Capítulo 03: El día en que me di cuenta.
Ya habían pasado 2 meses desde el divertido viaje hacia Pokéwood. Por el momento, todo había sido completamente normal después de eso en la escuela de entrenadores. Las clases habían seguido con regularidad, pero en este momento los alumnos de la clase E del segundo año eran los más emocionados, pues era el día del campamento para los alumnos. Es una actividad muy aclamada por todos, una de los que tienen el honor de participar todos los alumnos de segundo año. Es un fin de semana completo en una cabaña del Rancho Ocre para estudiar a los Pokémon del lugar. Ahora mismo, Cheren estaba organizando a todos los alumnos, listos con sus bolsos por cierto, antes de subir al autobús. Se irían por todo el fin de semana.
—Sé que todos están muy emocionados, pero no se les olvide comportarse —Les decía Cheren a todos—. Ahora mismo vamos al Rancho Ocre, desde hace pocos años el dueño permitió a la escuela la visita de los alumnos una vez por año, por eso mismo deben mostrarle un profundo respeto. En ese lugar hay una gran cantidad de Pokémon, así que será bueno para su experiencia como entrenadores, ¿les quedó claro?
— ¡SÍ! —Gritaron todos los alumnos al unísono.
—Bueno, entonces dense prisa. Cuánto más antes partamos, mejor.
Así, todos los alumnos se pusieron en marcha para entrar al autobús.
— ¡Te encontré! —Kyouhei sin previo aviso sujetó a Mei por atrás.
— ¡AH! —Espantada, Mei se soltó lo antes posible tomando guardia—. ¡¿Q-Qué pasa contigo?!
—Me sigo sintiendo mal porque no nos sentamos juntos en el regreso del último viaje... ¡Pero una razón de fuerza mayor me lo impidió! Así que vamos juntos ahora, ¿sí?
— ¡¿Fuerza mayor?! ¡Tú mismo decidiste no hacerlo! ¡¿Recuerdas?!
— ¡Eh...!
— ¡Y ni se te ocurra pensar que quería sentarme contigo! ¡Al contrario, me hizo muy feliz alejarme de ti por un rato! ¡Y espero sea lo mismo esta vez! —Muy enfadada subió al autobús.
—Jaja —Sonrió—. Es tan linda~
—No entiendo por qué lo sigues intentando, Kyouhei —Uno de sus compañeros se le acercó—. Es claro que Mei no está interesada de llevarse bien contigo, y tampoco creo que sea algo que valga la pena.
—Él tiene razón —Se acercó otro de los compañeros—. Es una chica muy temperamental, además de que no es femenina, y... y ni siquiera es una chica linda.
— ¿Oh? —Kyouhei estaba por subir al autobús muy confiado, ignorando por completo a sus compañeros, pero al escuchar eso se detuvo y se dirigió de nuevo hacia ellos—. Oye, oye. Es cierto que es temperamental y no es femenina, pero eso no quita el hecho de que es una chica linda.
— ¿Qué te pasa Kyouhei? Digo, no es fea, es cierto, pero tampoco es que sea guapa, digamos que es ordinaria. Y aquí entre nos, no creo que sea alguien que se preocupe por verse mejor.
— ¿Te das cuenta de cómo viste? —Comentó el otro compañero, casi burlándose.
—Jaja, es cierto. ¿Acaso su madre no puede enseñarle a vestirse como mujer? Pero bueno, al menos está bastante dotada para su edad, solo hay que ver el buen tamaño de esos pechos, si no los tuviera yo realmente creería que es un hombre.
— ¡Cierto! ¡Al menos por ese lado tiene una gran cualidad! Oh, bueno, un par ¡Jaja! Ah, ¿Así que es por eso que dices que es muy linda, Kyouhei? Jeje, aunque también deberías preocuparte más por lo demás, ¿no? Te pillamos.
—N-No es... —Por primera vez, se podía ver a Kyouhei algo incómodo con un tema de este tipo, normalmente le da gusto hablarlos, pero...
— ¿De qué están hablando ustedes tres? —Cheren interrumpió todo con un tono molesto, espantando a los chicos.
— ¡Ah! ¡P-Profesor! —Ambos compañeros gritaron de la sorpresa y los nervios por ser descubiertos.
—No me parece que hablen de esa forma sobre las mujeres, especialmente de sus compañeras de clase. Suban al autobús y piensen en eso. No quiero que se repita.
—S-Sí...
