CAPITULO 4

"Volverte a ver"

El viento soplo suavemente sobre las escasas nubes que poblaban el cielo, los rayos de sol entraban en pequeñas proporciones entre las hojas de los pinos abriéndose paso hacia el suelo, y allí por el camino de pequeñas piedras hacia la salida del instituto ella caminaba tranquilamente.

Con marcha femenina y refinada, se abría paso entre el camino principal, era ella no había duda, como olvidar esa silueta pequeña y perfecta, piernas largas y blancas como el resto de su piel, perfectamente torneadas y apetecibles, subiendo hasta una cadera bien proporcionada acentuando su estrecha cintura, combinando perfectamente entre ambas cualidades de la pelirosa, sus pechos medianos nada exagerados culminaban con la belleza y perfección de su cuerpo.

Las finas hebras rosáceas de sus cabellos liaban en el viento cayendo juguetonamente en sus hombros, pechos y espalda, de vez en cuando se atravesaban en su fino rostro, causando una pequeña sonrisa en sus rosados y carnosos labios, en sus mejillas se podría notar un leve sonrojo natural, su nariz afinada tornaba su rostro algo infantil pero sensual, y sus ojos, ese par de esmeraldas jade que brillaban con luz propia y explotaban en miles de tonalidades de ese color, entre sus finas manos llevaba algunas carpetas y en su hombro derecho un bolso rosa.

La belleza de su cuerpo iba cubierta por un uniforme blanco casi en su totalidad, la camisera de manga larga arremangada hasta los antebrazos como una camisa normal caía desfajada hasta su cadera y encima llevaba un chaleco ajustado a la cintura color azul noche, a un lado en su seno izquierdo el logo de la institución, mas abajo una falda corta blanca y que al final lucia una franja de azul del mismo tipo del chaleco, sus piernas cubiertas por unas finas medias blancas hasta un poco mas haya de las rodillas haciendo lucir sexys sus piernas.

Pude notar que iba algo distraída, mirando de vez en cuando por donde caminaba parecía llevaba un reproductor de música en sus oídos, saludaba amistosamente a algunos chicos y chicas con quienes se topaba, pero antes de llegar a la salida, se detuvo y tomo otro camino pedregoso a los lados había bancas blancas pertenecientes a la institución, se sentó en posición de loto en una y saco una carpeta de su bolso y comenzó a leer al parecer, duro ahí sentada unos diez minutos.

Minutos en que no pude quitar mi vista de su linda carita, de vez en cuando lo notaba ya que levantaba la vista y miraba en varias direcciones como buscando algo.

Al parecer se canso, cerro su carpeta y suspiro, desde mi sitio podía verla perfectamente, solo había silencio Neji se mantenía expectante y serio parado al lado de la banca en que yo me encontraba, el único sonido era el producido por el viento que soplaba llevando los arboles en un suave vals.

Ella balanceo las piernas aun sentada en la banca y me pareció que tarareaba una canción.

Poco después Un chico moreno, pálido y alto apareció detrás de ella y cubrió sus ojos, ella sonrió y llevo sus manos en busca de su agresor.

Me sentí enfurecido al ver el tacto sobre ella. ¿Quién rayos era?

El rodeó la banca y le dio un cálido abrazo que ella correspondió, ¿Quién es ese tipo?, ambos se sentaron en la misma banca y empezaron a charlar animosamente, de vez en cuando sonreían felizmente, el quitaba de vez en cuando algunos mechones que caían por el viento en su rostro, ella hacia pucheros infantiles y le sacaba la lengua juguetonamente, ambos parecían una pareja feliz. Y a mi me estaba llevando la…

— Tranquilo Sasuke, ellos no son nada — dijo Neji a mi lado, dándome unas palmadas en el hombro.

— ¿Cómo sabes?, que no ves, si lucen tan felices, ¡maldita sea! —gruñí enfurecido mirándolo con el ceño fruncido, me miro tranquilo y me ofreció una sonrisa, se sentó a mi lado y prosiguió.

— En primer lugar, esos gestos que se hacen mutuamente se los haces solo a alguien muy cercano a ti, es este caso a un hermano, en segundo lugar no ha habido besos ¿cierto? Y en tercer lugar el chico tiene dueña, mira…— me señalo al frente.

