Les recuerdo que el encabezado en negritas es quien cuenta la historia y lo que esta en itálica pensamientos

3.- Un receso algo tenso

Nathaniel

Me quede muy pensativo por lo de esta mañana, ya le aclare todo a Melody quien dijo que se disculparía en cuanto viéramos a Jossy. Tuve dos horas de Física, en la de Biología nos avisaron que el profesor Márquez se encontraba enfermo así que no tendríamos su clase, lo malo es que tendré que informar a los otros salones, por fortuna hoy solo impartía dos clases, una en mi salón y la otra en el que va Jossy. Me alegre mucho, así podre pasar a darle el libro para que lo termine, fui a la sala de delegados por él y pase a su salón, por desgracia es el mismo donde va Castiel, espero que no la moleste.

No pude entrar ya que tenían clase de Álgebra. Regrese a la sala, mientras espero que termine la clase me concentre en ver hasta dónde había avanzado.

-Sorprendente todas estas páginas en solo unos minutos.

Me concentré tanto en la lectura que cuando mire el reloj ya había pasado más de una hora, de seguro su clase estaba por terminar. Salí de la sala y vi que Lysandro entró al aula para luego sacar a Castiel a rastras, me pareció raro, pero mejor para mí, así no tengo que verlo.

Entre y di el aviso, la mayoría parecen felices. Tengo que esperar a que algunos alumnos salgan antes de poder hablar con ella. Jossy estaba sentada en la penúltima fila casi hasta el final del salón.

-¿Por qué tan atrás? – le pregunté

-Era el único libre, cuando llegue ya habían entrado todos – dijo como si nada

-Deberías pedirle a alguien que te cambie de lugar – propuse al notar el cuaderno a su lado, el cual tenía toda la firma de Castiel en el.

-No hay problema, por suerte el salón no es muy grande y veo bien desde aquí

-Bueno te venia a traer el libro, pensé que desearías terminarlo. No te preocupes puedes leerlo con calma.

-Te lo agradezco, pensaba que no querrías prestármelo después de que te metí en problemas con tu novia – No sé cómo responder a eso, no me sostiene la mirada

-No es mi novia – hable muy bajo, creo que me sonroje – Melody es delegada de clase y se descoloco al ver alguien ajeno en la sala

-Disculpa mi error, por su comportamiento pensé que si era – parece algo contrariada

-No te tienes que disculpar – hasta ahora no había visto que tenía su mochila en el piso – ¿Es tuya?

-Si, ayer se me paso preguntar por mi locker – me sonrió tiernamente

-Te propongo algo. Dejamos atrás lo del malentendido y yo te investigo cuál es tu taquilla

-Está bien, pero te deberé una. Así estaré más tranquila – serramos el trato dándonos la mano.

Todo parecía tranquilo hasta que sentí una mano que me apretaba el hombro fuertemente para luego…

Castiel

No me lo creo, ya vi que es rara, pero no pensé que a este grado. Pobre Lys nunca lo había visto en ese estado, tan estresado por algo, creo que le va a dar algo. Aunque le hubiera cambiado el lugar en ese momento, jejeje. Tengo que pedirle una de esas fotos a Rosalya.

Llegamos al salón, muchos tontos están afuera, de seguro no ha llegado el viejo gordo de Biología. Mi poca felicidad se va al demonio cuando veo al idiota del delegado junto a ella. Apresuro el paso y lo quito de mi camino de una vez por todas.

-¿Qué te pasa? – se hace la víctima ni lo apreté tan fuerte

-¿Qué haces aquí delegaducho?

-¿Puedo preguntar qué ocurre? – ya vi porque Lys se saco de onda, parece que ni se sorprendió por cómo le quite de enfrente el rubiales

-Castiel, cálmate por favor – Lysandro está a mi lado, sujetándome del brazo

-¿Alguno me quisiera explicar? – ella se levantó poniéndose entre Nathaniel y yo, pero sin tener un bando fijo.