Así, ta todos subieron al autobús, dando marcha finalmente. Kyouhei, ignorando amenazas anteriores, se sentó junto a Mei sin esperar más, aunque iba en silencio, de una forma seria y pensativa, por lo que al menos no estaba molestando.
— *¿Que no es una chica linda? ¿Qué les pasa? —Kyouhei no paraba de pensar en eso—. Definitivamente son ellos los que no tienen gusto. Tal vez sí, ella no sabe aprovecharse... ¡Pero es bastante linda!*
—Hmm~~ —Mei comenzó a estirarse levantando ambos brazos.
— ¿Eh? —Kyouhei aprovechó para observar hacia el busto de Mei—. *Cierto, si está más dotada que las otras chicas de la clase, lo había olvidado. Gracias a su ropa no se aprecian muy bien, aunque... AH~ Es perfecta, no hay duda~ —Antes de seguir pensando en sus babosadas, fue interrumpido por un agresivo codazo que le dio Mei directo a la cara—. ¡Ahhh! ¡¿Pero qué pasa contigo?! —Esta vez sí se molestó un poco.
— ¡Más te vale que comiences a mirar a otra parte, sucio puerco pervertido! ¡Ni creas que no me di cuenta! ¡Con razón ibas tan calladito!
— ¡N-No era eso...! Ay... —Suspiró, pues en realidad no había forma de explicarlo —Ehm... ¿Mei...? ¿De casualidad te consideras a ti misma una chica linda...?
— ¡¿Eh...?! —A ella le tomó de sorpresa esa pregunta, hasta se sonrojó—. Uy... —Controló su ira unos momentos—. ¡Y-Ya cállate! ¡Realmente te la pasas bien molestándome! —Le dio la espalda muy ofendida.
— ¿Ah? ¿P-Pero qué dije? Mei... —Se rascó la cabeza muy confundido.
Pero bueno, luego de ese viaje en bus, finalmente llegaron a su destino, el Rancho Ocre. En la entrada los estaba recibiendo la hija del profesor, Hana, quien iba a prestar su ayuda durante este viaje escolar, junto a su Dewott.
—Es un gusto verlos a todos —Hana saludó cordialmente—. Yo y Dewott ayudaremos a su profesor durante este fin de semana. Espero que nos llevemos bien.
— ¿Ya hablaste con el dueño, Hana? —Le preguntó Cheren.
—Sí. También los dormitorios están listos. Hemos preparado todo esta mañana.
—Ya veo. Gracias. Hiciste un buen trabajo.
Dicho y hecho todo ya, fue momento de entrar para conocer a los dueños y dejar todas las pertenencias en los dormitorios, para así más tarde reunirse afuera con todos, nuevamente guiados por su profesor dándoles las instrucciones.
—Qué alegría tener aquí a la hija del profesor, ¿no? —El mismo compañero de hace un rato estaba cuchicheando con su otro amigo.
—Sí, es tan linda y muy agradable~
—Tengan cuidado —Kyouhei apareció al lado de ambos, casi de la nada—. Si el profesor se enfadó por lo que comentaban hace un rato, imaginen cómo se pondría si hablan de su hija —Al decir esto, los chicos guardaron silencio inmediatamente, casi atemorizados—. Pero, ¿saben? Aún no me cuadra que aprecien la belleza de esa chica Hana y no la de una chica como Mei, ¿qué les pasa?
— ¿Otra vez con eso? Pregúntale a cualquiera, verás que estarán de acuerdo con nosotros.
—Sigo sin entenderlo la verdad.
—Kyouhei... —Cheren tuvo que llamarle la atención a Kyouhei—. Uf... ¿Me dejas continuar?
—Oh. Claro querido profesor, mis disculpas —Aparentó cortesía.
—Bueno, como decía, el objetivo del viaje es para aumentar su experiencia con la captura Pokémon. La mayoría de ustedes tiene un solo Pokémon, ¿verdad? Es por eso que desde aquí hasta mañana me gustaría que practicaran para atrapar a al menos un Pokémon para ustedes. Recuerden que para un equipo la variedad es muy importante. Como última tarea, presentarán al Pokémon que capturaron, ¿bien? Antes de partir, se les fue entregada un total de 10 Pokéball, úsenlas correctamente. También se les entregó un mapa con las áreas marcadas de dónde pueden acceder, no vayan a ir a otro lugar. Hana y yo estaremos supervisando una mitad de las áreas cada uno por si tienen algún problema. Dicho esto y si no tienen ninguna duda, pueden comenzar.
