Esta parte de la historia se sitúa casi 4 años después del fanfic original.
Personajes de este episodio que deben conocer:
Orange: Hija de Red y Yellow. Una niña amable y de buen corazón, pocas son las cosas que le hacen enfadar. Aun así disfruta de las batallas y es muy buena en ellas. Viste como un hombre, razón por la que muchos la confundieron con uno por mucho tiempo.
Gin: Hijo de Green y Blue. Un chico algo presumido y soberbio. Suele molestar mucho a Orange. Normalmente se le confían las estrategias al momento de luchar, pues es muy bueno en las batallas.
PD: Ha decidido hacerse un cambio bastante grande. Se ha declarado que Orange vive en Pueblo Paleta, sin embargo he decidido poner lo que siempre fue la idea original, Orange vive en Ciudad Verde y Gin en Pueblo Paleta, lo que es algo que no afectará mucho a la historia en sí en realidad, por lo que no es algo de mucha importancia. Sólo un pequeño detalle que creo que queda bastante mejor.
Capítulo especial: Beso de noche buena.
Las bellas y enormes calles, rutas, ciudades de Kanto han estado siendo cubiertas por un hermoso polvo blanco que parecía brillar, incluso Ciudad Verde y Pueblo Paleta. Tal vez... sea por fin el momento de...
— ¡Wao! —Ella abrió las ventanas del segundo piso muy animada—. ¡Es nieve...! No suele nevar aquí en Kanto... es hermoso...
—Pi —Un Pikachu posó en la ventana junto a ella.
— ¿No crees que es hermoso, Thunder?
— ¡Pika...!
—Muy bien.
El día había comenzado. Ella tomó su ropa de invierno y bajó las escaleras muy emocionada. Se despidió de sus padres y salió afuera donde todo era cubierto por nieve. Recorrió algo las rutas hasta llegar a Pueblo Paleta.
—Se supone que esta noche pasaremos la navidad en casa de Gin, ¿será extraño ir a verlo ahora a pesar de eso? Uy —Tembló un poco aunque no era por el frío por completo—. ¡No importa! Es para apreciar la nieve después de todo, ¿verdad?
—Pi —Thunder levantó ambas orejas en señal de que detectó algo.
— ¿Qué te sucede? ¿Eh? —Ella se detuvo de pronto, mirando en cierta dirección... al parecer era Gin a lo lejos, hablando con una chica—. Ah —Casi por instinto y sin pensar se ocultó detrás de una pared antes de ser vista—. ¿Q-Qué... ¿Quién es ella? —Mientras hablaba en su cabeza se asomó por la pared para ver un poco, abajo de ella, Thunder hizo lo mismo—. E-Es imposible... debe ser un malentendido... Gin no es el tipo de chicos que sale con mujeres... espera, ¡no es ese tipo de chicos! Significa que ella no es cualquier mujer... ¡Nooo...!
—Pika... —La miró bastante agotado, como si quisiera darle un golpe para que dejara de lloriquear.
—D-Debería ir a preguntarle... pero viéndola... es muy bonita... —En efecto se quedó observándola detenidamente, era una bella joven, de un cabello largo castaño y con ojos de color verde, usaba su ropa de manera ordenada y femenina, con una blusa de color púrpura y pantalones apretados grises—. ¡Ay! ¡Sí es linda! —Tomó a su Pikachu—. ¡Es linda, Thunder! —Susurró mientras lloriqueaba.
— ¡Pika! —Le dio una pequeña bofetada—. ¡Pikachu!
—Y-Ya sé... pero... ¿eh? —Escuchó que se dirigían hacia allí—. ¡Ah! ¡Ven! —Tomó a su Pikachu y se fue corriendo muy lejos de ahí.
Ella llegó hasta un lago, donde se sentó junto a su Pikachu y comenzó a lanzar piedras.
—Uf... —Lanzó una muy desanimada—. Eso fue muy patético, ¿verdad?
—Pika —Se encogió de hombros.
—Tampoco es algo que debería molestarme... después de todo, no es que Gin tenga un compromiso conmigo ni nada por el estilo. Hmm... ahora que recuerdo...
— ¿Pi?
— ¿Recuerdas cuando estuvimos en la Cueva Cardumen de Hoenn? Cuando combatimos con dos sujetos muy raros. En ese momento, Gin quedó inconsciente... y yo dije en voz alta que me gustaba. Luego... —Se sonrojó poniendo ambas manos en la cara para taparse—. Uy... ¡Gin dijo que lo había escuchado todo! ¡Qué vergüenza!
