Capitulo 4: Entre remordimientos y preparativos

Sus latidos comenzaban a sentirse más fuertes, sentía una extraña necesidad de saber quién era.

-Soy…

-Soy…¡NARUTO! -¡Dios casi el tímpano de Neji quedaba roto de por vida!

-¡Naruto!-Dijo sorprendido ¿Cómo era posible que no pudiera reconocer su escandalosa voz?

-Jajaja…buena esa Neji…pensaba que si me reconocerías –Dijo ahora una escandalosa y divertida voz en vez de una seria y apagada voz.

-¿Qué quieres?- Si ya se había dado cuenta porque no reconocía su voz. Era demasiado tímida, cuando en realidad era demasiado escandalosa y…muy escandalosa.

-Wow…ese buen cerebro se te ha jodido Neji…antes me hubieras…

-Maldición…-Colgó. Su furia era ENORME, ya se estaba volviendo costumbre llamarlo a altas horas de la noche y si fuera para cosas de vida o muerte o tan siquiera de vital importancia, ¡pero no! Le llamaban solo para estupideces y estupideces demasiado grandes. ¡Lo tenían harto! Habían roto record, habían acabado con su poca paciencia ya conocida.

¡MALDITA SEA!

De nuevo el timbrazo del celular, esta vez estaba pensando seriamente en apagarlo en las noches y no le importaba si se quedaba dormido, ya que tenía una alarma dentro de él. La cual también odiaba.

-¿Qué quieres Naruto? –No era posible, la primera vez en tanto tiempo que se comunicaba y solo era para molestar…esto era inaudito.

-¡Fue muy grosero de tu parte colgarme! –Dijo con mucho coraje, como si no se lo hubiese merecido –Yo consiguiendo tú número celular…cruzando tierra, mar y aire, pagándole a espías. Que los suelos de Troya y los mares de Grecia…-Oh si, esta vez sí que había exagerado, y la paciencia de Neji se había agotado.

-¡YA! Basta… ¿¡Qué quieres Naruto!-Contesto lo mas frió que se pudo, y con un sublime "grito".

-Pues quisiera saber ¿Cómo estabas? –Pregunto divertido. Si algo le podía divertir a este intrépido personaje era ver ó en este caso escuchar desquiciados a sus amigos por sus "Pequeñas ocurrencias".

-Bien… respondí tu pregunta…-Estuvo a punto de colgar.

-NO ESPERA –Cuando fue interrumpido. Esta vez sí sabía que Neji estaba enojado, de eso estaba consciente. Así que decidió dejarse de bromas –Aparte para saludarte yo te quería hacer una invitación –Dijo rápidamente antes de que Neji le colgara.

-¿Invitación? No será otra de tus bromas ¿verdad? –Dijo exhausto de reclamarle.

-No, va ser este sábado, en el salón Eclipse…a las 8:30 de la noche. Es muy importante tu asistencia, en verdad. –Esta vez si hablaba enserio, a leguas se le oía.

-Lo siento no podré ir…

-Pero…pero ¿Por qué? –Quería una explicación lógica.

-Sabes que estoy estudiando en…Tokyo Metropolitan University no voy a ir a una fiesta, no voy a viajar más de 5 horas para una fiesta que durara casi lo mismo de mi viaje. Gracias pero no.

-¿QUÉ? ¿No estabas hace unos meses en Fukugawa? –Pregunto intrigado.

-Pues…ando viendo algunos asuntos de las empresas Hyuga International y ando de vez por allá. Pero pues solo son unos cuantos días…a veces hasta uno.

-Vaya…-Susurro –En fin, disculpa por la molestia Neji, bueno en ese caso te lo diré-Dijo con mucha desilusión, al saber que uno de los invitados más destacados e importantes no estaría ahí. -ehm me casare con Sakura y bueno, vamos a tener un hijo, y pues la fiesta era para anunciarlo. –Explico fríamente.

