Como un Imán

"Por: la pervertida Fanny & su perversa editora "

- ¡Que día! – exclamo mientras llegaba a la cocina de aquella casa que, sin perro y sin marido, le parecía encantadora. Sonrió, el maldito perro que su marido tanto amaba se había fugado y ahora no tendría que verlo más… su vida seria genial, por lo menos, un par de meses.

Ya había pasado una semana desde que empezó a impartir Ciencias en aquella escuela donde se topo con alguien que jamás pensó que existiría en su vida… un joven castaño que despertaba en ella los peores pensamientos para una profesora, pero los mejores para una mujer y más porque a pesar de que el primer día no la trato muy bien que digamos, después le ponía demasiada atención y comprendía fácilmente todo lo que ella le decía… era listo y atractivo, el sueño de toda la preparatoria y el de ella. Si que estaba loca, pensar en Shaoran Li de esa manera, pero ¿Cómo no hacerlo? Si el pequeño chocolate la veía con tal profundidad, que se le hacia difícil olvidar su existencia.

Se dispuso a preparar la cena, algo que no hacia cuando su marido estaba en casa y solo porque no le importaba hacerlo, además se había prometido así misma que él jamás probaría algo echo por ella, y si lo hacia, se aseguraría de que fuera lo peor del mundo, sólo para que no tuviera ganas de más… Sonrió ante el recuerdo de su estúpido marido cuando le dio un poco de comida el primer día de casados, casi se vomita del asco que sintió y ella se tubo que contener para no reír, había sabido tan mal el alimento que él le dijo "yo me encargo de que no vuelvas a cocinar el resto de tu vida" y así lo había echo, contrato a una señora para que le preparara la comida y aseara la casa.

Dejo que la cena se calentara junto al postre que se le había antojado, hizo un pastel de chocolate, le encantaba el chocolate. Mientras la cena se calentaba ella puso un lugar en la mesa cuando hubo terminado sonó el timbre, sacándola de sus pensamientos… camino hasta la puerta y al abrir se sorprendió mucho

Si había algo peor que saber Ciencias, era que le llegase a gustar. Y todo eso, en una semana…¡Quien lo diría! Shaoran Li había subido su nota en Ciencias, lo que no era malo, pero…en ese caso…Suspiro. Esa tarde y casi noche de viernes, en un arranque quedo frente a la casa de esa profesora.

Siguió caminando…¡Un momento! Si ya estaba ahí ¿Por qué no entrar? Total, no había nada de malo en eso…o ¿Sí?. Sin pensarlo mucho se decidió a tocar el timbre, no se demoro mucho en abrir la dueña de casa…sonrió al verle la expresión, era tan raro para ella verlo ahí, como para él estar ahí…

- ¡Hola! – le dijo con una sonrisa, que por demás, era rara en él – Verás…yo…andaba caminando por aquí…y bueno… - paso nerviosamente una de sus manos por la cabellera castaña, desordenándosela aún más…Ella sonrió.

- No te preocupes – y abrió más la puerta – Por favor, pasa. Justo estaba preparando la cena…pues, un poco de compañía no sería malo – tembló de pies a cabeza, sabía, por lo que había llegado a comentar con ella, que su marido estaba de viaje…Concluía entonces, él y ella solos en una casa entera para ellos…trago en seco…puede que, después de todo, no aya sido tan buena idea haber ido.

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Su corazón no podía estar más acelerado, él estaba ahí, en su casa y con una sonrisa encantadora, en la que se esforzaba no prestar mucha atención o se le lanzaría en ese preciso instante para besarlo con locura…

- ¿Te gusta la pasta, cierto? – le dijo echa un manojo de nervios

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" Pasta y…ese bendito pastel de chocolate, la sentí apenas entre…"

- Sí, me gusta la pasta – él dijo feliz – Disculpa ¿Hay pastel de chocolate, no?

- Sí…- dijo sonrojada –…es que era un antojo…¿No te gusta? – preguntó preocupada

- ¡No gustarme¿A qué persona, en su sano juicio, no le gustaría el pastel de chocolate? – dijo con una sonrisa de oreja a oreja

- En eso tienes razón – había logrado hacerla reír…y se veía hermosa…tentadora.

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Llegaron a la cocina, donde ella continuo preparando la cena… "tiene buen olfato", sin siquiera decírselo olió el pastel. Sonreía, se sentía cómoda con aquel chico y extrañamente nerviosa…

- Dime Li ¿no deberías estar de fiesta en viernes?