—Chu... —Suspiró.
—Aún así... ni siquiera hablamos de eso... es como si no le hubiera importado, como si hubiese sido cualquier cosa. Hizo como si nada. Es exactamente como si me hubiera rechazado... no, ¡definitivamente así fue! ¿Cómo es posible que me tomara años de darme cuenta? Además que nunca tuve oportunidad —Miró su reflejo en el agua—. Luzco como un chico... ¿no es así? Él nunca me ha visto como algo más. Obviamente preferiría a una chica bonita y femenina... o que al menos sí se vea como mujer... ay... —Se recostó en el césped—. Qué humillación... y me tomó tantos años para aceptarlo. Si... supongo que debería ser así... ya está decidido... voy a olvidarme de Gin...
Mientras tanto, en Pueblo Paleta...
— ¡Ya llegué! —Gin entró por la puerta y se dirigió a la cocina para tomar un vaso de jugo de naranja.
—Ahí estás —Entró su madre, Blue, a la cocina, apoyándose contra la pared—. Ten, sólo falta este adorno, quiero que lo pongas arriba de la puerta de tu cuarto —Le entregó cierto objeto.
— ¿Ahora? ¿Cuál es el sentido de terminar de decorar justo en...? —Le dio una mejor mirada y guardó silencio unos segundos, con indiferencia—. ¿Por qué un muérdago?
—Hoy viene la familia de Yellow a cenar~
— ¡Eso no responde mi pregunta!
—Porque conozco a los adolescentes. En cualquier momento se aburrirán de estar con los adultos porque "navidad es para estar con la familia", hasta sé que en este minuto estás pensando que no te importa esa idea, ¿no?
—Meh...
—Así que en algún momento subirán con Orange a tu cuarto para estar en un momento de libertad.
— ¡Eso sigue sin responder mi pregunta!
—Qué lento eres. La verdad estoy harta de verte hacer el tonto siempre, por lo que es hora de darte un empujonsito en tu relación.
— ¿Q-Qué quieres decir...?
—Ho ho ho~ —Lo observó con una mirada coqueta.
—N-No sé de qué hablas... —Le desvió la mirada con un leve sonrojo—. Pero me sigue pareciendo tonto tu idea del muérdago...
— ¿Tonta? No quieres declararte, pero al menos te he dado la oportunidad de que la beses sin que tengas que hacerlo, ¿eso te parece tonto?
—Ah... —Se quedó sin palabras mientras la mirada... sus manos temblaban mientras sujetaba el muérdago.
—Será decisión tuya si lo pones o no~ ¡Bye! —Salió de allí.
— ¡E-Espera...! Eh... —Observó nuevamente el objeto—. ¿Qué tan tonta puede llegar a ser mi madre...? ¿Por qué cree que yo...?
Así que el día ya había pasada y pronto cayó la noche, ya era noche buena y la nieve continuaba cayendo con total delicadeza, viéndose todo hermoso por la región Kanto.
—Ya está... —En su casa de Ciudad Verde, Yellow estaba cuidando de los tres Pikachu... y al parecer les había puesto una bufanda a cada uno. Una roja para Pika, una amarilla para Chuchu y una naranja para Thunder—. Jeje~ Blue-san tenía razón... se les vería lindo.
— ¿Ya están listos? —Red fue junto a ella, trayendo ya su ropa abrigada para salir.
—Ah, Red-san. Lo siento, iré cambiarme enseguida.
—Sí. ¿Y Orange?
—Pues...
—Bu... —Justo en ese momento Orange se encontraba bajando las escaleras con una cara que parecía de Zombia, como si no hubiera comido hace días—. Papá... Mamá... hola...
— ¿Q-Qué pasa...? —Le preguntó Yellow muy asustada.
—Acabo de tomar una decisión importante... pero olvidé que íbamos hacia allá hoy... pero ya lo superé. No me afecta en nada, ¿no se nota en mi cara?
—Parece que en cualquier momento te vas a desmayar...
—Pi... —Thunder suspiró bastante decepcionado, en medio de Pika y Chuchu que no entendían nada.
—Je —Yellow sonrió levemente—. Aquí —Le entregó un paquete.
— ¿Eh? —Orange lo tomó—. ¿Qué es esto?
—Te lo envían como regalo de navidad, para que lo uses hoy.
— ¿Para mí...? ¿De quién?
