Harry Potter

&

Sakura Cardcaptors

DarkAnnaSujimotto

4

El andén nueve y tres cuartos,

Encuentros y Reencuentros

Ya habían pasado volando tres semanas del mes de Agosto, mes en el cual Sakura había prácticado hechizos, encantamientos y otro montón de cosas, demostrando que era muy buena en la magia, también tres semanas en la cual Tomoyo, Sakura y Hermione se habían hecho amigas inseparables, Hermione estaba sorprendida por lo rápido que Sakura había controlado muchos hechizos en tan poco tiempo, Tomoyo iba casí siempre a verlas, con un delicioso pastel que Kero se comía con enorme apetito, faltaban apenas tres días para partir y eso tenía a los miembros de la familia Kinomoto, un tanto decaídos.

-Bueno pero vendrás en Navidad Sakura ¿o es que piensas quedarte en Hogwarts a pasar las navidades? -preguntaba en ese instante Hermione, quien estaba sentada en el piso con varios libros enfrente y a los lados.

-¡¡No lo se!! me has dicho que las navidades en Hogwarts son muy divertidas, aunque el castillo se queda un poco solitario, pero que así es mejor ¡¡¡Yo quiero disfrutar de eso!!! -contestó frustrada...-Pero tampoco quiero dejar a mi padre, a mi hermano, ni a Yukito ni a Tomoyo pasar las navidades ellos solos...

-Bueno, mira deja de estar dandole vueltas al caso, verás que la solución vendrá por sí misma...-le recomendo Hermione, escribiendo unas fechas en un pergamino.

-Tienes razón, si me sigo mortificando será peor...-sonrió Sakura, empezando a escribir por igual.

Mientras que en el piso de abajo...

-No puedo creer que ese monstruo se vaya a ir dentro de tres días...-murmuraba Touya, mientras que tomaba una taza de café.

-Yo tampoco...-dijo tristemente Yukito...-Pero veamosle el lado positivo, es por el bien de Sakura...-suspiró.

-Sí, pero ¿porque tan lejos? quiero decir, es en Londres por dios ¿no podía ser un poquito más cerca, como en la casa de al lado? -preguntó Touya a nadie en especial, encogiendose de hombros.

-Tu lo que quieres es poder estar observando y protegiendo a Sakura de cualquier pretendiente...-rió Yukito.

-Bueno...soy su hermano mayor ¿que tiene de malo que uno la quiera proteger? -preguntó Touya a punto de voltear sobre sí el café.

-Pero ella tiene que independizarse tarde o temprano de nosotros, hijo...-le respondió su primogenitor detrás de él, Fujitaka Kinomoto, había llegado a casa.

-Bienvenido a casa, Papá, entiendo pero recuerda que sigo siendo su hermano y no dejo de preocuparme por ella...-le dijo Touya, dejando la taza encima de la mesa, yendo a ayudar a su padre con el maletin.

-Gacias hijo, te entiendo perfectamente, hola Yukito...-le saludó Fujitaka.

-Hola, bienvenido a casa, señor...-le sonrió la contraparte de Yue.

-¿Donde está Sakura? -preguntó Fujitaka, sentandose en la mesa, mientras Touya le servía un té a su padre.

-Está arriba, estudiando...-contestó Touya, pasandole la taza a su padre, mientras se sentaba en la mesa.

-Ya veo...-murmuró Fujitaka, mientras tomaba de su té.

-Papá ¿hay algo que no nos has dicho? -preguntó seriamente Touya.

-Algo ¿cómo que? -respondió inmutable Fujitaka, volviendo a tomar del té.

-Algo cómo que has sabido de ese colegio durante todo éste tiempo o algo parecido...-dijo Touya, observando fijamente los gestos de su padre.

-¿Yo saber algo de ese colegio? no, no se nada, y si en mi vida pasada como Lead Clow fui a ese colegio, tampoco lo recuerdo, tal vez están en las memorias de la otra mitad, me refiero al joven Hiraguizawa -contestó Fujitaka, abriendo los ojos, pero no observando a su hijo, sino a una planta que había sobre la mesa.

-Muy bien, tengo plena confianza en tí padre y si hubiese algo que contarnos ¿nos lo contarías a Sakura y a mí, cierto? -volvió a preguntar Touya, observando inquisidoramente a su padre.

-Por supuesto que sí...-respondió Fujitaka firmemente, aunque por dentro estaba que parecía una hoja mecida al viento.

-Bien, me marcho al hospital, regresaré a eso de las diez, nos vemos más tarde...-dijo Touya poniendose en pie, mientras vertia el contenido de su taza en el fregadero...-Aún no entiendo que fascinación tienen las personas por ese liquído...-suspiró, saliendo de la casa.

-Cuídate hijo...

-Nos vemos más tarde, Touya...-le dijo Yukito.

Fujitaka estaba tomando su té tranquilamente y Yukito sólo le observaba...

-¿Sucede algo malo? -preguntó Fujitaka, cuando no aguanto más que el joven le observase como si tuviera un bicho en la cara.

-La verdad es que sí ¿porque no le ha contado la verdad de una buena vez? está era una buena oportunidad...-contestó Tsukishiro.

-Cualquier momento es bueno para hacerle saber que el también es mago ¿o no? -contestó Fujitaka, bastante serio, cosa rara en él.

-Sí, pero...-empezó Yukito.

-Tu y Yue prometieron guardarme el secreto hasta que estuviese preparado...-dijo Fujitaka...-Aún no lo estoy, pero les prometo que le contare la verdad a Touya y a Sakura, sólo denme tiempo...-suspiró observando a Yukito a través de sus gafas.

-Lo lamento, no quería hacerle ver como "O se lo dice usted o se lo digo yo" se que usted se lo dirá a ambos, pero pensé que se lo diría ahora, ya que Touya planteó el tema...-contestó Yukito, sonriendo, como pidiendo disculpas.

-No tienes porque disculparte, se que quieres que ambos sepan la verdad ya que ustedes dos, sienten un cariño especial por mis hijos, en especial tú Yue...-rió Fujitaka.

-Él dice que no sabe de lo que está hablando...-rió de igual manera Yukito...-Pero puedo asegurarle que le veo un tenue sonrojo en las mejillas...Y Fujitaka y Yukito empezaron a reír.

------Día de la partida------

Ya habían pasado los tres tristes a la vez alegres días que faltaban para la partida de Hermione y Sakura, estás en especial la segunda estaban ansiosas de llegar a Hogwarts, el plan era ir a la casa de Tomoyo, irse las tres por los polvos flu, llegar al caldero chorreante y un auto del ministerio (Gracias a Dumbledore) las acercaria hasta la estación Kings Cross, lo más difícil estaba sucediendo ahora, la despedida de la Familia Kinomoto. Afuera había un auto de color negro esperando por ambas, era un auto de la Familia Daidouji.

-Sakura, espero que llames o mandes mensajes con ese pajarraco que tienes por mascota...-dijo Touya frente a su hermana.

-¡¡¡No es ningún pajarraco, se llama Xiaolang Sheng!!! -exclamó Sakura, entre enojada, triste y feliz...-Pero por supuesto que pienso enviar cartas para que sepan como me va...-sonrió tristemente.

-Oye Hermione, percatate de que lo haga, he leído por ahí que los monstruos sufren de perdida de memoria momentanea...-rió Touya.

-Sí, no te preocupes...-contestó Hermione.

-¡¡Hermano!! no soy ningún monstruo, ni sufro de esas cosas que dices...-dijo Sakura apretando su puño.

Es evidente que nisiquiera en está situacion Touya puede dejar de burlarse de su hermana...

-No le hagas caso, pequeña Sakura, cuidate mucho ¿sí? cualquier cosa que necesites, ya sabes como localizarnos...a ambos...-dijo Yukito abrazando a Sakura.

-Sí lo se...-contestó tristemente Sakura, devolviendole el abrazo a Yukito.

-Bueno pequeña si todo sale como lo has planeado nos veremos en navidad...-está vez quien habló fue su padre, Fujitaka.

-Papá...-sollozó Sakura abrazando a su padre.

-Ya, ya pequeña, verás que te divertirás mucho en en el colegio, junto con tu amiga Hermione y los demás amigos que harás, verás que el tiempo pasara rápido...-le consolo abrazandola.

-Sí, pero...-dijo ella, levantando el rostro.

-Sshh, nada de nada, no llores, porque sino yo estaré más triste, verás que el tiempo pasara pronto...-le sonrió su padre...-Además hubo alguien una vez a la que le escuche decir que no importa lo que pasara todo estaria bien...

-Ti...tienes razón, papá, pase lo que pase todo estara bien...-sonrió Sakura.

-Por favor Hermione, cuida a mi hermana en el colegio...-murmuró Touya.

-No creo que me necesite, ella sola puede con aquellos que se quieran propasar...-rió Hermione.

-Bueno hija, hasta navidad entonces...-se despidió Fujitaka.

-Eso espero o creo, no lo se...-contestó Sakura, volviendo a abrazar a su padre, pero sin lágrimas en sus ojos.

-Decidas lo que decidas, siempre estaremos contigo, hija...-dijo devolviendo el abrazo.

-Cuentas con nosotros siempre, Sakura...-dijo Yukito.

-Lo se, nos veremos en navidades, creo...-dijo Sakura, abrazandole.

-¿Y no piensas despedirte de mi o que? -gruño Touya.

-Aunque me llames monstruo, seguirás siendo mi hermano siempre, Touya...-fue la respuesta de la ojiverde, mientras abrazaba a su sobreprotector hermano.

-Cuidate Sakura ¡¡¡Y que no se te olviden las cartas!!! -se despidió mientras su hermana se subía al auto de la familia Daidouji, seguida de Hermione.

-Parece que tendremos una pequeña temporada sin la dulce y pequeña Sakura ¿verdad? -dijo un anciano pasando por el frente de la casa Kinomoto.

-Así es señor Yhukihama, Sakura desea estudiar un poco en el extranjero y así será...-contestó Fujitaka, despidiendose del anciano y entrando a la casa.

