Antes que nada tengo que decir que K PROJECT no me pertenece. Solo me pertenecen los OC y la historia.


.

"Algo fuera de lo común siempre es algo a lo que no estás acostumbrado."

.

CAPÍTULO 4: COMIENZO DE POSIBLES RUTINAS

.

[SAYURI POV]

Como siempre ya estaba despierta a las seis y media de la mañana, a las seis y cincuenta ya había terminado de asearme, vestirme y preparar todo para ir a la escuela, y después de eso bajo a la cocina para encontrarme con Akio el cual era el que se encargaba de hacer el desayuno tanto para mí como para Daiki junto con la comida de la tarde, mientras que yo preparaba los bentous y la cena por la noche, debido a que su universidad estaba un poco lejos él tenía que levantarse temprano, y yo como siempre me perdía tenía que hacerlo también para que igual, llegara a la escuela con tiempo, además de cómo yo siempre llegaba tarde a casa después de la escuela porque me perdía, otra vez, a mí me toca la cena y los bentous, tanto mí como el de Akio y Daiki, e incluso en algún momento el de mis padres, aunque era muy poco común. Tomando mi taza de café con leche rápidamente salí de la casa, piso, o lo que sea y encaminándome hacia donde yo creía que estaba la escuela.


Cuarenta minutos después seguía sin encontrar la escuela, ya eran las ocho menos veinte y creo que había llegado a una zona que nunca antes había estado antes… creo. La multitud había desaparecido siendo imposible preguntar a alguien, puede que también tuviera algo que ver la hora del día. En esos momentos me encontraba en una zona donde los coches pasaban con menos frecuencia, incluso los edificios eran de menor altura. Como también que estaba en una zona de cruce, había cuatro caminos, por el que había venido, uno a la izquierda, otro a la derecha y otro enfrente, ya hasta me estaba planteando volver hacer lo de tirar el zapato como Daiki me había dicho hace un tiempo, pero un recuerdo de lo que pasó la última vez hizo que se me fuera rápidamente de la mente. Así que como no encontraba solución, rápidamente agarre una ramita de un arbusto cercano para luego ponerme de cuclillas en medio de la calle y poner la ramita de forma vertical con uno de los extremos tocando el suelo, cuando estaba a punto de soltarla para ver en qué dirección iba a caer para luego usarla como referencia para tomar, una sombra se cernió sobre mí, haciendo que elevara la mirada para encontrar la mirada con Caníbal-kun.

- ¿Caníbal-kun que te trae por aquí? – le pregunte curiosa.

- Hum.

- ¿Sabes que si continuas así de sociable no conseguirás ningún amigo? Además ¿sabías que si alguien haría un diccionario de tu vocabulario sería sobre todo hum, el diccionario se llamaría 'diccionario del hum', di todo lo que crees posible con una sola palabra - comente mientras enfatizaba la última frase con mi mano libre sobrevolando mi cabeza, haciendo como si estuviera narrando una historia antes de volver a mirar hacia mi palito y dejarlo caer, para ver que apuntaba en la dirección del pelirrojo, haciendo que me levantara y me dirigiera hacia donde el palito apuntaba, pasando de largo del pelirrojo – Bueno a sido un placer, nos vemos en clase – comenté mientras me encaminaba hacia adelante, o eso se suponía que era porque solo pude dar un paso antes de que mi hombro estuviera siendo sujeto por cierto pelirrojo.

Giré un poco la cabeza para dirigirle una mirada interrogante, el cual sin palabras, obviamente, me preguntó silenciosamente. Y lo más sorprendente de todo es que pude entenderlo.

¿A dónde demonios vas?

Bueno vale, puede que no dijera demonios, pero al caso.

- Voy a la escuela ¿donde sino? – le dije antes de encaminarme otra vez hacia adelante, o eso intentaba, porque me volvió a detenerme.

- No es por allí – creo que es la segunda vez que lo oigo decir cualquier cosa que no sea 'hum', la realización me vino de golpe.

