Espiral de Arena
No me pertenece Naruto ni Prince of Persia
Capitulo 4
-N-naruto. ¿Qué haces aquí?-dijo Ino al ver al Uzumaki entrar en la tienda que ella atendía.
No había tenido oportunidad de verlo con claridad luego de su viaje fuera de la aldea y ahora no sabía que pensar. ¿Ese era el mismo rubio escuálido con él que veía clases? Ahora parecía todo un hombre, uno que era demasiado guapo.
-He venido por algo especial. Veras quiero hacerle un regalo a alguien-dijo el chico apoyándose en el mostrador que estaba frente a Ino.
-¿Y quién es la afortunada?-dijo la rubia ocultando la envidia que estaba empezando a sentir.
-Una bella flor de la aldea.
-¿Una flor?-repitió la chica confundida. –No puede ser. Acaso sigue pensando en la frentona. Luego de todas las cosas que dijo sobre él. Pensaba que había madurado. Menudo desperdicio- pensó la chica algo decepcionada. – ¿Y sabes que estás buscando?
-De hecho no. Esperaba que tú me orientaras, después de todo eres la experta en esta área.
-Estas en lo correcto. Dame un momento- dijo la Yamanaka dándose la vuelta para buscar algo adecuado. –Tal vez sea solo para disculparse. De ninguna forma seria para una cita- se dijo a sí misma la chica.
Mientras la rubia empezaba a buscar unas flores que a su parecer eran las ideales, era desconocedora de los ojos que recorrían su cuerpo.
-Vez lo que digo- dijo el reflejo de Naruto. –Una piel suave como los pétalos de las flores que hay aquí. Unos pechos bien definidos y tengo que decirlo, solo mira esas caderas que claman por alguien que las sacuda.
Naruto tenía que admitirlo, la Yamanaka tenía un cuerpo espectacular, ¿Por qué no lo había notado antes? Puede que sea por el hecho de que la rubia resultaba muy molesta con su actitud de fangirl, incluso más que Sakura. El hecho de que fuera una de las más populares del salón provocaba que fuera ignorado constantemente.
-Aquí están- dijo la chica levantando un bonito ramo de flores amarillas, blancas y azules preparado con gran esfuerzo.
-Un gran trabajo. ¿Puedo preguntar si estas flores tienen un significado?
-¿Eh?- dijo la chica perpleja. Puede que mucha gente viniera a la tienda buscando regalos con fines muy específicos. Pero normalmente era poca la atención la que le ponían los hombres a esos asuntos. Bien podría darles pasto para un regalo de aniversario y ellos no se darían de cuenta. –Bueno, estas flores son usadas especialmente para cuando se quiere ofrecerle las disculpas a alguien por olvidar algo o por un error.
-Sabía que podía contar contigo. Son perfectas- dijo el chico sacando el dinero de su pantalón.
-Me alegro de no haberme equivocado- dijo Ino lamentado el haber acertado su predicción.
Una vez que Naruto tomo el ramo en sus manos, este se retiro del lugar dejando a la chica decepcionada en el mostrador.
-Eres una idiota, Ino- pensó ella.
-Disculpa- La rubia se sobresalto por la voz que llego a su espaldas, se dio la vuelta esperando ver a un atacante y quedo confundida al ver al Naruto con el ramo de flores extendido hacia ella. –Esto es para ti.
-¿Qué?
-Quería darte este regalo.
-No lo entiendo.
-Considéralo una disculpa. He sido un tonto estos años, ignorando a una flor tan bella como lo eres tu- dijo el chico dándole el regalo a la chica.
-Pero….
-Tal vez es muy pronto, pero ten presente que estas en mis pensamientos-dijo Naruto para luego desparecer y dejar a la chica completamente confundida.
-Jajajaja. Esa estuvo buena. Sin duda eres un don Juan- le dijo el Kyubi al rubio.
-Tú no deberías saber nada de asunto. Así que sería mejor que te quedaras callado- le respondió Naruto.
-Tuve que soportar como te hicieron, por supuesto que se sobre el tema- dijo por lo bajo el Kyubi.
-¿Qué dijiste?
-Nada.
-Entonces guarda silencio.
-No creas tanto muchacho. Recuerda que necesitas de mi apoyo.
-Es solo provisional.
-Ya lo veremos.