-Vaya, no pierdes el tiempo-Dijo en cierta tonalidad de sarcasmo, pero solamente lo que lo conocían sabían que eso era como un "Felicidades" de cierta forma -…en fin gracias por la invitación. Tengo que descansar así que…

-Si no te preocupes Hasta luego.

Colgaron.

Maldito remordimiento

Habían pasado varios días después de esa llamada telefónica, mejor dicho habían pasado 3 días, era jueves. Y aun sentía ese maldito remordimiento que no lo dejaba en paz. Tres días y todo lo que pensaba era la voz de desilusión de aquel rubio. Suspiró. Aun no quería abrir los ojos. Pero su instinto decía que ya era hora de levantarse, y que estaba amenazando con un dolor de cabeza si no lo hacía.

Se levanto pesadamente, aun el remordimiento de no asistir o más bien no aceptar la invitación de su viejo amigo se hacía presente de nueva cuenta, ni siquiera había pensado en la respuesta.

El tuvo la culpa por hacerme molestar –Se podía "lavar las manos" excusándose con aquella barata respuesta. Su conciencia al parecer quedo tranquila. Siguió su rutina tan monótona como siempre, pero ahora en vez de estudiar solo veía las noticias,o...lo que le pareciera entretenido, en la habitación que le pertenecía dentro del instituto.

-Varios acontecimientos ocurridos se han…- Se escuchaba al prenderla.

-¡YO JAMAS TE TRAICIONE!... –Su paciencia se agotaba…

-La fauna, es vital para los animales de esta habitad…-Decidió apagarla.

¿¡Donde demonios estaban aquellas series que tanto le gustaban!

Se preguntaba constantemente, apunto de una crisis nerviosa. Mientras que constantemente apagaba, prendía, cambiaba de canal más o menos unas cinco veces seguidas para de nueva cuenta volverla apagar. Sin ponerle mucha atención todo lo que pasaba.

Vaya, nada bueno aún. –Pensaba amarga y aburridamente. Solicitaba cualquier cosa, Dr. House, CSI, La ley y el orden. Ah como le gustaban aquellas series que utilizaban como primera instancia la lógica. Pero lo que estaba pidiendo estaba fuera de su alcance, ya que si era mucho pedir que saliera en la noche y a mediados de semana, era aun más imposible pedir que saliera a las seis y media de la mañana. Donde probablemente era el único que pedía ver esas series a esa hora. Apartando a los fanáticos de su reloj de pulso, aún no pasaba de las seis, no tenía nada que estudiar, la sesión de exámenes habían terminado, toda su tarea adelantada y lo peor de todo, a un, un compañero de habitación roncando escandalosamente. Realmente esa no era su semana, ni mucho menos iba ser su día.

-Apágala ya maldito Nerd…-Se escucho una adormilada voz- aun falta una hora para levantarse… -Dijo molesta la voz, aún se notaban estragos de que estaba semi-dormido

Estúpidez de televisión y de compañero de cuarto ¡En su departamento estaría mucho mejor! Ahí sí que podía ver todo lo que quisiera, tenía cable, tenia Universal Channel, History Channel, entre otros. Decidió apagarla para no escuchar más los lamentos fastidiosos de su compañero.

Decidió ir por su laptop a ver qué tan interesante estaba hoy la red.

-Maldición…-Mascullo entre dientes al ver el mismo título que hace una semana estaba en la sección de intereses personales, guardado como favoritos. En ese momento odiaba toda la tecnología que estaba a su alrededor, incluyendo al estúpido celular, que por su culpa había tenido dos noches seguidas de llamadas telefónicas desagradables.

Remordimiento

¡DIABLOS! Por fin se había olvidado de esa palabra y de ese sentimiento, mientras se sumía en su aburrición. Ahora odiaba más que nunca a su celular, a su estúpido celular que no en balde lo despertaba si no que también le hacía recordar ese sentimiento tan desagradable con tan solo recordar ese pequeño aparato molesto.

