El silencio y la tensión eran las únicas cosas que nos rodeaban, a la vez que tanto Takeru como yo, junto con Harumi y Hanako, intentábamos idear alguna forma para poder entrar a aquel pueblo sin ser vistos.

Gente armada circulaba constantemente, suponíamos que únicamente había una sola entrada, la cual era del tamaño suficiente como para que circularan los diversos camiones que entraban y salían por cada determinado tiempo, los cuales llegaban desde otros senderos aparte del que utilizamos nosotros.

¿Se les ocurre algo? — preguntó en un susurro Harumi, a la vez que todos nos escondíamos en un arbusto, luego de dejar las medicinas ocultas.

Takeru y yo seguimos en silencio luego de aquello… primero pensamos usar el estado aural, sin embargo, sabíamos que aquello sería imposible; si bien éramos veloces con el mismo, el movimiento sería tan brusco y notorio, que fácilmente nos detectarían debido al mismo.

No queríamos pelear… nuestra misión era llegar hasta las personas enfermas, tratarlas, y regresar a nuestro hogar; todo aquello sin que nos detectaran.

—Tsch…— bufé, intentando darle una respuesta a mi esposa— Es demasiado complicado… no podemos usar el estado aural— declaré, a la vez que Harumi junto con Hanako nuevamente volvían a observar la entrada de aquel sector, intentando de igual manera encontrar una solución.

Hanako se mantuvo en silencio, pensando e intentando encontrar una forma de poder pasar, a lo que simplemente se desanima luego de pensar en una opción descartada…

—"Si tan solo Yoshiro estuviera aquí" — dijo en un suave gruñido la Lopunny, exaltándonos tanto a mi como a Takeru—"No le haría ningún problema colocarlos dentro de una ilusión o algo por el estilo" — dijo un poco apesadumbrada la pokémon, a la vez que nos dejó un poco sorprendidos luego de recordarnos esa "posibilidad".

¿Takeru? — pregunté, a la vez que insinuaba la obvia posibilidad de hacer que este junto con mi ayuda, colocáramos dentro de una "ilusión" a los hombres de igual manera, ya que al poder modificar sus auras, este también podía adentrarlos a ilusiones, tal como lo habíamos hecho en otras ocasiones.

Sin embargo, me extraño cuando mi amigo empieza a negar con su cabeza.

Mis ilusiones no son como las de Yoshiro…— admitió en un susurro Takeru, a la vez que se giraba hacia nosotros— cuando subyugo a alguien mediante el aura, este se da cuenta al instante que está dentro de la "ilusión" — explicaba el Lucario— Yoshiro en cambio, crea una ilusión tal, que es considerada prácticamente como algo real, en vez de ficticio a como es en mi caso— terminó de decir mi amigo, a la vez que yo comenzaba a pensar nuevamente.

—"Yoshiro…"— pensaba, a la vez que recordaba al Zoroark, pensando de igual manera que él nos podría ayudar perfectamente aquí, imaginándome que el pokémon aceptaría con gusto el ayudarnos—"Yoshiro… Yoshiro…"— seguía pensando, a la vez que de a poco una idea comienza a surgir.

—"¡Yoshiro!" — descubrí finalmente una solución, luego de notar lo obvio gracias al Zoroark.

Takeru… hay que usar el aura de Yoshiro para crear las ilusiones— declaré, a lo que tanto mi amigo como mi esposa y cuñada me miran con extrañez.

—¿Acaso piensas que puedo crear un aura de la nada? — preguntó sarcásticamente el pokémon en voz baja— Yoshiro no está aquí, no hay manera de conseguir su aura— decretó el sabiondo, a la vez que entrecruzaba sus brazos.

Serás…— dije un poco fastidiado— pues tómala— declaré, a la vez que posaba mi mano sobre la cabeza de Takeru, a lo que este abre sus ojos levemente sorprendido, cuando comienza a detectar una ínfima cantidad del aura de Yoshiro en mi interior.

Takeru simplemente se quedó en silencio por unos segundos, ya habiéndose dado cuenta que yo tenía razón.

Vaya…— dijo Takeru a regañadientes, luego de notar que este se había equivocado— no creí que pensaras usar eso…— reconoció el pokémon.

Esto… ¿Usar qué? — preguntó Harumi, a la vez que tanto ella como Hanako estaban pendientes de lo que decíamos.

Cada uno de nosotros posee un poco del aura de Yoshiro— comenzaba a explicarles a Harumi y a Hanako— cuando uno entra en contacto con el aura de otro ser, como en un abrazo o en un saludo, un poco de nuestra aura se comparte mutuamente— dije, a la vez que las chicas nos miraban levemente sorprendidas—Y creo que con esa aura seremos capaces de recrear una ilusión y poder entrar sin que nos vean— reconocí.

Eso sí…— empezaba a decir Takeru nuevamente— no es mucha el aura que se comparte cuando entramos en contacto con alguien— explicó.

Pero… ¿Crees que sea suficiente? — pregunté, sabiendo que Takeru era el único que podía usar el aura de Yoshiro para recrear una de sus ilusiones.

Takeru simplemente me observó en silencio, a la vez que comenzaba a posar su mano en mi hombro, para después hacer lo mismo en el de Hanako y en el de Harumi.

No es mucha… creo que apenas podré crear una pequeña ilusión por unos minutos, servirá para entrar, pero dudo que sea lo suficiente como para salir de la misma forma— declaró Takeru.

Ya para cuando tengamos que salir podremos usar nuestro estado aural sin problemas— reconocí, a la vez que el resto asentía.

Está bien…— dijo Takeru, comenzando a concentrarse— solo será por un corto tiempo, hay que apresurarnos— declaró a la vez que, con el aura de Yoshiro, comenzaba a crear una pequeña ilusión en donde se encontraba la entrada de aquel pueblo.

Nada cambiaba para la percepción de aquellos hombres que protegían la entrada de aquel escondido pueblo. Sabíamos que teníamos un tiempo limitado hasta que el aura de Yoshiro se acabase, por lo que rápidamente nos introdujimos con la carreta en aquel lugar, pasando delicadamente sin chocar con ninguno de los guardias que ahí se encontraban, a la vez que estos no se inmutaban en lo más mínimo, gracias a la susodicha ilusión impuesta por Takeru.

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Mientras tanto en nuestro hogar, el corazón de Yoshiro latía con fuerza… aún para ese entonces se preguntaba si estaría dispuesto a realizar aquella "jugada" con su amiga a lo que, aún a centímetros de la puerta de la habitación de Haruko, Yoshiro simplemente traga saliva para después acumular toda la fuerza de voluntad dentro de sí, y entrar lenta y silenciosamente a la pieza de la Riolu y mi hija, a la vez que a lentos pasos comenzaba a ir donde esperaba encontrar a Haruko aún dormida.

—"¿Yoshiro?" — se escucha la voz por telepatía de Haruko a sus espaldas, a lo que Yoshiro se exalta y asusta completamente luego de notar lo obvio, mientras que su pequeña amiga no comprendía porqué el Zoroark entraba tan "misteriosamente" a su pieza.

—"¡P-Pensé que estarías dormida!" — dijo asustado el pokémon, a la vez que Haruko simplemente levantaba una ceja.

—"Bueno… estaba a punto de" — explicaba Haruko— "Pero primero me fui a lavar los dientes... no quería darle más problemas a la abuelita y hacerla preocuparse de más por la salud de mi boquita" — reconoció la Riolu, a lo que el pelaje de Yoshiro se eriza completamente cuando esta comienza a cruzarse de brazos, adoptando una posición mucho más encabronada, dando a entender fácilmente sus próximas palabras…

—"¡Pero eso no importa!" — replicó la Riolu, completamente encabronada luego de pensar que Yoshiro estaba husmeando en su habitación— "¡¿Se puede saber cuáles eran tus intenciones pulgoso de patas negras?!" — preguntó levemente ofendida Haruko, a la vez que Yoshiro intentaba controlar la situación, negando con sus manos ante la actitud de su pequeña amiga…

—"N-No es lo que piensas" — dijo levemente sonrojado el Pokémon, viendo como su plan se derrumbaba con el simple hecho de haber sido descubierto por su amiga aún despierta—"E-Es so-solo que…"— empezaba a tartamudear entre gruñidos, a la vez que nuevamente el rubor comenzaba a emerger de sus mejillas.

—"¡¿Es solo que qué?!" — replicó por telepatía aún encabronada Haruko, a la vez que observaba a su apenado amigo de temblorosas rodillas, a la vez que la pequeña pokémon inflaba sus mejillas.