Mientras tanto, en la casa de Pueblo Paleta...
—Hmm... —Gin estaba cerca de la puerta revisando su reloj—. Uf... —Suspiró.
— "¿Por qué tardará tanto? Debería saber que estoy emocionado de tenerla aquí en navidad" —Blue apareció casi de la nada detrás de él.
— ¡Ah! —Se alejó de un brinco muy espantado—. ¡¿Q-Qué pasa contigo?!
—Sólo estaba leyendo tu mente... ho ho ho~ —Rió de forma malévola.
—S-Simplemente no me gusta esperar... tengo hambre y quiero que cenemos ya.
—Eres muy malo mintiendo Gin.
—No estoy mintiendo. Y de todos modos no entiendo qué es lo que tanto te emociona a ti.
—Bu~ ¿Eh? —Vio que Green bajó las escaleras justo ahí—. ¡Ah! ¡Green~! ¿Tú lo sabes verdad? Gin está muy preocupado ahora. Está emocionado.
—No me interesan esos temas —Pasó de largo.
— ¡Qué aburrido!
—Acéptalo, nadie te apoyará —Agregó Gin.
—Pero —Green se detuvo antes de seguir su camino—. Deberías hacer algo al respecto si no quieres quedarte en el camino del cobarde. Después de todo... ella no esperará toda la vida por ti.
— ¿Q-Qué...?
—Eso es todo —Entró por otra puerta.
— ¡P-Papá...! ¿Qué fue eso...? ¿De qué estaba hablando?
— ¡Ahí está! —Blue elevó su vos nuevamente, sorprendiendo a Gin—. ¡Hasta el aburrido de Green lo dice! Esta es tu noche para hacer algo... ¡Aún así revisté arriba de tu puerta y no había ningún muérdago ahí! —Cruzó los brazos muy indignada.
— ¿D-De qué hablas? Esa idea era tonta. Obvio no iba a ponerlo.
—Ho~ pero sé que te vas a arrepentir... —Puso su sonrisa malévola.
— ¿Por qué estás tan segura?
—Digamos que tengo ciertos contactos de Hoenn... y me aseguré de que ella viniera presentable.
— ¿Hoenn? ¿Ella? ¿Presentable? Siento que me hablas en códigos... ¿Qué...? —Justo en ese momento tocaron el timbre, interrumpiendo lo que iba a decir.
— ¡Ya voy! —Se dirigió a la puerta para abrir muy alegre.
—Uf... Sólo quiero saber... oh... —Guardó silencio un largo rato. Claro, eran Red y Yellow quienes de inmediato comenzaron conversación con Blue, pero también estaba Orange quien usaba esta vez ropa bastante particular... era un vestido de fiesta navideño, era largo y divino, de color amarillo brillante, abierto por la espalda y acompañado de un collar que tenía una decoración navideña y un moño a un lado de su cabeza del mismo estilo.
—Hola... —Orange se la acercó muy callada y saludando con la mirada baja, bastante avergonzada.
—Ah... ho... ho... —Ni podía responder, estaba muy callado y sólo se le quedaba viendo de reojo.
—No puede ser... —Hablaba Orange dentro de su cabeza—. Estoy muy nerviosa. Seguro se burla de mí por semejante vestido... pero no podía rechazarlo si era un regalo de navidad... además, justo cuando decidí que ya no amaría a Gin... sé que si lo miro a los ojos no podré mirar hacia otro lado y caeré rendida. Esta es la peor situación... Oh, Arceus... ayúdame...
—Oh dios... —Hablaba Gin dentro de su cabeza—. ¿Por qué se puso esa clase de ropa? No es lo que ella utilizaría... es tan femenino y... se ve... bien, no puedo negarlo, pero decirlo está fuera de la cuestión. Todo el día mamá me ha dicho muchas indirectas y ahora que la tengo enfrente no puedo mirarla a la cara. Esta es la peor situación... necesito ayuda... Eh... ja... ja ja... —Rió un poco forzosamente, aunque le corría el sudor.
—Ja ja... —Orange le siguió el juego, aunque luego volvió a hablar dentro de su cabeza—. ¿Acaba de reírse? Oh no... de verdad cree que me veo graciosa.
— ¿Por qué demonios me reí? Ahora pensará que creo que se ve graciosa.
—N-No Orange... no es momento de ponerte nerviosa... tomaste una decisión. Ahora sólo míralo a la cara y dile... ¡Gin, yo...!
