Sakura y el Bosque de los Sueños
La Historia de las Seis Rosas

El Inicio

Existió hace mucho tiempo en el Bosque de los Sueños, el Reino de la Luz. En este reino se encontraba también el Templo de la Luz; y en éste mismo, se encontraba la más bella rosa jamás existente que poseía de nombre: "La Rosa de la Luz"

En ese reino solo existía la paz y la felicidad, todo era, perfecto; había problemas, como en toda comunidad, pero éste reino buscaba solucionarlo y hacer felices a todos antes de discutir y crear alguna tristeza. En ese reino cualquiera que entraba cumplía sus sueños y vivía con una luz en su interior que siempre le ayudaba a salir adelante. La Rosa de la Luz estaba en cada corazón del que al templo entraba y pronto cada corazón del Universo, tuvo su propia luz dentro de sí.

Todo marchaba de maravilla, hasta que un día una tormenta cubrió el gran Bosque de los Sueños. Ésta tormenta lanzó relámpagos de vida, lluvia de amor, pero también le otorgó a cada ser del Reino de los Sueños {el bosque y el reino del centro…} una prueba, una prueba que determinaría que tan fuerte era esa luz de su corazón. La gran tormenta cubrió de una gran oscuridad todo el Bosque, envió sus relámpagos incendiando árboles y casas; envió su lluvia inundando las calles y desbordando los lagos y ríos. Su intención era hacer renacer la vida, pero todos pensaron que era un castigo del cielo. No sabían de que eran culpables, pero aún así culparon los unos a los otros.

La tormenta al sentir todo ese odio, toda esa desesperación y toda la furia que salía de sus corazones, entró en cólera; Envió un último rayo destruyendo el templo y partiendo la rosa en pequeños pedazos; y, al morir la Rosa, también falleció la Princesa, y su espíritu se quedó en el Templo de la Luz. Esto provocó un incendio que destruyó lo que quedaba del reino.

Después de unas horas, el reino solo eran ruinas. Ya no había vida en aquel lugar, los que se quedaron habían muerto y todos los que se fueron, se perdieron en el bosque.

La tormenta observó todo esto desde las alturas y decidió limpiar y purificar ese reino. Envió la lluvia y el viento para que apagaran el fuego y se llevarán las cenizas al olvido; y el viento se llevó también los pedazos de las rosas dispersándolas por el Bosque.

Luego de mucho tiempo, estas crecieron en el Bosque como Rosas de muy bellos colores y quedaron ocultas entre las demás flores y árboles del Bosque…

Sakura sintió una leve punzada en su cabeza al leerlo más no le dio importancia ya que desapareció luego de unos segundos. Le había intrigado el libro y quería continuar leyéndolo; así que volteó la página al siguiente capítulo.

La Primera Rosa: La Princesa de Diamante.

"Había entrado en un sueño, al menos eso es lo que creo hasta el día de hoy. En ese sueño me encontraba en medio de un campo de girasoles, todas del color del mar; éstas eran brillosas y me gustaba observarlas, pero después de un tiempo me cansé de observarlas y comencé a explorar el sendero que había en frente de mí. En ese sendero observe muchos árboles que rodeaban ese sendero que tomaba una y otra dirección, más nunca se separaba en más senderos. Los árboles eran bonitos, algunos tenían frutos que me gustaba comer, así me pase el tiempo, observando y caminando a través de ese sendero hasta que llegue a unas escaleras que bajaban hacía la oscuridad y lograba ver brillar, algunas espinas que funcionaban como muros ahí abajo. Me dio miedo y pensé en rodear el lugar atravesando los árboles, pero ahí adentro estaba más tenebroso que las mismas espinas. Miré hacía en frente esperando ver otras escaleras que subieran, y así fue; a lo lejos logré observar esas escaleras que conducían a otro sendero que estaba rodeado de más árboles, note que tenían unos frutos que brillaban de un bello color azul. Tomé fuerzas y empecé a bajar por las escaleras sintiendo miedo pero a la vez mucha curiosidad. Era de cierto modo…intrigante y emocionante bajar hacia un abismo del que no tenía ningún conocimiento.

