antes que nada quiero pedir disculpas por la tardanza pero ojo! no es que me olvidara de la historia todo lo contrario prácticamente ya tengo todo el AU en mente y va pa largo XP
sin mas que decir continuemos.
Capítulo 4. ¿Recuerdos? Parte 2 Vida en el castillo
Transcurrieron dos semanas desde que Jam había llegado al castillo y aunque hubo ocasiones en la que quería partir a su hogar Eclipsa hallaba la forma convencerlo para quedarse, no le afectaba quedarse un día más pero la tradición dictaba que debía regresar a su hogar una vez que su viaje de auto descubrimiento terminara pero al ver que Eclipsa compartía su ideología de un Mewni más justo pacifico para todos sin importar raza ni posición social le incitaba a querer ayudarla en lo que pudiera.
Los primeros días en el castillo habían sido intimidantes, los guardias le veían como si fuera un intruso y los reyes le eran indiferentes por lo que se mantenía cerca de la princesa acompañándola donde fuera incluido al pueblo donde todos parecían quererla incluyendo los pocos monstruos que habitaban en la periferia del reino y el bosque, donde la pobreza y marginación eran notables.
Siempre que visitaba esos lares procuraba llevar alimentos de las reservas del castillo y con ayuda de aldeanos simpatizantes de su causa los repartían entre los desamparados, todo esto a escondidas ya que no sería bien visto entre la aristocracia que la misma princesa real interactuara con monstruos y menos con los de la clase baja aunque en el caso de Jam su heroico acto le hizo merecedor de algo de respeto entre los pobladores especialmente los de la zona de comercios donde detuvo a la banda de matones.
Los días siguientes fueron casi igual pero de vez en cuando había algo de acción, delincuentes a quienes atrapar mewhumanos o monstruos todos probaban la magia justiciera de la princesa y el ejército de Mewni; pero había casos en los que los crímenes eran impulsados por desesperación ella deseaba con toda su corazón dejarlos libres y ayudarlos pero eso no los absolvía de su crimen, lo único que podía hacer era prometerles que los ayudaría con lo que pudiera y ella cumplía sus promesas.
Sin duda alguna la princesa Eclipsa sería la mejor gobernante que el reino…no! que todo Mewni podría tener jamás y lo llevaría a una era de paz y prosperidad para todos aunque faltaba un largo trecho por recorrer.
El quinceavo día pasó rápidamente y los dos regresaron al castillo justo a tiempo para la cena el momento más tenso para él…desde que los reyes habían roto el hielo entre ellos y él las conversaciones eran algo extrañas.
- …entonces Jam, ¿qué intenciones tienes con mi hija?- ~pregunto el rey de improviso provocando que el joven casi se atragantara~.
- PAPÁ!- ~le recrimino mientras le daba palmadas a su compañero de fechorías~.
- GERALD! Discúlpate con nuestro invitado- ~lo regaño su esposa~.
- Pero Estela! El tiempo pasa y no nos hacemos más jóvenes, hay que pensar en el futuro de la nación- ~los muchachos no podían estar más rojos de la vergüenza literalmente el de por sí ya era rojo~.
- GERALD BUTTERFLY!- ~lo miro con ojos matones capaces de helar las mismas llamas del reino Lucitor~.
- Pe…Perdonen chicos no fue mi intención causar incomodidad- ~se disculpó con miedo de lo que le esperaba más tarde~.
- … bueno mejor nos vamos a dormir mañana es un día muy ocupado- ~dijo Eclipsa mientras arrastraba a Jam que empezaba a ponerse azul~.
Como había mencionado los primeros días de su estadía en el castillo habían sido una guerra fría pero lentamente los reyes mostraron su gentil y divertida personalidad, eran de mente muy abierta a las posibilidades y apoyaban el camino de su hija en pro de un futuro mejor para todos aunque sabían que era un camino largo y encontraría grandes obstáculos en el camino pero no era imposible~.
En el cuarto de Eclipsa los dos estaban recostados en su cama de lados contrarios mirando al techo y bastante ruborizados.
- …vaya tus padres sí que son… graciosos hehehe- ~dijo algo nervioso~.
- sí, no les hagas caso- ~"trágame tierra" pensaba, no podía estar más avergonzada con esta situación, cada que un amigo de ella visitaba el castillo sus padres no desaprovechaban la oportunidad de hacer insinuaciones fuera de lugar~.
En el comedor real los reyes acababan de cenar y comenzaron a platicar.
- me cae bien el rojito- ~dijo limpiándose los restos de comida de su barba~.
- Gerald, no seas despectivo su nombre es Jam y sí, es un buen muchacho- ~respondió echando a volar la imaginación~.
- ¿tú crees que…ellos ya…? Tu sabes están en esa edad- ~pregunto curioso~.
- no lo creo…- ~se quedaron en silencio intentando no pensar mucho en ello~
Al principio los reyes estaban intranquilos con la presencia de Jam y pensaban que era otra de las locuras de su hija pero se dieron cuenta que era alguien bueno.
