Los personajes de Lightning Returns Final Fantasy XIII no me pertenecen.

Al bajar en la estación vi que ya era de tarde me hubiese gustado poner rumbo al Arrabal pero estaba cerrado el paso, entonces en la plaza de la estación alguien nos ataco y se llevo a Mogu, lo ultimo que oí fue a Mogu gritando mi nombre. Trate de seguirle pero le perdí de vista en el cementerio suspire y susurre un "genial" irónico. Mientras caminaba por la lúgubre Luxerion no podía quitarme de la cabeza a Mogu, ese pequeño se ha metido en mi corazón de alguna manera y yo que pensé que era frio como el hielo. Decidí entrenarme con algunos Gamusinos así perdería algo de tiempo y me acostumbraba a mi nueva apariencia. A las doce las puertas del Arrabal se abrieron y me adentre en el para ir en busca de Mogu entonces vi una gran puerta que parecía cerrada, trate de moverla pero al ver que no podía decidí pasar de ella, entonces saque mi espada y de un espadazo la derribe. Guarde mi espada y puse una sonrisa satisfactoria entonces puse rumbo hacia ese lugar llamado Cubil sombrío. Después de saltar varias casas pude verlo de lejos a Mogu amordazado y atado en el suelo y a su lado Noel, mire a Noel al que una vez considere un hijo, el que fue mi alumno y el que se negó a matarme. Pero no era ese Noel, si no uno oscuro el también me odiaba, tenia el pelo negro y los ojos rojos, también la piel gris como todos los demás. No podía apartar la mirada de el, tristeza se reflejo en mi rostro, susurre su nombre acercándome a el.

-Así que...paladín ¿Eh? Que pena, que esto se acabe aquí-me dijo Noel sacando sus armas.

-Noel...comprendo tu dolor por mi culpa has cargado con un gran pecado, es normal que quieras vengarte pero...no dejare que le hagas nada malo a Mogu-le dije.

Noel se lanzo al ataque y yo le esquive entonces la lluvia comenzó a caer, desenvaine mi espada y le mire firmemente debía de luchar si o si al menos...por Mogu...aunque para mi creo que todo acabara aquí. Comenzamos a luchar ferozmente y es que ambos sabíamos las técnicas del otro, yo caí al suelo llenándome de barro al igual que Noel. Nos levantamos y batimos una vez mas nuestras espadas, el golpe certero...en pocos momentos me derrumbe en el suelo mirando a Mogu.

-Ni siquiera eres capaz de protegerte a ti mismo...dime Caius...¿Como protegerás a otros?-me pregunto Noel tras liberar a Mogu e irse de allí.

No dije nada, solo me quede allí la lluvia seguía cayendo y en el suelo un pequeño charco de sangre por la herida que me hizo Noel, cerré los ojos y entre la lluvia deje caer mis lagrimas. Hacia tanto tiempo que no lloraba...ya no recordaba que era la tristeza y ahora ha regresado a mi, soy incapaz de salvar a alguien, Mogu ojala supieras perdonarme porque te he fallado. Mogu se quedo mirándome con la esperanza de que yo hiciera algo pero para mi era imposible, no pude vencer a Noel aquella vez y esta menos. Mogu se levanto y se acerco a mi, comenzó a moverme, abrí los ojos para mirarle aun con lagrimas. Mogu no sabia que hacer solo dejo caer la mirada y la poca esperanza que tenia en sus ojos se desvaneció.

-¿Estamos condenados verdad?-me pregunto, me dedique a asentir con la cabeza.

-Debo de abandonar, todo ha acabado...déjame morir-le dije.

-Caius...¡Por perder una batalla no puedes rendirte!-me grito, pero yo no le hice caso.-¡Levántate! ¡Puedes seguir luchando!-me grito mientras trataba de levantarme.

Volví a cerrar los ojos...perdóname ni siquiera tus palabras de que no me rinda pueden hacer que la esperanza vuelva a mi...ojala pudiera oír tu voz antes de morir. Cuando creí que todo estaba perdido allí estabas frente a mi con una sonrisa y sin mostrarme odio alguno.

-No puedes rendirte ahora, has llegado muy lejos hazlo por mi y por Mogu-me dijiste con una sonrisa.