Una vez que estuve abajo me mantuve con un pazo firme y cuidadoso. Escuchaba varios murmullos a mí alrededor y mientras más avanzaba, las espinas se acercaban más y más a mí camino. Para la mitad del camino tuve que gatear a través de las espinas y a cada momento, el espacio se reducía entre las espinas y yo; logré llegar aun espacio donde no había ni una espina y justamente ahí adentro encontré, dentro de una burbuja que flotaba en medio de todas las espinas, la Rosa de Diamante, era hermosa y me le quede admirando unos momentos hasta que metí mi mano en la burbuja y saqué la rosa. Mis manos estaban húmedas y el tener La Rosa entre mis manos me hizo sentir realmente bien y me dio una gran y enorme sonrisa en mi corazón, una sonrisa que pensé nunca iba a salir.

Unos instantes después hubo un gran estruendo y vi como las espinas se iban cayendo y pudriendo, todo temblaba y entre en pánico, me encogí nuevamente con la Rosa entre mis manos y comencé a pasar entre las demás espinas que quedaban frente a mí. Me corte varias veces pero logré salir del túnel momentos antes de que todo colapsara. El piso seguía temblando y miré hacia en frente, aún me quedaba un camino por recorrer hacia las escaleras, así que seguí avanzando teniendo cuidado de no caerme al suelo que temblaba. Los murmullos seguían ahí, pero eran menos fuertes. Llegué a las escaleras y subí por ellas; una vez que estuve arriba, miré la Rosa y me sentí alegré de nuevo. Esa Rosa era todo lo que yo necesitaba…

Miré hacia adelante y observé un hermoso paisaje. La Rosa se elevó al cielo y resplandeció en su bello color marino cegándome; cuando abrí los ojos, un reino estaba frente a mí y dos guardias, mi mejor amigo y mi mejor amiga, me esperaban para escoltarme al castillo. Hoy, tengo una hermosa vida y un hermoso y brillante Reino, al que son bienvenidos cuando deseen, y todo fue gracias a que logré encontrar esta bella Rosa que reluce de los colores del diamante, que ese día me cambió la vida para siempre."

La Segunda Rosa: La Princesa de Esmeralda

"Había despertado desnuda en un valle verde. El aire cantaba en mis oídos y yo me sentía viva al mirar a mi alrededor y observar que todo era bello y hermoso…e infinito.
Pasé un tiempo en ese lugar, tenía una pequeña cada en los árboles, cada día comía frutas y bebía agua de un lago que encontré. Mi vida estaba en paz, bella, no tenía que tener miedo, estaba en el paraíso.

Un día mientras caminaba hacía el lago me encontré un hueco en la tierra, un hueco profundo y frío. Quería saber a donde me iba a llevar ese agujero, sentía mucha curiosidad aunque a la vez tenía miedo, era un camino largo y desconocido. ¿Qué me esperaba al final del agujero? No lo sabía, pero me atreví a averiguarlo.

Entré en ese agujero, estaba helado ahí adentro y me estaba llenando de tierra, curiosamente esa sensación me encantaba, la tierra en mi piel, el frío en mi cuerpo, era reconfortante, aún cuando veía alguno que otro insecto asqueroso y sentía uno que otro rasguño, era una sensación nueva y me estaba gustando. Avance más adentro y descubrí una cueva, había luz proveniente de algún lugar desconocido, todo se veía tan claro, tan perfecto, nada se ocultaba a mis ojos y según creo, a ningún ojo; pero, aún así, esa cueva emanaba cierta incertidumbre, algún secreto, algo incierto, algo desconocido, no lograba entender que, pero sabía que algo no andaba bien con esa cueva.

En esa cueva descubrí una laguna trasparente de color verde, había peces en ella, eran bonitos y eran muchos, cada uno distinto del otro, que belleza para mis ojos, me dije a mi misma.

