fcxvkvgfxgfkldf... Mil y un perdones por no actualizar ;w;. Colegio, colegio y colegio -entre otras distracciones (?)- no me han dejado subir más capítulos... pero tambien quiero pedir perdón por otra cosa.
Siento que he estado haciendo mal esto... como que -si, me lo repitieron como dos veces, soy tonta (?)- la historia va muy rápido, y quería traerles también más povs, pero se alargó un poco este... y quiero que se alarguen de todos modos... así que, intentaré no retrasarme tanto con el fanfic, y quizás si me esfuerzo podríamos tener capítulos de 5 mil palabras. Se vale soñar, ¿sí?.
De cualquier manera, el próximo capitulo puede que sea puro Aoki, explicaré un poco lo que pasa con Miku, así que estén atentos.
Así que sin más, hoy conocerán a una familia que he visto en varios fanfics más, y que me gusta mucho, pero con mí estilo. Ojalá disfruten este capítulo, tanto como yo amé escribirlo
Mochi
Maika:
Habían pasado varias semanas desde su primer día de clases. El clima se había enfriado un poco, y ya empezaban a caer las primeras hojas. Maika caminaba sin prisa desde la escuela, ya casi de noche envuelta en una linda bufanda azul cielo, que le había mandado su hermana por correo hace un tiempo.
Empezó a pensar en Bruno y Clara, y no pudo evitar reírse un poco...
Llegaba a su casa algunas semanas antes, luego de reírse de los pleitos de sus amigos, llegó a casa y escuchó ruidos extraños...Voces de personas.
Pensando en ladrones, fue a la cocina y tomó una gran sartén, como una única arma lógica.
Examinó la casa, y los ruidos parecían provenir de la habitación de los dueños de casa.
Oyó un grito, y se puso más nerviosa aún...
Maika abrió la puerta de golpe y...
Bueno, no estuvo muy orgullosa de haber entrado de golpe...
Bruno, Clara y Maika, luego de un rato estaban sentados en el comedor... era un asunto grave.
Bruno es un hombre joven, con cabello castaño claro, ojos azules y algo de barba que, según se dice, se afeita seguido. "Es guapo, aunque esta algo mayorcito para mí" pensaba Maika.
-Bueno... ¡Pero en qué situación más incómoda nos hemos conocido!- Dijo el joven dueño de casa, con una cálida risa que hizo sentir un poco menos apenada a Maika.
-¿Incómoda?... ¡¿Incómoda?!...¡Vergonzosa!-espetó Clara, que estaba avergonzadísima en ese momento...
Clara es una mujer de piel algo bronceada, de pelo castaño oscuro, casi llegando al negro, y una mechas de color claro. Tiene ojos color miel, y acostumbra a usar ropas atrevidas, que resaltan su privilegiada figura.
-¡Cálmate Clara!...-Dijo Bruno tratando de calmar a su novia, pero ella hacía caso omiso de las peticiones que él le hacía.
-¡No puedo evitarlo!... Dios mío, ¿Por qué ha de pasarme esto a mí?...
Resulta que la situación anteriormente mencionada, nunca más lejos de un ladrón en la casa, era de qué simple y llanamente la pareja de dueños de casa estaban expresando física y mutuamente su amor mediante una unión íntima... O más bien dicho, estaban teniendo relaciones...
Los tres ocupantes de la casa a veces se saludaban, y no tenían demasiada comunicación entre sí. Hoy es la primera vez se reunían a hablar.
-Bueno...-Bruno suspiró- En el fondo nosotros tenemos la culpa, en el fondo. Deberíamos hablar más con Maika, es nuestra invitada, deberíamos entablar más diálogo, decirle cuando estamos en casa y cuando no...
-¡Pero Bruno!- Clara se oía molesta- ¡Eso no significa nada!, ¡Dudo mucho que esta muchachita nos respete!...
A Maika no le gustó mucho esa declaración.
-¿Qué te hace creer que yo voy a ir por allí haciendo lo que se me pegue la gana?... ¿Por qué razón me dejan vivir aquí si soy tan irrespetuosa?...-Dicho esto ella se levantó de la mesa y se fue del comedor. ¡Qué mala primera impresión!...
Se encerró en su habitación, puso la música a todo volumen, sin importarle lo que le dijeran.
Una media hora después alguien tocó la puerta. Era Bruno.
Maika rápidamente bajó la música y se sentó en su cama.
-¡Pasa!-Exlamó Maika, y Bruno entró a la habitación. Se veía bastante arreglado, así que Maika supuso que iba a salir con Clara o algo así...
-¿Estás ocupada?-Preguntó Bruno.
-No realmente-Maika estaba más enojada que ocupada en ese instante-
¿Necesitas algo?