Cualquiera pensaría que los reyes serian egocéntricos y avariciosos pero este no era el caso, eran buenos reyes pero lamentablemente la aristocracia y los demás reinos no compartían sus ideales por lo que debían ser cuidadosos para no provocar algún malentendido pero confiaban en que su hija podría cambiar las cosas ella no tenía pelos en la lengua y no dejaba que nadie sufriera en su presencia fuese de la raza que sea y ahora con su nuevo amigo podría llegar a ser un puente para lograr ese mundo que muchos deseaban.
De vuelta a la habitación el silencio incomodo había terminado y platicaban como siempre sobre cómo hacer para que las razas convivieran en paz y se les ocurrieron algunas ideas.
- ¿una fiesta?- ~pregunto escéptico~
- sí, baile, comida, música ya sabes, lo típico. Que mejor forma de olvidar las diferencias que divirtiéndose juntos, ¿no?-.
- suena bien pero y ¿después?-
- no presiones aun trabajo en ello y por cierto como te va con Glossy?- ~lo cuestiono sobre sus enseñanzas con su maestro~.
- el hombrecito me pone los pelos de punta, pero bien ya se levitatear cosas el problema es que no sé cómo bajarlas- ~no se lo habían dicho ni a sus padres pero ella le había pedido a Glossaryck que le enseñara algo de magia ya que sería un desperdicio que alguien que pude usar magia sin varita no explotase su talento y tenía total confianza que usara sus habilidades para el bien al fin y al cabo alguien que arriesgara así su vida por desconocidos debía ser alguien de bien~.
- ya se!- ~se levantó de la cama y se puso frente a él~ -levitateame-.
- no…no creo que sea buena idea podrías lastimarte- ~respondió nervioso recordando las manzanas machacadas contra el techo que usaba para practicar~.
- oh! Vamos si algo sale mal tú me atrapas- ~su mirada le proyectaba confianza en él además no podía resistirse era como un gatito~.
-está bien- ~cerro los ojos y se concentrar~ -Levitato!- ~ poco a poco ella comenzó a separarse del suelo-.
- Bien!, con una mano controla el Levitato y con la otra traza el rumbo e imagina que soy tan ligera como una pluma- ~le explico a detalle~.
- oh! Esa explicación es mejor- ~las explicaciones de Glossaryck a veces eran ambiguas
-bien ahora guíame- -aquí vamos-
Empezó a mover sus manos y ella voló al principio fue brusco y por suerte no choco con el techo, lentamente la empezó a maniobrar como si de un maestro de orquesta se tratara, ella en cambio invoco algunos obstáculos como nubes y aros.
- hazme pasar el recorrido- ~lo motivo a seguir~.
Con gran maestría logro hacer que cruzara todos los obstáculos sin problemas pero cuando iba a bajarla le empezó a doler la cabeza y a escuchar un zumbido esto hizo que se desconcentrara por un momento haciendo que ella cayera pero el logro reaccionar rápido y la atrapo a tiempo.
- Pe…Perdón! ¿Estás bien?- ~le pregunto muy preocupado~.
- si no te preocupes estoy bi…- ~la abrazo de repente y ella se sonrojo de inmediato~.
- por un momento creí que te había lastimado-.
Ella lo abrazo también así estuvieron por medio minuto sintiendo el calor del otro, sus pulsaciones, su aroma y por un instante sus almas se conectaron, se separaron un poco sin soltarse se miraron a los ojos y lentamente acercaban sus rostros hasta que finalmente sus labios se juntaron en un cálido y húmedo beso. Sus lenguas se entrelazaron y comenzaron a bailar la una con la otra. Ella subió sus manos hasta alcanzar su nuca y sentir su blanca y sedosa cabellera, el acaricio su rostro su piel tan suave como la seda y tibia como los rayos solares; era un momento que desearían durara para siempre pero lamentablemente no fue así porque alguien toco a la puerta y se separaron rápidamente.
- Cielo ¿puedo pasar?- ~era su madre~ -es…espera un momento- ~eso los asusto por lo que ella lo envió a esconderse en el balcón y ella se quitó el vestido, la faja y se puso una pijama~ -ya puedes pasar-.
- ¿estas ocupada? - ~pregunto con una voz gentil que solo una madre podría hacer~.
- nono estaba a punto de dormir, ¿sucede algo?-
- …iré directo al grano, ¿tú y Jam son… pareja?- ~aquella charla con su esposo la había dejado algo imaginativa~
- QUE!, no…no…- ~empezó a tartamudear de la sorpresa~
- Descuida, no tienes que responder si no quieres pero queremos que sepas que tanto tu padre y yo te apoyaremos en las decisiones que tomes y si te hace feliz a nosotros también- ~era como un golpe de cursilería maternal y estaba a punto de vomitar arcoíris pero ella la abrazo~.