-Si tantas ganas tienes de hablar. ¿Por qué no dices algo útil?
-Pues yo digo que deberíamos empezar a trabajar en que domines mejor mi chakra. Orochimaru no podrá aguantar un encuentro en donde usemos nuestro poder en una buena sintonía. Tienes que liberar mi sello.
-Ni creas que lo hare así de fácil. Tiene que haber una forma de garantizar que seguiré teniendo tu chakra a pesar de que estés libre.
-Puedo mantenerme unido a ti sin un sello, pero no podre demostrártelo si no me muestras confianza.
-No soy un tonto.
-Bah, haz lo que quieras-bramo el zorro antes de quedar en silencio.
El Uzumaki entonces procedió hacia la torre Hokage. Según le dijo Tsunade, el tendría su primera misión en equipo como chunin. Algo que el encontraba algo molesto, pues tendría que contener sus habilidades. Uno de sus objetivos actuales era dar caza a shinobi con Kekkei Genkai para darle uso al poder de la Daga del Ladrón y los testigos era un incordio para tal cometido.
-Tu objetivo será ir hasta el País del Viento con tu pareja y adquirir unas plantas medicinales que crecen en la zona-explico la Hokage a Naruto.
-¿Eso es todo?-respondió con desgano Naruto.
-No es tan sencillo. Entendemos que unos bandidos han hecho un campamento a la entrada del valle al que se dirigirán. Tu pareja y tú deberán evadirlos o eliminarlos en caso de que vean la oportunidad de hacerlo.
-Bien.
-No te precipites mucho. Recuerda que como chunin debes velar por la seguridad de tu equipo.
-Lo hare- a penas terminaba de hablar el rubio, una persona se hizo presente en la sala, la cual estaba algo fatigada.
-Lo siento, Tsunade-sama. Olvide que se me había convocado para una misión-dijo Ino recuperando el aliento.
-Deberías prestar más atención. ¿Qué te desconcentro?-pregunto Tsunade.
-Vera…-en eso la joven se percato del otro ocupante de la habitación, lo que rápidamente provoco que se ruborizara.
-Entonces, ¿qué paso?-volvió a preguntar la Hokage.
-Yo….
-No se preocupe, Hokage-sama. El trabajo en la tienda Yamanaka es a veces muy absorbente. Estoy seguro de que mi compañera mostrara un buen desempeño en la misión-dijo Naruto interviniendo para el alivio de la chica.
-Cuento con ello. Yamanaka te ayudara en el reconocimiento de las plantas. Ahora por favor, retírense. Quiero que el hospital tenga cuanto los insumos que buscaran-con eso dicho, ambos rubios salieron de la oficina, en donde Ino estaba bastante nerviosa.
-¿Tienes todo listo para el viaje?-pregunto Naruto sacando de sus pensamientos a la chica.
-Me faltan unas cosas. Me apresurare para prepararlas.
-Tranquila. Yo te esperare en las puertas de la aldea-dijo Naruto, para luego ver como su compañera se separaba de él.
La Yamanaka volvió a su casa y preparo aquellas cosas que le requería para su viaje. Era algo sencillo, ya que en repetidas ocasiones había tenido misiones similares. Como experta en botánica, era requerida para identificar y tomar las plantas necesarias para medicinas y venenos que se requerían en la aldea.
Por otro lado estaba el hecho de que no era la primera vez que tenía una misión con Naruto. Recordaba lo infantil e inmaduro que se comportaba en ellas, a pesar de que al final siempre encontraba la forma de solucionar los problemas que se le presentaban. Por eso ese nuevo comportamiento era completamente ajeno para ella.
Aunque tenía que haberlo previsto. Si él había matado a Sasuke, era un hecho que tenia haber cambiado. Y tenía que admitirlo, lo hizo para bien, no recordaba que él fuera tan… ardiente.
Ella se fijaba en el Uchiha, pero jamás de los jamases se había imaginado que el llegaría a tener una apariencia como la que ahora relucía Naruto.
Una vez que estuvo lista, Ino se reunió con Naruto y rápidamente se partieron de la aldea. No hablaron nada durante el viaje, pues ya Tsunade había advertido que debían encontrar los suministros con toda la celeridad posible. Sin embargo, por lo extenso del viaje podían darse el lujo de pararse y tomar algunos descansos en las fuentes de agua que encontraban en el camino. Una grave situación para la rubia.