-No realmente-Bruno se río, tenía una risa muy graciosa, y algo contagiosa- Lamento lo de Clara... hemos estado algo tensos hoy en día, cosas de trabajo, nuestra relación...- Bruno paró de hablar y Maika pensó que quizás se puso a pensar en algo.
-¡No te preocupes!-La situación era algo incómoda- Entiendo que estén tensos. Sé que no es fácil mantener una relación...
-¿Ah, sí?-Bruno de pronto sonrío- Dime Maika, ¿Tienes novio?
Maika se sonrojó.
-¿Ah?-se lo pensó un rato- n-no -siempre tenía que tener que hablar de este tema y le incomodaba muchísimo.
-¿Y te gusta alguien?- Dijo Bruno en un tonito burlón-
-¡Llegué a Japón hace un mes!... ¡NO ME PUEDE GUSTAR NADIE!... ugh...
-¿Algún chico lindo en la escuela?...
-Bueno...
En ese instante una Maika pensante, que caminaba en la calle pensó a reconsiderar su respuesta.
Le gritó a Bruno: "No, y no te importa pero"…
.
-Oye preciosa... ¿Qué tal estás?...
Un grupo de 3 chicos se acercó a Maika con una actitud algo amenazante. Apestaban a alcohol, y estaban empezando a asustar a la pobre peliblanca…
-¡Que buena está esta tipa!-dijo uno de los chicos, un tipo bajo de cabellos oscuros, que miraba fijamente a Maika, con intenciones algo oscuras.
-¿Y qué tal si vienes con nosotros linda?, Tranquila, no mordemos...-Dijo el más grande de los 3, y tomó de la muñeca a Maika, la cual, estaba muy asustada, y no tardó en entrar en pánico.
-¡NO!...¡SUELTAME!...¡IDIOTA!...-Maika intentaba zafarse del agarre, pero el agarre se volvió más fuerte... y la rodearon...
-¡Mas te vale que te comportes!...-El chico alto y corpulento comenzó a acorralarla, llevándola hacia una pared- No quieres que todo termine mal… ¿o sí?-Estuvo frente a frente con la pobre chica, intimidándola, mientras comenzaba a hurgar por debajo de su falda...
Era el fin. Si es que se resistía lo pasaría muy mal... Pero... el miedo y el asco comenzaban a asfixiarla. Era su límite.
Y como si Dios hubiese oído sus plegarias, como si Dios se hubiese apiadado, algo maravilloso sucedió...
-¡HEY!,¡ESTÚPIDOS!...-Era una voz suave, dulce, pero masculina. Y ella la conocía-¡DÉJENLA!...
Los tres jóvenes, que estaban acosando a Maika miraron hacia lo lejos, y se encontraron con un Joven que, a la distancia, le gritaba al grupo.
-¿Y tú quién crees que eres?... -soltaron a la asustada chica, que miraba paralizada la situación. Y cuando finalmente estuvo lo suficientemente cerca, Maika finalmente lo reconoció. Era Yohio.
-¡Deberían tener vergüenza de tratar así a una dama!-Hio, que reconoció a Maika en ese instante, le hizo una seña.
Para que se fuera. Maika tardó en entender, pero finalmente se marchó, y observó todo a escondidas.
-¿Y tú niño bonito?, ¿Qué crees que haces aquí?- dijo el tercero de los tipos que estaba allí, un chico alto y delgado, que aún con tan poca luz se notaba el castaño rojizo de su cabello.-¿Tú crees que puedes mandarnos sólo porque se te antoja?...
-¡Son realmente unos sinvergüenzas!, ¡Nunca una mujer podría fijarse en unos depravados como ustedes!
Dicho esto, el más grande y corpulento de los 3 tomó a Hio del cuello y comenzó a golpearlo con suma fuerza.
Maika miraba horrorizada el espectáculo. Estaba fría. Y no podía hacer nada para ayudar a uno de sus mejores amigos en su nueva escuela. De pronto se dio la vuelta, y se encontró con otra persona. La sombra de un hombre alto y corpulento. De la nada, Maika comenzó a gritar...
-¡AH!... ¡tranquila mujer!... no voy a hacerte nada-dijo la misteriosa figura- ¿Que ocurre?...
Maika comenzó a llorar. Estaba muy asustada y no sabía cómo explicar lo ocurrido.
-Tranquila... Ya no pasará a nada-acarició un poco el cabello de Maika, manteniendo la cortesía- Has visto a un muchachito rubio, no muy alto, pálido...
-¡HIO!- Gritó Maika, que de pronto empezó a temblar... nunca había sentido tanto terror en su vida...
-Oh... ¿Lo conoces?...-La voz de aquel hombre era profunda, masculina y madura, pero sonaba muy tranquila.
