Capítulo 4.-

La oscuridad le rodeaba, cada cm. de su cuerpo. Se encontraba en la isla, aquel lugar sombrío e inhóspito que ni siquiera ahora consideraba su hogar. Sentado en uno de los rincones de un gran cuarto, no hacía más que permanecer en el aire, piernas cruzadas. Ni siquiera pensaba en lo ocurrido hace un día atrás, quizás no le daba la importancia necesaria o simplemente sabía que hasta sus propios pensamientos podrían traicionarle estando cerca del ser que le brindó su vida inmortal; y sólo se permitía observar a la lejanía, sin siquiera mirar algo... incluso la soledad de la isla era incómodo, después de haber sentido como era su compañía.

Tranquilo y sin moverse, pudo observarse un relámpago en sus pupilas amatistas y sin decir nada desapareció de aquel rincón para aparecer enfrente de quién ordenaba su inmediata presencia.

Así lo hizo y al llegar a su destino ante sí su señora le observaba desde su trono y luego de verle con ojos indiferentes, sonrío.

- Bien, bien no tardaste en llegar ¿Acaso estabas ansioso de verme?

- No precisamente- fue su respuesta

- OH Vamos mi tramposo sacerdote no me digas que aún estás enfadado, no creo que cosilla tan pequeña cause gran alboroto en ti, además ni siquiera significó algo para ti... vamos no le des tanta importancia al asunto, yo ya no se la doy... – se levantó de donde se encontraba sentada y cual pantera que se acerca a su presa, sigilosamente caminó hacia Zeros y muy cerca de él daba vueltas en su cintura con paso sensual. – Sabes ya comenzaba a extrañarte – dijo esto y apoyo su diestra sobre el abdomen del mazoku sin dejar de dar vueltas, recorriendo su abdomen y también su espalda con aquel contacto semejante a caricias.

Este ni siquiera se inmutaba, su mirada hacia el frente buscando sombras en la oscuridad y sólo encontraba el dorado de los ojos de su ama al ésta encontrarse frente los suyos. No demostraba temor, ni odio, ni preocupación, no sentía nada, y las caricias que en este momento le propinaba su señora no eran más que un halo frío que congelaba incluso sus huesos, pero que no alcanzaban a lastimarlos... y sólo se limitó a evocar una mínima sonrisa.

- Ah ya veo que se te quito el enfado, aunque una sonrisa tuya no es de fiar – le dijo y dando media vuelta volvió a su asiento. – De todas formas sabía... sabíamos que esa bestia no significaba algún problema para ti, además que te hacía falta un poco de acción y para que negarlo, sus aullidos me estaban matando.

- Si esa hubiera sido la razón de porqué lo enviaste, no habría muerto por mis manos.

- ¿A qué te refieres? – preguntó con falta ignorancia.

- No lo enviaste sólo para mi entretención personal, su misión era...

- ¡¡Ya sé cual era su misión y no la cumplió gracias a ti!! – interrumpió con un grito ensordecedor – Si alguien debiera estar enfadado sería yo y con bastante razón... pero como me ves no lo estoy... además de verdad quería deshacerme de él, tu sabías cuanto molestaba.- sonrió irónicamente y el cigarrillo que apareció en su diestra lo acercó a sus labios aspirando una gran bocanada, luego de exhalar el humo observó a su sacerdote con ojos inyectados en sangre – Sabes algo Zeros, aún no te encuentras en el fondo del abismo, puedes retroceder y seguir siendo quien eres, el mejor de los mazokus que ha servido al infierno y por supuesto a mí... Esa es la decisión que debes tomar, espero que sea la correcta porque realmente no quiero cambios en ti... y si algo llegase a ocurrir, el precio que pagará ya veremos quién... será realmente excesivo... mas prefiero que sigas siendo fiel a mis deseos.

- Eso siempre lo haré mi señora, sin importar el cambio al que vos haces mención... serviré fielmente...

- ¿Hay noticias al respecto? – preguntó interrumpiéndole con voz gutural, queriendo ahogar un grito.

Ninguno – se limitó a responder – Su presencia no se ha vislumbrado en la isla, ni su espíritu se ha presentado...

- Tal vez sean rumores... no es muy factible que Dynast venga a meter sus horribles narices en mi isla, pero no está de más estar prevenidos... Puedes retirarte.- le dijo el Ama de las Bestias y hundió nuevamente sus labios en su cigarrillo. Zeros sin decir una palabra desapareció del lugar.

