HAPPY LIFE: TRAIN TRACK
CAP 4
"Secreto"
Estar en el hospital gracias a ese niño proveniente de China que quería convertirse en el rey de los shamanes en aquellos momentos, parecía levemente benévolo ante la mirada severa de quien estaba sentado a su lado, con los brazos cruzados firmemente y una pierna cruzada elegantemente, contrastando con el sencillo uniforme de secundaria que llevaban.
Yoh se rascó un poco la nuca avergonzado y volteó a otro lado para después, dejar salir un quejido ante la punzada de dolor que cruzó su cuerpo a lo que de inmediato, el chico de cabello azul presente se acercó para acomodarle mejor la almohada y cubrirle con la cobija
-Está bien… no estoy tan mal como parezco, jijiji
-Tres costillas quebradas, una contusión en la cabeza, un corte que requirió cerca de veinticinco puntadas para cerrar además de la pérdida de sangre y los diversos golpes que van alrededor de tu cuerpo sin contar que casi te rebanan por completo el brazo…
Contabilizó la voz seria y algo gruesa del chico de cabello negro cortado a modo tazón a su lado, aun observándole fríamente con sus ojos rasgados y expresión de no encontrar divertido aquello, lo que hizo encoger un poco más al Asakura
-Para nada estás tan mal, estás peor. Uno pensaría que con lo que me has visto entrenando, habrías aprendido una cosa o dos más sin embargo un crio de doce años te ha pateado el trasero- cerró los ojos y dejó salir el aire- a veces pienso que de verdad te gusta ser golpeado…
Yoh compuso un gesto triste y bajó la mirada, lo que provocó que el chico de ojos azules del otro lado de la cama se tensase y le diese una mirada fría y fúrica al otro chico
-Eso es muy cruel! –regañó- no se supone que debas de tratarlo así, eres un ingrato!
-Está bien… no pasa nada –dijo Yoh con un tono muy bajo pero esta vez fue Manta el que habló, andando hacia el de saco negro que le observó con una leve sorpresa desde donde estaba sentado
-Es verdad, eso fue algo muy cruel!
Soltó el Oyamada… para entonces, observar con extrañeza a todos los presentes y luego, gritar apuntando al de cabello negro que seguía de brazos cruzados y un gesto neutro
-PERO AÚN NO ME DICES CÓMO ES QUE SE CONOCEN!
-Qué tiene de raro?- inquirió el chico llamado Tai sin inmutarse- de todas maneras… -volteó a ver al chico de cabello castaño que se había vuelto a recargar en las almohadas pero aún así se veía triste y avergonzado –así que esta era a la escuela a la que querías ingresar –el chico chino parecía algo sorprendido- debiste de habérmelo dicho desde un principio
-Quería que fuera una sorpresa- se rió débilmente Yoh, cerrando los ojos con una pequeña gotita de sudor en la sien, recibiendo una mirada más suave por parte del otro niño
-Y vaya que lo ha sido. Pero… -esta vez le dio una mirada a Manta que aún parecía molesto- no esperaba que fueran a conocerse o a quedar en el mismo salón
Resopló un poco y se apoyó en el respaldo de la silla cerrando los ojos
Yoh volvió a reír un poco y luego, dirigió sus ojos en dirección del niño rubio que no dejaba de observar molesto al de cabello negro mientras que Amidamaru flotaba entre el Asakura y el chino con expresión sonriente pero apenada
-No hay nada de qué preocuparse, joven Manta- aseguró el samurái moviendo una mano para tranquilizar al de menor estatura- esto tiene una explicación sencilla
-Si bueno… es sencilla, pero- Yoh sonrió mostrando un poco los dientes y se rascó la mejilla- al mismo tiempo, es algo difícil de entender- dio un suspiro profundo con un gemido para luego, ver a su mejor amigo- me suena a que ya los conoces, verdad? Por lo que entiendo, van en el mismo salón?