-No te preocupes Jossy. Aquí el joven Castiel siempre es así – ¿Jossy? El idiota le dijo Jossy

-¿Eso es verdad? – ella volteó a ver a Lys

-Bueno, es que… – mal momento para preguntarle a él, si ni puede verla a los ojos

-Pleitos casados ¿no? – dijo burlándose

-¿Qué? – ¿Los tres dijimos a coro o lo soñé?

-¿Tienes clases Nathaniel?

-¿He? Sii… tengo gimnasia, solo vine para darte el libro – el tonto se pone a sobre actuar

-¿Les dan un descanso?

-Si a la hora nos dan 20 minutos de descanso

-Entonces te veo en tu descanso – hiso una pausa – Ustedes en este momento vienen conmigo. Así cada uno me podrá dar su versión

Volteo a vernos uno a la vez. Luego tomo su mochila y un libro antes de salir del salón

-Me acompañan caballeros – sonrió burlona desapareciendo de nuestra vista

Los tres salimos juntos, al parecer se dirigió al patio ya que pudimos ver como caminaba a paso lento haciendo que más de uno le dejara el camino libre. No dejaba de sorprenderme. En medio del patio nos espero y al alcanzarla.

-En una hora entonces – se despidió del rubio mandándolo al gimnasio

Ya sin estorbos

-¿Desean hablar aquí o conocen un lugar más privado?

-Vamos a la azotea – dije antes de encaminarme a dicho lugar

Jamás me pareció tan corto el camino, en pocos minutos nos encontramos lejos de los mirones.

Escorpio - Joss

Amo la brisa que se siente en los lugares altos. Me dan una sensación de bienestar y paz, justo lo que necesitare para arreglar este embrollo en el que me metí.

-Por lo que veo ustedes no son amigos ¿Verdad? – digo mirando el hermoso panorama de la ciudad

-¿Qué comes que adivinas? – se mofó el pelirrojo

-¿Tan grave es? – volteo a verlos, Castiel se encuentra recargado en una de las paredes, mientras el albino permanece a su lado muy callado

-¿Te interesa que no mate al delegado o algo así? – su forma de expresarse me está molestando

-Sus problemas no me importan. Lo malo es que quede en medio – cruce los brazos mientras suspiró

-¿Qué? – hasta que hablo el chico victoriano

-Ustedes son los únicos que conozco y no puedo juzgarlos, por lo menos no tan pronto. Por eso no puedo tomar un bando. Eso es odioso – hice una mueca fastidiada

-Entonces déjame entender. ¿Te vale un rábano nuestros pleitos mientras no te influyan a ti? – se nota que es medio lento de aprendizaje

-Si, y no

-Explícate por favor – pidió el otro

-Básicamente, Nathaniel fue muy amable conmigo – mire el libro antes de meterlo en mi mochila – Y le debo una, por lo que mi honor me prohíbe ser grosera con él.

-Creo que te entiendo – respondió el albino, aunque se ve que debo arreglar algunas cosas con él también

-Eso me parece estúpido – gruñó Castiel

-Cada quien lo ve de diferente forma. Pero continuando, tu eres mi compañero de clases, así que mereces el mismo trato que me has dado – sonrío burlándome por el sobresalto que tubo – por eso no puedo ponerme contra ti, pero tampoco a tu favor en esto.

-Eso no es lógico – se quejó

-Mientras no tenga motivos para tomar un bando no lo hare, ser neutral es un comienzo ¿no crees? – me acerque lo suficiente para posar mi mano en su hombro – Ahora ¿me contaras algo más o te quedas calladito?

-No tengo por qué ser un niñato, contándote nada – me retiro la mano haciéndose el molesto, pero se nota, por el leve rubor de sus mejillas, que se siente más tranquilo

-Como gustes Castiel – rio bajito, parece que no es tan malo como quiere aparentar.