— ¡SÍ! —Todos los alumnos levantaron los brazos con total emoción, por lo que siguiendo las instrucciones, se fueron en rumbo a buscar Pokémon en las rutas cercanas al rancho. Varios de los alumnos prefirieron salir del rancho para buscar por las rutas cercanas. Entre ellos, Kyouhei y Mei.
—Me pregunto qué podría atrapar... —Comentaba Mei mientras caminaba leyendo el mapa, se veía tan entusiasmada que tenía las mejillas sonrojadas.
—Es cierto, ¿qué le vendría bien a una dulzura como tú...? —Contestó Kyouhei, quien caminaba a su lado, aunque por la reacción de Mei al verlo podría decirse que no sabe desde qué momento.
—Argh... ¿No tienes a nadie más a quien molestar? El terreno es muy amplio.
—No quiero dejar sola a una dama, podría ser peligroso.
—Tonto. La razón por la que nos marcaron las áreas en las que podemos acceder es para no encontrar Pokémon de niveles tan altos y así mantener a salvo a los estudiantes.
—Ya lo sé, no necesitas explicar lo obvio.
—Uy... tú... —Contuvo su rabia.
—De todos modos, tenemos hasta mañana para atrapar un Pokémon. ¿Qué tal si aprovechamos para pasarlo bien juntos? —Sujetó la cintura de la chica en forma provocadora.
—Hmph —Le dio un empujón—. Prefiero cumplir con la actividad inmediatamente si no te importa.
—Vaya, ojalá encuentres un tipo hielo entonces, le iría bien a lo frío de tu actitud.
— ¡¿QUIERES CERRAR LA BOCOTA?! —Finalmente le pegó un enorme grito muy enfadada.
—Ya tranquila. Qué carácter...
—No puedo creerlo... ¡Es que no puedo soportarte ni un minuto más! ¿Por qué me sigues? Ya te he dicho que no soy otra de tus féminas tontas, ¿De verdad no puedes vivir con eso?
—O-Oye... —Antes de responder, fue interrumpido por el grito de una de las chicas de la clase. En ese instante, Mei reaccionó inmediatamente y corrió hacia el lugar sin decir más—. ¡M-Mei, espe...! Uf... —Solo suspiró resignado y corrió para seguir a Mei.
— ¡¿Qué pasó?! —Mei fue directamente con las tres chicas, una estaba sentada en el suelo—. ¿Las atacó un Pokémon...?
—E-Eso... —La chica apuntó hacia al frente, donde había un pequeño Pokémon insecto morado que tenía mucha bronca.
—Es un Venipede... Oh, ¿acaso te atacó? ¿Alguien resultó envenenado?
—N-No...
— ¡¿Entonces qué pasó?!
—Es que salió de la nada... ¡Waaaa! ¡Me asustó! —Lloriqueó—. Y tiene una apariencia de tan pocos amigos...
— ¡Es verdad! —Sus dos amigas la abrazaron uniéndose al lloriqueo.
—Eh... ¡¿Bromean, verdad?! —Mei las regañó fuertemente—. ¡¿Están en la escuela de entrenadores y le temen a un simple insecto?! ¡Y ya paren de lloriquear!
— ¡C-Cállate! ¡No tienes por qué ser tan ruda! —Le reclamó una de ellas.
— ¡Nunca serán verdaderas entrenadoras si siguen llorando por tonterías! ¡Deben ser más fuertes y...!
— ¿Están bien? Vamos juntos a la cabaña para que descansen un poco —De la nada, Kyouhei ya estaba presente ahí, coqueteando con las tres chicas.
— ¡Ay! ¡Koyuhei~! —Gritaron las tres muy emocionadas.
— ¡Oh! ¡Por favor! —Mei se enfadó aún más.
Sin embargo, de la nada el Venipede, muy enfadado, decidió atacar sin previo aviso, usando una Carga Tóxica que esquivaron, Kyouhei salvando a dos de las compañeras y Mei a la otra, justo a tiempo.
— ¡¿Q-Qué le dio?! —Se preguntaron las chicas muy asustadas.
—A Venipede se le conoce como un Pokémon muy agresivo —Explicó Kyouhei—. Pensándolo bien, en eso se parece a ti, Mei, es el Pokémon perfecto.
