Hermione se dirigió a sus aposentos lo más rápido que pudo, cerró la puerta y se apoyó contra ella sintiéndose agobiada. Sabía que aún era pronto y que la hora de comer había pasado hacía un rato pero pensó que sabiendo que sus clases avanzadas comenzaban al día siguiente y que tendría que ayudar a Mcgonagall con los horarios de transformaciones, pensó que lo mejor sería irse a dormir y cenar algo más tarde. Quizá llamaría a un elfo o a alguien y eso sería todo.
Se metió en la cama con una sensación de cansancio causada por el agobio, y el hecho de darles vueltas a sus pensamientos. Y no tardó en quedarse dormida.
Las horas pasaron y algunos de los profesores se dirigieron al gran comedor para la cena, Minerva vio a Albus llegar con cara de pocos amigos.
-Albus que ocurre?
-oh Minerva! He intentado convencerlo de que suba al menos a cenar! No puede ser bueno comer solo en esas mazmorras constantemente!
-y bien?
-subirá un rato, pero no sé si estaba muy convencido… me empieza a preocupar!-Minerva rodó los ojos.
-oh vamos Albus… ya es mayor para saber cuidar de sí mismo, es un cascarrabias, terminará viejo y está amargado! No vas a cambiar el carácter de ese hombre!
-Minerva… quizá no, pero tras la guerra ha ido a más…
-y que esperabas? No ha sacado nada a cambio, no ha ganado nada y sigue siendo lo que siempre fue!
-Minerva!- la mujer cambió de tema al saber que había dicho exactamente lo que había pasado por su mente.
-por… por cierto dónde está la joven Hermione?- Albus miró los dos sitios a su lado completamente vacíos.
-debería estar aquí, supongo que estaría cansada- Minerva se levantó ante su sorpresa.
-iré a buscarla…
-de acuerdo querida…- continuó comiendo mientras veía a la mujer salir por la puerta trasera a las mazmorras.
Unos fuertes golpes despertaron a la joven Hermione de un sueño lo suficientemente profundo como para no saber ni donde estaba.
-quién…- miró a la puerta y se vistió con magia acomodándose un poco el cabello, abrió la puerta lentamente.
-Hermione querida… estás bien?
-oh… sí, simplemente estaba descansando un poco…
-debes subir a cenar, se te hará tarde vamos…- Hermione negó.
-podría… pedirles algo a los elfos…
-oooh no! Definitivamente no! Es tu primer día aquí tras muchos meses, el gran comedor te espera! Además no habrá mucha gente aún- Hermione rodó los ojos.
-bien…- Caminó tras Mcgonagall hacía el gran comedor, la mujer abrió las puertas lentamente y entró a paso seguro seguida por Hermione que caminaba más despacio. Minerva se dio cuenta de que la joven se había parado en la mesa de Gryffindor completamente vacía.
-ni hablar eres prácticamente una docente aquí Hermione, a pesar de tus clases avanzadas… toma asiento en la mesa de profesores.
-pero…
-Hermione…- siguió de nuevo a Minerva, subiendo el escalón de la mesa de profesores y siguiéndola ante la atenta mirada de algunos de ellos.
Se quedó parada frente al sitio junto a Albus a su izquierda, el anciano le sonrió y le hizo un gesto para que se sentase a su lado, pero no lo hizo miró al sitio vacío a su derecha durante unos segundos hasta que chillona voz de Sprout la distrajo.
-Hermione querida! Te queda muy bien esa ropa de bruja! Bienvenida! Vamos, come, debes alimentarte bien ahora que eres joven!- Hermione sonrió a la amable mujer. Y volvió a mirar su sitio y el lugar vacío a su lado, y Albus pareció verlo.
-Hermione toma asiento querida, vamos…- la vio sentarse aún pensativa, hasta que tuvo que preguntar.
-Profesor Dumbledore… yo…- miró a su derecha de nuevo- me… bueno, yo… me preguntaba sí…
-creo haberlo convencido de que suba la última media hora de la cena Hermione… que te preocupa?- ella negó con la cabeza antes de retirar la mirada.
-nada…- Albus le sonrió y simplemente comenzó una conversación sobre algunas dudas que tenía sobre los, según él anciano mago, increíblemente bien pensados aparatos de cocina muggles.