Voltee mi mirada aun enfurecida, y al instante vi a una linda rubia sentada en el regazo del chico, quien bajaba la mirada avergonzado mientras Sakura sonreía pícaramente, la chica era hermosa no había duda, y a pesar de verse tan exuberante tenia un aire dulzón extraño y miraba tiernamente al chico a quien tenia envuelto con sus brazos por el cuello, había algo seguro, hermanos o amigos no eran.

— Mira ¿ese no es Naruto? —me señalo al rubio quien iba por el camino principal caminado alegremente mientras saludaba a todo el que se cruzaba.

— Hmp

El chico volteo su mirada hacia el lugar donde estaba Sakura, sonrió abiertamente y corrió gritando y saludando a los que se encontraban en el sitio, saludo con un movimiento de manos al pelinegro y a la rubia, para después arrojarse a los brazos de Sakura, quien le sonrió dulcemente para después darle un pequeño beso en la mejilla provocando un leve sonrojo en el rubio.

Entonces aun eran amigos. Y muy cercanos todavía.

La chica rubia se levanto y jalo de la mano al pelinegro para así que los cuatro estuvieran de pie, hablaron un poco y después de un rato partieron a la salida del lugar, el chico rubio iba haciendo un escándalo descomunal mientras los otros tres reían y de vez en cuando Sakura le propinaba algún golpe para que mantuviera silencio, que poco duraba. Volveré a la teoría del chico rubio drogadicto.

Suspire, volví a enfocarme en el hecho de verla de nuevo, tan hermosa, como un ángel, tan delicada como la recordaba, pero de alguna forma mas segura, mas ¿feliz?

Sentí un repentino y extraño sentimiento arremolinándose en mi estomago, algo amargo pero dulce, doloroso pero placentero, una felicidad inexplicable me embargo y no supo como o cuando pero ahora me encontraba sonriendo tontamente mientras caminaba a paso lento hacia el automóvil, mire a Neji y el al igual que yo sonreía.

Sakura, mi Sakura.

De alguna forma haría que me quisiera de nuevo, no me importa que tenga que hacer, o que tenga que decir, o que tan ridículo sea, o tonto o cursi, solo quiero tenerla a mi lado de nuevo.

El atardecer pintaba las nubes de colores anaranjados y violetas rojizos, me encontraba ojeando algunos proyectos que Itachi me había enviado por la mañana, deseaba corregirlos y si era posible simplemente darles el visto bueno y aceptarlos de una vez, no quería perder el tiempo, quería tener tiempo de sobra para pensar, pensar y pensar mas en cada palabra que utilizaría cuando estuviera frente a ella.

Había recibido una llamada de mi madre, diciendo que vendría a visitarme para saber que tal me encontraba, mi madre era de las únicas personas que en verdad podía confiar siempre, ella nunca me juzgaría.

Me recargue con pesar en mi asiento de piel, lleve al puente de mi nariz mi mano izquierda, tenia un dolor de cabeza terrible, entre cuentas, finanzas, la banca, Itachi, mi madre…Sakura.

Sonreí con pesar, nuevamente al pensar en ella, deseaba tanto en estos momentos, que llegara y me abrazara como lo hacia cuando me veía estresado, enojado o simplemente por que si.

FLASHBACK

— Sasuke kun, descansa, llevas todo el día así — murmuro dulcemente, abrazándose a mi espalda, estaba irritado y completamente estresado.

Pero cuando ella poso sus manos en mi dorso, coloco suavemente su rostro en mi espalda y su dulce olor a vainilla y cerezos inundo mi espacio, sentí una paz descomunal inundándome.

— Debo terminar, es el 80% de la calificación, claro que tu no sabes como me siento, porque ya lo terminaste — dije suavemente, repasando nuevamente las hojas de mi libro de administración ya algo gastadas.

— Te dije que si querías te ayudaba, pero claro el señor es un macho que puede el solo ¿verdad?— alce una ceja a su tono burlón, alejándose de mi espalda, camino y quedo frente a mi y me quito suavemente el libro de las manos.

La mire expectante, ella rio encantadoramente y se acerco a mis labios alzándose de puntitas para alcanzarme, cerré mis ojos ansioso, pero el beso no llego al objetivo, si no que se poso en mi mejilla.

Bufe un tanto molesto y la mire ir hacia el sofá donde se encontraba su sweater gris, se lo coloco y se volvió hacia mi con el rostro serio.

Camine hacia ella y al estar frente a frente sin dejar un segundo de mirarme tomo mi mano con delicadeza en las suyas y la coloco en su mejilla, nos miramos un rato despidiéndonos con miradas, en esos instantes no me preocupaba de si ella se daba cuenta o no de cuanto me gustaba tenerla cerca. Tan solo me dedicaba a dejarme envolver por todo lo que era ella, su aroma, sus ojos, sus palabras. Todo.