- Oh ~ -. Comenté haciendo que girara hacia el camino de la izquierda. Y solo di dos pasos antes de ser detenida, otra vez, por el chico, haciendo que girara mi cabeza hacía él y percibiera una leve negativa que hacía con su cabeza. – Entonces es derecha – dije para empezar a caminar otra vez, pero esta vez sentí como él me tiraba por el asa de mi mochila, arrastrándome prácticamente sin esfuerzo por el camino por el que había venido. "Vaya, vine por el camino por el que tenía que ir, que gafe soy, bueno mira el lado bueno ahora prácticamente tengo un Caníbal como taxista el cual no tiene la brújula interna atrofiada." Pensé para mí misma antes de dejarme arrastrar, es decir, estaba muy cansada de caminar durante tanto rato, y no era que el pelirrojo se cansara arrastrándome, parece que prácticamente ni hace el mínimo esfuerzo haciéndolo, lo cual solo hace que me pregunte "¿Exactamente cuanta fuerza tiene este tío?"


Después de lo que creo que fueron cinco minutos pude notar algo, o más bien pude ver algo que me resultaba muy conocido, bueno obviamente.

- Anda si es el edificio en el que vivo –comente para mí misma de forma monótona, haciendo que el pelirrojo alzara la vista para echarlo un vistazo antes de continuar caminando y arrastrarme en el proceso, sip, yo continuaba dejándome llevar y al parecer al pelirrojo no le importaba arrastrarme. Pude ver una pequeña figura saliendo del edifico para darme cuenta de que una persona muy conocida para mí salía de él.

- ¡Oh ~! ¡Daiki buenos días! – exclame haciendo que el nombrado dirigiera su mirada hacia a mí, la cual cambio de curiosa a alarmada y un poco asustada para cuando puso los ojo en mí mientras se quedaba paralizado en su sitio. "Me pregunto porqué."

- ¡Sayuri-nee! – grito con un tono el cual me parece que contenía un toque de ¿horror tal vez? Grito mientras miraba por encima de mí, tal vez hacia la persona que me arrastraba. "Bueno lo que sea."

- ¡Daiki si no te das prisa llegaras tarde a la escuela! – le grite para que reaccionara, el cual reacciono para luego abrir y cerrar la boca como pez fuera del agua antes de dirigir una mirada extraña hacia mí y más tarde empezar a caminar por donde está su escuela en un estado un poco desorientado, mientras murmuraba cosas como 'Sayuri-nee es demasiado despreocupada y poco consciente de las cosas que la rodean' y '¿Me debería preocupar o dejarlo pasar?' lo cual hizo que lo mirara raro, antes de sentir una mirada penetrante en la nuca para darme cuenta de que el pelirrojo había estado mirando toda la interacción el cual me estaba mirando raro antes de empezar a caminar otra vez.


Por primera vez desde que conocí al pelirrojo o también llamado Mikoto o Canibal-kun tuve un buen pensamiento sobre él, fue tan amable de traerme a la escuela en vez de dejarme tirada deambulando de un lado a otro como muchos otros lo hubieran hecho después del incidente de ayer. El cual me había llevado hasta los casilleros de la escuela, donde estaba el cambio de zapatos para la parte interna de la escuela. Y al parecer los casilleros estaban colocados por clases, lo cual hacía que su casillero estuviera muy cerca del mío. "¿Soy yo o esto es ya demasiada coincidencia?" Me encogí de hombros internamente ante ese pensamiento.

