Jaja, parece que estoy en racha, me viene la inspiración de golpe xD.

Notas:

……

Recuerdos del pasado en cursiva.

……

"Dialogo".

"Pensamientos"

LO que va aquí dentro equivaldría al gesto que se hace con los dedos al hablar, simulando las comillas dobles.


-­Capítulo tres-

Serenity POV.

Llegué a mi casa bastante cansada y no sabía por qué. Saludé a mi madre y a mi padre y me fui directamente a mi habitación, cosa que extrañó a mis padres, los cuales subieron a mi habitación preocupados por mí. Les dije que no me pasaba nada, que solo era cansancio por los exámenes, perfecta excusa pensé. Parece ser que se la creyeron, ya que me dejaron tranquila en mi habitación pensando en todo lo que había sentido al estar con ese muchacho. Cerré los ojos y no podía parar de pensar en él, en su voz que era como música para mí, sin olvidar su sonrisa amable y coqueta, sus gestos…Pensé en todo lo que estaba pensando y llegué a una única conclusión. Me había enamorado perdidamente de él definitivamente. Sin querer, me quedé dormida y un recuerdo o más bien una visión sobre mi pasado me vino a la mente sin que yo lo quisiera.

……

Me encontraba yo en una cama, era más alta que la última vez y con el cabello más largo. Estaba descansando al lado de un hombre muy guapo, me tenía abrazada por la cintura, le besé en los labios y le di los buenos días y él me respondió con un beso tierno, pero poco a poco fue subiendo de intensidad, hasta que le paré diciendo que no era el momento. Hizo un pucherito que me hizo reír y me levanté para bañarme, pronto vendría Luna a despertarme. Siempre he tenido el sueño muy pesado, se va a llevar una alegría cuando me encontrara despierta.

Me metí en la bañera y apareció mi esposo detrás de mí y se bañó conmigo. Nos quedamos un rato más hasta que se hicieron las nueve de la mañana. Me levanté, me enrollé una toalla alrededor de mi cuerpo y él se quedó un rato más. Me vestí con el vestido que un día mi madre llevó en su día. Se trataba de un vestido blanco y largo que se ajustaba a mi cuerpo cono un anillo al dedo, no tenía tirantes y se sujetaba con un broche en forma de luna en el centro de mi pecho y de él salía como un tipo de lazo. Me recogí el cabello en dos moños dejándolo un poco más corto, me puse los pendientes, me pinté los labios con un color rosa pálido y ya estaba lista.

Ahora era una escena totalmente diferente. Un castillo destrozado, cuerpos sin vida esparcidos por todos lados. Yo abrazaba a una niña de pelo rubio, peinado de la misma manera que yo, con los ojos azules como el cielo que se parecía muchísimo a mí cuando yo era pequeña. Debería tener unos cinco años más o menos y me dijo: "Mamá, tengo miedo". Acto seguido la abracé y le dije que no tenía por qué tenerlo. Se abrió la puerta de golpe y apareció ese hombre del cual estaba enamorada y nos dijo a las dos que ya todo había pasado, pero sin embargo, yo sentía que no había acabado todo. Lo confirmé cuando el filo de una espada se clavó en el estómago de mi marido, desplomándose en un charco de sangre, e cual cada vez era más grande.

Después apareció Luna y se llevó a mi hija lejos de allí, me acerqué al cuerpo de mi esposo, el cual yo notaba que se moriría dentro de poco. "Tenma, no me dejes, no ahora que estoy esperando un bebé." Le dije llorando y él me dijo casi en un sollozo: "Vive por mí y por todos los caídos .No dejes que nadie mande sobre ti y cuida de ese pequeño o pequeña que viene en camino. Te amo." Dijo esto y dio el último suspiro. Grité su nombre, pero no me respondió y lloré, lloré como nunca lo había hecho.

……

"¡No Tenma!" Me desperté gritando su nombre, estaba toda sudada por la pesadilla que había tenido. Sentí que la luz del pasillo se encendía y que mi madre me había sentido. "Genial.", Pensé yo, no estaba para dar explicaciones a nadie y me hice la dormida. Entró y me llamó varias veces, pero no respondí. Cerró la puerta tras de sí y unas lágrimas se me escaparon de mis ojos sin quererlo. De tanto llorar, me quedé dormida.