- No – dijo simplemente asombrándola un poco – No suelo hacer eso cada viernes… solo de vez en cuando – él seguía sonriendo y no pudo evitar sonrojarse de nuevo

- Entonces ¿qué es lo que haces? – volviendo a fijar su vista en la cena, ya que él era una verdadera tentación

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"La mayoría de las veces iba a visitar a Arisa, sin embargo, he ido estos últimos 3 días por tú culpa"

Bien, no podía decirle eso…pero sonrió pícaramente, antes de responder…

- Nada en especial. Cada viernes tiene una noche distinta – su voz, por algún extraño motivo, se torno más grave, haciéndola, inocentemente, más sensual.

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Su voz le recorrió, como una corriente eléctrica, cada uno de sus sentidos… solo pedía tener la fuerza necesaria para contenerse a sus deseos… pasaron un par de minutos y ninguno de los dos dijo más, eso la ponía en un dilema interno con dos vocesitas, una le decía " bésalo… bésalo" la otra " que se valla… que se valla ", lamentablemente no quería que se fuera y no podía besarlo, él era su problemático alumno que se estaba volviendo más dócil que ninguno…

- Bien ¡Ya esta lista la cena! – le dijo sonriente – ¿Por qué no te sientas en el comedor y en un momento voy? – mientras tomaba la comida

- Yo te ayudo – le dijo con aquel tono que lograba sacarle la conciencia de la cabeza y más aún, cuando él tomó lo que tenía en las manos, quedando tan cerca de ella haciendo que le temblaran hasta las piernas…con una encantadora sonrisa le quito lo que llevaba y camino al comedor, dejándola tan perturbada como nunca antes lo había estado

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Nunca había probado unas pastas tan ricas…ni tampoco con una compañía tan especial. Colocó el servicio en el plato vació

- Ha estado delicioso, cocinas muy bien…A tu "marido" le debe encantar – la sonrisa se esfumó…como detestaba al marido, sin siquiera conocerlo. Sintió que había metido la pata al ver la expresión de ella, entonces intentó cambiar el tema – Y ahora…¡el postre! – sonrió…la verdad era que él pensaba en otra forma de comer pastel de chocolate. Levanto su plato, pero ella no le dejó.

- No te preocupes – le dijo sonriendo – Yo levanto la mesa. Si quieres, tu parte el pastel – Se levanto a buscar el cuchillo y los platos, claro, ella le indicó, él con suerte sabía donde encontrar el pastel y todo por el olor, je, je. Fue cuando tomó el plato, que chocó con la mano femenina, y mirarla a la cara fue su perdición, ella mordía en una sensual vista, su labio inferior.

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Estaban tan cerca que el tiempo a su alrededor no existía. Ella estaba sonrojada y él la veía intensamente… de no ser por el ruido del horno, anunciando que el pastel estaba listo, no se habría dado cuenta de lo cerca que estaba de su atractivo tormento… Sonrió…

- Será mejor que comamos el postre en la sala – aumentando la distancia entre ambos

- Si – dijo vagamente, al parecer, él estaba tan perturbado como ella

Sirvió el pastel y un poco de té. Se sentaron en el sofá y comenzaron una amena charla sobre cosas vagas y reían…en un momento el silencio los abordo y se miraron fijamente, su corazón latía lento y con fuerza… estaban muy cerca sin siquiera notarlo…

- Te quedo chocolate – dijo él de repente y coloco su mano cerca de su labio y se acerco... Posó los labios cálidos en esa parte y dijo - mmm...delicioso...

Ella lo miró con un millón de sensaciones distintas y sin pensarlo dos veces, y al tenerlo tan cerca, rozo sus labios, sintiendo un gran alivio en su intensa disputa interna y más aún al sentir que él no se movía. No pudo evitar suspirar en ese roce donde percibió tanto…

- Sí, es delicioso - dijo sin pensar

- Extremadamente delicioso - ronroneó él…y así tomo al fin sus labios con locura, en un beso pasional…saboreando cada parte de su boca, disfrutando cada roce de su lengua. Ella le rodeó el cuello y él la tomó de la cintura, acercándola más a su cuerpo.

Poco a poco la fue recostando en el cómodo sillón, pasando su mano por debajo de la blusa, para llegar a su sostén… Y ella, al contacto, se estremeció ¡Cuantas veces en aquella semana tormentosa no había imaginado todo eso! Y admitía, que era mucho mejor que en su imaginación, el contacto de él y la suave caricia que hacia mientras llegaba a sus pechos…esas caricias eran, deliciosamente tormentosas.