Ella tenía que darse la idea que Naruto no había madurado en lo absoluto y por eso era que aun hacia cosas impropias, como lo eran el quitarse el chaleco que portaba para refrescarse un poco. Esta acción daba como resultado que Ino tuviera una clara imagen de los perfectos abdominales que tenía el chico y que su cara se pusiera como un tomate. Trataba de hacerse la desentendida, pero esa era una tarea sencillamente imposible.
Como la escena se repitió extendió hasta llegar a las frontera del País del Viento, para la Yamanaka fue claro que Naruto estaba insinuándosele. Algo que ella nunca pensó que pasaría, por lo que sencillamente no sabía qué hacer.
El Uzumaki no era el primero que había tratado de coquetear con ella, ya que Ino podía presumir que era la más solicitada de la aldea y una de las pocas que tenia la entereza de rechazar a quien se le diera la gana sin consecuencias, pero esta situación era muy distinta.
Primero, tenia aun autentico adonis frente a ella y estaba segura de que era cuestión de tiempo de que las demás chicas de Konoha cayeran sobre él. Segundo, estaba el hecho de que era la primogénita del líder del clan Yamanaka, por lo que seguramente sería mal visto que saliera con un ninja civil como lo era Naruto. Por último y más importante, había un problema de ojos color perla llamado Hinata Hyuga.
Ino tenía que ser la primera en darse cuenta como la Hyuga miraba todo el tiempo a Naruto, lo cual solo podía significar que la peliazul sentía algo por él. Era por esto que en los últimos años, ella y sus compañeros habían ayudado a Hinata a vencer parte de la timidez que le caracterizaba con el fin de que pudiera confesarse al rubio. Si de repente saliera con Naruto, ganaría un titulo impronunciable.
Tenía que aguantarse sus hormonas hasta dar con la forma de poder rechazar al chico.
-¿Pero qué tal será su….? ¡No! Desaparece ese pensamiento, Ino. Debes ser fuerte-se reprendía mentalmente la joven.
-Parece que por fin podemos ver a nuestro invitados no deseados- dijo Naruto sacando nuevamente de sus pensamientos a la chica que parecía estar en un modo automático.
Actualmente ambos rubios estaban escondidos tras una roca a unos cien metros de la entrada del campamento de bandidos.
-¿Te sientes bien?-pregunto Naruto a Ino.
-Sí. No es nada-mintió la chica.
-Deberías poner atención. Estamos frente a una situación peligrosa.
-Lo hare. No te preocupes.
-Si quieres puedes aguardar aquí mientras me encargo de la situación.
-¡Planeas enfrentar a todos esos tu solo!-dijo la chica sorprendida, pues por lo que veía el campamento estaba formado por al menos dos docenas de hombres. Todos con una apariencia nada agradable.
-Los números no son un problema para mí. Solo mira- dijo el chico abandonando su escondite mientras la chica lo seguía con la mirada pues tenía una gran curiosidad por las habilidades del Uzumaki.
-Repasemos algo. No somos guerreros ni estúpidos. Somos ninja, figuras conocidas sobre todo por el robo y asesinato silencioso- dijo el reflejo a Naruto. – Es decir, no necesitamos hacer un alboroto si no es necesario. Procura tomar eso en cuenta.
-De acuerdo.
A pesar de ser aun de día, el chico podía hacer una labor de infiltración decente, no por nada había logrado hacer bromas a los habitantes de la aldea sin mayores problemas, a pesar de tener un estridente overol naranja.
Una vez que había tomado suficiente distancia de la Yamanaka, el chico activo su Sharingan para tener una mejor visión de la zona. Realizo unos cuatro clones y los repartió por los alrededores del campamento.
La seguridad estaba al mínimo, al punto que ni siquiera los vigías estaban en sus posiciones. Una reunión se llevaba a cabo en una enorme tienda que estaba en el centro del campamento. Naruto no pudo evitar la curiosidad y logro posicionarse en el lugar que le permitía oír lo que allí se discutía.
Al parecer los bandidos habían dado con la noticia de que un importante comerciante transportaba una fuerte cantidad de dinero a través de una ruta muy cercana a ellos, por lo que ellos estaban finiquitando los detalles para atracar la caravana.
