CAPITULO 4: HERENCIA DEL DESTINO.
Por fin el destino se manifiesta y en la familia Real de Marte ocurre algo inevitable, Rei tendrá que asumir nuevas responsabilidades cuando su hermano mayor tome una decisión definitiva.
PERSONAJES:
Rei Hino: princesa heredera de Venus por nacimiento que fue educada desde pequeña en el Templo del Sur según las tradiciones de Marte.
Shun Andreí: príncipe heredero de Marte, hermano mayor de Rei.
Minako Hino: hermana menor de Rei.
Akane Aino: Reina de Venus, madre de Andreí, Rei y Mina.
Las enormes puertas que guardaban la cuidad de Marte se abrían diariamente ya que todos los niños y niñas de Marte en su octavo cumpleaños salían de la segura protección de las murallas de la ciudad y tras ellos se cerraban las pesadas lozas, los niños y niñas de Marte corrían en carrera desenfrenada a internarse en los inhóspitos parajes de su planeta en busca del animal salvaje que el destino había destinado para que luchara con ellos, usando solo sus manos y lo que habían aprendido en el Aresteo hasta ese momento, debían luchar y matar a ese animal, y volver en la noche, hora en que las puerta se abrían y todos los Padres de los niños y niñas de Marte esperaban ansiosos por el arenoso horizonte de Marte ver a sus hijos volver con el cadáver del animal que demostraba a la sociedad de Marte que ese niño era ya un ciudadano de ese planeta.
Algunos niños no volvían, pero en ese caso, sus padres no lloraban, solo daban la espalda a las puertas de la ciudad y molestos y consternados, llenos de vergüenza regresaban a casa.
Cuando regresaban victoriosos, eran conducidos al Aresteo, enorme gimnasio en que se educaba a los ciudadanos de Marte en el arte sagrado de la guerra, y su Padre o Madre les tatuaba en el hombro derecho con hierro incandescente la figura de su animal protector, el que ese niño o niña había matado en su prueba inicial. Rei era la única de todos los niños del Aresteo a quien su Padre había tatuado el símbolo del fénix, porque el día de su prueba llegó con este animal muerto, todos en Marte supieron la novedad, la princesa era la primera que mataba un fénix en miles de años pues quien los buscaba debía subir al cráter del monte Olimpo, le mayor de todo Marte, en cuya lava los fénix habitaban, pero es bien sabido que en cuanto un fénix se ve en riego se consume todo en llamas, antes siquiera que el guerrero lo pueda tocar está calcinado, para derrotarlo debían tenerse los mismo poderes que él, es decir, arder por dentro, ningún ciudadano de Marte hizo ningún comentario cuando la princesa Rei llegó con el fénix muerto, los sacerdotes de Marte guardianes del antiguo poder observaban atentos el desenvolvimiento de Rei en su tiempo en el palacio y registraron este hecho en las enormes tablas de piedra del templo mayor de Marte.
Cada año, Rei esperaba ansiosamente la llegada del tiempo del carnero (marzo y abril) en que Kondo Saburo sama la llevaba al templo del Sur, allí Rei aprendió la historia y los orígenes de su pueblo, las bases místicas de la religión marciana que se complementaba a la perfección con el arte de la guerra , fue instruía por los trece sumos sacerdotes marcianos, cada uno de ellos tenía en representación a uno de los trece animales sagrados de Marte, y cada uno le enseñó a la joven princesa los secretos de sus artes, el control mental del fuego, técnicas especiales de ataque y defensa, la manipulación de sus poderes mentales así como el conocimiento exacto de su planeta y de los poderes y técnicas de otros guerreros de otros planetas que estaban recopiladas en las enormes tablas de piedra en kopto, la escritura sagrada de Marte.
Un día, cuando Rei tenía 12 años, por conducto de Phobos y Deimos, los dos cuervos que seguían a Rei a todos lados, Kondo sama le avisó que ese año él ya no iría por ella para llevarla al templo, sino que ella mismas debía encontrar el camino. "confía en tu poder interior princesa" decía la nota que Kondo sama envío a Rei escrita en kopto, la escritura sagrada de Marte, Rei sonrió cuando recibió de las patas de uno de sus cuervos el mensaje, y basta decir que llegó al templo del Sur y desde ese año, ella sola era la que se dirigía a su destino.
El tiempo pasó rápidamente, y Rei se convirtió en una bellísima joven de 17 años, esa mañana estaba en los jardines de Palacio practicando con sus escuderos el tiro con arco mientras la corte de damas de honor de Venus que la seguían por órdenes reales escuchaban embelesadas como la princesa Minako tocaba el arpa.
