¡Hola nuevamente! :3
En primer lugar, disculpen el retraso pero me quede sin internet por casi 3 semanas e.e la única ventaja es que pude adelantar los próximos capítulos a subir de este fanfic X3
En segundo lugar, gracias por los reviews como siempre ;u; me asegurare esta vez de que este capitulo este limpio de faltas de ortografía y que no me coma alguna palabra o se cuele una letra -w-Uu
En tercer lugar, este capitulo me salio un poco largo así que decidí dividirlo en dos partes. la segunda la subiré pronto, se los prometo ;3
En cuarto lugar (oh vaya ¿Ya llegamos al 4? o.o) a partir de este capi empiezan a ponerse las cosas serias ewe así que prepárense, eso no quiere decir que dejan de haber partes de humor y de romance, de que habrá, habrá y claro futuramente le tocara su lemmon o3o
Eso es todo por ahora, espero que les guste este capitulo, pronto vendrá la segunda parte y como siempre sus criticas, dudas y comentarios son siempre recibidos ^u^ Disfrútenlo, chao~
Capítulo 3: "Sentimientos que florecen, celos que crecen"
(Parte 1)
-Otro día, otra migraña.- con esta frase bien dicha, Rin empezaba el lunes caminando al colegio junto con sus hermanos.
-Sin duda...-comento Len algo perdido, mas no tan perdido como la mayor de los tres.
Miku soltó una risita enternecida mientras veía su celular. Se detenía un momento cada 5 minutos para contestar un mensaje por Whatsapp. Había estado así desde hace unos días y los menores empezaban a preocuparse un poco por ella.
-¿Con quien hablas tanto que andas tan distraída?- interrogó la rubia a su hermana.
Esta la miro sin entender y le sonrió.- Con nadie en especial.- contesto guardando su Samsung Galaxy en su bolsa de la escuela.
-¿En serio no es nadie importante?- Len miro a su nee-chan algo curioso.
-Sip- volvió a decir Miku. En el momento el móvil sonó marcando la llegada de otro mensaje. Las manos de la peliaqua temblaron un poco pero esta logro contenerse y siguió su camino junto con sus hermanos sin revisar su celular.
-Esa es fuerza de voluntad- la pequeña rubia alzó su puño en el aire, sonriendo orgullosa a su hermana.- Ya temía que te volvieras como Akita Neru.
-¿Quien es ella?- pregunto su gemelo.
-Es una compañera del equipo de Fútbol que se la pasa todo el día pegada al BlackBerry. Casi ya se fusiona el móvil con su mano.
-Eeeeh~ pero Rin-chan tu sabes que solo uso el móvil para llamadas, es la primera vez que lo uso para gusto mio.
-Aun así, ten cuidado que esas cosas te vuelven adictiva.- le sermoneo la pequeña.
-Ok...~
Nuevamente como era costumbre Miku se adelanto junto con Rin, y Len simplemente se quedo atrás observando a sus dos hermanas, pero sobre todo a la peliturquesa con la cual últimamente se había vuelto muy unido.
Durante toda una semana la relación de ambos había ido bastante bien al igual que en los avances de Len en el equipo de Kendo y al parecer en su examen de Historia del jueves en el que había aprobado.
-Por cierto nee-chan ¿Como te fue en el examen de inglés?- pregunto Rin buscando un tema de conversación. Habían llegado antes de tiempo a la escuela y aprovechaban a platicar.
-Eeemm... pues hoy darán resultados, pero siendo sincera creo que me ha ido mal.- Rió muy tranquila la mayor.
-¿Por que? Si tu pronunciación es muy buena.- le cuestiono Len uniéndose a la platica.
-Si, pero aun así se me complica un poco.-la peliaqua reía despreocupada.
-No deberías tomártelo con gracia...- hablo muy serio el rubio. Miku solo se limito a sonreirle.
-Estaré bien Lenii, no te preocupes.- le revolvió sus cabellos como de costumbre.
-De acuerdo nee-chan...-respondió nervioso.- por cierto hoy también saldré tarde.
-¿Las clases de Kendo?- Len asintió.
-¿A que se debe que últimamente tengas tantas clases extras?- interrogaba como siempre Rin.