El corazón de Yoshiro palpitaba a cien por segundo, él no tenía presupuestado hacer "aquello" con su amiga despierta, quería hacerlo en silencio y en secreto, pero viendo que la pequeña Riolu no se movería del lugar hasta que el Zoroark hablase, este simplemente apretó sus puños con toda la fuerza posible, a la vez que ahora no solo sus rodillas temblaban, sino también sus hombros…

Tarde o temprano tendría que hacerlo…

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La actitud de Haruko no cambiaba, a la vez que comenzaba a golpear varias veces el suelo con su patita derecha, dando señal de impaciencia y fastidio, con sus brazos entrecruzados y con sus mejillas aún infladas.

Yoshiro ya no podía evitarlo a lo que, juntando toda la fuerza de voluntad dentro de sí, exalta a la pequeña Riolu encabronada cuando este se abalanza hacia ella, dejándola completamente choqueada cuando el Zoroark se sienta de rodillas y la abraza…

Exaltando aún más a Haruko… cuando Yoshiro le da un pequeño beso en su mejilla.

—"¡Fe-Feliz cumpleaños!" — dijo Yoshiro, aún nervioso a la vez que seguía abrazando a Haruko, la cual se encontraba completamente choqueada ante lo que acababa de recibir, mientras que esta había dejado caer sus brazos, sin reaccionar en lo más mínimo ante el afecto de su amigo, siendo sus ojos rojos completamente abiertos la única respuesta ante lo mismo…

Haruko estaba anonadada, incluso a ella se le había olvidado el hecho de que aquella noche, justo después de que el reloj marcara las doce, era su cumpleaños.

Y Yoshiro fue el primero en acordarse…

El pobre Zoroark hacía malos intentos de mantener su tembloroso cuerpo estático, a la vez que su rostro (no visto por su amiga ya que este aún la abrazaba) estaba ruborizado a su máximo esplendor.

Era obvio el plan del pokémon… él, pensando que su amiga estaría dormida, pensaba en ir a darle un pequeño beso en su mejilla, para después desearle en silencio su "feliz cumpleaños".

Claro… ese era el plan; pero no contó con que su obstinada amiga, además de estar despierta, le hubiese insistido a revelarle sus intenciones.

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Un largo y levemente incomodo silencio comenzó a hacerse presente luego de que Yoshiro dijera aquellas palabras, a la vez que este no sabía que más hacer luego de dar aquel abrazo, quedándose completamente congelado en esa posición, a la vez que Haruko se mantenía igual de estática… completamente choqueada ante lo obvio.

Yoshiro sabía que aquel abrazo no podía ser eterno… ya hasta incluso pensaba que con el mero hecho de no haber sido respondido por su amiga, esta comenzaría a ponerse incomoda ante el trato recibido a lo que, levemente decepcionado, Yoshiro decide terminar con lo que empezó… comenzando a separarse de su amiga.

Quedando completamente atónito cuando Haruko agarra sus antebrazos, evitando que este se separara de ella…

Fue en un lento y a la vez rápido movimiento… la Riolu al instante en el que notó que Yoshiro se separaría de esta, la misma lo evito, haciendo que este continuara con su abrazo, para después ella misma levantar lentamente sus pequeñas manos y abrazar al Zoroark.

Yoshiro tenía sus ojos completamente abiertos para ese entonces; sin embargo, el nervio que una vez estuvo presente en él de a poco se atenuaba luego de notar que su amiga correspondía a su abrazo, sin embargo, de sus ojos no solo se demostraba asombro…

Sino también preocupación…

Haruko, luego de corresponder al abrazo, comenzaba a temblar, a la vez que leves moqueos eran escuchados por el Zoroark, mientras que este simplemente entrecerraba sus ojos, ya sabiendo la razón de aquellas lágrimas que ahora recorrían las mejillas de su amiga, la cual intentaba encontrar refugio en el negro pelaje de su amigo ante todos los sentimientos que comenzaron a abordarle luego de que Yoshiro le recordara su cumpleaños.

—"Luego de todo lo que te dije…"— empezaba a decir en un bajo volumen por telepatía Haruko, haciendo referencia a la culpa que aún sentía por las cosas que había dicho antes sobre la comida de su amigo, sabiendo que aquello (a pesar de haber pedido perdón) fue algo que le dolió de igual manera al Zoroark…

Y él, aun así, se seguía esforzando en ver una sonrisa en el pequeño rostro de la Riolu.

—"Calla…"— dijo suavemente por telepatía el Zoroark, a la vez que ya sabía a lo que su amiga quería llegar con aquellas palabras, mientras que los temblores y lágrimas de la misma aún eran sentidas por Yoshiro—"A veces decimos cosas sin pensar… pero no tenemos que lamentarnos por haberlo hecho, sino aprender de ello para no volverlo a hacer" — declaró el pokémon, mientras que Haruko lo único que podía hacer era asentir varias veces ante lo que su amigo le decía.

Haruko no podía contenerlo más… la pena de que Yoshiro aún fuera bueno con ella a pesar de lo que había hecho antes no era lo único que la acongojaba…

—"Quisiera que todos estuvieran acá…"— se abrió finalmente la Riolu, revelando la otra parte del origen de su pena, mientras que a su vez se aferraba cada vez más al cuello del Zoroark.

Yoshiro se quedó completamente en silencio luego de que aquellas palabras resonaran en su mente… si bien intentaba animar y apoyar lo más posible a Haruko, ni siquiera él era capaz de encontrar laspalabras para poder consolarlas.

Al fin y al cabo… ella no era la única que quería que nosotros estuviéramos con ellos.

—"Mira…"— empezó a decir Yoshiro, a la vez que se separaba levemente de su amiga, para observarla directo a sus enrojecidos y llorosos ojos—"Si no tienes mucho sueño… creo que podría ayudarte" — declaró el pokémon, a la vez que con su mano derecha limpiaba un poco las lágrimas que aún recorrían por el rostro de su amiga, la cual más que acongojada ahora demostraba únicamente duda y extrañez en su mirada...

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Las calles estaban limpias… todas las personas que se encargaban de vigilar se encontraban únicamente en los alrededores de aquel pueblo, mientras que dentro de este únicamente reinaba el silencio.

Mi mirada estaba absorta en la condición del lugar… más que nada ante la descripción que me había dado Narue por sobre todo, ya que aquel lugar estaba incluso en mejores condiciones que mi propio pueblo.

Las calles limpias y pavimentadas, unos tres árboles plantados en cada cuadra por la que avanzábamos, a la vez que incluso nuestras iniciales intenciones de ayudar a la "gente enferma" del lugar se nos cruzaba por la mente como un dudoso actuar, ya que al ver Takeru y yo las auras dentro de aquellas casas, únicamente observábamos familias sanas e incluso "alegres" en su dormir.

A pesar de todo, incluso después de explicarle la situación a Harumi y Hanako, ninguno de nosotros estaba completamente "satisfecho" con lo que nuestros sentidos dictaban como "cierto", por lo que Takeru decide activar su estado aural antes de que a mí se me ocurriera hacer lo mismo, para así expandir su rango de detección y poder observar las auras que se encontraban más alejadas de nosotros…

¿Puedes ver algo? — pregunté, sabiendo que no era necesario activar el estado aural ya que Takeru se había adelantado.

Takeru se quedó en silencio por unos momentos, cerrando sus ojos a la vez que se concentraba cada vez más en prácticamente todas las auras de aquel pueblo.

Simplemente para después abrir sus ojos con una obvia decepción emanando de ellos, para después observarme y negar a su vez levemente con su cabeza.

Nada… ni siquiera un signo de tristeza o incomodidad— declaró Takeru, desactivando su estado aural a la vez que Harumi simplemente se sentaba frustrada ante lo obvio de aquellas palabras, mientras que yo únicamente fruncía el ceño levemente molesto ante las palabras de mi amigo.

No iba a negar la percepción de Takeru… no había detectado ni un aura enferma en aquel pueblo.

Habíamos hecho aquel viaje para nada, y por ello nos perdimos el cumpleaños de Haruko…

—¡Maldición! — grité sin cuidado, sin siquiera importarme si las personas que cuidaban la entrada me escuchaban, a la vez que pateaba la carreta debido a la impotencia, moviéndola levemente.

—Tal vez las cosas mejoraron por si solas… ¿Pero en tan poco tiempo? — se preguntó en susurros Harumi a la vez que ella, al igual que todos, estaba completamente impotente ante lo obvio.

—[Ryo…]— empiezo a escuchar la voz de Takeru en mi mente, a lo que yo simplemente me giro hacia el mismo—[aún no hay razones para preocuparnos… simplemente dejemos las medicinas y vayámonos de aquí con el estado aural] — declaró serio por telepatía Takeru, diciéndolo así ya que primero quería "consultarlo" conmigo antes, debido a que ambos sabíamos que a Harumi y a Hanako no les agradaría el dejar aquella medicina que estuvieron preparando por varias semanas.

—Tienes razón— dije ya en voz alta sin haberme dado cuenta de aquel detalle, comenzando a caminar hacia Harumi, la cual me miraba extrañada de mis palabras, al igual que Hanako.