-Si… claro
Aseguró Manta para luego, observar al chico de cabello azul que usaba el mismo uniforme escolar que ellos y que al mismo tiempo, se había sentado en la cama de Yoh y le había tomado una mano de forma cariñosa
-Tao Dai y Tao Tai. Soy amigo de Dai
Le sonrió levemente al niño en la cama que cerró los ojos y asintió una vez, bastante complacido y después, le dirigió una mirada enojada al de cabello negro que continuaba con los ojos cerrados, ignorándole
-No lo mismo de Tai, que es un prepotente, engreído, presumido y altanero que siempre trata a los demás como si fueran poca cosa y por eso no tiene amigos
-No los necesito –replicó el chino de ojos negros para luego, ver a Mata con gesto inquieto- pero a qué te refieres con eso de "presumido y engreído"?
-Sí, ese suena a Tai- se empezó a reír Yoh, recibiendo una mirada de reojo del chico de cabello negro
-Te parece gracioso?
-Bastante
Respondió el Asakura para luego, ver a Manta que lucía algo confundido
-Está bien –trató de tranquilizar el chico de cabello castaño para luego, suspirar y apretarle suavemente la mano a quien se la sostenía a modo cariñoso- somos amigos desde que yo era muy pequeño, Tai solía ir a mi escuela en Izumo y luego, conocí a su familia y bueno… pasaron varias cosas en realidad
Sonrió apenado y guardó silencio unos momentos, siendo observado de reojo por Dai que le dirigió una sonrisa suave y comprensiva
-Está bien Yoh, todo a su tiempo…
-Es solo que me parece increíble- confesó el Oyamada un poco más tranquilo- que todos ustedes se conozcan y yo apenas y conocí a Yoh hace poco tiempo- dijo para luego, abrir mucho los ojos y señalar a los chicos chinos- AHHHHHHHHHHHH! PERO ESO QUIERE DECIR QUE USTEDES TAMBIÉN SON SHAMANES!
-Si… no veo por qué tanta sorpresa- se rió Dai divertido a lo que su hermano frunció el ceño con los ojos cerrados nuevamente
-Pero qué escandaloso eres…
-Perdona por no haberte dicho nada antes Manta… en verdad, no sabía que ya se conocían ni que estaban en el mismo salón. Pensé que te los presentaría después- Yoh se rascó la nuca apenado para luego, suspirar un poco mientras que su amigo de menor estatura se reía brevemente cerrando los ojos
-Si bueno… eso es porque eres muy distraído
Manta dio un respiro profundo para luego, verse al Asakura que volteaba a ver al de cabello negro
-Pero cómo supiste que estaba aquí?
-No estabas en la casa –respondió tranquilamente el chico- acabamos de regresar de nuestro viaje con nuestros abuelos y pensé que te vería ahí, pero… lo adivine
-Lo adivinaste?
-En realidad, vimos a tu amigo el sujeto de la moto mientras te traían al hospital cuando salíamos a la calle a preguntar si alguien de los vecinos te había visto- dijo de pronto Dai cerrando los ojos y levantando un dedo, lo que hizo que el chico a su lado abriese mucho los ojos y que su hermano se tensase y le brotasen varias pequeñas arruguitas rojas en la cabeza
-No tenías qué decirle eso!
-Pero bueno, lo importante es que al menos ya sabes que no me he extraviado ni me han secuestrado… perdona que no estuve en casa para recibirte de tu viaje- se disculpó apenado el de ojos castaños, colocándose un dedo en la mejilla lo que provocó que el chico de cabello negro le viese con algo de sorpresa para después, ver hacia un lado con gesto serio pero al mismo tiempo apenado, entornando los ojos- te preocupé sin querer…
-No importa
Replicó el de cabello negro, bajando un poco más sus párpados
-No es tu culpa
Añadió a lo que a ello le siguió un silencio levemente pesado, en el que Dai y Manta se vieron el uno al otro y se rieron bajito. Unos momentos después, el rubio volvía a hablar repentinamente extrañado
-Pero oye, Yoh…- dijo despacio el chico, llamando la atención del aludido que le observó- por qué ibas a estar tú en casa de Tai para recibirlo de su viaje?