-Yo...no se si podre-te dije bajando la mirada y tu acariciaste mi rostro con esas cálidas manos tuyas.

-Tu puedes, confía en ti mismo-

Abrí los ojos era verdad, no había llegado tan lejos como para rendirme ahora, trate de levantarme y Mogu me miro sorprendido. Me tape la herida con dolor y una magia cura salio de mi mano curándome las heridas. Rápidamente tome mi espada y la luz volvió a invadir mi cuerpo entero entonces Noel volvió a aparecer.

-¿Preparado para perder otra vez?-me pregunto dándoselas de fuerte.

-Se que por mi culpa te culpaste de todo pero...no voy a dejar que me domines no voy a rendirme, yo no-le dije seriamente.

Noel desenvaino sus espadas para darme un golpe pero me moví tan rápido como la luz para esquivarlo, Noel no pudo seguir mis pasos empece a golpearlo por todos los costados sin darle tiempo para defenderse. La luz ilumino todo el Cubil sombrío y solo se oyó el grito de Noel tras desaparecer entre tanta luz. Dejo de llover y la luz de la luna me ilumino las estrellas también irradiaban una luz esplendorosa me di la vuelta para ver a Mogu el cual estaba llorando, puse mi espada en mi espalda y me acerque a el para extenderle la mano con una sonrisa.

-No llores mas, aquí estoy, yo te protegeré de cualquier cosa, ya no me rendiré por mas duro que sea el golpe llegaremos al nuevo mundo así que, deja las lagrimas a un lado y mostremos le a Serah una sonrisa de victoria-le dije aun sonriendo, el pequeño alzo la mirada y se abalanzo sobre mi para abrazarme.

-Caius...idiota...-me dijo a lo que yo solté una risa y una pequeña lagrima de felicidad se escapo por mis ojos.

Salimos de aquel lugar sombrío y decidimos ir a cazar algo para poder comer, Mogu aprendió a invocar a su arco y logro cazar algunos gamusinos con los que se podía hacer una comida deliciosa. No se porque pero la cocina era algo que se me daba bastante bien así que prendimos una hoguera y cenamos mientras mirábamos el mar que había en Luxerion, las estrellas se reflejaban en el mar dando un paisaje hermoso. Cerré los ojos y deje que tu recuerdo me invadiera por completo puse mi mano en la mejilla que me habías acariciado, parecía tan real...volví a abrir los ojos y mire a Mogu, era hora de ir a la catedral teníamos que acabar con esto de una vez.

-Si vencemos a Vanille, luego solo nos quedara Bhunivelze y habremos ganado-le dije a Mogu.

-Caius...debo confesarte algo-me dijo Mogu mirándome a los ojos.

-Dime...¿Que ocurre?-le pregunte.

-Cuando te conocí por primera vez tu solo querías matar a Etro para salvar a Yuul, cuando comencé este viaje contigo no me gustaba la idea, tu apenas habías cambiado pero...ahora es diferente ahora gracias a ti soy un niño normal, no solo eso si no que me has dado confianza para seguir adelante creo que hay esperanza en el futuro y ya no te veo como a un enemigo si no has cuidado de mi como un hermano mayor-me dijo con una sonrisa.

-Mogu...pronto estaremos en casa y podrás contarle a Serah todo lo que pasamos y no solo eso, si no podrás contarle lo valiente que fuiste al confiar en mi-le dije.

-En el fondo eres bueno kupo, eso es lo que me gusta de ti Caius-me dijo mirando al mar.

-Ve a descansar un rato que luego no tendremos tiempo-le dije mientras ocultaba un leve sonrojo que se había posado en mis mejillas.

Mogu soltó una risa y se fue a dormir un rato, suspire no pensé que un niño pudiese ser tan inocente y tan bueno. Ahora creo en el mañana y puede que la batalla contra Noel fue la mas dura que he pasado pero ahora todo mejorara, puse una mano en mi pecho para oír el latido de mi corazón, entonces me dirigí a la foguera que estaba medio prendida, me apoye sobre una pared sentado y deje que el sueño viniera a mi cuerpo, lo siguiente sera una batalla dura y quiero ganarla, no solo por mi si no por Mogu y por...ti.