Opto como última alternativa abrir su correo, lo abrió sin mucho afán de interés, ya que sabía que si lo abría, habría como 50 mensajes nuevos en bandeja de entrada y todos con la misma estupidez de "TKM. Pasa esta cadena a 20 usuarios si no tendrás mala suerte durante un año, no conocerás el amor de tu vida y serás calvo" –Hmp –Sonrió sarcásticamente, viendo como la pagina se cargaba para mostrar sus correos "Y si los pasas mañana conocerás al amor de tu vida, y jamás te traicionara." Y al final con la estúpida palabra "Suerte" -« ¿Suerte? »–Razonó - «la suerte no existe. Solo son para tontos» -dedujo.

Al fin había abierto la pagina, como supuso, un montón de basura electrónica ocupando la memoria virtual de su "Adorada Laptop" solo uno fue el que le llamo la atención.

"Becario" –Leyó en el asunto que indicaba el correo. Abrió los ojos un poco sorprendido, al ver que provenía de un correo no conocido, o por lo menos que no tenía en su lista de contactos, lo abrió sin esperar más.

«Sr. Hyuga»Empezó a leer en su mente

Sr. Hyuga, por medio de este presente le hacemos llegar este comunicado de la Secretaria de Administración de Empresas. La cual le honra comunicar que hoy el día 28 de Mayo del 2010 decidió agregarlo al sistema como Becario Oficial. Con este permiso tendrá derecho a ejercer y demostrar sus excelentes capacidades como estudiante. También le damos la oportunidad de colocarse en una de nuestras siguientes empresas patrocinadoras:

-Compañía Tokio.

-Hyuga Internacional Comunications.

Alzo la ceja -Oh vaya sorpresa…-susurro con mucho sarcasmo. Continúo leyendo.

-Tohoshiba.

-Teriyaki

-Hiro's Hoken Corp.

Siendo seleccionada su opción de empresa favor de confirmarlo con el Lic. Orikawa Baker, director del Instituto.

Fecha limite 31 de Mayo.

Por su atención Gracias

Atte:

La Coordinación de la Secretaria de Administración de empresas.

«Fecha limite 31 de Mayo 2010» Rezumbada en su cabeza. Vio la fecha. 31 de Mayo

¡Hoy es el día límite! Rápidamente hizo la solicitud de la empresa para petición de la empresa. El sabía que se tenía que dar prisa, ya que el director de aquella universidad se ocuparía dentro de los primeros treinta minutos.

Se escuchaban los dedazos en el teclado de tan rápido que escribía, tenía que tener buena presentación, ortografía impecable, y claro su petición con bastante formalidad y palabras técnicas.

Al fin lo había acabado, rápidamente se vistió con una vestimenta casual, como casi siempre lo solía hacer. Salió de prisa de su habitación para dirigirse al cuarto de impresión, ahí agarro una maquina y lo imprimió.

Llegando con mucha velocidad, agitado y un poco sudado a la oficina del director. Respiro profundamente para controlarse antes de tocar la puerta. Logro su objetivo. Toco

-Pase –Se escucho dentro de la oficina.

Paso muy tranquilo –Buenos días –Fue lo primero que dijo al entrar a la oficina.

-Sr. Hyuga Buenos días –Lo vio fijamente -¿En qué le puedo ayudar?

-Pues como vera, vengo aquí para entregarle…-Le entrego la solicitud recién hecha –esto…

El director lo vio con un gesto extraño –Vaya…no es usual en usted, entregar las cosas en el tiempo límite. –Le dijo mientras recibía el documento.

-Si…mil disculpas –trato de excusarse –es solo que…- «Piensa algo rápido» -no había abierto mi correo hoy en la mañana lo vi. Pero aquí esta.

-OK –Al parecer no le ponía mucha atención a la "excusa"-según el director- al estar leyendo que todos los datos estuviesen bien. -Lo siento, no puede entrar a su propia empresa.

-¿Qué?-Dijo sorprendido –Se frustro al oír la respuesta como negativa. –Pero ¿Por qué? -Quería una explicación y ya. No era posible si ahí ejercía la mayor parte de sus prácticas, ahí estaba lleno de experiencia y el no veía el inconveniente alguno. Por eso eligió la empresa de su familia, al fin y al cabo, ahí es donde finalmente debería de trabajar.