Del suelo salieron raíces oscuras y azules y me rodearon rápidamente dejándome atrapada entre ellas. No me tocaban, pero tenían espinas y si me movía me iban a lastimar mucho. Tenía miedo, no sabía como salir, miré hacía arriba, un hueco, pero no podía moverme sin lastimarme, ¿Cómo iba a salir?

Al paso del tiempo sentí que me estaba mareando, un olor extraño emergía de las raíces provocándome sueño y una sensación similar a la de flotar, pero tenía que ser fuerte, no podía dormirme, quien sepa que iba a pasar si lo hacía, pero…me dormí.

Desperté amarrada de mis manos y mis pies con espinas, tenía heridas en todo mi cuerpo y mi cabeza me dolía demasiado al igual que mi corazón, un veneno había entrado en mí y me estaba matando por dentro.

Estaba a punto de morir, y ya no me importaba, el veneno había hecho otra cosa en mí aparte de debilitarme, no sabía que era, pero ya nada me importaba, pero no iba a morir, no ese día, una luz en mí corazón me impulsó a seguir adelante y de repente sentí mis manos y mis pies libres, no tenía heridas pero mi corazón aún dolía. Estaba de vuelta en la cueva, en el agua, rodeada de los peces, y uno de ellos descansaba en mi mano y cuando lo miré, era una esmeralda que brillaba con intensidad, iluminó mis ojos y todo mi ser y lo apreté como si se me fuera a escapar. Al hacer eso todo a mí alrededor brilló de un color verde hermoso, y yo tenía mi ropa de vuelta, estaba en un castillo y…todo era perfecto. Pese a eso, aún hoy, siento espinas en mis manos y mis pies, y una herida en mi corazón. Espero descubrir que me sucede y poder ser feliz completamente sin heridas ni espinas…"

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Sakura volteó la página y descubrió que las demás hojas habían sido arrancadas, se quedo sorprendida mas en ese momento apareció Randy quien la miraba sonriente como siempre.

-Hola Sakura, parece que si te intereso la historia de este bosque-ríe un poquito mientras observa con sus ojos violetas a la pequeña Sakura.

-Sí, pero a este libro le faltan muchas páginas, solo leí la historia de dos rosas-dice aún mirando el libro-

Randy toma el libro y lo hojea, luego se lo devuelve a Sakura.

-Vamos con el bibliotecario, el nos dirá que paso con este libro-Diciendo eso, toma a Sakura del brazo y la encamina por la biblioteca esquivando algunos estantes, saltando, agachándose, pero siempre tranquila, Sakura observaba sus movimientos y la biblioteca y no paraba de asombrarse del mundo en el que había caído.

Llegaron a donde estaba el Bibliotecario, este flotaba junto con su escritorio unos centímetros arriba del suelo y miró hacia abajo intentando ver quien lo necesitaba.

-¿Sí? ¿Qué se les ofrece?-Dijo El bibliotecario con una voz grave y raspante.

-No nos han ofrecido nada, pero venimos a decirle que este libro le faltan páginas dentro.-Le sonríe Randy dándole el libro.

El Bibliotecario examina el libro y luego mira a Sakura.

-Tú no eres de por aquí ¿verdad?-Le dice con un ojo curioso.

-N…no señor-Dice temblorosa debido a que el señor le dio miedo.

-Ya veo…-Mira al vacío unos instantes pero después vuelve a mirarla.-Bueno, en efecto le faltan páginas a este libro, lamentablemente no tenemos otro libro de estos en la Biblioteca.-Dice solemnemente.

Sakura lo mira intrigada, le parece haberlo visto antes al sujeto, por alguna razón ese bibliotecario le recuerda la palabra "Monstruo"…

-Touya….-dice Sakura susurrando. Randy la escucha y la mira intrigado inspeccionando su mirada.

-¿Qué pasa Sakura?-Le sonríe.

-No lo se…-sigue mirando al Bibliotecario que ahora esta a muchos metros por encima de ellos haciendo algo con los libros.

Después de unos momentos de perderse en las acciones del bibliotecario, Sakura volvió a la realidad y le dedicó una linda sonrisa a Randy. "Creo que estoy empezando a extrañar mi hogar"

-Ven, vámonos, te quiero ofrecer mi casa para que te quedes hasta que regreses a tu dimensión, ¿te parece?-Dijo dedicándole una sonrisa muy cálida a Sakura.