Takeru simplemente pensaba en las cosas que habían ocurrido… todo el esfuerzo que su pareja y la mía hicieron para crear aquellas medicinas se tiraría a la basura por el simple hecho de pensar que aquel pueblo seguía en las mismas condiciones que Narue nos mostró en aquellas fotos.

Entre los cuatro… Takeru sabía que Harumi y Hanako eran las más decepcionadas ante todo lo que estaba ocurriendo, y no podía evitar el lamentarse por ellas…

Todo seguía con normalidad, estaba a punto de entrar al estado aural y decirles a Harumi y a Hanako lo que haríamos; sin embargo, en el momento en el que una pequeña e indetectable llama de aura comenzaba a emerger de mi piel, todos nosotros nos exaltamos cuando varias pisadas comenzaban a escucharse a nuestro alrededor…

Para después notar claramente como varios hombres armados nos tenían rodeados.

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—"¡¿Eh?!" — se exalta Haruko luego de que su amigo le dijera su idea, a la vez que el enrojecimiento de sus ahora no tan llorosos ojos decrecía con el pasar de los segundos—"Pero… es peligroso" — dijo la pequeña Riolu, a la vez que la sonrisa sincera de Yoshiro no se inmutaba ante las mismas palabras.

—"Créeme, no hay ningún riesgo… yo sé que te ayudará" — dijo con calma el pokémon, mientras que aún se demostraba la duda reflejada en los ojos de Haruko.

—"Pero…¿Y la abuelita?" — preguntó Haruko, preocupándose nuevamente de Hina, la cual estaba aún dentro de mi habitación, a lo que el Zoroark se exalta ante lo último, habiéndose olvidado de aquello…

—"No creo que nos deje…"— dijo Yoshiro levemente cabizbajo luego de unos segundos, dándose cuenta de lo obvio.

La mirada triste del Zoroark deja un poco desanimada a Haruko, luego de notar la anterior sonrisa que el mismo pokémon tenía ante lo emocionado que estaba por la idea que había propuesto, a lo que Haruko simplemente frunce el ceño, para después refunfuñar luego de haber tomado "esa" decisión, a lo que exalta a Yoshiro cuando toma sorpresivamente su mano.

—"No creo que nos demoremos mucho" — dijo con una pequeña sonrisa Haruko, a la vez que Yoshiro simplemente guardaba silencio—"Además… no me pasará nada contigo" — dijo en un tono amable la Riolu, mientras que el rubor evidente en las mejillas de Yoshiro comenzaba a aparecer, únicamente para girar su rostro hacia otra dirección—"Pero eso sí" — comenzó nuevamente a decir la pequeña pokémon, atrayendo otra vez la atención de Yoshiro—"Me tendrás que ayudar en una cosa" — declaró la pokémon, a lo que Yoshiro asiente, dispuesto a ayudarla en lo que fuera.

A lo que ambos pokémon (Haruko tirando de la mano de Yoshiro) salen lentamente de la casa, intentando hacer el mínimo ruido posible…

Una vez que la puerta de entrada se cerró, un pequeño sonido provino de la puerta que daba a mi habitación, mientras que Hina del otro lado, la cual había escuchado todo lo que conversaron aquellos pokémon, sonreía satisfecha ante lo mismo, y a pesar de que igual se preocupara de que los pokémon salieran a esa hora…

Ella sabía que podía confiar en Yoshiro.

La anciana luego de notar que los pokémon se habían marchado, esta únicamente comienza a caminar hacia la cama, comenzando a sentarse lentamente en la misma, para después exaltarse cuando un pequeño siseo se empieza a escuchar a su alrededor, a lo que comienza a observar la ventana de la habitación en el momento en el que una delgada capa de aura purpura comienza a hacerse presente en la misma…

Estos niños…— dijo levemente fastidiada Hina, reconociendo fácilmente "quien" pudo haber sido el creador de aquella aura— Se supone que yo debería ser la que los cuidara a ustedes— volvió a decir, a la vez que se recostaba en su cama, acomodándose para después agarrar un libro que había traído consigo de su hogar, y comenzar a leerlo mientras esperaba el regreso de los pokémon.

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—"Esto debería funcionar" — dijo calmadamente Haruko a la vez que, aún tomada de la mano de Yoshiro, las posaba en la puerta de la casa una vez que ambos salieron de la misma, usando el aura de su amigo para crear una "barrera" alrededor del hogar, y así evitar que alguien extraño pudiera entrar.

—"No creo que alguien distinto a nosotros llegase a entrar" — refutó Yoshiro a la vez que el rubor en sus mejillas por aún sostener la mano de Haruko no se lo quitaba nadie, creyendo que no era necesario proteger la casa con su aura y la de la Riolu en caso de intrusos—"Este pueblo es tranquilo" — dijo el pokémon, a la vez que Haruko separaba ambas manos de la puerta.

—"Uno nunca sabe…"— dijo Haruko a la vez que se giraba a Yoshiro—"Yo sé que mi abuelita mandaría a patadas al que se atreviera a entrar… pero recuerda que está enfermita" — recordó la Riolu, a lo que Yoshiro asiente, reconociendo también ese hecho.

—"Bueno… entonces si no hay de qué preocuparnos…"— dijo maliciosamente el Zoroark, exaltando completamente a Haruko cuando este comienza a levantarla, para después subirla arriba de su cabellera—"Será mejor que te sujetes, va a ser un viaje movido" — declaró el Zoroark, a lo que Haruko simplemente se encontraba estática ante lo poco acostumbrada que estaba de que Yoshiro tuviera aquella confianza con la misma…

Agradándole de igual manera.

Haruko simplemente se acomodó arriba de la nuca de su amigo, para después ser su cabeza lo único que resaltaba afuera del pelaje del mismo, a la vez que apoyaba su mentón sobre la cabeza del mismo Zoroark.

—"¿Lista?" — preguntó por telepatía Yoshiro, a lo que Haruko simplemente sonríe, para después asentir varias veces, haciendo que el Zoroark asintiera de igual manera, comenzando a correr hacia el bosque, dando un fuerte salto cuando estos comenzaron a adentrarse en el mismo, empezando a viajar entre las ramas de los altos arboles…

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El viento en el rostro de la pequeña Riolu hacía que esta entrecerrara sus ojos, a la vez que Yoshiro mostraba una alta destreza entre cada salto que realizaba, viajando a altas velocidades por el frondoso bosque.

Los minutos pasaron… hasta que finalmente Haruko comienza a observar un enorme árbol a lo lejos, cuya copa se veía en los cielos a través de los pequeños espacios en donde las hojas de los otros árboles no tapaban.

Haruko no tardó mucho en entender que aquel era el lugar al que iban… desde un principio Yoshiro la había invitado a salir, diciéndole que existía un lugar en el que sabía que lograría alegrarla nuevamente ante la soledad que comenzaba a sentir debido a nuestra ausencia…

Yoshiro, una vez que estuvo a pocos metros de aquel enorme árbol, comienza a saltar consecutivas veces entre las ramas bajas que sobresalían del mismo, subiendo lentamente en aquel enorme y grueso árbol.

Haruko comenzaba a asustarse ante la altura en la que se encontraban, a la vez que incluso tapaba y ocultaba su rostro en la cabellera del Zoroark, mientras que este poseía una mirada que irradiaba seguridad y tranquilidad.

Y así… conforme los movimientos suaves y a la vez rápidos de aquel Zoroark comenzaban a atenuarse, Haruko a pesar de todo seguía con su rostro oculto en el pelaje de su amigo, a la vez que este de igual manera se daba cuenta de lo obvio, por lo que solo esbozó una pequeña sonrisa luego de que ambos llegaran finalmente a su destino.

—"Ya llegamos… Haruko" — dijo en un suave gruñido Yoshiro, a lo que la pequeña cabeza de Haruko negándose aún oculta en su pelo lo deja levemente preocupado.

—"N-No quiero…"— dijo en un asustado gruñido la Riolu, a la vez que sus temblores por el miedo a las altas alturas eran sentidos obviamente por el Zoroark.

Yoshiro simplemente suspira ante lo obvio, a lo que simplemente se sienta despacio en el lugar en el que ahora se encontraban, para después posar lentamente su mano sobre la cabeza de Haruko.

—"No tienes nada que temer… no dejaré que te pase nada, lo prometo" — declaró con calma el pokémon, a lo que Haruko aún en sus temblores se queda pensativa ante aquellas palabras… únicamente para asentir leve y nerviosamente, para después soltarse del cuello de su amigo y sujetar con gran rapidez su mano, a la vez que con su ayuda se bajaba de la espalda del mismo, aterrizando en una extraña y áspera superficie, la cual no podía observar por el mero hecho de que la Riolu se negaba a pesar de todo a abrir sus ojos ante el miedo que continuaba abordándola.

