Aquí ya empieza a haber situaciones más comprometidas Con la Lectora y Levi, espero que les vaya gustando más la historia. Comenten por favor!

Aclaraciones:

(...)= tu nombre.

(...)(...)= tu nombre y apellido.

"kfrofneen dnie"= pensamientos de los personajes.

byviun= palabras importantes.

-Buvyuv ... - = Diálogos.

Disclaimer: Shingeki No Kyojin NO es mío, es de Hajime Isayama.

Advertencias: Lenguaje vulgar y algunas palabras obscenas, posible OoC y Situación pervertida. Levi X Lector

Capítulo 4: Situaciones difusas

Tras ya unos tres meses junto a la brigada especial te acostumbraste al ritmo continuo de tu Heichõ nuevo, ya te parecía normal su comportamiento hacia ti: más estricto que con ninguno, sus cambios de humor repentinos y esa forma de evitarte cuando estaban todos juntos y tú te sentías más a gusto con su presencia. No volviste a sentir más ese sentimiento raro hacia tu superior aquel que por lo que fuera te hacía sentir más pequeña e inmune, admirándole en todo lo que hacía. Ahora solo era uno más, siempre teniendo en cuenta que era tu superior.

En todo este tiempo solo pudiste hablar muy poco con Hanji y hoy al verla la pediste que si podía que viniera a tu habitación, y mientras te vestías de después de la ducha, hablaran de si tenía novedades sobre los titanes. Aceptó y nada más salir de las duchas comunitarias Hanji ya te estaba esperando en la puerta para acompañarte a tu habitación, por suerte las duchas estaban cerca del sótano y ya era tarde para estar por donde las duchas, asique no te daba mucha vergüenza ir sin sujetador con la ropa sucia entre las manos y en pijama ancho y corto por el pasillo. Ya en tu habitación hablando durante un rato entre risas por sus locas actuaciones, te decidirte a preguntar una cosa que rondaba tu cabeza desde hacía ya tiempo:

-Superiora Hanji, ¿cuánto tiempo lleva ya en la legión?-la preguntaste mientras te quitabas los pantalones del pijama.

-buuff...Hace ya años que perdí la cuenta.-miró hacia el techo pensativa.- espera, tú realmente quieres saber mi edad, ¿verdad, eeh?- "jeje" te pillaron pensaste mientras alzabas una mano para alcanzar los pantalones en la repisa alta de tu armario.

-mocosa me ha pedido Er..- el Hombre más bajito y jodido de la Humanidad entró a la habitación sin llamar, encontrándose de pleno con tu camiseta subida dejando perfectamente visibles tus braguitas rosadas con labios rojos dibujados y con bordeado en los extremos, a los ojos de tu Heichõ que no dejó de mirar desde que entró.

-Si hubieras llegado un poco antes, habrías llegado a verla en sujetador.- dijo la avispada Hanji en una risita al ver que los dos se quedaron petrificados. Al oír su voz pudiste reaccionar echándote bruscamente de espaldas sobre al armario estirando tu camiseta para poder taparte lo más que podías dejando ver en un gran escote tus pechos aprisionados.

-¡HEICHÕ! ¡Llame a la puerta antes de entrar! ¡PERVERTIDO!- estabas más roja que un tomate al ver que ni con esas palabras, y sin moverse, no apartaba los ojos de ti.

-Bueno (dijo al fin pestañeando y apartando la mirada), como había empezado a decir- "mierda" con esas palabras recordaste aún más el incidente- he venido porque Erwin me ha pedido que te deje ir a una fiesta/reunión con él como su pareja. ¿Sabes bailar?- te soltó esa pregunta cuando todo lo que acabada de decir se amontonaba y chocaba contra tu cabeza.

-E..e..sí, si se bailar, al menos lo básico en los bailes de a dos.-contestaste tartamudeando como una tonta.

-suficiente, arréglate y dentro de dos horas volveré a por ti, estés como estés abriré la puerta y te sacaré de la habitación.- dijo lo último en un tono bastante amenazante atemorizándote por dentro. Solo dijo eso. Cada vez más solo te daba órdenes y se iba por donde venía, una cosa que te jodía bastante porque no sabías si realmente odiaba estar contigo. Al decirte a ti misma esas palabras te deprimiste dejando que se reflejara la duda en tu cara.

