Capítulo 3
Mi mañana no será el mismo de siempre
Némesis se encontraba sentada en la cocina junto a Rito, habían pasado algunas horas desde que el joven la rescató y ahora estaba a la espera de tener una cena. Ella no había dicho nada, simplemente el joven se ofreció a darle una comida cuando escuchó el sonido de su estómago gruñir por un poco de alimento. Su dorada mirada estaba fija en la mesa la cual se encontraba vacía por el momento; las vendas de su cuerpo cubrían sus heridas, pero aún se sentía incómoda encontrándose en esta situación tan extraña.
— La cena casi está servida. — Dijo Rito quien se encontraba preparando un poco de arroz para él y su acompañante.
El silencio de Némesis fue la única respuesta que recibió de la chica causando que el ambiente se sintiera incómodo.
— Sabes, es la primera vez que como acompañado por alguien desde hace mucho tiempo. — Comentó el chico notando que la joven seguía estoica mirando a la mesa. — ¿Cómo te sientes? — Preguntaba él intentando entablar nuevamente una conversación con la chica.
— Mejor — Respondió ella sin cambiar su ánimo.
— Me alegro de verdad que te sientas así. —
Rito intentaba de todas formas alegrar el ambiente que había entre ambos sin éxito alguno. Desde que la invitó a comer ha notado que la chica parecía algo más incómoda que momentos atrás. Aún así, él no la iba a dejar sola en la calle nuevamente pese a sus protestas, él no era así con nadie. Lo más extraño que vio de ella fue aquella transformación que sufrió Némesis.
— "Ella era un gato, pero al momento de sentirse cómoda se transformó en una chica." — Pensaba el joven Yuuki mientras seguía cocinando.
No era de extrañarse que después de aquello su mente intentará formular respuesta alguna ante tal acontecimiento. Al ver que ninguna respuesta daba resultado decidió dejar de pensar en aquello y enfocarse mientras en cuidar de la joven.
— Bien, ya está. — Declaró el castaño quien sirvió un poco de arroz en un par de tazones. — Te va a gustar, soy bueno cocinando arroz. —
— ¿De verdad? — Preguntó Némesis en un intento de no dejar hablando solo al chico.
— Es de las pocas cosas que he aprendido a cocinar de buena manera. — Respondió Rito quien puso a disposición de la chica aquel platillo. — Espero que te guste, Neme-chan. —
Eso último llamó la atención de la joven al ver la confianza que el chico tenía con ella pese a lo que vio. Némesis decidió ignorar tal detalle mientras tomaba el platillo junto al par de palillo con el fin de tomar un bocado de aquel alimento. De manera calmada y educada, ella tomó un bocado el cual llevó a su boca. Rito miraba a Némesis de reojo siendo en ese momento que notó como la joven abría más su mirada maravillada.
— ¿Te gustó? — Preguntó el castaño a la joven.
— ¡Esta deliciosa! — Exclamó ella mientras comía más de aquel cereal.
— Me alegro que te haya gustado. — Dijo Rito quien comió un poco de su comida notando que efectivamente había quedado muy bueno el arroz. — ¿Quieres un poco de té? — Le preguntó Rito a Némesis notando como está tenía sus mejillas infladas por la comida.
Pasándose la comida, Némesis le dio una mirada confusa al chico.
— ¿Té? — Preguntó ella confundida.
A Rito le pareció extraño aquella pregunta, pero la pasó por alto para ir por la bebida al refrigerador. Una vez encontró la bebida, él regresó con la joven quien ya había finalizado con su comida dejando sin habla al chico, pero notando como ella tenía su mirada fija en su plato.
— ¿Quieres mi arroz? — Preguntó Rito viendo cómo Némesis tembló.
— Me asustaste. — Le dijo ella mirando a Rito. — ¿Eso es té? —
— Sí, té verde para ser exactos. — Contestó Rito mientras tomaba dos vasos que estaban siempre presentes en la mesa para cualquier ocasión. — Ten. — Dijo él extendiéndole la bebida a la morena.
— Gracias. — Dijo ella mientras tomaba con cuidado la bebida. —¿De verdad me darás tu arroz? — Preguntó ella un tanto avergonzada por hacer pasar hambre al chico.
— Tranquila, haré más después. — Le dijo Rito a su invitada quien también tomó el tazón de arroz del chico. — "Se ve muy linda, pero, ¿cómo ella se transformó en gato?" —
Sus pensamientos seguían fijos ante tal acontecimiento; desde joven él sabía que en Japón las chicas Neko sólo eran algo de las historias de mangas en las cuales su padre trabajaba. Ante él, se encontraba una joven que pasó de ser un gato negro a una chica, algo que incluso la comunidad científica tacharía de absurdo e incluso rechazarían siquiera aceptar que existe alguna especie o ser humano en el mundo con la capacidad de hacer tal proeza.
— ¡Delicioso! — Exclamaba Némesis mientras lamía el plato con el fin de llevarse hasta la última borona.
Ella entonces se dio cuenta que Rito le miraba fijamente causando que ella se sintiera un poco acosada.
— ¿Sucede algo? — Preguntó ella un poco desconcertada por la manera en que Yuuki le miraba.