-Ahora "princesita" ¿Por qué no haces que ese tonto hable? – me hace un ademan para que nos alejáramos

-Jeje Ese es mi siguiente punto – mire al otro chico – Hay que darle su espacio ¿no? – sonreí antes de alejarnos para tener un poco de privacidad

-Me llamo Lysandro – dijo de repente

-Es un placer, Soy Josely, aunque de seguro Castiel ya te lo dijo

-¿Puedo preguntarte, por qué dejas que Nathaniel te diga Jossy? – preguntó algo alto para que escuche el pelirrojo

-Bueno el me pidió llamarme así, creo que Joss le pareció algo masculino – respondo también en voz alta

-Entonces me dirigiré a ti como Jossy – me tomo la mano y la beso, Que gesto tan lindo

-Bien joven caballero – sonreí mientras hago una pequeña reverencia

-¡Dejen de hacer tonterías! – nos grito Castiel

-Jeje que sensible es jeje

-Nadie diría eso de Castiel

-Bueno entonces soy la excepción, pero veo que quieres aclarar algo

-He, si… es que ayer… yo

-No tienes que estar tan nervioso – pobrecito sí que le afecto – No fue tan grave el asunto

-No me sentiré bien hasta que corrija mi error – no me creo que aun existan personas así, que diferente es esto del Santuario

-Bueno, tú lo pediste – de improvisto le doy una patada suave en el trasero

-No me refería a esto – dijo con voz ahogada al sobarse mientras Castiel estallo en carcajadas

-¿No? si parecía que esperaras una cachetada bien puesta, así que pensé que mejor una patada, sino todos verían la marca – reí para calmar el ambiente – ¿Ya mejor?

-Algo, ¿pero en verdad no te molesto?

-No, he convivido con hombres toda mi vida

-No me lo creo

-Bueno no muchas cosas de mi vida son creíbles o fáciles de explicar

-Y ¿no me preguntaras sobre Castiel y Nathaniel?

-No, si ellos no me dicen, no tengo porque acosar a otros con eso, además son sus problemas no míos

-Baya, no hay muchos que piensen así

-Por eso la humanidad esta como esta – bromeo haciendo gala de ademanes para enfatizar

-¿Lysandro te duele el "orgullo"? – Castiel se nos acerco y palmeo al de ojos bicolor en la espalda

-No mucho, en verdad tenias razón, me salve de la cachetada – se burlo el victoriano

-¿Qué se traen chicos? – estos están locos, pero me caen bien jeje

-Le advertí de ti – me sonrió mordaz

-¿A si?, no es mi culpa que sean más débiles que yo – sonreí de lado

-Ni en tus sueños – se colgó de mis hombros – Una chica nunca será más fuerte que yo

-Como digas muñeco

Se sonrojo un poco y luego frunció el ceño, pero no me soltó. Me alegro de no estar en el Santuario cualquiera que me viera no me reconocería, todos esperarían que… no me ayuda en nada pensar en eso.

-Eres la primera que le dice eso a Castiel

-¿Qué "muñeco"?, no me lo creo – me mofó mientras codeo al pelirrojo

-Quieta – me sujeta el brazo, mientras sonríe – Si que tienes carácter, con algo de practica llegaras a ser como yo

-Jaja mira quien sueña ahora, en eso tengo talento innato

Reímos mientras me contaban algunos de los pleitos de Castiel y Nathaniel, quien diría que me encuentro en medio de unos chicos que se llevan peor que perros y gatos. Todo el asunto me parece divertido. Miro el reloj ya casi paso la hora.

-Ya es tiempo – dije levantándome del suelo donde estábamos

-¿Ya tienes que ver al delegado? – dijo entre dientes Castiel

-Si, prometí oír ambas versiones

-En si solo será su versión – volteo la cara para no mirarme

-No tanto, ya sabe de algunos de sus pleitos – comento Lys

-Ya dije que seré neutral – me arrodilló junto al de ojos grises, y cuando me mira le sonrió – ¡No seas niño!

Lo deje en shock, con los ojos bien abiertos. Intento decir algo, pero solo le revuelvo el cabello antes de irme. No sé porque no me atrevo a adentrarme en sus mentes aun.