-Bueno, señor Yhukihama ¿quiere que lo ayude con esas bolsas? ¿porque nunca nos pide ayuda? -refunfuñó Touya al anciano, que tenía más bolsas de supermercado de las que podía cargar.

-No me gusta molestar, pequeño Touya, aunque he sido su vecino desde hace muchos años...-rió el anciano Yhukihama.-También llevo muchos años conociendote, joven Yukito.

-Sí, así es...-respondió Yukito, ayudando por igual al señor y a Touya.

-Es una lástima que nuestra flor de cerezo se marche al extranjero, es una verdadera lástima, la flor del vecindario, no importa en que estación nos encontremos, ella siempre florece...-murmuró el anciano.

-Sí, tiene razón...-fue lo último que murmuró Touya, pues se estaba mordiendo la lengua, para no ponerse a gritar o tal vez, a llorar.

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-Buenos días, Srita. Sakura, Srita. Hermione...-les saludó la sonriente Ivy McKentire.

-Buenos días, señora Ivy, por favor no me llame por señorita, recuerde que le dije que me llamara por mi nombre...-suspiró Sakura, entrando al vestibulo.

-Es cierto, pero es la costumbre ya seño...quiero decir Sakura...-rió Ivy...-¿desean algo de desayunar?

-No Ivy, está bien, nos vamos enseguida...-contestó está vez Hermione, los baúles de ambas estaban siendo llevados al salón donde estaba el piano y la chimenea.

-Muy bien, la señorita Daidouji les espera en el salón...-dicho ésto Ivy, con su sonrisa de siempre, se fue a las cocinas.

-Que mañana...-suspiró Hermione, mientras ambas subían las escaleras y caminaban por el pasillo.

-Ni que lo digas...-contestó Sakura, mientras abría la puerta y ambas observaban a Tomoyo sentada en un sillón, observando la chimenea, con un aire nostálgico.

-Buenos días, Tomoyo...-le saludó Hermione, diciendo las palabras despacio, no quería asustarla.

-Ooh, hola buenos días Sakura, buenos días Hermione...-les saludó sonriente la Daidouji.

-¿Listas para irnos? -preguntó Hermione a Sakura y Tomoyo.

-Sí -respondieron ambas al unísono, con decisión.

-Muy bien, vaya que si apilaron ambos baúles, por suerte que Crookshanks está con mis padres y lo dejaran en el caldero chorreante, pero creo que a tu Xiaolang Sheng no le gusta estar sobre los tambaleantes baúles, Sakura...-sonrió Hermione...-Bueno primero ustedes dos...-dijo extendiendoles a ambas el pequeño bolso con los polvos flu...-Ya saben, digan alto y fuerte al sitio donde irán.

Sakura y Tomoyo asintieron, ambas entraron en la enorme chimenea y gritaron a la vez...

-¡¡¡Al caldero Chorreante!!! y desaparecieron entre una llamarada azul y verde, junto con los baúles y la jaula con la lechuza.

-Muy bien, sigo yo...-murmuró Granger, tomando un poco de polvos flu a la vez que gritaba...-¡¡Al caldero Chorreante!! y desaparecia entre unas llamas de color rojizo.

Apareció en el sitio señalado, las chicas estaban con Tom, quien tenía un gato de color rojizo, como con la cara aplastada, sus padres ya habían llevado a Crookshanks, mientras las chicas estaban con Tom, unos hombres del ministerio se llevaban el equipaje, para sorpresa de Sakura y Tomoyo, sólo había un sólo coche de color verde.

-Hmm, este...Hermione ¿cómo entraremos nosotras? falta otro coche...-dijo nerviosa y con miles de gotas detrás de su cuello la Kinomoto.

-Usamos la magia chicas ¿lo olvidaron? -preguntó sonriente Hermione, entrando en el asiento trasero del coche...-¿No piensan entrar?

Ahí ambas reaccionaron y entraron en el asiento trasero, que para sorpresa de ambas, era sumamente espacioso, en el portaequipajes estaban los dos baúles y Hermione llevaba a Crookshanks en una canasta de mimbre, y Sakura llevaba a Xiaolang Sheng en su jaula, sobre sus piernas, el espacio que quedaba para ellas era demasiado, dentro cabían tres o cuatro personas más, sin estar pegadas una con la otra, en poco tiempo el coche del ministerio las llevo a Kings Cross, le ayudo a ambas a bajar los baúles y le consiguió dos carritos para que llevaran los baúles, después, desapareció a enorme velocidad en el coche.

-El si que lleva prisa...-rió Tomoyo.

-Así son estás personas del ministerio...-le dijo Hermione, mientras con su carrito se encaminaba al andén nueve y tres cuartos.

-Hermione...-preguntó segudos más tardes Sakura.

-Sí ¿que sucede Sakura? -contestó a su vez Granger.

-Oye dijiste que ibamos a tomar el tren que salia del andén nueve y tres cuartos y yo aquí sólo veo el andén nueve y el diez...-mientras Sakura hablaba su tono de voz iba bajando.

-Es cierto...-dijo con delicadeza Tomoyo.

-Nuestro andén está entre ambos andenes...-sonrió Hermione...-Miren...-señaló con la cabeza a un joven de cabellos cafés y ojos azules, vestido con vaqueros y camisa azul, quien empujaba un carrito hacía el andén, fue tomando impulso y cuando Sakura y Tomoyo creyeron que iba a chocar, el joven desapareció.

-Por mi madre...-susurró atónita Tomoyo.

-No lo creo...-dijo atónita Sakura...-¿Sólo hay que correr entre los andenes nueve y diez y ya está? -aún atónita y sin creerselo del todo.

-Sí, venga vamos, podemos entrar una atrás de otra, ustedes dos vayan juntas, sólo hay que hacerlo con disimulo, para no alertar a los muggles...-sonrió Hermione...-Sólo tienen que ir seguras, y tomar impulso.

-Bueno...-suspiraron ambas, Tomoyo se agarro de un lado del carrito de Sakura, se miraron y con un leve asentimiento por parte de ambas, empezaron a correr en direción a la pared, ambas cerraron los ojos, esperando un golpe fatal, pero éste nunca llego, a diferencia de un golpe, se encontraron con una locomotora de vapor, de color escarlata, esperaba en el andén lleno de gente. Un rótulo decía: «Expreso de Hog­warts, 11 h». Ambas chicas miraron hacia atrás y vieron una arcada de hie­rro donde debía estar la taquilla, con las palabras «Andén Nueve y Tres Cuartos» con sorpresa notaron que el andén estaba lleno de alumnos y alumnas, algunos vestidos ya con la túnica negra del colegio y la mayoria vestidos como muggles, una mano en los hombros de ambas las asustó.

-Calmense, soy yo...-rió Hermione por el salto que habían dado ambas...-¿Qué tal? nada mal cierto ¿verdad que no paso nada?

-Aún creo como que sigo soñando...-rió nerviosa Sakura.

-Están divinas...-les informo Tomoyo mientras sacaba una pequeña cámara de filmar y empezaba a grabar a ambas, algunos alumnos que estaban cerca le observaban extrañados, esa era una jovencita muy hermosa y tenía un extraño aparato en las manos.

-Por favor...-comentó Sakura sonrojada.

-No puedo evitarlo...-sonrió Tomoyo, grabandolo todo.

-Yo nada pienso decir...-fue lo que dijo Hermione, mientras su rostro estaba como el de Sakura.

Unos gritos en la distancia la hicieron recobrar su aplomo de siempre, un joven bastante más alto de lo que recordaba, con el cabello negro azabache alborotado como siempre, sus ojos verdes esmeraldas se encontraban detrás de unos anteojos, y en su frente la cicatriz que lo había hecho famoso, una cicatriz en forma de rayo que cubría con algunos mechones de cabello, y el otro joven, bastante alto, con el cabello rojo, ojos azules y pecas en su nariz, Harry y Ron, la habían identificado entre esa multitud, ambos chicos se acercaban rápidamente a Hermione, cuando llegaron, los tres se miraron con un aire de complicidad que extraño a Sakura y a Tomoyo, quien no se perdía detalle con su cámara.

-Hasta que por fin te vemos...-fue Ron el primero en romper el silencio.

-No es que Ron te estuviese buscando desde que hemos llegado pero...-murmuró ocultando una sonrisa Harry.

-Vaya que si está desesperado...-rió Hermione, mientras que Ron fulminaba a Harry y a Hermione, ambos se estaban riendo.

-Bueno, no es por chismosear pero Harry no ha dejado de mirar su reloj hasta ahora...-fue el turno de Ron de burlarse.

-¿Qué tiene de malo que mire la hora constantemente? -dijo haciendose el extrañado, Harry.

-Sí, claro y yo debo creerle a ambos, venga, diganlo, me extrañaron, yo también...-les sonrió Hermione y abrazo a ambos.

Tomoyo no se perdía de nada con esa avanzada cámara, mientras Sakura le observaba con una gota trás su cabeza.

-Disculpenme, Harry, Ron, ellas son mis nuevas amigas, Sakura Kinomoto, quien estudiará con nosotros y Tomoyo Daidouji, quien es la prima y mejor amiga de Sakura y también mia, chicas el es Harry Potter y Ronald Weasley, preferiblemente Ron...-les presentó Hermione.

-Mucho gusto...-se saludaron los cuatro a la vez, a Ron le salió un tenue sonrojo al ver a Tomoyo.

-Eeehh Hermione ¿qu...que te paso en Japón? -preguntó un medio atontado Ron.

-¿Porque lo dices? -preguntó extrañada Hermione, observandose.

-Pareces...diferente...-respondió Harry sin observarle y rascandose levemente la sien con el dedo índice.

-¿Diferente, yo? pues me siento igual...-respondió la chica, quien llevaba puesta una falda vaquera de color azul con el bordado del león de Gryffindor cerca del bolsillo, una camisa blanca y un maquillaje muy tenue pero perciptible para personas que han pasado años con Hermione, con botines de color negro que tenían muy poco tacon.