-Es su empresa, aparte ya no hay cupo. –Explico cortantemente –Sr. Hyuga, lo siento, será revocada su petición.

-¡Pero debe de haber un lugar! Es la empresa de mi tío.

-Lo siento, no.

Salió de la oficina del director, sin despedirse, sin nada y azoto la puerta.

¡POR UN CARAJO!

¡ERA SU EMPRESA!

Pero se le olvidaba algo…su empresa o casi su empresa, podía dar órdenes ahí, contratar y despedir gente a su antojo. Pero aquí en la escuela el no mandaba.

¡MIERDA!

Por alguna razón sus piernas no respondieron, al darse cuenta de su "pequeño error" Rápidamente se dio la vuelta y abrió sin permiso la puerta del "ofendido" director.

-Señor una disculpa…yo…

-Vaya…no te esperaba tan pronto, después de ese pequeño acto Hyuga.

Si, su ego cayó por los suelos, se sentía en la torre Ifel, pero cayó cual si fuera torre de babel (1). Y aún más con los comentarios sarcásticos del director, su ego sí que estaba más que pisoteado, pero él no mandaba ahí. Y eso debería de aprenderlo.

-¿Qué deseas? –le respondió cortante

-Yo…solo venia a saber si tenía tan siquiera un cupo en alguna empresa. La que sea. –Okay esta vez Hyuga bajo impresionantemente su ego. Pero no le quedaba de otra, lo tenía que hacer. Como odiaba que sucediera eso. Pero el director aun no se encontraba a salvo del poderosísimo ego del Hyuga, ese mal director vejete lo iba a pagar caro. Oh si del Hyuga nadie, absolutamente nadie se salvaba.

-Las practicas empiezan a partir del, lunes…-Al parecer buscaba un documento entre otros tantos que estaban encima del escritorio. – ¿A sí que cualquier empresa Hyuga? –Pues, la única que está disponible es la de…-Sonrió con complacencia al ver cuál era la única empresa libre…- Hiro's Hoken Corp.-

-¡Pero esa es la competencia de…!

-Sí, lo sé. Dijiste que cualquier empresa. Las empresas comenzaran a trabajar con los becarios a partir del lunes. Así que necesito que empaques tus cosas y mañana te marches a Fukugawa, ahí está la coordinación central de la empresa ahí te harán el recorrido de la empresa.

-¿Y…y la escuela...? –Pregunto sorprendido.

-Halla abra cursos cada fin de semana. –Le dirigió la hoja y una pluma –Firma, este es el contrato, no te preocupes por el hospedaje, ni por el seguro, las empresas patrocinadoras lo pagan…

Colocó la punta de la pluma en el documento y empezó a firmar, mientras que una sonrisa sarcástica se empezó a dibujar en su rostro. Oh si, esta vez sí que lo pagaría este vejete, y la pagaría muy caro. Su sonrisa se amplió cuando un más malvado pensamiento cruzo por ella.

El director solo lo miro de reojo y le llamó mucho la atención esa pequeña curva en los labios de Neji -¿Se estará burlando de mi?- Razonó por un instante. Frunció el ceño, no le agrado para nada esa idea. –Sr. Hyuga…

-¿No es gracioso? ¿Ayudar a la competencia…? Aquí tiene su documento. .Se lo entrego.

Gracias–Definitivamente se le adelanto…y definitivamente no era el…ó al menos eso creía.

-Bueno entonces me retiro, si es que me voy a ir mañana. ¿Alguna cosa más?

-No y suerte.

Veía su habitación, la contemplaba, en realidad le agradaba. Definitivamente la iba a extrañar. Volteo a ver su cama checando que todo estuviera ahí, que no le faltara nada puesto que a primera hora se iba a ir. Se sentó y observo la dirección. -Vaya, está cerca de la empresa Hyuga- Le alegro ya que no tendría que lidiar, buscando la tal "empresucha"

También recordó que quedaba cerca del salón eclipse, sonde su amigo iba a tener su fiesta.