Bajo a prisa las escaleras, por lo que casi me llevo de corbata a una rubia y sus amigas.

-¡Fíjate por dónde vas idiota! – se atrevió a gritarme

-¿Qué dijiste? – salió a flote mi orgullo, no voy a dejar que una simple chiquilla me insulte

-Te dije idiota, I-D-I-O-T-A. ¿Ó es qué cuando te peleaste con la podadora te quedaste sorda? – por Zeus hoy va a morir alguien

-Te conviene que te retractes "güerita", antes de que te haga tragarte tus palabras

-No me viene en gana – me sonrió mientras sus amigas se ponían a mis costados

-Dile a tus mascotas que se aparten o no respondo – me estaba preparando para darles una buena paliza cuando vi una figura conocida acercarse

-¿Qué está pasando aquí señoritas? – el profesor Dimitry llego justo antes de que cometiera una masacre

-Nada profesor solo saludábamos a la nueva – sonrió hipócritamente la rubia antes de marcharse con las otras dos

Será mejor que me calme un poco antes de que me den ganas de cazarlas y mandarlas de una patada al Tártaro, son un trió de arpías.

-¿Todo está bien señorita? – me pregunto amablemente

-Si, llego justo a tiempo…

-Para detenerlas – me miro curioso. Tiene una mirada muy peculiar. Dulce, pero triste a la vez

-No, para salvarlas – suspiro para calmarme – Lo lamento quede de verme con un compañero, me retiro – creo que hice una leve reverencia, la verdad no lo recuerdo

-Muy bien, nos vemos en clases – me dijo al alejarme

Atravesé todo el pasillo a paso brusco, muchos se me alejaban, es como en el Santuario todos saben que no es bueno acercarse al Escorpión cuando está enfadado. Llegue al patio y deje que la fresca brisa me calmara.

Me encamine al gimnasio y entre. Había varios chicos y chicas dando vueltas a la cancha, por lo que me senté en las gradas a esperar el descanso de Nathaniel. Unos minutos después el profesor un rubio musculoso, un poco exagerado diría yo, dio la señal para el descanso de unos minutos.

El rubio me vio y después de tomar una toalla y una botella de agua llego a donde me encontraba.

-Pensaba que no vendrías – comento al tomar asiento

-¿Por qué haría eso? – el evitaba mi mirada

-Pensé que …

-¿Le haría caso a Castiel y ya no te hablaría? – bajo la cara haciendo que su cabello le tape los ojos

-Si – dijo en un susurro

-Sonso – le alborote el cabello mientras le hacía agacharse más

-¡Oye! – se quejo poniendo una cara de enfado muy tierna

-Jejeje hasta que me miras –sonreí

-¿Por qué hiciste eso? – me pregunto mientras trataba de acomodarse los mechones que acababa de desordenar

-Porque quise – me burle – Y que linda cara de enfado. Nunca había visto a alguien tan adorable. Le hice lo mismo a Castiel y solo me miro feo

-¿Le hiciste lo mismo? – interrogó sorprendido

-Si, antes de venir contigo

-No le has de temer a la muerte

-La verdad, no jajaja

-Entonces ¿Castiel no te convenció de nada?

-En si no me dijo mucho – me miró confuso – solo me entere de algunos de sus pleitos. ¿En verdad una vez terminaron lanzándose cosas?

-Más de una vez – se sonrojó

-Jajaja que niños son – le molestó mi comentario ya que hizo una mueca muy divertida – De donde vengo muchos arreglan las cosas por medio de la fuerza

-¿Por eso no te impresionaste cuando me lanzo a un lado?

-Te diré que si me sorprendí, no me esperaba que mis primeros conocidos fueran enemigos

-Bueno no es que lo seamos, solo no nos llevamos bien. Nunca hemos congeniado en nada.