Yoshiro simplemente sonreía a pesar de todo, a la vez que sentía como Haruko apretaba excesivamente su mano ante el miedo que sentía, mientras que sus pequeños pies temblaban al pensar que aquel lugar en el que estaba parada era poco estable, a lo que ya sabiendo que ella no se encontraba en lo absoluta cómoda en el lugar, decide cruzarse de piernas, para después levantar sorpresivamente a la Riolu, y dejarla sobre sus pantorrillas.

Claro… fue un calmado movimiento por parte de Yoshiro, pero para Haruko fue el infierno en carne propia, la cual lanzó un desesperado y fuerte gruñido luego de que Yoshiro la asustara sin querer ante la sorpresiva levantada, a la vez que las pulsaciones en el pequeño corazón de la Riolu aumentaban a mil por segundo, mientras que esta, una vez que Yoshiro volvió a dejarla sobre las piernas del mismo, se abalanzó enseguida hacia el torso del Zoroark, aferrándose a él como si su vida dependiera de ello…

Uno esperaría que en aquellas circunstancias Yoshiro pareciera un volcán ardiendo por tal contacto con su amiga, sin embargo, nada podría estar más alejado de la realidad… la actitud de Yoshiro fue completamente calmada en todo momento, a la vez que siempre esbozaba aquella pequeña sonrisa ante el actuar de su amiga, sabiendo de igual manera que su miedo no tardaría en desaparecer…

—"Ya…ya… Haruko" — dijo en un suave gruñido Yoshiro, a la vez que nuevamente posaba su mano sobre la cabeza de ahora una nuevamente llorosa Haruko, la cual pensó que se caería de aquel enorme árbol una vez que sintió como sus pequeños y temblorosos pies se separaron de aquella áspera y a la vez blanda superficie.

—"Tan solo… abre tus ojos, te prometo que no te arrepentirás" — declaró nuevamente en un suave gruñido el Zoroark, mientras que el rostro de Haruko seguía oculta en el pelaje del torso de su amigo.

Haruko sabía que al menos estaba sobre Yoshiro, por lo que el miedo ante la desconocida superficie se fue atenuando de a poco, sabiendo que estaría segura en las piernas de su amigo, a lo que lentamente comenzaba a dejar su rostro al descubierto, para después abrir levemente aún con inseguridad su ojo derecho…

Para después abrirlo en su totalidad.

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Yoshiro simplemente lanzaba leves carcajadas luego de notar lo obvio en su amiga, la cual casi al instante en el que abre su ojo derecho se separa de su torso para así observar detenidamente con ambos ojos abiertos la vista que tenían en aquel lugar.

Todas las estrellas… ni siquiera una nube las tapaba, y todas brillaban con una intensidad y calidad que nunca antes había presenciado la Riolu, teniendo aquella vista gracias a la altura en la que se encontraban, siendo aquel lugar la superficie de la copa del árbol más grande y antiguo del bosque, cuya altura era tal que en las noches las nubes no eran capaces de sobrevolarlo, dejando así la posibilidad de ver el cielo estrellado en su totalidad, sin opacarse debido a las luces del pueblo, ya que las mismas nubes evitaban su resplandor.

Haruko estaba completamente estática ante lo que sus grandes rojos ojos observaban… nunca en su vida había tenido una vista así, a la vez que sus temblores desaparecían luego de unos segundos, mientras se sentaba de rodillas sobre las pantorrillas de Yoshiro, el cual se dejaba caer levemente hacia atrás, apoyándose con sus manos en el suelo, a la vez que comenzaba de igual manera a observar el hermoso cielo estrellado…

Los segundos de silencio circulaban con enorme calma entre aquellos pokémon, mientras que Haruko era la más cautivada ante la inmensa cantidad de estrellas que iluminaban aquella noche, junto con la luna de igual manera…

—"¿Cómo… conocías… este lugar?" — preguntó lentamente y asombrada Haruko, a la vez que nada hacía que su mirada se desviara de aquel hermoso cielo nocturno.

—"Luego de que Ryo me liberara de la celda de Ryuji… no pasó mucho tiempo cuando me encontré nuevamente con mi mamá" — conversaba Yoshiro con Haruko, mientras que este simplemente tenía un rostro serio ante los recuerdos que nuevamente volvían a recorrer su mente, a la vez que aquellas palabras, fueron lo suficientemente fuertes como para hacer que la Riolu desviara su mirada de aquel bello cielo, para posarla ahora un poco más preocupada sobre el rostro de su amigo, el cual aún miraba las estrellas…

—"Tuve muchas pesadillas… extrañaba mucho a mi papá… y todas las noches me despertaba por lo mismo" — seguía relatando Yoshiro, mientras que Haruko únicamente bajaba sus pequeñas orejas ante lo obvio—"Pero hubo una noche en la que mis pesadillas aumentaron… a tal punto que cuando me desperté lo único que hice fue correr del lugar donde mi mamá y yo dormíamos, huyendo de todo el miedo que había sentido en ese sueño" — decía, ahora un poco más triste Yoshiro, a la vez que Haruko simplemente dejaba caer su cabeza en el torso del mismo, como forma de consolarlo de alguna manera…

—"Mi mamá no tardó mucho en encontrarme… y fue aquella noche cuando decidió llevarme a este árbol" — declaró finalmente el pokémon, mientras que donde antes existía un rostro levemente triste, ahora una pequeña y a la vez cálida sonrisa se enmarcaba en el mismo…

—"Mi mamá me contó que siempre venía a este lugar cuando se sentía triste o sola; me dijo que las estrellas representan el cariño de los seres que te quieren…."— decía Yoshiro, a la vez que sus palabras cautivaban a la Riolu, casi o más que las mismas estrellas que se observaban— "Y que siempre que me sintiera triste, sin importar la razón debía mirar al cielo y ver las estrellas, porque no importaba lo mal que estuvieran las cosas… ella al igual que las estrellas iban a estar siempre ahí… iluminando mi camino incluso en la oscuridad de la noche" — contó Yoshiro, mientras que Haruko únicamente sonrió luego de aquellas palabras, a la vez que pensaba en su papá y mamá, al igual que en su tío y tía, mientras nuevamente volvía a dirigir su mirada hacia las estrellas, esta vez dejando caer su espalda en el estómago de Yoshiro, el cual no se inmutaba ante aquello, mientras admiraba de igual manera el cielo estrellado.

Haruko simplemente se cautivaba ante la vista que poseía a lo que, pasados unos segundos de silencio, los latidos del corazón de Yoshiro comenzaban a escucharse aún más fuerte por parte de la Riolu, a lo que esta se exalta, únicamente para después desviar su mirada nuevamente hacia su amigo…

El cual se mantenía en su cómoda y alegre postura, a la vez que seguía observando el cielo nocturno…

—"¿Qué es esto?..." — se preguntaba Haruko en su mente, mientras que sus ojos no podían desviarse de los azules de su amigo, a la vez que una extraña calidez comenzaba a ser sentida por Haruko en el aura de Yoshiro.

—"Esta calidez…"— comenzaba a pensar, a la vez que como si de una tibia llama se tratase, Haruko comenzaba a percibir por primera vez en el aura de Yoshiro, una emoción da la cual aún no era consciente…—"es… ¿Hacia mí?" — se preguntó en su mente la Riolu, a la vez que a través de su percepción del aura, comenzaba a ver los sentimientos del Zoroark hacia ella.

Claro… aún no era capaz de dilucidar que aquella "calidez" simbolizaba al amor que sentía Yoshiro hacia ella, pero eso no evitaba que esta no se percatara de la dulce y grata sensación que era el sentir aquellos sentimientos emanando del aura de su amigo…

No podía evitarlo… incluso sin saber el significado de aquella calidez presente en el aura de su amigo, las mejillas de la Riolu comenzaban a sonrojarse de igual manera y sin motivo… todo aquello debido a lo "a gusto" que se sentía tener su aura en contacto con aquella "emoción" presente en el aura de su amigo…

Haruko no dijo nada, únicamente esbozó una leve sonrisa para después calmadamente volver a apoyarse en el estómago de su amigo, a la vez que nuevamente volvía a dirigir su mirada hacia las estrellas, sin poder evitar que sus mejillas continuaran ruborizadas…

—"Esto…"—Haruko intentaba pensar qué eran aquellos sentimientos que representaban ese calor emergiendo de Yoshiro, sin resultados ya que aún no lograba controlar del todo bien su percepción con el aura…

—"Me agrada…"— pensó finalmente aún con una sonrisa la Riolu, a la vez que sus ojos cada vez comenzaban a cerrarse con cada segundo que pasaba, mientras que el tibio pelaje de su amigo junto con la vista ahí presente hacían cada vez más imposible el no conciliar el sueño, estando cómoda y a gusto en aquel ambiente.