-Bu...bueno si tu lo dices...-suspiró Harry...-Ven Ron, ayudame con el equipaje de Hermione y la joven Kinomoto...-dijo el ojiverde observandole...-¿O puedo llamarle Sakura? -le preguntó observandole.

-Pu...puedes llamarme Sakura...-sonrió la chica, un tanto nerviosa.

-¿Y a usted, puedo llamarla Tomoyo? -volvió a preguntar Harry, está vez a Tomoyo.

-Sí, claro...-sonrió la chica, todavía grabando.

-Bien, pueden llamarnos Harry y Ron, los más odiados por los Slytherin...-sonrió tenuemente Harry, tomando el baúl de Hermione.

-Muy bien, venga Harry, no quiero volverme a encontrar con ese tonto de Zabini...-resopló Ron, tomando el baúl de Sakura, ambos subieron al tren con los baúles de ambas, mientras estás estaban afuera, esperando para que se hiciera la hora de subir a bordo.

Alguien sin querer choco contra Tomoyo, haciendo que casí cayese hacía al piso, pero alguien más la sostuvo, cuando levanto el rostro se encontró con los ojos azules fríos de Eliefesias Matthew Malfoy.

-Ten más cuidado con lo que haces, Crabbe por poco haces que está hermosa señorita, caiga al piso y te las hubiera hecho pagar muy caro...-le dijo fríamente al joven detrás de Tomoyo.

-Lo...lo siento mucho...-balbuceó el joven llamado Crabbe, marchandose rápidamente de allí.

-¿Está bien, Srita. Daidouji? -preguntó Eliefesias, ayudandola a ponerse derecha.

-Sí, es...estoy bien, muchas gracias...-dijo Tomoyo, sintiendo que el rostro le ardía y no sabia el porque.

Mientras que Sakura tenía la mente en otras cosas, acababa de sentir una presencia muy vaga, pero conocida para ella, no sabia exactamente de quien era, ya que esa presencia había desaparecido inmediatamente pero ¿porque se le hacía tan familiar la presencia?

-Oye...oye Sakura, te estoy hablando...-la devolvio al mundo de los vivos Hermione...-¿No te parece como que Tomoyo está un poco sonrojada?

-¿Quién, Tomoyo? mejor que se sonroje mi hermano a ella, nunca la he visto sonrojada por un chico, solamente cuando está fascinada con grabar algo y ese algo resulto ser siempre yo...-murmuró Sakura, percatandose de que Eliefesias Malfoy estaba allí.

-Hola señorita Kinomoto, señorita Granger...-dijo dandole un beso a ambas en la mano...-Espero que se encuentren bien...-sonrió tenuemente el joven, era la primera sonrisa que veían del joven y no era una sonrisa del todo, pero si solamente con simular una sonrisa se veía tan atractivo, ¿que sería cuando sonriese de verdad?

-Eeerr, sí estamos bien ¿y usted, joven Malfoy? -preguntó Sakura, medio atontada.

-Bien, y ahora estoy mucho mejor después de ver a tales preciosidades en éste andén...-dijo él.

-Hasta que al fin te encuentro, primo...-dijo una voz amable trás Eliefesias.

-Draco, pensé que nunca saldrías del tren...-le reprochó Eliefesias.

-Lo siento...-murmuró un tanto ¿apenado? Draco Malfoy, eso era algo que no se veía todos los días.

-Bien, hablaremos en casa entonces, yo ya debo marcharme, señoritas...-dijo Eliefesias inclinandose un poco...-Draco, no nos busques más problemas...-dicho esto Eliefesias se fue a través del andén nueve y tres cuartos.

-Vaya, así que el hurón tiene modales...-salio de su asombro Hermione.

-Parece que te sorprenda, Granger, pero sabes puedo ser muy educado con las personas que quiero y que requieren de mi educación...-contestó Malfoy, observando extrañamente a Hermione...-Se ve que los artefactos de muggles tienen efecto, suerte que seguiste mi consejo...

-¿Qué consejo? disculpa yo no sigo consejos de hijos de mortífagos y mucho menos de aquellos hijos que han sido, son y serán hurones por el resto de sus vidas...-contraataco Granger.

-Señoritas ¿piensan que lograrán algo estando cerca de está...bueno está? -dijo un tanto indignado Malfoy, hablando esta vez con Sakura y Tomoyo...-Elijan mejor a sus amigos y amigas, antes de que sea tarde, les ofrezco mi amistad...-sonrió burlescamente Malfoy a Hermione, como dando por hecho que ellas aceptarian de inmediato pasarse al bando de los malos, tendiendole la mano.

-Hmm, disculpa, no quiero resultar descortés pero, creo que yo se elejir por mi misma a mis amigos y allí no lo inlcuyo a usted, joven hurón Malfoy...-fue la respuesta de Sakura, mientras volvia a sentir esa vaga presencia, estaba a punto de descubrir quien era cuando de pronto...

-¿Cómo te atreves? -réplico indignado Malfoy...-¡¡¡Desmaius!!!

-¡¡¡Protego!!! -gritó a su vez Sakura, repeliendo el hechizo, mientras otras voces de más adelante (ósea detrás de Malfoy) gritaron...

-¡¡¡Expelliarmus!!! ¡¡¡Tarantallegra!!! ¡¡¡Petrificus Totalus!!! -gritaron tres voces distintas.

Con el primer hechizo la varita de Malfoy, al igual que él salieron volando impulsados por el hechizo, con el segundo rápidamente se puso en pie y empezo a bailar un baile super extraño, sus piernas se movían por si solas y con el último, a Malfoy se le le pegaron los brazos al cuerpo al igual las piernas, quedo recto y cayo al suelo, petrificado, no podía ni mover los ojos ni nada, todos sus sentidos al igual que él, estaban petrificados.

-¿Están bien? -preguntaron corriendo y acercandose Harry y Ron.

-Sí, estamos bien...-suspiró aliviada Sakura.

-¿Quién de ustedes lanzo en él Expelliarmus? -preguntó Hermione, sorprendida de que le hubiese pegado tan duro a Malfoy.

-Fui yo...-admitió Harry.

-¿Y Tarantallegra? -volvió a preguntar Hermione.

-Ése fui yo...-sonrió nerviosamente Ron.

-Entonces ¿cuál de ustedes lanzó el Petrificus Totalus? -volvió a preguntar Hermione, pero Harry y Ron, negaron con sus cabezas.

En la plataforma había un silencio absoluto, los alumnos habían dejado de hablar en cuanto Malfoy lanzó el primer hechizo...

-Fui yo...-dijo una calmada voz, los alumnos y alumnas que lo cubrían se apartaron dejando ver a un joven de algunos dieciséis o diecisiete años, era un joven muy atractivo, era alto y fornido, pero sin exagerar, tenía el cabello negro azulado y unos bellos ojos color azul marino se encontraban detrás de unos anteojos, en su mirada había misterio y en sus labios una sonrisa muy pequeña, el joven se acerco lentamente al grupo de Sakura, no dejaba de observar ni a Sakura ni a Tomoyo...-Ha pasado mucho tiempo, ¿verdad? -suspiró el joven, deteniendose frente a ambas.

-Disculpa, ¿las conoces? -preguntó Ron, un tanto extrañado.

-Podría decirse que estudie un año con ambas en la primaria muggle y creo que forjamos una amistad...-sonrió cabellerosamente el joven.

-N...no puede ser...n...no puedo creerlo ¿Hira...Hiraguizawa? -tartamudeó Tomoyo, apartando levemente la cámara de su rostro.

-Mis queridas Tomoyo Daidouji y Sakura Kinomoto -sonrió el joven Hiraguizawa.

-¿Eriol, Eriol Hiraguizawa? -preguntó un tanto incrédula Sakura.

-¿Tan diferente me veo? -dijo Eriol, sonriendo con esa sonrisa misteriosa que tenía a las chicas de su correspondiente casa en Hogwarts, hechas suspiros.

-¡¡No me lo puedo creer!! -exclamó Sakura...-Hacía tiempo que no nos veíamos.

-Lo mismo digo, pequeña Sakura...-sonrió Eriol, mientras le besaba en la mano.

-No me lo creo ¿qué haces aquí? ¿también estudias en Hogwarts? -preguntó Sakura, sonrojada, ese gesto de Eriol le causaba siempre el mismo efecto.

-Sí, también estudio en Hogwarts, querida Daidouji ¿me permites? -preguntó Eriol, con un brillo extraño en los ojos, mientras se inclinaba un poco y extendía su mano para que Tomoyo la posara allí y saludarle al puro estilo Inglés.

-Po...por supuesto...-dijo saliendo de largo ensimismamiento Tomoyo y posando su delicada mano en la de Eriol, quien le dio un beso y lentamente le solto la mano.

-Perdonenme pero, creo que si no quiero buscarme problemas con el director, debo despetrificarlo...-dijo Hiraguizawa mientras se acercaba al cuerpo de Malfoy, que estaba a unos metros de los demás...-¡¡¡Finite Incantatem!!! -dijo apuntando su varita al cuerpo de Malfoy, quien volvió a la normalidad con un gemido escapando de sus labios.

-Auch ¿quién fue que me ataco? ¿quién me petrificó? -exclamó enojado y poniendose en pie, blandiendo la varita, Malfoy no se había fijado en Eriol.

-Fui yo...-contestó calmadamente Eriol, asumiendo responsabilidad por los tres hechizos, aunque el sólo lanzó uno.

-Hira...guizawa...-balbuceó Draco, enojado, pero guardando su varita.

-Malfoy, espero que eso te recuerde que aunque seas el favorito de Snape y seas Prefecto, no puedes lastimar a nadie cuando se te antoje ¿entendido? -sonrió Eriol, guardandose la varita.

-Ya verás...-masculló Malfoy, marchandose hacía el tren, pero se detuvo al lado de Sakura y Tomoyo...-Lamento mucho, que hayan elegido tan mal a sus amigos...-dicho estó entró al tren, cojeando levemente de su pierna izquierda.

