Again me people xD La cuarta parte :3
Disfrútenlo :D
Soul Eater creado por Atsushi Okubo
Canción perteneciente a Nikki Clan
Yo no te puedo olvidar
De mi bolso saqué las llaves y abrí la puerta principal de mi casa.
Al cerrarla, mi madre estaba esperándome sentada en el sofá de la sala.
Tomé un gran bocado de aire y lo dejé salir en un largo suspiro. El momento llegó.
-¿Se puede saber en dónde estuviste la noche y con quién?
Siempre he odiado que mi madre quiera saber con quién estoy cuando no estoy con ella.
-Fui a casa de Kim para ayudarla con algunos temas. No te dije nada porque sabía que estabas ocupada.
A veces era cierto eso. Kim y yo no somos del todo amigas, pero a veces acude a mí para preguntarme sobre los temas que no entiende en clase.
-Con Kim, ¿he? Entonces dime, ¿por qué cuando marqué a su casa ella dijo que no te había visto después del viernes?
Mi cara se tornó con una mirada de confusión. ¿Cómo sabía el número de casa de Kim?
Mi madre me miró a los ojos esperando una respuesta, pero no supe qué más inventar.
-Revisé tu celular y apunté algunos números telefónicos, por si las dudas.- Dijo con cierto sarcasmo.
-¿¡P…por qué estás revisando mis cosas sin mi permiso!- Realmente me molestaba que hiciera eso. Me sentía totalmente vigilada por mi madre.
-Por que no sueles decirme nada. No sé quiénes son tus amigos en la escuela, y cuando te pregunto te sientes vigilada y siento que en algunas veces has de pensar que te acoso. Ahora dime la verdad, Crona, ¿dónde demonios estuviste toda la noche y con quién?
Demonios. No supe qué inventar, así que decidí decirle la verdad "modificada"
-Estuve con Kid, que no hace mucho acaba de ingresar a la escuela.
-¿¡Estuviste con un hombre!
-Espera… Él acaba de ingresar a la escuela y tiene la misma edad que yo, pero él está al corriente con sus cursos escolares, por lo cual está en primer año de la preparatoria.
Pero nos volvimos amigos y aceptó ayudarme con un tema en el cual me atoré un poco, eso es todo.
Mi madre me miró incrédula durante unos minutos.
Yo sostuve la mirada de seguridad en mis ojos para que no supiera que en cierto modo estaba mintiendo. Pero la mirada de mi madre es tan penetrante que estaba comenzando a ponerme nerviosa.
-Con que Kid, ¿huh? He escuchado de él. Un chico que, a pesar de su edad ya sostienen la empresa de su padre, que, sino mal recuerdo está enfermo o algo así. Muy bien, Crona, te creeré por esta vez, pero si vuelves a hacer algo como esto, tendré que contratar guardaespaldas para que estén vigilándote. Además, recuerda que terminando este año escolar entrarás a la preparatoria y quiero que para entonces tengas las mejores calificaciones. No quiero que por cualquier muchacho en el que te fijes pierdas tu futuro, ¿entendiste?
-Lo sé.- Respondí sin mucho ánimo.
El futuro que ella mencionaba era algo que yo no deseaba ser. El que ella fuera cirujana no significaba que yo también quisiera serlo.
Yo quería algo más que abrir cuerpos y sacarles las entrañas.
Finalmente la tarde cayó. Mi madre y yo terminábamos de comer.
Cuando estaba lavando los trastes, el celular de mi madre sonó y ella lo respondió.
Después de algunos minutos de platicar con no sé quién, mi madre colgó y comenzó a moverse de un lado a otro.
Yo terminé de lavar los trastes, sequé mis manos y me dirigí con ella intrigada.
-¿Qué sucede?
-Acaba de hablar mi jefe. Dijo que hubo un accidente y me necesitan para realizar algunas cirugías. Así que debo irme ya.
-Supongo que no debo esperarte en la noche.
-Lo siento, Crona, pero así es. Así que por favor, esta noche quiero que estés en casa, ¿de acuerdo?
-Sí.
-Muy bien. Te marcaré cuando haya terminado. Nos vemos hasta entonces.