Zellas en tanto permanecía allí, rodeada de oscuridad y sombras, pero observando a la lejanía distinguió en ella un brillo que no pertenecía en aquellas lúgubres tinieblas... su primer instinto fue llamar a Zeros pero una voz armoniosa y dura a la vez le hizo detenerse:

- No llaméis a tu sacerdote Señora de las Bestias, no es factible que esté presente...

- ¿Qué poderes posees ahora anciano que fui incapaz de saber que estabas aquí?

- Poderes de blanco matiz, más antiguos que el mismo Señor de las Pesadillas y de los cuales vos no sabéis... mas no dejes que vuestros ojos te engañen, no es mi cuerpo el que está frente a ti Señora, es sólo mi esencia - dijo nuevamente la voz y una imagen distorcionada y nublada de un anciano de larga barba blanca, comenzaba a materializarse frente a la mujer.

- Vaya... aún así sólo eso basta para provocar tormentos y agudo dolor a alguien tan imprudente que no es bienvenido en la oscuridad de mi isla.

- Sé que podéis hacerlo y eso me frenaba en la decisión de venir a visitaros; sin embargo la visita va más allá de una simple cortesía... Creo que debemos hablar sobre un asunto que atañe a ambas castas y no creo que pueda haber un momento más preciso para hacerlo.

- ¿Un asunto que nos atañe?... ¿A los Dragones y a...? – calló y miró fijamente a las pupilas del anciano – Los Demonios no negocian con seres inferiores y como bien sabemos, vuestra casta lo es; el problema en razón nos atañe, mas la solución debemos hallarla cada uno por su lado y en este caso nada mejor que mis propias manos.

- La solución no es la muerte de nadie.

- ¿Muerte?... No vil anciano, el sufrimiento precederá a la muerte, un tormento como ningún mortal o inmortal ha soportado jamás, dolor, angustia y larga agonía serán el punto de partida para su castigo- le dijo con sarcasmo mientras nuevamente se dirigía a su silla.

- ¿Su castigo?... Señora temo que olvidáis a alguien, el demonio no debe quedar incólume al castigo. – reprochó el anciano Dragón.

- ¡¡Del demonio me encargo yo!! Yo soy su ama y señora y yo veré que sucederá con su existencia. ¿Así que esto es todo de lo que hablaremos? Pues creo que ya todo está dicho.- dijo la mujer mostrando su esencia de vil demonio.

- No habrá muertes señora, no lo permitiremos, su hora aún no ha llegado y antes que ello ocurra debe cumplir un gran papel cuya existencia está escrita en su destino. Es importante para ambas castas que cumpla con el rol predispuesto, de todas maneras...

- ¿De qué habláis anciano? ¿Qué tan importante es esa lagartija para ustedes?- preguntó curiosa sosteniendo la copa de rojo licor en su mano.

- Para ambos, no lo olvideís señora.

- Es un truco, un vil truco insignificante, nada puede hacer esa estúpida dragón que infortune mi destino o el todos los demonios.

- Luego de que realice su parte en esta trama o capricho de la vida como queráis llamarle su castigo estará en vuestras manos, después de todo la traición es un pecado que no estamos dispuestos a perdonar. Su existencia quedará a vuestra voluntad. – dijo el anciano calmado mas en sus ojos se denotó un extraño brillo.

- No es necesario que me lo repitas estúpido dragón - respondió desdeñosa.

- ¿Dejarás que la vida siga su curso?- pregunto el anciano con voz firme.

- ¿Es una pregunta o una afirmación? – fue su respuesta luego de haber exhalado otra bocanada de humo gris, como si las palabras dichas por el anciano no le importaran en lo más mínimo.

- Tomadlo como quieras, sólo espero que realicéis lo más sensato – dijo por último y la imagen del anciano dragón desapareció del lugar, dejando nuevamente a Zellas en total soledad y oscuridad.

Notas :

Hola chicos... bueno aquí el 4to cap. de mi historia que la había dejado bastante de lado, y aprovechando un poquito más de tiempo estos días la actualice y prometo tener más capítulos.. igual está dando un giro esta historia que en un principio no iban para esos lados literarios, pero creo que quedarán bastante bien ^^

En fin... espero continúen leyendo y dejando sus reviews.. puesto que es lo que uno más espera cada vez que actualiza sus historias ^^

Saludos...