-Vuelvan a moverse, falta poco para partir...-les dijo Eriol a todos los que se habían quedado mirando, ósea a todo el mundo, quienes reacionaron y volvieron a sus quehaceres.

-¿Po...porque te hacen caso? -preguntó extrañada Sakura...-Lo normal es que te miren mal y sigan igual...-rió.

-Sí, pero nadie quiere meterse con Hiraguizawa...-está vez fue Harry quien habló.

-¿Porque? ¿Eres un chico malo en el colegio? -está vez quien preguntó fue Tomoyo, con una sonrisa.

-¿Yo, un chico malo? no, todo lo contrario...-rió Eriol, acercandose a los demás.

-Entonces ¿porque nadie quiere meterse contigo? -preguntó Sakura.

-Porque él es muy poderoso...-contestó Hermione, observando fijamente a Eriol...-Es uno de los magos más poderosos del colegio, es Prefecto y apenas entró al colegio el año pasado...-le miró con incrédulidad.

-Permitame corregirle Srita. Granger, estudió en Hogwarts desde segundo, me perdi el cuarto y he regresado en quinto, ¿cree usted que simplemente por ser poderoso me harían Prefecto? -rió Eriol.

-Bueno, tienes toda la razón, ser poderoso no es suficiente, también hay que ser inteligente, audaz y muchas cosas más para ser Prefecto...-intervino Harry.

-Bueno, nos vemos arriba, Ron y yo somos los Prefectos de Gryffindor, Harry por favor cuida de Sakura, no quiero tener que reducir a Malfoy o a alguno de sus amigos...-dijo Hermione...-Espero verte pronto, Tomoyo...-le abrazó.

-Igual yo -le abrazó por igual Tomoyo...-Espero que no tengas que hecharle ningún maleficio al rubio...-rió separandose de ella.

-Yo no tanto, nos veremos después, Ron vamos, tenemos que estar recorriendo los pasillos en éste momento...-dijo Hermione, caminando hacía el tren.

-Ya voy...-dijo desanimado Ron, ser Prefecto no le gustaba nada...-Nos veremos después...-y empezó a caminar arrastrando los pies.

-¿No vas a Hogwarts, Daidouji? -preguntó Eriol, observandole enigmaticámente.

-¿Yo? que más quisiera...-suspiró Tomoyo.

-Entonces ¿cómo entraste aquí? -preguntó está vez Harry...-¿Eres una muggle? -dijo frunciendo el ceño.

-Sí, yo no tengo poderes magicos...-dijo un tanto decaída Tomoyo.

-¿Estás segura? yo siendo tu me revisaria dos veces, los muggles no pueden entrar aquí...-dijo Harry, observando fugazmente a una chica que pasaba por detrás de Tomoyo, ésta tenía el cabello negro y largo atado en una cola alta, de piel morena, Cho Chang pasaba por allí, Harry desvió la vista, no quería ni verla después de lo que había pasado el año anterior.

-Bueno, Harry tiene razón, tal vez tienes poderes magicos, pero estos puede ser que sean minimos, o no estén muy desarrollados...-comentó Eriol, observando más alla de la espalda de Sakura y los demás, había visto a alguien con quien necesitaba hablar de inmediato.

-¿Ustedes creen? -dijo más alegre Tomoyo.

-Me encantaría que tuviese poderes, Tomoyo, así vendrías conmigo a Hogwarts...-dijo Sakura, en eso se escucha un silbido que indica que es tiempo de subir a bordo, el tren iba a partir.

-Esa es nuestra señal, fue un placer conocerte Tomoyo, vamos Sakura...-le dijo Harry, empezando a caminar.

-Sí, ya voy, Tomoyo espero verte pronto...-se despidió Sakura, abrazando a su amiga de siempre.

-Igual yo, Sakura, vamos vete o el tren te dejara...-respondió Tomoyo, levantando la cámara y empezando a filmar a Sakura corriendo y después ésta se subió al tren, por una ventanilla saco la cabeza y comenzo a decir adiós a Tomoyo, con la mano.

-Espero que no te sientas muy sóla, ahora que ella estará en Hogwarts, aunque me temo que no pasara casi nada para que se vuelvan a ver...-le dijo Eriol a sus espaldas.

-¡¡Eriol!! ¿Qué haces aquí? el tren te va a dejar...-dijo apresuradamente Tomoyo.

-No te preocupes, lo alcanzaré, espero verte pronto mi querida Tomoyo...-se despidió con una sonrisa muy misteriosa.

-Nos veremos, joven Hiraguizawa...-se despidió ella, sonrojandose levemente, no era la primera vez que a él se le escapaba su nombre, pero si era la primera vez que lo decía con tal misterio y alegria.

Eriol empezó a correr, pasando por el lado de una pequeña comitiva de personas que estaban despidiendose de alguien, se subió al tren y volteo el rostro hacía ella diciendo...

-¡¡Vamos mi querida Tomoyo, tenemos años de conocernos, es hora de tutearnos ¿no crees?!!

Tomoyo sólo sonrió y asintio, mientras que en los labios de Hiraguizawa se formaba una sonrisa, su cabello ondeando por el viento que levantaba el tren, desapareció dentro del tren, para no salir más.

-Disculpa...-se le acerco a Tomoyo una chica, que era parte de la pequeña comitiva...-Aquel joven, Hiraguizawa Eriol, acaba de llamarte ¿Tomoyo?

-Sí...-contestó extrañada Tomoyo, observando a la joven, ésta tenía la piel morena, cabellos negros como la noche atados en una cola alta, vestia con un vestido tradicional chino de color rojo con los bordes y botones de color dorado, y unos ojos color rubí, tal vez esa jovencita enfrente de ella era la novia o prometida de Eriol...-¿Porque lo pregunta? -está vez con miles de gotas rodando por su cuello.

-Tienes una cámara en la mano, y estabas filmando a la chica de cabello castaño y ojos verdes, tienes una mirada que se me hace familiar, conoces a Eriol, ¿de casualidad tu apellido es Daidouji? -preguntó la joven en un perfecto Inglés, aunque su acento delataba que era de China.

-Sí, mi nombre es Tomoyo Daidouji ¿y usted es? -preguntó aún más extrañada.

-¿To...Tomoyo Daidouji, quien vive o vivia en Tomoeda filmando a Kinomoto capturando a las cartas, tú eres esa Tomoyo? -preguntó sorprendida la chica.

Y Tomoyo aún más sorprendida le respondió...

-¿Cómo lo sabes? ¿quién eres? -sabia que había visto esos ojos en algun otro sitio pero no recordaba donde.

En eso la mayor de las mujeres, porque la pequeña comitiva era sólo de mujeres, llamó a la joven que estaba hablando con Tomoyo...

-Meiling vamonos, quiero regresar a casa pronto...-dijo la imponente mujer, acercandose.

-¿Mei...Meiling Li? -preguntó atónita Tomoyo, observando más detalladamente a la joven, no la recordaba así.

-Sí soy yo ¿que haces aquí? no te había visto desde hace cuatro años, cuando se realizó el desfile de modas en Hong Kong y tu fuiste acompañada de tu madre...-sonrió Meiling, abrazando a Tomoyo.

-Sí es cierto, vine a despedirme de Sakura, irá a estudiar a ese colegio...-sonrió de igual manera Tomoyo.

-No me digas que esa chica de cabello castaño largo y ojos verdes era Kinomoto ¿verdad? -preguntó un tanto sorprendida Meiling.

-¿Con quién hablas, Meiling? -preguntó la líder de la comitiva, acercandose.

-Tía Irean, espero que la recuerde, ella es mi amiga Tomoyo Daidouji de Japon, también amiga de la maestra de las cartas, Sakura Kinomoto...-contestó recatadamente Meling, ante su tía, tenía que tener cierto aplomo.

-Tomoyo Daidouji...sí la recuerdo, era más pequeña la última vez que la vi, es un placer verla de nuevo...-le saludó Irean Li.

-Es un placer que me recuerde Sra. Li...-se inclinó levemente Tomoyo.

-¿La maestra de las cartas irá a Hogwarts? -preguntó Irean.

-Sí, recibió su carta hace poco...-sonrió Tomoyo.

-¡¡No me lo puedo creer y Syaoran que se fue a Bulgaria!! -exclamó Meiling, aparentemente está tenía esperanzas de que entre su primo y la Cardcaptors surgiera algo.

-Meiling por favor, controlate...-le dijo Irean, mientras caminaban.

-Entonces si no fue al Joven Li a quien vienieron a despedir ¿a quién fue entonces? -preguntó con el ceño levemente fruncido la joven Daidouji.

-Sucede que Hiraguizawa estuvo en casa hace algunos días con mi primo, después Syaoran se marchó a Bulgaria a estudiar me parece y nos pidió de favor que despidieramos a Hiraguizawa, y así lo hemos hecho...-sonrió tenuemente Meiling.

-Ya veo...-susurró un tanto decaída Tomoyo, pensó por un instante que podía haber algo entre esos dos (Sakura & Shaoran).

-Ya se fueron...-dijo una mujer de cabellos castaños y cortos, de ojos color miel, vestida con un vestido chino de color azul, con el borde de su cuello y botones en dorado.

-¿Qué esperabas, Fanren, que esperaran por ti? -contestó otra mujer, con el mismo cabello castaño y largo y ojos color miel, vestida por igual con un vestido tradicional chino pero de color rosa claro, en los hombros era de color negro y los botones y el cuello por igual.

-No, pero tampoco quería que el lindo de Eriol se marchara...-suspiró la que se llamaba Fanren...-Futtie y Shiefa también están de acuerdo conmigo ¿y tú, Femei?.

-Ajá las entiendo, Eriol es un joven muy atractivo pero ¡¡¡nosotras estamos comprometidas!!! -exclamó la mujer llamada Femei.