Tomó sus cosas y me beso la frente para finalmente salir a toda prisa.
Nuevamente sola.
Como sea, estaba segura de que no regresaría por lo menos en las siguientes dos noches.
Cada vez que la llaman de urgencia, le piden más y más cirugías. Por obvio ella las acepta.
El sol comenzaba a ocultarse.
Pensé en Kid. Dijo que me vería en la noche, y al pensar en Kid y la noche, recordó lo que había sucedido la noche anterior.
Realmente me preocupé ya que… bueno, simplemente eso pasó sin haberlo planeado.
Corrí rápidamente al cuarto de estudios de mi madre. Ahí tenía muchas pastillas para todo tipo de dolor.
Entre ellas busqué la pastilla del día siguiente y la ingerí de inmediato.
No me imaginaba embarazada y con mi madre regañándome durante aquellos nueve meses para después decidir por mí para dar en adopción el bebé al que diera vida, regañarme nuevamente durante la cuarentena mientras me hace estudiar hasta el cansancio, y, una vez pasado todo eso, continuar mis estudios, esta vez prohibiéndome hablar con cualquier chico.
Y eso sin mencionar el que me separaría el resto de mi vida de Kid.
Realmente esperaba que aquella sencilla pastilla de mal sabor ayudara a mi organismo a evitar un embarazo.
Después de aquel susto, decidí tomar un baño.
Después del baño, me cambié, tomé una pequeña mochila y guardé un par de toallas, mi celular, las llaves y mi cartera y salí de mi hogar rumbo a la playa para esperar a Kid.
Al llegar, pude ver la playa llena.
Chicos surfeando, parejas paseando o nadando en el mar, amigos platicando.
Saqué una de las toallas, la acomodé en la arena y me senté en ella, esperando a Kid.
Eran apenas las 7.
Seguramente llegaría a las 8 como era de costumbre, así que pedí a unos de los vendedores que pasaban un coctel de camarones y una limonada fría.
Espere hasta las 8, pero Kid no llegaba.
Los guardaespaldas debían ser difíciles de evadir.
Después eran las nueve, las diez y finalmente las once.
Para entonces me encontraba en una heladería, sentada en una mesa y comiendo un helado.
La playa se encontraba vacía, y Kid jamás llegó.
Al terminar mi helado, decidí regresar a casa.
Supuse que le fue imposible escapar.
A la noche siguiente lo esperé de igual manera en el mismo lugar. Pero tampoco apareció.
Bueno, esperé al día siguiente. Ahí debía encontrármelo, es decir, no podía faltar a la escuela.
Cuando llegué a la escuela, él se encontraba allí, fuera de su salón.
Cuando iba a acercarme a él, la profesora entró a mi salón. Así que decidí esperar hasta la salida para poder hablar con él y preguntar qué pasó.
La campana sonó. El final de las clases había llegado.
Me parecieron una eternidad.
Recogí mis cosas y salí del salón para encontrarme con Kid. Él ya llevaba su mochila en su hombro derecho.
Cuando quise pronunciar un hola, él tomó mi mano y me dejó una pequeña bolsa con algo dentro.
-Lamento lo de la otra noche, me haré responsable de cualquier cosa que suceda.- Susurró a mi oído e inmediatamente se fue, dejándome ahí.
¿Responsable de cualquier cosa que suceda? ¿A qué se refería con eso?
Apreté la bolsa con mi mano y regresé corriendo a casa.
Al llegar, lancé mi mochila al sofá y de inmediato abrí la bolsa.
En ella había algunas pastillas.
-Lamentar lo de la otra noche y hacerse responsable, ¿huh?- Pensé.
Aquellas pastillas eran las mismas que tomé para evitar un embarazo.
La palabra lamentar no dejaba de dar vueltas en mi cabeza.
Acaso… ¿estaba arrepentido por lo que sucedió esa noche?
Ni siquiera se disculpó por haberme dejado plantada en la playa dos noches seguidas.
Lágrimas de dolor humedecieron mis ojos y recorrieron mis mejillas.
Quizá fue un error haber entregado tan rápido mi cuerpo, alma y corazón a un chico que, prácticamente ya lo tenía todo.
