Todos los personajes de Naruto le pertenecen a Masashi Kishimoto

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Capitulo 4 – Amor que lo sacrifica todo

La situación que estaban atravesando no era nada envidiable.

Apenas habían recibido los primeros auxilios, y es que muertos no servían de nada.

Acababa de despertarse, con un terrible dolor de cabeza. Observó el lugar donde se encontraban, se trataba de una celda oscura y húmeda. Por la estructura del lugar, las paredes rocosas y el piso desgastado con leves filtraciones de agua, podía asegurar que estaban a bastantes metros bajo tierra.

Volteó a ver a su compañero de toda la vida y mejor amigo, quien estaba acostado a su lado aun sin recobrar el conocimiento . Revisó sus signos vitales para asegurarse de que no hubiesen surgido complicaciones producto de la batalla. Trató de moverlo, forzándose a sí mismo, solo para conseguir rasgar una de sus heridas, una grande que tenía en el brazo derecho. Emitió un gemido producto del dolor y giró a revisar su brazo "vaya, la herida se ve peor de lo que pensé… pero… como fue que me hice esta herida…" y comenzó a recordar los eventos previos a su captura…

Sus rostros lucían horrorizados, lo que se suponía era el "plan perfecto" se estaba haciendo pedazos en frente de ellos, y eso no era lo peor. Habían capturado el cuerpo de Ryuto, su contacto en el país del rayo, en cuyo interior yacía el alma de Ino, y lo tenían sujeto de los brazos para evitar que escapara.

¡La atraparon! – Shikamaru exclamó preocupado, apretando el puño en evidente signo de frustración.

Luego volteó a ver el cuerpo inerte de su compañera que estaba siendo cargado por Chouji. Ella no podía estar fuera de su cuerpo por mucho tiempo, era demasiado peligroso. Eso sin contar con el hecho de que cualquier cosa que le pasase al cuerpo de Ryuto también le ocurriría a su cuerpo. Tenía que hacer algo para sacarla de ese apuro.

En medio de la desesperación, y considerando las circunstancias y condiciones en las que se encontraban, cualquier plan que ideaba simplemente… resultaba inútil.

Su mente comenzó a trabajar mas allá de un simple plan de rescate… había algo más que no estaba considerando, algo más importante, pero es que una derrota tan fácil simplemente no tenía sentido. "¿Cómo supieron que Ryuto los estaba engañando? ¿Cómo es que se dieron cuenta?¿Porque no sueltan sus manos para que pueda ejecutar su jutsu…? Un momento, ¿Por qué sujetaron sus manos? demasiada coincidencia que supieran lo de Ryuto, pero que ahora estén sujetando sus manos es… con eso sólo impiden que Ino pueda salir de su cuerpo… a menos que…"

"Ino…"

Volvió en sí. Observó a su alrededor buscando el cuerpo de su compañera, no la encontró. "Entonces logró escapar, espero que haya llegado a Suna…".

Un golpe seco contra el piso le obligó a mirar al frente, a través de los barrotes de la celda en la que se encontraba. Una sombra se acercaba lentamente hacia él, emitiendo una carcajada fuerte y siniestra.

– ¿Que es lo que quiere de nosotros? – gritó desesperado, cuestionando a la sombra.

La sombra se acercó y le habló.

– ¿Qué queremos de ustedes? – Soltó otra carcajada

Shikamaru intentó analizar, con la poca información que tenía a la mano, a la persona que tenía en frente. Por la voz podía asegurar que se trataba de un hombre mayor, aproximadamente de 50 años; por el tamaño de la sombra, se trataba de una persona de mediana alta estatura; por el eco de sus pasos, era delgado y usaba un bastón para sostenerse al caminar.

La sombra habló.

– De ustedes, queremos... ¡Nada! – Volvió a reír – Ustedes son sólo el medio para conseguir nuestro verdadero objetivo – continuó riéndose en forma burlona.

Y dicho esto último se alejó del lugar, dejando al Nara con tremenda duda en la cabeza

"Que no quiere nada de nosotros, pero… entonces porque… Ino…".


Dos kunoichis se encontraban atravesando una serie de cavernas y túneles secretos, Temari lideraba el camino con una antorcha en su mano. Ino se limitaba a seguir su paso, sorprendida de lo bien que se podía orientar estando a tantos metros bajo tierra sin perderse en el camino.