-No te preocupes Erwin es un adulto responsable, sabe lo que hace. – Con sus palabras te diste cuanta que pusiste una cara rara.

-No es eso lo que me preocupa. Es solo que aunque cada vez llevo más tiempo en su equipo le siento más esquivo conmigo. No sé lo que hago mal y eso es lo que me..duele por dentro.- aclaraste ya que interpretó mal la explosión de tu rostro. Hanji se quedó en silencio durante un par de minutos quedándose la habitación el silencio.

-No te preocupes aunque no sea una chica, muchas veces parece que tiene la regla.- dijo con una sonrisa mientras se levantaba, el reflejo de sus lentes no te dejaba ver la expresión de sus ojos pero te pareció que estaban sombríos como tristes.- Espera te traeré unos vestidos míos apropiados para que así puedas elegir y te lo pongas. Ya eres casi una mujer asique ya te quedaran mejor que a una simple chica plana.- dijo en la puerta antes de salir señalando sus pechos y mirando los tuyos.

Te sentiste un poco rara que tu superiora se hubiera fijado en ese detalle, para ti esas comparaciones eran para…no sé..adolescentes.

Tras unos 20 minutos esperando echada en la cama, llamaron a la puerta.

-(…) soy Hangi, que pasoo~-dijo medio cantando. Eso te divirtió pero también te asustó por lo que insinuó antes de haberse ido…a saber qué tipo de vestidos te había traído.

La verdad no eran tan aterradores como creías, unos tenían más escote que otros pero más o menos respetaban tus límites.

- vaya son todos preciosos pero no me atrevo mucho a ponerme uno de ellos…

-Vamos mujercita ya puedes ir enseñando que eso volverá loco a cualquier hombre y sobre todo a Erwin que aunque parezca muy recatado en el interior es un pervertido.- eso te hizo sonrojar pensándote si realmente querías irías.- Jajaja no te preocupes, que no te va a tocar, al menos sin tu permiso.- no supiste si eso te tranquilizaba pero de lo que estabas segura era que llegada la hora Levi llegaría y cumpliría su palabra.

-Bu..Bueno ("si no hay otra opción") me he figado que este vestido es bonito, elegante y un poco simple.- señalaste el vestido tendido en la cama de falda negra ajustada con volantes atrás que llegaba desde debajo del pecho hasta medio muslo y con camisa blanca medio transparente larga. Te pareció apetecible ya que solo estaba terminando el invierno y todavía hacia frío.

-Perfecto seguro que a Erwin le encantará tu elección para la cena.-

Te ayudó a vestirte y maquillarte ya que quedaba poco tiempo para que apareciera el Heichõ Levi por la puerta de improvisto. Nada más terminar de calzarte los zapatos de un tacón cuadrado y de tres centímetros, apareció Levi por la puerta. Se quedó parado frente a ti con el ceño fruncido y con su cara inexpresiva, parece que él también se había arreglado para la ocasión, vestía un traje negro a juego con los zapatos de channel con una camiseta impecablemente blanca.

-¡Tachaan! Que tal está. No me digas que no está guapa y que cambio de estar siempre con el uniforme a esto.- Te miró de arriba abajo, esos segundos fueron incomodísimos como si la respuesta que diera fuera la decisión de si tú querrías o no ir a la reunión.

-Simplemente es un vestido, lo importante es que no la cagues y dejes en ridículo a Erwin.- dijo antes de darse media vuelta.- vamos que tendré que hacer de la puta niñera de vosotros mientras estáis divirtiéndoos en la fiesta.- te dirigiste hacia donde estaba él.

-jajajaja ahora es mucho más alta que tú! Parece tu madre jajajaja!- Levi la mandó una mirada asesina pero esta la ignoró mientras se reía de él en su cara.

-Vámonos antes de que nos esté jodiendo más.- extendió su brazo para que lo agarraras con el tuyo. Jugaste unos segundos si lo agarrarías o no, pero lo agarrante. Te sentías bastante incomoda ya que, como dijo Hanji, ahora eras mucho más alta que él y encima le estabas agarrando después que en todo este tiempo no hubieras hablando apenas con él.