— ¡¿Quieres que te golpee?! —Contestó Mei de forma muy agresiva—. Uf... —Se relajó un momento—. Supongo que tendrá que ser así, después de todo me encanta la determinación que has demostrado —Tomó su PokéBall y de ahí sacó a su Purrloin listo para el combate.
— ¿Eh? —Kyouhei miró hacia sus pies, al parecer había encontrado algo.
— ¡Neko! ¡Sorpresa!
Siguiendo la orden, Purrloin golpeó con fuerza a Venipede, sin dejarle la posibilidad de contraatacar.
—Ok... siguiendo las normas... cuando el Pokémon está algo débil, es el momento... —Mei miró su PokéBall algo nerviosa—. Bien... —Respiró profundo—. ¡PokéBall, ve! —Lanzó la PokéBall directamente hacia Venipede, dejándolo dentro—. ¡Lo hice! ¡Realmente lo hice! —Tomó la PokéBall muy emocionada, celebrando junto a su Purrloin—. Ok... —A continuación sacó a su recién capturado Venipede de su PokéBall y se agachó para hablarle—. Hola... ehm... ¡Mukade!* ¿Cómo estás? Es un gusto... —Le ofreció su mano sonriéndole, a lo que Venipede decidió subir por el brazo hasta su hombro—. Je~ ¡Eres tan lindo! —Se levantó, volteando hacia donde estaban los demás—. ¿Lo ven, chicas? No da miedo si...
— ¡Miren! Me encontré a esta pequeña —Kyouhei tenía toda la atención desde hace un buen rato, con una pequeña Sewaddle que había recogido y ahora estaba en su hombro muy a gusto y mimosa con Kyouhei.
— ¡Kyaaa! ¡Es tan linda! —Exclamó una de las chicas—. No como ese bicho feo.
— ¡Es perfecta para ti, Kyouhei! ¡Se ven tan adorables juntos! —Dijo otra.
— ¡Ay! —Mei ya no podía creerlo—. ¡¿Hablan en serio?! —Dicho esto, solo se marchó del sitio muy enfadada—. No puedo creerlo... ¿eh? —Miró a su lado a Venipede que estaba muy desanimado—. Oye, no dejes que te ofenda lo que puedan decir esas tontas, para mí tú eres muy lindo —Le sonrió haciendo sentir mejor a Venipede.
— ¡Oye! ¡Mei! —Desde lejos había llegado Kyouhei quien se dirigía allí.
— ¡¿Otra vez?! Uf... tranquila... solo ignóralo... —Siguió su camino fingiendo no verle.
—Al fin te alcanzo, Mei —Llegó Kyouhei, comenzando a caminar detrás de ella—. Mira Mei, también atrapé a un Pokémon... ¿Eh? ¿Mei? ¿Me escuchas? MEI...
—*Cálmate Mei... solo ignóralo...*
—Oye Mei... Mei, Mei, Mei, Mei, Mei, Mei...
—Calma... no dejaré que este idiota... acabe con mi paciencia... —Continuaba tratando de contener su ira.
—Mei, Mei, Mei, Mei, Mei, Mei, Mei, Mei, ¡Meeeeeiiiii!
— ¡AY! ¡¿QUÉ DEMONIOS QUIERES?! —Finalmente estalló, volteando para gritarle como nunca.
—Hola.
—Ugh... ¡Tú...! ¡Agh...! Ay... Ya dime, qué quieres... —Bajó su nivel de ira, rindiéndose por fin.
—Ambos somos los primeros en acabar, ¿no te parece increíble? Aprovechemos el tiempo para pasarla bien juntos, ¿bien? Ah, mira —Le mostró a su Sewaddle que le seguía haciendo mimos sobre su hombro—. Ella es Lyndis* puedes llamarla Lyn. ¿No te parece una ternura?
—Sí, muy linda. Aunque para variar a ti te llega todo fácil —Comenzaron a conversar mientras caminaban rumbo al rancho.
— ¿Qué te pasa? Cumplí con la tarea como querías, ¿no?
—Yo tuve que combatir y lanzar la PokéBall de forma correcta... y a ti... simplemente el Pokémon llegó y quiso ser tuyo. Todo te lo traen envuelto en papel de regalo, en serio detesto a la gente como tú.
—Hey, no debes estar celosa solo porque tenga más suerte que tú.
—No es suerte, Kyouhei, se le llama no conocer lo que es el esfuerzo. ¿No te parece aburrido? ¿De verdad disfrutas que todo sea tan fácil? Me emocioné tanto por tener éxito en mi primera captura... ¿Nunca has sentido algo así?