-¡¡Comportense las cuatro!! -exclamó Irean Li a sus cuatro hijas...-Debemos volver a Hong Kong, la abuela nos espera...-dicho estó atraveso el andén.

-¿Quién eres? -preguntó minutos después la mujer llamada Fanren, hablandole a Tomoyo, todas habían atravesado la pared y estaban afuera de la estación Kings Cross.

-¿No me recuerda, Srita. Fanren? -preguntó Tomoyo, con una sonrisa complice observando a Meiling quien tenía una mirada igual.

-Tu rostro se me hace vagamente familiar...-dijo otra mujer de cabellos castaños y ojos miel al igual que todas las demás, ésta tenía el cabello corto pero tenía una pequeñísima colita que caía por su espalda vestia con un vestido de color verde claro, con botones negros.

-Sí es cierto, pareces un ángel, te pareces a...a...-empezó a decir otra de cabellos de la misma tonalidad que las otras al igual sus ojos, ésta también llevaba el cabello largo y vestia con un vestido azul oscuro, con botones dorados.

-¿A quién Futtie? -exclamaron las otras tres hermanas, mientras a Irean Li le salía una gota detrás de su cuello, al igual que a Meiling y Tomoyo.

-A Tomoyo Daidouji, eres tú ¿cierto? -respondió Futtie.

-Sí, soy yo, es un placer volver a verlas hermanas Li...-sonrió la amatista.

-¡¡Kawai!! -exclamaron las hermanas Li, abrazando a la vez a Tomoyo, quien casí no podía respirar, las personas que pasaban por allí se la quedaron mirando con un rostro en el que se leía "¿Y estás locas?" Irean sólo se alejo de allí, cualquier cosa que pasara, ella no andaba con ellas.

-Ya, ya sueltenla que no la dejan respirar...-les dijo Meiling...-Por cierto Tomoyo ¿cómo entraste al andén? que yo sepa tu no tienes...bueno tu sabes el que...-dijo bajando el tono de voz.

-Eso mismo me han preguntado varias personas más, incluso me dijeron que me hiciera una revisión porque los muggles no pueden entrar allí, que está prohibido, o eso fue lo que entendi...-respondió confundida Tomoyo.

-Bueno...¿Y a dónde irás ahora? -preguntó Meiling, mientras salian de la estación.

-Iré a visitar a mi madre que está aquí en Londres y después me marchare con ella a Japon...-fue la respuesta de Tomoyo.

-Nosotras ahora iremos al aeropuerto, no se que tiene mi tía, pero dice que mi abuela desea vernos, me imagino que será algo importante, porque ella pensaba esperar a Syaoran aquí, el viene dentro de dos días, me parece...-le susurró Meiling, mientras un auto de color negro se detenía frente a ellas.

-Espero verlas pronto, fue un placer verlas...-con una leve inclinación y guardando su cámara, Tomoyo entró en el auto.

-Un placer, Srita. Daidouji...-se despidió Irean.

-Esperamos verte pronto de nuevo...-le dijeron las hermanas Li.

-¡¡Tienes mi correo electrónico, escribeme y hablamos por correo!! -fueron las palabras de Meiling, antes de que el auto arrancase, luego el auto dio la vuelta en la esquina y desapareció.

-Es...sumamente extraño...-murmuró más para sí que para el mundo, Irean Li.

-¿De que habla, madre? -preguntó Femei poniendose seria, cuando su madre tenía el rostro contraído era porque algo pasaba y normalmente ese "algo" no era nada bueno, la última vez que eso paso, su hermano se fue a Bulgaria y todavía no sabian el porque.

-La señorita Daidouji, no tiene poderes magicos pero entró al andén nueve y tres cuartos ¿ustedes de verdad creen que ella es una simple humana? -les dijo Irean.

-Bueno tía Irean, si tiene poderes, nunca los ha sacado a relucir, además si es así ¿porque de Hogwarts no le han enviado la carta? -concluyó Meiling, con un tono de deducción.

-Porque tal vez, Hogwarts no sea el único colegio que le ha enviado una carta...-respondió Irean, en eso aparece otro auto del mismo color pero con el emblema de la familia Li, que era un escudo de armas que tenía dos dragones entrelazados, ambos tenían una espada en la mano, el emblema era de color dorado con escarlata...-Debemos marcharnos...-y entró al auto seguida de sus hijas, luego Meiling.

Mientras en la mente de Meiling había muchas preguntas y dudas pero pocas respuestas, en el auto de la familia Daidouji, Tomoyo observaba dos cartas que estaban en su regazo, la primera decía...

Srita. Daidouji

Residencia Daidouji, zona residencial,

Japon, Tomoeda.

La carta estaba abierta y se podía leer las primeras lineas...

Querida Srita. Daidouji, tenemos el gusto y placer de hacerle saber que tiene una plaza reservada en el Colegio de Beauxbatons para señoritas...

Mientras que la otra carta tenía la misma dirección y se podía leer unas cuantas lineas...

Estimada Srita. Daidouji, tenemos el honor de decirle mediante está carta que tiene reservada una plaza en el colegio Hogwarts de magia y hechicería...

Tomoyo tenía sus manos colocadas a ambos lados de sus sienes, las cartas le estaban dando un dolor de cabeza terrible, pero si Tomoyo sabía que tenía poderes y tenía la carta de Hogwarts ¿Porque no le había dicho a los demás?

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-Hola Harry ¿cómo has estado? -le preguntó un joven que tenía un sapo en su mano.

-Hola Neville, bien ¿y...y tu? -preguntó Harry, sentandose en el asiento vacío, lo mismo hizo Sakura.

-Bien, he mejorado mucho mis encantamientos y mi abuela me llevo a comprar otra varita hace poco, creemos que fue de las últimas que hizo Ollivander, porque ya no está allí...-le comento Neville emocionado a Harry.

-¿Enserio? me...me alegro, recuerdo que tu varita se rompió...-dijo Harry, un tanto incómodo, no le gustaba recordar lo sucedido en el ministerio y ya se imaginaba lo de Ollivander.

-Por cierto, disculpa, me llamo Neville Longbottom, mucho gusto...-se presentó Neville a Sakura, tendiendole la mano, estaban sentados frente a frente.

-Mucho gusto, mi nombre es Sakura Kinomoto, un placer...-le sonrió Sakura, estrechando su mano.

-Es un nombre japones, es muy bonito...-sonrió Neville, observando por la ventanilla y un poco sonrojado.

-¿Sabes que significa? -preguntó Harry enarcando una ceja y sorprendido.

-Sí, significa "flor de cerezo" el cerezo es una flor de color rosa muy hermosa que florece en Japon en primavera, también hay otro cerezo, pero es de color blanco ese es el cerezo de invierno...-contestó Neville, rojo a más no poder.

-Es cierto...-sonrió dulcemente Sakura...-Sabes mucho de las flores de mi país...

-En los libros de Herbología lo he aprendido todo, éste año creo que empezaremos a plantar uno en la clase...-sonrió emocionado Neville, sosteniendo a su sapo llamado Trevor, que deseaba escapar.

En eso Harry iba a decir algo y la puerta se abre, permitiendo ver a dos figuras femeninas, una de cabello rojo, ojos azules y pecas en su nariz y la otra de ojos azules, cabellos rubios y un aire de sorpresa en su mirar.

-Hola Harry...-le saludó de cabellos rojos.

-Hola Ginny...-correspondió Harry...-Hola Luna...

-Hola Harry, Neville ¿y tu eres? -preguntó con su aire de sorpresa Luna Lovegood.

-Mucho gusto, Sakura Kinomoto...-se presentó Sakura.

-Aaahh, tu eres la que repelió el ataque de Malfoy en la plataforma, la persona de la cual Hermione no ha dejado de hablar...-rió Ginny...-Mi nombre es Virginia Weasley, pero llamame Ginny.

-¿Hermione, has visto a Hermione? -preguntó de un salto Harry.

-Eerr, sí, acaba de pasar por nuestro pasillo, le dijimos que veníamos hacía acá y la escuche hablar con Ron de la nueva alumna...-respondió Ginny, observando a Harry con una sonrisa, Potter volteó la mirada, sonrojado.

-Mi nombre es Luna Lovegood, y todo aquel que es enemigo de Draco Malfoy, es mi amigo...-sonrió Luna con una risa normal, no como la de una loca sacada del manicomio.

Sorprendiendo a Neville, a Harry y hasta a la misma Ginny, Sakura sólo sonrió...

-¿Porque Hermione está tan fascinada contigo? digo, lo mismo le paso cuando vió al nuevo de Ravenclaw el año pasado...-rió Ginny.

-¿El nuevo de Ravenclaw? -preguntaron extrañados Sakura y Harry, estos se miraron y voltearon sus rostros hacía Ginny...

-¿Cuál es el nuevo de Ranvenclaw? -preguntó Sakura.

-Anda, dile Luna...-sonrió Ginny...-No me se muy bien su nombre, pero es un joven de lo más encantador, tienes suerte de que está en tu casa Luna...-se lamento Ginny.

-Su nombre es Eriol Hiraguizawa y entró el año pasado, dejando sorprendidos a muchos de los profesores, incluso a los mismos antiguos Prefectos que ya se marcharon...-contestó Luna, empezando a leer al revés la revista El Quisquilloso.

-¡¡Eriol!! -exclamó sorprendida Sakura, asustando a todos, incluida la misma Luna.

-Sí, Eriol ¿lo conoces? -preguntó extrañada Ginny.

-Sí, claro que lo conozco, estudió un año conmigo en primaria, después lo volvi a ver dos años después, pero hasta hoy no lo había vuelto a ver desde entonces...-sonrió Sakura...-¿Porque sorprendió a todo el mundo, incluyendo a Hermione?

-Hermione no se sorprendió, sólo quedo encantada con él...-respondió Ginny, observando la actitud de Harry, que estaba apretando fuertemente los puños.

-El venció a todos los amigos de Draco Malfoy con un sólo hechizo, es sumamente inteligente y muy ágil, es el capitan de Quidditch de Ranvenclaw me parece...-contestó Neville.