Dejo su boca para ponerle atención al cuello y dejo su pecho para llevar su mano al muslo descubierto por la falda.

- Sha…Shaoran– sonaba tan excitante que ella lo llamara por su nombre – No…¡Ah! – se arqueó contra el cuerpo de Shaoran al sentir la mano, trabajar hábilmente, en su intimidad.

Cada movimiento de sus manos eran simplemente maravillosos, e inconscientemente empezó a examinar su cuerpo por debajo de la ropa, haciéndolo sentir la misma locura por la que ella pasaba.

Saco su mano para llevarla a la blusa, la desabotonó rápida y ágilmente…la contemplo con admiración…

- …hermosa…- murmuro para luego desabrochar el sostén y ponerle atención a sus pechos, mientras más se arqueaba ella bajo suyo, más le molestaba el ahora apretado pantalón…

"esto no es justo, él tiene todo puesto"

Así entonces le quito la camisa, dejando al descubierto los músculos de su problemático alumno, encendiendo más su deseo por él. Esparció besos en su pecho hasta llegar a su cuello y recorrerlo hasta su oreja…mordisqueándola.

El placer se estaba haciendo insoportable, y ella lo notó, bajó su mano al pantalón y estaba desabrochando el cinturón cuando el timbre sonó una vez…una segunda ves…¡Un momento¡El timbre estaba sonando! Se pararon y "arreglaron" en cuestión de segundos.

Sacudió su cabeza un poco y acomodo el cabello con los dedos, encaminándose a la puerta y la entreabrió sólo un poco

- ¿Qué se le ofrece? – le dijo ella muy molesta, le habían interrumpido su fantasía echa realidad, y era el maldito vecino que siempre la miraba de esa manera tan repulsiva

- Bien, yo vine a invitarla a cenar – ella frunció más el ceño

- No… ya se lo he dicho cada noche… no quiero

- ¿Pero por qué no, linda? Podríamos pasar un buen rato – eso le llegó repulsivamente al cerebro, ese hombre era insoportable.

Eso era el colmo. ¿Había escuchado bien? Se puso de pie…

- Ya le dijo que no – dijo Shaoran, abriendo por completo la puerta – ¿Qué no entiende? La señora le dijo que NO – cerro la puerta en la cara del vecino. Sakura lo miraba con los ojos bien abierto - ¿¡Qué!? – Sakura le sonrió

- Gracias…celoso – y mordió su labio al mirar que los dos primeros botones de la camisa de él habían quedado abiertos…Sólo reaccionó cuando él la tomó entre sus brazos y la hizo apoyarse en la pared, levantándole la pierna…el juego había empezado de nuevo…Le desabrocho nuevamente la camisa, mientras la respiración de Sakura se aceleraba más y más. Las manos de ella fueron a dar a los hombros de él, donde sintió las uñas clavarse, algo que lo excitó más. Besó y mordisqueo uno de sus pechos, mientras al otro le daba atención con su mano…

Ella jadeaba y repetía su nombre…nuevamente volvió a sus labios, mientras que las manos de ella bajaron a su cinturón, se detuvo viéndolo fijamente con el fuego en la mirada y lo beso arrebatándole el aliento… Lo tomo de la mano y lo jalo hasta su habitación temporal, donde le quito los pantalones y prácticamente lo arrojo a la cama poniéndose sobre él. Le beso el cuello mientras las manos de Shaoran recorrían su cuerpo. Como ella ya se había desecho de la falda, él tenía el completo recorrido de aquellas torneadas piernas, las que acarició insistentemente…ella le mordió el labio

- …te…necesito… - le dijo entre sus labios…él sonrió y la beso salvajemente dando la vuelta y quedando sobre ella

- eres hermosa… - le dijo antes de sacarle la última prenda que faltaba y la que le impedía el camino a la gloría, pero no la penetró de inmediato, si no que, la torturo con su mano, haciendo que ella se arqueara y jadeara de placer…

- ¡Aaah! – le provocó el primer orgasmo, le sonrío y espero que abriera los ojos, la imagen de placer combinada con inocencia le hizo perder la cabeza, y tomo nuevamente su boca…haciendo que el placer volviera a ella.