-Me pregunto si…

-¡NEJI! –Le saco un gran susto esa voz

-Ayame…-susurro al reconocer dichosa voz, rápidamente arrugo el papel, el cual tenía la dirección de aquella empresa.

-Vaya…no me digas que te saque un susto –suspiro- lo siento -¡Oye! ¿Para qué son esas maletas? No me digas que te vas a ir a la empresa Hyuga. –pregunto curiosa

-No…

-¿Entonces?

-¿Te acuerdas de los exámenes para las becas?

-Si claro…

-Pues ya dieron los resultados…y me tengo que ir a Hiro's Hoken Corp.

-Vaya…debe de ser duro, ya que es la competencia ¿No?

-Pues, si algo…-No sabía cómo decirle que se iba a ir durante seis largos meses, pero tenía que hacerlo, tendría que ser lo más humano posible para que a ella no le doliera tanto. –Ayame…-

-Si dime…-No sabía porque, pero presentía algo, rara vez le hablaba con su nombre, siempre le decía las cosas como iban, cuando decía el nombre quería ganar tiempo para pensar cómo iba a decir las cosas. Algo malo estaba ó iba a suceder.

-…No es solo visitar la compañía, me tengo que quedar seis meses allá en Fukugawa. -¿Eso era lo más humano? ¡Rayos! A veces se detestaba, pero no podía ser de otra forma. Ya lo había dicho. La logro ver de reojo vio sus ojos como se tambaleaban.

-Vaya… eso sí que es…sorpresivo…-Su corazón latía rápido no lo podía controlar, aún ni respirando profundamente. Ya no tenía mucho sentido, Neji ya se había dado cuenta que se había puesto mal con la noticia, lo único que quedaba era no sacar el llanto. También lo único que quedaba era pedirle una cosa…pedirle –Neji quédate esta noche conmigo…

Sus ojos se abrieron de par en par ¿Una noche con su mejor amiga? No lo podía creer lo que le estaba pidiendo, era pedir mucho. –Ayame…yo…

-Es lo único que te pido Neji –Agarro su mano y la poso sobre su rostro. –Yo aún te amo, se que tú no me amas…pero…-Su voz se empezaba a distorsionar por el nudo en la garganta que no provocaba más que dificultarle las palabras a aquella chica –se que tú no. Así que por favor, solo es una noche, para ti no significaría nada, pero para mí, significaría mucho.


-¿¡Por qué siempre se me hace tarde! –Lo decía como si ella tuviera la respuesta ó en este caso la culpa de que salieran tarde del instituto.

-Pues porque no organizas tu tiempo Tenten…y yo no tengo la culpa de ello –Se trato de defender de tal agresividad.

-Tienes razón…-se resigno ante la respuesta correcta -¡Mira ahí esta! –Señalo al lujoso carro negro. –Temari te cuidas mañana nos vemos.

-Si…-sonrió –Solo asegúrate de comprar el vestido más lindo ¿Vale?

-Claro…Nos vemos –Corrió hacia los brazos de su prometido y le planto un beso.- ¿Esperaste mucho?

-No…de hecho llegue veinte minutos tarde suponiendo que tu ibas a tardar –le respondió con una sonrisa.

-Jejeje…lo siento, estaba con Temari, y bien ¿Nos vamos?

-Claro…-

Ya era el vigésimo tercer vestido que se probaba en la vigésimo cuarta boutique, el podía jurar con su vida que con todos aquellos vestidos se veía como una diosa, en verdad cada uno de ellos le daba un toque distinto. Una pequeña sonrisa salió de su rostro al recordar como se le veía uno de los primeros vestidos, le daba un toque de sensualidad y a la vez de inocencia.

Cerró los ojos durante un momento y la empezó a ver de nuevo en su mente…

-Ese color rojo le asentaba muy bien a su piel apiñonada y a sus ojos chocolate- Pensó, mientras iba recordando cómo es que se veía la curva de su cintura y los tirantes debajo del hombro y una gran vista al nacimiento de sus pechos, y esos pequeños diamantes como adorno se le podían reflejar en los ojos.