— ¿Eh? —Kyouhei solo pudo observarla sin saber qué responder, apretando fuerte su puño—. No sé de qué hablas, yo siempre me la paso disfrutando, no como tú que te la pasas de amargada siempre —Presumió sin delicadeza.
—Uf... ya lo sabía. Eres completamente desagradable. Y lo peor es que insistes en seguirme.
—Me encanta estar con una chica tan linda~
— ¡Ya te dije que ese discurso no funciona conmigo! ¡Ah! —Justo en ese momento un Herdier pasó corriendo entre sus piernas haciéndola caer, a lo que Kyouhei la atrapó en sus brazos—. Oh...
— ¿Estás bien, Mei? —Le preguntó con una sonrisa amable.
— ¿Eh? ¡Ah! —Se apartó de él de golpe con el rostro sonrojado—. S-Sí... pero qué fue eso...
— ¡Ups! ¡Perdón, perdón! —Yendo hacia ellos, se trataba de la hija del dueño del rancho—. En serio disculpen. Herdier ha estado muy inquieto...
— ¿Le sucede algo?
—Bueno, es que su amigo no está... es muy extraño, pues siempre están juntos. Aunque supongo que Herdier fue a jugar a otra parte del rancho nada más, jaja...
— ¡P-Pero...! Si no es algo común, tal vez es porque algo debió pasarle a Herdier, ¿no es así? Es muy malo, hay que encontrarlo cuanto antes.
— ¿Eh? P-Pero no creo que sea algo serio...
— ¡Nada de eso! Nunca se deben descuidar a los Pokémon. Déjamelo a mí, te juro que lo encontraré —Dicho esto, se fue corriendo para adentrarse a la hierba alta del rancho.
— ¡M-Mei! —Kyouhei trató de llamarla, pero no fue escuchado—. Uf... qué niña...
—N-No creo que sea para tanto... —Dijo esa chica algo sorprendida.
—No lo es, pero a ella le encanta exagerar las cosas todo el tiempo. Descuida —Dicho esto, se adentró tranquilamente a la hierba alta del rancho.
Así se reunió con Mei, mientras que ambos buscan por los matorrales.
—Maldición... ¿incluso para esto debes seguirme? —Se quejó Mei.
—Oye, te estoy ayudando. Así que un "gracias" sería lindo.
—Uf... —Suspiró—. Pues gracias en todo caso...
— ¿No crees que exageras? Dudo que le pase algo malo en un lugar tan tranquilo como este.
—Sin embargo nunca hay que descuidarse. Un Pokémon es un compañero muy importante. Por ejemplo, Neko siempre ha estado conmigo... es muy importante para mí. Mi papá me lo dio y dijo que es mi trabajo cuidarlo... me hizo muy feliz cuando recibí a Neko.
—Mei, es un Purrloin, están en todas partes.
— ¡Pero Neko es especial, imbécil! De todos modos, apuesto que tu Tepig debe ser muy importante para ti. ¿También te lo dieron?
—Hmm... más o menos... me dejaron escoger entre Pokémon especializados...
— ¿Qué?
— ¡Ah! ¡No, no es nada, olvídalo! ¡Bueno! Hay que seguir con la misión del Herdier extraviado. Pero continuemos con la conversación. ¿Puedo preguntar por tu ropa?
— ¿Mi ropa?
—Sí, quítatela, quisiera verte mejo... —Antes de terminar la frase recibió una buena patada en el estómago—. ¡Ay! Ugh... broma... solo era broma... —Se sentía su dolor.
— ¡No hagas tus tonterías de puerco pervertido, menos ahora!
—Está bien... ouch... la verdad quería preguntarte por la falda. Ya sabes, la usas por...
— ¿La falda? Ah, eso. Mi tía me dijo que podría usar una, que se me vería muy bien.
—Eh... pero creo que tu tía no se refería con un pantalón debajo... —Comentó en voz baja.
— ¿Cómo dices?
— ¡Ah! N-Nada... jeje... —Rió nerviosamente.
—Solo quiero asegurarme de que Herdier esté bien, ¿sí? Hmm... —Continuó buscando entre los matorrales.
—*Cielos... de verdad es demasiado linda... —Comenzó a pensar mientras la observaba detenidamente—. No me creo que esos tontos estén tan ciegos como para no notar algo tan evidente...*
— ¿Qué pasa contigo? —Prácticamente de la nada, Mei se le acercó demasiado a Kyouhei, quedando frente a frente muy de cerca.