—"Que lindo cumpleaños…"— fueron sus últimos pensamientos, antes de quedarse completamente dormida con su rostro apoyado en el torso de Yoshiro…

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El sonido de sus pasos fueron lo primero en escucharse, a la vez que la preocupación comenzaba a aparecer en mi familia luego de que una gran cantidad de personas armadas comenzaran a aparecer en todas direcciones, dejándonos completamente en claro que nos rodeaban, a la vez que comenzaban a apuntarnos…

El silencio comenzaba a abordar el lugar… nadie realizaba ni un solo movimiento luego de que todos aquellos guardias se detuvieran a pocos metros de nosotros, a la vez que Takeru y yo intentábamos conservar la calma ante aquella situación.

—¡Todos ustedes, las manos donde las vea! — se escucha una voz masculina y tosca, a la vez que todos nosotros nos encontrábamos estáticos luego de aquello, a la vez que sentía la mirada de Harumi y Hanako sobre mí, sin saber qué hacer ante esa situación.

—¡Acaso no me escuchan! — volvió a hacerse presente la misma voz, a lo que un hombre comienza a emerger de la multitud que ahí se encontraba, para después caminar hacia nosotros.

Era un poco más bajo que yo… pelo castaño y ojos cafés, mientras que su rostro no daba mayores indicios que el de unos veinte años de edad.

Aquel joven se detuvo a unos cuantos centímetros de mí, a la vez que con su arma cargada nuevamente volvía a apuntarme, dejando la boca de la misma casi en contacto con mi mentón.

—Les dije… "las manos donde las vea" — declaró nuevamente el joven, a la vez que en su mirada únicamente resaltaba enojo e indignación.

Nuevamente los segundos pasaron a lo que, cuando el joven comenzaba a dar indicios de querer disparar luego de ver que no le obedecía, el lento movimiento de mis manos levantándose lo detiene.

—"Hagan lo que pidan… hay algo aquí que no tiene sentido" — dije por telepatía a mi familia, siendo estos los únicos que escucharon mi mensaje.

Aquellas personas… aquellos hombres y mujeres armados que nos amenazaban… existía una razón del porqué nos tomaron por sorpresa.

Ya que cada uno de ellos poseía una armadura que bloqueaba su aura… las mismas armaduras que una vez poseyeron los hombres de Ryuji.

—[No hagas nada de momento Takeru] — dije ahora por nuestra conexión, ya que hacía bastante tiempo que comenzaba a detectar las intenciones de mi amigo de activar el estado aural…

Mis manos fueron las primeras en levantarse, luego de aquello mi familia fue la siguiente, a lo que solo una sonrisa victoriosa comenzaba a hacerse presente en la cara de aquel joven luego de ver que habíamos obedecido a sus órdenes.

—Muy bien…— dijo ahora más calmado el hombre, a la vez que dejaba de apuntarme con su arma.

—No me interesan sus razones… pero déjenme decirles que este pueblo no es muy bueno con los extranjeros— empezaba a decir, mientras comenzaba a caminar a nuestro alrededor, pasando y chocando levemente la vista con Takeru, para después fijarla en la carreta y en Harumi junto con Hanako.

—Primero lo primero…— comenzaba a decir nuevamente el joven, para después nuevamente apuntar con su arma ahora a Harumi y a Hanako.

—Esas medicinas no les pertenecen… nos las llevamos junto con la chica— declaró finalmente aquella persona, a la vez que comenzaba a acercarse a paso normal hacia mi esposa, mientras que Takeru y yo estábamos completamente estáticos ante lo obvio— nuestro jefe tendrá bastantes preguntas que hacerle— terminó de decir con una mirada maliciosa…

Mi corazón palpitaba rápidamente, a la vez que giraba mi rostro para observar directamente a aquel joven que tenía intenciones de llevarse a mi esposa… a la vez que me era difícil el controlar mis impulsos de activar el estado aural…

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Una mano… simplemente una mano entró en contacto con el brazo de Harumi, a la vez que el hombre, aún apuntándole a la cara con su arma, comenzaba a tirar de la misma…

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Sin embargo… este no contó con que la mano de Takeru sostuviera su muñeca, deteniéndolo completamente a la vez que la apretaba con bastante fuerza.

S-Suéltame…— dijo sombríamente aquel hombre, a la vez que ahora comenzaba a apuntar a Takeru, mientras que el pokémon lo observaba con una mirada tal que incluso derrochaba aún más odio que la de aquel joven.

La mano de Takeru apretaba sin piedad la muñeca de aquel chico, el cual apenas si podía mantener la compostura ante la fuerza de mi amigo, mientras que este ni siquiera le importaba el hecho de que le apuntaran con aquella arma de fuego…

Las personas a nuestro alrededor comenzaban a alarmarse, a la vez que el sonido de las armas a punto de disparar comenzaban a escucharse de igual manera por Harumi y Hanako, dándonos a entender lo que le ocurriría a Takeru si este seguía demostrando tal "falta de respeto" hacia el joven…

—¡Tú te lo buscaste! — gritó el joven, a la vez que posaba su dedo en el gatillo, a punto de dispararle a Takeru.

Pero mi golpe de lleno en su rostro lo deja completamente estupefacto…

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Aquellas personas que nos rodeaban ni siquiera me notaron… estaban tan concentradas en Takeru y aquel joven que hicieron caso omiso al hecho de que, una vez que aquel joven sujetó a Harumi, comencé a caminar lentamente hacia el mismo, con intenciones de golpearlo.

No vuelvas…— dije seriamente, a la vez que tronaba mis dedos por el golpe que acababa de dar— a ponerle la mano encima a mi esposa— declaré, mientras que el chico al cual había golpeado estaba en el suelo debido a lo mismo, el cual mandaba continuos alaridos por la fuerza con la que lo había atacado, para después levantarse enfurecido y apartarse unos cuantos pasos de mí, empezando a apuntarnos nuevamente con su arma.

La tensión estaba a su punto máximo… cualquier intento de disuadir a aquellos hombres de disparar era inevitable, a la vez que tanto Takeru como yo sabíamos que no podríamos atrasar más el hecho de que tarde o temprano nos veríamos obligados a utilizar el estado aural para poner un alto a la situación…

—¡Ustedes se lo buscaron! — dijo el joven ahora con su mejilla inflada, a la vez que incluso sus palabras fueron difíciles de entender debido a lo mismo, mientras que este se disponía a disparar.

—¡Dispa!... — iba a ordenar nuevamente, mientras que tanto en mi como en Takeru comenzaba a emerger una pequeña llama azul de nuestra piel, a punto de entrar al estado aural.

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—No disparen…— se escuchó la grave y a la vez fuerte voz de un hombre a nuestras espaldas, a la vez que todos los ahí presentes nos quedamos estáticos ante la dominante voz que se hacía presente, dejando incluso de piedra al joven que antes demostraba tanto ímpetu y determinación, mientras que Takeru y yo no alcanzamos a activar nuestro estado aural por lo mismo…

El silenció rondó nuevamente el lugar… mientras que las pisadas acercándose hacia donde estábamos nosotros cada vez se hacían más presentes… a la vez que la tensión nos rodeaba por completo.

Finalmente… tras pasados unos cuantos segundos, un hombre pasa al lado mío, para después continuar caminando, sin chocar en lo absoluto su vista con la mía a lo que, una vez que estuvo a unos cuantos metros, se gira finalmente de manera lenta hacia nosotros, a la vez que se llevaba sus manos a su espalda…

—Buenas noches…— declaró aquel hombre de cabello blanco y mirada seria, estatura prominente y vestimenta formal.

Aquel hombre… que Narue nos mostró en sus fotografías como el causante de todo lo que las mismas mostraron.

—Mi nombre es Teijo, soy el alcalde de Nerito— se presentó…

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Mientras tanto en nuestro hogar… Yoshiro y Haruko aún se encontraban en aquel árbol, a la vez que había pasado más o menos una hora desde que aquellos pokémon aparecieron en el lugar…

No hacía mucho que Yoshiro se había percatado de que su amiga había caído rendida por el sueño, sin embargo, este aún seguía en aquella posición, ya que de igual manera aquel lugar era un lindo recuerdo de las enseñanzas de su madre, así como también el recuerdo de que ella junto con su padre, al igual que las estrellas, siempre estarían ahí para él…

Pasaron los segundos, a lo que el frío debido al clima y a las alturas en las que ambos pokémon se encontraban comenzaba a hacerse presente… no tanto para Yoshiro, el cual casi ni se inmutaba debido a su pelaje, pero si para Haruko, la cual comenzaba a tiritar aún dormida, a la vez que inconscientemente se ponía en posición fetal e intentaba estar más apegada al estómago de su amigo, tratando de aquella manera contrarrestar el frio que la abordaba.