-Sabes mucho acerca de él...-le observó Luna.

-¡¡Qué!! no, no yo sólo digo lo que he escuchado de él...-respondió azorado Neville.

-¿Vencer? ¿vencer a ese rubio? -preguntó incrédula Sakura.

-Argh...-dijo exasperandose Harry...-¿No viste lo que hizo en la plataforma? ¿no viste como lo petrifico? ninguno de nosotros puede paralizarle a alguien los sentidos, paralizamos el cuerpo no los sentidos, y él lo paralizó todo, es un mago formidable, incluso he llegado a pensar que el sombrero seleccionador lo colocó en la casa equivocada...-resopló...-es inteligente y valiente, tiene coraje, no se que hace en Ranvenclaw, no es por ofender Luna...-le observó, como disculpandose si la ofendio.

-¿Sabes? yo he llegado a pensar lo mismo...-respondió quedamente Luna...-Tiene lo que se requiere en la casa de Gryffindor, pero también lo que se requiere en la casa de Ranvenclaw, el sombrero solo lo colocó en la casa de la cual le pareció tenía más potencial...-respondió mientras le daba la vuelta a la revista.

En eso la puerta se vuelve a abrir, permitiendo ver las figuras de Hermione y Ron, éste tenía cara de pocos amigos...

-Hola chicos ¿que les pasa? -preguntó Ginny, ya que todo el mundo se había quedado en un absoluto silencio mientras los Prefectos se sentaban.

-¡¡Ese...ese...ese...!! -decía Ron, negando con su rostro y mirada furibunda.

-Disculpa Ron pero ¿quién es "ese"? -preguntó nerviosa Sakura, el chico la estaba sacando de quicio con el "Ese...ese...ese..."

-¿Qué? aaahh, ese maldito de Malfoy se puso a hablar mal de mi familia de nuevo y está vez no me contuve...-sonrió quedamente Ron.

-¿Enserio? ¿que le hiciste Ron? -preguntaron todos emocionados menos Hermione, quien tenía una mirada parecida a la de la Profesora McGonagall.

-Lo hice bailar, después lo reduje lo volvi a la normalidad y luego lo petrifique, pero alguien...-dijo Ron, poniendo mucho enfásis en esa últimas palabras y observando furibundo a Hermione...-Me detuvo.

-¿Qué esperabas Ron? ¿Que me pusiera a aplaudirte como los demás que estaban allí? -preguntó sumamente molesta Hermione...-¡¡Eres un Prefecto, debes poner el orden, no lo contrario!! -exclamó.

-¡¡Pero yo no quería ser Prefecto, es más Harry es quien debería ser Prefecto, no yo y además...además...bueno, no encuentro que más decirte pero eso esta bien!! está bien porque tengo el cerebro exprimido...-se dejo caer en el asiento de nuevo, ya que diciendole todo lo que estaba diciendole a Hermione, se había puesto en pie.

-¡¡Vaya, que excusa!! -le reprochó quedamente Hermione.

-Ya, ya, no empiecen, no empiecen otra vez con su discusión, Ron lo de la paliza a Malfoy estuvo espectacular, pero tienes que controlarte, tienes un cargo importante, aunque tu no lo desees y Hermione, estuvo bien detener a Ron, pero debes de admitir que fue magnifíco lo que hizo Ron ¿no? ahora ambos dejense de tanto bla, bla, bla y dejenme pasar, deseo salir...-les dijo enojado Harry, abriendose paso entre ellos, cuando abrió la puerta se encontro frente a frente con un Malfoy, con varios cortes en la cara.

-Vaya si es cara partida Potter ¿dónde están la sangre sucia y la rata Weasley? -le dijo apuntandole al corazón con su varita.

Harry de un manotazo le quito la varita y lo empujo hacía afuera, caminado por el pasillo, dejando a un Malfoy, sorprendido...

-¿Y éste quien se cree? -dijo poniendose en pie Malfoy, y tomando su varita.

-¿Buscandote problemas otra vez, Malfoy? -dijo una voz serena trás él, al voltearse se encontró con los oscuros y azules ojos de Eriol Hiraguizawa.

-Hi...hi...hiraguizawa...-balbuceó Malfoy, con el terror tiñendo un poco su tono de voz.

-Largo...-fue lo único que dijo Eriol, y Malfoy desapareció en un abrir y cerrar de ojos.

La puerta del compartimiento donde estaban los demás estaba abierta, así que habían visto todo...

-Ron, Hermione, me pareció ver a Harry caminado hasta el final del tren, yo siendo ustedes iría por él, Longbottom, Weasley, Lovegood, Sakura, será mejor que me sigan a otro compartimiento, no quiero tener otra pelea con los Slytherins...-les dijo Eriol.

-Aaahh, Hiraguizawa, no...no es necesario, se defenderme sólo...-respondió Neville.

-Lo se, pero Malfoy y sus amigos no sólo utilizaran magia con ustedes, vengan...-les insistió Eriol.

En eso, por el otro lado del pasillo se acerca un joven de cabellos negros azulados, ojos azules oscuros, con una P reluciente colgando en su pecho y varita en mano acompañado de otro de cabellos negros azabaches, con una cicatriz en forma de rayo en su frente, ojos verdes esmerladas y vestido con vaqueros y una simple camiseta de color negro, cuando ambos se detuvieron frente a Eriol, todo el mundo se quedo mudo.

-¿Ha...ha...hay dos Eriol? -preguntó exaltado Neville, obsevando a uno y a otro.

-¿Harry? -dijeron sus amigos al unísono, Harry les observó un instante y con la mirada les pidió silencio.

-¿Quién eres tú? -preguntó el Eriol que no tenía insignia.

-Yo soy tu, pero tu no eres yo ¡¡¡Desmaius!!! -dijo él Eriol que si tenía la insignia.

El otro Eriol cayó completamente desmayado al tambaleante piso del tren...

-Te agradezco Harry, que me hayas avisado...-le sonrió el Eriol.

-No...no hay porque...-dijo Harry, volviendo a sentarse en el compartimiento.

-¡¡Disculpen!! ¿Alguien podría decirnos que demonios ha pasado? -preguntó exaltada y atónita Ginny.

-Él es Blaise Zabini de Slytherin, parece ser que deseaba hacerle pasar un susto a Malfoy o que deseaba eliminar a todos ustedes...-les respondió el "verdadero" Eriol.

-Ajá ¿y cómo podemos saber que tu eres el verdadero Hiraguizawa? -saltó Ron.

-No lo se, ustedes no me conocen como para hacerme preguntas...-les dijo mientras con su varita hacía que apareciesen unas sogas alrededor del otro Eriol...

-Yo estuve contigo un año, si eres Eriol sabrás quien es el hermano de Yukito ¿verdad? -le preguntó Sakura, observandole fijamente y atrayendo la mirada de Hermione ¿Yukito tenía un hermano? ¿Porque nunca lo vió, ni vió fotos de él en la casa Kinomoto?

-Sí, su nombre es Yue, y es bastante serio...-rió Eriol...-él odia los dulces y a Yukito les encantan...

-Bien, eres tú entonces...-le dijo sonriente Sakura, aunque todo lo que había visto debería sorprenderla, no lo hacía, parecía que había nacido en el mundo mágico, donde esas cosas eran comunes, pero como le iban a sorprender si ella tuvo a una de las mejores alumnas de Hogwarts como su tutora, Hermione Granger.

-Entonces llevaré a éste al compartimiento de Prefectos, cuando lleguemos al colegio, hablare con el director de que utilizaron ilegalemente una Poción Multijugos, nos veremos después...-dedicandole a todos una sonrisa encantadora, Eriol se fue arrastrando a Zabini.

-Nosotros debemos marcharnos...-resopló Ron...-¿Porque yo, porque yo? -decía mientras se ponía en pie.

-Por cierto Harry ¿cómo supieste que ese era un Eriol falso? pues el ya estaba aquí cuando te fuiste hecho un huracán...-le dijo Hermione, un tanto dolida por la actitud de Harry.

-Lo supe desde que estabamos en la plataforma...-suspiró él...-Cuando Hiraguizawa estaba hablando con nosotros, otro se bajo del tren disimuladamente y se fue con el grupo de Slytherin, observe extrañado, Hiraguizawa estaba hablando con nosotros y otro se iba con los de Slytherins, entonces observe al que hablaba con nosotros tenía la P de Prefecto puesta y el otro no, y me di cuenta de que habían Slytherins utilizando la Poción Multijugos, y la discusión de ustedes dos fue el pretexto para ir a hablar con él, me encontre con el falso en el camino y por eso fui corriendo al compartimento de Prefectos a decirle...-respiró Harry.

-Entonces ¿no estabas enojado con nosotros de verdad? -preguntó atónito Ron.

-No, sólo fue un pretexto...-se rió Harry...-Y funcionó ¿no?

-Sí...-suspiró Hermione...-Pero, bueno no importa, Ron tenemos que supervisar a los de primero...-dicho estó se marcho.

-Y aqui va Ron Weasley a soportar a los de primero...-resopló Ron saliendo detrás de Hermione.

-Wao Harry, si que los hiciste cuestionarse su actitud unos minutos...-rió Ginny.

-Bueno, en parte tengo razón, siempre discuten por todo, que si no es por el gato, es por la lechuza y bla, bla, bla...-empezó a reirse Harry, como no había hecho en casa de los Dursleys, observó a Sakura unos instantes quien también reía.

Ya había caido la noche sobre el tren de Hogwarts y todavía estaban en camino, afuera hacía un tiempo terrible, a eso de las cuatro había empezado a llover y no se podía ver nada hacía afuera, los alumnos ya se habían puesto sus túnicas, porque les dijeron que aún faltaban dos horas para llegar, pero que el tiempo sería muy frío, era evidente pues dentro del tren algunos soltaban baho de la boca.

