Habían pasado siete meses desde que supo la noticia. El embarazo iba por su octavo mes mas o menos. Se habían mudado juntos a la casa que le había dejado la madre de Joshua antes de morir, ese lugar le traía muchos recuerdos a él y verla a ella embarazada era demasiada presión.

Pensar en el momento que naciera su hijo lo ponía nervioso y nostálgico, solo tenía dieciocho años y ya iba a ser padres, estaba mortificado.

Estaban a un poco mas de mitas de año escolar, faltaban cuatro meses para que terminara el secundario y ahí iba a tener que dedicarse a su hijo. La idea lo aterrorizaba.

Su rutina diaria siempre era la misma; llegaba del instituto al mediodía y almorzaba junto a ella, luego salía a trabajar en el taller de el pueblo como mecánico y luego volvía a la noche para terminar sus tareas y cenar, luego volver al otro día a hacer la misma rutina. Siempre era igual.

Sentía una necesidad de correr, de escapar, de olvidar toda esa situación, de que todo eso solo fuera una pesadilla.

A ese punto del embarazo y al ver las necesidades no podía siquiera imaginar su vida dentro de dos meses, con una esposa y un niño.

En el pueblo creían todos que estaban juntos porque se amaban, pocos sabían la verdad.

Billy y Quil estaban de novios con las mismas chicas y parecía que iban a terminar igual que Joshua, pero dentro de un par de años: casados y con hijos.

Un día Salieron las tres parejas juntas, todavía cuando se podía ocultar el embarazo y Joshua observo como ellos miraban a sus novias, como las besaban y como compartían momento juntos. Definitivamente el no sentía eso hacía la mujer con la que convivía, se había casado y pronto tendría un hijo.

Su padre lo siguió presionando para ocultar la situación, armó un plan maestro para que el pueblo no sospechara nada del error de su hijo, sino para que piensen que todo había sido agrede. Al comienzo de el segundo mes de embarazo ellos se casaron, los había presionado Levi y Joshua debió aceptar, solo de esa forma le daría la casa de su madre para vivir con ella. Era la noticia del año en un principio, luego la gente se acostumbró y no habló mas, hasta el quinto mes donde su embarazo ya no se podía ocultar el vientre dentro de buzos sueltos y camperas grandes.

Su padre le recordaba cada vez que lo veía el error que cometió, lo irresponsable que fue y lo duro que sería su vida de ahí en adelante, no lo soportaba más.

Su novia/esposa hacía lo posible por hacerle llevadero el calvario a Joshua, y había notado que el no era feliz en absoluto; varias veces trató de hablarlo con él y de decirle que no tenía ninguna obligación con ella y que solamente le pedía ayuda monetaria con el futuro Niño, pero el insistía en que haría todo lo posible para hacerla feliz.

Todo lo que había planeado para su futuro se había frustrado tan rápido, ni siquiera se dio cuenta cuando se le escapo la situación de las manos.

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- Falta poco para que seas padre, Josh.- le comentó Billy un día mientras estaban ambos en el taller mecánico.- ¿Ya lo asumiste?

- Para nada, no puedo evitar horrorizarme con esa idea.- le confesó.

- ¿Ella lo sabe?- preguntó.

Joshua negó con la cabeza.

- No te veo feliz para nada, es mas no te vi reír realmente en… bueno en mas o menos ocho meses, desde que todo esto comenzó.- preocupado le comentó.

- Lo se y créeme Billy, si pudiera escapar, retroceder el tiempo atrás… lo haría con todo gusto.- le confesó.

- ¿Por qué lo haces?- En ese momento Billy dejó de trabajar y se apoyo de brazos cruzados contra la pared.

- Por todo… por mi padre, por la gente del pueblo, por la gente de la tribu, por ella…-hizo una pausa y agregó.- y por mi futuro hijo…

- Joshua, no te engañes mas. ¿Desde cuando te importo lo que diría la gente? ¿Desde cuando obedeces a tu padre? ¿Desde cuando te importan tanto los demás?- Billy le planteó esa duda, que él tenía hace muchos meses.

El se encogió de hombros y no respondió, pero realmente le dejo pensando mucho esa pregunta…

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La situación se estaba haciendo insostenible para Joshua, no aguantaba más esa vida monótona, no aguantaba la idea de estar atado a una mujer el resto de su vida, no aguantaba las acusaciones de su padre y ni siquiera se quería imaginar lo que sería su vida con un niño ahí.

Sentía que era todo un remolino de problemas y giraban en torno a él. La única solución que tenía…. No, realmente no había solución posible.

Él siempre había hecho lo que quería, siempre desde que había empezado a entender el mundo como realmente era, hasta cierto punto.

En ese momento el hubiera huido y no regresado jamás, pero su culpa no le permitía.

Un día a los ocho meses y semanas de embarazo Joshua estaba trabajando y recibió un llamado al teléfono del taller. Atendió Billy y corto enseguida, camino rápidamente hacia Joshua y le dio la noticia.