Por cierto. "¿En algún momento he mencionado que el casillero de mis zapatos estaba muy alto? Porque al parecer al venir entre medio del curso hizo que solo tuviera espacio libre los casilleros más altos." Bueno, pues eso que estaba un poco, bastante alto. Haciéndome prácticamente imposible llegar a él. La única manera de hacerlo era saltando como saltamontes hacia el casillero para conseguir alcanzar mis zapatos, lo cual hacía que recibiera miradas por las personas a mi alrededor. "Si van a mirar tanto que por lo menos me ayudaran o algo, más importante. ¡¿Por qué el mundo odia a la gente enanita?!" Y habría continuado saltando si una mano no hubiera alcanzado mis zapatos para más tarde entregármelos. Haciendo que mirara hacia la persona a la que le pertenecía esa mano para encontrarme con el pelirrojo y su común cara de sueño y aburrimiento la cual tenía un pequeño toque de diversión. Al parecer le pareció divertido mis continuos saltos de arriba hacia abajo lo cual me molesto un poco, pero por lo menos tubo la decencia de alcánzame las zapatillas, lo cual no hizo cualquier otro en esta o cualquier otra situación parecida, lo cual hizo que le sonriera infantilmente por ayudarme, antes de comenzar a cambiarme de zapatos, haciendo que pasara inadvertida la ceja levantada del pelirrojo desconcertado por mi repentino cambio de actitud. Para cuando termine de colocarme los zapatos del interior de la escuela, fui a agarrar mis otros zapatos para intentar colocarlos en el casillero para darme cuenta de que ya estaban colocados en mi casillero, haciendo que mirara al posible responsable e cual me miraba con su cara de siempre, como si no hubiera sido nada importante, haciendo que una pequeña sonrisa inconsciente apareciera en mi rostro ante la extraña actitud del pelirrojo.

Para después empezar a caminar hacia el aula mientras y un muy diminuto 'gracias' saliera de mi boca, casi imperceptible. Para después empezar a girar hacia la derecha, lo cual no duró mucho porque el pelirrojo empezó a tirar del asa de mi mochila y e ir hacia la izquierda, haciendo que un sonrojo apareciera en mi cara, porque obviamente el pelirrojo en estos momentos ya debió darse cuenta de mi poca orientación, pero claro no es como si lo admitiría en voz alta en algún momento. Para después encogerme de hombros mientras me dejaba arrastrar hacia el aula, mientras ignoraba las miradas de sorpresa, incredulidad y demás de los demás estudiantes, es decir no es como si estuviera pasando nada extraño, solo era que el pelirrojo me estaba ayudando a llegar a la clase, sip, nada estaba por encima de lo normal.


Quitando a lo que ocurrió por la mañana las tres horas ante el recreo transcurrieron como siempre, y como siempre fue con el pelirrojo medio dormido o completamente dormido en todas las clases, hasta que llego la hora del recreo donde se supone que el pelirrojo sale a quien sabe dónde, pues en esta ocasión me arrastro con él a quien sabe dónde arrastrándome esta vez por el suéter el cual se levantó un poco junto con la camisa haciendo que mi estomago se revelara lo cual hizo que una de mis manos me lo bajara para que nadie lo viera mientras un profundo sonrojo aparecía por mi cara mientras que rápidamente agarrara mi bentou. "No sé porqué pero esto de estar arrastrándome se va ha hacer costumbre como no lo evite de alguna manera."

Quien sabe donde resulto ser un aula vacía del segundo piso lo más alejada de las aulas comunes, haciendo que hubiera un silencio muy agradable, al parecer la sala era usada para almacenar cosas porque en ella había numerosas mesas y sillas en la parte trasera del aula, como todas las aulas normales, también tenía su pizarra y mesa del profesor y sus amplias ventanas. Pude darme cuenta de que después de entrar el pelirrojo cerró la puerta y se fue a sentar en el asiento del profesor y acostarse y dormir, otra vez que sorpresa, nótese el sarcasmo. Para que después me encogiera de hombros y fuera a la parte posterior de la sala para agarrar una de las sillas y más tarde arrastrarla hacia donde estaba el pelirrojo para más tarde sentarme y empezar a comer mi bentou. Mientras agradecía el fresco que hacía en la sala, al estar ya a finales de junio y comienzos de julio el calor que empieza a hacer ya por las diez de la mañana es insoportable, por lo menos solo quedaba un mes para que comenzaran las vacaciones de verano.

Me detuve en mi tercer bocado cuando sentí una mirada penetrante mirándome, o más bien mirando mi bentou, el pelirrojo no dejaba de mirar el bentou tan atentamente mientras el silencio cómodo de hace unos momentos cambiaba a uno tenso, el cual fue roto por el estomago de él, el cual parecía más una bestia salvaje que otra cosa, haciendo que saltara un poco cuando lo escuche.