Sakura asintió y se marcharon de la Biblioteca. El Bibliotecario les había dejado llevarse el libro, ya que no tenía utilidad al estar roto, así que comenzaron su camino hacia la casa de Randy.

Sakura seguía contemplando aquel mundo violeta, era realmente hermoso como el sol hacia que todo se viera de ese color, siendo que hasta hace un momento todo era de un color normal.

Randy continuaba saltando y dando piruetas en frente de Sakura; según parecía, Randy sabía a donde iba y se estaba divirtiendo mucho. Sakura no quería imitar a Randy, por alguna extraña razón, le daba pena pensarse a si misma haciendo eso.

La casa de Randy no estaba muy lejos de la Biblioteca, solo tuvieron que andar por 10 minutos para poder llegar. Su casa no era nada tan excéntrico ni tan espectacular como todo lo que Sakura había visto hasta ahora, pero si era distinta a lo que su poca memoria le podía decir que era "normal".

Tenía un techo en forma de cono, según parecía, hecho de madera de árbol y aún había unas enredaderas de un color violeta vivo con hojas alrededor de ese techo. En la punta del techo se veía un pequeño cristal que emanaba una luz dorado suave. Era la única luz que había visto Sakura en el camino hacia ahí. Su casa tenía solo una ventana, era triangular, su puerta era ovalada y tenía un pequeño jardín donde había bastantes flores de distintas formas y tamaños. "Son extrañas, pero creo que algunas de ellas parecen comestibles.", pensó Sakura y avanzaron hacia el interior de la casa.

Entrando estaba el cuarto de Randy, era bonito, era de un color verdoso-amarillento, había un abanico en el techo; era de color marrón y verde, se asemejaban a unas hojas que giraban y giraban. La cama era matrimonial, sus sabanas parecían más unas hojas de color verde y café alternadamente. Sakura tocó la manta y se sorprendió al notar que solo era un diseño. Se sentían suaves y esponjosas, pero eran solo un diseño de una manta. En ese instante se dio cuenta de dos cosas: Primero, ahí adentro no era de color violeta y en segunda, ya había pasado suficiente tiempo en ese lugar como para que se sorprendiera de algo que era normal en su mundo.

-¿Por qué aquí no es violeta?-Le preguntó con un tono de duda infantil.

-Mi casa esta protegida por un cristal que esta en el techo de mi casa, ese cristal captura la esencia de la luz violeta y la vuelve transparente. Ese cristal lo encontré mientras exploraba el bosque, al igual que te encontré a ti. Mi casa es hasta ahora la única como tu dices "a color" y de lo que estoy segura es de que es la única que tiene a una persona de otro mundo.-Piensa un momento lo que acaba de decir.- Bueno, es una suposición, ya que cabe la posibilidad de que no seas la única en mi mundo.

-Ya veo, hmmmmm…que bien que tu casa sea así, ya me había cansado de solo ver violeta.-Le sonríe.

-Siéntate,-Le ofrece un silloncito afelpado de color azul para sentarse.-o si quieres permanece levantada, como gustes; pero tenemos que conversar ahora sobre que es lo siguiente que haremos para que puedas volver a tu mundo, además, se nota que te gusto el libro de la Biblioteca, así que también te podría contar otras historias sobre las rosas.

Sakura se sentó en el sillón y espero a que Randy empezará la platica.

-Bueno, sabemos absolutamente nada sobre como llegaste hasta aquí ¿verdad?-

-Si…digo no…digo etto…no se como llegue aquí, solo recuerdo que desperté en esa playa rosada y antes de eso solo recuerdo oscuridad.-

-Bien, eso nos deja el camino totalmente libre para especular. En tu mundo puede que no lo descubran aún o puede ser que no existe en realidad, aunque lo dudo; pero existe la magia, existen otras tecnologías con las que se puede viajar entre dimensión y dimensión, entre tiempo y tiempo. En mi mundo estas acciones son comunes y la razón por la cual estoy sorprendida de tu existencia es que nunca hemos podido viajar a tu mundo, a tu tiempo o dimensión. Por así decirlo, para nosotros, tú no existías ya que no podíamos de ninguna forma llegar a tu mundo. Eres un misterio para nosotros.