Pasaron algunos minutos hasta que todos los músculos del cuerpo de Hermione se tensaron, escuchó la puerta trasera a sus espaldas abrirse lentamente, podría reconocer el revuelo de aquella capa tras tantos años en cualquier lugar. También sabía que se había parado detrás de ella posiblemente por no esperarse verla ahí, Hermione casi ni respiraba. Albus volvió a notarlo.
-oh Severus, buenas noches!, vamos siéntate!- el hombre pareció pensárselo pero haciendo temblar más a la joven Granger tomó su silla y se sentó no de muy buena gana fijándose en la mirada clavada en él de Pomfrey, Flitwick, Trelawney y algún que otro profesor más, se subió algo más el ya ahogador cuello de la casaca negra y miró a su plato, comiendo lentamente sin decir nada. Vería el lado positivo, al menos había más distancia entre él y Albus.
-Severus por cierto! Que tan tu día?- el hombre giró el rostro lentamente hacia Albus encontrándose con el de Granger por el camino, dejó su mirada un segundo en el fino perfil de la joven y después la retiró.
-normal…- Albus sonrió.
La joven vio como segundos después el hombre fijaba la mirada en una jarra de vino de elfo que había entre ella y Albus, lo miró un segundo, Snape apartó la vita de los ojos miel y estiró un poco el brazo pero este fue adelantado por la mano de la joven quien le acercó la jarra a su lado, Snape se quedó mirando al rojizo liquido tras apartar un poco la mano y miró a la joven. Abrió la boca pero no salió ni una sola palabra. Hermione lo miró un segundo antes de seguir cenando.
-de nada…- Snape la siguió mirando, procurando no prestar atención a lo extraño que iba a quedar ese dialogo.
-gracias- susurró.
Albus los miró extrañado, ¿eso de hablar al revés era alguna novedad?
Al terminar la cena Hermione se levantó al mismo tiempo que Snape, se despidió de Albus y el resto y salió lo más rápido que pudo por aquella pequeña puerta trasera ante la atenta mirada del oscuro mago quien parecía estar dándole algunos segundos para que se adelantara. Caminó unos cuantos metros, se paró frente a la puerta de sus aposentos al lado del aula de pociones, y sintió el revuelo de la capa del hombre rozarla pasando de largo hacia sus aposentos. Paró en seco. La mano de Hermione se quedó sobre la puerta antes de empujarla.
-Granger…- se giró para encararlo.
-Profesor?- la ceja de Snape se levantó con sorpresa.
-…espero que tenga claros los horarios de las clases avanzadas… no me gustaría tener… ningún problema con ello…
-los tengo claros… profesor Snape…
-sabrá que comienzan mañana
-se leer señor…-al verlo acercarse a ella lentamente empezó a dudar de si encararlo era una buena idea. Sintió su espalda chocar contra la puerta de madera.
-valla… no se preocupe Granger…- la joven se fijó en la pequeña parte de algo que parecía ser un vendaje en su cuello-… de eso me di cuenta hace ya algunos años…
La joven se dio la vuelta para abrir la puerta cuando lo sintió susurrarle algo.
-solo asegúrese de demostrarme que sabe hacer más que eso, ya es bastante decepcionante como para hacerlo notar en mayor medida…- se llevó la mano al cuello subiendo de nuevo algo más la tela.
Hermione se dio la vuelta sintiendo como los ojos se le humedecían, eso había sido un golpe bajo, muy bajo.
-buenas noches… Snape- cerró la puerta lo más fuerte que pudo antes de dejar salir las lágrimas.
Todo comenzaba mal.
Alexza Snape: mmh… yo creo que alguien está reflejando su rabia donde puede… nuestro bastardo profesional haciendo de las suyas XD. Todo irá a mejor?
YazminSnape: Lo de sacar el carácter todas sabemos que tiene un precio con Snape… yo creo que en el estado que está la madurez se la deja en las mazmorras… pobre Herms, poniéndome en su situación debe de doler.
PatybenededMalfoy: Un humor algo difícil no crees? XD, preparada para la primera clase? Miedo me da… :3
Gracias de nuevo por los reviews! Me motivan muchísimo!, como veis esta vez no tarde nada, necesitaba desconectar y que mejor manera que escribiendo… espero tampoco tardar con el próximo!
Besos!