Arrugo la nariz e hizo una mueca al recordar el por qué no se lo había comprado.

-«Está muy escotado de la espalda y de enfrente»

-¡Y QUE ESO LA HACIA LUCIR MUY SEXY!-La regañaba desde sus adentros, pero sabía que si se oponía a su decisión, ella se iba a enojar y no se sentiría nada cómoda el día de la fiesta e iba querer faltar, o siempre iba a poner una mueca…

-¿Qué te parece este Kankuro? –Esa dulce sintonía le hizo regresar a la realidad de nuevo.

-No me gusta…-¡El quería el rojo! –Eso déjalo para las monjas….-Puso los ojos en blanco.

-Démelo. –Le sugirió a la señorita que la atendía.

-No Tenten…no lo hagas.

-Pues entonces no seas así ¡Respeta mis gustos! ¡Ya no quiero nada de vestidos!

-¡No tú te compras uno ahora! Llevamos más de cinco horas probando vestido tras vestido para que no te compres ¿Ninguno?

-Pero…-Molesta bufo para el lado contrario de él y negó con la cabeza. A su vista encontró en el local de enfrente un vestido negro. –Bueno muchas gracias señorita seguimos viendo.

-Si hasta luego.

-¿Ahora donde vamos Tenten? –Pregunto fastidiado

-Al vestido perfecto.

-Buenas…tardes…-Saludo dudosamente al no ver a nadie.

-Esta boutique no es de las grandes marcas.

-No seas así…-Le regaño -¡Buenas Tardes! –Alzo un poco la vez para ver si alguien la escuchaba.

-Buenas tardes…-le respondió una dulce ancianita, la cual salía de una cortina, al parecer de la parte de atrás del local. La anciana tenía una estatura bajita, con casi todos sus cabellos plateados amarrados en un chonguito y con una orquídea. Sus ropas eran de costurera y en su bata tenía varios alfileres. Sus ojos eran tan negros, tanto como la oscuridad, a pesar de tener tan oscuro color, no dejaban de brillar de esa ilusión de niño pequeño al comprarle un dulce. Y su piel era blanca, con algunas manchas, signos de la edad.

-¿Disculpe usted atiende el local? –Le pregunto la interesada del vestido –Es que estaba…

-Si señorita…-La interrumpió -y creo tener lo que usted busca- Con un poco de dificultad y también con lentitud ayudada por su bastón se dirigió a un estante y de ahí saco un vestido negro.

-Señora no creo que ese sea el estilo de ella –Le dijo Kankuro molesto.

-Mi niña tu ¿Qué dices? ¿Te animas? –Se lo ofreció –Es tu decisión.

-Pues…-lo agarro poco convencida ya que a simple vista no le gusto el modelo –si…no hay nada que perder.

-Aquí mi niña, aquí está el vestidor –Le abrió una cortina y prendió la luz de ese cuarto. –Me avisas cuan do termines de ponértelo para ver si le hago algún ajuste.

-Sí, gracias…-paso dudosa. Examino el lugar con la vista y decidió ponerse el vestido. Al fin había despojado de sus ropas, alzo las manos y se puso el vestido por arriba metió las manos por los tirantes y jaló la falda. Coloco su mano en su espalda y como pudo cerró el cierre.

Volteo a verse en el espejo. Abrió los ojos de par en par. En verdad ese vestido se veía hermoso, es el que había estado buscando todo ese tiempo. Era simplemente perfecto.

-Listo señora…-Se escucho fuera de la cortina

-Mi niña te vez preciosa –Dijo en cuanto entro –Te queda perfecto.

-Tenten a ver…

-No, usted deberá de esperar afuera. –Le impido la vista y el paso –Mi niña en verdad llévatelo…Que él no impida tus cambios de decisiones. Que no te maneje y que te quiera como eres.

-Se-señora yo…¿Cómo es que..? –Se confundió brutalmente al ver que la viejecilla le decía todo en un segundo ¿Era adivina o qué?