-¿Y no sabes como pude terminar en tu mundo?- Pregunto una confundida Sakura.

-Tengo una teoría-dijo Randy sonriendo y sacando de su gorro una hoja blanca, poniéndosela en el suelo.-Yo pienso que caíste en una brecha dimensional. Estas existen en todos los mundos, pero tan rápido como una se abre, se cierra; y al cerrarse desaparece de su lugar de origen y aparece en otra parte del mundo. Las brechas dimensionales te transportan a otra dimensión donde otra brecha esta abierta en ese mismo instante. Es, según esta teoría, una coincidencia que tu aparecieras en mi mundo.

Randy guardó silencio un momento, examinando con sus brillantes ojos azules a Sakura y luego continuó.

-Por lo que, para que regreses, tendríamos que encontrar otra brecha que te dirija precisamente a tu mundo.-dijo Randy acabando de dibujar unas líneas y círculos en el papel.

-¿Cómo encontraríamos esa brecha?- Le pregunto Sakura. Ella pensaba en lo que acababa de escuchar; según sus pocos recuerdos, eso que Randy decía era imposible, pero era lo más razonable y era la única explicación a como ella acabo en ese mundo tan extraño y distinto al suyo, por lo que acepto su teoría.

-Ese es el problema, no se conoce una forma para determinar cuando ni donde se abre una brecha, ni hacia donde lleva esta-Dijo con un tono suave, pero serio.

Sakura suspiró. -En otras palabras lo que me acabas de decir no sirve para nada.- Le observa triste.

-No te preocupes, la solución llegará a su debido tiempo, por lo pronto…¿no quieres conocer mi mundo?-

Sakura asintió resignada.

-No vale la pena pensar en esto si no sabemos donde empezar. Supongo no me molesta conocer más de este mundo.- Negó mas calmada.- No es una mala idea, tal vez hasta sea divertido.

Randy sonrió al ver sonreír a Sakura. Se levantó de su asiento y tomó a Sakura de la mano.

-¡Vamos!-Dijo llevándosela a la sala, pero se detuvo y miró a Sakura intrigada.- ¿Quieres que te enseñe libros o quieres salir a pasear?-

-Enséñame un libro, no quiero salir a ver color violeta ahorita.-Dijo apresuradamente.

- Esta bien- Randy sacó el libro que trajeron de la biblioteca y se lo enseñó a Sakura.-Te leeré la historia de la Rosa Rubí.

Sakura asintió y escuchó con atención la historia.

La Tercera Rosa: La Princesa de Rubí.

"Bueno, emmm…aquí voy. Fue hace mucho realmente, desperté a lado de una hermosa fuente de agua. Era muy hermosa, tenía muchos diamantes que al mojarse reflejaban la luz y eso hacia que el agua pareciese llena de colores. Me cautive por esa linda fuente y me quede mirándola un rato. Luego me dio sed y decidí tomar un poco de su agua. Me gusto mucho, sabía a ponche de frutas, bueno, eso debido a que había frutas dentro del agua, por lo que también comí un poco de ellas jeje. Bueno, siguiendo con mi historia, realmente me gustaba estar ahí, me sentía tranquila y segura a lado de esa fuente. Sobretodo por que le temía a toda la oscuridad que nos rodeaba, eran muchos árboles, pero me daban miedo, eran muy oscuros. Un día deje de encontrar frutas en la fuente y me dio miedo que ya no pudiera comer de ellas. Me asusté pero no quería salir al bosque, tenía mucho miedo del bosque, no sabía que había ahí y estaba demasiado oscuro. Pasaron los días y yo tenía más hambre y más hambre, pero prefería quedarme ahí y tomar agua a tener que ir a ese tenebroso bosque. El agua aun sabía a frutas por lo que no estaba tan mal, eso me llenaba lo suficiente ciertamente. Un día vi a lado mío una bella rosa roja, era brillante y hermosa. Esa rosa era muy bonita y decidí ponerla en un espacio que parecía hecho para esa flor en esa misma fuente. Una vez puesta ahí se veía toda hermosa y brillante y la misma agua, los diamantes y la luz hacía que esa flor se viera aun más preciosa. Tristemente el agua poco a poco desapareció hasta que solamente quedo la piedra, los diamantes y la flor, esa bella flor parecía que jamás se iba a marchitar, así que la tome de donde estaba y la apreté con fuerza para no perderla también.