— ¡Ah! —Interrumpiendo todo, apareció alguien por la puerta... una joven...—. Así que al fin llegaron —Fue junto a Gin y Orange.
— ¡¿Eh?! —Quedó completamente petrificada—. E-Es la chica de la mañana... ¡¿Qué hace aquí?! ¡¿Gin la invitó?! ¡No me lo creo! ¡¿Ya tienen ese tipo de relación como para invitarla a su casa en noche buena?! Me siento como una tonta por estar aquí... y con ropa bonita... tonta, tonta.
—Así que tú eres Orange —Sonrió con cortesía—. Gin me ha contado mucho de ti.
— ¡O-Oye! —Gin se enfadó un poco y se ruborizó levemente—. B-Bueno... con lo especial que es naranjita, puede ser buen tema de conversación.
—H-Hola... —Orange saludó algo inquieta—. No puede ser... tengo que alejarme de ellos —Aprovechó, y fue deprisa hacia la puerta, pero entonces chocó contra alguien, quedando en el suelo torpemente—. Uy... ¡Ah! P-Perdón... yo... ¿eh?
—Auch... ¿Eh? ¿Eres tú Orange? —Era un hombre castaño que vestía con camisa y corbata.
— ¡S-Señor Bill! Qué alegría verlo...
—Oh, cielos... —Aquella chica se acercó a ellos, poniendo en desagrado a Orange—. ¿Estás bien, papá?
—Sí... —Contestó Bill.
—Momento... —Orange los observó de una mirada a otra—. ¿D-Dijiste papá...?
—Así es —Asintió la chica—. Papá.
— ¿E-Eso quiere decir que Bill es tu papá...?
—Jaja —Sonrió levemente—. Normalmente se les dice papá a quien es tu papá.
—P-Pero si Bill es tu papá, entonces...
—Ah —De pronto una mujer apareció por las escaleras, lucía muy dulce y amable—. Ya llegaron. Qué alegría.
— ¡D-Daisy! N-No puede ser... ¿Eres la prima de Gin...?
—Je —Aquella joven tomó ambas manos de Orange—. Soy *Satsuki, mucho gusto (N/A: Satsuki es el nombre de Daisy en el manga The Electric Tale of Pikachu, pero como deben saber su nombre es Nanami, por lo que sólo en ese manga recibe ese nombre).
—Ah... ja ja... —Rió nerviosamente.
—En serio —Gin le dio la mano para ayudarla a levantarse—. ¿Por qué te parece tan raro? Sabías que Bill y Daisy están casados. Era natural que yo tuviera una prima. Claro, es un año mayor que yo, así que es curioso que no la hayas conocido hasta ahora.
— ¡No, no, no! ¡Está bien! ¡Muy bien! Digo... ¡Yo estoy bien! ¡Tú también estás bien! No me lo preguntaste peor lo estás... ay... ahora estoy divagando, ¿no?
—Je... —Le sujetó del brazo—. Vamos a cenar.
—Sí —Asintió.
Después de todo ese malentendido, la noche continuó con un rumbo normal. Todos se dirigieron a cenar en la mesa de centro como si nada. Había algunas velas decorativas que se mantuvieron prendidas al comienzo de la cena… pero con el paso de las horas ya se habían apagado, ahora todo era una conversación normal. Aunque por alguna razón, Gin era el único que casi no había hablado en toda la noche…
—Je… —Blue estaba mirando todo a su alrededor y de pronto sonrió de forma muy sospechosa—. ¡Orange! ¡Me sorprende el vestido que te pusiste! ¿No te lo había mencionado?
— ¿Eh? —Ella casi se atraganta con su comida—. N-No es… no es mío… bueno, sí lo es… pero no es algo que yo me pondría…
—No seas así, todos creen que te ves linda, ¿verdad?
—Sí —Daisy asintió amablemente—. Hace tiempo que no nos veíamos, pero es cierto que ahora luces muy linda, no debes avergonzarte.
—G-Gracias… —Bajó la mirada muy avergonzada.
—Pero bueno… —Continuó Blue—. Creo que ya todos estamos de acuerdo. Apuesto que cualquier chico caería ante ti con sólo verte.