Len miro hacia todos lados asegurándose que no hubiera nadie alrededor e hizo una señal a sus hermanas para que se acercaran a el y poder decirles en un susurro.
-Es que al parecer mi avance a sido muy bueno que Gakupo-sensei quiere darme la oportunidad de ser el capitán del equipo una vez mas.
Ambas chicas contuvieron sus gritos de alegría pero no dudaron ni un segundo en lanzarse a abrazar a su hermanito para felicitarle.
-¡Que excelente noticia Len! En serio, felicidades.- exclamo su gemela.
-Sabia que lo lograrías Lenii, estoy muy orgullosa de ti- Miku abrazo tiernamente a su hermano siendo, sorprendentemente, correspondida de la misma manera.
-Gracias Miku nee-chan...- sonrió Len.- por creer en mi.
Miku sonrió apenada.- No hay porque agradecer hermanito.
-Bueno. En fin, me quedare después de clases así que ustedes dos pueden adelantarse si desean y las vería en casa mas tarde.
-Podríamos esperarte hasta que salieras ¿Verdad Rin?- la peliturquesa volteo a ver a su hermanita rubia.
-¡Claro! Aunque... Hoy quede con salir con Gumi de compras, así que tendrían que regresarse SOLOS.- Rin hizo énfasis en la palabra "solos" mientras le sonreía a Miku con confianza y le guiñaba un ojo.
Len por su parte sonrojo demasiado por aquella propuesta.
-Bien, entonces te espero después de clases y nos regresamos juntos. ¿De acuerdo Len?
-Ah, claro que si nee-chan.- sonrió el rubio con ternura y con un leve rubor.
La campana de clases sonó, como siempre, interrumpiendo el conmovedor momento entre hermanos. Rin hizo una mala mueca mientras se iba con Len a la aburrida clase de Historia, mientras que Miku daba un suspiro de nerviosismo al tocarle Inglés a la primera hora.
La respiración de Miku parecía algo agitada, se mordía las uñas y sudaba un poco de lo nerviosa que estaba de su resultado.
-¿Estas bien Kagamine-san?- una voz masculina y familiar saco a Miku de su trance.
-Oh, estoy bien Piko-kun, no te preocupes.- dijo la ojiesmeralda mientras sonreía "tranquilamente" al chico albino.- y evita las formalidades, ya te he dicho que me llames Miku.
-Lo lamento Kagamine... ¡Digo! Miku-chan...- el muchacho hizo una pequeña reverencia en su asiento haciendo que la peliturquesa se sintiera algo incomoda.
-N...No tienes porque disculparte.- reía enternecida por la inocencia y exceso de amabilidad de su compañero.
Piko Utatane eran un chico demasiado tranquilo y hasta despreocupado, mas que la misma Miku. Su cabello entre blanco y platino no llamaba tanto la atención como sus singulares ojos de distinto color. Uno azul y otro verde.
Miku observaba constantemente a su compañero, era algo extraño pero sobretodo muy aplicado. También era muy tímido e inocente y casi nunca hablaba. Era el mejor en la clase de inglés aparte de ser todo un consentido de los profesores. Solía perderse mucho viendo por la ventana que quedaba a su lado.
-Buenos días alumnos.- saludo una voz fuerte y femenina que entraba al aula.- o mas bien seria good morning.
-Good morning teacher Ann.- dijeron todos los alumnos al unísono, tal y como la maestra les había impuesto que la saludaran siempre que entrara al lugar.
-Today, es un magnífico día ¿Saben alguien porque?- pregunto la maestra en un tono algo malicioso. Miku trago saliva.
Piko alzó la mano con inocencia.- ¿Si señor Utatane?
-Hoy darán los resultados del examen de la semana pasada.- contesto de forma amable.
-¡That's right! Hoy les daré sus resultados y solo quiero decir que me he acabado muchos marcadores rojos.- sonrió divertida la rubia de ojos azules con lo ultimo que había dicho.
La profesora Sweet Ann era conocida por divertirse de la desgracia de los alumnos por sus malas notas. Aunque disfrutaba mas el verlos aprobar siempre esperando buenos resultados de todos. A veces solía ser una cruel arpia pero era una excelente maestra, por lo cual era odiada y querida por muchos.
