¡Hola!
Perdón por demorarme tanto en volver a publicar, pero con el trabajo apenas me queda tiempo para escribir como quisiera y mucho menos para pasarlo al ordenador.
De momento tan solo una persona se dignó en dejarme comentario por ello…
Andrea: Muchas gracias por tu review. No me sorprenden tus palabras, pero espero que los capítulos finales te parezcan más interesantes XDD
Espero y ahora alguien más se anime a dejar su opinión palpada en un bonito review XD
Disclaimer: Algunos personajes son de Marvel, otros invención mía, así como la historia que aquí veréis escrita ^^
Ahora sí, el fic.
¡Disfrutadlo!
Capítulo 4. Venganza
Horas después…
Llega Dominik para ver que tal les va todo. Paula le cuenta que Tari no ha querido salir de su cuarto en toda la mañana.
-No sé que la pasa pero está mal, y no ha querido decirme qué le ocurre.
-¿Dónde está Nathan? –El joven entra a la casa.
-¿Quién es Nathan? Yo no he visto a nadie más aquí –Pregunta desconcertada, informándole de lo que sabía.
-Es su novio- Aclara mirando minuciosamente el lugar para ver si había signos de pelea.
-Pues yo no le he visto.
-Iré a hablar con ella. Si a ti no te ha querido contar nada, a mi sí tendrá que decirme qué pasa- Se dirige al cuarto de la chica con paso decidido.
El joven llama a la puerta del cuarto de su amiga. Como no responde decide entrar. La habitación continuaba en penumbras con lo que espera a que sus ojos se acostumbren a la oscuridad. Luego se dirige a la ventana, corre las cortinas y sube la persiana.
El cuarto se llena de luz al instante. Dominik ve como Tari se arropa la cabeza, para evitar la luz del sol que entra en la habitación. El chico se acerca.
-Tari ¿estás despierta?-
No obtiene respuesta con lo que la desarropa.
-¿Qué diablos te ocurre? Tiene que ver con Nathan ¿verdad? ¿Dónde está él? –Pregunta-
La joven al oírle nombrar a su amor, el motivo por el cual estaba en esa situación, vuelve a recordarlo todo, como si un remolino de emociones la recorriera todo el cuerpo. Luego le mira y poco a poco los ojos se le llenan de lágrimas.
-¿Qué pasó? ¿Te hizo daño? ¿Se atrevió a…? –No termina la frase ya que no se puede imaginar que Nathan la hubiese pegado, o tal vez algo peor.
-Se fue –Habla la joven con la voz rota.
-¿Qué? ¿Quieres decir que te dejó? –Pregunta sin poder creerlo –Pero ¿porqué?-
-No sé- Se incorpora un poco y se limpia las lágrimas con la manga del pijama –Últimamente ha estado muy extraño y ayer me dijo unas cosas… impropias de él.
-¿Cómo qué? –Quiere saber.
-Como que ya no me quería, que se iba para comenzar una nueva vida con otra chica… -El joven abre los ojos de par en par- Y… ¿sabes lo mejor? Según él, "su amiga" le ayudó con el problema de la mutación y ahora es una persona normal.
-¿Qué? –Alza la voz- Nathan siempre manejó bien sus poderes y para él nunca fueron un estorbo. No me lo puedo creer- Se levanta- ¿Y dónde está?-
-No lo sé. Me dijo que bajo ninguna circunstancia le buscara- Le informa.
-Esto cada vez me suena más extraño- Habla pensativo- Yo voy a tratar de averiguar algo, tú… estate lista para cuando regrese- Se dirige a la puerta y sale-
Una hora después…
Tari se había levantado, duchado, desayunado, y hecho los quehaceres de la casa para cuando Dominik y Paula regresaron.
-Te dije que no me siguieras –Reclama.
-Si no lo hubiera hecho no te habrías dado cuenta de la presencia de Nathan con esa chica –Se defiende.
-Perdona pero a estas alturas ¿cómo piensas que no voy a conocer a mi amigo?-
-Pues si no te aviso ¡te habría descubierto! Y entonces ¿cómo le hubieras explicado tu presencia allí? ¿Casualidad? No te habría creído.
-¡Te dije que iría YO solo! Me las hubiera ingeniado para que no me descubriera-
-Sí, claro –Habla con sorna.
-No quiero que vuelvas a hacer esto ¿entendido?-
-Yo haré lo que a mí me de la real gana –Responde desafiándole.
-¿Acaso me estas retando? –Pregunta ya enfadado.
Tari había escuchado todo en silencio, sin atreverse a interrumpirlos. Se encontraba en el portal de la entrada, sentada en el banco.
-No te soporto, ¿lo sabías? –Habla Paula con fastidio en la voz.
-Por supuesto, al igual que sabrás tú que el sentimiento es mutuo.- Responde Dominik apenas en un murmullo, mirándola fijamente a la vez que dice estas palabras.
-¿Chicos? ¿Qué ocurre? –Tari decide hacerse notar.