Me quede dormida una noche abrazando la rosa y al despertar la fuente ya no estaba, solo me rodeaban los árboles y solamente tenía la rosa en mis manos. Tenía miedo, demasiado miedo y creía que la rosa desaparecería. Luego todo se oscureció y entre en pánico, pero la rosa brillaba y alumbraba la oscuridad y me guiaba. Me guié con la rosa entre la oscuridad y llegué curiosamente a donde estoy hoy sentada. Este bello jardín, rebosante de flores, frutas y animales. Ahora soy la Princesa de este reino, pero no lo merezco. La rosa me guió y estoy aquí por que me siento segura. Espero un día tener la fuerza para seguir mi propio camino, pero por lo pronto me alegro de que la rosa me haya dado esta vida. Gracias por escucharme, necesitaba desahogarme.

-Hmmmm…hasta ahí llega el libro, las demás páginas son las que faltan. 3 rosas faltan.-Dice Randy con desconcierto.

-Me gustan las historias y me dan curiosidad las princesas, todas llegaron en un sueño.-Dice Sakura mirando a Randy.

-Unas personas dicen que esta tierra es la tierra de los sueños, más solo tenemos de prueba a las princesas.- Sonrié Randy y desaparece.

-¿Randy?-pregunta Sakura asustada.

-Jijiji, aquí estoy, solo que me gusta desaparecer.-ríe Randy en alguna parte del cuarto.

-No hagas eso, aparece ahora mismo Randy-exige Sakura.

-Esta bien, esta bien.-dice apareciendo a lado de Sakura.

Sakura se asusta de que Randy apareció a su lado y dice su típico "¡hoe!" resbalándose cómicamente hacia atrás.

Randy observa esto riendo y la cacha antes de que ella toque el suelo y la vuelve a poner en equilibrio sobre sus dos pies.

-¡Sakura te veías tan graciosa con tu "¡hoe!" hahaha. En serio me mataste de la risa.- Dice Randy tratando de ocultar su sonrisa con su mano.

-No te burles Randy, es tu culpa que me callera.-Gime molesta Sakura.- ¡Jum!

Randy la observa y la toma de la mano y la encamina hacia la puerta.

-Ven, vamos a ir a visitar a un amigo mío, Ledius.- Randy pronuncia el nombre de Ledius con un tono serio y a la vez tranquilo.

-Bien, bien, ¡vamos!-Dice Sakura con una gran sonrisa y siguiendo a Randy.

Mientras van caminando en los ojos de Randy se observa duda.

-¿Qué pasa Randy?-Pregunta Sakura abiertamente.

-No me gusta este tipo de formato para nuestro cuento.-Respondió suspirando.

-En eso tienes razón, le molesta mucho a nuestro escritor.-Dijo Sakura mientras caminaba mirando hacia el fondo.- Pero es el escrito permitido ¿no?

-Se supone, pero no creo que les moleste leerlo en otro formato, lo que interesa al final de todo es representar nuevamente nuestra obra ¿no?- Respondió Randy y salto al aire permaneciendo en el caminando ahora en el aire.

-Sí, eso es lo que importa, a lo que viene mi siguiente pregunta. ¿Cómo se todo esto?-Dijo Sakura luego de pensarlo un poco.

-Por que a partir de ahora nuestro escritor escribirá como quiere.-Sonrió Randy, danzando en el aire mientras avanzaba.

