Aquí os dejo este capitulo.

Aquí empiezna las complicaciones para Lovino por conseguir el aprecio o algo más de Antonio.


-Hola me llamo Antonio-sonrió el joven teniéndoles la mano-¿y vosotros sois?

-Me llamo Kiku Honda-el asiático hizo una reverencia- es un placer Antonio-san

-¿san? ¿eso es japonés verdad?-preguntó sin perder la sonrisa-¿eres nipón?-kiku asintió

-Soy de Tokio

-Yo soy Alfred F Jones y vengo del mejor país del mundo, los Estados Unidos-dijo feliz de la vida hasta que notó las miradas penetrantes de los veteranos-¿he dicho algo malo?

-Mira chaval, si quieres sobrevivir en este lugar, mejor no digas que eres americano-advirtió Antonio sin perder la sonrisa, pero sus ojos se mostraban algo tristes-

-¿y eso por que?

-no es que los americanos caigáis muy bien por aquí kesesesese

-es normal teniendo en cuenta de que el 99,9% de los soldados que custodian esto sean tus compatriotas mon ami –explicó el francés

-no creo que te hagan nada por que ya te han visto hablar con Antonio-dijo el albino- pero por si acaso no lo digas

-¿es que estando contigo se goza de inmunidad?-inquirió Lovino

-Algo asi…esto….-el de ojos esmeraldinos le miró haciendo que el pulso del italiano se disparase

-Lovino, Lovino Vargas.-respondió apartando la mirada

-ah un placer-le sonrio de manera radiante-Lovi love-todo habría sido perfecto en ese momento si no fuera por que al italiano le sentó como una patada en el culo su apodo y no pudo evitar gritarle al hispano.

-¡No me llames así bastardo!-gritó haciendo que todos le mirasen como si estuviese loco, ¿a quein se le ocurria gritarle y además insultarle a un preso de rango "S"? ese chico no apreciaba su vida. Pero para sorpresa de lo que ya estaba planeando el funeral del recién llegado, el hispano no hizo nada.

-Sineto haberte llamado asi-se diculpó-pero es que me pareció buen mote, ¿al menos me dejas llamarte Lovi?

-Si solo es Lovi vale-dijo algo sonrrojado ¿Por qué no podía enfadarse con ese tipo?

-Entonces te llamare Lovi

Estuvieron un rato hablando, les explicaron que en esa cárcel había una biblioteca, que podrías hacer lo que quisieras siemrpe y cuando no te pasases de la raya, que todo estaba muy controlado y que había que tener cuidado con quien provocabas.

Iban a seguir hablando pero una alarma estilo silent Hill les interrumpió

-¿y eso que significa?-inquirió Kiku

-Eso significa que hay que ir a formar al patio que tiene algo que decirnos-explicó Antonio encabezando la marcha.

Llegaron con toda la gente, allí se les unieron un chico rubio de pelo de punta y ojos azules que llevaba una bufanda rayada y que tenía una cicatriz en la frente, a su lado había un chico algo rellenito, muy moreno de ojos avellana y rastas que saludó a Antonio con un abrazo.

-Carlitos-rió Antonio al recibir el abrazo del joven que era más joven que él.

Lovino miró mal a ese chico que por el acento con el cual había saludado al de ojos esmeraldas parecía cubano, pero no fue el único que recibió una mirada matadora, pues aquel joven rubio y de ojos violetas que les había mirado al entrar y que tantas malas vibraciones les había causado.

-Privet Antonio-saludó el joven ruso alejando a la mayoría de ese lugar, solo unos pocos se quedaron alrededor.

-Hola Iván-saludó como si tal cosa Antonio, ¿es que acaso no tenía miedo de ese tipo?, pero si hasta le sonreía.-¿Cómo te va?

-Bien-miro al joven Italiano- veo que has acogido a los nuevos.

-Sip, por cierto ¿tu sabes para que nos han llamado?-preguntó

-hay Antonio tan despistado como siempre-le revolvió los cabellos con dulzura, cosa que alucinó a media prisión- ya estamos en diciembre, es hora del cabio de celda y de compañero.

-Ahh es verdad, gracias Iván-el ruso le sonrió de una manera diferente, es sonrisa era dulce y no daba miedo, era una sonrisa solo para el de ojos esmeraldas, una sonrisa que solo logro enfadar al italiano que no entendía porque esos dos se llevaban tan bien.

Iba a decir algo pero un soldado se puso delante con un megáfono y una lista y comenzó a hablar.

-Haber mierdecillas, escuchadme, vamos a hacer el reparto de habitaciones, normalmente sabéis que los compañeros siguen como siempre, pero como han venido chicos nuevos, algunos cuartos sufrirán modificaciones, estos atentos por que no pienso repetir.-Lovino pudo observar como varios empezaban a rezar por no estar con el ruso o con alguno de los otros dos presos de rango "S"-comienzo-tomo la lista fuertemente y comenzó a leer- Vincent Van Eik y Carlos Castro celda 345-el cubano y el chico de la cicatriz se miraron, no les importaba estar juntos-siguiente

Siguió asi un rato, Francis acabó con un joven coreano llamado Im Young Soon, los hermanos alemanes acabaron juntos, Kiku terminó con un hongkonés de aspecto serio y ara nada amigable y Alfred terminó con un ingles de grandes cejas y ojos verdes hierva que resultó ser el otro preso de rango "S", su nombre Arthr Kirkland. LE soldado siguió dictando las parejas hasta que solo quedaron cuatro persona en por emparejar, un chino llamado Yao, Lovino, Iván y Antonio.

-Bien veamos Antonio Fernández-dijo el guardia y entonces el italiano y el eslavo se pusieron a rezar para ser ellos la pareja del hispano- y Iván Braginski- Lovino pateó el suelo, no era justo, le tocaba con el chino mientras que el ruso era compañero de Antonio.

-Que bien Iván nos ha tocado juntos-dijo Antonio feliz de la vida, sin notar que en esos momentos su compañero le mandaba una mirada al chico nuevo que decía claramente "te he ganado jodete". Porque si el eslavo había notado ese sentimiento en los ojos ambarinos italianos, peor el no iba a permitir que ese tipo le quitase lo que era suyo.

-Ahora todo el mundo a cenar y a la cama-dijo el soldado

Durante la cena el ambiente se notó bastante tenso, Lovino e Iván se mandaban miradas envenenadas durante toda la cena, incluso cuando se fueron a dormir, la batalla de miradas, siempre ganada por el ruso que tenía un arte especial para asustar a la gente, continuó hasta que se cerraron las puertas de las celdas de la galería y las luces fueron apagadas por los soldados.

Eran enemigos y la batalla acababa de comenzar, una batalla en la que no hay armas pero que si pierdes saldrás herido, una batalla en la que no hay muerte, pero que una parte de ti morirá con tu derrota, la batalla por el amor hispano acababa de comenzar, pero lo que ellos no sabían era que el hispano ya había elegido a alguien, alguien que ocupó su corazón desde el momento en que le vio.


Bueno espero que les haya gustado. Se me cuidan ^^