Se escuchó algo caer. La peliblanca no podía calmarse.
El hombre, que a causa de la falta de luz Maika no podía ver bien caminó con calma hacia la calle donde Hio estaba enfrentando a los tres muchachos, y se acercó lentamente...
Maika miró la situación...
-¿Y qué está pasando aquí?-dijo en un tono que ciertamente intimidante aquel hombre corpulento.
-¿Quién eres tú?-dijo aterrado uno de los chicos que estaba ahí.
-¡NO TE INTERESA!- dicho esto, alzó a uno de los chicos, cosa de tenerlo frente a frente- si tú y tus amigos no se van de aquí... ¡LES ASEGURO QUE LES IRÁ MAL!...
Los tres muchachos, con pasos descoordinado por la borrachera que tenían huyeron despavoridos. Maika estaba perpleja. Nunca había visto a un hombre tan aterrador... pero la salvó... y también a Hio...
Yohio estaba tirado en el suelo, afortunadamente no inconsciente, pero bastante malherido. Aquel hombre levantó al muchacho y, lo ayudó a caminar...
-Papá...-dijo Hio, adolorido- N-no tenías por qué meterte...
-¡Pero mira como te dejaron niño!, ¿Querías que te maten?...
En ese momento Maika salió de su escondite; y se encendió el alumbrado público. El supuesto padre de Yohio era un hombre de casi dos metros, corpulento, cabello castaño algo canoso y un aspecto bastante intimidante... pero no parecía mala persona...
-Maika...-dijo Hio, aún bastante adolorido por la paliza-
-Vaya...-dijo aquel hombre en un tono divertido-¿Querías rescatar a esta chica...?...Eh?...
-Eh?...-Yohio se sonrojó- Sí... sí... ¡Pero es sólo una amiga, no me malentiendas!...
Mientras el padre de Yohio reía, el chico se avergonzaba y Maika anonadaba aún no entendía qué estaba pasando..
De pronto, una mujer alta y voluptuosa vino corriendo hacia ellos. Tenía el cabello rubio y rizado hasta la cintura, y unos ojos azules muy preciosos. Pese a ser una mujer madura, Maika tuvo que admitir que ella era bastante linda.
-¡Ay!... ¡Hio!...-dijo en un tono alarmado- ¿Que te ocurrió, Querido?...-la mujer se acercó y abrazó al chico.
-Mamá...-Yohio estaba rojo de vergüenza-¿Que no te das cuenta?...
La mujer miró a Maika un momento...
-¡Ohhhh!, querido... ¿Por que no le cuentas estas cosas a tu madre?...-abrazó a Maika, ella estaba extrañada- ¡tienes tan buen gusto!... después de todo... ¡ES TAN LINDA!...
-¡QUE NO ES MI NOVIA!... ugh...-Hio sonaba bastante irritado...
De pronto, la madre de Hio dejó su energética actitud... y miró a Maika preocupada.
-¿Ocurre algo, corazón?- Miró dulcemente a Maika, pero pese a la confianza que ella le daba, no pudo decir nada...
-Mamá...-Yohio trató de ser lo más discreto posible- Intentaron abusarla...
Aquella mujer rubia sonrío y le dedicó una mirada llena de compasión.
-Cariño... ¿Por qué no cenas con nosotros?... Te hará bien algo de compañía...
Maika pensó un poco. Bruno y Clara no volverían hasta muy tarde.
-Está bien...-musitó suavemente Maika.
Ya había pasado un buen rato después de eso. La animada familia estaba cenando junto a su invitada. Maika se sentía a gusto en este ambiente, pero la comida de la madre de Hio estaba demasiado especiada, por lo que era casi incomible.
Aunque tuvo que hacer el intento ya que la animada señora la había invitado a su casa, y había que ser amable con la gente que uno apenas conoce...
-Por cierto, corazón- Dijo la mujer de rizos rubios-¿Cómo te llamas?
-M-maika...-miró a todos algo nerviosa- me llamo Maika- no había hablado mucho mientras estuvo allí.
-Yo me llamo Ann, A-N-N -Deletreaba mientras tenía una cantidad exagerada de comida en la boca, por lo que casi ni se le entendía.
-Mi nombre es Alphonse... pero puedes decirme Al- El padre de Hio trataba de hablarle a Maika mientras cortaba un duro pedazo de carne.
Al otro lado de la mesa, había un niño de unos 12 años.
"Ese debe ser el hermano de Hio" intuyó Maika.
-¿Y tú?-le dijo al pequeño niño, que comía en silencio-¿Cómo te llamas?...
-Oliver...-siguió comiendo, intentando no participar en la conversación.
El hilo de la conversación la mantenían Ann con su esposo. Ella solo asentía, hacía respuestas cortas, o solo sonreía.