-Hasta que yo llegue y les di otro motivo para pelear

-No es eso. No pensé que te entendieras con Castiel, él no es de hacer amigos así como así

-Ya vi eso, creo que le di curiosidad, además me senté junto a él. Y fue el único que me hablo. Creo que les di miedo a los otros – dije mientras me acomodaba un rebelde mechón de mi cabello

-Pero si eres una chica muy linda… bueno ya sabes… eres tranquila y amable… – se puso rojo como un tomate

-No siempre soy así – suspire – no se llevarme muy bien con los demás.

-Eso no me pareció cuando te conocí

-Eres la excepción creo – sonreí de lado mirando a los chicos en la cancha

-No te preocupes ya verás que en poco tiempo te adaptas, y tendrás muchos amigos

-Eso no es algo que me tenga preocupada, generalmente soy muy solitaria. Es parte de mi encanto Escorpino

-¿Lo dices por tu signo de nacimiento?

-Si, ¿y tú qué eres?

-Acuario, creo.

-Ya entiendo porque me sentí a gusto contigo. Es muy conocida la relación de amistad entre Escorpio y Acuario

-¿En serio?

-Es la verdad – le vuelvo a desarreglar el cabello – pero ya nos desviamos del tema

-Tienes razón

-¿Y qué me contaras?

Al igual que Castiel prefirió no contarme algo en especifico, solo algunos altercados y como comenzaban. Al parecer Castiel tiene una gran lista de faltas al reglamento de la escuela, desde llegadas tarde hasta pleitos, y como Nathaniel es el delegado le toca mediar las sanciones y demás amonestaciones. Esto causo mas fricciones entre ellos, que de por si no eran muy cercanos que digamos.

El tiempo paso rápido y tuve que usar mi cosmos para que el profesor no se diera cuenta que Nathaniel no le prestaba atención. Seguimos hablando un rato más, hasta que el vio a sus compañeros que se organizaban en equipos. Se despidió de mí y llego justo cuando lo nombraron.

Me despedí con un leve movimiento de la mano a lo que él respondió de igual forma. Al mirar el reloj vi que aun tenía más de 30 minutos antes de mi última clase del día. Me encamine a la cafetería, nunca me espere ver tanta gente reunida, buen ya pasa de medio día y es casi hora de comer. Llegue a la barra y pedí un emparedado de pollo y jugo de frutas, me despacharon rápido y busque un lugar para sentarme.

-Oye tu nueva – alguien me llamaba

-Voltea tarada – seguí ignorando al detectar el tono de la rubia

-Ven chicas sabe que no puede conmigo por eso se va corriendo – dijo mientras sus lacayas reían.

Grave error nadie dice cobarde al Escorpión. Dejo mis cosas en una mesa cercana antes de enfrentarme a las arpías

-Ni en tus sueños, güerita. Solo que me da pereza perder mi tiempo oyendo estupideces de niñas ardidas.

-¿Ardidas? – dijo ofendida

-Eso parecen, acaso entre en tu territorio y como te crees tan poca cosa, te sentiste intimida – me mofe logrando que más de uno se soltara riendo

-Esto no se quedara así – me amenazó

-Que miedo tengo – ironice sentándome en la mesa antes de cruzar los brazos – Son patéticas

-Me las pagaras – dijo antes de irse

-Lo que digas güerita, aquí te espero sentada

-¿Qué paso? – Lysandro llegaba a mi lado

Lysandro

La conversación con Jossy fue de lo más peculiar. Primero me sorprendió su modo de mediar las cosas, nunca había conocido a alguien así, la mayoría de las personas apoyan a quien conocen primero, pero ella prefirió no tomar partido hasta estar al tanto de lo indispensable.

Aun no entiendo lo que quiso decir con que su "honor" no le permitía ser grosera, es como si aun estuviéramos en los tiempos de los caballeros antiguos. Tengo modales, dirían algunos anticuados, pero no llego a ese grado, hade ser alguna costumbre griega.

Como lo esperaba Castiel solo hablo lo mínimo, él no se haría la víctima, ni nada por el estilo. Ella demostró ser algo mordaz, pero mantuvo la templanza de manera conciliadora. Sé que Castiel se lo agradece, nadie hubiera puesto un gramo de fe en él.