-Con todos estos años encima…todo se aprende. No es que sea bruja ni nada.

-¡Me lo llevo! –Dijo gustosa. Se desvistió rápidamente y casi con la misma velocidad se volvió a vestir con su ropa. -Tome –Se lo ofreció gustosa, mientras salían del pequeño vestidor. –Envuélvamelo y la cuenta por favor –Se lo dijo muy gustosa por la compra, al fin después de tanto tiempo al fin había encontrado el vestido perfecto para ella.

-Son 450 yens…-

-Claro, lo suponía más barato. De seguro no es de calidad, pero bueno es decisión de ella, no mía.

-Si…joven, es de mejor calidad que esas que son llamadas boutiques, y claro que es decisión de ella.

-Ya Kankuro…vámonos –Hizo una pequeña reverencia hacia la anciana –Gracias señora, le prometo cuidar bien este vestido, es hermoso.

-Por cierto mi niña, te regalo estos zapatos. Van muy bien con ese vestido. Y si el señor piensa que tienen piojos, están sucios o algo, no tienen nada, solo que no salieron en la última venta de zapatos que hice. Combínalo con algo plata, se verá muy bien.

-Gracias señora no se hubiera molestado, gracias por todo y hasta luego, ya seré su clienta.

-Si mi niña. Hasta luego.

Al fin salieron de la tienda de ropa de aquella agradable viejecilla, ella con una gran sonrisa en el rostro emocionada por ponerse aquel vestido tan maravilloso. ¡Ya lo quería utilizar!

Y él con la nariz arrugada, una mueca de lado y el ceño fruncido. Molesto aun con la compra y también por la absurda vieja ¿Qué tenía que estar manipulando a SU novia? Vio su reloj de mano las 8:30 bufo molesto, llegaría como a las once a su casa y ¿Todo por qué? Porque la señorita no quiso ninguno de los primeros vestidos.

-Me voy sola…

-¿Qué? –Pregunto irritado –No por favor…ahora no me salgas con esto ¡Súbete! Ya nos vamos.

-No me grites… ¡Yo soy la que va utilizar ese vestido no tu! –Se subió molesta al carro.


-Neji…-Gimió un poco al sentir como sus varoniles brazos recorrían su espalda ya desnuda, cerró los ojos para deleitarlo, para sentirlo milímetro a milímetro. Ahora ella ya casi era del, de él hombre que amaba en ese instante. Lo beso intensamente, como si su vida dependiera de ello. De sus finos labios bajo a su cuello besándolo y chupándolo poco a poco, ella se embriagaba de su aroma, bajo aun más hasta llegar a su pecho, besando con cuidado cada uno de sus pezones. Los beso una segunda vez para después acariciar su torso, mientras que el apretujaba su espalda.

La contemplo un poco, en verdad era muy bella, tenía muy buen cuerpo, más de lo que podría aparentar a simple vista, pero ella no merecía esto.

-Basta por favor Ayame…-La separo con delicadeza –Esto no está bien…entrégate con el hombre que realmente ames…

-¡Yo te amo! –Lo abrazo.

-Pero que el también te ame a ti, tanto como tú lo ames a él. –Se levanto de la cama de ella, sabía que había sido un error, pero lo pudo corregir a tiempo. Es que no era porque el no la quisiera, el, la adoraba, pero más bien la quería como una hermana. No más, por más que esta noche la trato de ver como algo mas no pudo, su mente y su corazón se renegaban.

-Me voy Ayame…sería un error estar aquí. –Se vistió rápidamente y se marcho –Por cierto, madruga ya que me vendré a despedir temprano…-Y cerro la puerta.

-Neji…-Se acostó en su cama oliendo cada esquina en la que él había dejado su esencia, mientras rodaban cristalinas lágrimas. Ella sabía que él tenia razón, el de alguna forma la quería proteger, pero dolía en la forma en la que él lo hacía. Solo quería estar con él. Pero, el hizo todo lo posible. Se enredo entre sus sabanas y empezó a tratar de dormir, con el triste recuerdo que le quedaba de él: Su aroma en las sabanas.