Temari iba demasiado rápido, era difícil seguirle el paso.

Notó que su compañera estaba atrasándose.

– Apresúrate, que debemos salir antes de que amanezca – le advirtió, algo incómoda.

– ¿Y como sabes que aun no ha amanecido? – Preguntó molesta Ino – llevamos caminando por tantas horas que ya perdí la cuenta –

La mayor de las dos volteó fastidiada para dirigirle unas cuantas palabras, nada amables, a su compañera, claramente ofendida por su falta de confianza hacia ella, pero al verla se quedó no gratamente sorprendida: Ino no paraba de quejarse y maldecir mientras se sacudía el polvo del cabello y revisaba el estado de sus uñas. Suspiró despectivamente... "¿Serán así todas las kunoichis de Konoha?".

Luego notó que, dado que la rubia estaba más preocupada en sus propios problemas que en fijarse en el camino, estaba a punto de tropezar con algo.

– ¡Deberías tener cuidado con … ¡ – La hermana mayor del kazekage trató de advertirle, pero fue demasiado tarde.

– ¡¡Ahhhhh!! – La Yamanaka gritó en el preciso momento en que se tropezaba con unas rocas amontonadas en el suelo, cayendo pesadamente contra el suelo.

Temari se carcajeó en burlonamente al ver la escena.

– ¡Vaya, eso debió dolerte! – Le dijo Temari, quien podía parar de reírse – Y ya estropeaste la bata de traías puesta, está toda rota y sucia, será mejor que te cambies –

De su mochila le sacó una muda de ropa, que consistía en un conjunto similar a aquellos que ella solía usar cuando aun era una gennin.

– Toma, mejor ponte esto, lo traje pensando en que lo necesitarías – Le dijo mientras le arrojaba el traje – espero que te quede –

Ino se quedó sorprendida ante el gesto de Temari y atrapó la prenda que le estaba ofreciendo.

– Pensé que no tenias planeado que te acompañara – Le comentó mientras revisaba la prenda.

– ¡Una nunca sabe! – Afirmó sonriente – una buena kunoichi debe anteponerse a cualquier posibilidad –

Otro golpe bajo para Ino. Ella ni siquiera había considerado la posibilidad de cargar consigo una muda de ropa, y de no ser por Temari, hubiese terminado llegando hasta el país del rayo desnuda. Sacudió la cabeza y dejó para más tarde aquellos pensamientos que no venían al caso.

Estaba a punto de cambiarse de ropa cuando de pronto le dio algo de vergüenza tener que desvestirse delante de Temari. Dudó por un instante, luego la observó a los ojos y verla sonriendo le dio algo de confianza... "¿Cual es el problema? ambas somos mujeres..." esbozó una sonrisa en señal de agradecimiento y se apresuró a cambiarse de ropa.

– También traje un juego extra de kunais y shurikens – le avisó al momento de arrojarle un bolso con los instrumentos adentro, que venía con un sujetador para poder ajustarlo a su cintura – no quiero tener que estar preocupándome de salvar tu vida, así que será mejor que te cuides tu sola –

Mientras Ino se cambiaba, Temari la observaba con recelo, verla sin ropa le hizo recordar aquella terrible escena que tuvo que presenciar semanas atrás...

Temari golpeaba fuertemente la puerta del departamento de Shikamaru.

¡Shikamaru! ¡Ya se que estás ahí!, así que ¡Abre ahora! – Gritó irritada mientras seguía tocando la puerta.

Nadie contestó.

Pegó su oído a la puerta, y no escuchó ningún ruido.

Ella estaba en ese momento en Konoha realizando labores diplomáticas representando a Suna. Cuando preguntó por su novio, le informaron que acababa de regresar de su última misión y que probablemente estaba en su departamento descansando. Le habían dado una semana libre ya que la misión que realizó fue bastante peligrosa y casi muere.

Al enterarse de los peligros que había corrido su, por ese entonces, novio, se preocupó y decidió ir a visitarlo, para darle una sorpresa. La sorprendida terminó siendo ella.

Siguió tocando, pero nadie contestó. Sonrió, pensando en que su novio debía estar cansado... "Seguro está dormido, el muy baka debe estar cansado, y con lo ocioso que es...".

Intentó abrir la puerta a la fuerza, la labor resultó bastante fácil ya que ésta estaba "curiosamente" cerrada sin llave. Ingresó al departamento y, en ese momento, su destino quedó marcado.

De pronto todo se le hizo confuso, como si fuera un sueño... o una pesadilla. Escuchó unas risas provenientes del fondo de la habitación de su novio, voces de un hombre y una mujer... "Pero que... ¿Con quien diablos estará?".

Atravesó la pequeña sala y llegó hasta el pasadizo que comunicaba con la habitación principal. Las voces se escuchaban más fuertes, las reconoció. "¿Son Shikamaru y... e... Ino? y ¿Que rayos hace Ino en la habitación de Shikamaru? ella no debería estar en la habitación de un hombre que tiene novia y...".

Abrió la puerta de la habitación y entró de golpe para darse con la peor imagen que pudiera haberse imaginado.

Se encontró con que Shikamaru e Ino estaban recostados en la cama de éste, tapados sólo por una delgada sábana, la cuál evidenciaba su desnudes. Estaban desayunando juntos, riéndose amena y despreocupadamente, hasta que la presencia de la kunoichi de Suna los interrumpió.

¡Temari! – gritó sorprendido el shinobi – P–p–pero... ¿Que haces aquí? – su rostro reflejaba sentimientos de preocupación y culpa – se supone que estabas en Suna y... –

Se quedó estática y muda ante la escena. No pronunció una sola palabra. Su rostro reflejaba decepción total.

Temari, deja que te explique – intentó intervenir Ino – yo... es que... nosotros dos... – los nervios le ganaron a la kunoichi, no pudo expresar ni una sola palabra más.

Agachó la mirada, una lágrima corrió por su rostro. Luego levantó la cabeza... "no tengo porque agacharme ante nadie", observó con furia a su, hasta ese momento, novio, y habló.

Lo nuestro deja de ser en este mismo momento, y nunca más quiero saber de ti –

Giró y salió de la habitación con una expresión total de indignación. Llegó hasta la puerta, la abrió y salió del departamento. Estando afuera, se apoyó de espaldas contra la puerta y dejó caer su cuerpo pesadamente hasta que llegó al suelo. Podía ver con claridad otra vez.

"Fue como un terrible sueño, como una pesadilla..."

Despertó de aquellos malos recuerdos al escuchar una voz que la llamaba.

– ¡Temari! – la llamaba insistentemente Ino, mientras se acomodaba en la cintura la bolsa con armas que ella le había ofrecido.

– ¡¿Que quieres?! – le contestó irritada la kunoichi de ojos verdes.

– Temari, ¿Estas bien? – Le interrogó preocupada la rubia.

– Estoy bien, no me pasa nada – trató de disimular – ¿Porque lo preguntas? –

– Porque parece que estabas llorando – Ino se le acercó y le limpió una lágrima del rostro, sorprendiéndola.

– No es nada – la empujó molesta – es el polvo y la humedad de estos túneles –

Cogió la lámpara que había dejado reposando en el suelo y reinició la marcha, a la delantera indicando el camino.

Su compañera tuvo que apresurarse para seguirle el paso, sin poder sacar múltiples interrogantes de su mente... "Porque me pediste que le hiciera eso, Shikamaru".


En konoha, la noticia referente a la desaparición de Ino del hospital de Suna acababa de llegar.

– Rayos – gritó molesta la Hokage, golpeando con los puños su escritorio.

Estaba leyendo la carta enviada por el Kazekage, en donde solo se avisaba que Yamanaka Ino había desaparecido y que estaban movilizando un gran número de escuadrones Anbu para atraparla. Mandó llamar a Shizune para darle nuevas instrucciones.

Cuando ésta llegó, le ordenó cerrar la puerta y se quedaron a solas.

– Shizune, es necesario informarle al grupo que enviamos a Suna que Ino ha escapado del hospital de Suna – Le dijo en tono serio.

– ¿Como que escapó? – Cuestionó preocupada Shizune – pensé que su estado de salud era grave –

– Parece que se las arregló para escapar del hospital – suspiró al momento que se llevó la mano a la frente – supongo que la subestimaron, tal vez logró exagerar sus síntomas para que bajaran la guardia – sonrió con algo de orgullo en su expresión – Me sorprende que haya logrado engañar a los doctores de Suna –

– Entiendo, parece que ha sido una buena alumna suya – sonrió y en tono sarcástico y luego continuó – Por eso envió fue que armó dicho equipo, ¿Cierto? –

– Te estas volviendo muy suspicaz, Shizune, pero tienes razón. Ya suponía que Ino no se quedaría tan tranquila esperando en el hospital de Suna – sonrió satisfecha de sí misma – Por eso envié a Sakura que conoce bastante bien a Ino, a Neji y Hinata Hyuga, con sus byakugan les será más fácil hallarla, y a Naruto porque... ehm... bueno, en realidad quería descansar de Naruto por un tiempo –

Ambas sonrieron de este último comentario de la Hokage. Luego Tsunade preparó un documento y le encargó a Shizune que lo llevara para que fuera enviado vía paloma mensajera hacia el equipo liderado por Neji Hyuga.


Estaba a punto de amanecer, y era su turno de hacer guardia.

El sueño le estaba ganando, pero no podía permitirse ser vencida. Ella ya había logrado demostrar que era una buena kunoichi, y una buena kunoichi no se podía quedar dormida en medio de su guardia.

Un ruido la alertó. Se trataba de un ave que volaba en dirección hacia ella. Se levantó rápidamente, activó su Byakugan y tomó un kunai lista para lanzarlo si es que fuese necesario. Después de observar detenidamente su objetivo, bajó la guardia.

– Es solo una paloma mensajera – Suspiró aliviada.

Su primo, quien ya se había despertado, se le acercó y la tomó de la mano, quitándole la kunai que aun sujetaba fuertemente. No pudo evitar un leve sonrojo en sus mejillas.

– Creo que esto no será necesario – le dijo sin quitarle la vista a la paloma, y sin soltar la mano de su prima.

Y es que eso era lo único a lo que podía aspirar.

Esperaron a que la paloma los alcanzara, recibieron el mensaje y se sentaron a leerlo juntos. Al terminar de leerla, enviaron la paloma de regreso y se acercaron a sus compañeros, que aun seguían durmiendo.

– Hinata–sama, despierte a Naruto y a Sakura, debemos avisarle que la misión ha cambiado –

– Hai, Neji–niisan – asintió y luego se dirigió hacia las tiendas en donde se encontraban sus compañeros de equipo.

Aun estaban dormidos. Despertar a Sakura fue relativamente fácil, pero despertar a Naruto resultaba peor que una misión tipo S.

– Na–naruto–kun, despierta – la dulce voz de Hinata no lograba cumplir con su objetivo.

Neji observó incomodo la escena. Sakura se le acercó y le ofreció su ayuda, la cuál fue gratamente recibida.

Y comenzó con la labor de despertar al rubio.

– ¡Despierta ahora mismo! – La chica de cabellos rosa gritaba molesta al rubio mientras lo sujetaba del cuello y lo sacudía como un muñeco de trapo – ¡Despierta pedazo de baka! –

Para nadie era un secreto que, desde que su relación había comenzado, se les veía peleando más seguido que cuando eran solo amigos.

Una gota se formó en las cabezas de los Hyuga. Prefirieron retirarse a preparar el desayuno y dejarlos solos para que pudieran arreglar sus... "problemas".

...

Ya más tranquilos, mientras desayunaban, Neji les contó los detalles del cambio de misión a sus compañeros. A Sakura no pareció sorprenderle mucho la fuga de Ino.

– Ya se me hacía bastante raro que la puerquita se dejara encerrar tan fácilmente –

– Si, pero aun así todo es muy confuso – comentó Hinata – si Tsunade–sama nos ha ordenado que la encontremos y que la traigamos incluso a la fuerza a Konoha, es porque ella debe estar corriendo peligro –

– Si, todo es muy sospechoso – agregó Naruto mientras mordía un pedazo de pan – y a todo esto, ¿Donde están Shikamaru y Chouji? –

Neji contestó en forma simple y directa a la pregunta del rubio

– Tengo entendido que han sido capturados por un grupo de guerrilleros que se hacen llamar Aoi Kosen. Otro equipo ha ido en su búsqueda – y siguió comiendo de lo más tranquilo.

Todos voltearon a verlo sorprendidos.