- Tu hijo esta por nacer, llamó tu… suegra.- pensó que decir al no saber el nombre de la suegra de Joshua.- están en el hospital hace una hora, no sabía donde contactarte.

La cara de Josh se volvió verdosa, sintió como se retorcía su estomago y como un nudo se formaba en su garganta, no podía ser posible, ya era la hora.

Billy se ofreció a llevarlo hacía el hospital al notar que él no reaccionaba y cuando reacciono lo primero que hizo fue correr al baño a vomitar.

Al llegar fue todo muy rápido para Joshua, aunque duro unas ocho horas desde que entró hasta que pudo retirarse.

En ese periodo de horas fue padre por primera vez.

Supuso que al ver a su hijo sentiría amor, lo querría, lo sostendría y realmente comenzaría a apreciar a la mujer que estaba exhausta tendida en la camilla… pero no fue así, al contrario.

Al ver a su hijo lo sostuvo por obligación, sentía unas ganas interminables de salir corriendo de ese consultorio. Al mirar a la mujer simplemente esta vez no sintió culpa, sino una molestia, como si le molestara su presencia. Y finalmente al ver a su hijo sintió un rechazo completo al pensar que esa pequeña criatura indefensa, llorona y pequeña le hubiera quitado toda su juventud.

Al salir no fue a su casa, sino a la playa a mirar el mar, realmente estaba enfurecido.

Odiaba su vida, odiaba la estúpida decisión que había tomado y odiaba la vida que decidió seguir de ahí en mas.

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Luego de la primer semana con el niño en su casa Joshua no resistió mas y comenzó a buscar escapatorias. Dejo el instituto a unos pocos meses de graduarse, se dedico a trabajar en el taller y luego, por las noches salir de fiesta y volver a la madrugada.

No le interesaba su hijo, realmente y la mujer con la que se había casado solo le hacía sentir pena o ira dependiendo su humor.

Se zambulló en una vida de ausencias, descontrol y fiestas. No le importaba nada, la sensación de querer huir estaba siempre presente, lo único sabía era que al escapar de la realidad un efecto anestesiante tomaba su cuerpo y volvía a la calma y el bienestar de sus tiempos soltero.

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- Billy, no se como pudiste hacerme esto, realmente…- Sarah estaba hablando con Billy en la playa, ella estaba decepcionada.- pensé que me querías.

- Y te amo, pero… lo siento mucho.- una lagrima brotó de los ojos de Billy.- No se que me pasó, realmente, te quiero demasiado.

- Pues no lo parece en absoluto.- sus palabras la habían enojado.- ¿Era necesario de que me entere así de esto? Anda a echarle excusas tontas a la otra, a mi no me molestes mas.

Sarah se levantó para irse y él la detuvo tomándola por la muñeca, se puso de pie también.

- ¿No entiendes? Fue un error, no se porque me pasó, yo no soy así.- él estaba conteniendo las lagrimas.- ¿No me podes dar otra oportunidad?

- Yo se muy bien por que paso, fue ese amigo tuyo, Joshua, desde que tuvo a su hijo hace un año no paró de llevar la misma vida que ahora estás llevando vos.- Sarah sintió como un nudo subía por su garganta y dejo de hablar.

- Pero sabes muy bien que no soy así, hace casi dos años que estamos juntos.- Billy se lamentaba.- ¿No me darías otra oportunidad?

- Sabes que te quiero y mucho, pero ya no puedo mas. Perdone lo mismo como… cinco veces y no quiero pensar en las veces que no me entere.- ella estaba demasiado enfadada.- Perdiste mi confianza totalmente, olvídate de mí….

Se soltó bruscamente de su agarre y camino en dirección contraria dejándolo solo, lo último que escucho de Billy fue cuando le gritaba a lo lejos, el mar camuflaba su voz.

- ¿Aún me amas? ¿Aún tengo una oportunidad?- algo que a ella le afligió muchísimo. Se volteó, lo miro fijamente y negó levemente con la cabeza la tiempo que se le escapaba una lagrima silenciosa. Volteó antes de que el viera su expresión y salió corriendo, llorando y jadeando en busca de aire.

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Luego de unos cuantos años después el panorama de la vida de cada uno de los descendientes de la tribu actual tuvo cambios en su vida.

Joshua siguió de fiesta en fiesta, ya estaban comenzando a hacerse grandes, pero el no podía pensar en dejar esa vida que tanta satisfacción le había dado para atarse a su esposa e hijo. La esposa de él ya no lo recibía como siempre, ahora era todo peleas, insultos, gritos y acusaciones.

Su hijo ya estaba grande, tenía unos cuantos añitos, ya no era un bebe sino un niño que estaba por comenzar la primaria. Él lo quería a su padre, pero lo quería como si fuera un amigo de la familia. Sam no lo reconocía a Joshua como su padre.