Él era lo mejor que le había pasado desde que se caso y no lo desaprovecharía… se sentía tan excitada que pensó en darle algo a él para que pasara por el mismo desquicie que ella. Cuando sintió el peso de él abandonarle un poco se giro, quedando encima y lo beso con locura en los labios marcando un camino por su boca, su oreja, su cuello, su pecho, abdomen y finalmente a su amigo erecto…lo tomo con sus manos y lo beso lentamente, escuchándolo ahogar un gemido, y sonrió para luego introducirlo en su boca, saciándolo por completo y volviéndolo loco.

Una vez hubo sentido la total liberación de aquella agradable tensión, se dispuso a tomar aire…pues esto estaba recién empezando. Noto que ella como había bajado hasta aliviar a ese amigo, venía subiendo por el mismo camino y de la misma forma, sólo que esta vez, incluso, se detenía un poco y mordisqueaba o pasaba la lengua, fue inevitable entonces, que demostrara nuevamente el placer en una erección.

Llego a su boca y la beso, mientras la acomodaba bajo suyo y con una mano iba a comprobar si ella estaba lista para recibirlo, mas no pudo evitar, volver a entretenerse entremedio de esos rizos de placer.

- …No…- jadeaba Sakura - …esta vez, te quiero sentir – le dijo a penas conteniendo el placer y mordiéndole el labio inferior. Shaoran no pudo más que aceptar tremenda invitación, con delicadeza se acomodó entre las piernas abiertas de Sakura. La penetro lentamente, y ella se arqueaba del placer en tan delicada caricia…

"También es mi primera vez."

"Tuve sexo mil veces, pero nunca hice el amor"

Cuando los cuerpos estuvieron unidos completamente se miraron a los ojos, jade y chocolate hacían la extraña combinación perfecta, mezcla de ternura, deseo, amor, placer…Empezó el baile de los cuerpos, ella le rodeo la cintura con las piernas para lograr tenerlo tan dentro de sí como pudiera. Se besaban y jadeaban. Cuando sintió Shaoran que perdería la cabeza, si no llegaba al deseado orgasmo, acelero sus envestidas que fueron igualmente respondidas…pronto llegaría al clímax, tomó las manos de la castaña entre las suyas, y las llevo unidas por sobre la cabeza de ésta…así en una última embestida, sintió como Sakura llegaba al orgasmo y no resistió la sensación de los músculos apretándolo internamente y también el llego al clímax…

y la imagen de aquellas manos unidas, representó más que cualquier caricia…

Luego de un rato, separaron sus cuerpos y él se recostó junto a ella, abrazándola.

Ella se recargó en su pecho, se sentía realmente bien y, en ese momento, no le importaba el hecho de que él fuera su problemático alumno, sólo le interesaba que era él el único en toda su vida con quien se había sentido mujer y amada a la vez.

En esa posición escuchaba los latidos de su corazón, los cuales aún eran veloces, tal como los pensamientos en su mente…

Hasta que el sueño los venció y lo último en lo que reparo fue en sentir las manos del castaño acariciándole la espalda, de una manera que ella no conocía

Se despertó temprano en la mañana, un rayo de sol apuntaba a su cara. Se sintió extraña, el cuerpo que transmitía calor ya no estaba junto a ella... Palpo a su alrededor con los ojos cerrados. Nada. Se sentó ¿Había sido un sueño? Se levanto rápidamente a buscarlo... Definitivamente, no estaba e ningún lugar de la casa. Volvió a su cama y se sentó, fue cuando reparo en la nota que estaba en la almohada con ¿Un pétalo de cerezo?

Tomó la nota y la leyó.

"Sakura:

Te preguntaras por qué me he ido sin siquiera despedirme, pero el hecho de que despertaras y que reflexionaras lo ocurrido y dijeras: "todo fue un error ", no creo que sea lo mejor. Así que por eso me fui…y lamento haber perturbado la paz de tu matrimonio.

p.d Es curioso como ese pequeño pétalo me hizo entender cosas de las que pensé que podría huir toda mi vida.

Shaoran Li."

Tomo la nota y se la colocó en el pecho. Aún sentía el olor de Shaoran en su cuerpo y en la cama. Sonrió como adolescente, tomo la nota y el pétalo, y los metió entre medio de un diario privado que tenía de niña... Miro con amor el pétalo antes de cerrar el diario y guardarlo nuevamente... ¿Podría un niño de tan solo 17 años entregarle lo que su marido no podía?

Lo que sintió al hacer el amor con Shaoran nunca antes lo había sentido. Entonces, estaba más que claro, no fue sólo sexo.

Continuará….

¡DEJEN REV!