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La cara de Ron fue épica y la satisfacción de Damon era palpable, la cogió de la mano y se alejaron dejando a Ron con la boca abierta. Damon la agarro cariñosamente hasta que supo que Ron no les veía y entonces se soltaron, Hermione estaba colorada como un tomate, se pararon para mirarse y comenzaron a reír, pero Hermione lo interrumpió con un tortazo.
¡Que sea la última vez que se te ocurre besarme sin mi permiso!
¿Pero de que me estás hablando Hermione? Pensé que te hacía un favor y por eso lo hice…
Pues no lo hagas de nuevo…
Está bien así me evitaré que me desfigures la cara para la próxima vez, pequeña pero matona eh?
Jajaja así es…
Y tras un largo silencio en el que se dedicaron a caminar y mirar hacia otro lado ella habló
Gracias, Damon.
¿Por qué?
Por todo, por salvarme, por hacer esto por mí, en realidad te lo agradezco, de verdad…
No hay de que bella
Ella se paró le cogió la cara y le plantó un besazo en la mejilla, lo que para muchos solo se trataba de un beso, pero para Hermione era un comienzo, le gustaba esa aptitud descarada de él, en realidad era un cambio, nunca nadie le había robado un beso como lo había hecho él. Tras unos segundos Damon habló.
Vaya, voy a tener que robarte besos más a menudo.
Ni se te ocurra guapete.
Jajaja de acuerdo de acuerdo, no más besos robados.
Hermione no contestó su sonrisa fue suficiente, Damon descubrió que se encontraba a gusto con ella, que le hacía reír y que la capa de hielo que se había construido sobre su corazón tras Katherine y Elena comenzaba a derretirse, la situación lo asustaba no iba a dejar que nadie más le hiciera daño, ya había tenido suficiente, sin embargo ella tenía algo que lo hacía querer protegerla y abrazarla, era una sensación muy extraña.
Por otro lada Hermione comenzaba a sentir algo muy parecido, tras su ruptura con Ron las cosas no habían sido nada fáciles y no quería más dolor ya había pasado por eso una vez lo que menos necesitaba era una persona que la hiciese deprimirse y encerrarse en su piso cuando al fin estaba comenzando a salir y a entretenerse, aunque en realidad el que la hacía entretenerse era él.
Continuaron hablando y ella le comentó a grandes rasgos todo lo que le había pasado con Ron y sus malas experiencias en el amor, él le contó por todo lo que había pasado por culpa de Katherine, llegaron al trabajo de ella y se despidieron, no sin antes invitarlo a cenar a su casa el sábado.
Mmm ¿Damon?
¿Si?
¿No te apetecería por casualidad venir a cenar el sábado a mi casa?
¿Y a que debo el honor?
A haberme salvado y a haberme ayudado a molestar a mi ex, ¿Te parece poco?
No en absoluto, ¿Cocinarás tu?
Por supuesto
Entonces me traeré un tupper y algunas bolsas de sangre, estoy seguro de que cocinas fatal…
¡Serás idiota! ¡Te vas a chupar los dedos, y te vas a comer tus palabras!
Jajaja seguro que sí, yo traeré el vino, ¿De acuerdo?
Perfecto, te veo el sábado entonces, chao.
El se despidió de ella con un beso rápido en la mejilla y ella con un "Gracias". El sábado prometía ser una noche perfecta, la prepararía al más mínimo detalle, tenía que agradecerle por todo, solo eso, no tenía que ver con nada más, ningún sentimiento, Hermione se convencía a sí misma mientras se cambiaba de ropa para trabajar en el Hospital, por primera vez en mucho tiempo estaba ilusionada por algo, una cena con el Señorito Impertinente Salvatore sería agradable y a la vez divertida, y mientras salía de su despacho hacía la sala de consulta, no pudo evitar dibujar en su rostro una gran sonrisa.