De repente el tren empezó a detenerse y todo está más oscuro de lo normal, Harry reconocia esa sensación, ese frío helado que te subía por la espina dorsal y se te quedaba en el cerebro, ese respirar trabajoso que se escuchaba a pocos metros de donde se encontraban ellos.

-¿Qué sucede? No han pasado dos horas, nisiquiera media hora, no pudimos haber llegado tan rápido...-dijo Neville, tratando de observar hacía afuera, coloco su mano sobre el cristal y éste empezó a congelarse...-¿Qué pasa? ¿Qué le sucede al cristal? -dijo asustado.

-Deben ser que están subiendos Snorlaks del hielo con cuernos torcidos...-respondió Luna sin inmutarse.

-¿Snor que de hielo con cuernos torcidos? -empezó a temblar Sakura, sentía mucho frío y Harry se percató de ello, el baho salía de su boca más que de los demás.

-No es tiempo, ssshh, hagan silencio...-les órdeno Harry y eso hicieron todos, de repente las luces se apagaron.

-Ju...jus...justo ahora te...tenía que cortar...cortarse la luz...-titiritó Sakura, bajito.

-Lumos -dijeron tres voces distintas dentro del compartimiento, Ginny, Harry y Neville, la luz de las tres varitas daba suficiente claridad al compartimento.

-Toma...-Harry le tendió a Sakura un abrigo que anteriormente el tenía puesto...-Hagan silencio y entonces lo escucho, el rasgar fino de su respiración trabajosa, su lento flotar a pocos metros del piso y sus túnicas raídas rasgar el piso del tren, en un dos por tres, tres dementores abrieron el compartimento de Harry y los demás.

Todos los presentes empezaron a titiritar, pero Sakura ya estaba casí azul, no podía respirar y además en su mente no podía creer que pudiera volver a ser feliz, sentia como toda su magia de las cartas y de la normal empezaba a desvanecerse, perdía a Kero, a Yukito, a Yue, a Tomoyo, a su padre, a su hermano, empezó a recordar cuando Shaoran volvió a irse y está vez no regreso, pero su tristeza la llevo más allá, a un sitio donde se supone que ella no tenía memoria, observó con horror por ojos de otra persona, como un cementerio de cádaveres se formaban a sus pies y a lo lejos, un sólo hombre con algo levantado hacía el cielo, escucho cerca de su oído un gemido...una súplica, que no supo descifrar, mientras Sakura se perdía en el mundo de la soledad y muerte, Harry trataba por todos los medios hacer el hechizo repeledor de Dementores.

Harry se sentía caer a un vacío profundo, sin fin, en el que escuchaba a su madre pedirle piedad a Voldemort, trataba de traer algún recuerdo feliz, pero no venía ninguno, escuchaba la risa de Voldemort resonar en sus oídos y le decía: -Vamos, vamos, inclinate a la muerte, pequeño Potter, así te reuniras con tu asquerosa madre, inclinate a la muerte muchacho, tal vez ni sea dolorosa, ya que yo nunca he muerto...-esa risa resonaba en sus oídos y esas palabras, después empezo a ver lo del ministerio, Ron herido, Hermione herida, Ginni, Neville, Luna, todos heridos por su culpa, volvió a vivir el momento en el que Sirius atravesó el velo y no lo volvió a ver salir, entonces tomo fuerzas de allí...

-"Sirius, Sirius regreso de la muerte y Dumbledore está limpiando su nombre, yo...yo no puedo perder aquí, Sirius y yo, nos...nos iremos a vivir lejos de aquí...Y Ron...y Hermione siempre nos...irán a visitar...estaremos siempre...siempre juntos..." -con esos pensamientos Harry con mucha intensidad, sintió un poder extraño sobre sí, pero observó con claridad los rostros de sus personas valiosas, lentamente levanto la varita, pudo observar que uno de los dementores se inclinaban hacía Sakura, para darle el beso...-¡¡¡Ni lo pienses, EXPECTO PATRONUM!!! -gritó apuntando con su varita a los dementores, un ciervo de color plateado impulso con su cornamenta al dementor más cercano hacía atrás, que era el que iba a besar a Sakura, después iba a dirigir el Patronus hacía los otros dos, pero ya había algo que los había espantado, un lobo de color azul, con llamas verdes y rojas al final de sus patas, Harry salió del compartimento y observó que Ron y Hermione estaban allí, helados, sudando frío igual que él, no se fijo mucho en el joven que había hecho aparecer al otro Patronus, fue inmediatamente a ver a sus amigos.

-Están bien, sólo están un poco shock, los dementores los iban a besar...-le dijo él joven...-Estarán bien, observa si los demás de tu compartimento están bien, ven te ayudo a llevarlos...-le dijo mientras tomaba a Ron por los brazos y se pasaba uno de ellos alrededor del cuello...-¡¡¡Vamos!!! mientras entraba a Ron en el compartimento, se salió para dejar entrar a Harry que cargaba a Hermione.

-Gracias...-le dijo Harry, un poco aturdido.

-Iré a ver que esos dementores estén bien lejos...-le dijo el joven saliendo de allí, seguido por aquel lobo azul.

-Oigan ¿están bien? -les preguntó Harry a todos sus amigos.

-Fu...fue horrible...-tembló Neville, ante el recuerdo de esa experiencia.

-Lo mismo digo...-respondió Ginny, colocando sus manos en su rostro.

-He vuelto a ver como muere mi madre...-fue apenas un susurro, pero la voz de Luna era inconfundible, sus ojos azules parecían dos mares de agua, pero no derramó ni una sola lágrima.

-Vamos, cálmate...-le consoló Ginny, pasandole la mano por la espalda.

-¿Hermione, Ron, Sakura? -dijo Neville, observando a sus otros compañeros.

-Fue desagradable, espantoso...-fue lo que dijo Ron cuando le salió por fin la voz.

-Inexplicable, terrible...-respondió Hermione, mordiendose el labio inferior.

Todos miraron expectantes a Sakura, quien aún no reaccionaba...

-Ojalá y tuviera de esos chocolates reconfortantes que me daba Lupin, para todos nosotros, lo necesitamos...-ssuspiró Harry, cansado, recostandose en el asiento.

-¿Están bien? -preguntó el mismo joven de hace rato, abriendo la puerta...-Te alegrará saber que los dementores están lejos...-dijo mientras entraba al compartiemento, estaba con varias gotas de agua correando por sus cabellos y su rostro.

-¿Salieste hasta afuera para espantarlos? -le preguntó atónito Harry.

-Por supuesto, no quisiera que otra de esas sandeces volviese por aquí, Granger, Weasley ¿están bien? -les preguntó el joven, sacando algo de su bolsillo.

-Sí, gracias ¿tú hiciste el Patronus de aquel lobo, verdad? -le preguntó agradecida Hermione.

-Sí, fui yo...-respondió el joven, entregandole un pequeño paquete a Harry...-Fui a hablar con el maquinista, llegaremos pronto, coman eso...-les dijo, observando a todos y cada uno de los presentes.

Su mirada se poso en Sakura, quien estaba como congelada...

-¿Ella todavía no reacciona? -le preguntó el joven a todos, quienes negaron con su rostro.

-La hemos llamado varias veces pero no contesta...-le dijo Ginny al joven.

-No funcionará, está muy perdida en sus peores recuerdos o en los de alguien más...-dijo él joven poniendose en cuclillas frente a Sakura, coloco sus manos a ambos lados del rostro de ella.

-¡¡Oye, oye ¿que haces?!! -le dijo Hermione, exaltada.

-Trato de traerla al mundo de los vivos...-le contestó el chico, cerrando sus ojos y pegando su frente con la de ella, empezó a llamarla con la fuerza de su mente, pero con la imágen de alguien más...-"Oye, pequeña debes despertar, no puedes quedarte aquí..." le dijo el joven con la imágen de Lead Clow.

-"Ma...mago Clow, quiero salir de aquí, aquí sólo hay muerte y dolor ¡¡¡no quiero seguir aquí!!!" -le dijo Sakura mentalmente, en aquel extraño mundo de color gris, empezando a llorar.

-"Cálmate sólo relajate, llorando no conseguirás nada Pequeña, sólo di: Con el poder de mi estrella, con el brillo de la luna y con el fuego del sol, pido salir de aquí, nada más eso, sólo di eso..." -le dijo aquella voz dentro de su mente de quien ella creía era el mago Clow, mientras que el se desvanecia de la mente de Sakura, ella repetía aquellas palabras y volvia al mundo de los vivos.

De la nada y como si hubiese vuelto a vivir, Sakura empezó a respirar agitadamente, mientras que el joven la soltaba y se separaba de ella...

-¿Qu...qué paso? -preguntó aturdida Kinomoto.

-Fueron los dementores...-le respondió el joven, Sakura lentamente levanto los ojos hacía él, el joven tenía el cabello castaño claro, tenía un buen porte físico, tenía los ojos color café, era alto, bastante más alto que lo que estaban allí, tenía un rostro fino y armonioso, tenía una túnica con el emblema de Hogwarts y el león de la casa de Gryffindor.

-Perdon ¿cuál es tu nombre? -preguntó Sakura, observado fijamente a aquel joven.

-Mi nombre es Akatfuji Otonikimo, mucho gusto...-sonrió el joven.

-Igualmente...-respondió Sakura, aceptando el chocolate que le tendía Hermione.

-¿A que casa perteneces? -le preguntó Harry, el Patronus que ese joven había hecho, era mucho más poderoso que el suyo propio.

-Ahora mismo, no estudió en Hogwarts, pero cuando lo hacía estaba en Gryffindor...-sonrió él...-Terminense el chocolate les hará bien, y por cierto, sólo estoy aquí hoy porque le hago compañia al maquinista, nada más...-volvió a sonreir y se marcho.

-Que tipo más raro...-murmuró Ron, dandole un mordisco a su chocolate.

-Pero se me hace vagamente familiar...-murmuró Sakura.

-Pensé que solamente había sido a mi, me parece que lo he visto en otra parte...-corroboró Hermione, extrañada, pues sabía que nunca había visto a aquel joven, pero pensaba investigar de él en Hogwarts.

