Resaca

Los rayos del sol me despertaron, un perfume dulce me inundo era embriagador ese aroma, moví un poco mis manos sintiendo una suave cabellera, me gire de lado viendo a mi princesa, la abrace a mi cuerpo, sintiendo la calidez de su cuerpo, ella volteo a mirarme regalándome una linda sonrisa, le di un beso en su frente.

Recordamos que ella debería estar en la madriguera, nos paramos corriendo, ambos entramos a bañarnos no pudimos evitar disfrutar un poco más los dos, al final me cambie de ropa y ella se puso su vestido de la graduación, tomamos un poco de polvos Flu, entrando a la chimenea, al llegar había mucho silencio, la casa estaba vacía, Ginny subió a cambiarse, mientras preparaba un poco de café, al poco rato fueron apareciendo los integrantes de la casa, no sabría decirles quien ganaba con la peor cara o la peor facha

-Hola Harry –La señora Weasly me saludaba, con voz ronca, medio despeinada, ojerosa y el vestido algo sucio

-Buenos días ¿Gustan un poco de café? –Les ofrecía a todos

-Yo no, creo que me pase de bombones –Percy comentaba

-Los bombones no fueron el problema, el problema fue la combinación de Whisky y bombón –Charlie le decía, ambos se veían muy mal, en la ropa parecían tener restos de vomito, sin contar que el olor era desagradable

-Yo no sé a quién se le ocurrió tan tonta idea de hacer esa combinación –George les decía, su ropa estaba desarreglada, en sus ojos unas ojeras muy marcadas, el pelo despeinado, sus zapatos se veían asquerosos

-Al tonto que se le ocurrió tomar, hasta terminar vomitando frente a la estatua de entrada a la dirección –Percy le rebatía mientras subía las escaleras

-Ya cállense niños, suban que quiero bañarme –La señora Weasley les decía con voz bajita y muy ronca, iba detrás de George

-Es lo bueno de que mis padres tomaron tanto que se cantaron el repertorio completo de Celestina Warbeck y no podrán gritarnos cuando menos durante una semana –Charlie comentaba, mientras los otros dos solo asentían, el señor Weasley ni hablaba, solo iba atrás de su esposa

-¡Hola Familia! –Ginny grito en la parte de arriba de las escaleras, todos le mandaron su mejor mirada asesina

-Ginny no grites, haz el gran favor de no dar lata por lo menos hasta mañana –Percy le decía mientras pasaba a lado de ella

-Si Ginny, pórtate bien –Charlie le dijo

-No me molestes –George susurro

-Hija, hazle caso a tus hermanos –La señora Weasley le dio una mirada tierna, paso a su lado, su papá solo asintió, dejándola

-Ok –Ginny dijo en un susurro

-Déjalos tuvieron pésimos resultados con lo que hicieron ayer –Le dije a mi princesa mientras le tendía una mano, para que bajara al llegar a mí tomo mi mano, nos sentamos juntos a tomar un café

-Si supieran que a mí me fue de maravilla –Ginny lo decía con una sonrisa picara

-¿De verdad, te gusto princesa? –Le preguntaba con incertidumbre

-Claro tonto, entonces de donde crees que saque esta sonrisa –Mostraba unos dientes blanco perfectos, su rostro se veía iluminado, me acerque a ella robándole un pequeño beso en sus labios.

-¿Gustas un Helado latosa? no quiero que te manden alguna imperdonable si los molestas por hoy –Le dije mientras tomaba su mano, ella puso una puchero sacándome la lengua, le di un pequeño beso en sus nariz

-Está bien acepto –Ginny me contesto

Tomamos la Red Flu para llegar al caldero chorreante, de ahí entramos al callejón, vimos la tienda de deportes pasamos un buen rato con las novedades que mostraban, por la tarde la invite a comer y como postre el helado, mi princesa me hacia feliz

Al regresar a la Madriguera todos seguían dormidos, sabíamos que despertarían hasta el día de mañana, me quede un rato con ella platicando en su patio mientras veíamos los Gnomos jugar en el pasto, cuando enfrió entramos a casa, le di un beso de despedida prometiendo regresar al otro día.