Esto llamo poderosamente la atención de Naruto. Si la información que tenían esos sujetos era verdad, podría hacerse con un buen capital sin mucho esfuerzo. Los bandidos entonces volvieron a sus quehaceres luego de que concluyera su reunión. Algo infortunado para ellos, pues su utilidad había acabado.
Como era de esperarse los vigías fueron los primeros en darse de los intrusos en el lugar, pero su grito de aviso fue cortado tal como paso con sus gargantas.
Aquellos que se distanciaban de la vista de los demás, lo hacían para siempre pues el rubio lo esperaba para darles una apuñalada en la espalda. Resultaban útiles las armas que allí tenían los bandidos, unas espadas tipo cimitarra, permitan ataques mucho más letales que los que podían hacer su daga o sus kunai.
Para cuando último de los bandidos se dio de cuanta que algo iba mal, este recibió un corte que lo dejo sin cabeza.
Naruto luego regreso con suma tranquilidad a la roca en donde se escondía su compañera, con el cuidado de ocultar nuevamente su doujutsu.
Ino estaba muy sorprendía, nunca pensó que el Naruto que conocía, lograría actuar con semejante cautela y eficacia. Le asustaba un poco lo frio de su comportamiento, sobre todo por la muerte que causo, pero eso resaltaba esa genialidad que ahora la rubia percibía en él, puesto que su rango como chunin le hacía ver las cosas de una forma distinta.
Los shinobi de Konoha entonces atravesaron los remanentes de campamento bandido hacia el valle en donde el objetivo de su misión aguardaba.
No fue necesario que atravesaran por completo el lugar, ya que solo tenían adentrarse hasta cierto punto para llegar hasta la cueva en donde se sabía que crecía la planta que necesitaban. Esta era bastante singular, ya que poseía unas hojas verdes con bordes naranja.
-Perdona la ignorancia. ¿Pero para que son esas plantas?-pregunto Naruto.
-Oh, no te preocupes. Puedes preguntar con confianza- le respondió. -Hemos descubierto que esta especie puede anular en menor medida el flujo de Chakra de una persona.
-Suena peligroso.
-No lo es tanto. No es algo tan fuerte como para afectar perjudicialmente a un shinobi, pero es de gran ayuda para aliviar los síntomas de enfermedades como el virus de Chakra.
-Interesante.
-Yo también lo creo. ¿Te imaginas? Deshabilitar completamente a alguien con un solo pinchazo.
-¿Y no es posible?
-No por ahora. Necesitaría algo que potencie las capacidades de la planta, pero por desgracia sus propiedades son muy sensibles y si se combinan con otras cosas, se pierden.
-Es una pena- respondió el chico para que entonces la chica suspirara. -¿Sucede algo?
-Me parece injusto que otros no sean como tú. Mis compañeros son unos idiotas y nunca le prestan atención a lo que digo sobre las plantas, ni siquiera ese idiota de Shikamaru cuya familia tiene un compendio de sobre plantas medicinales.
-¿Y eso te molesta?
-Por supuesto. Me gusta que la gente se dé cuenta que soy más que una cara bonita. Fui una de las que obtuvo las mejores notas de la academia. Puede que la frentesota sea más inteligente, pero yo soy mejor kunoichi.
-De eso no me queda duda- dijo el chico viendo a la rubia que queda perdida en sus ojos para que luego agitara su cabeza y evitara la mirada del chico. -¿Dije algo malo?
-Por favor, Naruto. No puedo seguir en esto. Tú y yo no debemos….
-¿Qué? Acaso no nos podemos gustar uno al otro. Eres muy hermosa, Ino. Es imposible que pueda ignorarte.
-Yo también te encuentro muy atractivo, pero no creo que podamos estar juntos. Sería incorrecto. Sobre todo porque estaría traicionando a…
-Hinata-dijo Naruto sorprendiendo a la chica.
-¿¡T-tú lo sabes!?
-Te seré honesto, Ino. Hay muchas cosas que debo definir en mi vida. Conozco lo que siente Hinata por mí, pero en este momento no puedo darle una respuesta. En cambio, yo puedo decir ahora con toda seguridad que te amo.
La rubia quedo estática unos minutos antes de poder procesar esas palabras y emitir su reacción. -¿¡QUE!?