En el caso de Miku era miedo y respeto.
-Por dios...-comento la peliaqua a punto de morir de un paro cardíaco al notar que la maestra se acercaba con su examen.
-Creo que una excelente pronunciación no es de mucha ayuda a la hora de una prueba ¿Verdad señorita Kagamine?
-P...Pues si se hubiera tratado de un examen oral, tal vez si.- contesto tontamente rascándose la cabeza y riendo nerviosa.
-Muy astuta.- rió la profesora a su buena respuesta pero al instante cambio su expresión a una seria y desaprobante.
-...- Miku bajo su mirada apenada y vio su examen el cual tenia en letras grandes y rojas los 54 puntos que había sacado.- Que vergüenza...- se dijo a si misma.
-Muy bien como siempre señor Utatane, jamás nos decepciona.- felicitaba la profesora Ann al pequeño peliblanco.
-Gracias.- contesto amablemente.
Miku se inclino un poco hacia el albino y observo detenidamente su examen. En letras azules estaba escrito el no. 100. Una excelente calificación, con todas las respuestas correctas.
-¡Woow!- exclamo sorprendida.
-¿Sucede algo Miku-chan?- pregunto algo nervioso Piko al notar que la muchacha estaba muy cerca de el.
-Oh, lo siento Piko-kun, estaba viendo tus resultados. Eres muy inteligente.
-Gracias.- sonrió algo apenado el chico.- al parecer a ti no te fue tan bien.
-¿Bien? Me fue terrible.- Miku fingió llorar de manera tonta mientras veía su examen y luego lo hacia bolita lanzándolo lejos de ahí.- Nya~ fuera examen malo.
Tales acciones provoco que Piko riera un poco, de verdad que Miku era linda. Esta ultima lo miro sorprendida. Era la primera vez que lo veía reír.
-¿Te gustaría que te ayudara?
-¿Eh?- la peliturquesa le miro sin entender.
-¿Te gustaría que te ayudara en tus estudios de inglés?
-¿En serio lo harías?- los ojos de Miku brillaron llenos de alegría.
-Claro que si.- sonrió con ternura su compañero.
-Muchas gracias Piko-kun.- la ojiesmeralda le abrazo cálidamente provocando un muy leve rubor en el albino.- ¿Que tal si almuerzas conmigo y mis amigas hoy?
-¿Segura? ¿No es problema?
-¡Claro que no! Como agradecimiento por ser tan lindo conmigo.
-Si tanto insistes, esta bien.
El resto de la clase paso normal y en una hora el timbre sonó dándola por terminada e iniciando la clase de Educación Física. Esta ultima no era la materia favorita de Miku pero al menos podía estar con sus hermanos y su amiga.
-Hoy daré mi mayor esfuerzo en esta clase.- decía Gumi en un intento torpe de quitarse su blusa de uniforme.
Ahí estaban las tres chicas de grados menores, en los vestidores del colegio, cambiándose por el uniforme deportivo que consistía en una blusa blanca fresca con el emblema de la escuela en la parte trasera y un short corto color azul marino. También llevaba una chamarra deportiva incluida, del mismo color azul, con dos rayas blancas de las mangas hasta los hombros, por los climas fríos como el de ese día.
-Hay no...- comento Miku algo preocupada mientras revisaba su casillero.
-¿Que sucede nee-chan?- pregunto su hermana.
-Me he olvidado el short. Kamui-sensei va a matarme, ya van 2 veces que no voy con el uniforme completo. Una mas y me reprobara.
-¿Como va ser posible? Es Educación Física, solo hay que asistir y ya.- Rin se cruzo de brazos sin entender el problema.
-Lo se pero jejeje -Miku rió nerviosa.- hubo ocasiones en las que me saltaba las clases.
-¡Miku-chan! ¿Que clase de ejemplo es ese para tus hermanitos?- le sermoneo la peliverde.
-E-Eso no importa ahora. Aun no se que haré con el problema del uniforme.
-Te daría uno mio pero tiene un hoyo.- Gumi alzó su short en el aire mostrando el enorme agujero que tenia en la parte trasera.
-No quiero ni pensar en como se te hizo ese hoyo...- comento Rin viendo rara a la peliverde.- ten Miku-chii, puedes usar uno mio.