« ¿Qué estás haciendo Hyuga?»-Se preguntaba a regañadientes mientras se daba una ducha para poder olvidar lo sucedido. No le sirvió de nada, pensó aun mas. No culpaba a Ayame que lo odiara, bien merecido se lo tenía, pero él no quería que ella se sintiera mas mal…En verdad era una chica muy linda, pero por más que el intentaba verla como algo mas no la veía. Prueba de ello, prefirió" jugar" con Akemi…Los ojos se le estaban cerrando. Decidió salirse de la ducha para poder dormir un poco ya que el viaje sería demasiado largo.

Vestido con solo una bermuda se hecho a dormir, para no pensar en nada más.

«Perdóname Ayame»


-¡TEMARI EL VESTIDO ESTA PRECIOSO! –A primera hora de la mañana ese fue el grito que rezumbo a sus oídos de la rubia.

-¡Tenten! No tenias que gritarme gracias.

-Lo siento Temari. ¡Es que si lo vieras…! –suspiro alegremente.

-Seguro que si…

-¡Señoritas dejen de platicar ó me temo que las tendré que llevar a dirección!

-Si…-Sonaron unísonas.

Mientas Temari escribía un papelito le pego en su cabeza, para de ahí caer en la banca. Le llamo la atención. «Un papelito de Tenten» -Lo abrió y lo leyó -«Gracias por ser mi amiga»-Una enorme sonrisa se asomo en la cara de la rubia.


-Me voy ya Ayame…-Toco la puerta diciendo eso.

-…-recibió al silencio como respuesta -«Está enojada» -dedujo al no recibir respuesta

-Neji…-se escucho al otro lado de la puerta –Cuídate mucho por favor…-Se recargo en la puerta-…y llámame cuando llegues, perdón por ser una molestia en tu vida…-se escuchaba un pequeño llanto, del otro lado de la puerta.

-Ayame…-suspiro –Prometo cuidarme y llamarte cuando llegue…y no eres un estorbo, eres…alguien especial para mí. De una forma muy linda. Tú también cuídate mucho

-Neji…-Se logro escuchar la voz de sorpresa, sorpresa al oír a Neji decir algo como eso. –Neji…Neji…-Ya no había respuesta. Se había marchado ya. Ahora ya había terminado todo.- «Gracias…Neji…»


Ya casi no podía esperar ya casi iba ser el día, en el cual iba a lucir ese hermoso vestido, el día el cual iba a ver a sus amigos y ver nacer una bonita familia ya no podía esperar tanto tiempo. Ya solo era cuestión de horas.

-Temari…dime que iras a peinarme y a ver que cosas me quedan mejor.

-Claro…es lo menos que puedo hacer por faltar-

-Gracias-


-Sr. Kankuro, ya llego el becario.

-Hazlo pasar.

-Si-

-Buenas Tardes…-

-Hyuga…-


(1) (Mito) La torre más alta considerada en todo el mundo


¡Wuuuuuuuuuuuuuuuu!

¡Hola mis queridas lectoras! Primero que nada mil disculpas por la tardanza, de este capítulo, en verdad, yo llevaba la mitad, pero formatearon mi USB y bueno, se borró todo, solo tenía respaldos de menos de la mitad, y pues en verdad, no me acordaba como iba y tampoco tenía tiempo, ya que fue final de semestre y tuve problemas familiares…las cosas se pusieron feas en todos los ámbitos, pero bueno aquí estoy de regreso.

Bueno lo importante es que aquí ya está este capitulo, y le tengo que agradecer mucho a mi Sis Lenn que si no fuera por ella, no lo hubiera terminado hoy 10/08/10. A las 10:28 PM XDDD jejeje si muchas gracias Lenn ^w^.

Pues bien no queda más que pedir su valiosa opinión y crítica, y muchas gracias por esperar, espero ya tener los capítulos más rápidos de hoy en adelante

Muchas gracias por leerme

Saludos.

¡Y yo también apoyo al NejiTen!

Ss