Después de presentarnos como es debido, le pregunte por como la llamo Nathaniel, más por Castiel que por mi propia curiosidad. Parece que ella capto mi intención y contesto con voz algo alta haciendo que mi amigo escuchara también. Le comente que la llamaría Jossy y le bese la mano, ella hiso una reverencia mientras me sonreía, reafirmando lo que pienso de sus modales antiguos.

Esto provoco que Castiel nos gritara, haciendo que ella se burlara de él. Luego pasamos al asunto que me mantenía descompuesto desde el día anterior. Empezó dándole muy poca importancia al hecho de que la vi en paños menores, cuando le comente de que estaría mejor hasta que corrigiera mi error hizo lo impensable, me dio una buena patada en mi retaguardia. Mi "amigo" parecía estar divirtiéndose con ello.

Aclaramos el asunto entre nosotros y cuando pasamos al de Castiel y Nathaniel me dijo que eso era cosa de ellos que solo les concernía a los implicados. Me agrado mucho su modo de expresarse, me pregunto cómo será su vida para pensar así.

Castiel entro a nuestra plática y ella se la paso molestándolo. Todos reíamos al contarle algunos de los altercados que han tenido, pero el tiempo no se detiene por lo que ella tenía que irse a encontrar con Nathaniel, a mi amigo pelirrojo no le cayó bien este hecho, pero no podíamos oponernos a ello. Antes de irse se arrodillo frente a Castiel y le dijo que no fuera niño después le revolvió el cabello, pero antes de que pudiéramos reaccionar se alejo corriendo.

-¿Qué fue eso?

-No lo sé, jijiji – reí tapándome la boca

-Deja de reírte, ¿Qué se cree esa chica?

-La verdad no lo se

-Esta loca, eso es, bien loca – bufó recostándose con los brazos detrás de la cabeza

Parece que Castiel se quedo dormido, mientras yo escribía en mi libreta, deberé agradecerle a mi nueva musa por estas letras. Cuando revise mi reloj de bolsillo ya casi eran las doce y media, había perdido mi clase de Historia y tenía un poco de hambre, no había desayunado por el estrés.

-¿Estás despierto?

-Si, ¿por? – me contesto manteniendo los ojos cerrados

-Voy a la cafetería ¿quieres que te traiga algo? – pregunte mientras guardaba mi libreta

-No, descansare hasta que sea hora de clases

-Perdón, ¿Escuche bien? El gran Castiel pensando en entrar a clases – me burle

-¿Tiene algo de malo? – se incorporo un poco – por lo menos hoy me portare bien, no quiero otro problema con el delegaducho

-Como digas, entonces regreso para despertarte – anuncie antes de irme

Creo que Castiel está más impresionado con Jossy de lo que es capaz de admitir. Bueno es comprensible es una chica fuera de lo común. Llegue a la cafetería y vi en la barra a la causante de todo esto. Pidió algo ligero, por lo que pude apreciar, pero cuando se dirigió a tomar asiento.

-Oye tu nueva – Amber le habló – Voltea tarada

Las ignoro, pero la joven rubia no se quedo tranquila

-Ven chicas sabe que no puede conmigo por eso se va corriendo – dijo haciendo reír a sus amigas.

La pelinegra se quedo rígida por un segundo, dejo en la mesa más cercana sus alimentos y mochila, para después regresar a enfrentarse a las tres señoritas.

-Ni en tus sueños, güerita. Solo que me da pereza perder mi tiempo oyendo estupideces de niñas ardidas – soltó un comentario muy ingenioso debo decir

-¿Ardidas? – la joven rubia parecía altamente ofendida

-Eso parecen, acaso entre en tu territorio y como te crees tan poca cosa, te sentiste intimida – dijo mordazmente

-Esto no se quedara así

-Que miedo tengo – tomo una postura altanera cruzando los brazos mientras se sentaba sobre la mesa y finalizo diciendo – Son patéticas

-Me las pegaras – Amber la amenazo antes de dejar la cafetería en compañía de sus amigas

-Lo que digas güerita, aquí te espero sentada – se burló

-¿Qué paso? – le pregunte al estar a su lado

Me conto su altercado con Amber y sus amigas en la escalera, además de que ya había visto a Nathaniel.