-¿Pero no me quedara muy chico?
-Tal vez si, pero tenemos casi la misma medida.
-N...No estoy segura.
-Vamos Miku. ¿Quieres que te reprueben o no?- se metió Gumi como siempre solía hacer.
-De acuerdo, de acuerdo me lo pondré.
Miku hizo caso a las indicaciones de su hermana y su amiga y se colocó el apretado short de deportes.
Mientras tanto, ya listos desde antes, los muchachos se preparaban en la gran cancha de deportes. Ahí estaban Len y Yuma estirando los músculos y calentándose para la dura clase, que sabían, el profesor Kamui les daría.
-Oye Len.- le hablo el pelirosado a su amigo.
-¿Que pasa?
-¿Como van las cosas entre Miku y tu? ¿Ya te le confesaste o que?
-¡¿Que clase de pregunta es esa?!- exclamo Len indignado y sonrojado.- ¡No es de tu incumbencia!
-Ah, no seas tan exagerado.- contesto Yuma haciendo un falso puchero.
-Señores, basta de platicas que es hora de empezar la clase.- Interrumpió el profesor Kamui.- Las chicas van primero.
-Eeemm, pero sensei las chicas no llegan aun.- comento el ojiverde.
-Me refería a ustedes "señoritas"- aclaraba el pelimorado seriamente.- ¡En la linea amarilla! ¡Ahora!- ordeno el profesor cual general. Todos le hicieron caso al momento.
Mientras el profesor se distraía dando su discurso de militar y llamando la atención de ciertos alumnos, el pelirosado aprovecho para volver a preguntarle a su amigo.
-Jamás me dijiste lo que paso en la cita que tuvieron.- le susurro al rubio a su lado.
-Ya te dije que dejes de molestar con eso Yuma, no pienso contarte nada.
-¡Kagamine!- le mencionó el profesor.
-¿Si señor? ¡Di...Digo sensei!
-Ve a la linea blanca con tus otros dos compañeros.
-¿Para que?
-Una carrera.- sonrió confiado el sensei.-le darán todo una vuelta a la cancha, veamos cuanto has mejorado Kagamine, no me decepciones y llega de primero.
-Creo que le dije que no lo volvería hacer.- contesto Len con sinceridad y muy seguro.
-Entonces demuéstralo, a la linea blanca.
-¡Claro!- Len asintió y se acerco donde estaban sus otros dos compañeros.
Mientras tanto llegando al fin al lugar el resto de las chicas, entre ellas Miku, Rin y Gumi, tomaban asiento en las bancas esperando su turno en la cancha después de los chicos.
Miku se detenía a cada rato, jalando de su short que se subía y metía causándole una gran incomodidad.
-¿Estas bien nee-chan?- pregunto curiosa Rin mientras le hacia espacio en la banca para que se sentara.
Miku tomo asiento y se tapó lo mas que podía con su chamarra.- Todo esta bien Rinny.
-Ok...
-Waaaa~ pero que sed tengo.- musito Gumi tomando de su botellón de agua.
-Ni si quiera hemos comenzado y ya estas bebiendo agua.- Nuevamente la rubia miro con rareza a la peliverde.
Por su lado Miku parecía perdida. Pensaba en como solucionaría su pequeño y apretado problema. De por si ella no era buena en nada de lo que tuviera que ver con cosas "físicas". Los buenos en ese tema eran Len (con su equipo de Kendo) y Rin (en el equipo de Fútbol). Su único consuelo era que Gumi era igual o hasta peor que ella en deportes, así que no quedaba mal sola.
-Deja de estar bebiendo tanta agua, te darán ganas de ir al baño a mitad de la clase.- regañaba la rubia a su compañera.
-Eso es lo que planeo.- contesto Gumi mientras seguía bebiendo de su botellón.
El repentino sonido de las balas de salva siendo disparadas hizo saltar a las tres chicas que rápidamente centraron su atención en la cancha.
-¡Mira Miku! Es el bakarazu de tu hermano corriendo.- señalo Gumi.
-Oh, es verdad.- dijo Rin sorprendida al notar lo rápido que su hermano corría a gran velocidad ya casi a la mitad de la enorme cancha.