—Eh... —Kyouhei se quedó inmóvil, pues no se lo esperaba, tenerla tan de cerca mirándolo fijamente—. ¡Ah! ¿Qué...? —Retrocedió para atrás muy de golpe, tropezando y cayendo en el suelo, bajando su visera un poco para ocultar su rostro sonrojado.
— ¿Te pasó algo? —Fue para acercarse de nuevo.
— ¡AH! ¡NO! ¡NO! —Se levantó y le dio la espalda—. Y-Yo buscaré por allá... será más rápido... —Se metió entre los matorrales para irse de allí.
—E-Entiendo... grita si encuentras algo... —Eso le dijo, pero Kyouhei no le respondió—. Vaya, qué chico más raro...
Kyouhei se apartó del lugar para sentarse junto a un gran árbol, sin siquiera interesarse por la dichosa búsqueda del Herdier. Solo quería relajarse.
—Uh... —Soltó un fuerte suspiro—. ¿Qué es lo que me pasa? Yo jamás me comporto así. Es como si realmente no supiera cómo actuar... ¡Ah! ¡Me desespera! —Se revolvió el cabello muy eufórico—. Hmm —Se acomodó su visera nuevamente—. Esa Mei... tiene la culpa por ser tan linda... y por siempre estar fuera de mis cálculos. ¿Oh? —Notó a su lado a un pequeño Pokémon que se le había acercado—. Ah, eres una Mareep, ¿verdad? Ven aquí —Le acercó su mano para acariciarla.
Mareep estaba a gusto, pero luego reaccionó y se alejó un poco mientras le hacía señas a Kyouhei.
— ¿Quieres que te siga? Hmm...
Aunque se lo pensó un momento, accedió a seguir al Pokémon, adentrándose así un poco más a las partes más profundas del rancho.
— ¿Sabes, Mareep? Debes agradecer que estoy dispuesto a hacer lo que sea por una dama, porque de otro modo no habría forma de hacerme pasear por el campo. Argh... cómo odio el campo... ¿Oh?
Mareep le guió hasta el final del camino. Escuchó unos ladridos de Herdier. Definitivamente el Pokémon estaba enojado por algo. Kyouhei fue de prisa para ver qué sucedía.
—Ah... tú —Al llegar notó la situación, pues Herdier estaba ahí gruñiéndole a una persona, alguien a quien Kyouhei ya conocía—. Ya te recuerdo... eres uno de esos tipos que vi el otro día... hiciste explotar la bodega abandonada...
— ¡C-Calla! —El sujeto respondió muy agresivo—. Todo iba bien hasta que ese sucio Pokémon vino a molestar...
—Así que eso pasó... de todos modos, necesito a ese Herdier.
—Je —Muy rápidamente sacó a su Unfezant para subir en él—. Lo siento, pero no me puedo dejar ser capturado por la policía internacional... ¡No me atraparás! —Rápidamente escapó por los aires.
—Claro, cómo si de verdad me interesara atraparte... —Es lo que comentó Kyouhei, dejando que el tipo se vaya como si nada, nunca estuvo en sus planes tratar de atraparlo—. Lo diré, poco me importa si alguien planea la ruina de la región, si regresa el Team Plasma o lo que sea... yo solo quiero relajarme —Se acercó a Herdier—. Lo mejor será no comentarle esto a Lack-two o a Looker... me obligarían a volver aquí de nuevo. No señor, este chico no vuelve a tocar el campo.
— ¡Oye! ¡Herdier! —Acercándose ahí, se había escuchado la voz de Mei.
—Oh —Kyouhei se sorprendió un poco, ocultando sus nervios.
— ¿Eh? ¡Ah! ¡Lo encontraste, Kyo! —Mei llegó ahí, agachándose enseguida para acariciar a Herdier.
—Pero claro, te dije que lo haría —Presumió un momento—. Ehm... al final solo jugaba por aquí. Te lo dije, exageraste.
—Menos mal. Bien hecho, Kyo.
— ¿Eh? —Se sorprendió un poco por no ser insultado esta vez, hasta fue felicitado de hecho.
—Bueno Herdier, hora de llevarte con tu entrenadora, ¿bien? Jeje... oh... —Sin previo aviso el Herdier se le subió encima para lamer su cara en muestra de cariño—. Je... jajaja...