Pasaron algunos meses.
Kid no me miraba ni me dirigía la palabra, a pesar de que le enviaba cartas donde decía que quería hablar con él.
Simplemente me ignoraba.
Después de algunas semanas dejé de insistir y decidí enfocarme en mis estudios.
El año escolar terminaría en unas semanas y mis calificaciones debían ser perfectas, o mi madre se molestaría.
Cuando ella estaba en casa, me preguntaba sobre Kid, y yo le decía que por fin entendí el tema en el que me atoré y que ahora ambos estábamos ocupados con nuestros estudios.
A ella le alegraba escuchar eso.
Obvio, jamás le conté lo que realmente sucedió.
El curso escolar terminó y mis calificaciones fueron de 10 y 9.
Con eso mi madre estaba más que satisfecha. Con esas calificaciones podría inscribirme a la preparatoria que estaba asociada con la universidad de Shibusen.
Yo estaba feliz porque al menos ingresaría a una de las mejores preparatorias de la ciudad, pero estaba también triste por que probablemente ya no vería a Kid, y el continuaba sin hablarme.
Una noche mi madre tuvo que ausentarse de casa durante una semana, dejándome sola.
Al menos tendría un poco de paz. No estaría mi madre presionándome con las tareas y los estudios, y podría gozar de las vacaciones en lo que llegaba la fecha para ingresar a la preparatoria.
Me encontraba viendo la tele, cuando mi celular sonó. Era un mensaje.
Creí que era de mi madre, diciéndome que llegaría en algunos otros días.
Tomé mi celular y cuando lo vi, noté que era un número desconocido.
Me extrañó un poco, así que abrí el mensaje y lo leí.
Después de hacerlo, quedé paralizada.
Ese mensaje no era de mi madre, era de Kid.
"Crona, quisiera hablar contigo sobre todo lo que sucedió desde aquella noche. Te espero donde siempre esta noche. Por favor, quisiera verte.
Kid."
Era lo que había escrito.
Mis ojos se humedecieron instantáneamente.
Después de 5 meses de no hablarme ahora quería hacerlo.
Miré el reloj. Iban a ser las 8:30 pm.
Seguramente él ya estaría esperándome ahí.
Cerré mi celular y me dirigí a mi habitación. Realmente no sabía si quería verlo o no.
Quería verlo porque lo extrañaba… lo amaba aún después de no verme o hablarme. Después de tanta indiferencia y después de dejarme casi embarazada.
Pero, no quería verlo porque me lastimó, quizá porque jugó conmigo.
Me recosté en la cama, presionando la almohada sobre mi rostro y ahogando los sollozos que salían de mi boca.
Así pasaron dos noches más. Kid seguía insistiendo, mandándome ocho mensajes, pero yo no los respondía y tampoco iba a la playa.
Ya no quería verlo. Me convencí a mí misma de que él sólo era una pérdida de tiempo, al igual que el estar pensando en él.
Al tercer día no recibí ningún mensaje suyo. Seguramente se cansó de insistir.
La tarde cayó y yo estaba aburrida viendo la televisión.
Al pensar en que Kid se había dado por vencido, encontré una oportunidad para poder ir finalmente a la playa para distraerme un rato.
Apagué el televisor, me puse el traje de baño, la ropa encima, tomé una mochila con mis cosas y salí, rumbo a la playa.
Caminaba distraída, con la mirada hacia abajo, y casi chocando contra un poste.
De repente, escuché que alguien se acercaba corriendo por dónde yo iba pasando.
Yo, sin levantar la mirada, me hice a un lado para evitar chocar con ese alguien, pero de la nada sentí que alguien me abrazó.
Levanté la mirada instantáneamente y pude observarlo.
Era Kid...
¿Qué tal? Y seguramente sé qué están pensando: "Kid eres un patán ¿cómo te atreves a hacerle eso a Crona?"
Lo sé, esta vez quise darle un cambio a la historia, y esta vez me matarán porque quedó totalmente en suspenso este capítulo, lo siento mucho pero tendrán que esperar hasta la siguiente parte, que espero subir mañana temprano
Bueno, espero estén disfrutándo el fic x)
Nos leemos luego ^^