Tenma POV.

Al llegar a mi casa, me invadió una sensación de soledad y de tristeza, aunque ya estaba acostumbrado a estar solo, aún no me lo podía creer. No me entraba en la cabeza que estaba destinado a estar solo, no después de conocer a esa maravillosa chica de hace unas horas. Me negué a creerlo y me fui a bañar directamente. Me pasé la mayoría del tiempo ahí, debajo de la ducha intentando en vano que mis músculos dejaran de estar tensos, cerré los ojos y se me vino a la mente el rostro de aquella chica del cual estaba enamorado. Salí de la ducha y me puse el pantalón del pijama y me metí en la cama, solo otra vez y vino a mí un sueño muy extraño, diferente a los demás.

……

En una habitación de un castillo inmenso hecho de piedra, estaba yo recostado boca arriba en mi cama, la cual tenía una cabecera de madera, con un dibujo de una galaxia atravesada por un rayo, símbolo regente del planeta Elidan, cuyo dios era Illidan, el rey de los vivos y los muertos. Llamaron a mi puerta y la persona pasó sin mí permiso, era un chico de pelo negro, lo llevaba peinado en forma de punta y liso y llevaba unos mechones sueltos, que lo hacía parecer rebelde.

"Tu padre te llama desde hace rato tío. ¿Qué te pasa? ¿Acaso se trata de una chica de cabello blanco peinado con dos moños?" Me preguntó para hacerme enfurecer, y lo consiguió. "Vete por donde yo me sé". Le respondí de mala gana, no tenía ánimos para aguantar sus estupideces, pero me moría de ganas por saber lo que quería mi padre. Me levanté de mala gana y él me siguió. Llegué a una gran puerta, custodiada por dos guardias con los atuendos típicos de la guardia de elidan, los cuales, al reconocerme, me abrieron la puerta encontrándome con mi padre y mi madre en el trono mirándome con una cara muy seria. Me asusté, nunca había visto esas miradas en mis padres, parecía algo muy importante, me acerqué y mi madre me abrazó mientras yo no entendía nada, miré a mi padre que me habló con una voz que no parecía la suya.

"Tendrás que casarte con la princesa de la luna y no acepto reclamos." ¿Qué? Me había quedado impactado por la noticia. "¿Sin conocerla antes? Al menos dame su nombre". Le pregunté a mi padre lleno de rabia y él me dijo que su nombre era Serenity. Le pregunté por qué me tenía que casar con esa chica que no conocía de nada y él solo me ignoró, me separé de mi madre y me fui enfurecido a mi habitación, cerré de golpe mi puerta y me tumbé en la cama pensando "¿Por qué yo?" Me pregunté a mi mismo en voz alta y mi amigo me escuchó y le oí reírse detrás de la puerta. Ese chico me acabaría matando de la rabia, o lo acabaría matando yo antes. Lo ignoré, o al menos lo intenté, pensé en lo que haría a partir de hoy, de saber la tan terrible misión que mi queridísimo padre me había encomendado, cerré los ojos en un intento de olvidarlo todo y me dormí finalmente.

……

Me desperté rápidamente al recordar ese trozo de mi pasado, ahora resulta que yo era un príncipe de no sé qué planeta y que me iba a casar con la princesa de la luna, Serenity se llamaba, justo como la chica que había conocido hoy. ¿Casualidad? No, yo sabía lo que era eso, era el otro yo de mi vida anterior. Mañana ya vería lo que haría con toda esa información y me volví a dormir.

Serenity POV.

Me desperté esa mañana con sueño, tenía tanto sueño, que al ir al baño me pegué de morros contra la puerta. "Genial. Eso significa que hoy tendré un mal día". Suerte que era sábado y mis padres se habían ido como cada semana a su casa en el campo, yo me quedaba aquí porque me aburría el campo, no sabía qué hacer y sobre todo, no había ninguna pastelería. Me acabé de vestir y decidí salir a pasear por un parque cerca de ahí cuando vi a mi niño sentado en un banco. Espera… ¿He dicho mi niño? ¿Desde cuando le ponía yo un mote si no era nada mío? Sin duda me estaba volviendo loca, loca por él. Me acerqué silenciosamente por detrás y le di un susto que le hizo saltar del banco y yo me reí, me miró enfadado pero al ver quién era el que le había asustado pareció relajar su cara y pasó a tener una cara más tranquila, no me resistí más y le besé.