-Entonces todo está más tranquilo

-Si, Nathaniel está en una buena disposición de seguir conviviendo en paz

-Eso dicen los dos, pero solo están juntos y comienza la guerra

-Por curiosidad ¿Castiel es de signo fuego?

-¿Cómo?

-¿Qué signo del zodiaco es?

-Creo que Leo ¿Por qué?

-Eso explicaría un poco su carácter ¿Y tú?

-Escorpio

-Fantástico igual que yo – me sonrió mientras me paso un brazo por los hombros

-¿Crees en eso de los signos? – pregunte cuando me soltó

-Si, te ayudan un poco a entender a las personas – me dijo antes de darle un mordisco a su emparedado, cuando se dio cuenta me ofreció

-Provecho – dije, pero me miro interrogante antes de acercarlo a la cara

-Muerde – casi me gruño

-No te…

-Que muerdas – no me dejo en paz hasta que le hice caso

-Ves, ¿Qué te costaba?

-No era necesario, puedo ir por algo

-Solo te quería dar una probada, se nota que tienes hambre

-La verdad sí, no desayune

-Como se que fue por mi culpa – se levantó – Te invito algo

-No es común que una chica pague – dije al ir los dos a la barra

-No es una cita, solo acepto las consecuencias de mis actos – sonrió

-Acepto con una condición – propuse

-Ok, ¿Cuál?

-Que yo te invite la siguiente vez

-Bien galante caballero, acepto sus condiciones – los dos reímos por el comentario

Cuando terminamos de comer ya era la hora de clases

-Me olvide de Castiel! – casi brinque al recordar a mi amigo

-¿Cómo? – me miró extrañada

-Tenía que ir a despertarlo

-Como sabia que se te olvidaría puse la alarma – el pelirrojo llego junto a nosotros

-Disculpa

-Olvídalo viejo, vámonos o perdemos la clase de Historia – dijo al tomar la mochila de Jossy y andar hasta el salón

Nos levantamos y lo seguimos. Ya enfrente de su salón apareció el profesor Hernández, quien me vio de manera enfadada, lo comprendo creo que me había encargado que hiciera algo en clase hoy

-Jóvenes – dijo algo serio al vernos – voy por unas cosa y regreso pongan esto en el escritorio

Le dio un grupo de carpetas a Jossy, pero pareció que se quedaron mirando muy fijamente luego me dijo

-Espero que la próxima clase se sienta mejor joven Ainsworth, no pasare su falta, por esta vez.

-¿he? Si profesor – no entiendo que paso

Escorpio - Joss

Al fin ternaron las clases. No sabía que esta vida es tan complicada. Apenas había calmado las cosas con los chicos cuando otro problemita surgió.

Acabamos de regresar al salón cuando el profesor de Historia, apareció y nos dijo que iría por unas cosas que le faltaban, pero antes me dio un grupo de carpetas. Cuando las puso en mis manos inspeccione su mente ya que me pareció raro como vio a Lysandro. Otro error mío, No tome en cuenta que Lys tendría clases, solo pensaba en el problema de Nathaniel y Castiel, así que arregle este asuntito fácilmente. Le hice creer que Lysandro se sentía mal y había pedido permiso para tomar algo de aire fuera, pero como le vio algo descompuesto no le pareció extraño que no regresara en toda la clase.

Terminando el contacto, se dirigió al albino luego se fue.

-¿Qué paso con el viejo Lys? – preguntó Castiel

-No tengo ni idea – respondió extrañado

-Tierra llamando a los chicos, ¿me copian? – bromee para que me prestaran atención.