-Escuchaste bien. Tú eres un sol para mí y parte esencial de mi vida- dijo el chico, mientras que en su interior el Kyubi no se creía la cursilería que estaba tratando usar el chico.
-No puedo creer eso. Nos conocemos muy poco y esto es demasiado rápido. Además. Como te dije no puedo hacerlo. Traicionaría a una amiga.
-Tú lo vez de ese modo, pero yo de otro. No dejare a Hinata a un lado, no planeo dejar a ninguna de lado.
-¿Estas insinuando que planeas tener más de una chica? Eso es bajo, Uzumaki. Pensé que no serias como otros hombres-dijo la rubia molesta.
-Yo soy diferente. ¿Qué persona platicaría esto de forma tan abierta? Además, dime algo, Ino. ¿Cómo pensabas que terminaría tu relación con ese Uchiha muerto? Me he informado y el seguramente hubiera formado parte del programa de restauración de clanes, lo que haría que cualquiera a su lado fuera una simple criadora de bebes. Una mujer de la cual todos tendrían vergüenza de hablar.
La Yamanaka entonces sintió como su mente se revolvió por esas palabras. Nunca había pensado en tal cosa. Es más, ¿cómo iba a saber sobre esa terrible verdad? A lo mejor puede que si lo hubiera escuchado de esas charlas de su padre, pero ella jamás les prestaba atención.
De un momento a otro, el castillo de fantasía con el que soñaba termino de caerse. Ni la muerte de Sasuke, tuvo tanto peso como los comentarios de Naruto, que inesperadamente causaron que unas lágrimas empezaran a correr por su rostro.
-Lo siento, mi intención no era hacerte sentir mal. Pero hay cosas que debes entender y una de ellas es que yo seré diferente, serás más que lo que puedan ofrecerte cualquier otro y lo único que pido es que estés a mi lado-dijo Naruto para depositar un beso en los labios de la Yamanaka, la cual no mostro resistencia ante él.
El rubio entonces rodeo con sus brazos a la chica, cosa que ella respondió haciendo lo mismo. Pronto el beso se hizo más intenso y las lenguas de cada uno empezaron a jugar en las cavidades del otro. Solo la falta de aire, los detuvo, para que ambos se vieran con miradas que rebosaban en lujuria y deseo.
Ino fue la primera en responder y llevo sus manos a la espalda para soltarse su blusa purpura. Con ello quedaron libres sus senos que aun estaban cubiertos por su sostén de encaje blanco.
-Tienes un buen gusto en la moda-dijo Naruto para el bochorno de la chica. Luego el raudo y veloz le dio otro beso a Ino, mientras con sus manos se deshacía de aquel molesto sostén. Allí Naruto conoció la perfección, pues la inmaculada piel que tenía la Yamanaka solo hacía que su belleza fuera más deseable.
Naruto tomo el seno izquierdo con su boca para chuparlo mientras que usaba una mano mano para masajear el otro. La rubia se mordía los labios y no concebía como es que el chico tenía esa experiencia. En realidad Naruto no la tenía, pero una rápida hojeada a los libros de Jiraiya le otorgo una idea de lo que debía hacer para estimular a una dama.
Una vez que el rubio vio como su compañera reaccionaba positivamente a los estímulos, dirigió su mano a la intimidad inferior de la chica, quien sintió un corrientazo por la acción. Entre la acción de sus senos y en su parte baja, la chica no pudo evitar tener un orgasmo que dejo empapadas sus ropa interior restante.
-Que desastre, será mejor limpiar esto- dijo Naruto mientras removía la panty de la chica y esta entendía que iba a hacer. Ella intento pararlo, pero quedo inmóvil al sentir la lengua del chico lamer los jugos que emanaba. Agradecía estar en medio del desierto, pues no puedo evitar dar un fuerte gemido por la ferocidad con la que Naruto empezó a ahondar en su intimidad. Nuevamente la chica volvió a sucumbir ante el placer y tuvo otro orgasmo.
-Vez. Yo puedo hacerte muy feliz y quiero que tengas el honor de ser la primera.
-Y agradecida lo aceptare, pero primero….-dijo Ino acercándose al pantalón del rubio necesitamos estar en igualdad de condiciones- dijo para bajar la prenda con todo y bóxer. Kunochi tembló un poco ante el imponente miembro de Naruto, pues ahora no sabía que sería de ella.