-¡Basta de práctica por hoy!.- gritó Rei a los jóvenes escuderos que prestos a la orden de su señora desmantelaban lo necesario para el ejercicio mientras Rei, enfundada en traje de entrenamiento negro, caminaba y se sentaba, arco en mano, junto a las jóvenes venusinas que escuchaban a su hermana, ella dejó de tocar cuando una selecta guardia dio avance en el patio a la escolta del príncipe de Marte.
-¡Andreí!.- gritó la joven Mina, ella y Rei corrieron a recibir a su hermano mientras las jóvenes venusinas se inclinaban y los escuderos ponían rodillas a tierra.
-¡Rei! ¡Mina!.- decía el apuesto joven que con arreos de viaje aún corrió rompiendo todo protocolo a abrazar a sus hermanas, muy parecido a su Padre, con cabello color arena y ojos azules, Shun Andreí Hino de Marte, el heredero real, abrazó a Mina y luego a Rei, entre risas y contento, los hermanos se encaminaron al pequeño tendido que los servidores habían colocado en medio de los jardines de Marte para el descanso de las princesas y las damas de honor.
-Pueden retirarse.- dijo Rei a la guardia y a la escolta de chicas venusinas que no apartaban los ojos del apuesto príncipe de Marte, solos los tres hermanos en la comodidad del tendido, se sentaron a platicar entre los cojines, Rei y Mina no habían visto a su hermano en mucho tiempo, ocupado este en asuntos de política y diplomacia, visitaba con su corte los distintos planetas que tenían alianzas comerciales con Marte.
-¡Estoy feliz de estar en casa!.- dijo el joven-En cuanto vi a Mamá vine corriendo a verlas, las extrañé tanto, Mina…Rei…o debo decir..Priestess… supe de tu nombramiento como Priestess sagrada de Marte, es un orgullo ser hermano de una sacerdotisa de Marte y guerrera de tu nivel…-habló el joven.
-No parece importarte mucho Andreí.- dijo Rei algo decepcionada, ella esperaba que su hermano fuera también nombrado guerrero de élite, pero evidentemente el joven heredero no parecía interesado en eso.
-Hay asuntos mucho más importantes que los nombramientos militares Rei. Vengo de visitar todos los planetas aliados y la latente preocupación por el estallido de una guerra con el Poder Oscuro de la galaxia beta es un hecho, casi todos los planetas del sistema solar y sus gobernantes están reforzando sus defensas y buscando la manera de establecer alianzas militares fuertes.-
-¿Supiste de la invasión de youmas en el polo hace tres días?.- dijo Rei a su hermano.
-Supe que la controlaste con tu guardia fácilmente.- dijo el joven.
-No era gran cosa.- dijo ella con fatuidad que hizo sonreír a su hermano.
-Era solo un contingente que exploraba terreno, y supe que a pesar de ello hirieron a Ryoko y a Mishada.- dijo Andreí.
-Ellos saben los riesgos que corren y han sufrido heridas peores.-corroboró Rei.
-Temo por la Paz de nuestro mundo como lo conocemos, todos los gobernantes se muestran proclives a la guerra, organizan ejércitos, buscan estrategias, se fortifican, pero nadie ha pensado que la Paz puede ser un camino.-
-Porque no lo es Andreí, el Reino Oscuro está muy equivocado si piensa que podrá tomar el sistema solar tan fácilmente como ha conquistado otros, si llegan a invadirnos se encontrarán con la feroz resistencia de los habitantes de este lado de la galaxia.- con voz atronadora dijo la princesa de Marte, Andreí vio encenderse de rabia las pupilas moradas de su hermana y movió la cabeza.
-Veo que piensas tal como mi Padre y tal como ellos…no me extraña, siempre haz sido todo lo que mi Padre considera correcto para un heredero de Marte, todos lo que yo no puedo ser.- habló dolido el joven.
-Andreí..-dijo la sensible niña rubia a su hermano.
-Tu deber como heredero de Marte es ser y hacer lo que de ti se exige y no lo que deseas Andreí, es muy egoísta pensar solamente en lo que a ti te agrada o no.-
-¡Rei porfavor!.- trató de conciliar Mina.
-No, Rei tiene razón, jamás he sido un buen heredero de Marte y creo que jamás sería un verdadero Rey de Marte, este viaje me sirvió para pensar y darme cuenta que la inminente amenaza de la guerra está cada día más cerca, y yo jamás traicionaré mis creencias ni mis ideales, jamás conduciré al pueblo de Marte a una absurda batalla, jamás contribuiría a que cientos de vidas se perdieran. Por eso quiero que Ustedes sean las primeras en saber que voy a renunciar a mis derechos como heredero de Marte.- las dos jóvenes se miraron incrédulas y luego miraron al joven príncipe.