-Bueno ¿se sienten mejor todos, Sakura te sientes mejor? -le preguntó Harry, preocupado cosa evidente para los presentes, especialmente para una chica que estaba entre ellos.

-Sí, gracias, me siento mucho mejor...-dijo Sakura, sonriendole tiernamente, mientras le devolvia el abrigo...-¿Esos eran los dementores verdad?

-Sí, pero ¿cómo lo sabes? -exclamó Ron, si ella nunca había sabido que tenía magia hasta que recibió la carta ¿cómo sabía de dementores?

-Eso es fácil, Ron, ¿se te olvida de que yo fui a enseñarle? -dijo Hermione con tono cómico.

-Aaahh cierto...-respondió Ron, como quien acaba de confirmar su teoria.

-Bueno, nosotros dos debermos estar moviendonos ya, pronto llegaremos...-terminó de comerse su chocolate Hermione, y se ponía en pie...-Vamos Ron, chicos nos veremos más tarde...-Y salió.

-Sí, ya voy, ya voy, que cansino es todo esto...-refunfuño Ron saliendo del compartimiento.

-Nos vemos luego, Ron...-se despidió Harry. Ron agito la mano, dando a entender que había captado el mensaje, después la puerta se cerro.

-Falta poco para llegar...-dijo más tarde Ginny, como para acabar el silencio que se había formado allí.

-Sí...-respondió distraidamente Harry, el tren se detuvo minutos más tarde.

-Me imagino que tendrás que ir al sombrero seleccionador...-le dijo Neville...-Aunque cursaras el sexto con nosotros y eso quiere decir que eres muy buena en la magia...-suspiró Longbottom.

Harry miro de reojo a Neville y no pudo evitar sentir una punzada de celos, al saber que Neville tenía una vida normal en comparación a la de él, todo por culpa de aquella profecía...

-Sí, tendré que utilizar ese sombrero para que me seleccionen en una de las casas, espero estar en Gryffindor o Ravenclaw, aunque lo más probable es que esté en Hufflepuff...-dijo un tanto nerviosa y un poco triste Sakura.

-No te preocupes, cualquier casa es mejor que Slytherin...-dijo Harry, sonriendo un poco mientras abría la puerta del compartimento.

-En eso, tienes razón...-le dijo Luna, saliendo con su aire soñador y empezando a caminar a la salida.

-Ajá, aunque me gustaría que estuvieses en Gryffindor...-sonrió Ginny, mientras todos estaban bajando a la plataforma a la que habían llegado.

-Igual yo...-sonrió medio acongojada Sakura.

-Hey, ahí está Hagrid...-salto emocionado Harry, corriendo en direción al gigante que se divisaba entre la masa de túnicas negras y cabelleras de distintos colores.

-¿Hagrid? -preguntó extrañada Sakura...-¿Rubeus Hagrid? Hermione me habló de él...-dió a modo de explicación Sakura, al ver los rostros consternados de Luna, Neville y Ginny, los cuatro corrieron para alcanzar a Harry y a Hagrid.

-Ah, hola Harry ¿cómo has pasado el verano? -sonrió entre su maraña de barba y cabellos Hagrid.

-Mejor, mucho mejor que el anterior y puedo ver que tu también estás mejor que el año anterior...-le sonrió Harry, llevandose por un impulso y abrazando a Hagrid, quien con una de sus enormes manos, le cubrío la espalda de forma paternal.

-Bueno, sí ya sabes, Grawpie ya se comporta de forma más civilizada...-sonrió Hagrid...-Hola Ginny, hola Neville, hola Luna...-les saludó.

-¿Enserio? -sonrió nerviosamente Harry recordando la actitud de Grawp, el hermano "pequeño" de Hagrid, quien se comportaba como un total salvaje.

-Sí, si...Hola creo que a ti no te conozco...-dijo Hagrid, saludando a Sakura, mientras se rascaba su barba.

-Lo siento, Sakura el es Rubeus Hagrid, guardián de las llaves y terrenos de Hogwarts, Hagrid ella es Sakura Kinomoto, quien entrara esté año a estudiar el sexto con nosotros...-les presentó el joven Potter.

-Ah, ya veo, si el profesor Dumbledore me comentó algo, sí, es un placer...-le tendió Hagrid su enorme mano a Sakura, quien tuvo que colocar las dos de ella para "estrecharsela"

-Bueno Hagrid, nos vemos en el banquete tenemos que subir...-se despidió Harry...-Sakura tienes que irte con Hagrid y los de primero, buena suerte...-sonrió y se marcho.

-No te preocupes, estarás bien...-le dijo Ginny agitando la mano en la distancia y Sakura vió como ella, Harry, Neville, Luna, Ron (este le dijo adios con la mano) y Hermione (quien levanto los dos pulgares) se marchaban en el coche tirado por corceles invisibles.

-Muy bien, los de primero conmigo y usted Srita. Kinomoto...-empezó Hagrid.

-Sakura por favor, solamente Sakura...-sonrió dulcemente Sakura.

-Eerr, muy bien Sakura, para ti soy Hagrid, solamente Hagrid y vienes conmigo en mi bote, ya que los demás están calculados.

-Hagrid, ya están todos...-les vino de atrás la voz serena y calmada de Eriol Hiraguizawa.

-Muchas gracias Eriol, lamento que te tocará ser de guia conmigo en una noche así...-rió Hagrid.

-No es nada...-sonrió enigmaticámente Eriol, observando el lago y después a Sakura, más tarde a Hagrid...-debemos marchar ya...

-Sí...-contestó Hagrid y así minutos después todos los alumnos de primero estaban en los botes, Sakura iba con Hagrid, pero Eriol y otro Prefecto perteneciente a Hufflepuff, guiaban a los de primero, empezaron a acercarse a un enorme castillo con torres y torrecillas, con sus ventanas brillando bajo el cielo surcado de estrellas, todos contemplaban el gran castillo que se elevaba sobre sus cabezas mientras se acercaban cada vez más al risco donde se erigía...

-¡Bajen las cabezas! -exclamó Hagrid, mientras los primeros botes alcanzaban el peñasco. Todos agacharon la cabeza y los botecitos los llevaron a través de una cortina de hiedra, que escondía una ancha abertura en la parte delante­ra del peñasco. Fueron por un túnel oscuro que parecía con­ducirlos justo por debajo del castillo, hasta que llegaron a una especie de muelle subterráneo, donde treparon por entre las rocas y los guijarros. Luego subieron por un pasadizo en la roca, detrás de la lámpara de Hagrid, saliendo finalmente a un césped suave y húmedo, a la sombra del castillo.

Sakura estaba maravillada ante la visión del castillo, Hagrid la observó y sonrió, mientras Eriol, quien estaba más atrás para que ninguno de primero se quedase atrás, observaba el castillo con una sonrisa, ese año a pesar de todo, sería un año divertido, desde atrás observó como Hagrid y los demás se detenían delante de una enorme puerta de roble y observó desde atrás a Hagrid levantar su gigantesco puño y llamar tres veces a la puerta del castillo...

------Continuara------

¡¡¡Al fin!!! capitulo cuatro finished, al fin, no creo que haya mucho que decir por mi parte, no tengo nada que decir aparte de ¡¡espero que hayan disfrutado de éste capitulo!!!

¿Quién pensaban ustedes que era el joven Akatfuji Otonikimo, al principio? tal vez, ¿Shaoran Li? jajaja pues no, no era el, me imagino que muchos se quedaron con la cara de ¿what? ¿y quién es este? se habrán preguntado, pues la verdad, si su descripción no ha servido de mucho no sabría que más decirle, pero les aseguro que ustedes si conocen a este personaje "misterioso" mejor de lo que imaginan.

La verdad es que me imagino que muchos o alguno se han llevado una enorme sorpresa al saber que Tomoyo había recibido dos cartas del Instituto Beauxbatons y de Hogwarts ¿que colegio elegirá y porque no le dijo nada nadie? o tal vez ya se lo conto a alguien y no nos quiere decir...Bueno la verdad es que la escena de los dementores se me hizo un tanto complicada ya que no quería hacer pasar a Sakura por esa situación tan pronto, pero era necesario, entiendan.

Y que sorpresa de encontrarse al guapo, lindo, caballeroso, gentil, aaaahhh (suelto un suspiro) podría hacer una larga lista de las cualidades de mi lindo Eriol pero no creo que eso les importe mucho a ustedes asi que bueno ¿porque será que Malfoy y los de Slytherin le temen? ¿Qué habrá hecho en quinto curso? ¿Cómo Sirius regresó del mundo del velo? pronto lo verán, no sabría decirles cuan pronto, pero pronto, jeje (risa nerviosa).

Muy bien adelantos del próximo capitulo...

Será la selección ¿a que casa irá Sakura Kinomoto? (Ni idea, estoy pensando mandarla a Slytherin o a Hufflepuff XD) y antes de eso la canción del Sombrero Seleccionador ¿que dirá y cual será su significado? (si es que lo tiene) cuando finalicé la selección, alguien muy importante llegará con información importante para Dumbledore ¿quién será? lo que si les puedo asegurar es que será alguien muy importante en la historia, ¿aparecerá por fin Shaoran Li? no lo se, estoy dudosa, recuerden que el está en Bulgaria haciendo no se sabe que cosas, tal vez estudiando allá, un anuncio importante y empezarán las clases, es el primer día ¿que cosas pasarán? si lo desean saber consulten su cartelera de cine...¡¡¡Digo, consulten su monitor más cercano!!!

Por último ¿Seguirá existiendo la ED (Ejército de Dumbledore) después de lo ocurrido el pasado curso? quien sabe (estó es para aquellos curiosos que desee saber) si lo desean sigan leyendo y tal vez se lleven una sorpresa.

Ahora sin mas bla, bla, bla, ni más chachara, se despide...

DarkAnnaSujimotto...

¡¡Ja ne!!