Me regalo una tímida sonrisa y me soltó, pero antes de que los centímetros comenzaran a separarnos la jale del brazo y la acorrale en mi pecho con mis brazos, ella se sonrojo notablemente mientras me miraba ansiosa, mordió ligeramente su labio inferior y no dude en ese instante en atacar sus rosados labios y saciar mi sed una vez mas.

Ella enrollo sus brazos en mi cuello tomando con insistencia mis cabellos atrayéndome aun mas a sus labios, con mis manos recorría cada rincón de su curvilínea anatomía, me encantaba que me deseara de esa manera que tuviera siempre las mismas ansias que yo por hacerle el amor, a pesar de ser tan inocente y frágil, tan dulce y en ocasiones algo infantil, siempre hacia algo para encenderme, no se que era, casi cualquier cosa, que la mayoría del tiempo me obligaba a mi mismo a reprimir. Estaba seguro que ella no se percataba de su efecto en mí.

Alce su pequeño cuerpo, y con mis manos en su trasero la subí a modo que enrollara sus piernas en mi cadera, escuche un leve jadeo salido de sus labios, me aparte de su boca y comencé a deleitarme de la suavidad de la nívea piel de su cuello. Cuidando tropiezos me dirigí al sofá de una pieza en la sala, me acomode con ella encima de mi bajo vientre y bese con mas lentitud y profundidad sus labios, sus suaves gemidos hacían que un escalofrió recorriera mi espalda.

— Ah, Sasuke, no… — susurro en mi oído cuando lentamente saboree con mi lengua la piel medio expuesta de su clavícula. – ¡Sasuke! — gimió fuertemente, cuando tome sus caderas y la pegue más a mí para que notara mi estado.

De un leve tirón me deshice de su sweater y metí de lleno mis manos por debajo de su blusa rosa de tiras, sus manos jugueteaban entre los músculos de mi abdomen y pecho, me dispuse a morder la suave piel de su cuello una y otra vez dejando de vez en cuando besos y lamidas.

—Sasuke…n-no tu debes… — dijo entrecortadamente entre susurros, sus manos volvieron a enrollarse en mi cuello y supuse que toda partícula de cordura había muerto en ella, eso me encantaba, ya en este punto no había retorno y ninguno de los dos deseaba regresar.

Ella siempre hacia mejor todo, solo ella hacia que mi mundo fuera mas pacifico, ella y su mirada, y sus labios, todo en ella siempre era tan perfecto, yo sabia perfectamente que no quería dejarla ir, quería que fuera mía y de nadie mas, un pensamiento un tanto egoísta pero era lo que quería, si tan solo se lo hubiera dicho alguna vez.

END FLASHBACK

¡Ah!, definitivamente no debería estar pensando en eso.

Pero es que… que mas podía hacer, desde que me había alejado de ella… en lo único en que podía pensar era en eso… en ella, en que hubiera pasado si tan solo… tan solo hubiera dejado mi maldito orgullo de lado y hubiera aceptado que ella provocaba sentimientos en mi, si "hubiera", ¡maldita sea!, ya todo estaba hecho, lo único que me quedaba ahora, era pedirle perdón por mi inmadurez de en ese entonces, por haber pensando, estúpidamente, que era un capricho tonto y que con el tiempo la olvidaría como a las otras.

Claro. Si Sakura fuera como las otras.

Pero no, ella debía ser como es, con su dulce inocencia, con su delicadeza, su fragilidad, si porque eso fue lo que me cautivo de ella en un principio, fue un sentimiento que no supe descifrar, estaba tan sola y desprotegida, triste e indefensa, pude verlo en sus ojos, y un miedo que supe de inmediato que yo mismo provoque en ella.

Recordaba aquella noche perfectamente.

Septiembre entraba con lluvia, era tarde, mucho, aunque la noche aun no se pintaba bien en el cielo, gracias a las nubes de donde el agua caía sin cesar, había exámenes así que fui a la escuela por unos libros, y ahí me la encontré, lo demás esta guardado en mi ser, impreso totalmente, cada detalle de ese día, fue lo mas estúpidamente perfecto de mi vida, y me lo negué tanto tiempo.

No. Definitivamente Sakura jamás, nunca iba ser como otra.