Después de haber andado durante unos minutos en silencio te decidiste a preguntarle sobre la reunión:

-He..Heichõ podría decirme de qué se trata la reunión/fiesta y porqué a mí y tan repentino.

- Es una cena en la que reúnen los tres comandantes y los cargos altos de las legiones para hablar, bailar, y beber. Nile Dawk, comandante de la policía militar, irá acompañado de su esposa, Dot pixis irá con varias chicas como de costumbre y Erwin solía ir con Hanji pero no la apetecía ir, será porque se está haciendo vieja.

-¿Y por qué me eligió a mí la misma noche de la cena?- le volviste a preguntar ya que no terminaba de contestar tu pregunta. Tardó un tiempo en contestar como si ni él lo supiera.

-Ni puta idea, solo sé que os tengo que acompañar y esperar en la puerta. Seré vuestro chofer.- Dijo lo último soltando tu brazo para poder abrir la puerta que daba al patio y así poder ver que, al lado de un carruaje bonito, elegante y probablemente bastante caro, esperaba Erwin con un traje azul marino y zapatos blancos de pie frente él. Te ruborizaste por lo elegante e imponente que era el comandante de la legión de exploración, haciendo que nada más verle agachases la cabeza avanzando hacia él sin vacilar. Extendió una mano para que la cogieras.

-Estas preciosa, hice una buena elección al elegirte a ti. Puedes ir subiendo.- eso sí que te hizo sonrojar, quizás se lo decía a todas las chicas al ser educado y detallista pero que tú Comandante te lo dijera te hacia poner más nerviosa. Mientras subías y te acomodabas en el lujoso carruaje Erwin se quedó hablando de algo que tú no ponías oír con Levi.

- Erwin como la toques de más te cortaré las manos y te las meteré por el culo.- dijo acercándose a él.

-jeje, no te preocupes que no la tocaré, pero si lo llegara a hacer nunca te enterarías.- le dijo en el oído antes de darse media vuelta para subir junto a ti. Levi frunció fuertemente el ceño y se dirigió a manejar el carruaje.

Mientras unos minutos de silencio acompañado por el sonido de las ruedas en la carretera de piedra, Erwin fue el que comenzó la conversación.

-(…) lo siento por haberte avisado tan tarde, le pedí hace tiempo a Levi si te podía dejar venir conmigo pero se negó en rotundo diciendo que no te molestara con esa tontería. Se hizo de rogar hasta que aceptó.- "asique ese es el motivo por el que me avisaron tan repentino" pensaste.

-No hace falta que se disculpe comandante, gracias a Hanji que me prestó este vestido y las prisas de Lance Corporal pude estar a tiempo para la cena. Y gracias a usted por elegirme- dijiste en una amplia y sincera sonrisa. Se le oyó una pequeña risa haciendo que te pusiera confusa pues no sabes qué te parecía gracioso en lo que dijiste. Se quedó unos minutos en silencio antes de continuar.

-En verdad te lo ganaste.- dijo como para sí mismo pero tú pudiste escucharle, no le preguntaste nada por si el hecho de haberlo oído le molestara y se te quedó la duda de a quien se refería.

Ya en la puerta de lo que parecía un mesón, bajaban del carruaje y viste que estaba entrando al lujoso mesón, divisaste al comandante Dot Pixis acompañado de dos mujeres de unos treinta años, él fue quien te ayudó a entrar a la milicia asique le pediste permiso a Erwin para ir a saludarlo, éste aceptó y se quedó junto a Levi hablando.

-(Levi a Erwin cuando tú ya estabas hablando con Pixis) no la abras tocado dentro del carruaje, cerdo pervertido.

- Me pregunto qué es lo que te hace hoy que estés tan agresivo solo cuando me he acercado un poco a ella.

- por su culpa me la tuve que jalar después de haberla avisado sobre la cena.

-¿Qué?! Jaja, ¿es que ya no puedes ni controlarte al verla?

- Fueron sus malditas bragas y sus tetas las que me dejaron tonto. Jodida mocosa..- dijo entre dientes.