— ¡¿Q-Qué…?! Pero…
— ¡Claro! Digo… Sólo un completo IDIOTA no sería capaz de notarlo. Sólo un IMBÉCIL vería a semejante mujer sin decir nada al respecto. Digo, sólo un IDIOTA que se queda en silencio durante toda una cena haciendo sentir incómoda a una chica tan bella, sería lo suficientemente estúpido de no decir nada al respecto. Apuesto que a un IDIOTA así, le robarían la chica en un segundo por no atreverse a dar el paso. Ay, pero qué clase de IDIOTA…
— ¡Ya! —Gin interrumpió todo parándose bruscamente de la silla.
— ¿Algo que decir querido hijo? —Le guiñó el ojo.
—Argh —Sin decir nada se retiró de la mesa y subió por las escaleras.
—G-Gin… —Orange se quedó preocupada, pero no supo qué hacer.
—Vaya, vaya… —Blue apoyó ambos codos en la mesa—. Orange, ¿quieres hacerme el favor de ir por él?
— ¡¿Qué?! Pero…
—Sólo es un favor que te pido. Y quién sabe, tal vez sea tu oportunidad de hablar sobre algo… o entregarle algo… qué se yo.
—Eh…
Mientras tanto Gin había entrado a su habitación de muy mal humor, cerró de un portazo, pateó una almohada y se lanzó a la cama para no decir más. En ese momento, tocaron la puerta.
—No me interesa oírte más, mamá —Respondió Gin al llamado.
—Esto… soy Orange… —Era Orange quien le hablaba detrás de la puerta.
—Uf… —Se levantó de la cama—. Ya pasa.
— ¿Gin? —Ella entró muy dudosa, el cuarto estaba muy oscuro pero encontró a Gin sentado junto a la ventana—. E-Esto… —Se avergonzó un poco, escondía algo detrás de sus manos.
—Lo siento. Sé que me porté mal ahí abajo. Sé que no suelo comportarme así, pero mamá me ha fastidiado todo el día.
—Sin embargo no puedes odiarla, ¿verdad? Es lo que amas de tu madre.
—De todos modos no quiero bajar. Puedes irte si quieres.
—P-Pero… Ah… —Suspiró fuerte para tomar una actitud más decidida—. La verdad… quería disculparme —Se sentó al lado de la ventana, frente a Gin—. Sinceramente… creí que… Satsuki… era… ¿tu novia…?
— ¡¿Q-Qué?! ¡¿Está loca?! Eww… ¡Pero qué asco!
— ¡L-Lo siento! Enserio… no sé en qué estaba pensando… sólo… ay, lo siento.
—No me digas que por eso actuabas tan rara al inicio, ¿huh?
—Hmm… —Se sonrojó.
—Tch… jaja… —Comenzó a reír—. Es que no puedes… jajaja…
—Sí, ya sé… ¡No tienes por qué burlarte! ¿Y bien?
— ¿Bien qué?
—Te dije mi problema, ¿cuál fue el tuyo?
— ¿El mío? Ya te lo dije. Mamá me ha fastidiado todo el día con sus ideas locas.
— ¡No es verdad! ¡Porque como he notado, no has querido verme directamente en toda la noche!
— ¡¿Cómo quieres que te mire si te vistes así?! Eh —Se dio cuenta de lo que había dicho, viendo a Orange manteniendo silencio muy afectada.
—C-Comprendo… no debí venir… ya me…
—Es que —La interrumpió—. No puedes culparme… todos los días pareces un chico… y ahora…
— ¿Ahora?
— ¡Ah! ¡No puedes culparme! ¡Es lógico que me ponga nervioso con una chica bella frente mío, especialmente si la conozco desde hace tanto! —Eso literalmente se lo dijo muy nervioso, con todo su rostro sonrojado.
—Entonces… ¿Si crees que me veo bonita? —Le preguntó muy ansiosa.
—Ah… Olvídalo, no lo volveré a decir.
— ¿Eh? Pero… oh —Sin previo aviso, Gin había puesto una caja pequeña frente a su cara—. ¿Q-Qué es esto…?
— ¿Cómo que qué es? Es navidad, ¿cierto? Este es tu regalo…
— ¿M-Me compraste un regalo…? ¿A mí…?
—Bueno, tómalo si lo quieres… se me acalambra el brazo.
—Je… —Lo tomó muy emocionada—. ¡Gracias, Gin! Veamos… —Desenvolvió el regalo, encontrando en él una pequeña caja—. ¿Eh? ¿Qué es…?