Tal como lo imagine, en cuanto aparecí en la madriguera Ginny estaba sola en el comedor tomando un café solita, corrió a abrazarme en cuanto me vio y me regalo un beso maravilloso, la abrace de la cintura levantándola un poco, después de un rato nos soltamos.

-¿La familia? –Pregunte, aunque yo sabía la respuesta

-Siguen dormidos, todos –Ginny me miraba de manera muy dulce

-Me gustaría que fuéramos al mundo muggle –Le propuse

-¿Al mundo muggle? ¿Y eso? –Ginny me preguntaba mientras cruzaba sus brazos

-Quiero que conozcas el cine –le tome ambas manos descruzándolas

-¿Cine? ¿Qué es eso? ¿Una comida? –Ginny preguntaba

-No mi princesa, pero sé que te gustara, ¿vamos? –Le dije esperando la repuesta

Como lo imagine a mi princesa le encanto ir al cine, quiso ver dos películas, la primera historia fue de romance, Ginny suspiraba en las escenas románticas en el final lloro, la segunda película que vimos fue de caricatura le pedí que al final preguntara como en la primera, algunas preguntas no podía evitar reír, ¿si eran personas de verdad? ¿Cómo no se hacían daño con cosas peligrosas? era tan tierna y curiosa.

Cuando salimos la lleve a comer, después a la madriguera ya en casa todos estaban cenando tenían muy mala cara, durante la cena recordamos algunas cosas que habían hecho llenando nuevamente la casa de carcajadas.

Ya teníamos tres años de novios Ginny y yo, cada día se me hacía más difícil alejarme de mi pelirroja, me preocupaba en cada juego que podía verla, aunque sabía que era una excelente jugadora, no evitaba ponerme nervioso con alguna jugada peligrosa.

Los celos me consumían cada vez más, verla como la rodeaban los hombres, como la buscaban me ponían de malas, aunque sabía que solo tenía ojos para mí, no evitaba que me hiciera falta tenerla más tiempo conmigo.

En mi trabajo las cosas eran mejor, me destacaba como buen estratega y un excelente duelista no había perdido ninguna batalla lo malo era que no encontraba un buen compañero, mis hombres eran astutos, pero no lograban seguirme el paso, al final prefería estar solo, muchos de mis compañeros me distraían durante las batallas, perdía tiempo salvándolos, estando solo podía actuar mejor, lo malo es que no faltaban algunas heridas, no tenia quien cubriera mi espalda o estuviera a mi lado

-¿Harry no olvides que haremos una cena para el cumpleaños de Ginny esta noche, mañana se va de gira? –La señora Molly nuevamente me recordaba el cumpleaños de mi princesa

-No se preocupe señora Molly, aquí estaré a la hora –Le dije antes de irme a trabajar

Al llegar ya todos estaban ahí, mi princesa se veía realmente hermosa con un vestido negro sencillo de tirante y su cabello recogido, al llegar me recibió con un beso, fuimos juntos al patio donde estaba todo listo para la celebración, salude a todos sus hermanos.

Percy ya estaba casado con Audrey una linda chica de estatura mediana delgada, piel clara, cabello negro, una mujer muy linda, Bill cargaba a su bebé Dominique, mientras Fleur correteaba a Victoria por todo el patio para ponerle un abrigo, tenía la belleza de su madre, pero el carácter rebelde del padre y si ella quería algo lo conseguía, en ese momento ella no quería abrigo y era un milagro ponérselo aunque Fleur de una manera u otra lo lograba, claro después de casi caerle encima, poniéndole a fuerzas el abrigo, después con un hechizo para que no se lo quitara

Aun lado de George estaba Angelina su novia mi cuñado se veía feliz con ella, Charlie con una chica morena de nombre Lisbeth su novia, Luna y Neville estaban solos, Dean estaba con Pavati Patil una de las gemelas ambos se veían muy enamorados, Seamus estaba con Susan Bones, me alegre por las parejas y esperaba que mis otros dos amigos también consiguieran el amor era tan lindo sentirlo

-¡A un lado chicos¡ -La señora Weasley traía levitando el pastel de Ginny, era una Snicht como anteriormente ella me hizo en uno de mis cumpleaños, ahora el pastel tenia los colores de las Holyhead, Ginny estaba a un lado de la mesa donde la tenia abrazada por detrás, de pronto


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Anyza Malfoy

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