— ¡Qué...! —Kyouhei se molestó un poco, hasta se sonrojó—. Uy... yo quisiera ser ese Herdier... —Comentó en voz baja para no ser escuchado mientras apretaba fuerte el puño—. Oh —Pero notó a Mareep haciéndole mimos por lo que se agachó para acariciarla—. Bueno... al menos a ti te agrado, ¿verdad?
Ya después de un buen rato, Kyouhei y Mei habían regresado a la entrada del rancho junto a Herdier, quien al ver al otro Herdier amigo se puso a jugar inmediatamente.
—Realmente les agradezco mucho —Les dijo aquella chica, entrenadora de los Herdier.
—Bueno, Kyo fue quien lo encontró en realidad —Contestó Mei, dándole los créditos a Kyouhei.
— ¿Dónde estaba? ¿Qué estaba haciendo?
— ¿Eh? —Kyouhei pensó unos momentos antes de responder—. Ehm... solo estaba jugando... es como usted dijo, no era nada serio.
—Jaja, ya veo. ¿Ves? No debiste preocuparte tanto —Le dijo a Mei.
—Sin embargo uno nunca sabe cuándo le puede pasar algo a tu Pokémon —Contestó Mei, algo molesta—. ¡Ahhh! —Entonces gritó inesperadamente.
— ¿Qué pasa, Mei? —Le preguntó Kyouhei.
— ¡Mira la hora! ¡Está anocheciendo! ¡Hace horas debíamos reunirnos con los demás en el lugar que especificó el profesor Cheren!
—Ah, eso —Le dijo bastante relajado.
— ¡Tal vez tú estés acostumbrado a llegar tarde a todo, pero yo no! —Rápidamente dio marcha para irse—. Ah, y señorita granjera, no se olvide de cuidar bien a esos Pokémon —Dicho esto, se alejó corriendo lo más pronto posible.
—Aww~ qué linda —Comentó Kyouhei con una sonrisa.
—Tiene un buen temperamento, pero se nota que es buena persona —Dijo la chica granjera—. Oye, oye... ¿ustedes son novios?
— ¿El novio de Mei...! ¡Ah! —Nuevamente al sonrojarse bajó la mirada para ocultarse inmediatamente—. ¡No! ¡Claro que no! ¡Ella no está interesada! —Dicho esto escapó corriendo rápidamente—. *Ahí va de nuevo... ni siquiera pienso las cosas que digo y solo actúo rápidamente... ¿Por qué...?*
Cuando ambos chicos finalmente llegaron, obviamente recibieron el regaño de su vida por parte de Cheren, con un castigo incluido al llegar a la escuela. Mei aceptó todo agachando la cabeza y disculpándose muy apenada, mientras que Kyouhei permanecía tranquilo, sin rastro de culpa, demostrando lo poco que le importaba.
Y así fue el día para los chicos. Por supuesto, muy pocos lograron terminar la actividad atrapando a su propio Pokémon, entre ellos Mei y su Venipede, y Kyouhei con sus Sewaddle y Mareep, siendo bastante aclamado por no atrapar a uno, sino a dos Pokémon. Sin duda, un primer día con bastante entusiasmo.
Más tarde se hizo de noche y los chicos fueron a descansar a sus dormitorios. Al otro día, muy temprano en la mañana, Mei era la única que se había levantado, yéndose a sentar a un lugar apartado con su consola de videojuegos en mano.
—Ah... qué bien... —Comentó con total relajación—. Fue bueno despertar algo temprano. Nadie me molesta, no hay actividades, y tengo tiempo para avanzar un poco en mi partida de paso... —Abrió su consola algo ansiosa, pero justo escuchó un leve ruido que llamó su atención—. ¿Oh?
Afuera estaba el dueño del rancho, un hombre ya en la tercera edad, cortando la leña con un hacha bajo el sol.
—Eh...
— ¿Oh? —El hombre se detuvo y volteó al notar a Mei.
— ¡Ay! ¡Perdón! —Exclamó Mei—. No quise interrumpirlo...
—Jaja, para nada. No imaginé que una chica como tú estaría despierta tan temprano —Dicho esto, continuó con su trabajo.
—Eh... eso se ve agotador...
—Para nada. Esto es parte de mi trabajo. Con esfuerzo y dedicación, uno siempre puede hacer este tipo de cosas fácilmente.