Ya terminaba la cena, cuando Ann le pidió a Maika que fuera a ver a su hijo y le llevara algo para comer. El joven rubio no había comido en nada, ya que su madre lo había puesto en cama a causa de sus golpes.
La peliblanca subió rápidamente hacia el cuarto de Hio y quedó impactada. Era un lugar bastante desordenado, con muchas herramientas tiradas sobre un escritorio, y mucha ropa regada alrededor del oscuro cuarto. Una guitarra y un amplificador en medio del lugar, estorbando el paso, eran la cereza del pastel.
"Es obvio que aquí duerme un hombre" pensó Maika bastante poco sorprendida del desorden pensando un poco en el dueño del lugar.
Hio estaba echado, aparentemente dormido en una cama que obviamente no estaba hecha. Maika suspiró...
-¿Hio?-intentó no ser muy bruzca...
-uh...-la miró- No estoy dormido...
-Mira-Maika sostenía una bandeja con sopa- te traje algo para comer, supongo que tienes hambre...
-No en realidad- Hio se dio la vuelta, sin mirar siquiera a la comida- Puedes irte.
-¡¿Qué te pasa?!- Maika dejó la bandeja donde pudo y miró al rubio- ¿Dónde está el Hio problemático que adora joder a Avanna?, ¿Dónde está el chico que grita todo el tiempo en clase y se niega a estudiar?...
-No tengo ganas ahora, vete- Sonaba más deprimido que somnoliento, pero ella no desistió de intentar animarlo...
-¿Te encuentras bien?...-intentó sonar amable- ¿Te duele algo?...
Hio suspiró...
-Soy patético, ¿no lo crees?
-¿Eh?
-Intenté salvarte, pero solo hice el ridículo, y mi papá tuvo que venir a salvarme- sonaba muy desanimado, apenas se oía su voz- De seguro te doy lástima...
Maika nunca había visto a su amigo tan deprimido... pero ella siguió insistiendo, porque después de todo...
-Sí me salvaste- dijo en un tono dulce, mientras buscaba su mirada- Si tú no hubieses estado ahí...No sé qué habría pasado. Gracias...
No se dio cuenta de la mirada sonrojada que tenía el chico, y la sonrisa que de repente su rostro dibujó...
Las horas pasaron, y los dos chicos estaban de lo mejor conversando, hasta que Ann, ya dispuesta para dormir, subió y se encontró con los dos chicos, riéndose.
-M-Maika?-dijo preocupada-¿Sigues aquí?...
-Uhm... Sí... ¿ocurre algo?...
-Son las dos de la mañana...
-¡Oh!... -dijo la peliblanca avergonzada- l-lo lamento...
-Yo la llevaré a su casa mamá -Dijo Hio con una gran sonrisa.
La anonadada madre miraba a su hijo. Su opinión no cambiaba.
-Pero corazón- dijo en un tono preocupado- Aún no estás del todo bien... ¡no puedes ir!..
-Tranquila- dijo su joven hijo- yo estaré bien, después de todo, soy un chico fuerte y grande, ¿no?
De alguna manera, Yohio pudo convencer a su madre, y acompañó a Maika hasta su casa... Cuando finalmente llegaron, los recibió Bruno, que al parecer recién había llegado de su trabajo.
-Maika?-dijo sorprendido- ¡Pensé que estabas en tu habitación!...
Aquel comentario no le gustó mucho al muchacho rubio, pero no dijo nada al respecto...
-Estaba en casa de Yohio- dijo Maika señalando a su amigo.
-Oh-Bruno se rió entre dientes- Así que ustedes dos... ya sabes...
-N-no no!...-Yohio lo detuvo antes de que dijese algo aún más vergonzoso para él-Solo somos AMIGOS... ¿Entiende?-Estaba cansado de que confundieran la relación que él tenía con Maika... y estaba cansado, en el sentido literal de la palabra-Maika?...
-¿Si?...
-Nos vemos mañana, ok?...
-Ok...-el chico besó en la mejilla a su amiga, y se retiró hacia su hogar.
Y ella cerró la puerta.
Maika estaba agotada. Fue un día muy muy largo, y sólo quería dormir. Pero antes de llegar a su habitación, alguien tomó su hombro...
-¿Compañero tuyo?-Ella se dio la vuelta y se encontró con el dueño de casa.
-Sí-dijo, mientras asentía
-Sabes... me recuerda un poco a mi cuando era joven... digo... cuando iba a la escuela- Bruno se rió un poco.
No le dio vueltas al asunto, solo fue a su habitación, y con su mismo uniforme, se echó en su cama y cerró los ojos.
Y se quedó dormida al instante.
Intenso, ¿No?...(?). Déjen sus prqueños reviews y se ganarán mi amor uwu.