Billy había terminado con Sarah hacía unos años, pero siempre estaban yendo y viniendo en su relación, hasta que ella quedó embarazada. Sarah estaba en cierto punto feliz, en otro enojada y en un tercero asustada. Pero Billy se dedicó a sacarle todas las dudas y especialmente te dedicó a hacerla feliz, finalmente tuvo a su primer bebe, que, sorpresivamente eran dos niñas a las que nombraron Rachel y Rebecca. Luego de sus hijas vierón en un matrimonio feliz, a excepción de cuando peleaban fuertemente por sus personalidades y se separaban momentáneamente, y ahí era cuando Billy volvía a salir con Joshua a esa vida de descontrol, hasta que volvían a estar juntos el y su mujer.

Quil por su parte se había casado con su esposa y única novia desde la secundaria. Estaban esperando un hijo, pero igualmente de vez en cuando salía junto a ellos en una de esas "Noches de amigos", donde lo que pasaba esa noche quedaba ahí.

Harry Clearwater, en cambió, se había casado al terminar el secundario y tenido a su primer hija, Leah, un par de años luego. Leah y Sam se llevaban un par de años.

Todos los padres de ellos hacía unos años habían dejado de convertirse en lobos y comenzado a envejecer. Ya no habían fríos rondando por La Push.

Ocasionalmente Joshua se veía con esa chica, Marie, de la tribu de los Makah. Luego de un tiempo supo que Billy también se frecuentaba con ella.

Billy y Joshua dejaron de hablar por un tiempo, hasta que un día, entre copas con Quil como culpable, se amigaron nuevamente. Luego de eso comenzaron a hablarse nuevamente esporádicamente.

A pesar de ser amigos entre ellos, cada uno había seguido su vida.

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Esa noche Marie le había pedido a Joshua encontrarse en un "lugar mas privado" como le había pedido por teléfono. Él aceptó al pensar que era una de sus citas casuales.

Al llegar vio a Billy sentado con ella hablando, al parecer de una manera tensa por sus expresiones.

Joshua pensó en largarse de ahí antes de que se enteraran que fue, pero antes de huir lo vio ella. Le hizo una seña con la mano y tuvo que ir.

Al llegar miró a ambos. Ella estaba inexpresiva, pero se leía la preocupación en su mirar. Billy tenía una expresión de semi pánico.

- ¿Para que me citaste?- preguntó Joshua mortificado.

- Los cite a ambos por que…-ella respiró hondo al mismo tiempo que Billy miraba en suelo y retorcía sus manos.- porque estoy embarazada y de alguno de ustedes debe ser el bebe.

- ¿¡QUE!- Se le había escapado en voz demasiado alta.

- Así es.- respondió ella.

- ¿Cómo?- volvió a preguntar Joshua.

- ¿Quieres que te explique como se hacen los bebes?- le respondió enfadada al ver la negativa en su cara.- tuve sexo con vos y con él. Nadie mas.

Los amigos se miraron sin poder creerlo.

- Mio no es.- Joshua Lanzó al verse en la misma situación de hace unos cuantos años.

Billy estaba demasiado preocupado y nervioso como para hablar. Imaginó que eso mismo debió sentir Josh al enterarse lo de su hijo.

- No seas cobarde, no huyas de tu responsabilidad.- le recriminó ella.

- Mio no es, no lo pienso repetir nuevamente.- Joshua comenzó a respirar agitado y su cara se torno roja. Estaba enojado, demasiado.

Dio media vuelta y se fue dejando a Billy con la chica.

- ¿Dónde demonios fue el cobarde de tu amigo?- preguntó ella enfadada. Billy solo se encogió de hombros.

Justo en ese momento en el cual se estaba arreglando con Sarah, cuando estaban comenzando nuevamente una vida juntos… llegaba con esa noticia. Estaba arruinado.

- No me puedo hacer cargo de ese niño.- el le dijo con tristeza.

- ¿Por qué?- preguntó ella desesperanzada.

- No se si es mío, no se si no es de cualquier otro, no tengo los medios necesarios, no me interesa saber tampoco de quien es, no me interesas vos y tampoco la criatura que llevas en el vientre. Yo tengo mi vida con una mujer que amo realmente y jamás podría tener nada con voz.- el le confesó con la voz decidida pero tratando de ser suave.- Lo siento mucho, pero no puedo ayudarte.

Billy se levantó y comenzó a caminar en la misma dirección que Joshua hacía su propio auto.

- ¿Y si realmente resulta ser tuyo? ¿No quisieras saberlo?- le chica le gritó desde su lugar.

Esa escena le hizo recordar cuando Sarah lo dejo, le dio pena por la chica, pero esta vez ella era la que se había equivocado siendo la mujer de muchos hombres. Él giro sobre sí mismo y la miro mientras retrocedía caminando de espaldas a su auto y negó con la cabeza, para luego darse vuelta y de espalda a la chica seguir caminando.

Huyo de ese lugar y nunca mas volvió a hablar con ella.


Aca el cuarto capitulo. spero que les guste y dejen su Review.

Saludos