— Ah, nada no es nada. — Respondió él notando la mirada que le daba la chica. — Sólo me preguntaba, ¿de verdad eres capaz de hacer "eso"? — Preguntó él notando como Némesis alzaba una ceja en señal de confusión.
— ¿"Eso"? — Preguntaba ella en duda.
— Ya sabes, lo que hiciste hace rato. — Trataba de decir él sin perder su compostura al recordar cómo la chica se transformó en sus brazos.
— ¿Te refieres a cuando deje de ser gato? — Preguntó ella notando como el chico asentía. — Por el momento sólo puedo hacer esto. —
De la cabeza de la joven aparecieron un par de orejas oscuras y de la parte trasera de la chica aparecía una cola del mismo color que las orejas. Frente a Rito se encontraba una joven con características de una chica Neko, pero él era incapaz de creerlo.
— Ta'da, orejas y cola de gato. — Dijo ella mientras movía su cola.
— ¿Son de verdad? — Preguntó Rito asombrado por presenciar una vez más las habilidades de la joven.
— ¡Por supuesto! — Exclamó ella con orgullo y acercándose al castaño quien se sonrojo al verla más cerca. — Tócalas — Pidió ella.
Un sonrojo se apoderó de Rito al escuchar tal propuesta de Némesis.
— Vamos, no tengas miedo. — Dijo ella para tomar la mano del joven y llevarlas hasta sus felinas orejas. — ¿Verdad que es increíble? —
— Sí. — Respondió el castaño mientras se regañaba mentalmente por haber pensado otra cosa. — Por cierto, ¿también cuándo te transformas totalmente puedes hablar? —
Moviendo su cabeza de lado a lado, la joven dio su respuesta.
— Aunque tengo tal habilidad, me veo incapaz de hablar o comunicarme de manera distinta a los maullidos. — Informó ella mientras sentía como Rito acariciaba sus orejas sintiéndose feliz por ello.
Durante un rato ambos se quedaron así, en silencio. Para Rito era increíble la manera en que está joven podía hacer tal cosa, pero lo que más le llamaba la atención era su actitud serena y alegre que tenía en esos momentos. Sonriendo para Némesis, Rito dejó de lado las orejas de la morena para posar su mano sobre la cabeza de la chica quien se sorprendió.
— Neme-chan, eres increíble. — Dijo él sonriéndole a Némesis quien respondió con el mismo gesto.
— Tú también, Rito. —
Ninguno jamás esperaría haber logrado conectarse con el otro, pero ahí estaban ambos. Rito soltó un suspiro llamando la atención de la joven.
— ¿Sucede algo? — Preguntó ella con cierta preocupación.
— Bueno, es que quería preguntarte algo. — Confesó él logrando perderse en esa dorada mirada.
— ¿Qué es? — Preguntó la morena con curiosidad de lo que le podría preguntar el chico. — ¡Vamos!, puedes decime. —
— No creo que sea lo correcto. — Rito entonces miró como Némesis se veía. — ¿Sucede algo?
— ¡Dime! — Exclamó ella.
Rito se sintió ligeramente intimidado por la mirada que le regalaba Némesis al grado de jurar que aquella mirada parecía seria. Decidiendo evitar alguna pelea innecesaria, él decidió preguntarle a Némesis una idea que rondaba por su cabeza.
— ¿Quieres quedarte a dormir? — Preguntó él de manera rápida en un intento de no sentirse avergonzado por pedirle a una chica tal petición.
Ella parpadeó un par de veces mientras abría levemente su boca.
— ¿Y-Yo? — Preguntó ella, señalándose con el dedo.
— Sí. — Respondía Rito todo sonrojado por la pena.
— ¿Por qué? — Para Némesis era extraño que alguien la quisiera cerca. — ¿Por qué quieres que me quede?
— Porque es lo correcto. — Decía Rito para tomar la mano de Némesis quien se sonrojo por tal acción. — No quiero que te pase nada, quiero que te quedes aquí hasta que te mejores. —
Las palabras que Rito había dicho hicieron que Némesis sintiera latir su corazón a mayor velocidad; usualmente ella tenía su corazón latir con rapidez por peligro, pero está vez fue total diferente. ¿Qué tenía el chico para hacerla sentir así? Rito esperaba su respuesta, esperaba que Némesis no saliera y se lastimara más de la cuenta. Tanta era la preocupación al punto de que Rito comenzó a sudar por la esperada respuesta de Némesis.
— Esta bien — Dijo Némesis sonriendo dulcemente. — Acepto ser tu novia. —
— Me parece muy bien y… ¡¿Qué?! —
Sin decir nada, Némesis saltó a los brazos de Rito quien la atrapó. Los labios de ambos se encontraban a escasos milímetros y el aliento del otro se sentía.
— Seré tú novia, Yuuki Rito. — Dijo ella para tomar al castaño y besarlo.
Un beso, sólo un beso y una confusión eran apenas el inicio de un nuevo capítulo en la historia de Rito la cual no terminarían aún. Tomando a Némesis de la cadera, Rito profundizó el beso sintiendo una mezcla de alegría con preocupación, pero en ese momento nada importaba. Él cedía ante el beso que le regalaba Némesis quien en poco tiempo confío en él para cuidarla y quien fue testigo de sus habilidades.
La historia de amor entre Rito y Némesis acababa de comenzar.