Erwin hizo una pausa antes de volver a hablar tranquilamente.- si dejas ese caparazón a un lado, ella se podría acercar a ti y corresponderte.- Fueron las últimas palabras entre ellos antes de acercarte. Esas palabras dejaron a Lance Corporal Levi callado y en el lugar viendo cómo se adentraban al mesón, antes de girarte para entrar por la puerta echaste una última mirada a Levi viendo que en sus ojos no había nada de nada..su mirada era…vacía.. Te extraño porqué incluso puedes saber que significan sus miradas pero esa parecía no tener nada que contar.

Volvieron sobre las tres de la madrugada, como dijo Levi era una pequeña reunión donde los viejos como Comandantes bailaron con sus parejas, bebieron hasta emborracharse (tú y Erwin solo bebieron hasta ponerse contentillos), jugaron a las cartas (donde le interesaste a Erwin, contaste que quien te enseño jugar así de bien fue Pixis al que nunca llegaste a ganar) y hablar, hablar y hablar.

En tu habitación te quitaste la ropa tirándola por el suelo, tirando los zapatos por algún lugar de la pequeña habitación y tirándote de cabeza a la cama, aunque no habías hecho nada de esfuerzo estabas agotada. Te arropaste y durante un buen rato te quedaste mirando el techo sin poder dormir, pensando en esa mirada vacía del Lance Corporal. Te incomodaba mucho el por qué recordabas eso y a él. Casi todas las noches te dormías pensando en algo de él, si le habías visto y donde, si estaba contento, triste, enfadado, esquivo…, donde iba de donde venía y… ag! todas las noches igual; cuando empezabas a marearte en esos pensamientos te ibas a dar una vuelta en la noche por el castillo, con tu pijama de camisa larga y pantalón corto con botas de casa. Casi siempre sin darte cuenta pasabas por la puerta de la oficina de Levi, tus pensamientos te llevaban allí como en busca de respuestas, y esa noche no iba a ser diferente o tal vez sí…

La puerta de su despacho estaba medio abierta, te intrigó bastante si estaría Levi en ella pero también te aterrorizó la idea de que supiera que todavía estabas despierta y merodeando por ahí. Asique te acercarte despacio a ver, haciendo el menor ruido posible y acercándote muy lentamente. Ya apoyada en la puerta alzarte la vista pudiendo ver que allí estaba, echado en el sofá donde te quedaste dormida y ¡fumando! Nunca te habías imaginado que fumara ni que estuviera permitido, te acercaste más para poder saber la expresión de su cara per-…

-Ya que estás ahí espiando, entra.- Te entro un sudor frio que recorrió todo tu cuerpo. Era rápido, inteligente, amargado y frío. ¿Cómo se había dado cuenta de tu presencia? Era imposible que supiera que estabas allí.

- Te he dicho que sé que estas en la puerta (…)- esta vez lo dijo más grave y elevando el tono de voz. Ante ese tono te decidiste a obedecer su orden.

-Co..como ha sabido que estaba aquí.- dijiste mientras te acercabas a él pero no demasiado, por seguridad..

-Casi todas las noches oigo que te paseas por la puerta como un fantasma moribundo. Arrastras los pies haciendo ruido.- Como puede ser eso si siempre andabas sigilosamente para no hacer ruido y, ¿cómo es que me oía?, ¿era esa su habitación? ¿Y la cama? –sientate- dijo secamente indicando, con el cigarro en la mano, el sofá que tenía al lado.

Ya sentada frente a él y sin poderle mirar fijamente, ya que se le veía en una postura muy sexy, te atreviste a preguntar:

-Heichõ, ¿es aquí donde duerme?

- Solo vengo aquí cuando no puedo dormir por las noches.- te extrañaste ya que contesto directamente a tu pregunta, cosa rara ya que nunca quería soltar prenda sobre él.

-No..no sabía que se podía fumar en la legión.- Tragaste saliva fuertemente al ver la intromisión de tu pregunta.

-Y no se puede fumar, pero me importan una mierda esas normas. Y además el que debería estar haciendo las preguntas debería ser yo y no tú, mocosa.- mirándote y lanzándote una mirada aterradora.- como es que estas aun despierta.

Claramente no le ibas a decir que era porque todas las noches le tenías metido en tu cabeza.- Me dolía la cabeza de estar con ruido en la reunión y de pronto en mi habitación en absoluto silencio…

-¿Y las demás noches?

-Suelo dormir pocas horas o si no estoy cansada no puedo dormir a gusto.- esa respuesta si era sincera.

-Pues sí que eres un culo inquieto, cría.

-Y usted, Heichõ, podría saber ¿porque no puede dormir?- Clavó sus ojos grises y fríos como el hielo en los tuyos, transmitiéndote ese frío por todo el cuerpo. Durante unos muy largos segundos no apartó la mirada.

-No paro de pensar.- Fue lo único que dijo antes de darle una calada al cigarro, te esperabas una de sus bordarías asique solo te quedaste en silencio esperando a ver si continuaba. Siempre tenía esa manera de ser: beber una taza de café tranquilo, dar una calada a un cigarrillo lentamente pareciendo relajado, pero te acababa de confesar que él también tenía una mente inquieta por algo que no paraba de rondar por su cabeza.- te extraña que piense o qué.-dijo mientras se incorporaba para sentarse. Parece que se sintió ofendido por tu silencio. Apartaste la mirada de él para observar la gran luna que entraba por el ventanal de su oficina, desde donde estabas la veías perfectamente, dándote cuenta de un pequeño detalle.

-La anterior vez me mintió, realmente le gusta mirar la luna. Desde aquí se la puede mirar tranquilamente, sin que nadie moleste.-

Ni te diste cuenta del tiempo que pasó desde que la estabas mirando hasta que Levi te volvió a hablar.

-Si quieres te puedo dejar venir aquí cuando quieras mirarla o no puedas dormir. Porque por lo que parece aquí puedes dormirte como un tronco.- ahora sí que sí, te estaba extrañando su actitud "creo que eso no era un cigarro sino un porro que le ha dejado tonto". Espera, como sabía que te habías dormido en..no me digas que quien termino de. Abriste los ojos como platos y le miraste.

-Heichõ no me diga que quien terminó de rellenar los documentos fue usted?!- te miró inexpresivo a los ojos.

-Qué remedio, debía entregarlos a la mañana siguiente y menos mal que vine a revisar que estabas trabajando sino llego a venir, Erwin me habría regañado.- ¿pretendía que me sintiera culpable por sus palabras?

- ¡Si hubiera hecho su trabajo cuando debía no tendría ni la posibilidad de que le regañara!- le dijiste con tono alto y enfadada.

-Tch, mocosa que no se te olvide que soy tu superior y mando sobre ti.- "quería decir que: ¿tendría que hacer todo lo que me dijera sin rechistar?",já! Eso sí que no.

-Lo siento Heichõ pero si se cree que me voy a callar sobre esas injusticias le dijo desde ahora que no me callaré.- Ahora sí que estabas enfadada y aunque te estaba echando una mirada asesina no agachaste la cabeza y ni te achantarías ante él. Estuvieron durante un minuto manteniendo la mirada, parece que ninguno daría su brazo a torcer. Levi parpadeó apartando la mirada de ti y dando su última calada al cigarro.

-Eres una chica dura y cabezota. Me gusta…

-¿Co-cómo? Me da igual si le gusta o no pero la próxima vez me negaré a hacerle el trabajo sucio.-Dijiste con un tono un poco infantil, apartando la mirada de él, cruzándote de brazos.

-Qué te parece si obedeces la orden de ir a dormir ya, que aunque mañana es día libre ahí que levantarse temprano.- Tardaste en contestar para que viera tu enfado pero al ni inmutarse le contestaste que sí y le obedeciste, dejándole a él en la oficina sentado mirando cómo te ibas por la puerta.

-(antes de salir) Por favor Heichõ, intente no evitarme desde ahora. Que tenga buenas noches.- en un tono un poco triste.

Ya él solo en la oficina- jodida mocosa no me digas eso o tendré que hacerte una visita esta noche.- dijo pasándose un dedo por los labios y después mordiéndolo.

.

.

.