—"Supongo que ya es hora de irnos" — dijo en un suave y despacio gruñido Yoshiro hacia su amiga, a la vez que comenzaba a levantarla delicadamente, para después refugiarla en sus brazos, comenzando así a bajar de aquel enorme árbol, con una suavidad y destreza que ni siquiera inmutaron el dulce sueño que la Riolu tenía en los brazos de su amigo, a la vez que esta inconscientemente agarraba con una de sus manitas el pelaje del torso del Zoroark…

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La calma rondaba cerca de nuestra casa, mientras que dentro de la misma Hina aún se encontraba despierta, a la vez que ya iba por la mitad del libro que estaba leyendo, totalmente imbuida en su lectura, sin percatarse de nada de lo que ocurría a su alrededor…

En las afueras del lugar… pasos se escuchaban, a la vez que nuevamente dos cuerpos jóvenes volvían a aparecer en escena, siendo aquellos los chicos que estaban espiando a Yoshiro el día pasado…

¡Tanto te costaba decirme rápido que el Zoroark se había ido! — intentó gritar en voz baja y encabronado Taichi, a la vez que tanto él como Yudai se encontraban a pocos metros de mi casa, intentando pasar lo más desapercibidos posibles, ocultos tras un montículo de nieve.

¡Tú fuiste el que se demoró en despertar! — dijo como respuesta Yudai, a la vez que este de igual manera miraba encabronado a su amigo—Además… no es muy fácil quedarse dos horas aquí espiando a esta estúpida familia mientras que tú duermes cómodo en tu amueblada casa— reconoció ahora más enojado que fastidiado, mientras que Taichi hacía caso omiso a esas palabras.

Como sea, vamos a ver antes de que vuelvan— dijo ahora más concentrado Taichi, ignorando completamente a Yudai, el cual simplemente se dejaba pasar a llevar por el mismo…

Y así, ambos jóvenes comenzaron a caminar lenta y silenciosamente hacia nuestro hogar, a la vez que vigilaban a sus alrededores ya que estos no querían ser vistos hasta que, pasados unos segundos, estos están a pocos pasos de la ventana que daba a la habitación de Haruko y mi hija.

¿Crees que puedas abrirla? — preguntó Taichi, a lo que Yudai únicamente lo miró fastidiado como respuesta, al dar por hecho al instante de que este tendría que dar el primer paso para entrar a la casa, por lo que simplemente bufa, para después alzar su mano e intentar abrir la antes mencionada ventana.

Y hacer que este perdiera absolutamente todos sus sentidos en el momento en el que su mano la toca…

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Absolutamente todo… ni siquiera el tacto se conservó una vez que Yudai tocó la ventana que estaba imbuida por el aura de Yoshiro mezclada con la de Haruko, la cual no era apreciable a la vista para quien estuviera a fuera de la casa, mientras que por dentro (a como fue en el caso de Hina) era bastante apreciable aquella capa de aura magenta.

Yudai no lo soportó ni siquiera por unos segundos, a lo que al instante aparta abruptamente su mano de aquella ventana, comenzando a sudar y a llorar por el sentimiento de soledad que lo abordó luego de que el aura de Yoshiro circulara por sus venas…

Luego de ver aquella reacción, Taichi no decidió seguir con aquello… ya de por sí era bastante cobarde como para no querer intentar abrir primero aquella ventana, y luego de ver cómo quedó su amigo luego de que este lo intentara, supo deducir que Yoshiro había dejado un "seguro" para dejar protegida la casa en su ausencia, a lo que simplemente empieza a apartarse de nuestro hogar, dejando a Yudai atrás, mientras que este comenzaba a levantarse leve y cansadamente, a la vez que los jadeos eran fácilmente escuchables por parte de Taichi, el cual no se inmutaba en lo más mínimo ante lo mismo…

Yudai únicamente miraba enfurecido a su amigo… a la vez que el terror producido por haber perdido todos sus sentidos comenzaba a desaparecer lentamente de su cuerpo a lo que, de un momento a otro, el chico comienza a vomitar ante la desagradable sensación pasada, para después recomponerse luego de unos minutos…

Y ver como Taichi ya ni se encontraba en el lugar.

Ya era tarde para gritar… la impotencia de Yudai era mucha, pero ya no había nadie a su lado, por lo que únicamente apretó sus dientes con todas sus fuerzas para después retirarse del lugar, caminando apenas gracias a la tristeza e ira acumulada, al igual que la decepción ante lo que había ocurrido, retirándose lentamente del lugar…

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Luego de unos minutos del suceso, el cuerpo de Yoshiro se hace presente en el lugar, a la vez que traía a una acurrucada y tibia Haruko en sus brazos, la cual aún permanecía dormida.

El Zoroark comenzaba a acercarse a la casa, a lo que una vez que este estuvo a pocos centímetros de la puerta, solo fue necesario que su mano se posara en la misma, para hacer desaparecer el manto de aura que había creado con la ayuda de Haruko, la cual lo había modificado de tal manera para que este desapareciera una vez que volviera a entrar en contacto con el aura de Yoshiro.

Ya una vez dentro, las brasas seguían ardiendo aunque débilmente en la chimenea a lo que Yoshiro, ya sabiendo que hacer primero, va hacia la habitación de su amiga, para después intentar lentamente dejarla recostada en su cama.

Claro… esa era la idea, pero no contaba con que su amiga se negara inconscientemente a soltar el pelaje de su pecho, convirtiendo aquella simple tarea en una misión imposible para Yoshiro… el cual intentaba lo más suavemente posible el separar las manos de su amiga de su pelaje.

Pasaron los segundos de esfuerzo, a la vez que Yoshiro con una vista encabronada no podía evitar el no usar una fuerza mayor para intentar separar las manitas de su pequeña amiga, la cual a pesar de todo aún permanecía en su sueño, a la vez que incluso roncaba ante lo mismo, siendo Yoshiro el único sobre esforzado en aquella situación.

No pasó mucho… cuando de un fuerte tirón Yoshiro logra finalmente separarse de la Riolu, no sin antes que Haruko le arrancara dos grandes mechones negros de su torso, ausencia la cual no se notaba en el pecho del mismo, pero no significaba que no fuera prácticamente un acto doloroso para aquel rojinegro pokémon, el cual casi al instante se tapa la boca luego de que su amiga le quitara sin querer aquellos dos mechones de su pecho e intentara lanzar un desafortunado grito por el dolor recibido a la vez que leves lagrimas salían de sus ojos ante lo mismo…

Todo fue muy rápido… luego de que Yoshiro lograra separar a la Riolu y esta le arrancara parte de su pelaje, el dolor recibido fue tan abrupto y doloroso, que Yoshiro incluso casi pierde el equilibrio debido a lo sorpresivo del tirón, haciendo que este se abalanzara hacia su amiga, la cual permanecía dormida boca arriba a la vez que tenía dos grandes mechones de pelo negro en sus manos.

Yoshiro no quería despertarla, aún era consciente de aquello, a lo que gracias únicamente a sus reflejos alcanza a alzar sus dos brazos y sujetarse en la cabecera de la cama.

Sin poder evitar que sus narices se juntaran debido a lo cerca que quedaron sus rostros…

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Solo la tenue luz emitida por la chimenea en la otra habitación lograba mostrar como Yoshiro se encontraba a aquella corta distancia del rostro de su amiga… los segundos de silencio pasaban, a la vez que las mejillas de Yoshiro se enrojecían al punto máximo, mientras que las pulsaciones de su corazón parecía ser el único sonido sentido por el mismo…

Haruko simplemente seguía en su sueño… a la vez que agrietaba leve e inconscientemente su nariz ante el contacto antes mencionado, mientras que Yoshiro simplemente estaba completamente congelado en aquella situación…

—"T-Tan cerca…"— pensó apenas el apenado Zoroark… a la vez que su mente era un barullo de incontables pensamientos y emociones, todos concierne a la Riolu, mientras que esta se encontraba en su faceta menos "tierna" posible, ya que la pequeña pokémon se encontraba con la panza al aire y sus brazos abiertos, a la vez que ni siquiera se molestaba en camuflar sus ronquidos, ya que tenía su boca completamente abierta por el plácido sueño que tenía, mientras que la enorme burbuja que antes poseía en su nariz había sido reventada solamente debido a que Yoshiro había chocado su nariz con la de la pokémon.

Sin embargo, la Riolu, luego de notar que "algo" se encontraba en su nariz, se gira levemente ante la picazón provocada por lo mismo, acostándose de lado a la vez que se sobaba su pequeña nariz, mientras que Yoshiro aún mantenía la misma posición…

Para después finalmente caer al suelo al lado de la cama de su amiga, con sus ojos hechos remolinos a la vez que expulsaba grandes cantidades de vapor por todos los orificios de su cara, quedando así completamente fuera de combate el pokémon "Rey de las ilusiones" desmayándose ante aquel "cercano" contacto…

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Su mirada no demostraba nada… ni siquiera interés o enojo, su cabello canoso y facciones delgadas únicamente reflejaban compasión y amabilidad, pero sus actitudes no decían nada en absoluto…

Nadie se movía, nadie emitía ni un solo sonido, mientras que aquel hombre únicamente me dirigía a mí su mirada, como también viceversa.