-Hay que darle ánimos.- sugirió Miku levantándose de su lugar.
Len estaba que se le acababa su tercer aire, había empezado demasiado rápido y sentía que en cualquier momento caería rendido. Su pie empezó repentinamente a acalambrarse. Estaba a punto de detenerse a media carrera cuando algo llamo su atención.
-¡Vamos Len! ¡Tu puedes hacerlo!- la tierna Miku estaba parada en las bancas junto con Rin y Gumi, echándole porras.- ¡No te detengas! ¡Hazme sentir orgullosa!
-¡Vamos Hermano! ¡No nos avergüences a Miku y a mi! ¡Tu puedes mas que eso!- exclamaba ahora Rin.
-¡Dale bakarazu! ¡No seas idiota y gana!- grito de ultima Gumi.
A excepción de la ultima porra por parte de la peliverde, las palabras de sus hermanas, principalmente de Miku, alentaron a Len a seguir corriendo, y como era de esperarse, a ganar la carrera.
-Felicidades señor Kagamine, llego en primer lugar, pero lo mas sorprende es que logro dar vuelta a toda la cancha en menos de 30 segundos, es todo un record personal.
-Gracias Kamui-sensei.- jadeaba un poco el rubio después de aquella mortal carrera.
Rin corrió a gran velocidad hacia Len y lo abrazo tiernamente, a pesar de estar todo sudoroso, felicitándolo por su victoria.
-Bien hecho hermano, si que te luces estos últimos días.
-Jejeje pues ya sabes gemelita. ¿Donde esta Miku nee-chan?
-Oh, ahí viene con Gumi.
Justo como Rin dijo, Miku y Gumi venían juntas pero la primera estaba enganchada del brazo de la segunda, como queriendo esconderse y jalaba constantemente su chamarra en la parte de atrás. Tal acción provoco que ambas se cayeran en el suelo y el agua del botellón de Gumi se derramara.
-¡Miku! ¡Mira lo que provocaste!- se quejo la peliverde.
-Lo siento, déjame lo recojo.- después de decir eso ultimo, la peliaqua se inclino a levantar el botellón de su amiga exponiendo su apretado problema.
Ambos gemelos quedaron en shock (especialmente Len) al ver como el apretado short de Miku marcaba su, ¡Ejem! Parte trasera y se subía dejando al descubierto sus muslos y parte de su ropa interior.
-¡Mi...Miku-chii!- soltó un alarido Rin.
-¿Que pasa?- la peliaqua noto enseguida lo que sucedía y sonrojo completamente.- ¡Kyaaaaaaa!~-grito, intentando taparse pero antes de que pudiera hacer algo, su hermano menor ya se encontraba a su lado.- ¿Len...?
Sin decir nada, el rubio se quito su chamarra y la amarro alrededor de la cintura de su hermana por medio de las mangas. La parte trasera de su short quedaba cubierta y por la misma evitándole mas problemas bochornosos a la mayor.
-Así esta mejor.- musito Len aun sonrojado por lo que había visto, pero no tanto como Miku cuyos ojos estaban empañados por la vergüenza.- Ya esta bien nee-chan, nadie vio nada...
-¿Y tu Len...?- el rubio negó con la cabeza intentando esconder su rubor con su flequillo.- Gracias hermanito.
-No es problema, sabes que siempre estoy aquí para cuidarte y protegerte.- sonrió el menor aun sosteniendo a su hermana de la cintura.
-Bueno ya suéltala que no se va escapar.- rompió el momento Yuma, sentado en una de las bancas con un vaso de agua para su agotado amigo.
-Yuma...-a Len casi le da un tic en el ojo izquierdo de la ira que sentía, pero al ver el vaso de agua helada que tenia su compañero, decidió dejarlo con vida por esa ocasión.
-Muy bien, bellas damas es su turno en la cancha.- hablo el profesor Gakupo.
-Oh, me tengo que ir Lenii. ¿Podrías...?- Miku apunto hacia las manos de su hermano que aun la tenían agarrada de la cintura.
-Ah, si. Lo siento.- le libero el rubio dejando que se fuera con el resto de las chicas.