Suspire. Me erguí en mi asiento y acomode mis brazos en el escritorio frente a mi, mire la pantalla de mi computador, tenia una conversación activada con Itachi, bufe por lo bajo y lentamente la abrí.

Uchiha1:

¿Sasuke?, ¿Estas?… bueno, lo que te envié, ¿lo tienes ya?, eh de suponer que si… Contáctame.

Solté un bufido nuevamente.

SasukeU:

SI, ya te lo envió, ¿Tú le comentaste algo a mama?, de ya sabes… trato de disimular pero, se le notaba que algo quería preguntarme cuando me marco hace un rato.

Uchiha1:

No, solo le dije que, estabas enamorado, y que conociéndote terminarías en problemas, que estabas confundido, que no sabias que sentías y que seguro buscarías a la chica… ¡ah! Y que si te perdonaba que seguro no, de lo que sea que le hayas dicho o hecho, no quería que mis sobrinitos salieran amargados como tu…

Después de releer el mensaje tres veces, caí en cuenta que no me mentía. El mando otro mensaje.

Uchiha1:

¿La cague verdad?

SasukeU:

¡¿TU QUE CREES IDIOTA?!

Uchiha1:

Am… mira la hora, que tarde es… no sabes que, me voy tengo cosas que hacer…

SasukeU:

¡Ni se te ocurra!, espera a que te vea y...

Uchiha1:

Adiós hermano pequeño suerte, :)

Conversación finalizada. Uchiha1 se ha desconectado.

Lo mato.

El me había enviado una carita feliz.

Suspire molesto, ¡maldito Itachi!, cosas positivas, piensa en cosas positivas, al menos tendré que hablar menos con mi madre, y además… ¡ah!, tomare el primer vuelo para ir a matarlo con mis propias manos… respire profundamente. Tranquilo Sasuke, tranquilo me repetí como un mantra.

Me recargue resignado en mi asiento, coloque mis brazos en mi rostro y me dedique a contar hasta cien, o tal vez mil, pero antes del dos siquiera, un movimiento llamo mi atención, mire a mi escritorio ahí, al lado de algunos papeles y plumas, mi celular brin coteaba, por la canción de Bon Jovi, me di cuenta de quien era, le fruncí el ceño, odio cuando toca mi celular sin permiso.

— ¿Qué? —pregunte, pese a mi tono molesto, del otro lado del celular pude percibir una risita de mi interlocutor. Que precisamente no era quien esperaba escuchar, era la risa de una chica, a menos que Neji este cambiando de voz, que no creía.

— Sasuke kun, tengo algo que te quitara el mal humor… — dijo ¿Hinata? — Lamento llamarte del numero de mi primo, es que no esta y dejo su celular, así que…— dejo la pregunta al aire con desinterés, suspire para calmarme.

— ¿Qué sucede Hinata? — dije recargándome con pesar de nuevo en mi cómoda silla, cerré los ojos y aspire todo el aire que pude.

— Bueno, n-no quería ser entrometida, pero bueno Neji me c-conto ya… de bueno, tu sabes — dijo con timidez en su voz, sentí una pequeña ira pero desapareció rápidamente, Hinata solo quería ayudar.

— No te preocupes — murmure con un poco de cansancio.

— Bueno, no te oyes bien… en fin, Se donde vive Sakura y….

Deje de escucharla desde que dijo, se-donde-vive

Me concentre en eso, y definitivamente todo el enfado y cansancio se fue completamente, mire mi reloj si me apuraba tal vez la vería ahora. Ya repararía en que decirle después.

— Dime —soné alegre, genial. Pero no importaba.

— Sabia que te alegrarías —sentí mis mejillas arder un poco – ¿tienes donde anotar?— conteste afirmativamente, y tome uno de los documentos que tenia a la mano, ni me fije en que decía, anote y mire con una sonrisa de lado la dirección.

— Bien, Sasuke…— dudo unos segundos —Te diré algo, no desistas…

— Gracias Hinata, no lo are…

— Hasta luego— dijo ella.

— Si, hasta luego.

Colgué, y tome el papel entre mis dedos, lo doble cuidadosamente, como si se fuese a romper o a desvanecer frente a mi y lo metí en mis bolsillos del pantalón, me levante y fui aun con mi sonrisa de lado en el rostro al sofá de la sala donde estaba mi chaqueta, me la coloque y fui hacia mi garaje, pese a que ya estaba anocheciendo, no me importo, solo quería ir y verla, al menos intentarlo.