-Andreí, yo jamás…no era mi intensión…-dijo Rei acercándose a su hermano.
-No es tu culpa Rei, es la mía por haber aceptado vivir todos estos años fingiendo ser alguien que no soy, no soy el altivo, orgulloso y poderosos heredero de Marte, soy solamente un joven que desea vivir una vida tranquila y en Paz, sin tener que pelear jamás ni usar la violencia, quiero una vida propia, disfrutando la belleza que cada planeta tiene escondida en su naturaleza y captándola con mis pinturas, tocando mi música y escribiendo esos poemas que tanto molestan a Papá..-
-A mi me agradan Andreí.- dijo la niña de cabellos dorados.
-Y me agradan a mi también, ¿Sabes que voy a hacer Mina? Voy a tomar una maleta, empacar unas pocas cosas y a irme por la galaxia en busca de aventuras, voy a pintar los más hermosos paisajes de nuestro maravilloso universo, a componer las mas lindas melodías y compartirlas con quienes como yo aman la vida y la Paz, voy a ser todo lo libre que nunca he sido…- dijo el joven tomando de las manos a su hermana pequeña que sonreía ante esta posibilidad.-Ya se lo dije a Mamá, solo vine a decirles a Ustedes, quiero que sepan las dos que las amo, que siempre las llevare en mi corazón, y que cuando regrese, si es que vuelvo, seré el hombre que siempre he ocultado bajo estas apariencias.-
-¿Has pensado en lo que le puede ocurrir a Marte si haces eso Andreí?.- dijo Rei airada.
-Sí, lo mejor que le ha pasado en mucho tiempo, lo que el ejercito desea, lo que los sacerdotes anhelan, lo que mi mismo Padre, aún sin querer confesárselo quiere que ocurra, que tú seas la nueva heredera del trono de Marte.- dijo el joven.-Tenía que pasar, todos de alguna manera lo sabíamos Rei, jamás he sido lo que el pueblo, mi Padre y los sacerdotes esperan que sea el futuro rey de Marte, y todo eso lo has sido siempre tú. No me molesta, si algo me queda de la educación de Marte es la conciencia de que el destino no se puede alterar, y el destino te eligió a ti, quiero que sepas, que donde quiera que yo vaya y esté, sabré que Marte quedó en mejores manos que las mías.- Rei escuchaba las palabras de su hermano y una especie de dolor hondo se apoderaba de ella. Andreí la toma del brazo con fuerza que ella responde.
-Te extrañaremos mucho hermano, pero sabiendo que eres feliz, o que al menos buscas tu felicidad de algún modo me hará sentir más tranquila.- dijo la chica rubia abrazando a su hermano.
-¿Y tu Rei? ¿No me deseas al menos buen viaje?.- Rei se desprendió por un momento de su dureza y se prendió en un abrazo con su hermano mayor.
Esa noche, la reina Akane y sus dos hijas despidieron por una de las puertas laterales del palacio al joven príncipe Andreí, con ropa de civil abordó una pequeña nave individual donde empacó lo necesario para su viaje, y despidiéndose de su familia partió en busca de sus sueños.
A la mismas hora, el Shogunado de Marte recibía firmada por el heredero una misiva en que explicando sus razones dimitía al honor de ser heredero de su planeta, adjuntaba su anillo representativo de heredero y el dije que era el símbolo de la realeza de Marte.
-Estoy feliz por él Rei.- dijo Mina cuando con su hermana ingresaron en la cámara real, Rei, pensativa y taciturna no contestaba.- Se que no lo comprendes, siempre desde niños han sido tan distintos, Andreí tan sensible, tu tan fuerte, y no creo que debas preocuparte, serás como él dijo, lo mejor para Marte como nueva heredera.
-Lo que tú no has pensado Mina, es que si yo soy nombrada nueva heredera de la corona de Marte, tú serás nombrada heredera de la de Venus enseguida.- los ojos azules de la niña rubia se abrieron drásticamente cuando su hermana dijo aquello…-Ahora si comprendes mi situación..- terminó Rei y ambas acabaron por reír de buena gana de sus actitudes, en la cámara de al lado, la Reina Akane escuchaba las juveniles risas de sus hijas y pensaba si estas dos niñas tendrían la suficiente fuerza para enfrentar los destinos que les aguardaban.
Nota de la Autora: Si, por fin Rei creció, ahora la historia se pondrá mejor, sé que fui un poco larga con los cap. iniciales pero era necesario para entender todo lo que va a pasar después…esperen para el próximo capítulo batallas impresionantes y por fin aparecen ya las demás sailors…Gracias. Atte. Leonor de Èboli.