—Sé que te gustan ese tipo de cosas pequeñas pero tiernas… ábrela…
— ¿Eh? —Abrió aquella cajita de la cual salió una pequeña y dulce melodía de piano (*Si pregunta, es el tema "Emotion" de los juegos Black & White si quieren buscarlo). Se quedaron escuchando durante un buen rato hasta que Orange decidió cerrar la caja—. Me gusta. Es tan bella… pero a la vez triste. Siento nostalgia al oírla. Gracias.
—Bueno, sospeché que dirías algo como eso.
—Ah, yo también te traje un regalo —Tomó el regalo que había estado ocultando atrás—. Ten.
— ¿Un regalo? —Tomó aquel regalo y lo desenvolvió, encontrando a dentro una bufanda tejida a mano—. Esto es…
—Ay… está muy mal, ¿verdad? A decir verdad no se me da muy bien coser… pero quise intentarlo. Ay, tiene lana salida, ¿no? No puedo creerlo, mejo dámelo, te compraré algo…
—Hey, no, no, no —Alejó la bufanda de ella y luego se la puso—. Tú me la diste, ¿no? Ahora soy yo quién decide qué hago con ella. Es mía.
—Je… supongo… —Sonrió.
—Hmm… Argh… Orange —Se acercó de repente muy decidido.
— ¿Eh? —Se sonrojó—. ¿Q-Qué pasa…? ¿Por qué tan de repente…?
—Arriba.
— ¿Arriba? —Miró hacia arriba, encontrando un muérdago que había sido colgado ahí… ella no lo sabía, pero fue allí donde Gin lo puso y no arriba de su puerta como le habían recomendado—. ¡¿Q-Qué es eso…?!
—Tú lo sabes, es un muérdago.
—Ay… pero según la tradición… ¡Ay! Pero supongo que lo encuentras estúpido, ¿no? Jeje…
—No es así —La sujetó de ambos hombros.
— ¿G-Gin…? —Ya no podía pensar con claridad, sólo escuchaba a su corazón palpitar cada vez más fuerte.
Ya todo se había silenciado completamente. Ambos estaban muy cerca del otro, apunto de juntar ambos labios… pero justo alguien abrió la puerta dejando entrar luz.
— ¡AHH! —Ambos se espantaron y dieron un salto para alejarse del otro, jadeando como si hubieran corrido una maratón, y sus caras completamente rojas.
—Ah, perdón… —Era Red quien se disculpó con una sonrisa tonta—. Creí que por aquí estaba el baño.
— ¡Es la primer puerta a la izquierda, no a la derecha! —Le gritó Gin muy exaltado—. ¡Me sorprende que se siga equivocando considerando que ha venido aquí miles de veces!
—Ah, entiendo. Adiós —Salió de allí como si nada cerrando la puerta y volviendo a caminar por el pasillo.
—Tú… —De pronto Blue apareció al lado suyo.
— ¡Ah! —Se espantó—. ¡¿Blue?!
— ¡Imbécil! —Comenzó a agitarlo muy enfadada—. ¡¿De qué me sirvió esconder el micrófono en ese muérdago si lo arruinas todo?!
— ¿Q-Qué…?
Por otra parte, Orange y Gin seguían en la habitación manteniendo un silencio incómodo.
—Esto… —Orange trató de decir algo, pero seguía muy nerviosa.
—Pf… jajajaja —Gin soltó en risa—. No puedo creerlo, hubieras visto tu cara. ¿De verdad creíste que lo haría? Qué tonta… jaja…
— ¡Pero qué dices! ¡C-Claro que no! —Hizo puchero.
—Bueno… al menos no estuvo tan mal… esta navidad.
—Supongo… ¿aún no quieres bajar?
—No, no… vamos abajo, ¿sí? Antes de que nos extrañen. Ah, y para año nuevo pon como una de tus metas enseñarle a tu papá la izquierda y la derecha, ¿sí?
—Jaja… supongo que lo haré —Tomó su mano—. ¿Vamos?
—Qué… —Se sorprendió algo y se ruborizó levemente—. S-Sí… —Sujetó con fuerza su mano pero ocultando su cara para que ella no le viera—. Vamos…
¡Fin del episodio especial! ¡Nos vemos en el siguiente!
N/A: Lamento si este fue más corto que todos los demás... créanme cuando les digo que era más corto y lo alargué... pero bueno xD
N/A: ¡Sólo falta el episodio de Amethyst! Y una vez hecho terminaré este fanfic subiendo el primer capítulo de la tercera parte del siguiente fic como adelanto para ustedes ;)
¡Nos vemos!