- Estamos orgullosos de ti Eclipsa- ~le dio un beso en la frente y empezó a salir de la habitación~ - ah! Por cierto Jam si le haces cosas malas a mi hija o la lastimas yo misma te enviare al abismo más profundo y oscuro que encuentre- ~los dos quedaron en shock y se les detuvo el corazón ¿cómo es que sabía que estaba allí?, qué clase de hechicería usaba o tal vez eran sus instintos maternales~ -bien, me voy no se duerman tarde está bien, descansen- ~se retiró dejándolos impactados~
- Pe…perdóname, no era mi intención…- ~dijo desde el balcón aún no se atrevía a regresar~.
- no te preocupes…- ~no sabían qué decir estaban en shock con tantas cosas pasando una tras otra. Ella se acercó al balcón para hablar con Jam y poner sus sentimientos en orden~.
- es hermoso no crees, no importa desde donde lo mires las estrellas siempre son hermosas- ~El joven se encontraba contemplando el firmamento como si fuera la primera vez.
- … si, son bellísimas- ~se posó junto él y se recargo en su hombro~.
- Clipsy…eres mi mejor amiga…de hecho eres mi primera amiga, es por eso que no quería lastimarte con estos sentimientos que me invaden…pero no pude evitarlo, me enamore de ti y entenderé que me odies por…- ~ella lo abrazo~
- no digas eso, nunca te odiaría…eres la mejor persona que he conocido. Creí que era una tonta al pensar que tú me odiarías si te confesaba mis sentimientos pero con tan solo dos semanas de conocerte me enamore de ti pero es como si siempre te hubiera conocido- ~volteo hacia él y acarició su mejilla~
- pe…pero estas segura, yo soy un…- ~no termino la oración cuando ella selló sus labios con los suyos, fue un beso duradero de esos que en los que se tienen que separar para dar un respiro de vez en cuando~
- … ¿esto responde tu pregunta?- ~se miraron a los ojos y sonrieron; no podían estar más emocionados y felices de que sus sentimientos fueran correspondidos~.
Se podría decir que oficialmente eran pareja y continuaron celebrándolo a la luz de la luna durante unos minutos hasta que el cansancio del día empezó a surtir efecto por lo que regresaron a la habitación, cerraron las cortinas y se recostaron en la cama tomados de las manos mirándose el uno al otro, aun no creía que todo fuera tan rápido y tan bien. Así estuvieron durante un par de minutos pero ambos estaban cansados y ella aún más, había sido un día extenuante por lo que se estaba quedando dormida.
- Clips…ya es tarde, será mejor que te alistes para dormir- ~la movió pero ya había quedado dormida así que lo único que hizo fue quitarle sus zapatillas acomodarla bien en su cama y arroparla~ -buenas noches mi dulce princesa- ~aunque nadie lo oyera se sentía muy cursi al decir esas palabras~
- bunas…nochies- ~alcanzó a murmurar la peli verde, era adorable como un gatito acurrucado y con algo de descaro le dio un beso en la frente para por fin pasar a retirarse~.
Ya en su cuarto Jam estaba súper emocionado y su corazón a mil, no podía creer que la chica más bella, lista y bondadosa que jamás hubiera conocido le correspondiera aunque claro no había conocido a muchas en sus catorce años de vida.
En su aldea al ser el hijo del jefe su infancia fue algo solitaria con todo lo que tuvo que aprender para ser un buen sucesor cuando fuera grande por eso a los doce había tenido que emprender su viaje solitario por Mewni para encontrarse a sí mismo y quien debía ser para su pueblo por lo que si fallaba alguien más calificado tomaría el cargo pero esto tampoco estaba tan mal, su gente a pesar de su apariencia algo intimidante eran buenos y pacíficos con todo el mundo.
Todos esos recuerdos lo hacían sentir un poco culpable de no regresar a su tierra natal pero tenía tiempo de sobra, normalmente el viaje que todos los futuros líderes de la aldea debían hacer duraba entre 5 a 10 años en los que debía crecer como persona y formar sus ideales pero él había logrado hallar sus respuestas en poco más de 2 años y estaba claro que tipo de líder quería ser no solo para su gente si no también curar las heridas en los corazones de las demás castas de monstruos y al conocer a Eclipsa estaba seguro que podrían hacerlo juntos.
El joven se quitó la ropa y sus botas (le gusta más que los zapatos) los acomodo en una silla junto a su cama quedando solo en ropa interior. Su habitación lentamente se empezaba a ver menos vacía con ayuda de Eclipsa pero a diferencia de otros jóvenes de su edad le gustaba tener todo en orden y arreglado.
Una vez acostado contempló el techo pensando en lo feliz que era y si todo marchaba como hasta ahora tal vez podría llevar a su novia ("novia…" pensó sonrojándose) a conocer su pueblo y con esa idea en mente quedó profundamente dormido.
gracias por leer :3