Miedo me daba, parecía tan hambriento, y al darme cuenta de eso me hizo recordar ese momento donde me mordió el dedo mientras dormía haciendo que me estremeciera al recordar eso. "¿¡Es que este tipo no come o que!?" Como si mis propios pensamientos lo hubieran hecho reaccionar me miró directamente a los ojos haciendo que tuviéramos una pelea de miradas, azul vs dorado. Y como la persona inteligente que soy use mi bentou como sacrifico en vez de ser yo la que igual es comida, por accidente o no. Por supuesto no antes de que me comiera una parte rápidamente del bentou antes de pasárselo, el cual me miro raro, tal vez porque tenía los mofletes inflados como ardilla debido a la comida dentro, para después cogerlo de forma perezosa junto con mis palillos para empezar a comer mi bentou, lo cual hizo que prácticamente me atragantara con la comida que estaba tragando debido al hecho de que el tipo se estaba comiendo mi comida sin ningún preocupación de usar los mismos palillos que había usado yo momentos antes. "¡¿Es que no sabe que no sabe que he usado esos hace unos segundos o qué?!" pensé para mí misma mientras conseguía respirar otra vez.


Y como era de esperar como las otras veces me volvió a arrastrar, tal vez me veía como alguien que necesitaba ayuda o solo le pillaba de camino y no tenía nada mejor que hacer. No es que me quejara, me ayudaba con mis problemas de altura con el casillero de zapatos y mi problema de orientación, pero obviamente yo no soy el culpable en ninguno de los dos, el caso del casillero es porque alguien no pensó que podía existir una persona de uno cuarenta y cinco en la escuela a pesar de que la estatura media de los japoneses está entre los más bajitos y lo de perderme es obviamente culpa de las personas que diseñaron las calles, son todas tan parecidas es normal que me pierda, lo cual es sorprendente que nadie más lo haga.

Después de unos minutos arrastrándome en silencio conseguí que me soltara para poder caminar a su lado, o para por lo menos intentarlo. "Para ser tan vago camina demasiado rápido ¿O es porque él tiene las piernas demasiado largas?" Cualquiera que sea el caso solo hizo que tuviera que correr tras de él y mis cortas piernas no es que ayudaran mucho.

En algún momento después de caminar durante un minuto más, pude sentir la mirada del pelirrojo encima de mí, ¿qué por qué sé que es la del pelirrojo y no la de un extraño que nos está mirando? Principalmente porque las miradas de los extraños las he sentido tanto por la mañana como ahora después de salir de la escuela, tal vez tenía algo que ver el que estuviera caminado con alguien con el pelo más llamativo que una señal de tráfico y que Shizume no fuera una ciudad por así llamarla 'pequeña', lo cual hacía que tampoco fuera pequeño el número de habitantes en ella. Pero también tenía que ver que la mirada del pelirrojo era más pesada y penetrante que cualquiera que había sentido hasta ahora. Dirigí mi mirada hacia él haciendo que me encontrara con sus ojos dorados, para luego sentir como el de repente comenzó a disminuir la velocidad considerablemente. Haciendo que soltara otro casi imperceptible gracias a su persona mientras deseaba que no notara mis mejillas teñidas de rojo debido a la vergüenza que sentí hacia mis pequeñas zancadas junto con el hecho de tener que dar las gracias, lo cual era bastante embarazoso para mi persona. "Maldita estatura."

Por el rabillo del ojo pude ver una calle la cual me parecía que llevaba a mi casa, lo cual hizo que girara allí para comenzar a caminar, lo cual hizo que no consiguiera dar dos pasos sin ser detenida por una gran mano en mi hombro, haciendo que dirigiera una mirada hacia la persona de susodicha mano para encontrarme al pelirrojo mirándome interrogante.

- Mi casa está por allí – dije mientras lo miraba a los ojos, antes de que él empezara a arrastrarme lejos del camino a mi casa, haciendo que abriera la boca para quejarme pero no siendo suficiente rápida porque él fue el primero en hablar.