—Lamento el comportamiento de mi subordinado…— dijo en un tono serio Teijo, a la vez que no desviaba su mirada—Renzo puede ser… indisciplinado en algunas ocasiones— volvió a decir, identificando al chico de cara amoratada, el cual simplemente me miraba fastidiado y con rencor.

—Pero debo decirles… que a este pueblo solo entran las personas autorizadas y ustedes, amigos, entraron sin permiso— continuaba hablando, a la vez que el sonido del movimiento de las armas de las personas a nuestro alrededor se hacían levemente presentes.

—Los escoltaremos hacia la salida, pero antes necesito hablar contigo— decretó, a la vez que se dirigía hacia mí— hay algunas cosas que necesito preguntarte, y me temo que no puedo dejarlos ir hasta que las contestes— dijo en el mismo tono serio, mientras que en mi mirada únicamente se reflejaba seriedad de igual manera.

—En privado— volvió a decir Teijo, a lo que Takeru frunce levemente el ceño luego de escuchar aquello, mientras que yo no me inmutaba en lo más mínimo.

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Harumi y Hanako no sabían que pensar ante aquello… Takeru era el único que se negaba ante lo que acababa de decir el hombre, sintiéndolo gracias a nuestra conexión, ya que por fuera mi amigo no hacía mención de ninguna palabra.

—Me reúso, no pienso separarme de mi familia por mero capricho tuyo— declaré serio, a la vez que todas las personas a mi alrededor se exaltaban exceptuando a mi familia, debido a la "falta de respeto" que había acabado de hacer hacia Teijo…

Los segundos de silencio y tensión nuevamente volvieron a rondar el lugar luego de dichas esas palabras, a la vez que incluso se podía escuchar como las personas armadas a nuestro alrededor apretaban con fuerza las susodichas armas, mientras que en mi rostro y en el de Takeru únicamente se reflejaba seriedad, mientras que en Harumi y en Hanako preocupación.

Sin embargo… todos nosotros nos extrañamos cuando comenzamos a escuchar a Teijo reír.

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No fue una risa lunática ni mucho menos; fueron simples y llanas carcajadas las que aquel hombre emitía, mientras que la antes sombría mirada cambiaba por una más informal y deductiva.

—Sí que eres valiente para decirme eso en frente de toda esta gente… — dijo entre otras carcajadas aquel hombre, mientras que yo no cambiaba la seriedad en mi rostro— está bien, lo respeto, si quieres nos pueden acompañar también— declaró nuevamente Teijo, a la vez que volvía a adoptar una actitud más formal, pero ahora con una leve sonrisa enmarcada en su rostro.

Y así, luego de observar nuevamente a mi familia y asentirles, comenzamos a transportar la carreta y caminar hacia donde Teijo nos indicaba.

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Nuevamente comenzábamos a recorrer las calles de aquel cuidado pueblo, a la vez que éramos "escoltados" por todos los hombres y mujeres que una vez apuntaron sus armas hacia nosotros, yendo a lo que parecía ser el centro de aquel lugar.

Las palabras no rondaban… el único sonido eran las simultaneas pisadas de las personas armadas, a la vez que todo su caminar parecía estar completamente sincronizado, extrañándonos a Takeru y a mí de igual manera.

Los minutos pasaron hasta que, finalmente, un enorme y elegante edificio comenzaba a observarse, a la vez que inclusive más personas armadas se hacían presente, pero estas resguardaban la entrada de aquella estructura.

—Pueden dejar sus medicinas aquí— declaró con total normalidad Teijo, a la que vez que nosotros simplemente reaccionamos con una leve desconfianza, pero dejándolas afuera de igual manera, no sin antes que Harumi y Hanako revisaran por última vez las condiciones de las mismas, para así asegurarse de que no se estropearan mientras nosotros estuviéramos ausentes.

—No se preocupen, no tengo ni la más mínima intención de quitárselas, a Renzo se le suben mucho los humos a la cabeza, y comienza a pensar que está por sobre todo, por eso se las quería quitar— reconoció Teijo, a la vez que Renzo, el cual nos acompañaba de igual manera, simplemente fruncía el ceño ante aquellas palabras, siendo aquella su única reacción.

Luego de dejar nuestras cosas afuera, todos nosotros comenzamos a entrar a aquel edificio, cuya estructura elegante y sobria por fuera, era de igual manera demostrada en sus interiores, siendo aquel un lugar donde la palabra "lujoso" no sería la más adecuada, sino más bien "elegante" y "tradicional".

Cuadros con diversas obras de arte plasmados en ellos, muebles de madera con detalles completamente increíbles, y pisos de tabla las cuales ni siquiera una marca o astilla era posible detectar.

El lugar no demostraba ni una sola pisca de hostilidad… nada fuera de lo común más que el mismo estilo del lugar resaltaba, y era aquello lo que más extrañeza nos causaba a nosotros, ya que aún seguíamos teniendo aquella "esperanza" de encontrarnos con un lugar como las imágenes que Narue nos había mostrado.

Recorrimos varios pasillos, hasta que finalmente Teijo se detiene para volver a girarse hacia nosotros, a la vez que nos deteníamos a pocos pasos de una puerta cuyos detalles resaltaban de igual manera.

—Mi condición de hablar en privado no cambia en lo absoluto— decretó Teijo a la vez que volvía a dirigirme la palabra— pero supongo que estarás más cómodo sabiendo que tu familia estará aquí esperándote— declaró, a la vez que mi seria actitud se mantenía.

Yo simplemente me quedé pensando aquellas palabras por unos segundos, a lo que vuelvo a girarme hacia mi familia, la cual me asiente simplemente luego de aquello, ya sabiendo que ellos estarían a salvo si contaban con Takeru…

Y que yo me podía cuidar por mí mismo.

No pasó mucho, una vez que choqué miradas con mi familia, nuevamente me giro hacia Teijo para asentirle, y hacer que este sonriera para después entrar los dos a aquella habitación en donde quería conversar conmigo a solas.

Teijo ya había entrado a aquella habitación, a la vez que yo estaba a punto de hacer lo mismo, sin embargo, extraño tanto a Teijo como a los mismos guardias que nos seguían acompañando luego de entrar un aquel edificio, en el momento en el que me detengo a pocos centímetros de cruzar el umbral de la puerta… solo para girarme, y volver a chocar mis ojos con los de Renzo, el cual también nos continuaba acompañando, haciendo que este incluso frunciera el ceño ante aquello, no por el hecho de que lo mirara… sino por lo sombría que era la misma, a tal grado que incluso la armadura de aura que poseía en aquel instante era inútil para contrarrestar los sentimientos que le enviaba con mi aura a través de aquella mirada.

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—"Si te atreves a hacerles algo… te mato" — fue lo que intenté expresar con completa seriedad en aquella mirada, a lo que Renzo únicamente traga un poco de saliva luego de aquello, para después ver como mi cuerpo se retiraba del lugar, a la vez que yo mismo cerraba la puerta de aquella habitación en la cual Teijo aún se encontraba.

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Teijo ya se encontraba sentado atrás de un escritorio una vez que yo cerré la puerta de aquella habitación, la cual claramente parecía ser la "oficina" del mismo.

El silencio nuevamente rondó una vez que ambos estuvimos completamente solos en aquel lugar, mientras que yo simplemente observaba a mi alrededor, completamente curioso y extrañado de las paredes del lugar…

Viendo como todo el material de las paredes de aquella habitación estaban hechas con el mismo metal que bloqueaba el aura.

Una vez que cerré esa puerta… no pude detectar ningún aura proveniente de los alrededores, exceptuando la de Takeru, ya que nuestra conexión era lo único que aquel material era incapaz de "bloquear".

—Toma asiento por favor— pidió Teijo, a la vez que señalaba el asiento que se encontraba adelante del mismo, frente a su escritorio, a lo que yo simplemente asiento calmadamente para después sentarme en el mismo.

—Vayamos rápido al punto— volvió a decir el hombre, tomando de igual manera nuevamente mi atención— primero que nada, no me siento en lo más cómodo por cómo me respondiste antes— reconoció con una mirada fría y calculadora Teijo, a la vez que en la mía únicamente se reflejaba la misma seriedad— si fuera por mí hubiera ordenado que los fusilaran en el mismo instante luego de que me dijeras tal falta de respeto… quiero que entiendas en la situación en la que pones a tu familia haciendo esas estupideces— recalcó el hombre.

Mi silencio era la única respuesta, a la vez que aún sabía que Teijo tenía otras cosas que decirme, por lo que este, viendo que no diría nada, simplemente suspira fastidiado para después volver a fijarme una mirada seria.

—Dejemos algo en claro… no pienso dejarlos irse de acá hasta que me respondas dos cosas— dijo ahora en un tono mucho más brusco y enojado Teijo, a la vez que yo simplemente lo observaba—Quiero saber por qué trajeron esos medicamentos— fue la primera orden de Teijo…

—Y quiero que me digas como entraron a mi pueblo sin ser vistos — fueron sus últimas palabras.