– ¿Pero como pudiste ocultarnos esa información? – le gritó irritada Sakura

– Porque no es parte de nuestra misión – le contestó Neji, sin cambiar su posición – debemos concentrarnos en Ino y traerla de vuelta a Konoha, lo que le pasó a sus compañeros les corresponde a los del equipo de rescate –

La expresión de las kunoichis cambió a una de total preocupación. Ahora les quedaba claro cuales eran las intenciones de Ino.

Se apresuraron en terminar su desayuno y recoger sus tiendas de campamento. Antes de partir, Sakura dirigió unas últimas palabras.

– Es más que obvio que Ino pretende ir a rescatarlos, debemos encontrarla cuanto antes –

Todos asintieron y continuaron con su viaje.


Mientras tanto, en la celda donde estaban capturados Chouji y Shikamaru, el primero acababa de despertar, aunque no podía moverse. Volteó a ver a su compañero de equipo, quien estaba sentado a un lado con la mirada perdida. Alzó la voz para llamar su atención.

– Hey, Shikamaru, ¿Estas bien? –

El aludido levantó la cabeza al escuchar la voz de su amigo.

– Chouji, que bueno que ya despertarte – sonrió levemente, pero pronto esa sonrisa se perdió – creo que no es necesario decirte que fuimos capturados –

– Y... ¿Ya pudiste averiguar que es lo que quieren de nosotros? ¿Ino logró escapar? y... – le preguntó bastante preocupado.

Las heridas en el pecho y la espalda le dificultaron tanto el habla como el movimiento.

– Ino logró escapar, por suerte – Shikamaru suspiró algo aliviado – pero creo que es a ella a la que buscan – le contesto el genio en un tono de voz entristecido.

– ¡¿Que?! – Chouji gritó molesto e intentó levantarse, sin mucho éxito – Entonces valió la pena que lograra escapar – sonrió satisfecho de haber ayudado a su amiga.

Ambos se quedaron en silencio por unos segundos, tratando de ordenar sus ideas. Chouji no pudo soportar más e incluyó en la conversación un tema que resultaba demasiado doloroso para su amigo.

– Entonces, todo lo que hemos sacrificado hasta ahora, incluso lo tuyo con Temari... – Chouji no pudo continuar porque fue interrumpido.

– Eso ya no tiene importancia ahora, yo ya la perdí, y para siempre – dijo el Nara resignado.

– Pero si tal vez le explicas lo que realmente pasó y... a demás, lo hiciste por protegerla y... bueno, después de que logremos escapar de esta, tal vez tú y ella puedan... –

– Por ahora solo nos queda esperar a que nos rescaten, ya analice la situación y no veo posibilidades de escapar – su mirada denotaba tristeza – A demás, ambos estamos heridos, sería un suicidio intentar escapar en estas condiciones. Solo espero que Ino no sea tan tonta como para venir, es muy arriesgado para ella –

– Pero tú ya la conoces, ella intentará venir –

– Si, eso ya lo sé, y es precisamente eso a lo que más temo, espero que puedan detenerla a tiempo –

El silencio volvió a envolver el ambiente. Se quedaron a la espera de lo que pudiera o no ocurrir, rogando a que su amiga no terminara corriendo la misma suerte que ellos.


La situacion en la mansión del Kazekague seguía igual. Aun se encontraban sentados en la misma habitación. Si la noticia de que Ino había escapado era mala, saber que su hermana también había desaparecida era aun peor. Si había alguien a quien conocían lo suficientemente bien, era a Temari. Seguro que ella ya estaba en camino a rescatar al maldito idiota de su ex novio, con la ayuda de Ino.

– ¿¡Pero que ruta pudieron tomar, que nadie las encuentra!? – expresó Kankuro con preocupación y claros signos de impotencia.

Ambos se quedaron por unos segundos más en silencio. De pronto, como si se leyeran la mente, levantaron la cabeza, se miraron, y dijeron al mismo tiempo.

– ¡El laberinto! –

No hizo falta que hablaran, sus miradas lo dijeron todo. Se levantaron, alistaron lo necesario y partieron en busca de esas dos kunoichis que les estaban dando tantos dolores de cabeza.


Fin capitulo 4

– Aun no está definido si será Neji/Hina o Naru/Hina (aunq me inclino por Nej/Hina, q es mi pareja favorita).

Saludos.