Capitulo 4 Confesiones en una noche tormentosa segunda parte.
Yo estaba descolocado con lo que había dicho Mikoto y trate de defenderme.
-Yo…yo…yo…no se a que te refieres Mikoto-conteste espantado.
-Naruto no me mientas se hace mucho que me amas-me dijo seria.
Estaba atrapado, acorralado mi mayor secreto descubierto y precisamente por ella, lo único que deseaba en ese momento era que un rayo atravesara el techo y me cayera encima para ahorrarme la vergüenza de explicarle muchas cosas a Mikoto, ya que sabía que ella no se conformaría con un no sé de que hablas, ella sabía de que hablaba, trague duro.
-No…no…se…de...que…hablas-dije pálido.
-Naruto se que desde que tienes 14 años que estas enamorado de mi-comenzó a decir y yo estaba helado-sé que me amas y hoy he aclarado todas mis dudas.
-¿Qué…que quieres decir?-dije como un animal acorralado.
-Antes de salir debiste haber guardado esto-me dijo mostrando mi cuaderno de pensamientos y pseudo poemas ahora si estaba perdido-me sorprende saber cuando sabes de mi y cuanto es tu amor por mi Naruto.
Yo estaba estupefacto ella me había sorprendido.
-Y bien Naruto ¿me vas a negar lo que sientes?-estaba entre la espada y la pared.
-Es verdad Mikoto te amo con todo mi ser, un día sin verte es el peor día de mi vida, si tú me odiaras preferiría morir ya que mi vida sin ti no es nada-dije.
Ella me miro seria luego me dio una hermosa sonrisa, he hizo algo que ni en mis sueños más locos hubiera esperado, acerco su rostro a mí y me beso.
-Naruto debo confesarte que tú también me gustas y mucho-me dijo luego de besarme.
Eso fue el clímax a todas las emociones que había sentido esa noche y paso lo que a cualquier persona le pasaría me desmaye sin remedio. Al rato después desperté y lo primero que vi fueron esos ojos negros que me vuelven loco y esos labios que con solo tocarlos un par de veces ya me había hecho adicto, abrí bien los ojos y me enderece para encontrarme que ella estaba a mi lado y tomando mi mano.
-Debo seguir soñando-dije en voz baja.
-¿Por qué lo dices?-me pregunto.
-Porque cuando despierte tu no estarás a mi lado, y tu confesión de hace un rato y tu beso no será más que otro de mis sueños imposibles-dije triste.
Ella me miro sonrojada, pero yo creyendo que aun era un sueño continúe.
-Al menos me queda el consuelo que en mis sueños me diste mi primer beso-dije totalmente abatido.
-¿Qué significa eso de tu primer beso?-dijo confundida.
-La razón por la que siempre termino con mis novias eres tu Miko-chan, he tratado de enamorarme de otras chicas pero siempre que estaba por besarlas aparecía tu rostro dándome el más aterrador de tus gestos, tu desprecio, y no podía continuar, se que se debe escuchar patético que un chico de 17 años nunca haya besado a una chica, pero es la verdad, la verdad es que la dueña de mi primer todo quiero que seas tú Mikoto, aunque sé que es imposible-dije triste.
Ella me miro sorprendida y a la vez sus ojos tenían un brillo diferente al de otras veces, se podría definir como deseo ya que me miraba como si fuera su presa y ella la cazadora.
-Naruto ¿no me estarás mintiendo acerca de tu primer beso y lo demás?-me dijo seria.
-Aunque sea un sueño nunca te mentiría Mikoto-dije.
-Naru-me dijo y me abrazo fuertemente.
-"Este sueño sí que parece real"-pensé.
De repente sentí nuevamente los labios de Mikoto en los míos, esta vez el beso era más apasionado mas demandante, yo simplemente me deje llevar y la abrace mientras nuestros labios se conocían más en detalle de pronto siento como si su lengua quisiera entrar en mi boca, por instinto le permití a la lengua de Mikoto entrar en mi boca, su lengua recorrió mi boca y provocaba a mi lengua a seguirla de pronto y sin darme cuenta mi lengua exploraba la boca de Mikoto, de pronto el aire comenzó a escasear y tuvimos que separarnos.
-Espero que te haya gustado tu primer beso verdadero Naru-me dijo ella.
Yo estaba como ido y no se me ocurrió ninguna pregunta o respuesta ingeniosa.
-Es un sueño ¿verdad?-fue lo que atine a decir.
Ella me dio un fuerte pellizco en el brazo.
-Espero que esto te demuestre Naruto Uzumaki que no es un sueño-me dijo seria.
-Perdón Mikoto pero esto es como uno de mis sueños más locos, ahora que se que no es un sueño-dije sobándome donde ella me pellizco-quiero saber una cosa.
-¿Qué cosa?-pregunto ella con duda.