Lo que Ino no sabía es que las Arenas de la Verdad habían sacado todo el potencial de Naruto y eso implicaba que el también tuviera sus dotes sexuales perfectamente desarrollados.
-Ok, creo que entonces querrás probar-dijo el Uzumaki acercado su pene a la boca de la chica.
-Hare mi mejor esfuerzo-dijo Ino para tomar el miembro en su cavidad. Resultaba complicado para ella obrar, apenas podía hacer entrar el pene de Naruto en su boca por lo que tuvo que limitarse a lamerlo y mostrar expresiones muy lascivas al chico.
-Ino, me vengo-dijo Naruto, quien luego de sus anteriores ya se encontraba muy excitado.
-Vamos, quiero darle una probada- dijo la chica para recibir la descarga que lleno su boca con un liquido inusualmente caliente. La rubia entonces empezó a estremecerse mientras por su cuerpo pasaba una ráfaga de calor que hacía que su cuerpo se hiciera más sensible.
Naruto vio curioso la reacción y se pregunto qué había pasado.
-Le he dado un pequeño apoyo a tu compañero-comento el Kyubi.
-¿Qué?
-De otra forma no aguantara una ronda contigo.
-¿Pero cómo?
-Los Bijuu podemos transferir Chakra a otros seres a voluntad. Sin embargo, al estar encerrados en un jinchuriki solo podemos hacerlo por medios no tradicionales- dijo el Kyubi. -No creas que vas a dormir esta noche-se burlo.
Naruto también rio y vio como la Yamanaka había puesto en cuatro y le hacia una cara muy sugestiva indicado que quería algo de él. –Por favor, no aguanto más.
-¿Estás segura? No habrá vuelta atrás-dijo el Uzumaki apuntado su hombría hacia su compañera.
-Sí, lo estoy. No me importa cuántas señoras Uzumaki tengas, solo garantízame que siempre seré la primera.
-Dalo por hecho-dijo el chico penetrando lentamente a la chica que se mordió los labios al pensar que sería partida en dos. Naruto entonces noto el hilo de sangre que salía de la intimidad de la chica. -¿Duele?
-Un poco, pero por favor no te detengas- el rubio hizo caso y termino de dar su estocada para el éxtasis de la chica. Las embestidas empezaron siendo lentas, a la vez que el chico se acostumbraba a la estreches de la rubia.
Esto lo agradeció Ino, ya que de lo contrario hubiera perdido el sentido en un santiamén. Ya se imaginaba que el sexo era algo grandioso, pero no esperaba que resultara así de bueno. Por eso fue ella quien fue la responsable de acelerar las penetraciones que recibía. El gozo le fue llenando poco a poco y en un dos por tres, ella se vio fuera de sí.
Para cuando las embestidas llegaron a su punto más alto, Naruto no pudo evitar venirse dentro de la chica, quien volvió a estremecer por el semen del Uzumaki en su interior.
-Ups, lo siento-dijo Naruto con una pequeña risa.
-No te preocupes. Me encanta sentir que estas en mi. Ahora otra ronda- dijo Ino para entonces abrazar a Naruto y permitir que este le penetrara de frente.
No fue hasta bien entrada la noche que Ino termino sucumbiendo ante el cansancio. El Chakra de Kyubi había cumplido lo prometido lo dicho y le permitió a Naruto disfrutar de una muy agradable velada.
Para asegurar el correcto descanso de su compañera, Naruto levanto un campamento y le dejo en una bolsa de dormir. Luego salió de la cueva para meditar sobre lo que había emprendido.
-Y pensar que quieres tener a varias hembras para ti-dijo el Kyubi.
-Ya me las ingeniare para tenerlas a todas satisfechas.
-¿Y ahora cual será tu objetivo?
-No lo sé. De momento, quiero pasar un tiempo con Ino. Esas plantas me dieron una buena idea y necesitare de alguien que sepa de ellas. Por lo que ganarme su confianza es esencial.
-¿Qué planeas, gaki?
-Es pronto para hablar de ello-dijo el chico con una sonrisa siniestra. -Por ahora, tengo que ocuparme de algo- dijo formando unos Kagebushin. –Hay un cargamento que me espera.
Puede que esa noche fuera el primer día de una nueva vida para una Ino, pero para algunas inocentes personas fue el último.