-Disculpa, es que ese profe es de los más locos que tenemos – me informo el victoriano

-Bueno creo que tienes clases Lysandro y nosotros debemos entrar, el profe no tarda en regresar, luego nos vemos – comente mientras abría la puerta del salón

-Nos vemos al rato Lys – dijo el pelirrojo mientras el otro se iba

Deje las carpetas en el escritorio, para luego irme a mi asiento. Castiel ya estaba en el suyo.

-Me das mi mochila – solo me miro y luego la abrió dándome uno de mis cuadernos

-No dije eso – ¿Qué estará pasando por su cabeza?

-Ya lo sé, solo quiero ver que traes – luego se puso a revisarla – Que flojera nada interesante

-¿Qué esperabas encontrar? – dije mientras revisaba mis cosas cuando me la entrego

-No sé, cosas góticas, cadenas, ¿un arma?

-No creo que sean cosas que se puedan traer a la escuela – dije extrañada, ¿o será que si se pueden traer?

-Según las disque reglas no, pero pensé que traerías algo interesante – se cruzo de brazos recargándose en el respaldo.

-No sé qué consideres interesante… - nuestra platica se interrumpió al ver entrar al profesor

La hora paso lentamente, la historia no es de mis aéreas favoritas que digamos, bueno mejor diré la información que tienen de la historia es la que no me gusta. Muchas de las grandes guerras fueron acabadas por la intervención de los Caballeros y no por esos tratados y demás planes absurdos y simplones.

Al salir del salón nos topamos con Lysandro y Melody

-Hola de nuevo – les dije a los dos

-Hoo…la – la castaña miraba al piso, pobre chica

-Melody me dijo que te quería ver – informó el de mirada de colores

-Bien, en un momento regresamos – mencione mientras tomaba de la mano a la castaña para alejarnos un poco

-Habla mujer, ¿ó te asuste tanto? – use un tono burlón, pero conciliador

-No es eso, es que no debí comportarme así contigo

-No te preocupes, Nathaniel me dijo que eres delegada

-Sí, soy delegada de grupo, pero…

-Hay esta la respuesta, si hubiera sido yo, actuaria de la misma forma que tu lo hiciste

-Aun así, te pido una disculpa por mi actitud, espero que podamos llevarnos bien

-Dalo por hecho – sonreí mientras nos dábamos la mano, genial otro contacto con influencias. Athena gracias, no me haces sufrir en balde.

-Me despedí de la castaña y regrese con los chicos para irnos

-¿Tienen planes? – preguntó el ojigris

-Tengo que seguir ayudando a Leigh

-Yo, terminare de arreglar unas cosas

-Eso mismo dijiste ayer – menciono el albino

-¿Y tu cómo sabes eso?

-Me lo dijo Rosalya

-¿La chica de la tienda? – el solo asintió – Sí, pero aun no acabo

-Ya que, entonces será mañana – Castiel se despidió con una seña de mano, dejándonos parados en medio del pasillo

-No le hagas caso así es siempre

-Ya me di cuenta. Bueno nos vemos mañana Lysandro

-Hasta mañana Jossy – me dio un beso en la mano antes de irme.

Camine con calma por las calles, viendo a las personas ir y venir. Que diferente es esto de Rodorio.

Al llegar a mi departamento me pongo a terminar de revisar los mapas y demás planos que he traído del Santuario. Al ir cayendo la tarde tomo un breve descanso para comer algo y cambio mi ropa por algo más cómodo para dar un rondín por la ciudad. Empleando un traje de entrenamiento completamente negro, mi cabello trenzado y una capucha para ocultar mi rostro, dejando solo mis ojos al descubierto, salgo a la oscuridad de la noche con la sola idea de localizar mis objetivos.

Nota: Se que va algo lenta pero aun no se como darle mas prisa a la historia :P me disculpo por eso, pero les prometo que la espera valbra la pena.

Como les prometí la otra vez un dibujito, les dejo la ficha de Josely s/tc3nyj35fjp9d09/Josely%

ire subiendo las de los personajes de mi autoria cada vez que salgan en la historia