Me alegro, de esa manera todos nosotros podremos relatar la historia tal y como realmente sucedió (Sakura comentó empezando a sonreír. Miraba a Randy intrigada, preguntándose la razón de que pudiera volar pero ella misma no.)

(Ambos se detuvieron, frente a ellos el bosque había desaparecido, y en su lugar un gran vacío. O más bien una especie de vacío. Era una neblina densa y profunda, no podían ver nada a través de ella. De la neblina surgían alaridos, alaridos provenientes de ningún lugar. Dije vacío al principio por que veías la neblina, pero no veías ni siquiera el suelo.

Randy creó en su mano una esferita y la lanzo hacia la neblina. La esferita paso por la neblina y se lograba divisar hasta que en un punto desapareció. Momentos después esta regresó con el doble de velocidad, pero al golpear la cara de Randy se volvió una especie de polvito brillante de color amarillo. Ese polvito cayó sobre el cabello de Sakura, el cual ahora tenía brillitos amarillos.

El resto del Polvo que iba cayendo al suelo se convirtió en pequeñas haditas que marcharon al lado contrario de la neblina.)

Se ve bonito mi cabello (dijo Sakura tomando un mechón de este) ¿Qué opinas tu Randy?

Se ve tan brillante como una cáscara de plátano en medio de la calle (Sonrió sinceramente)

¿Hoe? (Se confundió la pequeña Sakura, pero sonrió de todos modos y miró la neblina.) ¿De dónde apareció?

(En ese momento de la neblina salieron unas flechas rojas brillantes. Randy se movió rápido y creó una dona gigante. Ésta logro detener las flechas, las cuales se evaporaron.)

¿Quién esta ahí? (Grito Randy molesto) ¿Y por qué ya nada es violeta? (Dijo colocándose frente a Sakura como queriendo protegerla)

(Sakura miró a Randy sorprendida y luego observo a la neblina. De la neblina volvieron a salir flechas, pero todas estas de distintos colores. La luz proveniente de ellas las hacía parecer un arcoíris.)

(Randy creó en sus manos una canica dura. Dentro de la canica brillaba el color amarillo girando y moviéndose como queriendo salir. Randy lanzó la canica hacia arriba y ésta se rompió. La luz amarilla se expandió encegueciendo a Sakura, pero todas las flechas desaparecieron luego de que la luz se consumió.)

¿Qué quieren? (El rostro de Randy era de ira. Sakura le miró como un bon-bon miraría a la persona que se la comería.)

(Nadie respondió. La Neblina comenzó a expandirse hacía Sakura y Randy. Randy tomó a Sakura de la mano y chasqueo los dedos. Aparecieron dentro de la casa de Randy nuevamente)

No tenemos tiempo, la neblina llegará pronto. No se que es o que hace, pero siento que es peligrosa. (Dice Randy, chasquea los dedos y toda la casa desaparece y en su lugar tiene una maleta pequeña) Sakura, te llevaré lejos de aquí. Iremos al Reino Verde. Lamentablemente no puedo aparecernos ahí ya que ese reino esta protegido por la magia de su princesa. Así que tendremos que tomar la oruga que lleva hacia el reino.

(Y antes de que Sakura preguntará por que una oruga, ellos ya estaban frente a una oruga igual a la que aparece en el juego de Mario Sunshine. Era realmente enorme, y subida en su lomo había diversas criaturas. Había hormigas ejecutivas; había niños con gorritos de fiesta [aunque estos tenían pieles de diversos colores]; se encontraban también Pikachus, Agumons, Robots pequeños, entre otros seres subidos en esa oruga gigante.)

Notas del Autor: Bueno…espero les guste mínimo la última parte, dónde cambie mi forma de escribir. Ciertamente creó que escribiendo así me dan mas ganas de seguir escribiendo jajaja. Tal vez suba más capítulos más seguido ahora que eso esta claro para mí. Aunque les advierto que a partir del siguiente capítulo muchas de las cosas no tendrán sentido! Gracias a quiénes me leyeron y me despido de uds deseándoles una hermosa vida! :D