-Oh…
El Asakura y su espíritu se observaron de reojo unos momentos para que al siguiente momento, un fuerte sonrojo apareciese sobre las mejillas del chico de los auriculares, apretando en algo las sábanas de su cama
-Bueno…
Al siguiente momento todos hicieron silencio por las expresiones serias que cruzaron las expresiones de los shamanes en la habitación, así como del samurái que parecía avergonzado y molesto por lo ocurrido; Yoh se mordió suavemente el labio y volteó a ver al de cabello negro que frunció el ceño cerrando los ojos y se puso de pie despacio, dejando ver una silenciosa rabia en tan simples movimientos. El Asakura compuso un gesto preocupado y levemente angustiado, moviéndose y dejando salir un quejido de dolor
Era obvio que Ren Tao estaba en el exterior del nosocomio, dispuesto a reiniciar aquella batalla que habían dejado pendiente, pero…
-Yoh, no te muevas! –pidió el de ojos azules intentando detener al chico de los audífonos pero este negó un par de veces para luego observar al otro chico que se alejaba en dirección de la puerta
-No lo lastimes
Dijo de forma rápida, inclinándose un poco sobre la cama mientras que clavaba sus ojos negros en la espalda del chico del saco de uniforme negro
-Tú lo sabes… lo que sucede…
-Ya lo sé. Quédate tranquilo- dijo mientras que volteaba muy apenas sobre el hombro sin verle- no sabe que no vas a participar en el torneo, eh?
-Bueno… -el Asakura bajó la mirada un poco con tensión, a lo que el de ojos azules abrió los suyos con sorpresa
-Yoh…
-Ya veo. Has cambiado de parecer –Tai suspiró y asintió una vez antes de andar hacia la salida de su habitación- supongo que no hay remedio… hay que hacerte más fuerte entonces, pero esta vez yo me encargaré porque es un asunto serio y personal.
-Sí… lo entiendo –el chico de cabello castaño sonrió a desgana
-Y por cierto… ya sé que no te gusta ser golpeado. Pero me gustaría que tuvieras más cuidado cuando no estoy presente –dijo
Al siguiente momento había salido de la habitación dejando a Yoh levemente sorprendido y luego, viéndose como el Asakura se ruborizaba levemente aferrando la sábana de la cama mientras que el hermano del chico que acababa de salir cerraba los ojos y dejaba salir un pequeño globo de aliento
-Ese chico está bien, bien muerto
Todos los presentes menos el Asakura cerraron los ojos con gesto nervioso a lo que luego, el shamán de los auriculares carraspeó un poco y se recostó de nueva cuenta en la cama observando el techo sobre su cabeza
-Bueno… ya no hay nada más que hacer. Lo siento por Ren Tao, va a saber lo que es bueno –Yoh cerró sus ojos y dejó salir pequeñas lágrimas en forma de cascada- si tan solo hubiera podido evitar estas cosas…
-Pero no entiendo por qué se está tomando el ataque contra ti de forma personal- dijo Manta viendo hacia la puerta- me refiero… como amigos, sé que todos quisiéramos hacer algo al respecto… pero conozco a Tai y sé que es peligroso aunque nunca lo he visto como shamán y ahora que me he enterado…
-Bueno… es un salvaje si puedo decirlo, creo que es algo que tiene que ver con la familia de su madre así que tienden a ser bastante posesivos y agresivos cuando algo los hace enojar o cuando se meten con los suyos… son cosas de honor
Explicó Yoh dando un respiro profundo, tensándose repentinamente por el dolor que aquello le causó para luego, hacerle una seña al chico sentado en la cama a su lado que le observó preocupado
Dai asintió una vez y se puso de pie para dirigirse hacia la ventana y observar a través de esta la figura del pequeño niño en uniforme escolar de pantalones cortos que al parecer aguardaba ver salir al Asakura para enfrentarle
-Cosas de honor?
