwen – ¡Mi primo está perdido en este planeta, y quizá ellos lo hayan visto!

- ¿Tu primo es un mono azul con cuatro brazos? – preguntó Selfridge

- Sí, Ben es así de feo – dijo Kevin

- ¡Kevin! – le reprendió Gwen

- No vais a hablar con nadie hasta que me expliquéis por qué estáis aquí – dijo Quaritch – Hablad

- Solo puedo decir que tenemos que encontrar a mi primo – dijo Gwen – Se cayó de nuestra nave en mitad de la selva y no hemos podido encontrarlo

- Ya es suficiente – dijo Quaritch –. Daré la orden a mis hombres para que os acompañen a la zona de los científicos. Y procurad no volver a sobrevolar los cielos de Pandora sin permiso o los próximos disparos no serán ráfagas de advertencia

- Eh, oiga – dijo Kevin señalando un objeto de la mesa – ¿Qué es eso?

Kevin había señalado una extraña piedra que parecía flotar en el aire, gracias al aparato en el que estaba colocada

- Esto es unobtainium – dijo Selfridge –. Un mineral muy valioso por su alta conductividad, y el objeto de nuestra misión en este planeta. Bien, que os acompañen los soldados. Los científicos responderán a todas vuestras preguntas

Varios soldados acompañaron a Julie, Gwen y Kevin fuera de ese despacho

- ¿Qué crees que debemos hacer con ellos? – preguntó Selfridge a Quaritch cuando se quedaron a solas

- Deberíamos encerrarles hasta que suelten prenda de lo que hacen aquí – respondió Quaritch – No me fio de ellos

- Haces bien en no fiarte, Quaritch – dijo de pronto una voz desde las sombras

- Ah, ¿has estado escuchándolo todo? – preguntó Quaritch

- Por supuesto. No traman nada bueno, te lo puedo asegurar – dijo la voz –. Os recomiendo que no los perdáis de vista en ningún momento

- ¿Estás seguro? – preguntó Selfridge –. No me parecían sospechosos, pero sí considero extraño que haya gente en este planeta que no sea de nuestro proyecto

- Vosotros haced lo que os digo – dijo la voz –. De lo contrario, estoy seguro de que la misión correrá peligro

Bien, aquí termina la siguiente entrega. Ben puede quedarse en el Clan Omaticaya. El nombre de Ninat se menciona en la película. En cuanto a su aspecto, me he inspirado en el de una na'vi que aparece en algún momento de la película, a falta de un aspecto concreto.

Gwen, Kevin y Julie ya han conocido a Quaritch y Selfridge, pero ¿quién será la voz que les ha hablado?

Gracias a Nagi w por su review.

¿Lograrán encontrar a Ben? ¿Acabará este siendo un na'vi? ¿por qué no aparece Paradox? No os perdáis el siguiente episodio