Al principio noté como se sorprendió por esta reacción, pero después noté como él se dejaba besar, me rodeó la cintura con los brazos y yo lo hice con su cuello. Nos separamos por necesidad de respirar más que por ganas, nos miramos fijamente a los ojos y nos volvimos a besar. Nos quedamos abrazados un rato más y me sugirió ir a su casa a hablar tranquilamente y yo acepté. Nos fuimos cogidos de la mano y me sorprendí por mi reacción al verlo, besarlo… Nunca me había pasado algo así, mientras yo pensaba en lo bien que se sentía entre sus brazos llegamos a su casa.

Abrió la puerta y me quedé sorprendida, las paredes de toda la casa eran grises tirando a negro y el suelo era de mármol de color negro también, a medida que íbamos avanzando por el pasillo, habían algunos cuadros colgados con el marco blanco, haciéndolos resaltar. La cocina también era negra, a excepción de algunos muebles que tenían detalles en blanco que le daban a la casa una sensación tranquila y elegante. "Tiene buen gusto". Pensé mientras lo observaba todo detalladamente.

Me llamó la atención una fotografía que tenía colgada en la pared, donde aparecía un niño de cinco años y supuse que era él, junto a un hombre de unos treinta y dos años, con el pelo negro igual que el niño y a su lado había una mujer de pelo castaño claro, cogiéndole la mejilla al niño y este hacía una mueca de fastidio. Me hizo reír esa fotografía, él se dio cuenta y me dijo que eran sus padres, pero que desgraciadamente los perdió hace años. Ahora, tenía la cara triste y yo me maldije con un millón huevo cientas maldiciones habérselo recordado, nótese la exageración. Me pegué suavemente en la cabeza y se rió y yo lo hice con el ya que parecía más animado que hace unos momentos.

Se sentó en el sofá largo que había en el comedor, me tiró del brazo obligándome a sentarme en su regazo y yo me sonrojé. ¿Por qué me sonrojaba is antes le había dado un beso sin inmutarme? Sí, soy rara. ¿Qué pasa? Pero no sé, esto me parece un poco a un sueño. O sea yo. ¿Enamorada? Aún no me lo podía creer pero estaba ahí con él, mirándonos tiernamente y yo sentía que mi sentimiento era correspondido.

"Bueno, sé que es un poco precipitado pero…" Empezó a hablar seriamente. ¿Qué me iba a decir? Estaba hecha un lío ya que no me explicaba por qué me hablaba así ya que se comportaba de una manera extraña, diría casi nerviosa. "Quiero pedirte, eh… Quieres… ¡Gah! Qué difícil es esto…" Me reí por la forma en que se debatía a él mismo, aunque yo seguía muriéndome de la curiosidad. ¿Qué era eso tan difícil que me tenía que decir? Acaso es… "Bueno vale, te lo diré. ¿Quieres ser mi novia?" ¿Había oído yo bien? Me había pedido que fuéramos novios y parece ser que se me formó una cara extraña, ya que me miró desilusionado, cosa que yo aproveché para besarle. Cuando nos separamos le contesté que sí, quería ser su novia, sonrió y me volvió a besar. En este momento no pienso en nada, ni en la hora ni en lo que dirán mis padres al enterarse. Solamente quiero estar con él, con mi niño, con aquel hombre que amé en mi vida pasada y que lo amo por ser como es ahora.

Tenma POV.

A pesar de lo mal que me había ido el día, contando que me había tirado todo el café después de levantarme, hay que ser tonto para darse de morros tres veces contra la misma puerta del sueño que tenía, a eso sumadle que no podía parar de pensar en todo lo que recordé y acabé en aquel parque donde el amor de mi vida se dirigió a mí y me besó estaba feliz. Feliz porque la mujer que amé en mi vida pasada está junto a mí, pero no la amo por el pasado, si no por la que es ahora y eso lo tengo muy claro. ¿Debería decírselo? Quizá ella no recuerda nada, pero por probar… No mejor no ya que si lo hago quizá estropearé el momento tan romántico que se ha creado. La contemplé un rato más ya que se había quedado dormida, o al menos lo hacía ver, ya que la intenté despertar pero no se movía, le hice cosquillas y se rió destapándose la coartada a ella misma. La empecé a besar y nos quedamos allí, en paz cuando su cara cambió de golpe.

