Disclaimer: Naruto ni sus personajes me pertenecen, son una creación de Masashi Kishimoto
~Capitulo 4~
Semana 14: Inesperado
POV: Sakura
Por nueva cuenta me observe en el espejo, odiaba esa ropa me desvestí por doceava vez y la arroje junto al demás montón de ropa sobre la cama, odiaba a Ino por convencerme de comprar solo ropa ajustada y tener que deshacerme de cualquier prenda holgada en mi guarda ropa.
Por nueva cuenta ultima vez eche un vistazo al armario, gran fue mi alegría al encontrar una sudadera verde limón en definitiva era perfecto, no estaba lo suficientemente gruesa para causarme calor pero se ajustaba perfecto a mi nuevo cuerpo, no apretaba de ninguna manera mis pechos y lo más importante mi ahora bastante abultado vientre.
Esa y el pantaloncillo de embarazo obsequiado por mi madre iban perfecto, por el día de hoy más en definitiva tendría que comprar algunas mas, no vestiría lo mismo durante mi embarazo.
Cepille un poco mi cabello y por nueva cuenta mire mi reflejo en el espejo, aun me era extraño el pequeño abultamiento y el muy favorable aumento de pechos mas el recuerdo de aquel sonido, el latido del pequeño bebe dentro de mí, producía en mi una felicidad incesante y en definitiva valía todas las desmejoras de mi perfecta figura.
Satisfecha de mi apariencia tome por último el dije con símbolo de clan Uchiha y lo coloque sobre mi cuello, aun no comprendía completamente el motivo por que Kakashi senseí me lo había obsequiado solo había dicho – De ahora en adelante esto te pertenece- ¿qué quería decir con ello? Pues no el hecho de llevar un bebe Uchiha no me convertía parte del clan.
Suspire un momento y sin darle más vueltas al asunto salí de la recamara para tomar el desayuno, que como ya era costumbre un anbu traía hasta mi puerta, al abrirla tome el pequeño paquete, y camine de regreso al comedor no sin echar un vistazo al Nikken en turno, esa vez era Pakkun quien dormía tranquilamente sobre la alfombra de la sala.
Desde aquel incidente, a la mañana siguiente cuando la conmoción paso y mi senseí tuvo que afrontar sus deberes como hokage, decidió dejarme a cuidado de sus inseparables nikkens, cada uno se turnaba para cuidarme y por orden estricta no perderme de vista.
Me gustaría decir que era una medida completamente innecesaria mas la presencia de aquellos canes calmaba el miedo y ansiedad que me producía el estar las veinticuatro horas totalmente a solas, el tener a aquellos amigos peludos era como si una parte de mi senseí estuviese cuidando de mí.
Al llegar a comedor abrí el pequeño paquete, unos pequeños hot cakes acompañados de una deliciosa ensalada de frutas dulces, otro platillo delicioso en ocasiones le preguntaba cómo era capaz de mandarme un desayuno todos los días y su respuesta siempre era:
—Soy el Hokage—
Su triste y chusca respuesta me impulso a no preguntar más sobre esos asuntos, partí a la cocina en busca de una taza de café además de llenar el planto de alimento para mi acompañante, terminadas mis tareas tome asiento en el comedor disfrutando de aquel platillo que como siempre estaba exquisito.
Al terminar limpie la mesa y me dedique a tomar asiento un momento en el sofá donde revise el teléfono celular y observe los mensajes de texto repletos todas aquellas fotos que Naruto me había enviado haciendo caras raras acompañado del pequeño Boruto, sin poder evitarlo deje escapar de mis labios una sonora carcajada nunca dejaría ser el cabeza hueca ninja hiperactivo que era mi compañero de equipo.
Estaba segura que sabía sobre mi mentira pero había preferido callar conociendo mi cabezonería, y esa era razón de su insistencia por hacerme reír, en ocasiones solo hablaba por teléfono para contarme un tonto chiste y después colgaba mas se lo agradecía eso me quitaba tiempo para pensar en Sasuke y su regreso.
Tras observar por última vez aquella tierna fotografía y agregarla a la galería, una idea brillante cruzo por mi mente, tal vez podría salir a la cuidad y comprar un poco de ropa materna, para mi suerte conocía a la persona perfecta para acompañarme, busque entre los contactos y espere tras el tono que contestara
— ¡Hola!, Sakura que milagro que hablas pensé que Hokage-sama te había restringido del contacto humano— respondió mientras se burlaba un poco
— ¡No seas así Ino!, Además si sigues burlándote no te diré para que te he llamado
—¡Oh no fretesota!, tú me dirás porque has llamado—
—Pues…pensaba ir a la cuidad a comprar un poco de ropa materna y…— fui totalmente incapaz de terminar pues de inmediato su respuesta se hizo sonar por la línea
—¡IRE DE INMEDIATO! —
Y después simplemente colgó, tenía un pésimo presentimiento y me comenzaba a preguntar si había hecho bien en llamarle, mas no había mucho que hacer cerré el dispositivo lo guarde en mi pantaloncillo.
—Supongo que vas a salir Sakura— hablo el pequeño can mientras se estiraba un poco alistándose para continuar con su tarea asignada
—Sí, siento que tenga que molestarte, esta vez iré con Ino puedes dejarnos solas si gustas— comente como una opción, el pobre parecía muerto de cansancio, aunque tal vez aquellos bajos ojos solo daban la apariencia tales como en ocasiones daba a parecer mi senseí
—No te preocupes Sakura, es mí deber cuidar de tu cachorro y tú, ustedes son lo más importante para Kakashi —
Estaba a punto de responder ¿cómo que mi cachorro? Mas el repentino llamado a la puerta interrumpió mi cometido, tras abrir la puerta una Ino hiperactiva tomo mi mano ansiosa por salir a la cuidad, espere a que Pakkun saliese y cerré la puerta de inmediato.
El llegara a la cuidad aun era algo completamente extraño, los grandes edificios, las grandes tiendas y los televisores por doquier me eran un espectáculo digno de observar, el andar de la gente no se comparaba en absoluto a vida pacífica de la aldea, parecía un completo sueño el avance que había tenido, hace años el construir un cuidad sobre el monte Hokage sería una idea totalmente descabellada, Mas todo se lo debíamos a los tratados que se habían firmado, pese a todo que pudiese decir sobre mi senseí estaba haciendo un estupendo trabajo como líder de la aldea.
Caminamos por las largas calles en busca de alguna tienda para maternidad, Pakkun atento a nuestra búsqueda señalo una pequeña tienda que al entrar todos los accesorios relacionados con la maternidad consumían nuestra vista, biberones, chupones, ropa hasta zapatos llamaban nuestra atención logrando un efecto de zozobra en mi.
No podía dejar de pensar sobre todo aquello que le compraría y usaría sobre lo que le gustaría y que no, pero sobre todo me aseguraría que no le faltase nada.
Salí de mis pensamientos al notar a Ino frete mío mostrando una hermosa camisa rosada con algunos holanes en azul, denotando el espacio extra en ella para el vientre simplemente perfecta, emocionada recorrí la tienda en busca un nuevo guarda ropa.
Tomamos un par de blusas verdes, blancas, y rosas junto con dos pantalones simplemente no podía darme el lujo de comprar más, de hacerlo perdería el dinero para alimentos, caminamos rumbo a la caja, de inmediato empacaron la ropa, y dispuesta a pagar la joven a cargo de la caja hablo.
—Disculpe ¿Es usted la Señora Sakura Uchiha?—
— ¡Eh!... —mi expresión fue de total asombro acaso me había dicho ¿Uchiha? —…Po-porque lo dice— intente salir de mi asombro
—el colgante con símbolo del clan, nos ha llega un aviso que la persona que lo porte sus gastos en accesorios maternos están totalmente cubiertos. —
— ¡Que! ¡¿Qué es lo que quiere decir?! —
—No es necesario que pague, que tenga un lindo día— término de hablar mientras entregaba a Ino las bolsas con las compras obligándonos a salir del establecimiento.
Ambas caminamos en completo asombro que había sido eso, por mi mente dieron una vuelta una y otra vez las palabras de la chica, hasta que comprendí la razón. El medallón, ese que mi senseí había obsequiado, había sido él quien dio por aviso en la tienda y por supuesto absorbió los gastos.
Por un momento mire con enfado a pequeño nikken quien estaba segura era cómplice y nos había llevado apropósito a la tienda, estuve a punto de regresar a pagar, eso era demasiado no podía aprovecharme así de mi senseí
— ¡Espera Sakura! ¿A dónde vas? No es genial que Sasuke haya pagado los gastos eso demuestra lo mucho que te quiere — menciono mientras tomaba mi mano.
—¡No ha sido Sasuke!, Ino… Kakashi senseí me obsequio este colgante, el ha sido quien pago por todo— solté extrañamente furiosa, o tal vez decepcionada por la idea a de mi amiga no fuese cierta, eso solo me hacía pensar que no le importaba en lo más mínimo al Uchiha.
Pude observar como la expresión de mi amiga cambiaba completamente seguramente igual que la mía.
—Tranquilízate Sakura no es nada grave, sabes por qué no tomamos algo ¿sí? — comento mientras me halaba dentro de un restaurante dejando fuera al nikken tomamos asiento en una mesa y ordenamos unas limonadas, el calor de la estación lo a meritaban.
Ambas nos mantuvimos calladas por un largo tiempo, no podía creer lo hecho por mi senseí, acaso podía ser tan buena persona como para hacerse cargo de mí, lo había escuchado muchas veces de su boca, sus cuidados eran porque me quería y siempre seria su protegida pero ¿hasta dónde llegaba ese límite?, sobre todo ¿cómo reconocerlo?
—Sakura ¿Estás bien?— pregunto Ino tras cansarse de aquel silencio
—Ino, yo no sé qué hacer, Kakashi senseí es tan bueno…—lagrimas recorrieron mi rostro.
—Claro que es buena persona Sakura, mira todo lo que hacho por ti, no tienes por qué hacerte tanto lió o preocuparte por ello, si él lo hace es porque quiere hacerlo déjalo cuidarte y solo corresponde con alegría todos sus esfuerzos. — hablo mientras tomaba mi mano y sonreía de una manera dulce.
Tenía razón, la ola de sentimientos que se movían en mí como mar agitado comenzó a calmarse. Tenía que buscar la manera de recompensar todo aquello que hacía por mí, estaba segura que haría oídos sordos si devolvía o pagara todo cuanto a comprado, mas detalles simples tal como los disfrutaba serian una manera de recompensarle.
Parpadeé unas cuantas veces antes darle una respuesta afirmativa, claro que tendría que hablarlo con mi senseí mas estaba segura que llegaríamos a un acuerdo.
Cuando salimos del restaurante, una muy grata sorpresa nos esperaba fuera, era nada más ni nada menos que Rokudaime Hokage.
—¡Kakashi senseí! ¿Qué hace usted aquí? — Pregunte en sorpresa.
—Bueno, técnicamente no estoy aquí soy solo un clon, el verdadero se encuentra aun trabajando.
—Pe-pero entonces ¿que lo trae por aquí? — Pregunte insistentemente, mi senseí nuca hacia clones y hecho que mandara uno era señal de alarma
—Tranquilízate Sakura, es solo que Pakkun me pidió un descanso al pobre lo traes muerto además dijo que traías bolsas que cargar, Tsunade-sama dijo que no hicieras esfuerzos. — respondió con calma tan propia de él mientras tomaba la bolsa de compras.
—N-no es necesario Kakashi senseí, no están pesadas— intente evitarle la molestia, en realidad si pesaban, mas no era para tanto.
—Bien, regresemos a la aldea, en la ciudad todo es más complicado, andando. — comento mientras caminaba cargado de bolsas en espera de mi avance.
Estaba a puto de comentar sobre Ino mas ella, salió del restaurante observando la situación, me dedico una sonrisa risueña, como si me recordara lo hablado en el restaurante, después de que Ino saludase ambas caminamos regreso a la aldea, por delante del clon de Hokage según había dicho era más seguro caminar así.
En silencio observaba indecisa a mi alrededor me debatía sobre hablar con el clon que llevaría la información al original una vez desecho el jutsu o hablar en persona, mis ojos recorrieran con tranquilidad las nubes, como si la respuesta estuviese en inscrita en ellas, mas algo llamo mi atención sobre aquel azul resaltaba un grande y negro halcón, en respuesta el latido de mi corazón se acelero, no sabía la razón más llenaba mi ser de una hermética alegría.
—Sabes Sakura por que no correspondes esta buena acción invitándole a comer— mencionó en susurro, distrayendo mí vista de aquella misteriosa ave. — ¡Sakura! Yo tengo algo que hacer, está bien nos vemos pronto cuídate— tan pronto termino de hablar tan alto para que el clon detrás nuestro lo notara, corrió tan lejos como pudo.
Tras un momento la copia de senseí adelanto camino para que anduviésemos a la par, envueltos de un silencio caminamos regreso al departamento, al entrar dejo las bolsas sobre la mesa y se dispuso a desaparecer mas lo interrumpí, tal vez Ino tenía razón y una buena comida recompensaría el cansancio que recibiría de parte su clon.
— ¡Espere! —
— ¿Hum?, ¿ Que sucede Sakura?—
—Yo…lo invito a comer, preparare algo rico para agradecerle su ayuda, además…quisiera hablar con usted lo estaré esperando 16:30.
—Está bien— la copia asintió para después desvanecer el jutsu.
En cuanto se desvaneció la nube de humo, regrese con mis actividades, aun debía acomodar la compras y hacer los quehaceres de la casa sin contar mi auto sumada actividad de cocinar.
No tarde demasiado en acomodar las compras y los quehacer parecía hacerse solos, cada noche que Kakashi senseí dormía el sofá, el departamento parecía estar más limpio que antes de su estancia.
Tras un suspiro cansado emprendí camino a la cocina donde, lave los trastos, las verduras, tome la tabla de picar dispuesta a comenzar mi tarea, más el llamado a puerta detuvo mis acciones al mismo tiempo que provocaba alarma, si era mi senseí yo aun tenia la comida lista.
A paso lento y temeroso me dirigí a la puerta, acomode un poco mis ropas y tome el picaporte girándolo lentamente, al abrir la puerta el aire abandono de inmediato mis pulmones y mi puso se acelero.
Aquel hombre frente mío hacia temblar mi piernas cual adolescente, el enorme flequillo que cubría la mitad de su rostro le daba una apariencia un tanto extraña comparada con nuestro último encuentro, aquélla capucha negra resaltaba por completo las delicadas facciones de su rostro, esas que me eran imposibles de olvidar, mismas que a mis ojos seguía siendo del hombre más atractivo que había visto.
—¡SASUKE-KUN! — Grite tan pronto la voz regreso a mí, al mismo tiempo que me abalanzaba sobre su pecho.
Pude sentir su sorpresa y mas unos segundos después su único brazo me rodeo y pude sentir aquella mano fría posándose sobre mi espalda, no fueron necesarias las palabras para decirle lo mucho que le eche de menos pues aquellas lágrimas que recorrían mi rostro se lo hicieron saber de inmediato.
Le mire por un momento despegando me dé su pecho me parecía mucho más alto de lo que lo recordaba, sin dudarlo un segundo más pose mis labios sobre los suyos, le había extrañado tanto que el sabor de sus besos me parecían ajenos.
Tras dar por terminado a aquel beso de inmediato di un paso atrás dejándole entrar
—Llegas en un buen momento, yo estoy preparando la comida…debes tener mucha hambre, porque no descansas en lo que termino. — le explique de inmediato tras verlo asentir y tomar asiento en el sofá corrí de inmediato a la cocina.
Estaba tan feliz ¡Por fin había regresado! Un poco tarde pero él estaría aquí y juntos criaríamos nuestro bebe…bebe aquella palabra me heló la sangre ¿Cómo le daría la noticia a Sasuke? Me paralice por un segundo lo había imaginado miles de veces mas no podía encontrar las palabras para hacérselo saber, respire profundamente recordando la comida, tal vez mientras comamos podría darle la gran noticia, sonreí convencida de la idea y continúe cocinando pues sería una muy especial.
Al terminar de cocinar comencé a servir los platos y preparar la mesa, los cubiertos, los manteles y servilletas con cada viaje veía a un Sasuke cansado con la espalda apoyada en el sofá y sus ojos cerrados, si no fuera porque de vez en cuando el abría los ojos al verme posar los alimentos sobre la mesa pensaría que estaba dormido.
Tras finalizar le llame
—Ya esta lista — le vi levantarse con pesadez del sofá para tomar asiento en la mesa, espero a que también tomase asiento y hablo por primera vez desde que llego.
—Esta rico— menciono después de probar un poco de la sopa de arenque, lo cual era extraño pues la comida la había hecho especial para mi senseí quien era uno de sus platillos favoritos.
—Me alegra que te guste— sonreí satisfecha, mientras también ingería mis alimentos, ambos comimos en silencio hasta que me anime a hablar y dar la noticia y que fuera lo kamisama -quisiera. —Sasuke-kun —
—hum ¿qué sucede? — pregunto mientras dejaba de comer asiéndome saber que tenía toda su atención.
—Yo…tengo algo muy importante que contarte—hable en tono serio
—Te escucho Sakura, dilo ya— Hablo impaciente por conocer aquello que iba a decirle
—Tu…recuerdas la última noche en que nos vimos— su rostro mostró un mueca de confusión como si quisiera conectar lo que iba a decirle con lo pasado—…aquella noche, qué pasamos juntos…—tome su mano sobre la mesa intentando encontrar en él un poco de fuerza y así tranquilizarlo— Yo… estoy embarazada, ¡Vamos a ser Padres! — mencione emocionada mientras me ponía en pie y tocaba mi vientre.
De pronto todo cambio, el rostro de Sasuke paso de una ligera confusión a un terrible desagrado, levantándose de la mesa evito que le tomase de la mano parecía que en cualquier momento escupiría lago que me dolería y así lo hizo.
—Déjate de bromas Sakura, por que no es gracioso—
—No es ningún tipo de broma, si es lo que piensas, ambos seremos padres Sasuke ¿es que acaso no te alegra?, pensé que…te alegraría saber que ya no eres el único no estás solo Sasuke. — Hable de inmediato un poco decepcionada de su reacción.
—Pues olvídalo Sakura, no quiero ser padre y mucho menos quiero un hijo— tan pronto soltó aquellas palabras emprendió camino a la puerta y salió, tras el estruendo que la puerta produjo al cerrarse bruscamente, sin poder evitarlo más deje correr la lagrimas sobre mi rostro.
No podía creerlo, no le había importado, simplemente lo había dicho era una carga de la que él no se haría responsable, como siendo sangre de su sangre le despreciara sin antes conocerle, no esperaba algo como lo que Naruto hizo con Hinata pero…tal vez una sonrisa socarrona surcaría sus rostro, jamás pensé en el rechazo.
La misma escena se repartía una y otra vez en mi mente y solo por un momento recordé aquellos fuertes brazos que con su calor y ternura me hicieron saber que estaba contento con la noticia, el primero en saberlo y en hacerse cargo…con esa imagen toda comenzó a oscurecerse por una nueve negra.
— ¡Sakura! Responde por favor, ¡Sakura! — Era aquello que escuchaba como un sonido lejano, intenté abrir mis ojos.
— ¿Sasuke? — pregunte mientras intentaba abrir mis ojos, más pronto me di cuenta de mi error— ¡Kakashi senseí! Q-que paso? —
—Parece que te desmallaste, me diste un gran susto Sakura—comento en un dejo inquietud
Tome asiento para darme cuenta que por tercera ocasión nos encontrábamos en la misma situación yo en cama y el delante de mí observándome con atención y ¿ternura?
— ¿qué fue lo que sucedió Sakura? — Pregunto preocupado por el motivo de mi desmallo.
Tras sus palabras nuevamente volvieron a mi aquellas crueles palabras de Sasuke y nuevamente el llanto se apodero de mi, casi de inmediato aquellos cálido brazos rodeaban mi cuerpo intentado dar consuelo a aquello que para él era desconocido provocaba mi llanto.
—Shh...Tranquila mi pequeña toda va a estar bien— Susurro lentamente sobre mi oído mientras acariciaba mis cabellos.
—Fue Sasuke…regreso y yo…se lo dije...p-pensé que se pondría feliz pero…el solo dijo que no quería ser padre, el no quería un hijo se enfado y solo salió de casa. — explique entre sollozos.
Tras escuchar mi relato acerco su mano lentamente a mi rostro solo para secar mis lágrimas con su pulgar delicadamente.
—Y yo lamento haber echado perder la comida que le prometí, usted se preocupa tanto por mí que no pudo creerlo, el hecho de que pague mis gastos es demasiado…no sé cómo agradecérselo…yo—
—tranquilízate… No tienes porque agradecer, te he dicho antes y lo repetiré por última vez, lo hago porque te quiero…—hizo una pequeña pausa como si dudase de que iba a decir más respiro profundo continuo— Siempre serás mi pequeña alumna a la que cuidare con mi vida si es necesario, Iré a hablar con Sasuke tenemos asuntos pendientes, no te preocupes y descansa mañana podrás invitarme a comer—.
Tan pronto termino le observe salir de la recamara exhale profundo e intente dormir.
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El sonido de lluvia golpeando contra la venta logro despertarme de mis sueños, en verdad me había dormido tras la salida de mi senseí, gire para poder observar con más atención aquel relajante panorama ese sonido que parecía llevarse mis problemas consigo, me perdí en aquellas gotas que resbalaban latamente sobre el vidrio mas logre escuchar la puerta de la habitación abrirse, mas no preste atención la persona que decidía recostarse detrás mío.
—Perdona lo que dije antes— Susurro la voz de Sasuke quien ahora descansa su cabeza sobre mi espalda y rodeaba mi vientre con su brazo. — No estoy listo para ser padre, pero saldremos adelante, haremos las cosas como se deben—
Sabía que él no diría más y eras más que suficiente aquella disculpa sincera, cualquiera que fuese lo que Kakashi senseí hablo con él, le había hecho pensar las cosas y regresar para resolver las cosas juntos como lo que ahora éramos una pareja que tendrían un bebe.
Sonreí un poco, dando gracias a mi senseí por hacer posible una vez más mi felicidad, sostuve su mano sobre mi vientre y cerré mis ojos determinada a dormir con mi familia.
N/A: Hola querido ya regrese ¬¬ si lo se tarde muchísimo tiempo en actualizar pero ya salí de vacaciones y haré lo posible por actualizar muy pronto.
En este capitulo kakashi no tuvo mucho protagonismo en si pero creo que sus acciones hicieron mucho mas que eso. Ese sasuke no aprende y sakura como siempre se lo perdona :v
Espero que e haya gustado el capi nos leemos pronto ttebayo!