-¿Así que "Lenii"? Creó que te llamare así de ahora en adelante.- reía burlonamente el pelirosado.
-¡Cierra la boca si no quieres que te desprenda la quijada de un golpe!- le amenazó quitándole el vaso de agua helada para beber.
-¡Por cierto chicas!- comento la peliaqua alcanzando a sus compañeras.- Hoy pienso llevar a un invitado a nuestra mesa a almorzar con nosotras.
-¿A quien?- preguntaron Rin y Gumi al mismo tiempo.
-Basta de platicas señoritas, es hora de empezar el entrenamiento.- interrumpió Gakupo seriamente.
Después de la cansada y mortal clase, la pobre Miku estaba que no podía mas pero su amiga Gumi estaba en peor estado tirada en el suelo a mitad de la cancha.
-Pobre Gumi-chan...
-¿Estas viva?- preguntaba Yuma mientras picaba a la peliverde con un palito.
-Necesito ir al baño... p-pero no puedo moverme...
-Te dije que no tomaras tanta agua.- Rin se cruzo de brazos viendo de manera desaprobante a su amiga.
-Hola chicas.- apareció Meiko junto con Luka, que se encontraba perdida viendo al sensei Kamui.- Woow ¿Que le paso a Gumi?
-¿Que hacen aquí? ¿No tienen clases?- pregunto Miku a las mayores.
-Nos dieron la hora libre, creo a ustedes también, habrá una junta de maestro o algo así.
-¡Oh que bien!- exclamo Rin contenta.
-Señoritas.- apareció el pelimorado detrás de ellas.- podrían hacerme un favor.
-¡Claro Kamui-sensei!- dijo Luka con ojos brillosos.
-¿Que se le ofrece sensei?- pregunto la castaña.
-Tengo que irme a la junta, por favor lleven a la señorita Megpoid al baño y luego a la enfermería para que se recupere.
-Gracias profesor...- comento Gumi aun con la cara en el suelo.
-Señor Kagamine y... su amigo
-Llevo el mismo tiempo que Len y aun no sabe mi nombre...- musito Yuma con una aura depresiva. Len rió un poco.
-Ustedes dos guarden todo el equipo de deportes en la bodega.
-¿Gane la carrera y así me recompensa?
-Aquí no hay trato especial para nadie señor Kagamine, por cierto...- se acerco un poco al rubio.- no se olvide de sus clases extras hoy después de la salida.
-Si Kamui-sensei.
-Bueno, el resto ya puede retirarse.
En seguida todos hicieron caso a las indicaciones del profesor. Meiko y Luka levantaron a Gumi llevándola a la enfermería, Yuma y Len fueron a recoger todo el equipo de deportes para llevarlo a la bodega y por ultimo Rin y Miku fueron a los vestidores a cambiarse el uniforme.
-Antes de que me olvide...- hablo Gumi mientras era llevada cargada por sus amigas.- Miku dijo que les comentara que hoy llevaría un invitado a nuestra mesa a la hora del almuerzo.
-¿A quien?- pregunto Luka.
-Kamui-sensei nos interrumpió antes de que nos dijera.- la pelirosada inflo sus cachetes.
-Bueno, ya que Miku va a llevar a alguien yo también invitare a un amigo.
-¿A quien invitaras?- pregunto Gumi aun semiinconsciente.
-Como Miku no dijo yo tampoco diré nada.
-Mmmm... Bueno yo les diré a quien llevare.- comento Luka alegremente.- sera a Kamui-sensei.
-Otra vez con el...-dijo Meiko fastidiada.- aparte no creo que un profesor quiera almorzar con sus alumnas.
-Déjame soñar~
Mientras tanto en los vestidores Rin y Miku eran las ultimas en terminar.
-Luka-chan me mando un mensaje para que las viéramos en la enfermería.- dijo Rin ya lista mientras guardaba el móvil en su bolsillo.
-Adelántate, te veo ahí con las chicas.- contesto Miku apenas quitándose el uniforme deportivo.
-Ok, no tardes nee-chan.- salio la rubia de los vestidores dejando sola a su hermana mayor.
Después de un par de minutos la peliaqua termino de vestirse y tomo sus cosas en dirección a la enfermería pero en su prisa choco con alguien mas en los pasillos.
-Oh lo siento mucho.- comento Miku algo avergonzada mientras ayudaba a la otra persona la cual se sobaba la cabeza de un golpe que se había dado al chocar con la primera.
Los ojos rojos de la otra persona vieron a Miku algo sorprendida, pero ella no podía notarlo ya que los cabellos blancos de la desconocida se lo impedía.
-¿Miku-chan?
-¿Haku-san?- la otra persona sonrió de manera tímida con un leve rubor en sus mejillas.- cuanto tiempo sin saber de ti, que gusto verte.- Miku, como siempre tan cariñosa, se lanzo abrazar a la otra chica provocando que su sonrojo se extendiera.
-a...a m-mi también me da gusto verte.- contesto la peliblanca nerviosa.
Haku Yowane era la hermana menor de Honne Dell, pero la razón por la que no tenían el mismo apellido y no vivían en el mismo hogar era porque solo compartían al padre pero no la misma madre. Tal historia traía consigo muchas tristezas y desgracias para ambos hermanos dejándolos muy marcados, en especial a Haku que solía ahogar sus penas en alcohol.
"Promete que dejaras de tomar Haku, por mi"
Las palabras de Meiko, su compañera de bebidas, hicieron que la albina recapacitara y dejara su vicio, aunque en ocasiones solía salir con ella a tomar unas "copitas".
-¿Como estas? ¿Que cuentas?- le interrogaba la peliaqua con mucha curiosidad a la mayor.
-Pu...pues nada en especial, mi vida no es interesante.- comento Haku con mirada triste pero sonrisa sincera.
-Jum...- Miku inflo los cachetes algo molesta por la actitud de su compañera.-Bueno, ahorita estoy con prisa pero hay que salir algún día juntas.- propuso.
-¿Salir juntas...? ¿Como amigas?- la chica de ojos rojos estaba sorprendida.
-Sip, somos amigas. ¿No?
-¡Claro que si!- contesto Haku emocionada.
-En ese caso nos vemos otro día Haku-san, cuídate.- se despidió tiernamente Miku.
-T-Tu también Miku-chan, adiós.
Mientras la peliaqua se alejaba, las sonrisa de Haku lentamente iba desapareciendo. Su mirada volvió a ser triste y dando un largo suspiro se dirigió a fuera de la escuela, justo en la reja que daba a la calle, alguien con rasgos parecidos a los suyos le esperaba tranquilamente.
-¿Y bien?
-Me encontré con ella ahorita, parecía muy tranquila y contenta. Incluso me ha pedido que salgamos juntas alguna vez.- Haku sonrió cálidamente al recordar eso.
-¡Joder! Eso no nos sirve de nada.- se quejaba Dell mientras veía algo molesto a su hermana.
-¿Me darás lo que me prometiste?
-No.-contesto secamente.
-Pero tu dijiste que...
-¿Quieres esto?- interrumpió el albino enseñándole una botella de licor sin abrir. Haku asintió con la mirada triste y avergonzada.- Pues asegúrate de que Miku este sola para la salida, SOLA.
-¿P-pero como?
-¡No lo se! ¡Distrae al Kagamine! Muestrale tus tetas si es necesario, pero no debe estar con Miku. ¡¿Esta claro?!
Haku tembló ante los gritos de su hermano. Sin mas solo asintió mientras el peliblanco le sonreía de manera maliciosa. Metió su mano a través de la reja y tomo a su hermana de la barbilla.
-Has bien tu trabajo y esto sera tuyo.- le enseño la botella nuevamente.
-Lo haré onii-sama.- contesto Haku cada vez mas avergonzada al dejarse vender por licor. Si Meiko la viera ahora seguro estaría decepcionada.
-Bien, me mandas un mensaje cuando todo este listo.- dijo de ultimo Dell para luego alejarse dejando a una triste y avergonzada Haku.
-Perdóname Meiko-san...- y sin poder mas la peliblanca soltó un sollozo.
Eso es todo por ahora, pero esperen pronto la segunda parte y la continuación. -w-
Dejen sus reviews por favor, que siempre me inspiran ;w;
Hasta pronto, cuídense, bye!~
Atentamente: Neko-chan :3