- No es por allí -. Lo miré un poco desorientada antes de comprender lo que acababa de decir completamente, para después negarme a aceptar que me había confundido de camino cuando comprendí lo que quería decir, haciendo que inflara los mofletes berrinchudamente para después empezar a caminar otra vez, esta vez por donde él decía que era el camino.

Tras caminar durante un rato pude ver lo que era el edificio donde se encontraba mi piso haciendo que abriera los ojos con sorpresa para luego dirigírsela al pelirrojo el cual me la devolvió con su típica mirada vaga. Para luego seguir tirando por donde supongo que está su casa.

- Aquí a las ocho menos cuarto mañana – lo oí decir haciendo que lo mirara desconcertada y bastante sorprendida, por varias razones, una porque había hablado, dos porque al parecer esto de ir a la escuela juntos no era solo de hoy y al parecer a él no parecía molestarle. Cuando me di cuenta de la última cosa no pude evitar que una sonrisa gigante apareciera en mi cara. "¡Se acabó lo de despertarme a las seis y media de la mañana!" Grite mentalmente mientras me dirigía hacia mi piso o lo que creo que es mi piso porque ahí también me confundía y de esta no me libraba para mi desgracia, aunque no es que me importara mucho en esos momentos.


Cuando llegué a casa fui recibida por Daiki que me miraba con incredulidad, si, probablemente porque había llegado incluso antes que Akio, el pobre casi parecía que estaba viendo un fantasma, obviamente se habían acostumbrado de que nunca llegara a casa hasta mucho más tarde, aunque claro no era el único, yo también, pero claramente no lo admitiría nunca en voz alta. Para cuando me quise dar cuenta de que hoy no iba a preguntarme como me había ido el día principalmente porque aún seguía en shock decidí contestar por mí misma la pregunta aún no formulada de la cual creo que es rutina en esta familia, lo cual me hace muy feliz que me metieran en ella.

- Sabes… hoy descubrí que la táctica del palito indica a personas no al camino. Como también que a partir de hoy no tendré que despertarme tan temprano, al parecer Canibal-kun ha decidido llevarme a la escuela a partir de ahora – dije felizmente para darme cuenta de que Daiki ya había salido del shock pero ahora me vía confundido, tal vez no sabe a quién me refería. – Es el pelirrojo con el que me vistes esta mañana – comente monótonamente mientras lo veía con cara de palo, y si Daiki fuera algún tipo de personaje animado pude ver como poco a poco el color de su cara se le hiba asta el punto de que parecía una hoja de palel ante mi pura curiosidad. "¿Como narices hace eso? Yo también quiero." Antes de desmallarse y caer al suelo ante mi mirada desconcertada ante su extraña reacción. – Hoye Daiki… ¿Daiki? ¿Daiki estas bien? ¡Hay dios Daiki no te me mueras por lo que quiera que sea la razón! – exclame mientras me abalanzaba sobre él para ver lo que le pasaba.

Más tarde cuando Akio regreso a casa lo primero que encontró ante él fue a Daiki desmallado en la entrada y a mí dándole aire con una revista, lo peor de todo es que me miro igual que Daiki y creo que me sentí un poco ofendida ante ello de alguna manera, sobre todo porque parecía que mi llegada antes a casa era más sorprendente que el hecho de que su hermano pequeño estuviera tendido en el suelo medio muerto y más pálido que una hoja de papel.

.

.

¿REWIEWS?

Aquí una aclaración, no hay sentimientos de amor ninguna de las partes en este momento, igual los de la chica comienzan a aparecer, pero las acciones de Mikoto son simplemente porque a cogido curiosidad por la actitud de la chica.

Como también el hecho de que las clases de la historia son como las de los japoneses, obviamente. Es decir, comienza a mediados de abril y termina por marzo. Con sus dos únicos trimestres y sus minis vacaciones de verano, otoño, invierno y primavera. Lo cual no le veo sentido para mí pero bueno. Japón con sus costumbres y nosotros con las nuestras.