Inquirió el Oyamada acercándose un poco más a su mejor amigo que asintió desde su posición y pareció repentinamente nervioso por algún motivo que el rubio no era capaz de descifrar
-Sí. Sobre todo por que como te darás cuenta, ambos se apellidan Tao- dijo Yoh despacio con la mirada perdida en algún punto frente a él- en China, las cuestiones familiares y especialmente aquellas cuando se dan agresiones contra la esposa de alguien importante se toman de manera bastante delicada… y dado que aún no son los torneos oficiales entre shamanes, Tai se está tomando esto de una manera que le incumbe directamente por lo que piensa dejar en claro su posición ante un ataque hacia mí… esto se volvió más complicado de lo que quería
Se rió el chico lloriqueando un poco mientras que se rascaba la cabeza con la mano del brazo herido a lo que Manta sacudió la cabeza
-Pero sigo sin entender
Dijo el rubio moviendo las manos un par de veces para enfatizar su sentimiento
-Por qué Tai se va a tomar el asunto de Ren Tao de manera personal?... no ha atacado a nadie de su familia!... o se refiere a ti Yoh, que al ser ambos Tao (me imagino que cercanos Ren y él por lo que mencionas de los apellidos) tú cometiste alguna falta y cómo eres su amigo lo va a intentar arreglar?
Amidamaru le dio un breve vistazo de lado a su amo, que se incorporó un poco y se recargó nuevamente en la cabecera de la cama para ver con algo de seriedad a Manta
Tenían demasiado poco de amigos… y no estaba seguro de cómo fuera a tomarlo, pero…
Si él ya conocía a Tai y a Dai… y además, todos iban a la misma escuela… qué tanto más podría mantener el secreto sin que se enterara? Qué tan buen amigo iba a ser, si le ocultaba algo tan importante en su vida? Cerró los ojos
-Eso… es porque Tai y yo…
Tembló un poco y cerró las manos sobre las sábanas en su regazo, tragando un poco mientras que en el exterior, el aludido andaba en dirección del shamán chino que cambió su sonrisa de suficiencia por una expresión de molesto fastidio ante quien se había detenido a un par de metros enfrente suyo
-Quién eres tu cucaracha? –inquirió Ren Tao con un tono de voz altivo y seguro, apretando con fuerza su larga lanza china para después, sonreír- no me dirás que Yoh Asakura es tan cobarde como para mandar a alguien más a luchar una batalla que sin importar a quienes envíe, va a perder de todas maneras, cierto?
-Él es… -decía Yoh en la habitación
El chico chino de cabello negro se metió una mano en el bolsillo del pantalón por debajo del saco escolar cerrado y abrió sus ojos negros, clavando estos en el dorado del iris del Tao delante suyo, unos ojos idénticos a los suyos hasta en el más mínimo detalle exceptuando el color y con la misma expresión seria que solo la herencia genética podía entregar
Ambos chicos orientales de diferente estatura permanecieron en silencio, mientras que la brisa de la noche pasaba por un lado de estos
Tai suspiró
Esa mirada… esa misma mirada que había tenido que enfrentar tantos años atrás, cuando fuese apenas un niño pequeño que había trazado un plan que lo había llevado hasta ese momento, ese preciso día…
-Es mi esposo
Terminó por decir Yoh, dejando a Manta Oyamada congelado y con los ojos muy abiertos por lo que acababa de confesarle su hasta ese momento, mejor amigo
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ShirayGaunt
Hola! Tai es el hijo de Ren que aparece al final del anterior Happy Life y Yoh tan solo confunde por un segundo a este por los ojos XD por que Tai heredó los ojos de Ren al menos en la forma y la mente de Yoh le jugó una mala pasada en base a eso... no es tanto por que se parezcan físicamente, solo fué un efecto óptico momentaneo por el estres de la pelea ^^
Y este Happy Life... aunque es de Yoh, es de uno que pertenece a un universo alterno al del primer Happy Life, pero que ha quedado conectado con el del primer fic ;)... así que mientras dure, Ren y Horito van a volver a aparecer! (de hecho, ya en el siguiente capítulo aparecen xD). La saga Happy Life va a contar la historia de diferentes Yoh's, Ren's, Horo's y Hao's en universos alternos que han sido conectados por los eventos de Happy Life: Ice & Gold... Ren y Horohoro no saben lo que su amor desencadeno!
Espero que la historia sea de tu gusto a pesar de ser tragedy y que el siguiente capítulo sea de tu agrado... mil gracias por tu review!