"¿Qué pasa?" Pregunté con cara de interrogante cosa que la hizo reír. ¿De qué se reía? Me estaba volviendo loco, antes de que volviera a preguntar me respondió. "Nada, sólo que no sé cómo ni qué le diré mis padres." Ah solo era eso. Al menos, yo no tengo ese problema, aunque no sé si alegrarme o no por ello. Pensé en ella y en contarle los sueños extraños que tenía. ¿Me diría que estoy loco y se iría? ¿O se quedaría aquí conmigo a pesar de mis locuras? ¿Y si…? Empezaba a tener miedo, miedo de perderla, ahora que la vida me había dado otra oportunidad para estar con ella. Así que tomé la decisión de decírselo aunque me dijera que era un loco. Respiré hondo y empecé a hablar.

"Serenity, he soñado contigo". Le dije de sopetón y por la cara que puso, debió creer que era un enfermo mental, lo más curioso es la respuesta que me dio. "Yo también he soñado contigo, pero desde mucho antes de conocerte". Me dijo ella mirándome a los ojos y le empecé a contar mis sueños y me miraba como si fuera lo más normal del mundo hasta que acabé y ella me contó los suyos. Me preocupé porque pensaba que ella estaba aquí conmigo por culpa de nuestras vidas pasadas pero ella lo negó y yo le creí. Ella me preguntó lo mismo y lo negué y juntos pensamos en lo que le diría ella a sus padres.

"Le puedes decir que había un chico que te gustaba y que me pidió para salir y yo le dije que ya me lo pensaría". Le propuse y ésta hizo una mueca que me hizo reír. "Esto… Se nota que no conoces a mi padre. Con mi madre aún pero con él… Muy chungo lo veo yo, es muy sobre protector". Me dijo ella suspirando y mirando al cielo y yo le dije: "Tranquila, no me asusta eso." Rió como si yo estuviera loco y volvió a afirmar que no tenía ni idea. Intenté protestar pero no me dejó ya que se tenía que ir porque era muy tarde y yo me apené. Quería estar más tiempo aquí, solos ella y yo, disfrutando de la compañía el uno del otro pero en fin. La vida es así y hay que resignarse. Nos levantamos y yo, como todo un caballero que soy, la llevé hasta su casa. "Perfecto, así podré saber dónde vive". Llegamos y al parecer, no había nadie y aproveché para darle un beso de despedida. Nos dijimos adiós y entró en su casa y yo me fui a la mía, pensando en lo maravilloso que había sido mi día y en cómo volveríamos a vernos. "¡Ya sé! La invitaré a la pastelería dónde trabajo. Sí, eso haré".

Llegué a mi casa y fui directamente a la ducha, salí y me tumbé en la cama cuando recibí un sms a mi móvil. "T spero n el bar dl otro día a la misma ora. Te amo. (Te espero en el bar del otro día a la misma hora. Te amo)*". Me causó gracia la manera que tenía la juventud normal -porque yo no era normal- de escribir los mensajes comiéndose letras y con faltas de ortografía. Puesto que a mí no me gustaba, lo entendí todo perfectamente y le respondí que allí nos veríamos. Cerré los ojos y dejé que el sueño se apoderara de mí no sin antes poner el despertador a la hora correspondiente. Esa noche volví a soñar con ella pero no era del pasado, sino de un futuro con ella a mi lado viviendo en una hermosa casa y con algunos niños corriendo por ahí.


Bueno, otro capi ya está aquí, espero que les haya gustado y dejen reviews tanto si les ha gustado como si no y los que no decidme lo que no os ha gustado para "mejorarlo".

*Esto está escrito a propósito.

Ale, ya he dicho todo lo que tenía que decir xD.

¡Nos vemos!