En un pergamino fue dando ligeras pinceladas formando así una figura abstracta, tomó un poco más de pintura de distinto color en su pincel mojado formando una misma figura encima de la que estaba dándole leves trazos, haciendo un contraste con el color y el tamaño.

Admiró la pieza que tenía en sus manos; las pinturas que hacía no eran abstractas es sólo que… bueno era difícil de explicar simplemente su mano se movía, era como si tuviera vida propia él simplemente se dejaba llevar.

La mayoría de personas no saben eso, solo piensan que la pintura es bonita y nada más que eso no se encargan de ahondar en el tema ni preguntarse a si mismos por que, con que razón se hizo.

Guardo los materiales para pintar en la mochila que llevaba pero todavía mantenía el pergamino abierto. Se paro en el tejado donde estaba dibujando, el aire fresco acariciaba su rostro mientras el ruido de los árboles se escuchaba a lo lejos cuando movían sus ramas.

Ese momento de paz fue interrumpido cuando se escucho la voz de Naruto escapando de las manos de la muerte, mientras que Sakura iba detrás de él con ojos asesinos. Sai se les quedo observando analizando los comportamientos de ellos, últimamente se la pasaba en la biblioteca investigando las reacciones de las personas y sus sentimientos.

Le resultaba extraño que él mismo haya enterrado sus emociones, no sentía estos o tal vez si los sentía pero no sabía cuales eran. Observó como sus compañeros corriendo uno detrás de otro, recordó como los conoció; los dos lo miraban como un bicho raro y la verdad que le incomodaban esas miradas.

No supo que esperar cuando Sakura le pego un puñetazo la primera vez sólo por insultar el tonto recuerdo de un compañero de equipo a quien él estaba destinado a eliminar.

La verdad no lo entendía, no estaba ahí para caerle bien a alguien sinceramente eso era algo que no sabía hacer y poco le importaba.

Pero fue una sorpresa que gracias a esa misión logró recuperar una parte de él al igual que un recuerdo que le fue arrebatado con el paso del tiempo. Descubrió sentimientos en los cuales no estaba acostumbrado y supo por medio de ellos la importancia, el respeto y el cariño que eso conllevaba.

Ahora se esforzaba estudiando sobre la psicología humana e inclusive la psiquiatría. Aunque no le daban resultados positivos.

Cuando le dijo fea a Sakura no entendía por que había reaccionado de una manera tan negativa, los adjetivos eran nombres cariñosos como decía el libro. Con Naruto fue otra cosa, se supone que un hombre tiene que estar orgulloso de su miembro no que se avergonzara de el como lo había hecho antes en las aguas termales.

Aunque con Ino supuso que había logrado un avance al decirle preciosa lo opuesto a lo que pensaba, pero la expresión de Sakura no variaba.

Definitivamente las personas eran un misterio no importaba que dijera o que hiciera siempre estaban enfurecidos con él.

Inesperadamente observó el pergamino que tenía en sus manos, sus ojos oscuros se abrieron como platos al saber a la conclusión que había llegado. Para las personas el arte abstracto era un dolor de cabeza, para ellos solo constituía líneas y no guardaban mensaje alguno mientras que él lo admiraba.

Ahora para él: las personas eran unas obras de arte pero abstractas, cada reacción que desencadenaban eran nuevas pero a la vez tan confusas.

Sonrió irónicamente ante este pensamiento y lo absurdo que parecía ese hecho.

Esperaba que con el nuevo libro que había encontrado en la biblioteca la noche anterior pudiera mejorar su percepción con las personas, ese libro enseñaba como emplear expresiones para alimentarle el ego a la persona utilizando similitudes de cualquier entidad.

Sólo necesitaba el momento adecuado para emplear lo que había aprendido.

— ¡Cuidado Sai!

Ese grito lo hizo reaccionar pero fue muy tarde, ahora se hallaba debajo de un Naruto inconciente. Trató de dar bocanadas de aire ya que su cuerpo había funcionado como colchón y el impacto le había aplastado el pecho.

— Lo siento mucho, Sai — se escucho una voz femenina quitando su peso de encima —. No fue mi intención, este pervertido me estaba espiando en las aguas termales y al golpearlo se me fue la mano.

Diciendo esto estaba Sakura enfrente de él teniendo una mano atrás de la cabeza y riendo apenada por lo que había sucedido, esperando así que Sai la perdonara mas él solo pudo darle una sonrisa y con voz segura le dijo:

— No es nada Sakura, tú no tienes la culpa de tener la fuerza de un gorila tomando esteroides.

Segundos después se encontraba volando por los techos de las casas sintiendo un dolor insoportable en su rostro, no se dio cuenta cuando fue que llego el puño femenino con una fuerza tan monstruosa que hasta escalofríos le corría por su cuerpo.

Ya en el suelo notando como las nubes se movían por el apacible cielo y a lo lejos escuchando a Sakura prorrumpir toda clase de ofensas, se dijo a si mismo no volver a usar esa clase de comparación, era confuso; ya que el libro decía que hacer comparaciones como los de un árbol o los de un animal en la característica de una persona podía abrir caminos de afección al corazón. De ejemplo estaba:

"Tienes la piel tan suave como el pelambre de un gato" ó "Tú sabiduría es tan fuerte como el tronco de un árbol"

Y ahora que comparaba se había ganado un puñetazo, ¡Ah, que confuso! Simplemente… no lo entendía.


Los personajes de Naruto no me pertenecen.
Promesa para Kusubana Yoru que le debía este fic, siento mucho la tardanza Kusubana pero me he atrasado en ambos de mis fics a causa de la universidad. Espero que sea de tu agrado, besos y abrazos.