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El sonido de las manecillas del elegante reloj colgado en la pared del pasillo donde mi familia junto con algunos guardias y Renzo nos esperaban era lo único que se escuchaba, a la vez que Harumi junto con Haruko se encontraban sentadas en un pequeño sofá rojo que estaba al lado de la entrada de la habitación en la cual yo me encontraba, mientras que Takeru simplemente estaba de pie y apoyado en la pared, con sus ojos cerrados y concentrado ante cualquier cosa que pudiese ocurrir de igual manera.

—Oye… — se escucha de un momento la voz de Renzo, a lo que Takeru abre únicamente uno de sus ojos, para después chocarlos con los de aquel hombre, solamente para ver que era a Harumi a la cual llamaba.

Harumi no dijo nada, únicamente miró al Renzo como respuesta.

—Lamento si te sujeté con mucha fuerza allá afuera— dijo serio y a la vez firme a aquel hombre que, al igual que Takeru, simplemente estaba apoyado en la pared anexa de aquel pasillo, con sus brazos entrecruzados— Pero quería dejarte segura… no se sabe lo que podría pasar con esos pokémon andando sueltos, ya de por si me sorprendía el hecho de que no los hirieran cuando se vieron acorralados— decretó Renzo, a la vez que Takeru simplemente fruncía el ceño.

—Pero bueno… parece que tienen bien domesticadas a sus mascotas— decretó al final Renzo, a la vez que se llevaba sus manos a su cabeza, completamente despreocupado, como si aquellas palabras no fueran más que simples y comunes ante los labios de aquel hombre.

Harumi no dijo nada… esas palabras habían sido el colmo, a lo que simplemente se levanta, para después comenzar a caminar hacia Renzo, con una mirada sombría de fáciles intenciones.

Renzo simplemente se exalta cuando ve a mi esposa caminar hacia él, a lo que una leve sonrisa empieza a enmarcarse en su rostro cuando nota que finalmente había sacado a Harumi de sus cabales, a la vez que esta comenzaba a acelerar el paso, con la mano alzada con intenciones de dar una fuerte cachetada ante lo que había escuchado por parte de Renzo, mientras que este empezaba a sacar su arma, con intenciones de usar su culata como fundamento de "defensa propia"…

Sin embargo, es la mano de Hanako la cual detiene a la de Harumi, a la vez que la Lopunny, la cual ahora se encontraba entre Harumi y Renzo, simplemente tenía la vista gacha y un poco triste por como la llamaron, pero sabiendo que tenía que evitar una pelea en aquel lugar, haciendo que su amiga simplemente la mirara fastidiada, para después comenzar a retirar su mano, yéndose a regañadientes de ahí, con intenciones de volver a sentarse en aquel sofá…

Mientras que Renzo simplemente sonreía.

—Sí… parece que es mejor colocarle una correa también a esa puta— dijo el hombre, entre leves carcajadas.

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—¿Y bien?, te escucho— dijo Teijo, a la vez que ahora se apoyaba en su asiento, a la vez que esperaba el que yo le respondiera sus peticiones.

Solo pasaron unos segundos de silencio, a lo que simplemente pienso de momento mis palabras, para después comenzar a hablar.

—Un desconocido vino al lugar en donde nosotros recogemos las mercaderías en nuestro pueblo, diciendo que aquí habían personas muy enfermas y en graves condiciones— mentí en parte, a la vez que Teijo me miraba serio, pero a la vez podía sentir como tomaba mis palabras como verdaderas, a pesar de no poder ver sus emociones mediante el aura, ya que este de igual manera aún portaba uno de esos chalecos que la bloqueaban— mi esposa trabaja en una pequeña enfermería, y decidimos venir a ayudarlos— declaré, a la vez que Teijo simplemente asentía luego de escuchar aquello.

—Y… sobre como entramos— empezaba a pensar la manera menos perjudicial posible para explicarle el cómo pasamos sin ser vistos, sin embargo, sabía que no podía mentirle con aquello, el lugar claramente estaba vigilado a todo momento, y el decirle que simplemente nos "escabullimos" hubiera sido una fácil y reconocible mentira de mi parte.

Tenía que decirle la verdad…

—Tuvimos miedo cuando vimos a las personas armadas, por lo que decidimos intentar entrar sin ser vistos, para así curar a las personas lo más desapercibido posible, para después retirarnos de igual manera, por lo que cuando vimos que entrar sin alarmar a los guardias era prácticamente imposible, un Zoroark amigo nuestro nos ayudó colocando una ilusión en la entrada del lugar, haciendo que los hombres no nos vieran aunque pasáramos a su lado— Bueno… digamos que solo "una parte" de la verdad le dije.

Luego de aquello, nuevamente reinó el silencio en aquella habitación, a la vez que Teijo, con sus dedos entrelazados, me observaba con una mirada deductiva y seria.

—Bien…— dijo finalmente el hombre, a la vez que yo simplemente lo observaba— debo decir que esperaba una mentira, pero viendo lo que me dices con lo que me mostraban las cámaras de la entrada, supongo que sí es posible que mis hombres no te hayan visto a pesar de pasar al lado de los mismos debido a esa "ilusión" de la que hablas— decretó Teijo, a la vez que yo simplemente asentía— Rayos… sí que te llevas bien con esas criaturas— decretó el hombre, a la vez que yo simplemente me encogía de hombros, sin necesidad de querer decir o explicar más sobre el por qué me llevaba bien con el "ficticio" Zoroark que mencioné en mi historia.

—Esa persona que te informó…— empezaba a decir Teijo, a la vez que nuevamente volvía a adoptar una postura más seria— no te mentía acerca de la existencia de aquellas "personas enfermas" — declaró el hombre, a la vez que aquellas palabras me llamaron completamente la atención.

—Nerito se caracteriza por ser uno de los mejores pueblos agricultores de la zona— contaba Teijo, a la vez que yo simplemente escuchaba— pero, por desgracia y sin previo aviso, una peste comenzó a recorrer nuestro pueblo, peste la cual afectó en gran medida a nuestros cosechadores y granjeros— reveló el hombre— no tuvimos más remedio que aislar a esas personas, ya que obviamente ponían en riesgo nuestras exportaciones, debido a que nuestros compradores dejarían de serlo si nuestros alimentos comenzaran a estar infectados por esta peste— dijo finalmente Teijo, a la vez que yo asentía, entendiendo lo que ocurría.

—Pero… si ustedes se atreven a entrar al lugar donde tengo en cuarentena a esas personas, me temo que no podré dejarlos salir, no hasta que me confirmen que han curado hasta el último… la reputación de mi pueblo está en juego, y no arriesgaré mis finanzas porque creen poder curar a personas que a este punto incluso ya doy por muertas— declaró, ahora en un tono mucho más serio Teijo, a la vez que yo simplemente fruncía el ceño ante aquella muestra de desinterés y egoísmo por parte del mismo.

Nuevamente pasaron otros segundos de silencio, a lo que simplemente pienso, para después levantarme con normalidad de la silla en donde estaba sentado.

—Trato hecho— decreté, sin entrar en más detalles, a la vez que Teijo abría levemente sus ojos luego de que aceptara entrar en aquel lugar con la condición que él había impuesto.

Teijo iba a decir algo en respuesta, sin embargo, tanto este como yo nos exaltamos en el momento en el que un fuerte choque se escucha a nuestro alrededor, a lo que la puerta de entrada de la oficina en la que nos encontrábamos prácticamente "explota" de un momento a otro.

Siendo el cuerpo de Renzo, el cual había sido expulsado de aquel pasillo, el cual quedó prácticamente estampado en la pared de aquella oficina.

A la vez que era Hanako la que se encontraba parada en el pasillo, a la vez que de su pata un leve vapor emanaba ante la técnica que de un momento a otro aprendió luego de la ira que provocó en ella las palabras dichas por Renzo hacia su amiga.

Aprendiendo así, la técnica "Patada salto alta".

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Y aquí amigos… termina el cuarto cap de "Yo elijo proteger"

Ya no les puedo decir nada que no les haya dicho antes, los momentos para escribir son bien pocos (pero bien utilizados) y para más remate me acabo de enfermar, por lo que intenté dejar listo este cap lo antes posible para así poder descansar jeje

Lord fire 123 Muchas gracias por tu comentario, la verdad es que ya sabes que a mí también me da risa los sucesos entre ese par de pillos, y mas ahora entre tantos "contactos" jajaj. Hina es un amors uwu, pero puede ser bastante ruda en sus momentos ojos O.o. Tienes razón sobre Yudai y Taichi, aunque ahí veremos como actuarán después esos jóvenes, y ver como actuará Yoshiro y Haruko ante lo que sea que estos se propongan U-U.

Eso sería todo… ahora me retiro a descansar que la fiebre es mucha T-T, nos vemos en el siguiente cap c: