Ahhhh!! *O*
arigato, arigato de verdad!!!!!
Akeline, mirmo07 e IrialJashiro, no saben el gusto ke me da ke me hayan dejado review!! *w* me siento feliz y satisfecha de saber ke le sha gustado, y ke estoy empezando a inducirlos en el shuuheixmatsumoto jajaja xD
en fin, ya sin mas detalles, les dejo el siguiente capitulo! y les prometo tener el siguiente para la semana que viene, esta vez no los haré esperar tanto *-* Arigato de verdad! nOn
Lo que pasó aquella noche, Hisagi nunca había sido capaz de olvidarlo. Ni siquiera gracias a las botellas de sake que había tomado durante aquella velada…
Rangiku lo había llevado fuera del Seireitei, directamente al rukongai para dirigirse a una taberna, lugar que a pesar del horario se encontraba casi lleno tanto de hombres y mujeres que noche a noche se reunían para disfrutar de la buena bebida. El teniente del noveno escuadrón dio por echo que su compañera era una cliente frecuente del lugar ya que casi todos se giraban para saludarla y bebiendo a su salud.
Sin decir una sola palabra, el dueño del lugar salió al encuentro de los shinigamis, y en el mismo silencio los condujo a una estancia privada, una habitación separada de las risas y murmullos de los otros clientes. Al entrar, la rubia le agradeció con una sonrisa al hombre que sonriendo también se retiró, dando paso a una mujer de edad que llevaba consigo 3 botellas de sake que después de dejar sobre la pequeña mesa de centro, se marchó para darles privacidad…
Rangiku destapó la primer botella y aspiró el aroma del líquido antes de servirlo en los platos…
-Ikkaku me mostró este lugar hace unos meses, él y Yumichika suelen venir aquí de vez en cuando- le contó ella ofreciéndole un plato, mientras le sonreía afablemente. Shyuuhei que tan sólo la observaba con tristeza, recibió su bebida.
-Ya veo… - susurró antes de dar un sorbo, aquella alegría y animosidad que la muchacha estaba mostrando era falsa y él lo sabía, nada que ella hiciera lo haría cambiar de opinión.
Sin hacerle ninguna pregunta, los dos tenientes pasaron hora tras hora bebiendo vaso tras vaso, hablando de la situación en sus respectivos escuadrones, los molestos papeleos, e inevitablemente, de un momento a otro todo se había vuelto personal…
-Mi taichou me tiene harta… cuando me ascendió, pensé que había sido por mis capacidades… pero es un pervertido, me deja trabajo extra para que me quede más tiempo y él me pueda ver los pechos – se quejó de pronto la rubia, vaciando de golpe el vaso, y su compañero no ocultó la sorpresa y molestia que aquella confesión le provocaba.
-¡Ese maldito!- casi gritó mientras golpeaba la mesa con su puño, - debiste habérmelo dicho antes Ran, voy a darle su merecido – aseguró intentando levantarse, pero el alcohol ya había hecho efecto en su organismo impidiéndole siquiera ponerse de pie, la mujer bebió directamente de la botella y rió.
-No, no… no vale la pena Shyuu… comparado con Gin mi taicho es un santo… ¿te conté que lo encontré con otra mujer esta misma tarde? El muy idiota me había jurado amor eterno… - balbuceó casi arrastrando las palabras, sentía un escozor en la garganta y una fuerte opresión sobre su pecho, sin saber si era por causa de la bebida, o del desengaño amoroso. Gruñendo molesto, el pelinegro cesó sus intentos de levantarse, apoyando sus manos sobre el piso mientras inclinaba un poco su cuerpo hacia atrás.
-Ichimaru nunca me agradó – le confesó el muchacho mientras se rascaba de forma inconciente la mejilla tatuada, todo frente a él parecía dar vueltas…- Siempre me ha parecido un ser falso, siniestro y sin sentimientos… no se como es que estabas con él…- siguió quejándose al respecto, y su compañera con la mirada sombría tomó de nuevo la botella de sake.
-Él no siempre fue así Shyuu… antes le importaba… él me quería – le defendió sintiendo más intensa la opresión sobre su pecho, llevándose casi de inmediato la botella a la boca, pero antes de que pudiera darle un trago, el muchacho se la había arrebatado.
-¡No, él nunca te quiso!-gritó de pronto furioso, la botella cayó derramando todo su líquido sobre el piso, y Rangiku se encontró con el rostro de Hisagi a menos de 10 centímetros.
Movido por la frustración, el fukutaichou se había impulsado hacia el frente empujando la mesa frente a ellos y colocándose de rodillas frente a ella con ambas manos sobre el piso, con su rostro tan cerca al de ella como tan sólo en sus pensamientos había sido capaz de ponerse. Estaba molesto, realmente molesto de que ella, a pesar de todo, siguiera defendiendo a ese asqueroso traidor…
-… él no te ama Ran… si lo hiciera él nunca te habría engañado…- le balbuceó mirándola directamente a los ojos, a esos cristalinos y hermosos ojos que de nuevo se habían llenado de lágrimas que habían comenzado a caer…
-No… no digas eso Shyuu… no lo digas por favor… - comenzó a suplicar ella, cubriéndose la boca con la mano, queriendo ahogar los sollozos en su garganta, cerrando con fuerza los ojos, evitando por todos los medios posibles no ver ese par de negros ojos que sabía eran sinceros…
-Es… es la verdad Rangiku… - insistió aún así Hisagi, apartando con su mano derecha la de su compañera, y limpiando con dulzura el rastro de aquellas gruesas lágrimas… -mírame Ran, por favor mírame –le pidió él con dulzura, y entonces, con dolor reflejado en sus ojos, la rubia volvió a verlo…- él… él no te ama Ran, pero yo sí… yo sí te amo de verdad… - confesó, y tomándola por el mentón para hacerla elevar el rostro, Hisagi desvaneció la escasa distancia y fundió sus labios con los de ella en un suave y tierno beso que durante años había anhelado…
Y entonces ella se había apartado abruptamente de él.
-¡No…! Esto… esto no esta bien Shyuuhei – la portadora de Haineko se había inquietado en sobre manera e incluso había retrocedido y puesto de pie, evadiendo la negra mirada del 69.
-¡Pero yo te amo!- repitió suplicante y con el pulso acelerado, él la amaba, ¡de verdad la amaba!
-¡Pero nosotros somos amigos, sólo somos amigos!- gritó entonces la rubia: se sentía avergonzada, realmente avergonzada… y los ojos negros la miraron con desesperanza…
-Ran…
-…perdóname Hisagi, perdóname pero yo no puedo verte como algo mas… mejor, mejor olvidémonos de todo esto ¿si? Olvidemos que esto pasó… y sigamos siendo amigos…
Rangiku estaba hablando en serio, el fukutaicho de la 9ª división podía verlo a traves de sus perfectos y maravillosos ojos… y a pesar de tener el corazón destrozado por el rechazo, bajando la vista al suelo, asintió lentamente mientras se ponía de pie.
-Perdóname Ran… te prometo que esto nunca más volverá a suceder…
Y sin decirle nada más, Hisagi Shyuugei salió del lugar, completamente devastado…
