—¡QUIERO UNA VERDADERA MISIÓN! —gritó Naruto después de haber regresado de su reciente misión: capturar el gato de la esposa de Daimyo que escapó, llamado Tora... por tercera vez.

Él ya había jurado que si lo mandaban otra vez por ese gato, él le lanzaría un Rayo de Hielo a ese animal y lo volvería a congelar.

—Aunque odie admitirlo, Naruto tiene razón —pensó Sasuke—. Estas misiones son como tareas.

Iruka estaba a punto de gritarle a Naruto por hablarle al Hokage de esa manera, pero se detuvo cuando miró al Hokage reírse.

—Naruto quiere demostrar que ha mejorado—dijo el Hokage—. No solamente a la villa, pero también a alguien más.

—Sí, es cierto —dijo Naruto—. ¿Cómo supiste?

—No creíste que era obvio entrenar en privado, ¿no es así?

—¿Entrenamiento Privado? —dijo Sasuke sorprendido con un poco de celos.

—Sí, Mewtwo-sensei me entrenó para usar todos esos ataques que usé contra Kakashi-sensei en nuestros ejercicios de supervivencia —dijo Naruto—. Y otros cuantos también.

—Bueno, esta bien —dijo el Hokage—. Te daré una misión rango-C.

—¿Enserio? ¡Genial! —dijo Naruto—. ¿Cuál es?

—Serán guardaespaldas de nuestro cliente, el señor Tazuna —dijo el Hokage—. Dejen que pase.

Ante eso, un hombre barbón y con lentes sosteniendo una botella de licor entró a la habitación.

—¿Así que estos son los ninjas que se suponen que me van a proteger? —dijo Tazuna—. Se miran patéticos. Y ese, el de estatura mediana con cara de idiota. ¿Se supone que voy a creer que él va a ser mi guardaespaldas?

Naruto se rió hasta que se dio cuenta que Sasuke era más alto que él y Hinata era un poco más pequeña que él.

—Vamos a ver cómo te gusta mi Rayo de... —dijo Naruto, pero Kakashi puso su mano sobre la boca del genin.

—Naruto, se supone que debemos de proteger al cliente, no atacarlo —dijo Kakashi.

Mientras los cuatro ninjas y un constructor de puentes dejaron la Aldea de la Hoja (con Naruto celebrando la primera vez que iba a estar afuera de la villa) ninguno de ellos notó cuatro pares de ojos mirándolos.

—Hey, Kakashi-sensei, ¿el país de las olas tiene una aldea de ninjas? —preguntó Naruto mientras caminaban.

—No, no la hay —dijo Kakashi—. Una pequeña isla nación como el país de las olas necesitaría muy poco de una aldea de ninjas.

Kakashi comenzó a explicar que hay otras aldeas de ninja, pero cada una de las cinco más poderosas estaban basados en una de las cinco grandes naciones, hasta que Hinata de repente le dijo a todos que se detuvieran.

—¿Qué pasa? —preguntó Naruto.

—Pude haber jurado que vi... ¡CUIDADO!

Naruto volteó a tiempo para poder esquivar un ataque de parte de un grande guante con garras, atado de un shuriken con cadena. El hombre que tenía puesto el guante, intentó atacar de nuevo a Naruto, pero saltó antes de ser golpeado.

Otra pequeña figura que usaba el mismo guante, pero puesto en la otra mano, corrió hacia Sasuke, rápidamente con su gran garra de metal, pero Sasuke brincó hacia atrás, lanzándole su Jutsu Bola de Fuego al atacante, quien a su vez lo bloqueó yéndose hacia a lado. Sasuke lanzó un kunai para tomar la cadena entre los guantes con el kunai. Los dos con los guantes se acercaron hacia Sasuke pero saltó, de alguna manera con un pie sobre cada guante.

De repente los dos con los guantes tiraron el kunai desde el árbol. Sasuke dio un salto hacia atrás mientras ellos se dirigían hacia Tazuna. Naruto, Sasuke y Hinata se dirigieron hacia los atacantes para proteger al constructor de puentes, pero Kakashi irrumpió desde el suelo detrás de ellos y los jaló hacia el suelo.

—¡Earth Style Head-hunter jutsu! —dijo Kakashi, dejándolos solamente con sus cabezas emergiendo del suelo.

—¿Dónde estabas? —preguntó Naruto.

—Trataba de saber si estaban en busca de Tazuna o de nosotros —dijo Kakashi—. Si hay ninjas que están en contra tuya, entonces esto es una misión rango-B o mucho más difícil. Nosotros estamos más allá del alcance de esta misi...

Pero sus palabras fueron interrumpidas por una gran espada incrustándose en un árbol cercano a ellos. Un extraño usando unos vendajes en su rostro inferior apareció, a lado de la cuchilla.

—¿Quién es ese hombre? —preguntó Sasuke.

—Ese es... —dijo Kakashi, muy sorprendido.

—...Zabuza Momochi, el Demonio oculto de la Niebla.

Me gustaría disculparme por esta espera tan larga para poder actualizar esta historia y por ser un capítulo muy corto. El siguiente será más largo.

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