-¿Cómo es eso que yo te gusto?-pregunte confundido.
-Es simple Naru, tú me gustas desde hace un año, te preguntaras ¿Cómo es posible eso?, es simple hace una año comencé a sentir cosas por ti, tu amabilidad tu capacidad para hacerme reír, y no voy a negarlo me pareces muy atractivo, al principio estaba en un dilema, te conocí de pequeño, pero poco a poco te empecé a ver como un hombre y no mas el niño que conocía, es mas esta noche cuando saliste del baño solo con esa toalla, te salvaste de que te violara ahí mismo-eso me sonrojo mucho-ahí termine de darme cuenta que ya no eras el niño que conocía sino el hombre que se había ganado mi corazón, además eres muy tierno, y cuando te volviste novio de Anko, debo reconocer que me puse furiosa, no podía entender que le veías a esa mocosa estúpida, pero cuando supe que tu relación con ella duro dos días, se que te parecerá cruel pero me alegre, al fin estabas disponible nuevamente y esta vez decidí que no te escaparías, luego llego ese rumor de que eras gay, me volví a deprimir hasta hace unos días cuando llego Itachi-chan muerto de la risa a casa, al preguntare me dijo que tú eras el dobe mas grande de todo el universo.
-¿Qué dijo ese teme?-dije molesto.
-Me dijo que tú estabas enamorado de una chica mayor que tu, eso me abrió los ojos y me dije que apenas tuviera un momento a solas contigo te confesaría mis sentimientos-me contesto Mikoto.
-Pero entonces, ¿Por qué estabas llorando cuando te encontré?-le pregunte.
-Naru no creas que estaba llorando porque él tuviera una amante, es más me importa un comino, lo que me duele es que me hace ver como una idiota-dijo molesta Mikoto.
-Miko-chan olvida a ese baka, yo tratare de conseguir tu libertad y tratare de hacerte la mujer más feliz de todo el mundo-le dije con convicción.
Ella me abrazo y me beso apasionadamente.
-Parece que me quieres hacer adicto a tus labios, Mikoto-le dije cuando nos separamos.
-A decir verdad sí, ya que tu ya me hiciste adicta a tus labios Naruto Uzumaki.
La abrace y volvimos a besarnos, cuando nos separamos nos miramos a los ojos.
-Naru es tarde ya es hora que vayamos a dormir-me dijo.
Debo reconocer que tenía razón eran casi las tres de la madrugada.
-De acuerdo Mikoto tu usa la cama yo traeré unas mantas y dormiré en el sillón-dije.
-De eso nada hoy duermes conmigo, sino duermo contigo en el sillón pero yo no duermo sola hoy-me dijo seria y nuevamente estaba ese brillo inquietante en sus ojos.
-De acuerdo-dije tragando duro.
Fuimos a la cama ella se acostó hacia el lado de la muralla y yo hacia la puerta me gire y le di la espalda, no es que no quisiera verla pero ustedes saben, cama mas dos personas que se aman el resultado es obvio. Pero al parecer ella quería atormentarme. Se acerco a mi me abrazo y se acerco mucho a mi.
-¿Acaso ya no me quieres Naru?-me dijo con una voz tierna y a la vez sensual al oído.
-No…no…no es eso…Miko-chan-dije más nervioso que condenado a muerte frente al pelotón de fusilamiento.
-Entonces ¿Por qué me das la espalda?-volvió a preguntar con el mismo tono de voz y a mi oído.
Estaba perdido mi cerebro me decía que no pero mi corazón me decía que me girara y la viera, pero mi cerebro me decía no lo hagas si lo haces la mejor noche de tu vida puede quedar arruinada, estaba en un dilema, pero ella hizo algo que me desconcertó, e hizo que la balanza se cargara al argumento de mi corazón.
-Na-ru-To, date vuelta quiero ver tus lindos ojos-me dijo y luego me mordió la oreja.
Sentí como si una descarga eléctrica recorriera mi cuerpo y antes que mi cerebro procesara las implicaciones me gire y la vi a los ojos, ella solo sonrió y se abrazo a mí. Luego apoyo su cabeza en mi pecho y se acomodo para dormir.
-¿Querías usarme de almohada?-pregunte sintiéndome un idiota.
-Sí, ¿Qué estabas pensando?-fue la simple respuesta de ella.
-Pues yo…esto…tú sabes-dije totalmente confundido.
-Pues quien diría que Naruto Uzumaki es un pervertido, jijiji-me dijo con una pequeña risa, luego agrego-eso pasara en un tiempo más cuando menos lo esperes mi amor.
Eso último lo dijo en un tono que sonaba entre amenaza, deseo y ternura que lleno mi corazón. Al poco rato ella se durmió y pude contemplar su dulce rostro, luego cerré los ojos y trate de dormir.
