Yo de nuevo, nuevo capitulo por el dia de reyes, disfrutenlo

Capítulo 2: La detective de los números

En algun lugar del mundo, una joven detective decidio aceptar un caso que, coincidentemente, es el mismo que el que el mejor detective del mundo ha comenzado a investigar. Ella, justo en este instante se esta preguntando que deberia hacer.

-¿Qué hago?- Se preguntaba en ese momento- El tambien acepto el caso

-¡Calmate!, ya no eres una novata-Se respondio, cambiando un poco el tono de voz

-Si, pero-Dijo retomando el tono de voz inicial

-Pero nada, ademas, ¿es que tu acaso no eres la mejor detective del mundo?-Volvio a hablar

-Pues, si- Respondia con su voz como en un principio

-¿Entonces?-Se preguntaba

-Es que a él también le dicen así- Concluía jugando con una pequeña pluma

-¡¿Y eso que?!-Se gritaba

-Pues…-Decía ahora más insegura que al principio

-¿Es que no eres tú la misma niña que en el orfanato de niños genios fue apodada como ``La detective de los números´´?- Se preguntaba molesta

-Si-Respondía de manera tímida de nuevo

-Además, tu y yo sabemos que él no va a resolver esto tan rápido como nosotras, él no es tan listo, ¿o sí?-Se dijo

-Pues no, pero tampoco es que yo sea una máquina de razonamiento-Se dijo sonando algo inseguro de sus palabras

-¡¿Qué es lo que no entiendes?!-Se grito

-Perdón-Se respondió

-Esa obsesión tan característica tuya no es en vano, ¿o me equivoco?-Se pregunto

-No-Respondió a su propia pregunta

-Tu misma lo viste, ese tipo tiene una obsesión con el número seis, y sabes que solo quien tiene una obsesión similar es capaz de reconocerla- Se afirmo

-Sí, pero…-Dijo, pero termino por interrumpirse

-¿Y ahora qué?- Se pregunto

-Lo que ocurre es que no parece ser algún novato, sabes que tiene más talento que nosotras para ocultar su monótono patrón-Se dijo, ahora un poco inexpresiva

-¿Y qué planeas hacer?-Se pregunto

-Solo tengo que ver en donde es que hará su siguiente hexágono-Se respondió, tomando una postura más tranquila

-Aun no contestas, no vas a pensarte…-Ahora su súbita acción acabo por silenciarla.

Ella, simplemente se paró de cabeza, parecía estar meditando. De pronto la puerta se abrió, mostrando a un joven alto de negra cabellera que sostenía un vaso de agua y un frasco de medicina.

-Eli, tú ya eres rara de sobra con ese blanco cabello tuyo, como para que encima de todo estés más de la mitad del día de cabeza-Dijo el joven

-Cállate, trato de pensar-Contesto ella, de una manera muy calmada para sus palabras

-Pues piensa luego de tomar estas cosas-Respondió con una sonrisa el joven

-Bien-Dijo la detective tomando la postura de una persona normal

-Ten-Dijo el joven pelinegro extendiéndole el frasco y el agua a la joven detective con una radiante sonrisa.

La joven tomo sus pastillas, después miro el vaso, era un hexágono.

E: ``Porque tenía que comprar estos estúpidos vasos hexagonales, es muy fastidioso, además a mí ni me gusta el número seis, seis… ¡Seis ¡ eso es, esto servirá´´

-¡Trae el globo terráqueo!-Grito la joven detective a su amigo

-De acuerdo- Contesto algo sorprendido el joven

Luego de poco tiempo regreso el joven con el globo terráqueo y dijo:

-Ten-

La joven albina tomo su vaso y marco hexágonos en varios lugares, luego volvió a pararse de cabeza, se quedó un tiempo así, se levantó y dijo:

-Guarda todo, iremos a Japón, ahí será su próximo homicidio-

Acto seguido el joven salió corriendo para empacar, pues sabía que su amiga nunca daba tiempo suficiente y si él quería además de todo llevarle algo a la joven tenía que ser rápido.

Continuara…

Hasta luego