—Je —Sonrió con sus mejillas coloradas—. Ya veo —Se le acercó—. ¿Podría intentarlo?
— ¿Eh...?
Unos momentos más tarde, Kyouhei salió de su habitación a pesar de la hora, acomodándose en el mismo sitio que Mei hace un momento, con su consola de videojuegos en mano.
—Jeje, al fin y al cabo sí valió la pena levantarse algo temprano —Comentó alegremente—. Así podré jugar un poco sin que nadie se entere. Necesito avanzar lo más que pueda con mi partida —Abrió su consola para encenderla, pero justo escuchó un ruido que llamó su atención—. ¿Eh? ¿Qué cosa? ¿Cómo alguien puede ser tan molesto por la mañana...? —Se levantó para ver lo que sucedía afuera, pero al echar un vistazo quedó completamente inmóvil y mudo, casi admirando a la persona que estaba viendo—. M-Mei...
— ¡Uf...! —Mei estaba cortando los troncos con el hacha y finalmente pudo cortar uno en la mitad—. Vaya... de verdad es muy agotador... —Dijo mientras limpiaba el sudor de su frente.
—Jaja, pero haces un gran trabajo —Le dijo el dueño del rancho—. ¿Segura que no quieres descansar un poco?
—Solo un poco más. A decir verdad, también es divertido. ¡Ok...! —Motivada continuó con el trabajo.
—Mei... —Kyouhei permaneció observando desde lejos, en ese momento recortó otra vez la discusión que había tenido con sus compañeros sobre si Mei era una chica linda o no. Pensaba en ese mientras la observaba con admiración, con su rostro sonrojado—. No solo es linda... es preciosa —Comentó en voz baja, sin ser escuchado.
"En un principio me acerqué a esa peculiar chica por un tema de orgullo. A pesar de ser tan borde, de tener mal temperamento, de no ser femenina, tenía la idea de que podría hacerla caer ante mí. Pero... al final el que cayó... fui yo".
Continuará...
¡Personajes importantes del capítulo!
Kyouhei:
Hijo de Lack-two y... (?) Un chico presumido con alta autoestima. Cree que la vida no necesita esfuerzo y quiere demostrarle a Mei que puede conquistarla como a todas las demás. ¡Pero finalmente se ha dado cuenta de sus verdaderos sentimientos hacia Mei! ¿Cómo hará para conquistarla ahora que va en serio? De cariño pueden decirle Kyo, aunque Mei se refiere a él como "puerco".
Pokémon de Kyouhei:
Kabu (Tepig): Género: Masculino - Nivel: 11 - Naturaleza: Huraña
Lyndis (Sewaddle): Género: Femenino - Nivel: 3 - Naturaleza: Amable (N/A: Lyndis es el nombre de una personaje perteneciente a la saga de videojuegos "Fire Emblem Heroes", perteneciente a Nintendo)
Zelda (Mareep): Género: Femenino - Nivel: 7 - Naturaleza: Modesta (N/A: Zelda es el nombre de una personaje perteneciente a la saga de videojuegos "The leyend of Zelda", perteneciente a Nintendo)
Mei:
Hija de...(?) Una chica bastante agresiva y poco femenina. No es muy popular en la escuela. Cree que a través del esfuerzo todo es posible y planea derrotar a Kyouhei en cuanto calificaciones de la clase. ¿Acaso podrá corresponder a los sentimientos de Kyouhei algún día? Kyouhei se refiere a ella como "gatita".
Pokémon de Mei:
Neko (Purrloin): Género: Masculino - Nivel: 15 - Naturaleza: Activa
Mukade (Venipede): Género: Masculino - Nivel: 6 - Naturaleza: Agitada
Hana:
Hija de Cheren y Bianca. Es una chica bastante tímida a veces, pero muy servicial. De vez en cuando ayuda a su padre en la escuela, pero principalmente ayuda a Gray con su trabajo en la agencia, aunque de momento no se ha aparecido en los estudios Pokéwood donde Gray trabaja actualmente. Ella confiesa que está enamorada de Gray. En la última aventura dijo que le gustaría aprender a pelear para ayudar más la próxima vez, ¿habrá seguido su palabra?
Pokémon de Hana:
Dewott: Género: Masculino - Nivel: 21 - Naturaleza: Firme.
¡Gracias por leer el capítulo! ¡Espero un lindo comentario de su parte y nos vemos en el capítulo 4 en el siguiente mes! :D
Próximo capítulo: Suegro.