Los dos miran a la chica unos minutos antes de responder a la vez…
-¡Nada! –Se miran como reprochándose el uno al otro por haber hablado a la vez y luego vuelven la vista hacia la chica.
-Tari… -Paula se acerca a ella- Vimos a Nathan con la chica esa pero no estaban como pareja, sino como si él fuera su sirviente. Algo no está bien con lo que ¡tenemos que averiguar! Estoy segura que no es él. Tiene que estar hechizado, o algo por el estilo.
-¿Pero cómo averiguaremos? No sabemos donde están- La joven siente una luz de esperanza crecer en su interior.
-En eso te equivocas, sabemos "exactamente" donde se encuentran –Habla Dominik sonriendo.
Media hora después…
No tardaron mucho en llegar, pero poco después de entrar en la casa, cayeron por una rampa que les llevaron hasta el sótano. Luego, escucharon unas palabras que los arrastraron hasta la pared y colocaron unos grilletes en sus muñecas al instante.
Lo siguiente que vieron fue a una chica de unos veinticinco años, alta, pelo castaño claro, menuda, ojos negros…
-¿Acaso pensabais que sería tan sencillo?- No quedaba duda alguna de que había sido ella la que hizo aquello y por lo tanto tenía que ser una bruja.
-¿Quién eres tú y por qué haces esto? –Pregunta Tari.
-Me llamo Meredith y todo lo hago en nombre de la venganza. ¿Recordáis a Kane? Él era mi novio, pero por vuestra culpa acabó siendo un patético humano –Les explica a la vez que observa como todos intentan soltarse.
-No gastéis energías en vano –Sonríe- Ese acero que os sujeta esta hechizado, con lo que no podréis ni siquiera utilizar vuestros poderes.-
-¿Qué pasó con Kane? ¿Dónde está? –Habla Dominik dándose por vencido en cuanto a soltarse.
-No lo sé, ni me importa- Se cruza de brazos- Para mí es como si estuviera muerto- Luego rompe a reír.
Los chicos se miran confusos.
-¿Qué te hace tanta gracia?- Tari.
-Seguro que pensabais cogerme desprevenida ¿verdad? Pero lo que no sabéis es que yo lo planeé todo.
-¿Qué quieres decir?-
-El show con Nathan, que me vierais en el mercado, el que vengáis aquí e intentarais entrar… Lo planeé todo- Sonríe con satisfacción.
-¿Y Nathan? –Tari.
-Él hizo la mejor actuación.
-¿Porqué él? –Vuelve a preguntar Tari.
Meredith se acerca a ella.
-Tú fuiste la culpable de todo. Kane me explicó lo ocurrido, y sé exactamente qué hiciste y qué no. Tenía que vengarme y tu novio era perfecto –La explica.
-¿Qué le hiciste? –Esta vez habla Dominik.
-Fue muy sencillo- Se acerca al chico- ¿Ves esto? –Señala un colgante que lleva en el cuello- con esta cosita puedo manejar los sentimientos de todo el que quiero. Es parecido a lo que solía hacer Kane, ¿verdad? –Sonríe- Fue muy sencillo lograr que se enamorara de mi y aborreciera a Tari. Luego le convencí de que renunciara a sus poderes. ¿Te cuento un secreto? Fui yo la que quedó en evidencia a Nathan delante de sus compañeros en el trabajo para llevarle a mi –Susurra.
-¿Cómo le arrebataste sus poderes? –Dominik.
-Fue con una poción –Desvela- Lamentablemente no todo se puede hacer mediante colgantes mágicos –Se encoge de hombros.
-¿Y con otra poción se le podrían devolver? –Ahora pregunta Paula para ver si puede averiguar algo más.
-Si sabes hacerlo sí- Luego vuelve la mirada hacia un libro que tenía en una mesa cercana.
-Bueno ya basta de tanta cháchara. ¿Nathan puedes venir? –Alza un poco más la voz para hacerse oír. ¿Sabéis qué? Aparte de lo que os conté, me obedece en absolutamente todo lo que le mando- Les susurra- ¿Creéis que tendrá piedad de vosotros o tal vez consideración alguna si le pido que os mate? –Sonríe.
-¿Qué se te ofrece? –Habla Nathan detrás de Meredith esperando órdenes.
-Continuamos con el plan cariño –Se acerca a él para luego colocar una mano sobre su hombro y susurrarle unas palabras al oído.
Cuando termina, se aleja unos pasos para después dirigirse a las escaleras y subir, dejándolos solos con su súbdito. Todos ven la determinación en la mirada de Nathan, que se agacha ligeramente para dejar al descubierto un cuchillo escondido en su bota el cual coge. Luego, se va acercando más y más a ellos, incluso con una sonrisa de satisfacción en la cara.
Los tres chicos se miran con el miedo reflejado en los ojos, sin poder creer lo que estaba a punto de pasar…
Continuará…
¿Dudas? ¿Sugerencias? Todo será bienvenido.
Espero que os haya gustado.
¡Hasta pronto!
